Saltar al contenido

1

En un día de viento de Levante éste es el único rincón del litoral portuense a salvo del fuerte viento.  La playa de la Muralla está presidida por unas ídem, pertenecientes al antiguo fortín de Santa Catalina, que dota de un decorado especial a este rincón portuense. Los fenicios, además de ser buenos comerciantes, tenían muy mala idea. Uno de los métodos favoritos que tirios y sidonios tenían para defender sus costeras y playeras murallas de los asedios era lanzar arena al rojo vivo, en marmitas, a los asaltantes. Una forma cruel y efectiva de malherir a los enemigos. Los candentes granos se introducían por las rendijas de las corazas y telas de los soldados, quienes fallecían entre delirantes espasmos. De eso, en una dimensión más inofensiva y doméstica, saben de sobra los bañistas cuando se baten en retirada en plena canícula con levante. 
...continúa leyendo "3.668. Playa de La Muralla. A refugio del viento de Levante"

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
error: Alerta: Este contenido está protegido