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José Luis Albareda y Sezde. Plumilla de La Ilustración Española y Americana
José Luis Albareda y Sezde.

José Luis Albareda y Sedze nació y se bautizó en Cádiz 1826, aunque el siempre se vanaglorió de ser y haber vivido en El Puerto desde muy tierna infancia. Fue un reconocido periodista,  publicista y político, ingenioso, buen orador e impulsor del movimiento liberal de su época y fundador en Madrid de la Revista de España en la cual se apoya la liberalización política de nuestro país. Fue ministro con Práxedes Mateo Sagasta en dos ocasiones, embajador en Holanda, Francia e Inglaterra, gobernador Civil en Madrid, y senador vitalicio.

José Luis Albareda y Sedze was born in Cádiz in 1826. He was an acclaimed journalist, publicist and politician, a witty character, a good speaker and promoter of the liberal movement of his time and founder in Madrid of the Revista de España -Spanish Magazine- in which he supported the political liberalisation of our country. He was minister under Práxedes Mateo Sagasta on two occasions, ambassador in Holland, France and England, Civil Governor in Madrid, and senator for life.

Estudió en un buen colegio de la época, los Marianistas de Cádiz y posteriormente Derecho en Sevilla. Allí se entera que su familia se arruina (malvenden los campos y la ganadería que tenían en nuestra Ciudad) y se los lleva con ellos a Madrid, donde sabe relacionarse, tiene buen verbo y empieza colaborando en el periódico Las Novedades. Formó parte del centro parlamentario en las últimas Cortes Generales de Isabel II y firmó la protesta que le valdría el destierro y le empujó a la Revolución de 1858. Dirigió el periódico El Contemporáneo, donde también colaboraba Gustavo Adolfo Becquer. Este periódico estuvo saliendo a la calle desde el 20 de diciembre de 1860, durante cinco años,  cumpliendo con su objetivo de crear opinión y propiciar la unión de los liberales. Participó muy activamente en la Revolución de 1868, fundando, ese mismo año, la importantísima para la época Revista de España, desde la que apoya sin fisuras la liberalización política de nuestro país, donde había que «comprender lo que era aquella publicación en tiempos en los que era preciso buscar los medios de decir hábilmente lo que los gobiernos no dejaban decir». (Foto: Plumilla de la Ilustración Española y Americana).

Albareda en su senectud.

Como miembro del Partido Liberal obtiene acta de diputado por la circunscripción gaditana en las elecciones celebradas desde 1863 a 1965; no la logra en las siguientes elecciones, recuperando el escaño como “cunero” por Alicante entre las elecciones de 1869 a 1876. Se vuelve a presentar, en esta ocasión por Sevilla, entre 1879 y 1884. Luego resultaría elegido senador por la circunscripción sevillana en 1887, por Palencia en 1891 y en 1893 será nombrado senador vitalicio, hasta su muerte en 1897. Como se ve tuvo una agitada vida como político representativo, dando vueltas por diversas circunscripciones, algo común de la época. Fue ministro de Fomento durante el reinado de Alfonso XII y ministro de Gobernación durante la regencia de María Cristina de Habsburgo-Lorena, en ambas ocasiones con Praxedes Mateo Sagasta y Escolar, como Presidente del Consejo de Ministros de España; lo fue siete veces en el período comprendido entre 1870 y 1902 y famoso por sus dotes retóricas. Sagasta presidió el gobierno durante el conflicto Hispano-Estadounidense de 1898, -conocida como la Guerra de Cuba--,  lo que supuso la pérdida de las colonias españolas de Cuba, Puerto Rico, Filipinas y Guam. Derrota por la que tuvo  que asumir la responsabilidad de la dimisión, lo que no impidió que le fuera nuevamente confiado el gobierno de la monarquía en los comienzos del siglo XX, 1901-02. (Foto: La Ilustración Española y Americana).

Institución Libre de Enseñanza.

