751. ECO DEL PUERTO. El proyecto de tres chicucos y un soriano.

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De izquierda a derecha, José María Ruiz, Lucio Lasanta, Domingo Marcos y Eladio Gutiérrez, los cuatro socios fundadores de Eco del Puerto.

En el año 1975, cuatro comerciantes del gremio de la alimentación, residentes en Jerez, tres montañeses de Bostronizo (Cantabria),  Eladio Gutiérrez, José María  Ruiz y Domingo Marcos, junto con el soriano Lucio Lasanta, decidieron crear una sociedad mercantil e instalar una fórmula novedosa en tiendas de alimentación, que aún no estaba lo suficientemente arraigada en nuestra Ciudad: crear un Supermercado en El Puerto. Un negocio algo peculiar que se inició como un Economato, donde los clientes pagaban una cuota mensual por un carnet familiar, con el cual tenían el acceso a la tienda, al que incluso se sumaron una serie de empresas, que lo ofrecían a sus empleados como acuerdo de convenio laboral. Aquellos poseedores del carnet de socio disfrutaban de unos precios mucho más asequibles en comparación con los del mercado, con los de las tiendas tradicionales y demás autoservicios existentes en la Ciudad.

La iniciativa la copiaron del Eco Jerez, donde los hermanos Muñoz lo habían instaurado dos años antes. De ahí vino el nombre de Eco del Puerto.

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Fotografía de la plantilla y propietarios de Eco del Puerto. Inauguración del establecimiento en 1976.

En noviembre de 1975, el mismo mes en el, que muere el dictador Francisco Franco, se adentran en esta aventura empresarial, alquilando primero un local en la calle Los Toreros 6, perteneciente a José Lara (Peyma), durante un año aproximadamente. Transcurrido ese tiempo adquieren una finca enfrente, que tenía unas oficinas y naves de construcción, a José Acaso a donde trasladan el negocio. Actualmente es el aparcamiento, almacén y bar del Supermercado.

Pasa el tiempo y el nuevo local que habían adquirido se quedaba pequeño, por lo que deciden comprar el solar contiguo –con una calle de por medio-- a Castro, donde edifican la actual sala de ventas, que consta de planta baja (1800 mts2) y entreplanta  (450 mts2).

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Vista aérea de la zona, con el aparcamiento y la actual sala de ventas.

Uno de los socios, el sorinao Lucio Lasanta decide abandonar la sociedad mercantil en el año 1988, vendiendo su parte a los tres que continúan, que la siguieron gestionando desde entonces y hasta el año 1993.

Eco del Puerto estaba compuesto de varias secciones:  alimentación y droguería, además de fruta y verdura, carnicería, charcutería y bazar, tejidos y zapatería en la entreplanta. Fuera de la sala de ventas se encontraba la pescadería gestionada por Cuevas. Entre la sala de ventas y las diferentes secciones, llegaron a trabajar en esta empresa, más de 80 personas. De hecho en los años 80 del siglo pasado, había 13 cajas de salida para los clientes.

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Plantilla profesional del que sería el nuevo Eco del Puerto

En marzo de 1993 deciden dejar la gestión directa y, siendo un establecimiento de mediana superficie, dedicado a la alimentación suficientemente consolidado, lo arriendan a la empresa Cobreros, de Sevilla, que años después sería absorbida por la Holandesa Ahold, dueña de Supersol. En la actualidad Eco del Puerto sigue arrendado a Dinosol Supermercados, con la marca Supersol, que es el nombre con el cual sigue llamándose en la actualidad, aunque para orgullo de quienes fundaron aquel negocio, la gente del Puerto sigue llamándolo ‘el Eco’ o ‘Ecopuerto’.

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Fachada del nuevo Eco del Puerto, actual Supersol.

