
José Domingo Gómez Castallo es de los porteños de la diáspora que ya tiene su medio siglo. Abogado y Psicólogo tiene un Master in Bussines Administration. Ha sido Secretario General de la FEMP, Diputado a Cortes por Madrid, Editor de la revista Ciudadano, Secretario General de la Unión de Consumidores de España y Director General del Instituto Nacional de Consumo, entre otras ocupaciones y responsabilidades. En la actualidad es Director General de Autocontrol, Asociación para la autorregulación de la comunicación comercial.
Nació el 20 de octubre de 1958 junto a la casa-palacio del Marqués de la Candia, sede actual del Museo Municipal y de la Academia de Bellas Artes, en la calle Pagador, 3. Su abuela materna fue ama de llaves de la familia Cólogan Osborne, propietaria de la casa, donde nació y vivió hasta el primer año y medio nuestro protagonista. Hijo de Felipe Gómez Moreno, miembro del benemérito Instituto de la Guardia Civil y de María Antonia Castallo Mancera, abandonó pronto El Puerto como consecuencia del cambio de destino de su padre, pero no ha dejado de venir por su Ciudad natal, todos los veranos y siempre que puede, desde
entonces. Recuerda José Domingo que la familia portuense se trasladó a vivir a otra casa palacio, la de la Casa de las Cadenas, donde vivieran los veranos de 1729 y 1730 los reyes de España, Don Felipe IV y Doña Isabel de Farnesio. Allí pasaba los veranos de pequeño y ya de mas grande, ayudando a sus tíos, Manuel Pérez y María del Carmen Castallo en los Ultramarinos “Las Cadenas” que hoy regenta su prima. Es primo también de Enrique Pérez Castallo, de la Fundación Rafael Alberti, quien todavía tiene su residencia en la Casa de las Cadenas. Con los años, quien lo iba a decir viviría, profesionalmente en otro palacio: el de las Cortes, por su condición de Diputado. En José Domingo se puede acuñar el dicho “de Palacio a Palacio”. José Domingo tiene casa propia en El Puerto desde hace ya bastantes años, adonde regresa con la familia que ha creado: su mujer y dos hijos. (Cuadro primero: óleo de Juan Lara que representa la Casa
del Marqués de la Candia desde la Plaza de la Iglesia. Cuadro segundo: óleo de Angel Pantoja, que represeneta la Casa de las Cadenas).
Ya en Madrid, y desde muy joven, milita en Juventudes Socialistas, la rama juvenil del PSOE, de donde han salido destacados políticos en nuestro país. En 1982 forma parte del la Comisión Ejecutiva Federal de las Juventudes Socialistas de España y pronto destaca por su empuje y claridad de ideas, llegando a desempeñar la Secretaría de Política Municipal. (En la fotografía, interviniendo en un mitin político de Juventudes Socialistas de España).
SECRETARIO GENERAL DE LA FEMP
En junio de 1983, merced al pacto entre el PSOE y UCD es nombrado Gerente de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), organismo interlocutor entre los ayuntamientos y diputaciones y el gobierno de la nación. Sustituyó al anterior gerente que estuvo apenas seis meses desde su fundación y le corresponde poner en marcha el organismo, de consenso, con tantos ayuntamientos y grupos políticos como había en la España de hace 25 años, fijándose sobre todo, en los modelos existentes en Europa. La Comisión Ejecutiva de la FEMP y los numerosos grupos de trabajo hizo que éste fuera un organismo vivo, participativo, a través de la red de grupos, con múltiples reuniones y seminarios y poniendo las bases del municipalismo democrático en nuestro país. A los pocos meses, en octubre es nombrado Secretario de la misma Institución, hasta
diciembre de 1985. (En la fotografía, José Domingo en su etapa como Secretario General de la FEMP).
En esta etapa conoce al entonces concejal de Juventud del ayuntamiento porteño, Alfonso Sevillano, y con la activa participación de El Puerto sacan adelante el “Manual del Concejal de Juventud” un documento pionero que sirvió de guía para poner las bases de las políticas juveniles de los ayuntamientos. También se llegó a celebrar en El Puerto la Comisión de Turismo de la FEMP, de la que El Puerto formaba parte también activa. Eran buenos argumentos para que José Domingo viniera a su Ciudad y colaborara con ella. Guarda un buen recuerdo de esa etapa y se siente especialmente orgulloso, no solo del trabajo organizativo realizado, sino de haber recuperado, en la calle Nuncio de Madrid, un antiguo edificio del siglo XVI en deplorables condiciones para sede de la FEMP. (En la fotografía, cartel anunciador de Mitin Fiesta del PSOE local celebrado en el Parque Calderón, en el que intervienen José Domingo y Alfonso Sevillano, concejal de Juventud porteño).