Ocupó el ministerio de Fomento entre el 8 de febrero de 1881 y el 9 de enero de 1883. Bajo su mandato, repuso en su cátedra al filósofo, pedagogo y ensayista Francisco Giner de los Ríos, discípulo de Julián Sanz del Río y fundador y director de la Institución Libre de Enseñanza. También rehabilitó a Gumersindo de Azcárate y Nicolás Salmerón, con quienes Giner de los Ríos fundó en 1876 la Institución Libre de Enseñanza. «Intentaban superar el axfisiante ambiente intelectual que impuso la Restauración y trazó las líneas ideológicas sobre educación en el primer tercio del siglo XX y las que se desarrollaron durante la II República. La tarea fue difícil por la presión conservadora que defiende la enseñanza estatal, oficialmente católica desde la Constitución de 1876 (Artículo 11). Con un marco legal, con posibilidad escasa de establecer centros privados, que la prohibición de ostentar el título de Instituto ni el de Universidad -de ahí el  de Institución- se creó la Institución Libre de Enseñanza.» (Enrique Martínez-Salanova). Posteriormente, y de nuevo bajo la presidencia del liberal Sagasta, José Luís Albareda ocupó la cartera de ministro de la Gobernación, entre el 12 de noviembre de 1887 y el 14 de junio de 1888. siendo sustituido en el cargo por otro gaditano, Segismundo Moret y Prendergast, quien con los años llegaría a Presidente del Consejo de Ministros de España, en diferentes periodos de la convulsa España de principios del siglo XX.

Pocos portuenses saben que, la calle Albareda, donde se encontraba la Bodega de Hijos de Jiménez Varela, donde en la actualidad se encuentra el Hotel Bodega Real, donde durante años Terry tuvo cascos de bodegas de crianza, donde hoy está la Bodega de Vinagres de Yema, donde en el pasado se encontraban -por estar casi en las afueras- una “Casa de Trato”, donde está la entrada de alumnos del colegio concertado Espíritu Santo; como digo poco portuenses saben que esa calle está rotulada Albareda en honor de un ilustre paisano que también llegó a ser Gobernador Civil en Madrid en 1871, y embajador o ministro plenipotenciario en varios países de nuestro entorno europeo, donde estudió y aprendió a amar la democracia. (Foto Centro Municipal Patrimonio Histórico).

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«El primer viaje que hice en mi vida fue de siete kilómetros y duró más de un día. Yo tenía ocho años y, en realidad, ya había viajado antes. Mis padres me habían llevado, recién nacido, desde Sanlúcar a El Puerto de Santa María, porque mi padre, que era químico, había encontrado trabajo allí, en la fábrica de vidrio que se levantaba como un barco varado, con su altísima e incansable chimenea de ladrillo, junto a las dunas de La Puntilla. Pero de aquel viaje no me acuerdo, me lo contaron y no parecía que hubiese tenido nada de particular, salvo que lo hicimos en el viejo Hispano de mi abuelo, con el ceremonioso Eugenio, el chófer, al volante. En cambio, aquel otro viaje de sólo siete kilómetros, y de más de un día de duración, lo recuerdo todavía hoy como si lo hubiera hecho la semana pasada, como si fuera un viaje que va a durar toda mi vida.
Las maletas, los ordenadores portátiles y los bebés van de un lado para otro sin guardar en su memoria los placeres y sobresaltos del viaje, por ajetreado o apacible que sea. Es verdad que los bebés lloran una barbaridad, pero yo creo que, aunque nadie les oiga, las maletas y los ordenadores portátiles también lloran, y que también lo hacen como una reacción espontánea de sus engranajes más delicados y misteriosos ante las brusquedades, las tardanzas o los desatinos de algunos trayectos y algunos medios de transporte. Pero la primera vez que el recuerdo se apropia para siempre de los descubrimientos y las emociones de un viaje, uno empieza ya a adquirir una bendita incertidumbre sobre cuál es su verdadero punto de partida y su verdadero punto de llegada.
Mi padre se había comprado un viejo chevrolet con el que se movía por El Puerto con la risueña parsimonia de quien no tiene nada que temer, y a quien nadie tiene que temerle. Pero aquel día de marzo se empeñó en ir a La Rijerta, a llevar una caja de manzanilla a un amigo suyo, y yo me empeñé en ir con él. Mi padre decidió coger por los caminos del pago de La Jara, un laberinto de veredas arenosas por las que no se podía ir ni en bicicleta, pero por los que se cortaba un montón, según él. Entre las revueltas y la parsimonia, se nos hizo tardísimo y, de pronto, el chevrolet se atascó, por fuera y por dentro, y allí nos quedamos el coche, mi padre y yo, la noche entera, en medio de ninguna parte, sin poder avisar a nadie, sin que nadie pasara por aquellas angosturas ni por equivocación. Nunca lo olvidaré: la lentitud del tiempo, el resplandor de las sombras, el olor lejano del mar, los sonidos del campo, lo bien que se estaba acurrucado junto a mi padre dentro del coche, como en el mejor de los hoteles, hasta el amanecer. En cuanto se hizo de día nos echamos a andar, como en las excursiones optativas, y por fin dimos con una venta en la que desayunamos y desde la que pudimos avisar a mi madre, que ya había puesto en jaque a toda la guardia civil. Entre unas cosas y otras, no volvimos a casa, en un autobús de Los Amarillos, hasta la hora de la cena, y mi madre, en cuanto nos vio entrar, montó en un periquete todo un serial radiofónico de lágrimas y regañinas que ni los de Guillermo Sautier Casaseca.
Dicen que, ahora, la mayoría de la gente ya no viaja, que sólo va de un lado para otro, como las maletas y los ordenadores portátiles. Estoy seguro de que no es verdad. Al menos, seguro que no lo es para quien recuerde el primer viaje de su vida, el que le hizo descubrir el placer y la inquietud de salir, de alejarse, de aventurarse, de refugiarse, de regresar. Ese paraíso repentino en el que cometemos el viaje original.» El Viaje Original.

