Saltar al contenido

4.394. ‘El Divino Impaciente’ de Pemán. Decorados, figurines y ensayos (y Parte II)

(continuación, ver nótula núm. 4.932) Quisiera dedicar esta nótula especialmente a los decorados y figurines, y a sus autores, más que nada porque es de lo que tengo más documentación y porque dos miembros de mi familia intervinieron muy activamente en esta tarea.

| Fotografía del grupo, en una ocasión de las muchas en que salían a pintar paisajes del natural : Luis Suárez Rodríguez, Juan Ávila Gutiérrez, Manuel Rioja Barreda y, en el pescante, un pequeño Juan Lara Izquierdo. El carruaje, un “tílburi”, lo había traído mi abuelo de Cuba. Los cuatro fueron alumnos de Don Juan Bottaro y Palmer (ver nótula núm. 0212) de quien recibieron clases particulares y en la Academia de Bellas Artes de Santa Cecilia de El Puerto de Santa María, siendo casi niños. | Foto archivo familia Suárez Ávila.

El equipo de escenografía, según reza en el programa de mano de la representación de “El Divino Impaciente” en el Teatro Principal de El Puerto el 8 de octubre de 1934, que hemos publicado en la Parte I estuvo formado por mi tío Juan Ávila Gutiérrez , que era el coordinador; por mi padre, Luis Suárez Rodríguez, su cuñado ; por Manuel Rioja Barreda; y por un joven Juan Lara Izquierdo quien, como él mismo confiesa en sus “Memorias”,  se ocupó de la intendencia culinaria : ir por la “miniestra”, como ellos le llamaban.

| En la fotografía de la izquierda, Juan Ávila Gutiérrez, poco antes de partir para París en 1927, con su canotier. Foto archivo familia Suárez Ávila.

Sin embargo, no fue un equipo casual porque los cuatro iban, siempre juntos, a pintar del natural, y lo que uno no sabía del otro lo aprendía. Así Juan Lara siempre nos recordaba a los hermanos Suárez Ávila que en acuarelas se fijaba en nuestro padre; pero todos en mi tío Juan Ávila, el mejor, según ellos, al que en 1927 mi abuelo envió a París, a la bohemia “costeada” de la que vino convertido en un gran artista. Desgraciadamente murió años más tarde.

Mi padre continuó con esa costumbre de pintar paisajes del natural. De esas excursiones al campo y a la playa guardo muy buenos recuerdos, cuando lo acompañábamos, para que fuéramos aprendiendo, con algunos de los Merello Álvarez-Campana que se unían a la excursión, porque, sobre todo Serafín, eran unos artistas. Conservamos de esas excursiones muchas acuarelas y óleos pintados del natural.

| En la fotografía de la izquierda, un jovencísimo Luis Suárez Rodríguez pintando al óleo un patio portuense del barrio alto cuyo primer boceto del natural aparece al lado y que estuvo colgado en casa de mis abuelos Luis y María de los Ángeles y hoy en casa de alguno de mis primos.  | Foto archivo familia Suárez Ávila.

Bocetos para decorados y notas para los figurines

Todos los apuntes y bocetos en blanco y negro, y color para los decorados y notas para los figurines del vestuario que se reproducen, son de la mano y pincel de mi de tío Juan Ávila en cuya casa de la Calle de San Juan nº 17 —la casa de mis abuelos, la de mi tío Juan; luego de mis padres, donde nací; hoy de mi hermano Luis—, se pintaron gran parte de los decorados definitivos.   

| Algunos de los muchos apuntes y bocetos  de mi tío Juan Ávila para los decorados y figurines| Fotos archivo familia Suárez Ávila.

De los decorados definitivos, los que se colgaron en el escenario del Teatro Principal el 8 de octubre de 1934, no hemos podido encontrar imágenes.