DIPUTADO EN CORTES
En octubre de 1984 es elegido miembro del Parlamento de la Nación, o sea, Diputado a Cortes, por Madrid, siendo uno de los más jóvenes, con 25 años. Allí participa en las Comisiones de Política Municipal, Interior e Industria, simultaneándolo con la Secretaría General de la FEMP, al no incurrir en incompatibilidad pero cobrando un solo sueldo, y permanece hasta abril de 1986, dejando la política. Aprovecha para hacer el Master in Bussines Administration (Master en Dirección y Administración de Empresas, del Instituo de la Empresa) y funda con unos amigos la empresa consultora especializada en Comunicación e Imagen Dictum-GCI, pero dura poco tiempo esa aventura empresarial, solo nueve meses ya que le postulan para la Secretaría General de la Unión de Consumidores de España. Así, vende las acciones de la compañía y se dedica a la cuestión del consumo, donde permanece hasta el año 1993. Además, entre 1988 y 1993, pasa a ser el editor de la prestigiosa revista “Ciudadano”. Como Director General de Consumo tuvo la oportunidad de desplazarse a nuestra Ciudad y a otras de nuestro entorno para, en función de su cargo, firmar documentos relativos a las políticas de consumo junto con los ayuntamientos. (En la fotografía, José Domingo es recibido por el S.M. el Rey en el Palacio Real en 1988).

DIRECTOR GENERAL DE CONSUMO
Abandona ambas responsabilidades al ser nombrado, en 1993, Director General del Insituto Nacional de Consumo, dependiente del Ministerio de Sanidad y Consumo del gobierno español, puesto en el que permanece hasta las elecciones de 1996, año en el que el PSOE pierde las elecciones generales. Fue uno
de los últimos cargos en ser relevados por el gobierno de Aznar, y prisa tenía pues había recibido ofertas para trabajar, desde hacía tiempo en su en una empresa de autocontrol de la publicidad, cargo que no era compatible con su responsabilidad de gobierno, por lo que hubo de esperar a su relevo tardío. Vamos, que tuvo que pedir el cese pues permaneció mes y algo después de los distintos relevos en el aparato del gobierno de la nación. (En la fotografía, José Domingo con el presidente del Gobierno de la época, Felipe González, reunido en el Palacio de la Moncloa).

AUTOCONTROL
Desde 1996 hasta la fecha es Director General de Autocontrol, la Asociación para la autoregulación de la comunicación comercial. Allí trabaja por la buena publicidad: por la publicidad veraz, legal, honesta y leal. Con este objetivo, los principales anunciantes, agencias y medios de comunicación, lcrearon esta asociación sin ánimo de lucro, que se encarga de gestionar el sistema de autorregulación publicitario español. Durante el periodo comprendido entre julio de 1999 a abril de 2003, fue presidente de EASA, (European Advertising Standards Alliance), con sede en Bruselas, puesto que compatibilizó con la Dirección General de Autocontrol; estuvo cuatro años viajando una vez a la semana a Bruselas, por cierto que era un cargo no retribuido. Es Experto asesor de EASA para el desarrollo de Sistemas de Autorregulación en Latinoamérica (Brasil, México, Chile, Santo Domingo, etc.)
OTRAS RESPONSABILIDADES Y REPRESENTACIONES.
Jose Domingo ha sido miembro del Consejo Consultivo de Consumidores de la Unión Europea y de su Comité de Presidencia entre 1990 y 1994. Vocal del Consejo de Consumidores del Estado Español entre 1991 1 993. Vocal del Instituto de Economía Social dependiente del Ministerio de Trabvajo, entre 1993 y 1995. Vocal de la Comisión de Consulta y Verificación de la Publicidad de TVE entre 1988 y 1989. Vocal del Consejo Asesor de la Calidad del Ministerio de Industria en 1988. Vicepresidente de la Comisión Interministerial de Ordenación Alimentaria entre 1993-1996 y vocal entre 1988-1995. Vocal de la Comisión de Cooperación del estado con las Corporaciones Locales, dependiente del Ministerio de Administraciones Públicas, entre 1988-1984. Vocal de la Comisión Nacional de Administración Local en 1985. Miembro del Comité de Dirección y del Comité de Presidencia del Consejo de Municipios y Regiones de Europa, en París, durante 1983 y 1985. Representante Español en la Red Internacional de Control de Prácticas de Comercio de la OCDE, en París entre 1993 y 1995.