Eduardo Mendicutti es escritor y periodista, nacido en Sanlúcar, vivió su infancia en El Puerto, su juventud en Jerez y estudió la carrera universitaria en Madrid, donde reside. Cuando vuelve, lo hace a Sanlúcar y Jerez, donde viven sus contactos y su madre. Y a El Puerto a revivir sus primeras sensaciones, «esas que marcan para siempre a un ser humano».

Eduardo Mendicutti is a writer and a journalist born in Sanlúcar; he lived in El Puerto when he was small, in Jerez as a teenager and went to university in Madrid, where he still lives. When he returns, he visits Sanlúcar and Jerez, where his contacts and his mother live, and El Puerto to relive his first experiences and feelings, “those that stay with you forever”.

Todavía le quedan recuerdos de la chimenea de Vidrieras Palma (VIPA), la fábrica de botellas que tenía un horno que nunca se apagaba, ni de día ni de noche, situada donde hoy se encuentran las viviendas de las puertas azules, frente a la Casa de la Cultura. Entre su obra figuran títulos como “Los novios búlgaros” o “El Palomo Cojo”; ambas fueron llevadas al cine. Es uno de los más destacados escritores de la literatura gay en castellano. Pero lean ahora este texto, irreverente, una maldición en toda regla, de su novela “El Palomo Cojo”, en boca de uno de sus personajes, la Mary, al niño/hilo conductor de su novela/película:  «Chivato, cochambroso, malasangre, maricón. Así te zurzan el ojo del culo con una soga embadurnada en alquitrán. Y se te encaje en las tripas un retortijón que te las deje como el escobón de desatascar el váter. Que se te engoñipe hasta la saliva que tragues, que se te llene la boca de gargajos y la lengua de ronchas, que por los dientes se te meta moho y por el ombligo te salga pus. Y que por la leche que mamé, niño, picha-puerca, no encuentres en tu vida ni una sola gachí que te ponga duro el bienmesabe, que con las hembras se te quede lacio como una bicha en invierno, y que hasta con los hombres se te ponga chiquitujo, seco y pellejón, y si alguna vez, por los cuernos del demonio, se te pusiera en forma el alfajor, que te entre una bulla tan grandísima que te salga el gusto antes de catar, que tengas que aviarte haciéndoles gallordas a los barrenderos por una perra chica, y que te apedreen por cacorro, asqueroso y mamonazo.» Ahí queda eso.

"Mis padres me habían llevado, recién nacido, desde Sanlúcar a El Puerto de Santa María, porque mi padre, que era químico, había encontrado trabajo allí, en la fábrica de vidrio que se levantaba como un barco varado, con su altísima e incansable chimenea de ladrillo, junto a las dunas de La Puntilla." El Viaje Original. Eduardo Mendicutti. La fotografía muestra Vidrieras Palma (VIPA) en 1975. A la izquierda las unifamiliarres de la época para gente humilde y el río; a la derecha una esquina del campo de fútbol 'Eduardo Dato' y detrás, las viviendas, unifamiliares también, de los funcionarios municipales, esas que tenían una esclaera de madera para acceder a la planta alta, donde vivió el maestro Francisco Dueñas Piñero, entre otros. A continuación, se atisba uno de los bloques del conjunto Crevillet. (Autor de la Foto: Mata. Colección de V. González Lechuga).

