917. COLEGIO DE LAS CARMELITAS. Desde 1893 (I).

Este es un colegio más que centenario. Se formó sobre el palacio de un cargador de Indias de origen flamenco, llamado Vos, al que se unieron otras fincas, entre ellas las que formaron el teatro y la salida por la calle Pozuelo, la casa del capellán, el solar donde se edificó la Iglesia, la casa llamada de la Virgen, y, más luego, una casa que hacía esquina con la calle Santo Domingo, de Manuel Ortega Infante y la incorporación final de la casa que fue de mis tíos Javier Terry del Cuvillo y Carmen Muñoz Ávila. (Patio de las Carmelitas con el Monumento al Corazón de Jesús. Año 1935).

La impresionante fachada, la casapuerta, con sus hojas de caoba, claveteadas de bronce, el portón también de caoba tachonado de clavos, sobre el que campea todavía el Sagrado Corazón en un óvalo de cerámica barnizado, los azulejos, el patio porticado, el monumento al Sagrado Corazón, la escalera con barandal de palo santo y su cúpula, la sala de visitas, con el suelo entarimado, el estrado isabelino y la consola neogótica dorada y el retrato al óleo de San Pío X de Rodríguez Losada... todo eso le daba un especial ambiente y empaque a este Colegio de señoritas dirigido por las Reverendas Madres Carmelitas de la Caridad, como rezaba en los impresos.

Y todo ello, sin contar con las aulas, el patio de recreo, ochocenctista, con su palmera, con su verja de hierro fundido verde y su suelo de losas de Tarifa y losetas hidráulicas de cuadraditos, el teatro, la clase de las niñas gratuitas, que entraban por la puerta del garaje, en la calle Nevería, justo al lado de la Iglesia. En el piso alto solamente pude ver el ándito (corredor) del patio y el salón de arriba. A la izquierda según se subía por la escalera principal y al frente, por la escalera del patio del recreo, había unos prohibidores letreros de "clausura" que impedían el paso al lugar donde estuvieron las veinticuatro camarillas de las internas y sus cuartos de baño y entonces la vivienda de la Comunidad.

Fotografía tomada nen 1925. La primera por la izquierda es Carmen Poullet, le sigue Enriqueta Dosal Cumbreras, Maruja Paullada Varela, Mercedes Ávila Gutiérrez, madre del autor del artículo, la siguiente y las dos últimas eran hermanas hijas de un director del Penal, la tercera empezando por la derecha en Virginia Piury Dagnino

Mi madre, mis tías, las amigas de mi madre y de mis tías estuvieron en este colegio internas, aunque vivían en El Puerto y eran de aquí. Estuvieron, bajo el dominio de la implacable Madre Carmen Jácome, a la que recordaron toda su vida con especial cariño. Conservo fotografías de una orquesta que formaron, o de las procesiones de la Inmaculada de las Hijas de María; de la clase de pintura, donde mi tía Aurora y Carmen Pérez Pastor están acabando cada una un cuadro de tema religioso; o de mi madre y Elisa Muñoz Seca pintando cada una un bodegón de flores y frutas...

De esas fechas, que serían los años 1920, parte la incorporación al Colegio de una casita pequeña, pintada de rojo y blanco, con sólo la puerta y un balcón. Resultó que esa vivienda era una casa de mala nota y mi bisabuelo Norberto se alarmó, porque frontera al colegio de sus nietas hubiera un sitio de pecado. Así que la compró y la regaló a la Comunidad. Desde entonces,  paradójicamente, la casita se llamó "La Casa de la Virgen", hoy desaparecida, y su superficie está integrada  en el actual edificio. (En la iamgen de la izquierda, Norberto Gutiérrez, bisabuelo del autor del artículo).

Decía que este colegio es centenario, de 1893. En él se han educado infinidad de jóvenes portuenses de ambos sexos, porque además de niñas, había niños de hasta siete años. Los niños, en cuanto hacían la Primera Comunión, debían abandonar el Colegio, para ir a otros solamente de niños, que, por lo general, eran la Academia de don Luis Poullet, el Colegio de San Estanislao, vulgo ‘La Pescadería’ (de una Asociación de Padres de Familia, bajo la dirección espiritual de la Compañía de Jesús), o el de don Juan Díaz...

