| Texto: Luis Suárez Ávila.
José Luis Suárez La O, Panete, es gitano e hijo de Juana la del Cepillo. Nació en El Puerto de Santa María hace más de sesenta y siete años. Pertenece a una estirpe cantaora que ha conservado un impresionante corpus de romances épicos e históricos por tradición oral, conocidos como "Corridos". Ha actuado en diferentes universidades españolas y extranjeras, además de en festivales, fiestas particulares, ciclos y Congresos Internacionales sobre el Romancero de Tradición Oral.
José Luis Suárez La O, Panete, is of gipsy lineage and the son of Juana la del Cepillo. He was born in El Puerto de Santa María more than sixty-seven years ago. He comes from a flamenco singing family who has preserved an amazing collection of epic and historic oral ballads, known as "Corridos". He has performed in several Spanish and foreign universities, as well as at festivals, private parties, series of talks and International Conferences on the Oral Ballad.
En cierta ocasión tuvo un serio percance con un abnegado cabo del Benémerito Instituto Armado de la Guardia Civil, a causa del cual tuvo que defenderse mediante escritos que ha conseguido esta página para el conocimiento general. Copia de estos escritos fueron publicadas, en su día, en Diario de Cádiz y en boletines de algunos Colegios de Abogados españoles. El escritor y pregonero Francisco Montero Galvache, en Diario de Jerez se hizo eco de la injusticia que con Panete se pretendía cometer. Nótese la fina ironía, la retranca y la guasa de los escritos. Y los finales de cachondeo, en alusión al anterior régimen político, para sacar de sus casillas a los responsables socialistas de la Junta de Andalucía del momento, el año 1997.
PRIMER ESCRITO. Dirigido al Delegado Provincial de la Consejería de Agricultura y Pesca de la Junta de Andalucía en Cádiz.
JOSÉ LUIS SUAREZ LA O, más conocido por el apodo de "PANETE", mayor de edad, casado, pensionista y sobrevividor, vecino de El Puerto de Santa María, en calle Espelete, 8, D.N.I. 31.289.606-S, ante V.E. comparezco y respetuosamente tengo el honor de EXPONER:
Que con fecha 2 del presente mes de mayo se me ha notificado acuerdo de iniciación deEXPEDIENTE SANCIONADOR NUMERO CA 49/97 PM. (Cítese al contestar)
por el que se me dan quince días para hacer alegaciones y lo que considere conveniente para mi defensa, lo que hago por medio del presente escrito y en el sentido siguiente:
- Sabido es que desde tiempo inmemorial, nosotros, los llamados gitanos, somos practicantes del "IUS USUS INNOCUI", institución de derecho consuetudinario, ya consagrada en la Biblia, concretamente en el Levítico, y basada en el principio general del Derecho que se enuncia así "quod tibi non nocet, et allii prodest non prohibetur".
- El día ocho del mes de marzo del presente año, me encontraba yo en el muelle pesquero de esta Ciudad de El Puerto de Santa María, tratando de coger algunos cangrejos para el sustento mío y de mi familia. Y, hete aquí, que un cabo del Benemérito Instituto de la Guardia Civil, se me acercó y me dijo que qué hacía. Yo le dije que cogiendo unos cangrejos. Él los vio. Se puso a escribir, con ese don que tienen los que están investidos de autoridad y mando y, por lo visto, ha escrito que yo estaba practicando "la pesca marítima de recreo, sin licencia y captura de especies prohibidas".
- Ni yo practico el marisqueo, por recreo, sino para llevar unos cangrejitos a mi casa, ni yo practico la pesca marítima, ni tengo embarcación, ni aparejos, ni cañas, ni nada que se le parezca, ni tan siquiera pesco especies prohibidas.
- El Cabo de la Guardia Civil está errado. Porque la naturaleza jurídica de los cangrejos comunes que yo estaba mariscando, es la de "res nullíus" y, por tanto, no son de nadie, sino del que los halla y coge y los hace legítimamente suyos.
