696. LOS REPATRIADOS DE EL PUERTO, DESDE CUBA Y FILIPINAS: 1898. CREACIÓN DE LA CRUZ ROJA LOCAL. (I)
1 07 2010
La ilustración muestra a cinco soldados comiendo en el campamento del ejercito español destacado en la otrora colonia española durante la guerra que se desarrolló en 1898 en la que se produjo una gran derrota para nuestro país. El que se conoce como el “Desastre de Cuba”. En la imagen se observa a los cinco individuos en posición relajada pero con una seriedad facial motivo del momento de tensión en el que están inmersos. Los combatientes, en pleno descanso se dedican a comer y a relajarse para un posterior encuentro bélico. Nótese la botella de vino en el cesped, y el loro en el hombro del soldado de la derecha.
Muchos de los españoles que nacieron en el último tercio del siglo XIX conocieron y padecieron las miserias y secuelas de la guerra, obligados, a su pesar, por la prestación del servicio militar que debían realizar a la monarquía. El escenario, en esta ocasión, estaba en ultramar: Cuba, Puerto Rico y Filipinas, últimos bastiones del extenso imperio colonial español de siglos atrás. El contingente del ejército, nutrido cada año por los mozos de reemplazo, crecía y crecía a medida que el conflicto, al que algunos historiadores le dan el calificativo de guerra civil, se enconaba. Un año antes del desastre naval con el que se pondría punto final a la contienda, a la que se había sumado los EE.UU., el cupo de las diez zonas en que estaba dividida Andalucía (las 8 capitales de provincia actuales, más Ronda y Osuna) ascendía a 23.742 mozos. (En la imagen sorteo de mozos, en 1895).
En nuestra provincia de Cádiz, los reclutados sumaban 2.585 hombres. Solamente estaba previsto incorporar a 1.626 de ellos, y de estos, irán destinados a Cuba 560, 203 a Filipinas, 50 a Puerto Rico y el resto a distintos puntos de la península. Se libraron, pues, casi mil mozos por exceso de cupo. El famoso sorteo determinaba el destino, en el más amplio sentido de la palabra, de cada uno de ellos. Después, a los que la suerte no les acompañó ni sus parientes pudieron redimirlo pagando la cuota establecida al efecto, serian despedidos en los andenes de las estaciones y en los muelles de los puertos de embarques con vítores de zarzuela. Otra cosa bien distinta serán las penurias y sufrimientos que padecerán en sus propias carnes aquellos que, forzados a servir, lo hicieron en las colonias de ultramar. (En la imagen de la izquierda, dos soldados con el traje de ralladillo, con los fusiles cercanos).
Su mayor enemigo no fueron los mambises cubanos o los tagalos filipinos, sino las enfermedades tropicales, propias de aquellas latitudes. Especialmente la fiebre amarilla, también conocida como “Vómito negro”. Los datos estadísticos son escalofriantes.

Contingente de tropas españolas en Matanzas (Cuba).
En los últimos años de la guerra, cuando el contingente militar alcanzó su máxima cota causaban baja o morían, diariamente, de 70 a 100 compatriotas. Y, aquellos que contrajeron la enfermedad y lograron evitar un fin tan trágico, vivieron mermados físicamente, manteniendo sus secuelas de por vida.
Quiero finalizar esta primera parte con algo positivo. El listado que he podido recomponer de los repatriados de El Puerto, aquellos que se libraron de caer prisioneros y de la muerte. Los más fuertes y afortunados. Eran anónimos y están olvidados.


Posado fotográfico ante un teloncillo de soldados profesionales del ejército español en Cuba.


Con la difusión de su identidad pretendemos estimular su recuerdo y, si algún descendiente (nietos, bisnietos…) puede aportar fotografías, datos personales o cualquier otra referencia, serán recepcionados y agradecidos, y si no es así, al menos que sientan el orgullo de tener tan digno ascendiente. (Texto: Antonio Gutiérrez. A.C. PUERTOGUÍA).
Mañana: Creación de la Cruz Roja en El Puerto.



























he leido algun vazquez y algun rendon… me gustaria concer algo más de ellos… además y sobre todo sobre filipinas. donde busco?
El autor del artículo, Antonio Gutiérrez Ruiz, responde a José Ignacio Vázquez Rendón:
“Indica que le gustaría conocer algo más de los que figuran en el listado con sus apellidos… y a nosotros tambien. Por eso publicamos sus nombres y hemos realizado el llamamiento correspondiente. Si está interesado en este tema la bibliografía sobre el mismo el amplísima. Se cuentan por millares los libros y artículos de la guerra colonial y del doble desastre naval del 98. De lo que no tenemos referencia es de que se haya investigado ni publicado nada sobre los repatriados locales que fueron muchos más del centenar y pico incluido en ese listado. Ese es nuestro objetivo, para el que llevamos años reuniendo datos.
Sin que sirva de precedente, compartiré los pocos datos que tengo en mis fichas sobre Antonio Vazquez Tello y José Paredes Rendón, dos de los incluidos en el listado publicado. El primero, en su calidad de soldado repatriado, llegó a El Puerto el 27 de diciembre de 1898. Había servido en el Batallón de Infantes Nª 5 y el segundo, el 5 de febrero de 1899. Su destino había sido un batallón de Artilleria de Plaza cuyo número no tengo identificado. Vazquez Tello indicó como domicilio la casa nº 43 de la calle San Sebastian. Allí, según los padrones municipales de 1900 vivía un posible familiar (hermana o tía) llamada Maria Concepción Vazquez, casada con José Herrera Gomez, de profesión “el campo” y los cuatro hijos que en esa fecha tenía el matrimonio. Y Paredes Rendón había indicado como su domilio la calle Doctor Palou (Pagador) número 30. En ese domicilio estaba censada en 1899 una joven pareja formada por su hermana Adelaida, casada con un hilador llamado José Ariza Bejarano, padres de una extensa prole, nada menos que seis hijos, con edades comprendidas entre 1 y 10 años.”
Mi bisabuelo esta en la lista, aunque eso ya lo sabia yo por mi madre se trata de Añino Garcia, mi abuelo era Antonio Añino el carpintero de la calle palacios.
creo que puede ser familiar mio manuel lavi galafate
HE VISTO LA PUBLICACIÓN DE LA RELACION DE PERSONAS QUE ESTUVIERON EN LA GUERRA DE CUBA. Y HE VISTO EL NOMBRE DE MI ABUELO JUAN ASPERA LEIVA , NATURAL DEL PUERTO CASADO CON LUISA GUTIERREZ ALVARES . ME GUSTARIA QUE ME FACILITARAN TODOS LOS DATOS QUE TENEIS DE EL UN CORDIAL SALUDO.
En la Asociación cultural “Regreso con Honor” tenemos censados a 37 sodados naturales del Puerto de Santa María (Cádiz) que fallecieron en la isla de Cuba entre 1895 y 1898, de ellos, 2 murieron a consecuencia de las heridas recibidas en combate