1 comentario en “La viñeta de Alberto Castrelo. La ciudad al centímetro #6.259”
Alfonso Delgado
Crítica social de una realidad:
La viñeta de Alberto Castrelo:
El Puerto desde el aire… y lejos de la realidad
La difusión de una imagen en la que un dron sobrevuela la ciudad mientras una mujer mayor, cargada con bolsas, observa desde el suelo, vuelve a evidenciar una brecha cada vez más insultante: la distancia entre el relato oficial y la vida real.
El mensaje no admite maquillaje: cuanto más se eleva la mirada, más se difuminan los problemas que se pisan a diario. Frente a las imágenes aéreas, limpias y calculadas para vender una postal perfecta, persiste un Puerto que no sale en esos planos: el de la precariedad, el esfuerzo invisible y la desigualdad enquistada.
No es casualidad. Se insiste en construir un escaparate amable hacia fuera mientras se tapa, sin pudor, la realidad de quienes sostienen la ciudad con su día a día. Se prioriza la propaganda frente a la verdad, la estética frente a la justicia social.
Aquí no hacen falta más vuelos ni más imágenes bonitas. Hace falta bajar a la calle, mirar de frente y asumir lo que hay.
Que dejen de enseñarnos el decorado y empiecen a demostrar la realidad, sin tanto “circo sin pan”.
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Crítica social de una realidad:
La viñeta de Alberto Castrelo:
El Puerto desde el aire… y lejos de la realidad
La difusión de una imagen en la que un dron sobrevuela la ciudad mientras una mujer mayor, cargada con bolsas, observa desde el suelo, vuelve a evidenciar una brecha cada vez más insultante: la distancia entre el relato oficial y la vida real.
El mensaje no admite maquillaje: cuanto más se eleva la mirada, más se difuminan los problemas que se pisan a diario. Frente a las imágenes aéreas, limpias y calculadas para vender una postal perfecta, persiste un Puerto que no sale en esos planos: el de la precariedad, el esfuerzo invisible y la desigualdad enquistada.
No es casualidad. Se insiste en construir un escaparate amable hacia fuera mientras se tapa, sin pudor, la realidad de quienes sostienen la ciudad con su día a día. Se prioriza la propaganda frente a la verdad, la estética frente a la justicia social.
Aquí no hacen falta más vuelos ni más imágenes bonitas. Hace falta bajar a la calle, mirar de frente y asumir lo que hay.
Que dejen de enseñarnos el decorado y empiecen a demostrar la realidad, sin tanto “circo sin pan”.