
Oporto (Portugal).

El Puerto de Santa María (Cádiz).
«…Pero por esta analogía tan singular de ambos espíritus que nos descubrió el terremoto, no se me olvida la otra felicísima que tuve el honor de anunciar a V.S. a que también dio la idea el mismo temblor de tierra. Expuse entonces la semejanza de esa Ciudad con esta, por razón de su ANTIGÜEDAD, su NOMBRE, su COMERCIO, sus ARMAS y su PATRONATO DE LA VIRGEN. De manera que, según infería entonces, en todo el mundo se encontraría similitud igual para el PUERTO DE SANTA MARÍA, como la que tiene el PUERTO DE SANTA MARÍA con la NOBILÍSIMA CIUDAD DE OPORTO, a quien por lo mismo anunciaba el más feliz patrocinio, que experimentó esta, y en efecto sucedió así, pues siendo el asilo de los prófugos de otras partes, pudo ostentar el Refugio peccatorum de su Reina.
Pero no tuve presente entonces la dominación, que dieron los astrólogos, sobre entrambas Ciudades al signo de Piscis. Acaso la perfecta situación de ambas ciudades en tierra firme, gozando ambas de la vista del océano, y ambas de un río (el Duero y el Guadalete) que con su orilla derecha las baña, les haría suponer que, así como la tierra, el Cielo, que las dominaba, era uno mismo. Pero si discurrimos que la igual dominación de Piscis fue alusión del futuro Patronato de la Virgen sobre ambas ciudades, jamás los ASTRÓLOGOS habrán andado más ASTRÓNOMOS. Dejaron estampado en cifras y caracteres misteriosos aquella brillante exaltación de VENUS en esta Casa, o signo del Zodíaco, dominador de ambos puertos, a quien no ocupaba planeta alguno visible en la hora del terremoto. Transformose, pues, según vemos, aquella porción de Cielo en AURORA, y la Casa y Signo de Piscis en TRONO Y CASA AUGUSTA ya no de Venus, sino de VIRGO.
1756. Portada de la obra Nuevo systhema sobre la causa physica de los terremotos explicado por los phenomenos electricos y adaptado al que padecio España en primero de noviembre del año antecedente de 1755. Su autor Fray Benito Geronimo Feijoo y dedicado a la Academia Portopolitana por D. Juan Luis Roche. Puerto de Santa María. Casa Real de las Cadenas. Tomo 4º de Papeles Curiosos del Doctor Pariente. Fondo Antiguo de la Biblioteca Pública.
Tampoco tuve presente (Venerable Teatro de las Ciencias) que la ciudad de Oporto desde el año 982 de su última reedificación se llamó TIERRA DE SANTA MARÍA, así como esta PUERTO DE SANTA MARÍA. En efecto, parece que los fidelísimos portuenses han tenido muy presente esta noticia, cuando ya vienen las cartas firmadas con el glorioso epíteto de Civitas Virginis. Ojalá que en los muelles de ambas ciudades, entonando el Ave Maria Stella, a que también alude la correspondencia de Piscis con las aguas, se elevase una COLUMNA a tan gran protectora, que por signo de nuestro agradecimiento tuviese por lema aquellos versos del Himno de la Virgen que ocurrieron a cierto docto y erudito sevillano: Vitam datam per Virginem, / Gentes redempta plaudite.
Veis aquí, pues, la fuente perenne de donde fluyen y manan vuestras ternezas, oh discretísima nobleza erudita! Qué mejor signo podéis apetecer que el Signum Foederis que, descubierto en el Cielo, domina hoy esa TIERRA DE SANTA MARÍA? Qué aguas cristalinas y qué leche o miel virginal no os podrá producir una tierra VIRGEN? …»
(De la dedicatoria por Juan Luis Roche a la Academia Portopolitana del Nuevo sistema sobre la causa física de los terremotos de Fray Benito Genónimo Feijoo. Impreso en El Puerto de Santa María, en la imprenta de la Casa Real de las Cadenas, en 1756)
Nuestro agradecimiento a José Ignacio Buhigas, que nos ha facilitado el extracto del documento.










En aquellos años del primer tercio del siglo XX no existían tiendas de moda, ni grandes cadenas de tendencias. En las casas se cosía en solitario, o en grupos, dirigidos por una maestra. Allí se decidía cual era la moda femenina a seguir en El Puerto de 1928, año en el que está fechada la fotografía, tendencia que se seguía a través de revistas y periódicos o copiando prendas que llegaban del exterior. La fotografía está tomada en la casa donde estaba el refino de Lolita y Serafina, en la calle Luna.






























Antonio nació el 2 de diciembre de 1916 en el Ejido de San Juan, cuarto de los cinco hijos de Gabriel González Franco, hermano del 


Corría el año 1942 y Fernando Terry del Cuvillo, apodado ‘el Levante’ por su temperamento y viveza, se propuso siendo alcalde durante su corto mandato (08-10-1941 a 03-04-1943) reinstaurar la Feria en El Puerto. En el Casino de Labradores le propuso a Gabriel González Franco, padre de Antonio, que enviara unas bestias al Coto de la Isleta, por Valdelagrana, que quería hacer una Feria de Primavera. Tenía empeño para hacerla competir con Sevilla y Jerez, y quiso situarla en medio de ambas. Y allá que Antonio y un primo se encajaron con las caballerías a la entrada del Coto. (En la imagen, Fernando C. de Terry y del Cuvillo).


El autor del libro De cuando Vargas Llosa noqueó a Gabo y otras 299 anécdotas literarias, Luis Fernández Zaurín, considera que "el género del anecdotario es habitual en la literatura anglosajona, pero raro en nuestra literatura" y por esa razón decidió recopilar en un libro anécdotas de autores clásicos y de escritores contemporáneos. El texto incluye las circunstancias que rodearon al poeta Rafael Alberti Merello (El Puerto 1902- ibídem 1999) cuando su nombre sonó como posible Premio Nobel Literatura.
Le concedieron otro premio que se recogía en la propia capital italiana, en la que le regalaban una treintena de botellas de vino y decidió no volar a Estocolmo, lo que terminó de enojar a la Academia Sueca. Ese es el motivo, según Lagunero, y no su militancia comunista como siempre se ha pensado, lo que le dejó sin Nobel de Literatura.