En agosto de 1996 era primer ministro de Portugal

| Texto: José María Morillo
El secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), António Manuel de Oliveira Guterres, en agosto de 1996, era primer ministro de Portugal. Y, lejos de los focos, decidió pasar unos días en El Puerto de Santa María, como lo haría cualquier veraneante: en chanclas, sin protocolo y con amigos.
A primeros de aquel mes, Guterres, acompañado por su esposa Luísa Amélia y sus hijos Pedro y Mariana llegaron de visita privada para reencontrarse con conocidos residentes en la Ciudad. Sin agendas oficiales ni comitivas: paseos discretos, playas portuenses y buena gastronomía porteña. El político luso, queno hacía un año que había tomado el relevo de Cavaco Silva, hizo gala de una sencillez que no pasó desapercibida. Se movió por El Puerto sin apenas escolta, camuflado entre turistas, disfrutando del ambiente veraniego con naturalidad.



