2.969 .Fernando Otero Gatica. El saber y el arte de Fernando Gatica

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El olvidado Fernando Gatica, sobrenombre artístico de Fernando Otero Gatica, nació en El Puerto Santa María en 1927. Fernando nació como lo dotó la naturaleza. Vivió unos tiempos en los que la homosexualidad no estaba muy bien vista por la sociedad y por personas que no tenían la capacidad de entenderlos, convirtiéndolos en seres discriminados. Retirado del flamenco, tras su etapa algecireña se vino a El Puerto y se colocó con su hermano en la Pescadería ayudando en la lonja del pescado en los años ochenta. Frecuentaba varios bares de nuestro pueblo uno era El Chino, situado en los soportales; Casa Rueda, de calle Ganado; La Burra, calle Cielo; Bodega de Sánchez, y El Ocho, muy cerca de donde vivía en la calle de la Zarza. Se marchó con los que no vuelven en 1993. /Fernando Otero Gatica en la Plaza Alta de Algeciras, 19 de septiembre de 1970 

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Imagen antigua de la calle la Zarza.

En el padrón de 1950 aparece con su madre Francisca Gatica Oviedo, de 66 años, viuda, y con sus tres hermanos: José, nacido en 1907, Luis, en 1915 y Francisco en 1928, en la calle Zarza, número 32, llamada entonces Cardenal Almaraz, calle en la que vivieron gran parte de sus vidas y, que además, es una zona flamenca por excelencia. En esa misma casa nació también el Gitano de Bronce. Luis Soler Guevara nos comenta en el libro Flamencos del Campo de Gibraltar de Fernando Gatica lo siguiente: Bailaor nacido en El Puerto de Santa María en 1925. Se vino a Algeciras muy joven, donde estuvo viviendo hasta los años setenta. Después se marchó a Cádiz y a Sevilla.

Tenía un baile muy gracioso, pero donde estaba sobresaliente era con sus ocurrencias. Formó parte de algunos cuadros flamencos en los años cincuenta y sesenta con los que viajó en compañía de La Sigla a muchos países. Ejecutaba un cantecito corto por fandango, pero su palo era la bulería, a la que adornaba con una patadita muy graciosa.

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El maestro Francisco Guilloto Romero en sus comienzos (años cuarenta del siglo XX). Fotografía de Joaquín “Albaiceta El Viejo”

Cantaor de los llamados de los Puertos, profesional muy original en su flamenco, de él aprendieron muchos artistas de su época. Antes que Bambino, el adaptaba las coplas de Concha Piquer y Juanita Reina, entre otras, por bulerías. Era un excelente bailaor por fiesta. Le acompañaron a la guitarra, en muchas ocasiones: Joaquín, “El Viejo Albaiceta”, Francisco Guilloto Ortega, apodado el Maestro Guilloto, Roberto Iglesias, Félix de Utrera, El Niño de los Rizos y tocaores del Campo de Gibraltar, de aquellos años.

Recuerdo a Fernando Gatica, en Venta Mari, Bar de Jerez, sala de fiesta o cabaret, establecimiento en que se buscaban la vida los artistas del flamenco en aquellos tiempos. Allí fuimos a verlo el bohemio pintor Juan Lara Izquierdo, Paco Barranco, dueño del bar Casa Barranco, de la calle Lechería, nº 4 o 5, El Curri, nombre de Francisco Romero Romero, que trabajó con don Jose Velarde en el almacén de comestible al por mayor que tenía en la dicha calle Lechería y yo que en estas fechas tenía dieciocho años cumplidos. Quedamos prendados del arte de Gatica. Qué buenos ratos hemos pasado con estos amigos del barrio gitano, pero por desgracia se nos fueron y lo recordamos con mucho cariño y admiración. A Juan Lara, el pintor de la luz, se le pueden aplicar muchos más elogios por su humildad y calidad como persona. Cuando le llamaban para cantar y bailar en algún evento le gustaba acompañarse por sus gentes, que le abrigaban y le hacían son y jaleos con las palmas.