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Milagros Gago Fornell

Hay habrá sido día de Fiesta, doblemente, en casa de Milagros, --Pipi Gago Fornells--, para el resto de la humanidad y a quien tal y como se aprecia en la fotografía de aquí al lado (Autor: Dioni) , le encanta la Feria de El Puerto. Lleva el nombre de la Patrona de la Ciudad, pero lo gasta poco. Hoy es día de Fiesta en El Puerto y día festivo para Milagros-Pipi. Habrá quien se sorprenda al leer estas líneas, pero la periodista conocida como Pipi, afirmo, se llama Milagros.

Today must have been a double-celebration in Milagro’s house, known as ‘Pipi Gago Fornells to the rest of the world and who, as can be seen in the photo shown here (Photographer: Dioni), loves the Feria in El Puerto. She has the same name as the Patron Saint of the town, but it doesn’t get much wear. Today is a Bank Holiday in El Puerto and a celebratory day for Milagros-Pipi. Some of you will be surprised to read in this article that the journalist known as Pipi is actually called Milagros.

Un amplio currículum profesional le acompaña tras... tantos años de ejercerlo en diversos medios de todo tipo. Ella recuerda que, cuando estudiaba la carrera en Madrid, entrevistó a Miguel Boyer, flamante Ministro de Economía. Y yo recuerdo que, cuando la entrevisté en el año 2001, al preguntarle como conjugaba el río Guadalete -con olvido o sin él- ella contestó que “con desembocadura, siempre con la esperanza portuense de la desembocadura». Su hijo Pablo ha sacado la retranca y la simpatía de la madre. Milagros, ha ejercido el periodismo en Diario de Cádiz, El Periódico del Guadalete, fue directora de Radio Ubrique, llevó estóicamente, durante 11 años, el Gabinete de Prensa en el ayuntamiento portuense en la época en la que un esdrújulo, fue alcalde de El Puerto. Se marchó ¿por agotamiento? y estuvo durante un año de periodista de campaña con el Partido Popular. Luego con éste partido trabajó en el Gabinete de Prensa del ayuntamiento jerezano y con el PA y el PSOE, accedió a la dirección,  en el ayuntamiento de Jerez,  del gabinete de prensa del Área de Medio Ambiente, donde continúa. Y tiene blog, en el que publica sus artículos y otras curiosidades. Veamos ahora un relato de la efemérides de hoy: tiremos del túnel del tiempo...

1916. LA PATRONA ES CORONADA POR EL ARZOBISPO DE SEVILLA.

9 de septiembre. El arzobispo de Sevilla, Enrique Almaraz, colocaba ayer (hace 92 años), la corona de oro, labrada por las donaciones de los devotos portuenses, que lucirá a partir de ahora la Patrona, la Virgen de los Milagros. Es la primera imagen patronal de la provincia de Cádiz que recibe este rango. En esta jornada festiva también ha abierto sus puertas el remozado Hospital Municipal de San Juan de Dios. La festividad arrancaba a las ocho de la mañana con una ceremonia en la iglesia de los Jesuitas que a su término dio paso a la celebración matinal en la Prioral, previa a la Coronación. Entre los asistentes en primera fila se encontraba el teniente de alcalde de Sevilla, Antonio Plaza, en representación de la capital de la Archidiócesis a la que pertenece El Puerto desde prácticamente su fundación, así como el actual gobernador civil de la provincia José Sánchez Anido o el vicecónsul de Inglaterra en Andalucía, Roberto Pitman.