Ha impartido cursos y conferencias en las mas importantes instituciones, universidades y masters del país y asistido como ponente o conferenciante a más de dos centenares de cursos y seminarios, nacionales e internacionales, sobre diferentes temas: comunicaciones comerciales, Internet, calidad empresarial, calidad medio-ambiental, etiquetado ecológico, control legal de la publicidad, derecho de consumo, responsabilidad del fabricante, resolución extrajudicial de controversias, atención al cliente, ventas a distancia, multipropiedad, protección al consumidor en diferentes sectores, actividad municipal en sus diferentes áreas, etc... (En la fotografía, José Domingo con la familia).



Si bien nuestra María de San Francisco estudió de pequeña en el Colegio que la Orden mantiene en nuestra Ciudad, su vocación fue tardía. Con 16 años salió desengañada de la Iglesia y vivió su vida al margen de preceptos religiosos. Como el apóstol Pablo, podríamos decir que la religiosa experimentó su particular “caída del caballo” y se convirtió cambiando radicalmente su vida, con 24 años. Muchas amistades consideraron que aquella elección, la vida en un convento y de clausura, iba a durar poco, que era un arrebato. Incluso un novio que había tenido se desplazó a nuestra Ciudad para entrevistarse con ella y comprobar con sus propios ojos que aquello era cierto. --»¿Que le había pasado a tu cuerpo?», le preguntó. Su respuesta fue otra bien distinta: --»Pregúntame mejor que le ha pasado a mi mente». Estuvo María el año preceptivo de discernimiento, palabro que usa la Iglesia para describir el periodo de reflexión en el que “el interesado intenta descubrir hacia donde le lleva Dios en su camino espiritual y apostólico. Que quiere hacer su Dios con su corazón y su vida”. Es un tiempo para valorar y comprobar si la vocación es o no firme. A la vista está que si, pues María es feliz con lo que hace, con la mente muy clara y muy convencida de los pasos que ha andado y hacia donde ha dirigido su vida.
A María se le transforma la cara cuando recuerda a la religiosa que propició que la Orden no abandonara El Puerto cuando, hace aproximadamente 50 años, con el Convento semi en ruinas, y sin apenas bienes tuvieron que pignorar la mayoría de los bienes de la comunidad a anticuarios y particulares. ¿Acaso se aprovecharon de la buena fe de las monjas quienes, necesitadas para comer, restaurar y resisitir malvendieron el valioso inventario de obras de arte religiosas del que apenas quedan muestras ya que todo es prácticamente de donaciones actuales? Así la Madre Amor de Dios, superiora a la sazón en aquellos tiempos, dirigió la nave para que no encallara más de lo que estaba en el cercano río Guadalete (río del Olvido) y conseguir que remontara el Cenobio, a su situación actual. Aquellos eran tiempos de largos velos, casi burkas, y mucha humildad... (Ilustración: Madre Amor de Dios).


Tanto el Convento como la Iglesia han sido objetos de muchas reformas desde el siglo XVI hasta nuestros días. La fecha reflejada en la fachada neoclásica de la iglesia indica la última de envergadura realizada en dicha nave, en 1851. La iglesia es de una sola nave con cuatro tramos más el del coro, a los pies. En su interior se encuentran retablos, esculturas y pinturas de los siglos XVII, XVIII y XIX. Estuvo radicada la Cofradía de la Veracruz, la imagen más antiguo que procesiona en El Puerto y que en la actualidad se encuentra en la Parroquia de San Joaquín. En el lateral, como muchos templos de su época, tiene dos puertas -cegadas en la actualidad, que servían como diferentes puertas de entrada y salida en las peregrinaciones.
EL LIBRO DE LA LITURGIA DE LAS HORAS

