
| Texto: José María Morillo
En la carretera que une Jerez con Rota, a la altura de la linde que marca la frontera invisible entre dos mundos –-El Puerto y Jerez-– de sus términos municipales, se alzaba la viña ‘La Josefa’, con su caserón blanco encalado y la sombra protectora de los eucaliptos, junto a la finca 'La Blanquita'. El sol de septiembre caía de plano sobre los majuelos, arrancando destellos dorados de los racimos maduros
En una de aquellas fotos que aún sobreviven al polvo de los álbumes familiares, aparecen tres mujeres que fueron memoria viva de aquellos días: Matilde Gómez López, Francisca Nieto Saborido y Francisca Lechuga Camacho | Año 1967 | Foto: Colección Vicente González Lechuga.


