Luis del Pino Robles, Luis 'el de los huevos', nació en la Ribera del Río el 15 de julio de 1923, en los soportales existentes frente a la Casa de la Munición o Provisión, donde por la época existía un cuartel militar de Artillería, y que muchos han conocido al final del siglo XX como Taberna 'La Resaca'. Su madre, María Magdalena Robles le lavaba y planchaba la ropa a los soldados. Su padre, Francisco Pino Suárez era primo hermano de Manolo y Miguel del Pino, los célebres diestros locales. El apodo de la recova le viene a Luis por su trabajo en el Despacho de Plácido Carvajal, con el que repartía huevos y queso al por mayor al comercio local con quince años.
Estudió en Santo Domingo, solo allí, y recuerda a su maestro D. Alfonso. Ya con siete u ocho años repartía leche con José Arcila por las casas. Era el sexto hijo de una familia con diez hermanos y su madre enviudó pronto, por lo que había que echar una mano. Con quince entra a trabajar en el despacho de Plácido Carvajal, en la calle Ricardo Alcón, 11, donde se encuentra una venta de periódicos de su sobrina frente al refino “De los Muertos”. Allí estuvo hasta bien avanzada la treintena, mientras alternaba sus ocupaciones laborales con sus aficiones artísticas, colaborando en festivales y actuando en tablaos y fiestas privadas.

Casa Plácido, en la esquina de la Placilla (antigua calle de San Bartolomé) esquina con Ricardo Alcón, donde Luis se avituallaba para el reparto de huevos (en la pizarra los precios) y quesos. (Foto Colección Carlos Pumar Algaba).

En la Sala de Fiestas 'Venta Taurina' de Las Palmas de Gran Canarias.
SU OPORTUNIDAD ARTÍSTICA: CANARIAS.
A Luis le sale un contrato para actuar con un grupo en las Islas Canarias, con 39 años. Estuvo en la Playa de la Cantera en sendas Salas de Fiestas: La Venta Taurina y el Patio Andaluz; tres meses en una y otros tantos en otra. Luego le vino un contrato para Barcelona, pero su hermana le reclamó en París para que actuara de intérprete -nuestro protagonista aún domina hoy el francés- y allá que se fue abandonando el artisteo. «--Si me hubiera ido a Barcelona “mi capa habría valido más”, pero lo dejé y malogré mi carrera de artista». Dominaba y afirma que aun domina, el baile, el cante y las castañuelas.

Luis, caracterizado de Carmen Miranda, en la cabalgata del Carnaval del año 2002.
SU NÚMERO FUERTE.
Su especialidad, su mejor número artístico era imitando a una brasileña, a la magistral interpretación de Carmen Miranda quien, aconsejada por Xavier Cugat para que usara aquellos a modo de sombreros con frutas caribeñas en la cabeza y que utilizó en sus películas musicales. En realidad María do Carmo Miranda da Cunha, había nacido en Portugal el 9 de febrero de 1909 aunque residente en Río de Janeiro desde los 10 meses de edad. Luis tenía que hacer bises pues el público le reclamaba esa actuación cada vez que la ofrecía en el escenario.

Luis, en un par de fotografías promocionales de sus actuaciones. En la de la izquierda, como primer bailarín de los espectáculos. A la derecha, caracterizado como repartidaor de huevos, con un canasto, parodiando su ocupación y el sobrenombre por el que es conocido.
CON LOLA FLORES.
Recuerda Luis que «Emilio Bootello, mandamás de Renfe, tenía un chalet en la calle Pozos Dulces. Su mujer era muy amiga de Lola Flores y ésta había venido a actuar a Jerez, al Villamarta. A Bootello yo lo conocía porque era el suministrador a domicilio de “la gandinga”. Y me invitó a la fiesta que dio en su casa a la artista. Me llevé un capote de lentejuelas de raso, hecho por mí que fue la admiración de la Faraona: allí hice el número, imitándola, de la bulería de Antonio Torres García. Como yo tenía poquita voz tenía que pedir que me pusieran la cejilla en el tres. Lola se dirigió a Gabriela Ortega y a la Paquera y les preguntó: «--fijarse la cara del gachó ¿a quien se parece?, mirarlo bien». Y es que yo era, por lo visto, clavao a un zapatero de Venezuela. Nos reímos mucho y pasamos una buena noche».
23 AÑOS EN FRANCIA.
Desde 1965 hasta 1985 estuvo viviendo en Francia, allí se jubiló y allí le dieron la invalidez por culpa de dos hernias. Estuvo trabajando de camarero y en otras actividades que no tenían que ver con su arte, aunque algunas veces los dueños de los locales de hostelería donde prestó sus servicios, sabedores de sus habilidades, le animaban a hacer algún número. A partir de su jubilación estuvo durante tres años mas en el país galo hasta que se vino para España. Allá quedó su hermana Paca, que tiene 80 años y aquí vive su hermana Mercedes, con 83. Luis, que cumplirá 86 años el próximo junio vive en la Barriada de las Nieves, en la Plaza de Venezuela y afirma que «me quiero ver otra vez en un escenario. Me gustaría actuar, desinteresadamente, en algún festival con fines benéficos. Dilo tu en el Ayuntamiento, por si quieren contar conmigo». Queda escrito. Genio, educación y figura, educadísimo, Luis sueña con volver a un tablao y ofrecernos su arte. (En la fotografía adjunta, Luis con peluquín, actuando en el Café Cantante Barcelona, junto al Folies Bergère parisino. En realidad Luis trabaja en el Office de dicho local, pero un autobús de españoles que le conocía, pidió a la dirección que Luis hiciera uno de sus números de baile con castañuelas).