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Sus comienzos tuvieron lugar en el Teatro  Chino de Manolita Chen. Estando con esta compañía del teatro ambulante en Algeciras, le vio el dueño de uno de los tantos tablaos o cabaret, que había en el Campo de Gibraltar y le propuso venirse a la ciudad de “Los Especiales”. Así pues, partió para Algeciras en los años sesenta con dos bailaores: Luis del Valle Rey “Palomito”, del Puerto de Santa María y Antonio Suárez López, de Jerez de la Frontera.

Los mayores de esta zona aún se acuerdan de Fernando. Fue un artista básicamente de cabaret y salas de fiestas pues en estos locales era donde se encontraba más cómodo y a gusto actuando. El decía que en estos espacios se encontraba más protegido y arropado por las personas que allí convivían y trabajaban. Hay que entender que en estos lugares actuaban mujeres de “vida alegre” y hombres con la misma condición y pensamiento de nuestro protagonista.Hoy día es todavía la homosexualidad contemplada de muy diversas maneras y existen organismos con un fuerte poder y personas poco comprensivas que no entienden a estas personas que no tienen la culpa de haber nacido con esta orientación sexual.

Fernando tuvo varios problemas en fiestas privadas con el clásico individuo con haberes de los años cincuenta. ¿Lo que han aguantado los flamencos, para poder convivir con estos personajes? Vivían episodios de bromas pesadas, tolerando sus borracheras y pedanterías. Recuerdo el comentario de un tocaor de guitarra, Félix de Utrera, llamándole la atención a una de las grandes figuras del toreo. Se dirigió al maestro y le dijo: “--Usted es un fenómeno como torero, pero como persona usted es una mierda, este comentario se publico en la prensa”.

Con la bailaora La Sigla, a mediados de los setenta, recorrió gran parte de Europa. En esta compañía iba también nuestro querido Ramón Orillo del Puerto. Una vez terminada la gira con La Sigla, Fernando trabajó en Tánger, Casa Blanca y Tetuán durante varios meses con el guitarrista Antonio López Arena (Ceuta 1929-Madrid 2008), tocaor que vivió gran parte de su vida en Madrid.

Muchos artistas vinieron a ver a Fernando. Entre ellos, El Cojo de Málaga, Canalejas de Puerto Real, Enrique Vargas, “El Príncipe Gitano” y El Beni de Cadiz. Con Lola Flores y Manolo Caracol, estuvo de fiesta en una casa que tenia Emilio Bootello en la zona de Pozos Dulces en los años cincuenta. Por cierto, dicen que Emilio tenía una bodeguita con ocho botas con un excelente vino fino. El enólogo que le cuidaba las botas era un conocido portuense. Emilio Bootello fue un gran aficionado al baile y al cante y por su casa pasaron muchos artistas de este género.

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El bailaor Ramón Vélez

El bailaor Ramón Vélez González conoció muy bien a Fernando Gatica y nos habló así de nuestro paisano: “Fue un artista muy festero y original, zarandeaba todo su cuerpo con arte exquisito, moviendo las manos y los brazos mejor que las mujeres, tenía mucha gracia en sus ademanes y en sus actuaciones. En su ocaso flamenco, pasaba por mi casa de Valdelagrana, para visitarme y llevarme un poco de pescado”.

Ramón, nos dejó unas páginas escritas con recuerdos de cantores y bailaores que en su vejez malvivieron en la miseria sus últimos años de vida. Algún día puede que contemos el declive de estos hombres.

Chano Lobato lo conoció en Algeciras y nos comento: “--Era un artista muy completo bailando y cantando, actué con él en varias salas y cabaret en El Campo de Gibraltar en los años sesenta y setenta. Hacía el cante de Antonio El Chaqueta formidablemente y su baile de cintura, brazos y manos era diferente a los demás, propio de la vieja solera antigua de El Puerto”.

