1.120. PLAZA DE COLÓN. O Cuesta del Carbón.

En el lugar conocido como plaza o ‘Cuesta del Carbon’ --quizás porque en este espacio cercano al río se acumulaba el carbón, artículo de primera necesidad como conbustible  para las embarcaciones-- se erigió en 1938 la Plaza de Cristóbal Colón, en memoria del almirante descubridor de las Américas. En la cercana Plaza del Castillo se puede leer en una de las placas adosadas a su fachada: «En memoria de Cristóbal Colón vecino de esta Ciudad y protegido en ella y de sus compañeros en el legendario viaje del Descubrimiento del Nuevo Mundo: Juan de la Cosa y Pedro de Villa, vecino el primero e hijo el segundo de la misma ¡Gloria al Ingenio! El Excmo. Ayuntamiento de 1892, en el Cuarto Centenario».

INSTITUTO COLOMBINO.
Y es que fue a propuesta del Instituto Colombino de El Puerto de Santa María, de efímera existencia (1930-1931) a instancias de su impulsor el alcalde y director de la institución Eduardo Ruiz Golluri, cuando se le cambia el nombre a dicha cuesta convirtiéndola en una coqueta plazoleta recreando el estilo del regionalismo andaluz, similar a la Plaza de España de Sevilla. Estaba reciente la Exposición Universal de Sevilla de 1929 y artesanos que habían trabajado en dicha muestra colaboraron en la ejecución del nuevo espacio urbano porteño.

La primera petición del citado Instituto Colombino no fue solo cambiar la rotulación a la plaza o Cuesta del Carbón sino que se solicitó un cambio en el nomenclatura a diversas calles para que pasasen a tener denominaciones  con motivos colombinos e históricos tales como  la plaza del Castillo, por el de Alfonso X el Sabio; la plaza de Bizcocheros por la de Juan de la Cosa; la calle Baños (hoy Guadalete) por la de Reyes Católicos; la calle Cantarería por Pedro de Villa; la calle Arenas por Arzobispo Vizarrón; la calle Lechería por Cervantes y la calle Molinos por Mayorga.

CAFÉ CANTANTE.
En 1876, según relataba el periodista portuense Mariano López Muñoz: «Los aficionados al cante clásico se entusiasmaban con los famosos artistas de lo jondo y del baile gitano, que actuaban en el Café Cantante de la plaza del Carbón».

EMBUTIDOS DE MARISCOS.
En esta plaza existió hasta los años treinta del siglo XX un Cocedero de Mariscos que era conocido por un embutido famoso que hacía con mariscos y que se dejó de realizar al finalizar la actividad comercial dicho establecimiento; la tradición continuaría en Cádiz, en la Cervecería  del Puerto, pero en la actualidad se ha perdido.

Otros modernos embutidos con frutos del mar son los que prepara el reputado chef portuense Ángel León del restaurante ‘Aponiente’, en colaboración con Venta La Palma, Grupo Ebro y Puleva: una nueva gama de embutidos marinos gourmet: chorizo, salchichón, caña de lomo, morcón de pescado, compuesto al cien por cien con grasas de los propios pescados, llevando la cultura de los productos ibéricos con el sabor y los frutos del mar. En Sanlúcar, son muy populares los calamares rellenos de mariscos y la empresa Embumar, de la misma población prepara unos embutidos marineros refrigerados que tienen mucha aceptación: de huevas de merluza, de huevas de bacalao, de huevas con gambas, e incluso de huevos de choco.

Azulejo de Cristóbla Colon, el original de la plaza y el tercero (hubo un segundo) realizados estos dos últimos, por la ceramista local Pepita Lena.

1938: LA NUEVA PLAZA.
La plaza conocería su nueva fisonomía en 1938, mientras transcurría la contienda civil  cuando, bajo la dirección del humanista local Juan Ávila Gutiérrez, se procedió a darle el vaciado a la parte central, allanándola, creando sendos ánditos con escaleras a ambos lados de la plaza, dotando al suelo de originales losas con chinos alternas, una pérgola, arriates, arbolado diverso, barandas de rejas, farolas realizadas en Sevilla, jarrones  y una fuente de azulejos realizados en Triana que reproduce la imagen del descubridor genovés, a quien ayudaron los Duques de Medinaceli en el Descubrimiento del Nuevo Mundo.