A la izquierda del programa de mano, podemos ver a Luis, en una instantánea con su pareja de baile Luchy Rodríguez, “la excepcional pareja de baile clásico andaluz. Era el miércoles 26 de agosto de 1953 a las once de la noche. Manolo Carrillo presentaba por primera vez en España en su gira triunfal por Andalucía, al coloso de la canción moderna Luis Aranda y la nueva figura de la canción andaluza Carmen Mariscal, en la grandiosa superproducción de Variedades Selectas “Cabalgata de Estrellas 1953, entre otras destacadas actuaciones.
La ficha técnica es para leerla: Dirección Artística: M.Carrillo. Dirección Musical: M. Leveque. Maestra Concertadora, profesora: Lolita Lanzarote. Regidor de escena: Manolo R. Cortés. Maquinista Jefe: Francisco Camacho. Segundo Maquinista: Francisco Andrade. Gerente: José Valiente. Representante en Ruta: Guillermo Aguilar. Números de Baile montado y dirigido por L. del Pino. Vestuario confeccionado para este espectáculo por: M.Mariscal, según diseños de M. Carrillo. Decorados y atresso [sic]: Propiedad. Peluquería: Pepi. Grupo microfónico: Quico, montado por Manolo Pacheco. Organización: M. Leveque y M. Carrillo. Representante exclusivo: Manolo Astorga. El patrocinio era de una bodega portuense: Brandy Viejo Veterano Osborne y Amontillado Fino Quinta. (En la fotografía, perteneciente a otro festival benéfico, Luis caracterizado de mejicano en el Teatro Principal. Doña Virginia lo dirigía al piano y escogía para nuestro protagonista los números cómicos).
Reunión de amigos celebrada en el desaparecido Hostal San Nicolás (el propieario era Guardia de Asalto y la dueña Irene), de la calle San Bartolomé, hoy reconvertido en lujosos apartamentos, con motivo de dar un homenaje de despedida a un funcionario de prisiones de nombre Atilano, que se iba de El Puerto; había sido sargento cuando Manolo Carrillo estuvo haciendo el servicio militar en Toledo. De izquierda a derecha y de arriba abajo: Francisco Navarro Mariscal Navarrito, Manolo Astorga Morillo mancebo y vate; Joaquín López Hidalgo, Macario Valimaña Lechuga, funcionario de prisiones desconocido, Pepichi Nogués, Ángel funcionario de prisiones, Francisco Pérez Bernal Kako, Manuel Campos García, funcionario municipal, Juan Astorga Morillo y Juan Belmonte. Fila de enmedio: Pepe Morillo León, Manuel Rodríguez, Aquilino, funcionario de prisiones homenajeado, natural de Talavera de la Reina, Guillermo Aguilar Martínez y Luis del Pino Robles, mas conocido como Luis el de los Huevos. Abajo: Miguel Leveque, Miguel Lobato Quintero y Manolo Carrillo Lucero con su inseparable pajarita, organizador del sarao. (Foto Colección M.S.L.).


Joaquín Perles (Joaquín Martín Perles realmente), es de los porteños que tuvo que nacer en Cádiz por aquello de que en aquella época no teníamos funcionando el hospital. Siempre ha vivido en El Puerto. Siempre hasta que se traslada a Los Angeles (California) EEUU. Y ahora anda a caballo entre España, Norteamérica y Argentina, pues en los tres países funciona su productora, Perles Entertainment, grupo empresarial dedicado al entretenimiento en el ámbito internacional. Pero no es difícil verlo en El Puerto tanto en periodos vacacionales, como en los momentos que se escapa para respirar la sal de las playas de este lado del Atlántico. Joaquín es el mas pequeño de cuatro hermanos, sin que conste ningún antecedente artístico en la familia. Lo suyo es vocacional. Desde que tiene uso de razón se siente atraído por la lectura y la comunicación con el público. Aunque estudia tres años de Derecho, terminó licenciándose en Filología Hispánica.






PRODUCTOR EN ESTADOS UNIDOS
Peter Guber (Rain man, Batman, El color púrpura), la directora de Casting April Webster (Perdidos, Misión Imposible III, Star Trek), entre otros, los cuales compartieron con los participantes sus experiencias a lo largo de décadas de trabajo que conforman la Historia de Hollywood.