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De izquierda a derecha Manolo Gallardo, Luis Gatica y Antonio Cristo

Mi compadre Luis Gatica, me habló de su primo Fernando Gatica y me dijo estas palabras: “Éste en sus tiempos jóvenes se iba a la Iglesia Mayor todos los sábados y le preguntaba al sacristán por los bautizos, los dichos y bodas que había el fin de semana. Con los datos que le daba el acólito se presentaba en dichos acontecimientos y cantaba y bailaba por la comida y la bebida de dichos actos. Aprendió su arte en la universidad de la vida, sin pasar por academia. Solía llamarle frecuentemente para fiestas flamencas en los años cuarenta del siglo XX un terrateniente que tenía una finca por la carretera de Sanlúcar de Barrameda, posiblemente sea la finca del Gallo o cortijo del Pozo del Gallo”.

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Fotografía de una de esas fiestas flamencas que se celebraban en el cortijo del Gallo, fechada en los años veinte del pasado siglo. (Tomada del libro. 2001) Memoria Arqueológica de Pocito Chico I. Formaciones Sociales agropecuarias en la Bahía de Cádiz. 5000 años de adaptación ecológica en la Laguna del Gallo. 2001). /Foto: Colección Luis Suárez Ávila.

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Antonio Cristo, a la izquierda, Manolo Gallardo, en el centro, y Salvador Cortés, a la derecha. Espectáculo, Ópera flamenca de Salvador Távora, en la Plaza de Toros de El Puerto, 11 de agosto de 2016, con Radio Puerto.

Salvador Cortés Núñez, apodado El Chigüi, amigo y colaborador cuando yo se lo pido, es cuñado de Pansequito. También le pregunté si conoció a este personaje, me respondió que sí. No hay que olvidar que Salvador nació en la Línea de la Concepción. Me manifestó: “--Lo traté mayormente en El Puerto. El cante y el baile de Fernando gustaban mucho incluso a los que no eran aficionados al flamenco. Movía el cuerpo con una habilidad increíble y una agilidad fuera de lo normal en el Baile y su cante era muy original. También lo conocí viviendo en Algeciras. Era un ser especial como persona, era muy allegado a su familia, siempre me preguntaba por ellos cuando nos veíamos, era muy de El Puerto y nostálgico de su tierra”.

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Antonio Fernández de los Santos, “El Chaqueta”

Se codeó y conoció a grandes artistas de su época como Jarrito, cuyo nombre real es Roque Montoya Heredia (San Roque (Cádiz) 1925- Marbella (Málaga) 1995). El mencionado Antonio El Chaqueta, cuyo nombre era Antonio Fernández de los Santos (La Línea de la Concepción 1918- Madrid 1980), decía que Fernando Gatica fue su gran ídolo. Al Chaqueta le gustaba mucho el baile de nuestro paisano y para las fiestas privadas a las que acudía, siempre llamaba a Fernando.

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Foto tomada en la Peña el Chumi. En ella está de izquierda a derecha: Desconocida, Fernando de los Reyes, 2 desconocidos, Juan Güelfo y José Jurado “Capacha” (guitarristas) y Paco Navarro cantando. Al baile, los hermanos Suárez López, el de la izquierda es Antonio y el de la derecha Manuel. Les hicieron un homenaje a los Hermanos Suárez, en la peña El Chumi, en 27 de Mayo de 1994, actuando en este evento Manolito de los Ríos, Pepe Moreno, Paco Navarro, Antonio Aguirre y Joaquín Albert.

El Beni de Cadiz, se moría con el baile y el cante de Fernando. Félix de Utrera también trabajo con él en varias actuaciones en Algeciras y nos habló muy bien de él. Manolo Anzonini admiró el flamenco de Fernando y actuó con él en varias reuniones privadas.