Luis Ortega García, el profesor de pintura de la Academia de Bellas Artes, en al Patio de San José, de las Carmelitas, el día de la Primera Comunión, con su hermana Anita.

Por el inmenso cariño que mi madre le tenía a su colegio, pese a haber tenido yo en casa una señorita, llamada Doña Concha Romero, entrada en muchos años, como que fue profesora de primeras letras de Rafael Alberti, quiso que yo estuviera en las Carmelitas. Más que nada porque con cinco años ya se está en condiciones de conocer a otros niños distintos de los de tu familia y empezar a tratar con personas desconocidas para ti.

Colegio Las Carmelitas. Mayo 1958, Todos gentes de El Puerto: los hermanos Bellvis: Javier y Marisol, única niña por aquello de separar las niñas de los niños; Luis Áspera, Paco Zamudio, Jaime Renedo, Mariano Medinilla, Miguel Lizaso, Javier Díaz, Hörh, Velarde, Julián Flores y otros…

Mi entrada en este Colegio no creo que fuera triunfal. Me trajo mi madre, vestido de marinerito, con un abrigo de paño azul y cuello de terciopelo negro, con botones dorados de ancla, que me había hecho Matilde la Sastra. Y lloré, me entró una pataleta enorme; no quería quedarme. Y mi madre, me contaba después, que dudó entre si llevarme otra vez a casa, o dejarme allí. Pero me dejó aquí, en un sitio que yo no conocía, entre gentes que no había visto nunca. Una monja, la Hermana Julia, me acabó de meter para dentro y me colocó en un pequeño pupitre, en una clase lindera con el patio del recreo, la puerta siguiente al "cuartito", que en los colegios jesuitas es "lugares", un aula con puerta de cristales y dos amplias ventanas que daban al ándito del patio del recreo.

El suelo de la clase era un entarimado de madera. Al fondo de la clase había una puerta de cristales, pintados de blanco, que cerraba un pequeño habitáculo, donde, al parecer, decían que era el cuarto de las ratas, y allí se metía a los niños que fueran malos. La clase la presidía, al frente, una pizarra, el encerado que se llamaba, un crucifijo, la mesa de la profesora que resultó ser la encantadora Hermana Natividad, un cartel como de hule con el mapa político de España, Islas Adyacentes y Plazas de Protectorado y Colonias Africanas y otro cartel con un silabario que, además de letras, tenía dibujos de animales y cosas que sugerían las sílabas o las palabras. Los niños no usábamos cuadernos. Escribíamos en pequeñas pizarras individuales, con el marco de madera, en uno de cuyos lados había un agujero por donde entraba la guita que sujetaba un trapito para borrar. Se escribía con un pizarrín, barrita hecha de la propia pizarra u otros más elaborados de manteca, que se decía. (Revista Mi Colegio. Núm. 52. Octubre 1923).

Al fondo de la clase, en una pequeña mesa, estaba sentada la ayudante de la Hermana Natividad, que era una seglar llamada Nati que por ahí la encuentro todavía, y la reconozco por la calle, aunque nunca supe sus apellidos.

Desde la clase de los niños, se veía por las ventanas, a las niñas en el recreo. Generalmente jugaban a saltar la cuerda, con el canto de aquello: «Soltera, casada, viuda y monja», repetido, cada vez más rápido, que fueron los estados por los que pasó  la venerable Madre Vedruna.  Las niñas con sus uniformes de tablas, azules, con cinturones de tela y hebilla plateada, sus cuellos blancos de piqué almidonados y, luego, de plexiglás, sus calcetines blancos y sus zapatos de charol, a veces lucían medallas y bandas por su buen comportamiento y aplicación.  Para la clase de gimnasia usaban, bajo las faldas, los puchos, especie de pantalones bombachos hasta más abajo de las rodillas. Cuando iban a la iglesia, o algún acto especial, se colocaban, además, un velo de tul blanco, que se ceñían a la cabeza con un elástico y lo volteaban para atrás, y unos guantes también blancos.