A modo de resumen, esta es la historia comercial del Eco del Puerto, de estos tres “chicucos”  montañeses, de estos jándalos emprendedores que llegaron desde su Bostronizo natal, allá por el año 1954. Se aventuraron, como tantos otros, a viajar a Cádiz, buscando nuevos horizontes. Eladio, sin cumplir los 13 años a Cádiz, Domingo, con 15 años, también a Cádiz, José María, con 14 años a Chiclana, y Lucio que llevaba ya tiempo en la provincia. Los cuatro terminaron teniendo sus propios negocios de alimentación en Jerez, desde donde apostaron, arriesgaron y, con mucha ilusión triunfaron en El Puerto, para fundar aquel popular Eco del Puerto.

32 comentarios en “751. ECO DEL PUERTO. El proyecto de tres chicucos y un soriano.

  1. Milagros del Autobus

    Gaspar valla trabajo más maravilloso que tiene del puerto, ya vi el otro día las fotos que tenia en Supersol, es un trabajo de tiempo pero merece la pena untrabajo que se merece un gran aplauso . un saludo para esa tersona con la gran capacidad en elabora eso

  2. eladio gutierrez

    muchas gracias ha todos por los alagos hechos a mis socios y a mi persona pus ademas de gratificarme nos os podeis hacer una idea lo emoccion que me produce pues si ustedes teneis gratos recuerdos os podeis imajanar como me puedo sentir yo abrazos para todos gracias

  3. Juan el de la cruzcampo

    Soy amigo de los dueños del eco y especialmente de Domingo, del cual tengo una gran amistad y afecto. He tenido la suerte de visitar su pueblo, muy pequeñito, pero con una sabidura grandisima y por supuesto sus grandes vistas de prados y llano. Tuve la suerte de ser de los primeros, por no decir el primero, de llevar mercancia de cruzcampo al eco del puerto. Guardo gran recuerdo del personal, como Paco Ariza, el taxista, Arevalo, Gaspar,...etc. Un fuerte abrazo de Juan el de la cruzcampo

  4. marisa

    Que ilusión ver fotos del Eco del Puerto, siempre recuerdo tener que buscar cajas para poder llevar la compra......después la utilizábamos para jugar metiéndonos dentro y tirando unos de otros!!!! Que buenos recuerdos me trae...

  5. merceds

    hola a todos . soy sobrima del difunto Jose Maria.grcias a todos por llevar el nombre de Bostronizo por elPuerto hermoso lugar junto con Jerez, y tambien soy la sobrina politica de Domingo . Un beso para todos

  6. mari carmen r g

    HOLA SOY MARICARMEN RICO,LE DOY LAS GRACIAS A ELADIO POR DARME LA OPURTUNIDAD DE FORMAR PARTE DE LA PLANTILLA DEL ECO DEL PUERTO.ME SIENTO MUY ORGULLOSA Y ME ACUERDO DE LO BIEN QUE LO HEMOS PASADO TODOS LOS COMPAÑEROS,TAMBIEN ME ACUERDO;DEL MIEDO QUE ME DABA LOS PERROS CUANDO TENIA QUE SUBIR Y BAJAR LAS ESCALERAS DEL APARCAMIENTO,TAMBIEN ME ACUERDO;CUANDO SE INUNDO ELECO Y YO ME ECONTRABA EN LOS ENVASES Y ELADIO ME TUBO QUE SACAR EN UN CARRITO.BUENO!!SON TANTAS COSAS QUE SI SIGO ESCRIBIRIA UN LIBRO,PERO ME DESPIDO CON UN FUERTE ABRAZO PARA TODOS LOS COMPAÑEROS/AS QUE TRABAJARON CONMIGO; ELADIO,JOSE MARIA, DOMINGO ETC.GRACIAS POR TODO.ME DESPIDO CON UN BESO. MARICARMEN RICO.

