1.208. MANUEL DELGADO VILLEGAS. El Arropiero (II)

Manuel Delgado Villegas ‘el Arropiero’, el asesino en serie, con 48 crímenes confesados, era incapaz de sentir culpa o de empatizar con sus víctimas, según el investigador que lo detuvo y que recorrió con él los escenarios de sus delitos. Salvador Ortega Mallén convivió durante tres años con el asesino múltiple más prolífico de la historia de España, Manuel Delgado Villegas, ‘el Arropiero’, un sociópata incapaz de sentir cualquier empatía con otro ser humano y absolutamente indiferente con el sufrimiento que causó a las 44 personas que confesó a la Policia haber matado y las otras cuatro que admitió ante su abogado, en varios casos con episodios de necrofilia.

Ortega, catedrático en Criminalística y Medicina forense y experto en estupefacientes, destinado entonces como policía en El Puerto de Santa María, lo detuvo y después viajaron juntos para reconstruir los escenarios por los que deambuló este transeúnte asesino, entre ellos Ibiza. «No sabemos cómo llegó a la isla». Allí acabó con la vida de la francesa Margaret Helene Boudri. Deambulando por el campo para hacerse con algo de comer llegó a Can Planas, donde vio luz y a la muchacha dormida en una habitación. La estranguló, pero después le asestó un par de cuchilladas leves para despistar a los policías y lavó el cuerpo. Cuando regresó custodiado para la reconstrucción «decía que habían cambiado el colchón», rememoró el investigador, a quien el inquilino le explicó que solo habían cambiado la funda. Se la volvieron a poner sin decirle nada al asesino, que al volver a verla la reconoció al instante. /Recorte de prensa de la época.

De izquierda a derecha, el criminalista Salvador Ortega que durante tres años junto a otro experto en criminología, Manuel Alcalá a la derecha, viajaron con el asesino en serie --quien aparece en el centro de la imagen-- por toda la península, “con una maleta de sumarios por resolver, buscando pistas de los crímenes que cometió”. “Con mucha dificultad nos ganamos su amistad, y gracias a estos viajes en los que nos movíamos por la calle y dormíamos juntos pudimos imputarle siete asesinatos”. Este fue “El primer y único viaje de este tipo que se ha llevado a cabo por ninguna brigada criminal”. Además Ortega resaltaba que con el escaso sueldo que ganaban no les daba para sufragar los gastos y tanto él como el juez, tuvieron que pedir sendos créditos para continuar con la investigación.

Fruto del tiempo que viajaron juntos, el criminalista asegura que si le dijeran que El Arropiero mató a 120 personas, «no le pondría pegas», tal era su indiferencia ante la vida. En la radio escucharon un día que en Mexico habían hallado más de cien cuerpos enterrados en la finca de un asesino. Delgado se sintió provocado: «Jefe, déjeme suelto cuatro días, que ese hijoputa no mata más gente que yo», asegura Ortega que le dijo El Arropiero totalmente en serio.?? Era analfabeto, disléxico y tartamudo, pero «no era imbécil». Buscó coartadas hasta para el crimen por el que le cogieron, el de una chica discapacitada mental que frecuentaba y que se prostituía entre los camioneros. En pleno coito, El Arropiero decidió que ella no le podía «poner cuernos» y la mató con sus propios leotardos. El curioso juicio moral de un vagabundo que también ejercía de chapero por un plato de garbanzos. Cuando le interrogaron dijo que había ido al cine y sacó su mitad de la entrada rasgada. «¿Quién conserva eso?» se preguntó el comisario. Por eso llamó al cine para ver si coincidían las películas que El Arropiero decía haber visto con las que proyectaron, y no coincidían. /Portada del documental.

El asesino y su captor.

Terminó por confesar su primera muerte y les llevó hasta el cuerpo. Después, por si acaso, Ortega le preguntó por otro cadáver hallado, el de un joven víctima del 'golpe de la muerte' (un golpe seco en el cuello) que aprendió en la Legión, que se haría tristemente célebre, y así empezó el recuento de sus víctimas. ??Lo anárquico de sus desplazamientos y la nimiedad de las causas por las que podía desatarse su violencia hicieron que no se le relacionara, hasta su confesión, con la mayoría de los delitos que cometió, incluso algunos de ellos pasaron por accidentes. Es el caso de Venancio Hernández, quien apareció muerto en el río Tajuña, en Madrid. El Arropiero, huyendo de la policía tras una reyerta, le pidió comida. «Viéndolo fornido como era, Hernández le dijo que trabajara como todo el mundo». El asesino admitió que «hasta que no oyó 'que dejaba de hacer glugú' no paró». ??Era oportunista, como cuando vio a un hombre dormitando en la playa del Garraf, en Barcelona, y le abrió la cabeza con una piedra para afanarle el reloj y la cartera. Del mismo modo zanjaba sus líos de faldas, y así sucedió cuando se emparejó con una señora mayor y «muu gorda» que vivía con su sobrina en Italia. Aquella le sorprendió encamado con esta. «Formaron tal escándalo que las tuve que matar a las dos», justificó El Arropiero.