En la abundante representación religiosa figuraban, entre otros, el obispo  de Badajoz, el de Fessea y el de la localidad mexicana de San Luís de Potosí, muy vinculada a la ciudad. De hecho, el valioso retablo de plata que luce la Iglesia Mayor procede de las minas de esta población. La Corporación Municipal accedió bajo mazas al primer templo portuense, en una ceremonia con gran pompa, entre quienes figuraban el primer teniente de alcalde, Emeterio Martínez, quien horas antes había señalado a este periódico la felicidad «que irradiaba la ciudad» ante una jornada tan festiva, sin perder «la mirada solidaria a la tragedia que sucede en Europa con motivo de la Gran Guerra». Hubo oraciones como cada día en pro de la paz entre las naciones vecinas. La capilla musical que armonizó la eucaristía iba a estar a cargo del maestro Javier Caballero, en una brillante intervención que se sucedió a lo largo de las más de dos horas que duró el solemne evento.

A las diez de la mañana se iniciaba la misa mientras hervía de personal la Plaza de la Iglesia rotulada oficialmente en honor de Alfonso XII. Pasadas las doce del mediodía fue llevada la Virgen de los Milagros, en su paso de plata hasta el centro de la plaza, donde el Cardenal Almaraz pronunció un Te Deum antes de imponer la corona tanto al Niño como a la venerada Patrona de los portuenses, entre aplausos de los presentes.Al término de la ceremonia se celebró un almuerzo en el Palacio Municipal  de la Plaza de Peral. A las siete de la tarde la fiesta religiosa daba paso a la procesión con la imagen coronada por las calles de la ciudad. El itinerario fue por la Plaza de la Iglesia, San Juan, Cánovas, Castelar, Peral, Larga, Luna y una vibrante recogida sobre las diez de la noche. En esta jornada los portuenses también acudieron a la capilla del Hospital a agradecer la apertura de las nuevas instalaciones de San Juan de Dios.

(Suplemento extraordinario de Diario de Cádiz: 725 Años de Historia. Pg. 22. 16 de diciembre de 2006. Noticia de ficción basada en hechos reales, por Francisco A. Gallardo).


Junta de Damas de la Coronación Canónica de la Patrona, tomada el 8 de Septiembre de 1916 en la Plaza de la Iglesia. 1. Elisa Vázquez, Condesa de Osborne. 2. Milagros Gómez de Cuesta. 3. Joaquina Heras de Piury. 4. Dolores Aldaz Toro. 5. Francisca Martínez de Pinillo de Benjumeda. 6. Angela Terry de Pico. 7. María Sancho del Cuvillo. 8. Encarna Martel y Gutiérrrez. 9. Nicolasa Coma de Jiménez. 10. María Antonia Sancho de Morante. 11. Mercedes Peñasco García.  No había nadie sentada, como se ve, del pueblo llano. Eran otros tiempos. (Foto: Colección V. González Lechuga).

Procesión de la Patrona, con el clero y la tropa de monaguillos inmediatamente delante del paso. La imagen luce ya la corona. La foto está tomada, probablemente a finales de la década de los 20 del siglo pasado, en el recorrido por la calle Palacios, esquina con Larga.
La calle, con sus adoquines, como debe ser en una Ciudad tan elegante como El Puerto. (Foto: Colección V. González Lechuga).

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Pepe Ferrer Morató

Muchos son los buenos fotógrafos que ha dado El Puerto al panorama de la información. Son fotoperiodistas. Ven una imagen, una situación, un momento congelado, como una noticia que ha de ser contada. Se han metido en muchos jardines para conseguir la foto deseada. Alguno ha viajado a lugares en conflictos. Otros se han codeado con gente muy principal. El fotoperiodista que hoy nos ocupa, Pepe Ferrer Morató, es un portuense aunque, con esos apellidos, está claro que es oriundo de la hermana ciudad de Calpe. Pepe ha sido Jefe de Imagen de el periódico El Mundo de Andalucía.

El Puerto has provided the media world with many talented photographers. They are photo-journalists. They see an image, a situation, a frozen moment, like a piece news that has to be told. They’ve run many risks trespassing on private land to achieve the desired photo. Some have travelled to places in conflict. Others have rubbed shoulders with important people. The photo-journalist in question, Pepe Ferrer Morató, is from El Puerto although, with those surnames, it’s obvious he was born in the twin town of Calpe. Pepe was Head of Photography for the newspaper El Mundo de Andalucía.

Ha colaborado con infinidad de medios que han requerido de su concurso. En la actualidad se encuentra inmerso en un proyecto sobre vinos andaluces, creando un portal de Internet. Y mientras escribe de vinos y gastronomía, colabora con El Economista, o se desplaza a los lugares mas recónditos a realizar un fotoreportaje.