  7. JUAN LUIS MATEOS

    Quiero mandar un abrazo a todos los amigos que siguen y los que pasaron por aqui, soy Juanlu de decoracion el hijo , pues despues de tantos años tengo muchos, un recuerdo especial para Jose Maria y Pepito. Aunque en la breve reseña me gustaria apuntar que tambien existia y existe todavia en la actualidad la tienda de decoracion en la planta alta , en 1976 mi padre JUAN LUIS MATEOS con un socio y amigo AGUSTIN abrieron este pequeño negocio , que en 1982 paso a ser parte solo de mi familia ,durante años y hasta la enfermedad de mi madre estuvo al frente del negocio mi hermana INMACULADA , y desde hace algo mas de 16 años sigo yo al frente.
    Gracias a todos .

  8. adolfo

    como pasa el tiempo, me acuerdo cuando abrieron la primera tienda ke habia ke tener un carnet de socio para poder comprar.......jajaja ke fuerte.

  9. Chicuco Jándalo

    Los 'chicucos': Cántabros en la otra esquina de España
    Llegaban a Cádiz o El Puerto de Santa María de niños, con trece o catorce años de edad Empezaban como recadistas y terminaban como encargados o dueños de sus propios negocios Durante décadas, las familias cántabras monopolizaron el negocio de los ultramarinos

    Las tiendas y almacenes de alimentación de Cádiz van perdiendo poco a poco aquel aspecto tan característico que en su día imprimieron los antiguos comerciantes cántabros. Con los años, los grandes supermercados han ido multiplicándose, y aquellos históricos negocios de ultramarinos regentados por emigrantes de Cantabria han ido dejando paso a un nueva realidad. Quedan pocos, en efecto, pero en determinadas calles de Cádiz, en determinadas esquinas de El Puerto de Santa María, todavía permanecen abiertos algunos entrañables almacenes de los de antes, que, afortunadamente, han sobrevivido a los cambios operados en las dos últimas décadas.

    Estos establecimientos conservan sus características estanterías de madera, sus barras para el embutido y sus cajones para la legumbre, así como las típicas trastiendas que muchos de ellos utilizaron para el despacho y consumo de vino en un espacio separado, con el fin de preservar de las miradas la reputación de las señoras clientas.

    Su número es muy reducido, pero, afortunadamente, algunos quedan. Representan un auténtico testimonio de lo que fue aquel modelo comercial y de lo que fue el papel que las familias procedentes de Cantabria, y en particular los populares 'chicucos', jugaron en ese modelo.

    Con trece o catorce años

    Hubo un tiempo en que, en Cádiz, todos los comercios de alimentación estuvieron regentados por cántabros, o montañeses, como se les sigue denominando. Hubo más de setecientos almacenes de ultramarinos sólo en la capital y más del noventa por ciento de esos negocios estuvieron atendidos por encargados y dependientes procedentes de Cantabria.

    Llegaban con lo puesto. Normalmente, para trabajar y aprender el oficio en la tienda de un familiar o vecino del pueblo, previo acuerdo entre este y su padre. Con arreglo a este 'trato', el padre enviaba al niño a Cádiz y el receptor se comprometía tanto a alojarlo y mantenerlo, como a encaminarlo en el oficio.

    Así, las familias se desprendían de uno de los hijos, no tanto con el fin de suprimir una carga en el hogar -una boca menos que alimentar-, como de abrirle oportunidades y solucionarle el porvenir a un hijo. Y de este modo, el pequeño dejaba los verdes prados de Cantabria, sus barros y sus lluvias, para probar fortuna al sol de Cádiz.

    Aquellos niños de trece, catorce o quince años de edad llegados a Cádiz para hacer recados y atender los 'mandados', no tardaban en ascender en el escalafón. Pasaban de recadistas a dependientes, más tarde a encargados y, finalmente, a dueños del negocio, hasta la jubilación. Era entonces cuando se lo transmitían a algún descendiente o, en muchos casos, a alguno de los empleados a quienes, en otro tiempo, habían traído desde Cantabria como 'chicucos'.