- Tampoco se trataba dejar sin cangrejos el mar. Somos cinco personas en la familia y practicamente acostumbro a llevar media docenita de cangrejos para cada uno, o sea treinta cangrejos, no de los llamados "moros", ni de los conocidos como "barriletes", ni incluso "peñiscos", ni "nécoras", ni "coñetas", sino vulgares cangrejos verdes que llaman "mariquitas". Así que, dividiendo por dos el número de los aprehendidos, no suponen más que quince "parejas de hecho", dado el apelativo con claras connotaciones de desvío sexual con que se les llama.
- Todos los días no cojo cangrejos, sino que, cuando hay espárragos, cojo espárragos; cuando hay tagarninas, tagarninas; cuando hay caracoles, caracoles y cuando hay cabrillas, cabrillas. De esta forma, a mi menguada pensión mensual de 15.900 pesetas, que no me alcanza ni para comprar chochitos, la voy ayudando con el inocente ejercicio del "IUS USUS INNOCUI".
- En esta penosa situación, V.E. comprenderá que con cinco en la casa, una propuesta de multa de 14.000 pesetas, una pensión mensual de 15.900 pesetas y la afición literaria de un Cabo de la Guardia Civil, no puedo vivir, ni dormir, desde que he recibido el papel con la propuesta de iniciación del expediente sancionador que V.E., con tanto esmero y corrección, me ha enviado.
- Para colmo de los colmos, en la notificación que V.E. me manda, hay un revoltijo de Reglamentos, Reales Decretos, Ordenes Ministeriales, Leyes, etc. etc. que cualquiera que lo lea se vuelve loco de remate; que no parece sino que, para coger cangrejos, haya que estudiar una carrera.
Por todo ello,
SUPLICO A V.E. tenga por presentado este escrito, lo admita y en virtud de las alegaciones hechas, se acuerde el sobreseimiento y archivo del expediente, con todos los demás pronunciamientos favorables que, por Ley, deban hacerse.
Así lo espero de V.E. cuya vida guarde Dios muchos años y San Pelé se lo aumente en Gloria.Por Dios, por España y su Revolución Nacional Sindicalista.
El Puerto de Santa María, para Cádiz, a 9 de mayo de 1997.
Pero la cosa no acaba aquí, Panete envía de nuevo un segundo y tercer escrito tanto al Delegado Provincial, al rebajar la sanción a 7.000 pesetas y otro al Director General de Acuicultura y Pesca de la Junta de Andalucía. Panete deseaba llegar al Tribunal Superior de Andalucía, Sala de lo Contencioso-Administrativo, con sede en Sevilla, para allí se le hiciera justicia. Pero las autoridades autonómicas, en aras a evitar el cachondeo sostenido de Panete, unido a una serias razones históricas y jurídicas que le protegían,
desistieron de multarlo. El cachondeo hubiera sido mayúsculo si el recurso hubiera sido visto en sede judicial.
El segundo y tercer escrito pueden leerse en los comentarios de esta nótula. Merecen la pena. Creanme.

Con motivo de la conferencia que impartió Luis Suárez Avila, sobre el Romancero de Tradición Oral, en el año del Aniversario del Quijote, Panete (a la izquierda de la fotografía) actuó en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, el guitarrista es Jesús Núñez y el otro Juan de los Reyes Pastor. Entre el público se encontraban primeras figuras del cante y el baile, a los que Suárez invitó a subir, actuando de palmeros de lujo de nuestro personaje: Pepe el Habichuela, su mujer Amparo Niño --hija del Bengala-- y su hijo, Josemi, de Ketama,. Josemi y Amparo Niño, su madre, son descendientes del mítico cantaor gitano portuense, nacido en 1819, Pedro Niño Boneo "El Brujo" y sobrina tataranieta de Juan José Niño López (El Puerto 1859) | Fotografía: Andrés de Gabriel. 16 de junio de 2005























José Ignacio Delgado Poullet -Nani- es conocido en el ambiente de los amantes del Puerto antiguo por sus exposiciones, en solitario o en colaboración con el Centro Municipal de Patrimonio Histórico. Ha realizado proyecciones de diapositivas -actuales o antiguas- ante diversos auditorios ciudadanos ofreciendo las siguientes imágenes: "El Puerto y su entorno", hace 25 años. "Las Lagunas", en un intento de concienciación de salvar las lagunas portuenses. "Paseando por las costas de Cádiz". "Imágenes Antiguas de El Puerto". "Mirando al Guadalete". "Detalles del Centro Histórico". "Sitios raros y poco conocidos de El Puerto". Actualmente está ofreciendo la proyección "El Puerto en el Recuerdo", próximamente en el Salón de Romerijo.


