CRUZ DE LOS CAIDOS.
Con posterioridad se añadió, en el lado de la plaza más próximo a la Avda. Micaela Aramburu una Cruz de los Caídos que venía a sumarse a las erecciones luctuosas de este tipo que se realizaron en prácticamente toda España. Sería durante el mandato del socialista Juan Manuel Torres cuando se retiró dicho monumento, depositándose en el Cementerio Municipal, siendo el concejal de Vías y Obras  Hernán Díaz Cortés, responsable de la ejecución, algo que se hizo también  en muchos municipios españoles.

La posada del portugués Antonio Manso.

El solar de la desaparecida posada tras el derribo.

LA POSADA.
En los años setenta desaparecería el edificio del frente, la Posada de Antonio Manso, portugués, que tenía tres fachadas: con la plaza del Castillo, calle Alquiladores y la propia plaza de Colón donde muere la calle Jesús de los Milagros, dando paso a un enorme edificio totalmente descontextualizado del entorno urbano en el que se encuentra. Antonio Manso había sido compadre de Don Juan de Austria, quien habría apadrinado a un hijo del propietario del edificio, símbolo de la prolongada estancia de los marinos y factores lusitanos en El Puerto. Allí, dice la leyenda, se aparecía el ‘Fantasma Pedrito’. Con su demolición, la Ciudad iba perdiendo en un goteo incesante, parte de su antigua y hermosa fisonomía de los tiempos del Descubrimiento.

La plaza de Colón, sin la cruz, en 1999. Foto: Mata.

Recuerda Juan Leiva Sánchez en su libro sobre las calles de El Puerto: «Los pasodobles y las zarzuelas impregnaban la plaza de un populismo envidiable. La noche de agosto era espléndida y ni la luna quería retirarse de aquel trozo de cielo. Mas de quinientas personas ocupaban con avaricia la plaza de Cristóbal Colón. El recoleto rincón de la Avda. Micaela Aramburu, conforme se baja del castillo de San Marcos al antiguo Hospital San Juan de Dios, era un remanso de paz; uno de los lugares preferidos por los veraneantes. Algunas noches veraniegas se viene la banda de música ‘Maestro Dueñas’ a recordar las mejores melodías de siempre. Y confluyen portuenses y visitantes de todas las condiciones para pasar la velada recordando los mejores años de la vida».

Dos atentados diferentes contra los dos últimos azulejos de la fuente en la Plaza.

ABANDONO.
La plaza ha vivido muchos momentos de abandono, como el que experimenta en la actualidad. Siendo alcalde Hernán Díaz se repuso el azulejo de Cristóbal Colón, así como unos jarrones de cerámica que luego fueron sustituidos por otros de plástico pintados y finalmente ninguno, dado que el vandalismo se ceba de forma permanente con cuantas acciones de ornato y adelantamiento se realizan sobre dicho espacio urbano. Siendo alcalde Fernando Gago, de nuevo se repuso el azulejo de Cristóbal Colón --en ambas ocasiones obra de la ceramista local Pepita Lena, con nótula núm. 766 en GdP,-- y de nuevo el retablo experimentó la inquina de los incultos y gamberros. (Texto: José María Morillo).

7 comentarios en “1.120. PLAZA DE COLÓN. O Cuesta del Carbón.

  1. loloelenguao

    Me acuerdo de chico en esa plazoleta jugar y siempre teniamos problemas con el guarda,un hombre grande con unas enormes gafas oscura,tenia una mala leche que no veas(en el fondo creo que nos esperaba para distraerse).Eramos chavales con 7 o 8 años que para nosotros era una aventura ir a una plaza y seguro que saliamos corriendo del guarda,hoy es impensable que dejemos a nuestros hijos salgan solos a esa edad,pero en aquella hepoca ero lo hunico que teniamos.Yo vivia en la casona(la calle los arboles como se conose popular mente, para el cartero Fernan Caballero)si alguien tiene alguna foto de esa calle me gustaria que me la mandara gracias.