Programa de "Dossier 21" (1993) de RTVE dedicado a la figura de Manuel Delgado Villegas, "El Arropiero", uno de los más conocidos asesinos en serie de la historia de nuestro país. El programa, que cuenta con una entrevista al personaje, del policía que lo detuvo y de caras y espacios conocidos de la Ciudad, algunas de los años 70, no llegó a ser emitido en su día por televisión española

Más información en GdP
201. El Arropiero. El vagabundo de la muerte.

10 comentarios en “1.208. MANUEL DELGADO VILLEGAS. El Arropiero (II)

  1. Maika

    Gracias por incluir "habitantes" del puerto,mi escrito era referente a la cotestación de la redaccion a, Milo García Valencia, pue no me parecio nada correcta la forma.
    Un saludo.

  2. JOSE

    JODER COMO ESTA LA COSA LA VERDAD QUE NOS GUSTE O NO FORMA PARTE DE LA HISTORIA NUESTRA ESTO ES TAN FACIL COMO PASAR A OTRO ARTICULO .UN SALUDO Y A SEGUIR .

  3. Mojarra

    Buen artículo. En esta ciudad como en todos sitios no todo es de color rosa, además esta persona con sus luces y sus sombras forma parte de la historia de El Puerto queramos o no. No obstante sugiero a la redacción que no pierda las formas y admita de buen grado las criticas, aunque vuelvo a repetir que me parece un buen artículo y que tiene cabida en esta página que sigo a diario y casi desde sus comienzos. Ánimo y adelante.

  4. Maika

    La sorbervia no es buena para nada ni nadie, creo que se hace un trabajo para los lectores y seguidores, y es de sabio reconocer los errores. señores de la redaccion un poco de humilda, y respeto hacia los lectores, que para eso se hacen los trabajos

    REDACCIÓN ha escrito: Nos mantenemos en la línea editorial de publicar la historia de los habitantes y gentes de El Puerto, sea cual sea su condición, clase social, adscripción política, trayectoria o gustos por los colores. Todos, de quienes nos sentimos orgullosos y de quienes abominamos, forman parte de la historia de esta Ciudad. No pueden ser borrados de ellas, porque forman parte de la misma.

  5. Milo García Valencia

    La familia de las víctimas tienen que estar más que contentas de ver la cara de este asesino. Decepcionante la web Gente del Puerto.

    Redacción ha escrito: Con no visitar la página se ahorra Vd. la decepción. Guste o no, forma parte de la historia --negra-- de El Puerto.

  6. Rocio Garcia

    Rocio Garcia Este hombre vivió y mató en el Puerto, y hay mucha gente que lo recuerda por nuestras calles. Si quitamos a gente que no nació en el Puerto de la Web no sera el único. La historia es la que es, y hay que recordarla en lo blanco y en lo negro.

  7. Milo García Valencia

    Este hombre no me representa como portuense, ni a la historia del puerto tampoco. No debería estar en la misma página con gente del calibre tan grande que hay en Gente del Puerto. Es una verguenza.

  8. Francisco

    Mi padre estuvo con él, el dia que murio la que se suponia que era su novia, y según mi padre él no fue estuvieron todo el dia juntos, mi padre me contó que la encontraron en lo que hoy dia es el oasis,esta historia tiene mas sombras que luces.

  9. maika

    HOLA, HOY ME SIENTO DESILUCIONADA AL VER TAN REPUGNANTE PERSONAJE EN ESTA PAGINA.
    Soy una gran aficionada a este apartado, me interesa saber de la historia del puerto y sus personaje, a mi pobre conocimiento creo que este depredador no era ní del Puerto.
    Le doy el pesame al que a tenido la gran idea de acordarse del personaje de hoy

  10. maria

    Tanto hablar de lo malas que eran las leyes en tiempos de Franco, pues este individuo no fue juzgado ni condenado nunca, y murio en libertad lo consideraron loco y estubo muchos años en un centro siquiatrico, como digo sin ser nunca juzgado ni condenado.

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