En Madrid estudia periodismo en la Universidad Complutense y termina la carrera en 1996. Los tres años siguientes trabaja en Canal+, en la sección de Deportes empezando a hacer las prácticas y tiene la oportunidad de trabajar en el exitoso programa “El Día Después” en el que participa con el conocido comentarista Michael Robinson. Cada vez que Canal+ tiene que venir a Cádiz le proponen a Diego que se haga cargo de todo y ahorrando costos por un lado a la empresa y por otro pensando en clave de emprendedor, como siempre ha sido su familia, funda la Productora Audivisual REC DIGITAL, con un socio y amigo. Estuvo vinculado a dicha productora desde 1998 hasta 2003 en el que se deshace de las acciones para dedicarse al periódico familiar, donde en la actualidad es responsable de la Hemeroteca.
Y ya en el año 2004 se hace cargo de la Hemeroteca donde ha colaborado en el proceso de digitalización de la Biblioteca del Diario. Este avance con las nuevas tecnologías hará que el Diario pueda ofrecer a la sociedad su colección completa para todo tipo de usos.
EL FUNDADOR DEL PERIÓDICO.
En Cádiz se editaron previamente 160 periódicos desde sus orígenes en el S. XVIII hasta la aparición del Diario, dedicados a temas científicos, literarios o políticos. Podemos señalar La Pensadora Gaditana, El Diario Mercantil, El Redactor General, que representan al periodismo crítico. La Correspondencia, El Peninsular, El Eco de Cadiz, El Comecio, El Nacional de Cádiz, y La Palma, como periódicos políticos. También sin olvidar La Revista Médica, en cuya "Imprenta y Litografía de la Revista Médica" se tiró Diario de Cádiz a partir de 1868, cuando es adquirida la mencionada imprenta por el fundador del Diario, Federico Joly y Velasco.
El rotativo, que salía de una imprenta ubicada en la esquina de las calles Bendición de Dios con Enrique de las Marinas, mas tarde en la calle Ceballos, suponía un cambio sustancial respecto a la oferta que hasta ese momento habían tenido los lectores gaditanos. Lejos de plantearse como un órgano de defensa de un partido político, Diario de Cádiz buscaba ser, ni más ni menos, un periódico meramente informativo, lejano de cualquier partidismo y con el claro objetivo de informar a sus lectores de lo que pasaba en la sociedad en la que vivían. Ha sido éste sin duda uno de los pilares fundamentales sobre los que se ha sustentado el éxito del Diario y su continuo crecimiento.
LAS DICTADURAS Y LA CENSURA.
INFORMAR Y EXPANDIRSE EN DEMOCRACIA
José Joly Höhr, fallecido en 1987, y Federico Joly Höhr, que murió en 1999, pasaron el testigo a la quinta generación de la familia: los Joly Martínez de Salazar y los Joly Palomino. Mientras, Diario de Cádiz sigue evolucionando. El 20 de enero de 1990 abandona su centenario tamaño sábana, que aunque es el habitual en el resto de la prensa europea en España ya no se utilizaba, y se convierte en tabloide. Todo ello con una nueva apuesta tecnológica que supone la apertura de unos grandes talleres en el Polígono del Río San Pedro, en Puerto Real, con 8.000 metros cuadrados de extensión, y equipados, entre otras, con una moderna rotativa Uniman, entonces de tres cuerpos aunque más tarde tuvo que ser ampliada por la demanda de más ejemplares y paginación. La renovación tecnológica ha sido una constante en la empresa, tanto en la Redacción como en la producción del Diario. (En la fotografía, José Joly Höhr, padre del actual presidente del Grupo de Empresas, José Joly Martínez de Salazar).
EL PRIMER GRUPO EDITORIAL DE ANDALUCÍA.





Como lo lleva todo para adelante, Pedrito también estuvo con Los del Carmen, el grupo de Sevillanas, entre los años 1988 a 1992, con Manolo Vaca y Miguel Lobato, en los papeles de managers.
LA HOSTELERÍA: LA CALITA.
«Elías Ahuja y Andria, Hijo Predilecto de El Puerto y uno de los grandes benefactores de la provincia, nació en Cádiz el 8 de enero de 1863, era hijo de uno de los dueños de las bodegas Sancho y fue enviado muy joven a estudiar a Norteamérica. A los cuarenta años ya era dueño de una fabulosa fortuna y director de los Nitratos de Chile. La gran depresión de los años veinte le sirvió para aumentar su capital y hacer nuevos negocios. Soltero y de carácter independiente, decidió regresar a España en 1922 y gastar su fortuna en obras benéficas. Elías Ahuja ponía como condición a sus donaciones que no se tuviera en cuenta la ideología del beneficiario y sí, únicamente, su necesidad. El principal beneficiario de las obras de caridad de este singular personaje fue la población de El Puerto de Santa María, donde construyó varios pabellones para el hospital de la ciudad, escuelas para los niños y unos comedores para necesitados en los que el propio Ahuja almorzaba dos veces por semana.
«El padre de Elías Ahuja era capitán y piloto y vivía en la gaditana calle San Francisco nº 38. Cursó sus estudios de primaria en Cádiz y en El Puerto de Santa María. Por motivos de negocios, al ser su padre Socio de la Casa vinatera Sancho, de El Puerto, que se llamaba entonces "Sancho-Ahúja", a los 17 años (1880) trasladan su residencia a esta Ciudad; y Elías Ahúja al cuidado del Agente General de dicha casa en EEUU, marchó a Boston, donde cursó en el Instituto Técnico la carrera de Comercio. A partir de entonces tuvo una muy intensa y variada actividad en el campo de los negocios, formó parte, como Socio, de la firma comercial "Hemenway & Browne". Se pueden citar firmas comerciales, lugares y fechas pero es difícil reconstruir con fidelidad su actividad comercial: Hemenway & Brown, General Motors Cars, Union Pacific, Tabacos de Cuba... en las más importantes ciudades de Estados Unidos. (Ilustración: Tarjeta de Visita. Colección L.S.A.)
En 1897 se apartó de los negocios, residiendo en varias poblaciones de Norteamérica, hasta que en 1903 se trasladó a la República de Chile como Vice-Presidente y Director de la "Dupont Nitrate Company" cuyos cargos desempeñó hasta 1915. En esos años formó parte de la Comisión nombrada por la Colonia Española para regalar a España por suscripción, un barco de guerra, con motivo de la guerra con los EEUU, recabándose la suma de un millón de pesos; y por su actuación, la Colonia Española le dedicó un homenaje. Fue un decidido protector de la Sociedad Española de Beneficencia Chilena, y de cuantos españoles llegaron hasta él; y al ausentarse de aquella República regaló a la Sociedad dos magníficos automóviles que poseía y otras cosas de valor para que, rifados, destinaran sus productos a necesidades de la misma. (Ilustración: azulejo publicitario de Nitrato de Chile).

HOMENAJE AL HIJO PREDILECTO.

