Nuevo Subdirector General de Ordenación, Desarrollo Urbanístico y Vivienda Pública del Ayuntamiento

| Texto: José María Morillo
Esta semana, Alejandro Sepúlveda Oriente ha tomado posesión como Subdirector General de Ordenación, Desarrollo Urbanístico y Vivienda Pública del Ayuntamiento de El Puerto de Santa María, integrado en el área de Ordenación del Territorio. El nombramiento le sitúa en el escalón más alto del organigrama funcional técnico de dicha área, dentro de la nueva estructura directiva derivada del régimen de Gran Ciudad.
Jurista de profesión y servidor público por vocación, Sepúlveda ha desarrollado buena parte de su trayectoria en el ámbito de la gestión urbanística municipal, participando en algunos de los procesos más relevantes de planificación y ordenación del territorio de la Ciudad, desde el ámbito de la Asesoría Jurídica y el Urbanismo. Entre sus responsabilidades ha formado parte de la Comisión Municipal de Seguimiento y Evaluación del Plan Especial (COMSEPE), órgano encargado del control y desarrollo de instrumentos urbanísticos de especial relevancia para El Puerto.

Sin embargo, quienes lo conocen saben que detrás de los expedientes, informes y disposiciones legales existe una personalidad inquieta y polifacética. Porque si durante el día se mueve entre normativas, planeamientos y proyectos urbanos, al caer la tarde no es extraño encontrarlo afinando la voz junto a sus compañeros de la Agrupación Coral Portuense.

Sandro, como es conocido por sus amistades, es miembro activo de esta formación musical, compartiendo una pasión que trasciende el mero entretenimiento. La Agrupación Coral Portuense lleva más de veinticinco años participando de manera ininterrumpida en los cultos de Santa Marta y de la Hermandad del Cachorro, en Sevilla, interpretando repertorios de música sacra que han acompañado algunas de las celebraciones religiosas más significativas de ambas corporaciones. Una dedicación constante que exige disciplina, estudio y compromiso colectivo.
Al hijo de Ismael Sepúlveda y de Lourdes Oriente no le resulta difícil encontrar un paralelismo entre ambas facetas de su vida. El urbanismo busca armonizar intereses, espacios y necesidades para construir ciudad; la música coral persigue precisamente lo mismo, aunque utilizando voces en lugar de espacios y calles. Quizás por eso quienes han compartido ensayos con él destacan su capacidad para escuchar y trabajar en equipo, cualidades igualmente valiosas en la administración pública.
Y resulta curioso que quien dedica buena parte de su vida profesional a ordenar espacios urbanos encuentre también en la música coral otra forma de orden, esta vez construida con acordes, matices y respiraciones compartidas. Quizás ambas actividades tengan más en común de lo que parece: la necesidad de escuchar y buscar el equilibrio entre muchas voces distintas.

Su tiempo libre lo reparte además entre la naturaleza y el deporte. Aficionado al senderismo, al ciclismo y a las actividades náuticas, encuentra en los espacios abiertos el mejor contrapunto a la actividad profesional. Entre sus pasiones figura también el mundo de las furgonetas camper, una forma de viajar que le permite descubrir paisajes, recorrer caminos menos transitados y disfrutar de una libertad que difícilmente ofrecen los itinerarios convencionales.
Esa afición por la vida al aire libre ha encontrado también reflejo en las redes sociales. Su cuenta de Instagram reúne a más de 57.000 seguidores, una comunidad construida en torno a imágenes de naturaleza, viajes, experiencias camper y actividades deportivas, mostrando una faceta muy diferente a la del responsable municipal que ahora asume una de las mayores responsabilidades técnicas dentro del Ayuntamiento portuense.

Con este nuevo nombramiento, Alejandro inicia una etapa profesional de máxima responsabilidad en el desarrollo urbanístico de la Ciudad. Pero quienes le conocen saben que, más allá de los despachos y las decisiones técnicas, Sandro seguirá encontrando tiempo para recorrer senderos, navegar, descubrir nuevos horizontes sobre ruedas y, sobre todo, seguir formando parte de esa agrupación musical donde, como en la gestión pública, el resultado sólo alcanza la excelencia cuando todas las voces encuentran su armonía.