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Durante un encuentro gastronómico en el Faro de El Puerto, posando delante de unas setas de la Sierra de Cádiz.

Compañero de viaje suyo en múltiples ocasiones lo ha sido el conocido periodista Pepe Contreras, quien escribe de Ferrer en su blog: «Pepe Ferrer, fotoperiodista gaditano, con quien he trabajado muchos años desde los tiempos del heroico Diario 16 Andalucía y luego en El Mundo de Andalucía, ha comenzado a colaborar en el diario elEconomista. Pepe, como Jaro y otros veteranos rockeros, viene desarrollando una amplia, fecunda e interesante labor por medio mundo publicando en el suplemento Crónica, de El Mundo, en la revista Yo Donna, Gourmets y viene trabajando (está enlazada en este blog aunque en construcción) en una web sobre vinos, donde se ha ido convirtiendo en un gran experto. Conozco a Pepe desde hace mucho tiempo y estoy seguro que vamos a vivir experiencias informativas interesantes. Enhorabuena. Esta primera foto enlazada la hice yo, una noche de frio. Pepe enviaba, con la hora a tope, una foto de un carguero gaditano investigado por presunto tráfico de drogas. La otra foto enlazada corresponde a un reportaje suyo sobre los esclavos de Mauritania en el Crónica del pasado domingo. (18 de Febrero de 2008).

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En la instantánea de Rafa, Pepe Ferrer formando parte del jurado de la “Marinera del Puerto” junto a integrantes del Orfeón Portuense. De izquierda a derecha Pepe Ferrer Morató, gloria Calatayud, Antonio Carbonell que actuaba de secretario, José Luis Corbacho Gallart y esposa, Claire Filholl de Osborne  que aparece oculta y de espaldas, José María Amosa Muriel. Año 1983. (Colección Antonio Carbonell López).

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"Un periódico consta siempre del mismo número de palabras, haya noticias o no las haya." Henry Fielding.

En la fotografía, la periodista Melissa Rivas Lobo, junto a un “perchero de árbol», el árbol de la Ciencia, el árbol del Bien y del Mal. Melissa  ha trabajado a ambos lados de la trinchera en el mundo de la comunicación: informando al público de la actividad de los políticos e informando a los periodistas de la actividad de los políticos. No sabemos como, pero siempre aparecen los políticos en su vida profesional, aunque no son el único objetivo de la información. También existen otras noticias. Tiene sentido del humor, es digna hija de su padre y de la tierra que la vió nacer: a ella y a Don Pedro Muñoz Seca.
Construyendo está el árbol de su vida y se apoya, de vez en cuando, en ese árbol científico, maléfico y bondadoso que es el perchero: lo tiene a escasos metros de su mesa de trabajo.  Un perchero donde se cuelgan conceptos, se descuelgan ideas, se cosechan pensamientos y se buscan almas puras. Entre papeles, periódicos, libros, citas, proverbios, cantares y sentencias:

  • "Si su madre dice que lo ama, verifíquelo". Sección de noticias del Chicago Tribune.
  • "Aquí no toleramos los errores y cuando los descubrimos no descansamos hasta corregirlos". Joseph Pulitzer. El premio más prestigioso de periodismo lleva su nombre.
  • "A veces ser el último en informar es mejor que estar equivocado". Chicago Tribune, luego de dar erróneamente por ganador a Dewey en vez de quien salió electo presidente de los Estados Unidos, H. Truman.
  • "Si te equivocas en las cosas pequeñas, los lectores no confiarán en ti para las cosas grandes". Jack Fuller, abogado y periodista, corresponsal de guerra, ganador del Pulitzer.
  • «El periodismo mantiene a los ciudadanos avisados, a las putas advertidas y al Gobierno inquieto». Francisco Umbral y su bufanda.
  • «El periodismo consiste esencialmente en decir 'lord Jones ha muerto' a gente que no sabía que lord Jones estaba vivo». G.K. Chesterton. Escritor hijo de la Gran Bretaña.
  • «Los periódicos en España se hacen, en primer lugar para que los lean los periodistas; luego los banqueros; más tarde, para que el poder tiemble y, por último e inexistente término, para que los ojee el público.» Antonio Fraguas Forges, humorista, dibujante, filósofo.

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