  2. jose

    Con respecto a la casa palacio de la izquierda, es un inmueble catalogado,(nº81) casa de Don DIego VIzarron , con respecto al mantenimiento y estado de la plaza es lamentable, de las diez plazas que contiene el casco historico es la que se encuentra en un estado mas claro de abandono por la administracion y uno mira con nostalgia las fotos de ese emotivo articulo.

  3. JC

    Lo del edificio tocho del frente es indignante; merece una voladura controlada. Cada vez que paso por ese rincón de El Puerto intento no verlo. Sueño con un día en que se tirarán abajo todos los edificios-adefesios que se perpetraron con impunidad durante una época. Esos bloques horrorosos de Valdelagrana ... a tomar por saco. Es un sueño.

  4. kikopuerto

    Buenas me ha gustado mucho el articulo, no sabia tanto de la cuesta del carbon me ha sorprendido muchisimo. Me gustaria saber o buscar informacion sobre la casa-palacio de la plaza ya que vivo en ella, y siempre nos hemos preguntado los vecinos ,que historia tiene la casa, donde podriamos ir para poder incluirla en el patrimonio de la ciudad de los cien palacios que sea la 101, por que la casa es digna de ver, tiene un patio presidido por la imagen de nuestra patrona que cuidan los vecinos con mucho esmero, y que muchisimos turistas que pasan por alli , le hacen muchisimas fotos, una maravilla, ya que hemos concursado en las fiestas de los patios llevandonos un buen premio.
    Respecto a la plaza es una pena que este tan abandonada, se que el vandalismo se ceba con ella, pero no podemos dejarla de lado una plaza tan centrica como esta y que miles de forasteros pasean por ella todos los dias para poder acceder al castillo de San Marcos, oficina de turismo, colegio de San Agustin, etc... pleno casco historico. Pienso que el ayuntamiento es el responsable de su mantenimiento, la unica manera de luchar contra los vandalos es la presencia policial. Esta plaza no puede servir solo como auditorio veraniego para nuestra gran banda Maestro Dueñas, si no para mas actividades y engalanarla para muchas ocasiones como estaba antes en esas fotos tan antiguas, bueno lo dicho me ha impresionado el articulo, y como se postea en anteriores comentarios no solo la plaza colon, si no otras muchas plazas historicas que se lo merecen y que hacen grande la ciudad, un saludo y en especial a Jose Maria Morillo desde Cartagena.

  5. paulo molina gennies

    Hola ,sobre esta plaza recuerdo que sobre los años 1952-1956 , vi rodarse una escena de una pelicula española de las folcloricas (No se si era Lola Flores u otra famosa del momento).Estaban las calles cortadas ,habia mucha gente y una gran expectación y la repitieron muchas veces ,asi entendi un poco como se rodaba en cine tan diferente a como se ve despues en la pelicula (todo seguido).

  6. Paola

    Referente al apartado cocedero de mariscos, mi abuela quiere aclarar lo siguiente:
    El primer cocedero que existió en El Puerto pertenecía a Antonio Cortés Pacheco, padre de Antonio Cortés Sabariego que ejerció durante algunos años de pediatra en la calle Luna, siendo primo de los hermanos Fariñas fotógrafos.

    El primer cocedero lo puso en la plaza del Castillo y de allí se trasladó donde actualmente está el pub Milwaukee y allí estuvieron hasta que se trasladaron a Cádiz.
    Por ese tiempo iban los trabajadores de Terry al cocedero a comprar los cartuchitos de gambas.
    Desde El Puerto se dedicaba a exportar a muchos puntos de España.

    El local que él dejó en la plaza del Castillo es donde se fue el matrimonio formado por Joaquín y Concha Bernabé a hacer las famosas morcillas de marisco, que era marisco cocido metido en tripas. Este matrimonio eran los padres de Bernabé, el guardia.

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