Así iban, por ejemplo. en la procesión de la Niña María, una imagen de la Virgen Niña, de Olot, que anualmente, se sacaba, en unas anditas portadas por las propias niñas, por las calles cercanas al Colegio. En filas iban las alumnas y los pequeños alumnos, el sacristán con la Cruz, Pepe Caamaño, la Comunidad de Hermanas Carmelitas con la Madre Superiora, Madre María, la Hermana Julia, Hermana Rosa, las Hermanas Dolores Sánchez y Dolores Martínez,  la Hermana Teresa, la Hermana Natividad, la Hermana Enriqueta Feliú, la Hermana Aurelia, la Hermana Encarnación, muy jovencita, y alguna más, todas de hábitos negros con sus tocas, como Dios y las constituciones de este Santo Instituto mandaban, y, de preste, con alba, capa, estola y bonete, el capellán que era don Antonio Herrera Hurtado, que murió en olor de santidad. La banda de música de Rocafull cerraba el cortejo. (En la imagen, vestidas  Primera Comunión de Ana María y Celia Insúa Lavín. Detrás Matita Muñoz y María del Carmen García de Cos. El angelito de enmedio es Marisol Muñoz Bellvís. Foto: Celia Insúa Lavín).

Fachada de la Iglesia de las Carmelitas. (Foto: Fernando Vidal).

La procesión salía de la Iglesia y a ella volvía, pero la Niña María no estaba en la iglesia el resto del año. La iglesia inaugurada en 1893, por el Cardenal Arzobispo de Sevilla, se construyó a expensas de doña Elisa Guezala, viuda de Osborne, condesa de ese título, y en ella tienen cripta y panteón todos los Osborne. En ella está enterrada toda esa familia, empezando por don Juan Nicolás Böhl de Faber y Doña Frasquita de Larrea, padres de Fernán Caballero y abuelos de la primera generación de “Osbornes” portuenses, cuya imagen podemos ver a la izquierda.

El proyecto fue del arquitecto Don Juan de la Vega y el estilo neogótico. En el presbiterio sobre la mesa de altar, se puso un sagrario  y sobre él un tabernáculo gótico, todo dorado y blanco, con pináculos. En el ábside, en tres hornacinas, se colocaron las imágenes del Sagrado Corazón, Santa Teresa y San José, obras del escultor Fons y Pons de Madrid.

Y ya, en las dos naves laterales, en la de la epístola, una gruta con la Virgen de Lourdes y Bernardette, con su manantial y todo y un retablo neogótico con la Virgen del Perpetuo Socorro de bulto, la más rara que he visto, pues todas son pintadas en tablas, como podemos apreciar en la foto de debajo.

En la nave del evangelio, el altar de la Virgen del Carmen, sentada sobre una peana de terribles llamas por las que asomaban de cabeza o de medio cuerpo las Benditas Ánimas del Purgatorio y, a los lados, las imágenes de San Juan de la Cruz y la de la entonces Venerable hoy Santa, Madre Joaquina Vedruna de Más, la fundadora. El siguiente altar era el de la Inmaculada de las Hijas de María, imagen que antiguamente salía en procesión.

El coro alto, sobre un arco, al fondo de la iglesia, sobre el cancel, acogía un buen armonium que era accionado por Luis Muñoz o por alguna Hermana de la Comunidad, y en él cantaba un orfeón formado por diversas antiguas alumnas, entre las que destacaba, en los solos, mi tía Carmen Muñoz Ávila. En algunos actos litúrgicos, a los alumnos nos vestían de monaguillos, con sotanas rojas o celestes y esclavinas ribeteadas de borreguillo. (continuará). (Texto: Luis Suárez Ávila).

18 comentarios en “917. COLEGIO DE LAS CARMELITAS. Desde 1893 (I).

