1.363. JACOBO VANDERHEIDEN. Maestro Platero y Grabador.

De entre todos los maestros plateros portuenses que trabajaron en nuestra Ciudad durante el siglo XVIII, queremos destacar a Jacobo Vanderheiden, un extraordinario artista representativo de ese mundo plural y cosmopolita que definía a la sociedad portuense de entonces y a su Congregación y Hermandad de Artistas Plateros de San Eloy. /En la imagen, Pedro de Villarelo, grabado por Vanderheiden.

Jacobo Guillermo Vanderheiden [deturpación de van der Heyden] Lechuga nació en El Puerto de Santa María el 22 de marzo de 1740, recibió el bautismo dos días más tarde en la Prioral, actuando de padrino Jacobo Knudden, de quien tomaría su nombre. Su padre, un comerciante de origen flamenco [de Flandes], Guillermo Vanderheidenm pertenecía a una familia oriunda de la ciudad de Amberes, establecida en El Puerto en torno a los años cuarenta del siglo XVI. En estos años se fecha el matrimonio de Pedro Vanderheyden con Margriete Bosschaert, antepasados de la familia de Vos, perteneciente a la aristocracia portuense y posibles ancestros de nuestro artista. El origen flamenco de Jacobo  no nos resulta extraño en el contexto dieciochesco de El Puerto. Las especiales características de este enclave comercial atrajeron a numerosos comerciantes y artistas europeos y, entre ellos a plateros flamencos, italianos y franceses.

EN 1771, TALLER EN LA CALLE LARGA.
Pocos son los datos que poseemos del transcurrir cotidiano de Vanderheiden. En 1771 con apenas 31 años, lo encontramos establecido en su taller de platería situado en la calle Larga, en la casa del Convernto de San Juan de Dios, perteneciente al cuartel de San Agustín (hoy edificio municipal recientemente restaurado), circunscripción en la que se asentaron la mayoría de los talleres de platería a  lo largo de toda la Edad Moderna. Tutor de cuatro hermanos, Josefa, Cornelia, María y Francisco, este último perteneció al taller de Jacobo, formándose en los secretos del arte de la platería a la sombra de su hermano.

FORMACIÓN.
Con respecto a la formación de nuestro protagonista conocemos su aprendizaje como platero de oro con el maestro portuense José Fernando de Sierra, en cuyo taller, coincidiría con Esteban José de Sierra, siete años mayor que Vahderheiden, copando ambos condiscípulos la mayoría de los honores y encargos de la platería portuense del último tercio del siglo XVIII hasta bien entrado el siglo XIX.

Tesoro artísitco de la Prioral en la década de los setenta del siglo pasado, expuesto en un desaparecido museo donde aparecen piezas de plateros, orfebres y grabadores. / Foto: Rafa.

FIEL CONTRASTE MARCADOR.
En el año 1774 el Ayuntamiento de El Puerto eligió a nuestro artista 'fiel contraste marcador de oro y plata' sucediendo en el cargo a su maestro José Fernando de Sierra, fallecido el 7 del mismo mes. Tal nombramiento suponía el reconocimiento de la valía y honradez del platero, ya que el Fiel Contraste Marcador era el encargado de vigilar que todas las obras realizadas en plata y oro se ajustasen a la ley, garantizando con su prestigio la calidad de la pieza.

Grabados de Vanderheiden, 'Ntra. Sra. de la Soledad. 1780'. Túmulo funerario de Carlos II,  cuyos elementos sirvieron para hacer el monumento del Jueves Santo de la Prioral hasta bien entrados los años sesenta del siglo XX.


