Los familiares de los marineros recurrirán la negativa del ISM

| Texto: José María Morillo.
Han pasado cincuenta y tres años desde que el 6 de febrero de 1973, se produjera el naufragio del pesquero Domenech de Varó. La familia de Jaime Roselló Zaragoza ha conseguido cerrar una herida abierta hace más de medio siglo. El marinero, natural de Altea y vecino de El Puerto de Santa María, había sido dado por desaparecido tras el hundimiento del barco frente a las costas de Mala, en Lanzarote, ya que su cuerpo nunca pudo ser identificado oficialmente. El pasado 16 de mayo, las cenizas de Jaime, fueron entregadas a los familiares y representantes de los últimos tres tripulantes que fueron identificados, en la localidad de Arrecife, de Lanzarote. Los familiares recurrirán la negativa del Instituto Social de la Marina a sufragar el traslado de los restos.
Durante décadas, sus familiares convivieron con la incertidumbre, hasta que el trabajo impulsado por la Asociación de Familiares y Amigos de las Víctimas del Domenech de Varó permitió reabrir la investigación. Las pruebas de ADN realizadas en los últimos años han confirmado que los restos de Jaime Roselló se encontraban enterrados en el cementerio de San Román, en Arrecife, bajo la identidad de otro marinero, debido a los errores producidos durante las actuaciones judiciales y administrativas realizadas tras el naufragio.

La entrega de sus cenizas a la familia supone el final de una larga búsqueda marcada por la constancia y la memoria. Su hijo, Francis Roselló, ha querido agradecer públicamente el apoyo recibido desde distintos ámbitos institucionales y ciudadanos para hacer posible este proceso, que comenzó a tomar forma durante los actos organizados en 2023 con motivo del cincuentenario de la tragedia.
No ha sido el caso, precisamente, del Instituto Social de la Marina (ISM), que ha negado el derecho a la prestación por traslado de cadáveres de los marineros localizados e identificados, aduciendo una interpretación de la norma en relación a plazos. Los familiares presentarán un recurso de alzada contra lo decretado por el citado organismo, lamentando la “poca sensibilidad” del ente social de la marina.

Junto a Jaime Roselló también han podido ser localizados e identificados otros marineros del Domenech de Varó, --como es el caso del patrón de la embarcación, Julio Pose Canto--, de Cádiz, una labor que la asociación considera fundamental para devolver dignidad y descanso a las familias que, durante más de medio siglo, siguieron esperando respuestas.