Orden Civil de Beneficencia; Medalla de oro de los Exploradores y Medalla de oro Penitenciaria. Al proclamarse la República se encontraba en trámite la concesión de la Gran Cruz de Beneficencia. Lleva su nombre el Colegio Universitario de Madrid, en la fotografía.
Instalado en Estados Unidos, las noticias que llegan de él son cada vez más espaciadas. La guerra, la dura posguerra y no pocos problemas ocuparon la vida de los españoles. Elías Ahúja fue olvidado sin más. El verano de 1951 se supo en Cádiz que Elías Ahúja había fallecido en Nueva York el 20 de julio. Su obra en Cádiz le sobrevivió, pues la «Beneficencia Particular Elías Ahúja» terminó su actuación el 31 de diciembre de 1979, entregando el saldo de varios miles de pesetas a dos escuelas católicas locales.» (En la ilustración, esquela publicada en Diario de Cádiz. Colección V.G.L.). Artículo de Antonio Durán Azcárate.
Manuel Martínez Cordero, investigador porteño, está ultimando la biografía de Elías Ahuja que verá la luz en 2011. El autor del libro, de cuya portada ofrecemos la imagen que pueden ver a la izquierda, tiene en su haber otra publicación: ‘El Penal de El Puerto de Santa María: 1886-1981?, interesante historia del antiguo Monasterio de la Victoria adaptado a Penal tras la desamortización de los bienes de la Iglesia en el siglo XIX. Manuel Martínez es un porteño polifacético del que no vamos a contar más cosas aquí pues
Antonio Almagro Buhigas, 'el Pleti', nació en 1942 en la calle San Sebastián, número 13. Aquel día sus padres Manuel y Ángeles supieron que su hijo daría la talla. Y por encima de la media. Antonio mide en la actualidad 1'90 (de alto) y considera que a sus 66 años está 'hecho un mulo' pesando tan solo 74 kilos. ¿Cuantas veces se habrá vestido 'el Pleti' de D. Quijote en carnavales y obras de teatro? De sentido del humor anda sobrado, gracias a Dios.
aproximadamente 1978 en el que ya él al frente del negocio, se traslada a la calle Curva, cuadruplicando espacio y pasando a 400 metros, en una permuta efectuada con Romerijo.
En 2002 decide dejar de trabajar y pasar a ser rentista. Hace una reforma a la antigua carpintería mecánica -los ahorrillos y un crédito bancario ayudaron- y la convierte en tres locales que en la actualidad forman parte de la oferta de copas nocturnas del centro porteño: "El Burladero", "La Bodeguita" y el antiguo "Camballá" lo que unido a su pensión de jubilación le dan la tranquilidad suficiente para ser un jubilado mas que jubiloso y feliz rentista. (En la fotografía, de izquierda a derecha: Amalia; su padre, Manuel Almagro; su madre, Ángela Buhigas; Teresas Gilloto, su abuela; Antonio Almagro, su abuelo; el niño Antonio Almagro Buhigas, sobre una bicicleta de ruedas macizas; su tía Milagros y en los brazos, la hermana de Antonio, Elena).
Tahivilla (Cádiz) y allí se dió cuenta de que aquello no era lo suyo. Aquel fue su debú y retirada a un tiempo. De aquella afición conserva una colección de más de mil unidades de objetos taurinos: carteles, programas de manos, etc... En su casa de la calle San Sebastián era costumbre que se vistieran los toreros locales: José María Susoni, Antonio González Sabio, Antonio Morales, Fernando Heredia... que se vistieran y que se tomaran aquella sopa de puchero con picadillo que les preparaba su madre, Ángeles. (En la fotografía grande su familia, en el patio de su casa de la calle San Sebastián, 13, con el torero José María Susoni. La foto pequeña, Paquirri).


Nació el 20 de octubre de 1958 junto a la casa-palacio del Marqués de la Candia, sede actual del Museo Municipal y de la Academia de Bellas Artes, en la calle Pagador, 3. Su abuela materna fue ama de llaves de la familia Cólogan Osborne, propietaria de la casa, donde nació y vivió hasta el primer año y medio nuestro protagonista. Hijo de Felipe Gómez Moreno, miembro del benemérito Instituto de la Guardia Civil y de María Antonia Castallo Mancera, abandonó pronto El Puerto como consecuencia del cambio de destino de su padre, pero no ha dejado de venir por su Ciudad natal, todos los veranos y siempre que puede, desde
entonces. Recuerda José Domingo que la familia portuense se trasladó a vivir a otra casa palacio, la de la Casa de las Cadenas, donde vivieran los veranos de 1729 y 1730 los reyes de España, Don Felipe IV y Doña Isabel de Farnesio. Allí pasaba los veranos de pequeño y ya de mas grande, ayudando a sus tíos, Manuel Pérez y María del Carmen Castallo en los Ultramarinos “Las Cadenas” que hoy regenta su prima. Es primo también de Enrique Pérez Castallo, de la Fundación Rafael Alberti, quien todavía tiene su residencia en la Casa de las Cadenas. Con los años, quien lo iba a decir viviría, profesionalmente en otro palacio: el de las Cortes, por su condición de Diputado. En José Domingo se puede acuñar el dicho “de Palacio a Palacio”. José Domingo tiene casa propia en El Puerto desde hace ya bastantes años, adonde regresa con la familia que ha creado: su mujer y dos hijos. (Cuadro primero: óleo de Juan Lara que representa la Casa
del Marqués de la Candia desde la Plaza de la Iglesia. Cuadro segundo: óleo de Angel Pantoja, que represeneta la Casa de las Cadenas).
SECRETARIO GENERAL DE LA FEMP
diciembre de 1985. (En la fotografía, José Domingo en su etapa como Secretario General de la FEMP).

