1.290. LOS CANTES DE 1812

Grabado de Taylor & Cooker. El edificio de la izquierda es una mansión de un miembro de la familia Vizarrón y el de  la derecha, la casa propiedad de ‘los Giles’, donde estaban ‘Los Maera’ y en la actualidad está el Bar ‘La Garnacha’. La calle que nace es la calle Luna vista la perspectiva desde la Plaza de las Galeras.

Parece mentira que Cádiz y los Puertos que fueron los pilares fundacionales del flamenco, no se hayan percatado de que estamos en 2012 y que en 1812 ya bullían en Cádiz y los Puertos muchísimos gérmenes de cante, unos ultramarinos, otros de raíz propiamente gaditana, pero todos rodados por la tradición oral que venía desde antiguo. El llamado “cante de ida y vuelta”, no es cosa de un día. A los toreros, y galleros que han hecho las américas  en las postrimerías del siglo XIX y en el XX hay que sumar a las reales hembras, como Pepa de Oro que acompañó a su padre, Paco de Oro, en las campañas taurinas americanas y nos trajo su milonga.

AUSENTES EN LAS INDIAS.
Pero mucho antes, en el XVIII, no hay que olvidar a los gitanos censados en El Puerto de Santa María, en 1717 y 1783, como “ausentes en las Indias”, me imagino que como tripulación, porque no figuran en el Catálogo de Viajeros.  Y entre esos “ausentes en las Indias” están el padre y un hermano del herrero, hoy confirmado portorrealeño, nacido  en 1755, pero vecino de El Puerto, casado en  Jerez y nuevamente vecino de El Puerto,  Luis Fernández Morón, “el de la Juliana”. Y “ausentes en las Indias” son, en los documentos del XVIII, los gitanos portuenses Juan Bermúdez, Juan Francisco de Padilla y Pedro Cintado, que se “ejercitaban en navegar a Indias” y “pocos días después” del registro de 1717 hicieron  viaje  “en los navíos de Buenos Aires”. Volvieron “por carnestolendas” de 1721.  También,  en el registro de 1717, los gitanos portuenses Alonso Ramírez y Antonio Conde son “navegantes a Indias”. Gaspar de la Oliva ‘el Nene’, Agustín de Aranda  José Sierra, Diego Felipe Núñez, Domingo Francisco Díaz o Tomás Rivero, gitanos de El Puerto, figuran  como “ausentes en Indias”. Como se comprenderá, esta es una simple muestra documental muy sugerente, y, desde luego, es mucho mayor el número de los  gitanos  bajoandaluces embarcados a las Américas.

En muchos  cantes,  en las soleares apolás, en la caña –la caña dulce--, por ejemplo, o en ciertas bulerías de los Puertos y en los tangos se aprecia claramente la influencia americana. Ello sin contar con las peteneras, las milongas, las guajiras, las vidalitas...

Lugar desde el que las tropas francesas asediaron Cádiz entre 1810-1812

Toda la constelación de cantiñas que nacen en el cerco de Cádiz, al amparo del fervor popular, deben ser puestas al conocimiento del  pueblo gaditano en el 2012. Pero con rigor científico. Me temo que van a salir muchos marisabidillos que,  nos van querer sorprender, otra vez, con los “hallazgos” falsos, como siempre sucede, y se van a arrimar al poder para sacar tajada. ¡Mucho cuidado! Se impone un serio Congreso, con gente seria, que la hay, para que aflore todo el rico cante del Cádiz de 1812, fruto de trabajos de campo concienzudos y de rebuscos documentales serios. Veremos. (Texto: Luis Suárez Ávila).

4 comentarios en “1.290. LOS CANTES DE 1812

  1. JOSE MUÑOZ

    Sr. Suarez : Aunque Vd. no lo decía abiertamente, yo ya adivinaba que se trataba de Tio Luis y como le digo, Vd. "estaría en ello".
    De Leblón, tambien le digo, que no confiaba en él. Y en cuanto a todo lo que se ha escrito hasta ahora, LLEVA VD. TOMADA LA RAZÓN. Gracias por su respuesta y por toda la labor que viene realizando.

  2. L.S.A.

    Estimado Don José Muñoz: Bernard Leblón, es un magnífico amigo mío, pero se dejó llevar de los indocumentados comnentarios de Domingo Manfredi Cano, que, sin encomendarse a nadie, le puso a Tío Luis el de la Juliana, el nombre de Luis Montoya Garcés y lo hizo natural de Jerez y con un nacimiento un poco aproximado en 1750. Por otro lado, de forma también indocumentada, Juan de la Plata lo llama Luis Castillo, lo hace aguador y natural de Jerez. Y, además, Juan de la Plata, no contento con ello, urde la noticia que que no era Tió Luis el de la Juliana, sino Tío Luis el de las Gelianas, por aquello de que le venía muy bien, caprichosamente, eliminar los ecos matrilineales de este cantaor y hacerlo intérprete de las gilianas, enigmático cante sobre el que el 2 de enero de 1974 escribí un artículo en DIARIO DE CÁDIZ.
    Cuando hablo de ecos matrilineales, me refiero a la referencia a la madre en los nombres de los flamencos: Tío Luis el de la Juliana; Frasco el de La Mica; Currito el de la Jeroma, Miguel de Pepa, José de la Tomasa y miles de ellos, como usted sabrá.
    Demófilo, en 1881, lo llama Tío Luis el de la Juliana, como natural de Jerez, siguiendo las interesadas prédicas de Juanelo el de Jerez.
    De modernas investigaciones se ha llegado a la conclusión, y le hablo de memoria , de que Tío Luis el de la Juliana se llamó Luis Fernandez Morón, con los demás datos que figuran en mi artículo. Estos datos están pefectamente documentados en los archivos de Puerto Real, El Puerto de Santa María y Jerez.
    Durante mucho tiempo los llamados flamencólogos han campado por sus respetos urdiendo toda clase de opiniones gratuitas que algunos han seguido como dogmas. La realidad documental ha demostrado otra cosa. Cuando se es serio y se trabaja con métodos científicos, lo demás vendrá por añadidura.
    Como comnprenderá, no es lugar este comentario para transcribir todos los documentos sobre el particular, pero sí que existen para quienes quieran llenarse de polvo en los archivos, saber paleografía y no contentarse con lo que cualquiera diga.
    Posiblemente, alguna vez haga un trabajo sobre este cantaor con los documentos que poseo. Verá qué sorpresas nos depara la vida.

  3. JOSE MUÑOZ

    Sr. Suárez : Nombre Vd. a un Luis Fernández Morón seguido del apelativo "el de la Juliana". Aparentemente podiamos tomarlo por el mítico cantaor "Luis el de la Juliana", aunque Vd. no lo dice. Conociendo sus dotes de investigador, supongo que estatá en ello, buscado los datos sufucientes para poder confirmarlo. Tambien le comunico, por si acaso no lo conoce (supongo que sí), que el escritor Barnard Leblon en su libro "Gypsies and Flamenco", dice que dicho cantaor se llamaba Luis Montoya Garcés, nacido en Jerez hacia 1750. ¿...?

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