    Así funcionaba la cadena. No todos lograron recorrer la totalidad de los peldaños, pero sí un elevado porcentaje de quienes lo intentaron. Y así, de este modo, se produjo la llegada de cientos y cientos de personas a lo largo del tiempo, hasta los años cincuenta o sesenta del siglo pasado.

    'Chicucos', en Cádiz

    Por regla general, la llegada de estos niños se producía a edad muy temprana. Por ello recibían el apelativo de 'chicucos', del que ya no se desprendían durante el resto de sus vidas.

    Desde luego, Cádiz no pudo acuñar otra expresión más afectiva y cariñosa que aquella que siempre usó para dar la bienvenida a ese goteo de niños a quienes las limitaciones familiares y las ganas de abrirse camino en la vida llevaron a abandonar el pueblo con trece o catorce años para buscarse el porvenir en una tierra extraña, aunque, eso sí, acogedora como pocas. Y hoy en día, pese a los años transcurridos, y pese a que los últimos que llegaron ya peinan canas, los lugareños siguen identificándoles como 'chicucos'.

    La mayoría de quienes integran este colectivo de emigrantes llegaron a Cádiz procedentes de localidades de la comarca del Pisueña como Selaya, Villacarriedo, Aloños o Tezanos. Últimamente, otras zonas de Cantabria, como las cuencas interiores de los ríos Besaya, Saja y Nansa, también se incorporaron a este proceso. De ellas salieron los últimos contingentes que hoy en día integran la última generación de 'chicucos'.

    La última generación

    Domingo Marcos Cuevas, Eladio Gutiérrez Quevedo y José María Ruiz Mantilla son algunos de ellos. Están afincados en El Puerto de Santa María y, además de una misma trayectoria personal, comparten el origen -los tres llegaron procedentes de Bostronizo (Arenas de Iguña)- y algunos negocios que, andando los años, han puesto en marcha en sociedad.

    Llegaron a Cádiz en 1954, con apenas unos meses de diferencia. Poco después lo hizo Benito Fernández, otro niño de Bostronizo que, cincuenta años después, aun continúa detrás del mostrador en un pequeño almacén de alimentación situado en la gaditana calle García de Sola 45, entre las avenidas de Portugal y Juan Carlos I. Es uno de los pocos que quedan abiertos en la ciudad y muestra un impecable aspecto en cuanto a organización y limpieza.

    Las historias de Domingo, Eladio, José María y Benito no son idénticas, pero todas ellas tienen númerosos puntos en común. Como la de Curro Gómez (Valdáliga) o las de sus cuñados Hipólito Purón y Luis Domínguez (Val de San Vicente). O la de Carlos Gutiérrez (Campoo de Yuso), llegado en 1931. O la de Manuel Rosendo (Cabezón de la Sal). Todas ellas son historias de 'chicucos' llegados a Cádiz desde Cantabria para trabajar, probar fortuna y construir una nueva vida.

    La lista de estos jándalos fue muy amplia en otro tiempo, pero va reduciéndose con el paso de los años. Hace décadas que no llegan nuevos 'chicucos'. Sin embargo, todavía pueden contarse en torno a medio centenar de casos en la provincia.

    Siguen visitando Cantabria con regularidad implacable y disfrutan comprobando cómo sus hijos y nietos también pasan largas temporadas en el pueblo. Ahí se empapan suficientemente de la cultura y las costumbres regionales, que luego mantienen vivas en su regreso a Cádiz.

    Su consideración y estima en las plazas principales, como Cádiz, El Puerto de Santa María o Jerez de la Frontera es muy grande. Cada uno en su zona, cada uno con sus clientes, lo cierto es que todos ellos mantuvieron una relación muy estrecha y constante con la población gaditana. Al fin y al cabo, todos los comercios de ultramarinos estuvieron en sus manos durante décadas y, por ello, en Cádiz se mantiene viva la expresión «voy al chicuco», para referirse a 'hacer la compra'.