de los últimos cargos en ser relevados por el gobierno de Aznar, y prisa tenía pues había recibido ofertas para trabajar, desde hacía tiempo en su en una empresa de autocontrol de la publicidad, cargo que no era compatible con su responsabilidad de gobierno, por lo que hubo de esperar a su relevo tardío. Vamos, que tuvo que pedir el cese pues permaneció mes y algo después de los distintos relevos en el aparato del gobierno de la nación. (En la fotografía, José Domingo con el presidente del Gobierno de la época, Felipe González, reunido en el Palacio de la Moncloa).
OTRAS RESPONSABILIDADES Y REPRESENTACIONES.
Decir en El Puerto ‘Muñoz’ trae a la mente de forma inmediata el gremio de los peluqueros. El gran patriarca Antonio Muñoz Riqué, desaparecido en el año 2000, ha sido el fundador de una saga familiar que lleva su nombre, desde que empezara en la década de los cincuenta con la barbería de la calle Vicario, número 9, a las modernas peluquerías unisex que regentan sus hijos y en la que ya están echando una mano sus nietas y nietos. Su hijo José regenta en la actualidad la peluquería de la calle Vicario, y Manolo y Antonio, sendos establecimientos por el entorno de la Avda. de la Constitución.
unía a una innata capacidad para las relaciones humanas, que sería una constante a lo largo de su vida.
El quehacer del Maestro Muñoz va unido a la leyenda de aquellos barberos que hacían de “practicantes”, poniendo inyecciones, practicando sangrías y actuando de “sacamuelas”, que de todo hizo nuestro barbero, ciñéndose al máximo a los cometidos de su oficio. Época hubo en la que, con la bicicleta como medio de transporte, iba por los campos y gañanías de El Puerto cortando el pelo –pelando- a sus moradores. Los honorarios, en el más puro estilo del trueque: una barquilla de brevas, unos sacos de hortalizas, huevos, gallinas... Había que sacar adelante a la familia. Y época hubo, también, en la que, tan bajos eran los precios de los ‘pelados’, que había que estar abiertos hasta las doce de la noche, sábados incluidos y hasta medio festivo, para sacar un digno jornal, a base de horas en “la accesoria”. Baste recordar que las barberías permanecían abiertas hasta después de las funciones de teatro o del cine, esperando para arreglar a los clientes salientes de los auditorios de la época. De porte bien parecido, con un sentido del humor propio de esta tierra, trabajador a destajo para sacar adelante una familia con seis hijos, valiente y echado para adelante –para él nunca existían los problemas-, desprendido, que trataba a los niños como si fueran personas mayores, que llegaba a todo el mundo, el Maestro Muñoz ha dejado una impronta personal y profesional que va a perdurar en la memoria de quienes le trataron . (En la fotografía, un joven Antonio trabajando con un sillón que no giraba por entonces...).


LA CALLE VICARIO EN LOS SESENTA
CLIENTES DISTINGUIDOS, DESTACADOS APRENDICES.
Francisco Lobo Segura es un portuense nacido en la calle Santo Domingo en el año de 1960. Pertenece a una saga de carpinteros de la que él es la tercera generación en el mismo espacio físico: en la Calle Sierpes -ese pequeño callejón detrás del mercado, donde el tiempo parece haberse parado-. Paco es hijo y nieto de carpinteros o, por mejor decir, ebanistas y restauradores. Que de de eso se ha hecho y se hace en esta fábrica de oficio artesano, siendo especialistas en la restauración de muebles de caoba. Cruzando su umbral parece que entramos en otra época, otro siglo. Es nieto de Frasquito Lobo Montefalco e hijo de Francisco Lobo González, quienes, con sus tíos Rafael y Antonio fundaron una sociedad empresarial allá por 1950, año en el que la carpintería se trasladaba desde la calle Nevería, pegada al Freidor que había en la esquina con la calle Ganado, a su actual emplazamiento, justo donde estaba con anterioridad el Bar Canuto. La sociedad se llamaría luego Herederos de Francisco Lobo Montefalco y, desde 1984 en la que los distintos familiares se fueron desvinculando definitivamente de la misma, es
una sociedad unipersonal a nombre de la tercera generación de Lobo en la calle Sierpes, de Francisco, orgulloso del trabajo de restauración del mueble de un gramófono de la marca “La Voz de Su Amo”.
LA CALLE SIERPES
alegre y bullidora, como su hermana mayor, la de Sevilla, el de intransitable”.
Panadería Pública o Tahona, perteneciendo a la misma finca, posiblemente el callejón estuviera cerrado con rejas, desde las cuales se realizase el reparto del pan. Estas informaciones -a excepción de la continuidad de la calle Santa María- nos ha sido proporcionada por el historiador Miguel Ángel Caballero, del Centro de Patrimonio Histórico.