Antonio Arenas Aniceto, conocido por el mote de “El Ratón” es un personaje que forma parte del paisaje de El Puerto. Tal es así que una pintura sobre él, de cuerpo entero, se encontraba expuesta en una de las galerías de la Casa de la Cultura (Al día de hoy, cuando hemos ido a tomar una fotografía, nadie ha sabido darnos norte de donde se encuentra o si desapareció en uno de los actos vandálicos que sufrió el edificio cuando se trasladó la Biblioteca). El Ratón es un hombre que derrocha el mejor humor, el sentido del humor portuense. Que habla con cualquiera de buen grado. Que tiene un saludo para todo el que se acerca a él. Estudió en el Colegio del Hospitalito. Fue cabrero y guardapavos, pero un curso de soldador le propició el trabajo de su vida: trabajar en Astilleros hasta su prejubilación. (El Ratón, haciendo el camino del Rocío. Foto Colección Carlos Pumar Algaba).
Pero si algo define a El Ratón es su vestimenta. En la mano, debajo del reloj, una mata de romero y yerbabuena. «Tiene un ropero, un vestidor en su casa de La Angelita Alta, en plena campiña portuense, de lo más variado. Nuestro amigo es muy coqueto y tiene un estilo al vestirse, un “dandismo sui géneris” que le hace inconfundible. Se ducha, se peina los caracolillos, se afeita teniendo cuidado con tres puntos fundamentales de su colorada y sana cara: su perillita que es como la antena de su inspiración, sus patillas largas a lo “Tempranillo” y su finísimo bigote. El acto de vestirse con su estilo inconfundible que lo hace único es un acto de creación y como de liturgia torera. Pausada, lentamente se va colocando sus prendas. Una camisa blanca que es como el alba de un canónigo; un largo y estrecho pañuelo perfectamente acoplado al cuello; un chaleco a la “torera” que hace resaltar su torso bien formado; un pantalón estrecho, largo, ajustado y perfectamente planchado y un manojito de flores silvestres en un ojal o en el bolsillo superior de su chaleco que como su señal de identificación con la naturaleza, porque El Ratón es un ecologista por cuanto ama y respeta la naturaleza y su bastón que no le sirve para apoyarse porque es un atleta, sino para enseñorearse y afirmarse. Va sobre las doce del mediodía a beberse el mundo, a Ratonear. [...] Ni un general con sus entorchados en la época prusiana andaba y se pavoneaba como El Ratón. Ya está el paisaje de El Puerto al completo. ¡Cuidado, calle Ganado, Santa Clara, San Juan que baja El Ratón! Y comienza su retahíla de aludos, de cortesía, de sonrisas, de educación exquisita. Para todo el mundo tiene su pequeña inclinación de cabeza, su letanía de saludos, su forma peculiarísima de entablar un corto diálogo.» Antonio Muñoz Cuenca. De su libro, “Paisajes y Paisanajes”. (El Ratón, con un compañero, trabajando en Astilleros de Puerto Real. Foto Colección C.P.A.)


