    Además, en épocas de penuria económica, como la posguerra, supieron 'fiar' en las tiendas. Los clientes llevaban lo necesario cada mañana y, a final de mes, liquidaban lo prestado. «No se quedaba ninguna casa sin comer. Por eso los gaditanos, a los montañeses, nos aprecian bastante», afirma Ángel García Pérez, un jándalo de Terán (Cabuérniga) que sin embargo no fue 'chicuco', sino que se dedicó a la hostelería por espacio de 45 años.

    Pasear por las bellas calles de El Puerto de Santa María acompañando a los 'viejos chicucos' permite captar, de un sólo trazo, cuál es la consideración personal, el afecto y la estima que los portueneses, y los gaditanos en general, sienten por esta gente.

    De abuelos a nietos

    El problema es que, siendo los integrantes de la última generación de 'chicucos', y no habiendo llegado ninguno nuevo a partir de los años sesenta, la suya es una figura que se pierde en el tiempo.

    Sus comercios han ido cerrando y apenas quedan un pequeño puñado de ellos. Por ejemplo, el de Benito Fernández en el propio Cádiz.

    Otros almacenes sobreviven gracias a cántabros de segunda o tercera generación. Es el caso de los Ultramarinos La Giralda, en la calle La Luna de la localidad de El Puerto de Santa María. Este comercio tiene una larga historia. Se sabe que en 1860 fue propiedad de un cántabro llamado Ezequiel Díaz Pérez. En 1913 lo adquirió Antonio Ruiz de la Canal, un 'chicuco' de Caviedes (Valdáliga) que lo tomó de manos de la familia Muñoz Terán, de Cabuérniga. Antonio Ruiz de la Canal se lo transmitió a sus hijos -ya nacidos en Cádiz- y en la actualidad lo regentan sus nietos, Alfonso y Angelita Ruiz Fernández.

    El lugar tiene todo el encanto y la solera de los viejos almacenes de ultramarinos, y conserva no sólo el aspecto tradicional de la tienda, sino la trastienda y los cuartos en los que se alojaban hasta cuatro dependientes en aquellos tiempos. Sus muros, sus puertas, sus estanterías, sus techos... mantienen viva la historia de la familia Ruiz de la Canal. Y no sólo de esa familia, sino de tantas otras que, por circunstancias de la vida, un buen día abandonaron el hogar familiar y la casona para empezar una nueva vida en la otra punta de España.

    EL DIARIO MONTAÑÉS

  10. gaspar veneroso

    a jose piñero dueñas, amigo desde mi infancia en jerez y compañero de trabajo y vecino, tu fuistes otro eslabon de la cadena del eco hasta que salistes de la empresa, entrastes en afanas y admiramos tu gran dedicacion hacia los niños que han encontrado en ti su gran punto de apoyo al darles ese cariño que les sirve de estimulo, pero lo que no sabian tus antiguos compañeros es que pertenecias al grupo de payasos que van por los hospitales para sacarles una sonrisa a los niños recibiendo a cambio un beso ( e p d )

    HASTA SIEMPRE AMIGO , UN ABRAZO

  11. gaspar veneroso

    nos dejaste jose maria, me hubiese gustado hacerte una dedicatoria en vida pero nos dejastes antes,no encuentro palabras para definir esa transparencia ,ese desvivirse por los demas, y sobre todo esa alegria que le transmitia a los que te rodeaban, esos partidos de futbol que disputabamos en el patio los dias del inventario, esas comidas de trabajo, y un sin fin de cosas. se que nos estas viendo desde el cielo y solamente me queda decirte

