3.640. Aurelio Barrera Lebrón. La Pescadería Tapas Bar

El local ocupa una finca construida en el siglo XVIII, antigua taquilla de la Plaza de Toros, y donde otras experiencias gastronómicas como el Mesón del Leonés, Grifos de Cerveza, o la Cocktelería Luna 18 han habitado entre sus paredes. El emprendedor, Aurelio Barrera Lebrón, liderando el proyecto con 24 años como profesional de la hostelería, tiene en su haber gastronómico el restaurante Acuarela, y en el apartado de  copas los locales Mucho Teatro o La Pontona, como algunos de sus éxitos.

| Uno de los salones que está situado en el patio del inmueble.

Todavía se conserva la inscripción, labrada en hierro, encima de la puerta que da acceso al patio de la casa, convertido ahora en uno de los salones de La Pescadería tapas bar, donde Aurelio Barrera quiere ofrecer otro concepto: “Mi idea es ofrecer algo centrado en los productos gaditanos, una cocina con materia prima de calidad, fresca y comprada en la zona”. Lo primero que llama la atención es como se ha cuidado la estética. La firma portuense Casa Rustika, que ya se lució con la remodelación de todo un clásico de la ciudad, el bar Apolo,  ha vuelto a utilizar todos sus recursos para dar alegría a unos muros del siglo XIX.

En el establecimiento no hay barra. Las mesas altas y bajas, en estilo industrial, combinando madera e hierro, se reparten por tres salones. El más llamativo es el que está situado en el patio de la finca, con jardines verticales y una fuente que alegran y dan color a la estancia, decorada también con grandes lámparas.  En total hay unas 90 plazas. En todas las mesas hay una maceta, incluidas las de la terraza, en la calle Luna y se han mantenido los techos altos con las conducciones del aire acondicionado a la vista.

| La terraza de La Pescadería Tapas Bar, en plena calle Luna.

En lo gastronómico la oferta gira en torno a los platos para compartir. No hay tapas propiamente dichas, sino una especie de medias raciones pensadas para poder compartir entre varios. El propio Barrera es el que se encarga del diseño de los platos. “Me gusta ir al mercado cuando puedo y buscar producto de temporada. Después tratamos de cuidar las presentaciones. Jugaremos mucho con las sugerencias porque utilizaremos mucho producto de temporada”.

| Unos lomos de pargo que se ofrecerían esta semana fuera de carta

En la carta hay desde ensaladas a bocadillos de calamares con mayonesa de lima , el mismo precio que un salmorejo de remolacha con mojama de Barbate y piñones. Hay también varios cortes de cerdo ibérico y un entrecot de ternera retinta certificada. El atún tiene su propio espacio en la carta con hasta doce preparaciones diferentes que van desde un surtido de salazones y ahumados hasta un atún rojo a la roteña o una ventresca a la plancha. El apartado de “pescadería” también es amplio. Hay coquinas de Huelva, unos langostinos fritos con alioli de salicornia –-los famosos espárragos de mar-– o tortillitas de camarones elaboradas en la casa. Ofrecen también varias tartas de postre y la carta de vinos cuenta con etiquetas locales tanto de jereces como blancos y tintos.

| Pizarra con despeine del atún.

Los primeros éxitos en hostelería de Aurelio Barrera fueron en establecimientos de copas como Mucho Teatro o La Pontona, pero en el año 2011 dió el salto a la hostelería “de día” cuando puso en marcha Aquarela, donde instauró un nuevo concepto de hostelería en la ciudad, con un local especialmente pensado para la familia con una amplia terraza, una zona especial para los niños, aparcamiento propio y una oferta que gira desde la gastronomía hasta las copas. | Texto: Pepe Monforte.

Deja un comentario