Ensayos y representación en la casa familiar de la calle San Juan, 17

Muchos de los ensayos de la representación benéfica de “El Divino Impaciente se hicieron en la casa de mi tío Juan, en el número 17 de la calle San Juan,  donde se realizó el ensayo general, en los salones de abajo, y donde se volvió a representar, aunque en menor escala, con los mismos actores y actrices. Mi tío Juan hizo unos decorados expresamente para esta representación doméstica, utilizando a veces muebles, cuadros y enseres de su casa. Reconozco en una de ellas un “tapiz” que representa el Bautismo de Jesús de Murillo pintado hilo a hilo por mi tía Aurora Ávila, y también un óleo de una Dolorosa de casa de mis abuelos maternos.

| Mi prima Angelita Muñoz Ávila, hija de mi tío Manolo Muñoz Ávila y mi tía Aurora Ávila Gutiérrez, en el papel de la hermana de Francisco Javier. No reconocemos al otro actor | Foto archivo familia Suárez Ávila.

En las fotos tomadas por mi tío Juan Ávila, aparecen algunos de los actores y actrices que participaron en los ensayos y la representación en su casa, la casa de mis abuelos; la de mis padres, donde nací; hoy la de mi hermano Luis. | Foto archivo familia Suárez Ávila

| Muerte de Francisco Javier.  Estanislao Merello Álvarez-Campana y actor no reconocible | Foto archivo familia Suárez Ávila.

| Ensayo al aire libre. Podemos reconocer a Estanislao Merello Álvarez-Campana como Francisco  Javier y  a los niños Victoria, Pilar y Lola Lassaletta Pemartín; a Manolo y Miguel Sánchez Cossío Muñoz ; a Mª Luisa Sancho Jiménez ; y a Magdalena Osborne Jiménez, que formaron parte del coro de niños junto con José Ruíz Jurado, Ricardo Velarde y mi primo Javier Terry Muñoz | Foto archivo familia Suárez Ávila.

Agradecimientos

| Doña Rufina Vergara Guezala | Foto: Colección Nena Osborne.

Doña Rufina Vergara Guezala que quedó muy satisfecha con la puesta en escena de la pieza, agradeció a todos, como así lo hiciera también Doña Pilar Pemartín, su participación generosa y brillante, y, en concreto, a mi padre por su contribución al éxito de la representación y de los decorados con una tarjeta cuya copia se reproduce y un billetero de piel de cocodrilo con sus iniciales en oro, que conservamos todavía con mucho cariño por ser un recuerdo de aquel apasionante trabajo.

|Tarjeta de Doña Rufina Vergara, Viuda de Osborne agradeciendo a Luis Suárez Rodríguez su contribución al éxito de la representación. Documento archivo Familia Suárez Ávila.

Quisiera agradecer de nuevo en esta nótula a Magdalena Rodríguez Lara, a Fátima Ruíz de Lassaletta, a Pitusa Dúrio Silóniz y a mi hermano Luis toda la información y ayuda que me han prestado, permitiéndome identificar en las fotos a muchos de los participantes y enriquecer este trabajo con nuevos datos. | Texto: Jesús Suárez Ávila.

1 comentario en “4.394. ‘El Divino Impaciente’ de Pemán. Decorados, figurines y ensayos (y Parte II)

  1. Luis Suárez Ávila

    Antonio Chamorro, Practicante, era muy aficionado a montar obras de teatro, con un grupo que había reunido. Cada vez que representaba algo pedía prestados los decorados del "Divino Impaciente" y los devolvía, hasta que una vez no los devolvió. No se sabe el destino que tuvieron al final. En el cuarto alto de casa de mi abuela Aurora estuvieron en unos armarios que lo rodeaban, todos los trajes que se utilizaron para la representación de "El Divino Impaciente". Ignoro el destino final de ellos.

Deja un comentario

- Al enviar este comentario estoy aceptando la totalidad de las codiciones de la POLITICA DE PRIVACIDAD Y AVISO LEGAL.
error: Alerta: Este contenido está protegido