  1. mªcarmen perez

    yo entre con cinco años en el colegio, y estuve hasta los once,t odos estos años estuve medio-pensionista, mi padre se enfado con la hermanaPilar ( la prefecta),(una tonteria),y nos mando a mi hermana y a mi a la "compañia de maria" donde termine el bachiller. Tengo montones de recuerdos del colegio que siempre considere mio,y,de mis monjitas :la hermana Teresa que era ya muy mayor y me queria muchisimo, la hermana Antoñita, la hermana Margarita....uf...ya me falla la memoria con los nombrtes, otra hermana PIlar.... Sigo teniendo amigas de entonces; pero yo recuerdo
    que durante los primeros años los babis eran negros, y, ellas no lo recuerdan. Me gustaria que si alguien tiene alguna foto de entonces (en el recreo),o sabe donde la puedo ver, le agradeceria que me lo hiciese saber.es un pequeño recuerdo mio y por lo tanto tan importante como el resto. estoy hablando sobre los los años 58,59,60...Un beso cariñoso a todas las que fueron mis compañeras a las que veo y a las que no.

  2. CHARY MAYI

    HOLA YO TAMBIEN FUI ALUMNA Y LO QUE DICE MI HERMANA EN EL COMENTARIO ANTERIOR ES CIERTO GUARDO UN ESPECIAL CARIÑO A LA HERMANA MARIA ANTONIA UN SALUDO A TODAS
    AH EL DIA 24 HAY UN ACTO Y UNA CENA PARA ANTIGUOS ALUMNOS, OS APUNTAIS?

  3. carmen MAYI

    HOLA YO SOY UNA ANTIGUA ALUMNA DE ESTE COLEGIO AL Q GUARDO UN ENORME CARIÑO Y MUCHA NOSTALGIA CUANDO PASO POR ALLI , HACE DIAS ESTUVE ALLI Y AUNQUE FUE POR UN MOTIVO TRISTE LA MISA DE LA HERMANA MATILDE Q EN PAZ DESCANSE, ME ALEGRO VOLVER A ENTRAR EN EL Y VER DE NUEVO A LA HNA JUANA , MARIA ANTONIA , EMILIA Y ALGUNAS MAS , CREO Q TODAS ESTAN SUPER JOVENES Y SE CONSERVAN MUY BIEN . UN SALUDO Y BESO A TOD@S LOS Q LO LEAN . HASTA OTRA

  4. marisa muñoz

    Yo también fui una niña de las Carmelitas. Poco tiempo, eso si, porque me volví a Madrid, pero allí aprendí mis primeras letras y a pronunciar la "r". Tambén me prepararon para confirmarme y por lo tanto tuve que confesarme con el capellan del convento. Sólo tenía cinco años.
    Respecto a la Madre Carmen Jacome, tengo una anécdota de ella. Mi madre que también fue su alumna, venia de los Estados Unidos. La madre hizo un trato con ella.
    Si mi madre le enseñaba inglés, ella de daría clases de francés extraoficialmente. No tengo muy claro si alguna de las dos aprendió algo.

    ¡Ah¡ contestando a Vicente, efectivamente Mari Cruz González Narvaez, entró en las Carmelitas. Aunque estuvo en Jérez la mayor parte de su vida transcurrió en la provincia de Huelva.

  5. virginia vela

    hola soy una alumna del colegio las carmelitas del puerto de santa maría
    y vamos a quedar para hacer una convivencia si te quieres a puntar llama a este número de teléfono 676542893. Creo que somos de la promoción 1982/83.

  6. Vicente

    Ahora que han mencionado a Pepita Ortega, creo recordar que una hermana de José González Narvaez tambien fue Carmelita, lo que no recuerdo es si estuvo en el colegio de El Puerto, pero si en el de Jerez.

  7. profesora

    Tampoco se ha mencionado a Pepita Ortega, que durante un tiempo estuvo en el colegio Jerez, y luego pasó a las misiones, concretamente a Filipinas. En los últimos años está en la comunidad de El Puerto.