junto con el Bar Vicente ya que su actual propietario, Vicente Sordo, se hizo cargo de Los Pepes, igualmente, en 1950, hace 59 años. Un buen mano a mano, casi de punta a punta, para esta pequeña, bulliciosa, concurrida y hostelera calle Sierpes.
María de la Soledad Gatica Herrera, por nombre artístico Soledad “la del Cepillo”, nació en El Puerto el 27 de mayo de 1988, en la Clínica del Dr. Frontela, cuando los porteños nacían en Cádiz; es de las pocas niñas inscritas en el Registro Civil de El Puerto de entonces. Vive en una calle que tiene nombre de constelación de estrellas, la calle Acuario. Trabaja en McDonalds para pagarse la carrera de Música. Cuando lean todo lo que viene a continuación y lo que representa Soledad en el mundo del flamenco, por tradición oral y por familia, comprenderán que nos encontramos a un caso único digno de proteger y fomentar. Con una sólida formación académica y musical, Soledad, lo que quiere hacer es lo que sabe, lo que le viene de sus mayores, de sus ancestros. En la familia no lo entendían, le han dado lo mejor para que encuentre un sitio en la música culta, pero ella quiere hacer lo que guarda en su interior, con los conocimientos que le vienen por la sangre y la tradición oral que se ven ahora reforzados por sus estudios musicales. (La fotografía principal de Soledad es obra de
Tusitala Comunicación. El dibujo es obra de L.S.A., abril 2009).
Entre sus cualidades han de resaltarse “el poseer una voz “muy flamenca”, con infinidad de registros y un gran sentido del ritmo y los esquemas cantaores. Si a ello se unen su sólida formación musical y el conocimiento de la voz, la respiración y el manejo del diafragma, con el pertenecer a casa de tanta prosapia flamenca como la conocida por los “del Cepillo”, estamos ante un caso único en la historia del flamenco, un ejemplo de conciencia de ser un eslabón imprescindible en la cadena de trasmisión oral y un ser digno de protección ”, como ha escrito Luis Suárez Ávila. (Fotografia: zapatos de Begoña Cervera, calzados por Soledad, 'la del Cepillo').
¿QUIEN LE DARÁ UNA BECA A SOLEDAD?
necesario, desde todo punto de vista, para poder mantener su formación musical en el Conservatorio, viajes diarios de El Puerto a Jerez, matrículas, adquisición de material didáctico, etc., ya adquiridos y previstos para el próximo curso, mediante el ahorro de su salario.
Obra Social de alguna entidad bancaria o alguna empresa que hiciera de benefactora y le otorgara una beca por la cantidad de su salario, sino su recolección y regeneración para hacer, luego, esos materiales asequibles al público, a su estudio y su divulgación y, sobre todo, a evitar, casi “in artículo mortis”, su pérdida definitiva. (En la fotografía, Soledad, mirando al otro lado del espejo, donde se reconoce en sus mayores, en su pertenencia ' a casa de tanta prosapia flamenca como la conocida por los “del Cepillo”
ANTECEDENTES FAMILIARES.
oral, una serie de materiales folklóricos inhallables en cualquier otro lugar del mundo hispánico: los corridos, corridas o carrerillas, romances de tipo épico e histórico que mantienen de generación en generación, de cuyo fragmentismo y deturpación (deformación) ha surgido un fenómeno que hoy conocemos en el estado terminal de su desarrollo como cante flamenco. El mantenimiento vivo de temas romancísticos como el ciclo de Bernardo del Carpio, el Cid, todo el ciclo carolingio, o las quejas del Alfonso V ante Nápoles, entre otros muchos, hacen del romancero conservado por esta familia algo único y un tesoro digno de ser protegido. (Ilustraciones: arriba, Fragmento de un grabado de una carnicería. Abajo, Soledad la del Cepillo, madre de Tío Alonso 'el del Cepillo' -quien aparece en la foto inferior-, tatarabuela de nuestra protagonista. La fotografía pertenece a la colección particular de Luis Suárez Ávila)
A ello se unen otros riquísimos y raros materiales encontrados a su bisabuelo Luis El Viejo, a sus tíos-bisabuelos Alonso, Juana o Dolores los del Cepillo, a su tía-bisabuela Jeroma La del Planchero, a su tía La Pijota o su tío Luis Panete... La interconexión de esta familia con otras como la de José de los Reyes “El Negro”, Ramón Medrano, Juan Pavón “El Cojo Pavón” o “Agujetas El Viejo” y el aprecio general ha enriquecido el ya de por sí rico repertorio familiar con incorporaciones muy valiosas aún no divulgadas. (En la fotografía, Tío Alonso 'el del Cepillo Archivo Municipal).
Antológica y muy parcialmente algunos de sus cantes han sido grabados por los anteriormente citados para T.V.E., o para la casa Hispavox, en los años 1970. También fueron expuestos en las anuales Fiestas del Cante de los Puertos que se celebraron en El Puerto de Santa María de 1971 a 1974. Sin embargo, es mucho, todavía, lo que queda inédito y por recoger. (En la fotografía, José de los Reyes, 'el Negro', durante su intervención en el Festival del Cante de los Puertos, celebrado en el entorno del Castillo de San Marcos. Año 1972. Archivo Municipal).