Un gran número de artistas nos ha hablado de Fernando Gatica, tanto que necesitaría varios folios para recoger sus recuerdos. Con el convivió durante varios años en el Campo de Gibraltar, el ya mencionado bailaor Antonio López Suárez, jerezano de nacimiento y portuense de adopción. Éste nos comentó hace muchos años la profesionalidad de Fernando, con el que actuó en un cabaret de Algeciras, del que no recordaba su nombre. El Gitano Rubio era la figura del cuadro de baile, pero cuando Fernando Gatica salía a escena antes que él, se enfadaba muchísimo al escuchar los fuertes aplausos que recibía nuestro paisano del público tras su actuación.

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José Cortés Jiménez “Pansequito”.

El maestro del cante, Pansequito, hijo adoptivo de El Puerto, fue un admirador de su arte, incluso le copió algunas cosas de las que hacía Fernando, como La Niña de la Estación de La Piquer, por bulerías. También le copiaron muchos cantaores que iban a verle cantar el cuplé por bulerías, pero éstos niegan haberlo hecho. Ellos saben la verdad. No menciono a ninguno porque ya no están entre nosotros y no se pueden defender.

De este artista nuestro se puede escribir mucho. Fue un enamorado del cante y del baile flamenco. Vivió una época en la que se codeó con los grandes de este género. Además vivió en aquellos tiempos boyantes de esta zona del Campo de Gibraltar cuando se movía mucho dinero con el contrabando del tabaco o la penicilina, entre otras cosas.

Retirado del flamenco, se vino a El Puerto y se colocó con su hermano en la pescadería ayudando en la lonja del pescado en los años ochenta. Frecuentaba varios bares de nuestro pueblo uno era El Chino, situado en los soportales; el Rueda, de calle Ganado; La Burra, calle Cielo; Bodega de Sánchez, y El Ocho, muy cerca de donde vivía en la calle de la Zarza.

No sabía que en Gente del Puerto escribió un texto el amigo Francisco Bollullo Estepa con el titulo “La Taberna El Ocho”. Estuve en su librería y papelería hace poco tiempo para pedirle la foto de Fernando. Le doy las gracias a él y a todo los que han colaborado conmigo para poder sacar a la luz esta pequeña biografía de un portuense que fue un digno bailaor y cantaor profesional, para que no quede en olvido. Todas las fotografías que tenía de su profesión se las metieron en el ataúd, según comentarios. Solo hay una foto, la que mostramos al principio.

El Puerto de Santa Maria, ha tenido en el flamenco bailaoras y bailaores, desde tiempos antiguos. Artistas en el baile muy personales como Maria del Carmen Gallardo Acuña “La Gaditana (1846, Madrid-1941), tía de Pepa, Antonia y Milagros Gallardo Rueda “Las Coquineras”, familia que creó un estilo de baile muy personal; el profesor de baile, familia de los Gallardo Rueda, Francisco Fernández Rueda, nacido a principios del siglo XVIII; Antonio Toledo “El Panaero” bailaor, nacido a mediados del siglo dieciocho en El Puerto, padre de Antonio Toledo Bejarano, nacido en Cádiz en 1782, profesor de baile; Manolo “Anzonini”; Manolito Barrera “El Soldao”; Antonio “El Caneco”; Pepe Hano; El Cojo Farina; La Chiva; Ramón Orillo del Puerto; Palomito; La Angustia; Pepa Campos y su hermano Manolo; Los Hermanos Suárez y Fernando Gatica, entre otros. Todos fueron grandes creadores en la ejecución de su baile. Existen videos de Anzonini, Pepa Campos, El Cojo Farina, Ramón Orillo, en los que se comprueba la veracidad de lo que digo. Eran diferentes. Le doy las gracias a mi amiga Ana Becerra por su colaboración. /Texto: Antonio Cristo Ruiz

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