  8. Pepe Camacho

    Hola José María: No voy a hablarte de mí, pues ya te dije que no hay nada en mi vida que mencionar. Sí lo voy a hacer con alguien de mi familia, mi hermana Aurora, la mayor de los cinco hermanos.
    He estado leyendo la nótula de Las Carmelitas escrita por Luis Suarez. En ella se nombran a las niñas de la época que ingresaron en el Noviciado de las Carmelita en Carabanchel. Pues bien, no se mencionan a tres -creo que pioneras. que ingresaron en el Noviciado: Aurora, Camacho García -mi hermana- Lili Tejada Prieto y Mª. Josefa Torrent Sanchez -mi cuñada hermana de mi mujer Conchi-. El orden de la reseña corresponde al de la foto empezando por la izquierda. Las tres salieron de El Puerto el día 30 de abril de 1947 e ingresaron en el noviciado de las Carmelitas el día 1 de mayo de 1947. Las tres hicieron Magisterio en la Congregación. Por útimo, durante muchos años, no puedo precisar cuantos, fué la Directora del Colegio Vedruna en Carabanchel y últimamente como la titular del Colegio en representación de la Congregación, ante el Ministerio de Educación y Ciencias.
    Lili Tejada Prieto abandonó la Congregación, hace ya bastante tiempo. Mi cuñada, Maria Josefa Torrent, familiarmente Pepuchi -fallecida el pasado año en Cádiz, fué Superiora en Jaén y San Fernando,

  9. Nuria Zamacola

    Cuantos recuerdos han traido estos comentarios a mi memoria...sobre todo al leer todos esos nombres y apellidos que Marisa ha recordado tan bien...Gracias Marisa, por traer a mi mente a todas esas hermanas y profesoras, que eran las mias, y que llevo tambien en un rinconcito de mi corazon.

  10. pipi gago

    pues yo tambien fui alumna de ese colegio y lo que me viene a la cabeza es que recibi una educacion muy ñoña que de nada me sirvio cuando tuve que enfrentarme al mundo real. DESPUES DE nueve años en las carmelitas pase cuatro en los jesuitas y tdo cambio para mejor. note que las mentes en este ultimo eran más amplias y reales. de todas formas reconozco que lo mejor de todo fueron las amigas y alguna que otra religiosa o profesoratambien entiendo que en aquella epoca era lo que habia y agardezco la paciencia nque si tuvieron conmigo.

  11. Marisa

    Yo fuí alumna de las Carmelitas. Aparte de excelentes compañeras, de las cuales muchas de ellas siguen siendo lo que llamamos, mis amigas de toda la vida, también recuerdo con cariño a todas y cada una de las profesoras y monjas que contribuyeron juntos con mis maravillosos padres, a que hoy sea una persona con principios, valores y decencia.
    Siempre recuerdo la llegada al colegio, la hermana Matilde en la puerta controlaba si llevabas unos zapatos ó calcetines del uniforme, en caso contrario, debias ir a tu casa a cambiarte.
    Recuerdo con especial cariño a la Hermana Maria Antonia, fué tutora de mi curso creo que varios años alternos, ella nos daba clases y al mismo tiempo nos preparaba para una vez que saliéramos del colegio ser mujeres decentes, nos explicaba debíamos comportarnos y la diferencia entre una persona educada y otra que no lo fuera. Lo mismo la Hermana Maria Antonia piensa que sus palabras se las llevó el viento, pero no es así, hoy en dia hablo con amigas y todas las recuerdan con un cariño especial, por su interés y constancia.
    Entre otras recuerdo a la Madre Rosa, maravillosamente buena, casi como un angel. A las dos Señortias Tere, a la hermana Emilia, a la hermana Josefa Soto y Josefa Aranguren. Casualmente he vivido dos años en Toledo, donde tuve la oportunidad de ira a visitarla a las Carmelitas de Toledo, donde vive desde hace muchos años. Que alegría!! Después de tantos años volver a verla, además no ha cambiado en absoluto.
    En fin, que le doy las gracias a mis padres por haber elegido este Colegio para mi y también a ellas por haberme inculcado unos valores que ahora que soy mayor aprecio.
    Felicidades por ser como sois.