Pertenece esta familia gitana al llamado “sector intimista” del cante, ajeno al conocido como “artisteo”, y escasamente actuó en público, sino en contadas ocasiones. Puede decirse que solamente en las Fiestas del Cante de los Puertos, antes citadas y en el IV Coloquio Internacional del Romancero de Tradición Oral, en 1987, organizado por el I.U. Seminario Ramón Menéndez Pidal al que asistieron hispanistas de todo el mundo. Ese inmenso caudal conservado corre serios peligros de desaparición. Sobre todo porque, en los tiempos actuales circulan, como flamenco, los llamados “temitas” de autor, escritos y compuestos por quienes se han querido subir a un carro en el que, ciertamente, no deben tener cabida. La verdadera tradición oral antigua está sufriendo uno de los más poderosos ataques y, sin embargo, es preciso conservarla para las generaciones venideras. En este ambiente, en que nace y crece , se han mantenido las tradiciones antiguas y puede decirse que su familia es dueña de ese caudal inmaterial y
efímero, aunque en peligro de perderse. A la sólida formación musical de Soledad se une la conciencia de ser el último eslabón de una saga que ha mantenido estas manifestaciones que llamaron la atención a los Profesores Paul Benichou (de la Universidad de La Sorbona), Diego Catalán Menéndez Pidal (Fundación R. Menénedez Pidal), a Giuseppe Di Stéfano (Universidad de Pisa), a Samuel G. Armistead (Universidad de Davis California)... Francisco Gutiérrez Carbajo, Faustino Núñez, entre otros... y las han hecho objeto de sus estudios y publicaciones. No obstante ello, quedan todavía, soterrados, sin haber sido expuestos a la comunidad intelectual, infinidad de materiales, venturosamente conservados por esta familia, cuyos portadores tienen edades muy avanzadas.» Luis Suárez Avila. (Las dos últimas fotografías se corresponden a Luis el Viejo del Cepillo, bisabuelo de Soledad y El Veneno -en los Toros- abuelo de nuestra protagonista. Las fotografías de los cantaores y cantaoras pertenecen a la colección de Luis Suárez Ávila).
Jorge Thuillier Pérez, porteño nacido en la calle Santo Domingo 28, desciende de una familia bodeguera de origen inglés que se estableció en nuestra Ciudad en 1840, al socaire del negocio de la crianza y exportación de vinos. Jorge, profesor de Instituto, anda muy vinculado a Sevilla, donde vive e imparte clases en el Instituto trianero G.A.Becquer, donde en la actualidad es Jefe de Estudios y profesor de lengua castellana, literatura y taller de Teatro. Licenciado en Filología Moderna, no pudo acabar la carrera en la facultad de Cádiz, como había prometido la administración académica de la época y en Sevilla terminó los cursos 3º y 4º. Allí conoce a los socialistas Rodríguez Ibarra, Paco Fuentes y a un brillante Alfonso Guerra, quien con dos carreras a sus espaldas y regentando la Librería Machado, era el único que se atrevía a mostrar su desacuerdo en las aulas con el profesor de turno, e incluso proponer temas de debate durante las horas de clase. Su otro compañero porteño, en Cádiz, Emilio Flor, consiguió la licenciatura en la Universidad de Salamanca. Durante 18 años ha compatibilizado la docencia a los más jóvenes con la formación al profesorado. Su vinculación con El Puerto es de amor odio, pues entiende que la Ciudad que lo vio nacer, y a la que vuelve con frecuencia, prefiere olvidar su pasado y dejar que duerma el sueño del olvido, “quizás por el nombre que, no por casualidad, tiene nuestro río”, afirma. Está casado con Victoria Nieto, hija de Manolo Nieto, el Jefe del Despacho Central de Renfe de siempre: la oficina que había frente al Parque Calderón. Tiene dos hijos: Sergio y Raul, rompiendo la tradición de los Jorges en la familia desde que el primer George Thuillier Burrow llegara a nuestra Ciudad al filo de la mitad del siglo XIX. (En la fotografía, Jorge Thuillier Pérez, en el catamarán sobre el río Guadalete -río del Olvido-).

El Ateneo del Vino alegaba ante el Plan General de Ordenación Municipal que «En general todo parece promover la desaparición del rastro de la actividad bodeguera en la zona de Campo de Guía, con la consiguiente perdida de identidad y valores, para la ciudad y la cultura del vino. En orden a que esto no suceda, ya que sería una perdida irreparable para la identidad colectiva, el desarrollo turístico y el patrimonio edificado, solicitamos sean tenidas en consideración una serie de alegaciones que realizamos y se establezcan las determinaciones urbanísticas que permitan la pervivencia de los edificios de bodegas con su volumetría actual y usos acordes con su interés arquitectónico, sin olvidar apuntar la responsabilidad moral que recae en los gestores de la ciudad que decidan borrar una huella de tanta raigambre e importancia.» Pero Jorge no es muy optimista ante la desgana generalizada con el mundo del vino y su cultura. «En El Puerto solo quedan francotiradores de la cultura que, individualmente, luchan por la supervivencia de nuestras señas de identidad.
LOS THUILLIER EN EL PUERTO. GEORGE, EL FUNDADOR.
EDWARD THUILLIER BRADHAW.
establecimiento de la bodega: 1840 así como su vocación exportadora al mundo de habla inglesa. A los 29 años, ya casado, vivía en la calle Palacios, 59. Era una persona culta e instruida, que poseía una amplia biblioteca bilingüe, y que, además se dedicaba a la docencia: dirigía una Academia de Segunda Enseñanza, aficionado a la pintura y a pintar... era todo un humanista. A su muerte en 1903, deja en herencia los siguientes bienes: Vivienda y Casco de Bodega de 1320 metros en calle Zarza, 4. Hacienda, tierra y viñas en el Pago Rincones de Jerez de seis y tres cuartos de aranzada. Otra finca rústica de tierras y arboleda de nueve aranzadas en el Pago de La Laja y, nótese el apunte, el Palco
Núm. 6 del Teatro Principal.
sendos hijos suyos, primos hermanos entre sí. (Ilustraciones: Papel de Cartas de Edward Thuillir. Negativo en piedra para imprenta de etiqueta de Augusto Thuhillier. Etiqueta Generica. En la ilustración a color, Julia Thuillier Bradhaw).
JORGE THUILLIER SOLARES
JORGE THUILLIER PINA.
natural de Sevilla. Tras un largo noviazgo de 10 años se casó en 1951. Tuvieron cuatro hijos, tres de los cuales se dedican a la enseñanza -precisamente la profesión que no era la ilusión de su padre-, Jorge, que es Jefe de Estudios en el Instituto G.A.Becquer de Sevilla, Milagros, profesora en el Colegio Grazalema, Javier es especialista de la Armada en la reserva y Apoderado en Cádiz de Osuna, y Macarena, Directora del Colegio de Las Nieves. Hoy su
viuda, Rosario, tiene 80 años, y vive con su hija Milagros en la casa familiar de la calle Santo Domingo, a la que su marido, en vida, le hizo un remozado y resanado de fachada para deleite de los viandantes. Un hijo de Javier, de nombre Jorge, es el sexto Thuillier que lleva este a modo de gentilicio desde que el apellido inglés se instalara, por primera vez, en las calles, tierras y bodegas de El Puerto de Santa María. (En la fotografía, Jorge Thuillier y Rosario Pérez, a principio de la década de 1950 del siglo pasado).