    HASTA SIEMPRE AMIGO, UN ABRAZO

  12. gaspar veneroso

    me acuerdo de aquella gran y extensa plantilla que dimos nuestra bonita juventud en ese dia a dia para crear una empreswa fuerte para llegar a ese nivel del cual me siento orgulloso tanto por la relacion con los jefes como con mis compañeros los cuales llegamos casi todos solteros y hoy tenemos nuestras familias. soy el mas antiguode ecopuerto y hoy sigo en el mismo lugar. admiro la amistad de todos nosotros de ayer y de hoy aunque nos faltan algunos como jose maria y piñero.a eladio mi admiracion como amigo desde niño y como persona sin estudios pero muy cualificada para dejar el timon del eco a gran altura. a domingo buen amigo, persona y compañero, y una especial mencion para lolo murga, miguel gonzalez y a manolo quintero el cual dedico una gran ayudatanto a ecopuerto como a mi personalmente, gracias a todos

  13. Jose Manuel a revalo Castillo

    Hola buenas noches me he metido en la pagina de gente del puerto y me he quedado sorprendido por el gran detalle que significa mucho para mi verme y ver a todos mis compañeros de eco del puerto tanto compañeros como direccion muchas gracias y un saludo.

  14. juan carlos

    Buena gente que habia alli en el eco dle puerto que recuerdos me trae cuando mis padres me llevaban a comprar

  15. MODESTA MARCOS

    Hola soy hermana de Domingo, y solo puedo decir que me siento muy orgullosa de todo lo que han conseguido, él y su mujer han logrado establecerse en esa Tierra, con mucho esfuerzo (se fueron sin nada), y crearon una familia, y todo estando muy lejos de los suyos un abrazo muy fuerte para todos. Desde Cantabria os tenemos siempre muy presentes

  16. Domingo Marcos Gutiérrez

    Muy buenas, soy el hijo de Domingo, como mi nombre indica. Me parece un bonito homenaje a este negocio tan significativo para mi familia, y por el que ha pasado tantísima gente en estos años, tanto de clientes como de trabajadores, con los cuales, muchos de ellos, mantengo algún contacto y sigo manteniendo amistad, como Arévalo, Paco "el largo", Gaspar y tantísimos otros. Un abrazo a todos. Viva Bostronizo y Viva El Puerto !!!

  17. M.QUINTERO

    NO SABES CUANTO ME ALEGRO AMIGO ELADIO, DE ESTE PEQUEÑO RECONOCIMIENTO QUE TE BRINDRAN LAS PÁGINAS DEL PUERTO.
    A "ECO DEL PUERTO" TUVE LA SATIFACION DE OFRECERLE MI ENPRESA Y EN PARTE PONER MI GRANITO DE ARENA DESDE LOS COMIENZOS EN EL AÑO1975 HASTA EL 1993. EN ÉSTOS 17 AÑOS VI CRECER ESTA ENPRESA FAMILIAR VIVIENDO EN PRIMERA PERSONA LOS BUENOS Y MALOS MOMENTOS.
    RECUERDO A SUS SOCIOS; JOSÉ MARIA (q.e.p.d.), DOMINGO, LUCIO Y ELADIO CON EL QUE TENÍA MAS CONTACTO POR SER EL JEFE DE COMPRA.
    RECUERDO PARA TI Y TODA TU FAMILIA, UN FUERTE ABRAZO DE TU AMIGO MANOLO

  18. Victor Manuel Gutiérrez Marcos

    Hola soy sobrino de Domingo. Desde Cantabria deciros que nos sentimos orgullosos de que un chico de Bostronizo halla podido promocionar con tanto orgullo esta tierruca a la vez que se sienta orgulloso de ser gaditano. Saludos para esa amable tierra del Puerto.