  12. valery

    yo estuve en el colegio durante diez años desde los cuatro hasta los catorce años, diez maravillosos años , de los que tengo hermosos recuerdos y maravillosas amigas( reencontradas muchas despues de 30 años ), diez años en la que todo lo que se aprende marca para el resto de la vida, ya sea academicamente como en valores.
    Me fui del colegio pero segui vinculada a el por las montañeras y por el recordado Naveros.
    Por tanto mi vinculacion al colegio ha sido como alumna , como antigua alumna y hoy en dia desde hace 9 años he vuelto a retomar esta vinculacion , ahora como madre de alumnos , porque tan orgullosa estaba de la educacion recibida en este colegio que la elegi para mi hijos.
    Por todo esto mi recuerdo para todas aquellas profesoras , hermanas que marcaron mi estancia en este colegio durante aquellos años : hna guadalupe , hna carmen glez, hna matilde pavon , hna juana , hna rosina, hna carmen gutierrez ,hna matilde soto, hna maria antonia, hna josefa aranguren, hna maria josefa,hna rosina, hna encarnacion, hna emilia puyana, hna maria rosa, srta maria jesus sordo, srta tere fdez, srta isabel ruiz, srta dolores navarro, srta maria forte, nuestra querida chati, y he dejado para la ultima por ser la que mas me marco durante todos mis años en el colegio (la tuve dos años como tutora) y a la que tengo un cariño y quiero de forma especial y es la srta regli.No se si me olvidare de alguien , pero a todas ellas mi reconocimiento por su labor y mi agradeciemto pues gracias a todas ellas soy como soy y todas forman parte de mi vida .
    Por todo esto el colegio de las carmelitas formo parte de una de las etapas mas felices de mi vida, y por todo esto Las Carmelitas siempre sera mi colegio y solo espero que mis hijos con el paso de los años piensen lo mismo que yo de el , y lleguen como yo a QUERER A MI COLEGIO . Besos y abrazos para todos los que forman y formaron la comunidad educativa Joaquina de Vedruna.

  13. Gloria

    Yo estuve en las Carmelitas muchos años, fue una época preciosa de mi vida y tengo unos recuerdos maravillosos tanto de las amigas que hice con mis compañeras del colegio como de mis profesoras. Recuerdo a la hermana Elsa, la hermana Emilia, la hermana Josefa, la hermana Maria Antonia,.... todas me enseñaron muchos no solo la materia que había que dar en cada curso sino todos los valores humanos que jamás podré olvidar, ya que forman parte de mi vida. Como he dicho ha sido una de las épocas más felices de mi vida y lo recuerdo con mucho agrado. Las Carmelitas siempre será mi colegio. Un beso y un abrazo a cada compañera, profesores y hermanas Carmelitas.
    Gloria Callealta.

  14. LSA

    Este Norberto Gutiérrez, mi bisabuelo, fue medico y estuvo en la primera guerra de Cuba con Ramón y Cajal. El texto que has publicado pertenece a una pequeña conferencia que di en el Colegio de las Carmelitas hace una buena porción de años. Por lo visto, piensas poner una segunda parte, porque la conferecia seguía. El día de la
    Madre Superiora había una serie de actos. Recuerdo uno en que los alumnos hacían de betuneros y otro año de soldados, el año que me tocó a mí.

  15. juan de dios moresco suárez

    Buenos y exactos recuerdos primo; con la foto casi aciertas, la mia es del 57, la mitad de los que ahi aparecen estaban conmigo.
    Yo tengo otro recuerdo, una hermosa "brecha" en la frente producida al caerme y darme con el pequeño escalón del patio del Sagrado Corazón. Cariñosamente la hermana Natividad me lo quiso curar untandome un poco de aceite de la lamparita del Santisimo del Sagrario.......

  16. Inmaculada Alba

    Este fué mi colegio,el de mi madre, el de mi abuela, el de mis sobrinas.... y no es el de mis hijos porque dejé de vivir en el Puerto. Recuerdo a todas las Hermanas que nombra y a la Hermana Elsa. En la foto de primera comunión está mi primo Mariano Medinilla. Gracias por traernos estos recuerdos

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