Pero vayamos un poco atrás en el tiempo. Juan Carlos es hijo de Francisco Javier de Terry y del Cuvillo y de María del Carmen Muñoz Ávila. La Bodega familiar “Carlos y Javier de Terry, 501” se había vendido y Juan Carlos quería empezar de nuevo y llevar a su familia a un país que mantuviera ideas conservadoras, ideas que empiezan a desdibujarse en la España del triunfo socialista de 1982. Ese año, Juan Carlos fue contratado como Director General de “Bobadilla 103” para México. Y en ese país permaneció durante 17 años. Fue la cabeza y el enólogo de la compañía vinatera jerezana en México hasta que, en 1987 funda su propia compañía de importación y distribución de vinos y alimentos, hasta que en 1999 decide irse a la tierra de su mujer: Filipinas. Una historia de amor entre nuestro paisano y una asiática descendiente de europeos, que da como resultado la presencia de estos porteños en la en otros tiempos colonia española. Juan Carlos conoce a su mujer -filipina- en la Feria de Sevilla y se enamoró perdidamente de ella. Su nombre es Mari García y es descendiente de suizos, italianos y españoles. Se casaron en El Puerto en una boda con estética Filipina fusionada con elementos españoles tradicionales. ¿O quizás habría que escribir “pilipina”?, y es que en aquel país no se pronuncia la letra F. (Ilustración: Etiqueta de Vino. Colección J.M.M.)

En México, tras su paso por Bodegas Bobadilla 103, Juan Carlos creó una empresa FRUTERRY, con una gama muy extensa de productos en conserva, tanto españoles como mejicanos, de alta selección. Además crea muchas marcas de vinos con objeto de crear una distribución muy segmentada: Viña Andina, en Chile, Blue Rhin y Golden Rhin (vinos alemanes). Pero la situación económica en Méjico fue tal que las mafias se dedicaron al secuestro y la extorsión, teniendo como objetivos a las familias españolas que estaban en el mundo del vino. Dos amigos de Juan Carlos fueron secuestrados y a sus familias les mandaban partes de su cuerpo parra meterles miedo. Una oreja era lo mas frecuente. Al hijo de Juan Carlos, Luis lo atracaron en dos ocasiones y sufrió un mini-secuestro en taxi, el método más común: el cliente se montaba en el taxi y en el primer semáforo en rojo se subían los atracadores. Su madre padeció igualmente dos atracos a punta de pistola. Juan Carlos ante la situación, decide dejar Mexico D.F. tras 17 años de vida empresarial y se traslada al país de su mujer: Filipinas, en 1999.
En el año 2000 abre la primera tienda en Manila de productos de Gourmet: Terry Selections, que ya cuenta con tres sucursales, la última abierta en septiembre pasado. La intención era que tuviera solo lo mejor escogido por Juan Carlos, un poco como extender su despensa a nivel público. Se podría decir que una manera de abrir su casa a amigos cercanos y, después, a clientes. Unos años después y un poco por casualidad, se abre el restaurante. Los clientes que iban a la tienda pedían que les hicieran “sandwiches gourmet”. Al tener que dedicar al grueso del personal a preparar esos emparedados, tal era la demanda, decidió abrir un espacio en el segundo piso para tener mesas donde sentar al cliente, y de ahí el restaurante Terry’s.
Al restaurante “No traigo» --afirma-- «un producto que no se haya probado en su lugar de procedencia sin darle el pasaporte. Por ejemplo, Arte Oliva es el único aceite que está envasado como debe ser, en tetra pack, que protege de los rayos ultravioletas. El envase tiene cinco capas que mantiene el líquido a la temperatura adecuada. Dentro de 10 años será igual, tendrá las mismas propiedades”. Es muy interesante la fusión con los productos filipinos: “Tienen una especie de besugo al que llaman besugo, en español, y lenguados, pargos, galeras, chicas y grandes, impresionantes las de Palawan (una isla para perderse a conciencia …), y cangrejos de tierra que se alimentan de los cocos, los rompen y extraen su jugo”. Aparte de las mejores recetas españolas, Juan Carlos presume de superar el mejor Tocino de Cielo de la región; además se hacen las Poleás típicas de El Puerto. Han servido, también, Ajo Caliente y Salmorejo. Y toda la ristra de platos nacionales de primer nivel: Croquetas, Tortillas, Rabo de Toro, Fabada Asturiana, Cocido Madrileño, Menudo, Paella Negra de Mariscos... Es interesante recordar que Juan Carlos es hermano de la desaparecida María Auxiliadora Terry, gastrónoma local, experta en temas de Thermomix, autora de varios libros de la máquina, y directora que fue de la Escuela de Cocina 'El Anafe'. (Foto: J.L.B.)
Ayudado por su familia, trabajando en el próximo proyecto, ya en marcha, “el mejor restaurante español en el extranjero, en la Bahía de Hong Kong”, afirma convencido. En un próximo artículo hablaremos de sus hijos Luis y Elena, muy afincados en el Filipinas, --e incluso con parejas en aquel país-- pero que no olvidan El Puerto, sus rincones y amistades, al que regresan siempre que pueden.