Entre las obligaciones y competencias del nuevo Contraste se encontraban la visita e inspección de todos los talleres de platería de la Ciudad, así como el marcaje de las obrs, garantía de la corrección en el ajuste de la ley de los metales preciosos empleados. El 23 de agosto de 1755 recibió la confirmación en su cargo por parte de la Real Junta General de Comercio y Moneda, una vez efectuado el juramento de Vanderheiden ante la autoridad municipal y su posterior aprobación como 'ensayador' del reino, examen sin el que era imposible ejercer la Contrastía. Se le conminaba a colgar en su tienda la tabla del arancel por la que se regían todas las platerías del reino. Fue reelegido para dicho cargo en varias ocasiones permaneciendo como Fiel Contraste de la Platería Portuense hasta el año 1793, de forma prácticamente ininterrumpida. /En la imagen retablo de plata repujada realizado en San Luis de Potosí (Mexico) en el año 1682 por José Medina y restaurando por Jacobo Vanderheiden a finales del XVIII que se encuentra en la capilla del Sagrario de la Prioral.

PRODUCCIÓN ARTÍSTICA.
Las intervenciones documentadas de nuestro platero podemos fecharlas en la Iglesia Mayor Prioral entre 1799 y 1812. En estas fechas se ocupó de numerosas restauraciones y limpiezas, así como de la ejecución de algunas obras de nueva factura, de las que lamentablemente han llegado hasta nosotros una mínima parte de su labor. /En la imagen, cirial de la Prioral.

Junto a piezas de altar --cálices, campanillas, saleros-- y  de iluminación --candeleros y blandones--, merecen destacarse las restauraciones y reformas de piezas más antiguas sobresaliendo en esta última faceta su intervención en el magnífico conjunto de plata mexicana conservado en la capilla sacramental de la Iglesia Mayor, recientemente restaurado.

Barandilla del Sagrario de la Prioral.

En un intento de mostrar la naturaleza de su trabajo, citaremos algunas de sus intervenciones en el tesoro Prioral. Así, en 1799 renovó el sobredorado de la custodia del altar mayor, labor por la que le fueron abonados 810 reales de vellón, a los que se añadieron otros 104 reales más en enero de 1800, como pago de un broche nuevo y varias composiciones menores. Ese mismo año realizó una pareja de ciriales cumpliendo el mandato decimocuarto de la visita anterior, obra que identificamos con uno de los ciriales que aún se encuentran en el templo.

Esta pieza, junto con una hermosa custodia conservada en el convento de las Concepcionistas, nos muestran a un artista seguro en el manejo de la gubia y el cincel, original en la composición y claramente neoclásico en la elección del repertorio ornamental de sus obras. /En la imagen, buril del grabador de metales.

GRABADOR.
Fue Vanderheiden un artista inquieto y capaz, ocupado en varias disciplinas artísticas, como evidencia su rúbrica al pie de algunos grabados de excelente factura conservados en su ciudad natal. La formación dibujística del platero, adiestrado en el manejo de la gubia, buriles y cinceles, propiciaron el cultivo de ambas especialidades artísticas por más de un orfebre. En el caso de Vanderheiden no podemos dejar sustraernos de su origen flamenco, tan ligado al perfeccionamiento en este arte.

Grabador del último tercio del siglo XVIII. L'Enciclopedie. Diderot y D'Alembert. Podemos ver sobre su mesa los buriles y otras herramientas iguales a las utilizadas actualmente. Incluso la posición de las manos sobre las piezas es igual a la de los grabadores de nuestros días .En este oficio las formas de trabajo utilizadas hace más de 200 años han llegado sin apenas variación hasta hoy . Debajo, la firma de Vanderheiden.

Son varios los grabados que podemos atribuirle, aunque preferimos centrarnos en os que presentan su firma al pie: el retrato del presbítero portuense Pedro Ambrosio Villarello, realizado en 1768, el grabado del túmulo erigido en 1789 en la Prioral, con motivo de las honras fúnebres de Carlos III, y un último grabad de Nuestra Señora de la Soledad. (Texto: María Dolores Barroso Vázquez).

Un comentario en “1.363. JACOBO VANDERHEIDEN. Maestro Platero y Grabador.

  1. María Alejandra

    Con todos los respetos, pero Amberes no es ciudad de Holanda, sino del reino de Belgica.

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