1 comentario en “La viñeta de Alberto Castrelo. A buenas obras, mejor encuadre #6.487”
Alfonso Delgado
Reflejo de reflexión
La viñeta de Alberto Castrelo es casi un servicio público: nos recuerda que hoy en día parece que lo importante no es hacer las cosas bien, sino asegurarse de que la cámara esté grabando mientras las haces. Porque, claro, una obra sin foto es como si no existiera. Y ahí están los trofeos, bien colocaditos, esperando a ver quién posa mejor, no quién trabaja más.
Lo irónico es que todos sabemos que los verdaderos responsables, los que de verdad curran, suelen estar fuera del encuadre. Pero nada, que siga el desfile de quienes necesitan un “buen encuadre” para justificar su existencia. Al final, algunos confunden reconocimiento con autopromoción, y esfuerzo con pulsar el botón de grabar.
Castrelo lo clava: en estos tiempos, el mérito parece medirse en megapíxeles. Y mientras unos se matan por salir en la foto, otros "los que no salen" son los que realmente sostienen la historia. Pero, claro, esos no tienen estatuilla ni aplauso; trabajan sin focos, como quien cumple sin alardes ni prisas, sin vender panes prestados.
Utilizamos cookies propias y de terceros para garantizar el funcionamiento de la web, medir su uso y mejorar nuestros servicios. Puede aceptar todas las cookies, rechazar las no necesarias o configurar sus preferencias. Política de cookies
Configurar cookies
Necesarias para que la web funcione correctamente. No se pueden desactivar desde este panel.
Ayudan a medir el uso del sitio y mejorar sus contenidos.
Permiten publicidad, medición de campañas o personalización de anuncios.
Guardan preferencias o permiten contenido externo no necesario.
Reflejo de reflexión
La viñeta de Alberto Castrelo es casi un servicio público: nos recuerda que hoy en día parece que lo importante no es hacer las cosas bien, sino asegurarse de que la cámara esté grabando mientras las haces. Porque, claro, una obra sin foto es como si no existiera. Y ahí están los trofeos, bien colocaditos, esperando a ver quién posa mejor, no quién trabaja más.
Lo irónico es que todos sabemos que los verdaderos responsables, los que de verdad curran, suelen estar fuera del encuadre. Pero nada, que siga el desfile de quienes necesitan un “buen encuadre” para justificar su existencia. Al final, algunos confunden reconocimiento con autopromoción, y esfuerzo con pulsar el botón de grabar.
Castrelo lo clava: en estos tiempos, el mérito parece medirse en megapíxeles. Y mientras unos se matan por salir en la foto, otros "los que no salen" son los que realmente sostienen la historia. Pero, claro, esos no tienen estatuilla ni aplauso; trabajan sin focos, como quien cumple sin alardes ni prisas, sin vender panes prestados.