  19. Oscar Moreno

    Yo si q tengo buenos recuerdos,ya q me crie en la calle valdes y todos mis juegos rondaban en torno de eco puerto, me encantaba jugar en la montaña de cartones,en el tablao de carnavales,corretear delante de julian el de los carros,hablar con jose el guarda,pero lo q mas me acuerdo es de esas navidades inolvidable con el alumblado de navidad y su ambiente navideño.En la actualidad sigo disfrutando de todo ese entorno sobre todo de la amistad de mucho de los trabajadores de eco puerto pues trabajo en SUPERSOL (calle los toreros)

  20. ADC

    Me alegro por este artículo ya que conozco a Domingo y lo considero buena persona tanto a él como a su familia. Aunque le tira mucho, pero mucho su Bostronizo natal (bonito pueblo), se considera muy gaditano, ya que lleva más de la mitad de su vida en Cádiz y tiene cuatro hijos gaditanos.

  21. mamen

    mi casa esta pegadita al eco y de pequeñita siempre soñaba con ser cajera del eco y gracias a estas buenas personas mi sueño se hizo realidad, cambie los taquitos de madera por los articulos del supermercado y me siento muy orgullosa de haber pertenecido durante 8 años a la plantilla de esta empresa gracias a ella tambien conoci al que hoy es mi marido, un recuerdo especial para jose maria ,que descanse en paz

  22. sergio

    Buen supermercado, dos hermanos mio trabajaron allí. La calidad que tenían era impresionante. Me acuerdo de su marca VIVO, y la revista que sacaban quincenalmente llamada algo parecido como vividist. Al final sus bolsas verdes. Mis padres iban a comprar allí mejor que al hoy llamado carrefour, que antes era hiper. Recuerdo una anecdota yo de pequeño en la que con el carro medio lleno tenía que subir a la planta de arriba y yo quería subir el carro para que no se lo llevasen. Buenos recuerdos aquellos.

  23. Mario Gilabert

    que recuerdos de llevar las botellas, del cojo que salia detras tuya si veia que te llevabas el carro, de las promociones de cafe saimaza, de danone con camas elasticas, etc

  24. María Lojo Gálvez

    María Lojo Gálvez Guau!, yo iba con mi padre para comprar las botellas para el bar Los maera chicos y todos los sábados por la tarde para hacer la compra de la casa, me montaba en el carro y en la caja siempre me compraba un paquete de patatas matutano. Luego íbamos al aparcamiento a coger cajas, a mi hermana y a mi nos gustaba meternos en la montaña de cartones..., qué recuerdos!!!!

  25. Carlos Coronado

    Que buenos recuerdos del ECO... jajaja, a mi también me encantaba subir a ver los juguetes...

  26. Javier Sanchez Parra

    A mi me gustaba la parte de arriba, donde estaban los "cacharritos".
    Alguna vez tambien ibamos a "merendar"... jajaja.
    Alli curraba mi ex-cuñada

  27. Vicente

    ¡Buenas gente Eladio, Domingo y José María (q.e.p.d.)! Un abrazo para los que aún están entre nosotros.

  28. Celia Sellers

    Wow!! Yo jugue de pequeña tantas veces en el aparcamiento del Eco,donde ponian las cajas.Como nos gustaba a mi amiga Silvia y a mi jugar en la montaña de cajas. Tambien jugabamos dentro de la tienda y haciamos muchas travesuras.Y por supuesto me acuerdo de las veces que Iba con mi madre y mis hermanos a comprar. Muy bonitos recuerdos.
    Tambien, me acuerdo de lo de las botellas!! Mi hermano las llevavas!!

  29. Chari Torres Fernández

    Yo le hacia la compra a mi madre aqui en el Eco, lo que recuerdo es el sitio donde se llevaba los cascos de botellas y te daban dinero. jajajaja.

  30. Lolo

    Gracias a esta empresa por la cantidad de puestos de trabajo que creo en su momento, he sido trabajador de Eco del Puerto y mucho de lo que tengo se lo debo a Eladio, Domingo y Jose Maria (q.e.p.d.), me siento muy orgulloso de haber pertenecido durante seis años a la plantilla de Eco del Puerto.

  31. Raul Marcos

    Muchas gracias, José María, ha quedado muy bien, muchas gracias por haber incluido un poquito de la historia de mi familia en esta pagina tan buena que llevas.

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