José Luis Poullet Martínez nació en nuestra Ciudad el 25 de febrero de 1897. Estudió en el Colegio San Luis Gonzaga, continuando sus estudios en la Escuela de Náutica de Cádiz, donde finalizó los de Marina Mercante. Posteriormente se licenció en Ciencias Exactas, para luego dedicarse a la enseñanza, fundando su propio Centro de Estudios, la Academia Poullet, el único Centro Reconocido de Enseñanza Media en su época, y en el que aprobaban la Reválida todos los alumnos presentados por dicho Centro. Estuvo impartiendo clases desde 1922 hasta el mismo día de su fallecimiento, en noviembre de 1956, con 59 años. El centro continuó abierto por sus hijos hasta su cierre definitivo.

LA LETRA CON SANGRE ENTRA.
LOS PROFESORES.
ALUMNOS DE LA ACADEMIA POULLET


de Santa Cecilia. En Vizcaya ha trabajado en una empresa como químico en el laboratorio y también de administrativo, compatibilizándolo con la pintura. (Fotografía: David. Vista Panorámica del Puerto de Ziérbana).
Como afirma su amigo y crítico Alberto Gómez de Echarte: «José Luís Molina Mora, pintor de talante objetivo, de abordaje hacia una pintura directa y cuyas motivaciones tienen mucho que ver con la espiral artística de la clásica Escuela Vasca y en la actualidad indudablemente abocada en un impresionismo expresivo/ambiental- pudiera decirse, que Molina Mora se destaca como dominador excelente de unas envolventes atmósferas, matizadas, esfumadas de sugestivos grises luminosos y luces doradas, de delicada lejanías, de serenas y especulares aguas , en una visión sentida y emocionada, como expresión íntima y personal no exenta precisamente de la huella de una estilística propia. Independientemente del enfoque estético de ése ambiente a que antes me refería, José Luís Molina Mora sorprende en la decidida resolución de los otros elementos integrantes de sus pinturas. La presencia de sus remolcadores, pesqueros, gabarras, etc., asomándose como recias e inconfundibles individualidades, armonizadoras y de altas calidades por sus grandes contrastes y fuerza de expresión, configuradas a su vez por un esquemático dibujo, de trazo recortado, sin concesiones a lo superfluo, manifiestan un inteligente propósito en el que tienen cabida ciertos planteamientos geométricos y cubistas». (Fotografía: José Luis en su estudio en 1978).




María de la Soledad Gatica Herrera, por nombre artístico Soledad “la del Cepillo”, nació en El Puerto el 27 de mayo de 1988, en la Clínica del Dr. Frontela, cuando los porteños nacían en Cádiz; es de las pocas niñas inscritas en el Registro Civil de El Puerto de entonces. Vive en una calle que tiene nombre de constelación de estrellas, la calle Acuario. Trabaja en McDonalds para pagarse la carrera de Música. Cuando lean todo lo que viene a continuación y lo que representa Soledad en el mundo del flamenco, por tradición oral y por familia, comprenderán que nos encontramos a un caso único digno de proteger y fomentar. Con una sólida formación académica y musical, Soledad, lo que quiere hacer es lo que sabe, lo que le viene de sus mayores, de sus ancestros. En la familia no lo entendían, le han dado lo mejor para que encuentre un sitio en la música culta, pero ella quiere hacer lo que guarda en su interior, con los conocimientos que le vienen por la sangre y la tradición oral que se ven ahora reforzados por sus estudios musicales. (La fotografía principal de Soledad es obra de
Tusitala Comunicación. El dibujo es obra de L.S.A., abril 2009).
Entre sus cualidades han de resaltarse “el poseer una voz “muy flamenca”, con infinidad de registros y un gran sentido del ritmo y los esquemas cantaores. Si a ello se unen su sólida formación musical y el conocimiento de la voz, la respiración y el manejo del diafragma, con el pertenecer a casa de tanta prosapia flamenca como la conocida por los “del Cepillo”, estamos ante un caso único en la historia del flamenco, un ejemplo de conciencia de ser un eslabón imprescindible en la cadena de trasmisión oral y un ser digno de protección ”, como ha escrito Luis Suárez Ávila. (Fotografia: zapatos de Begoña Cervera, calzados por Soledad, 'la del Cepillo').
¿QUIEN LE DARÁ UNA BECA A SOLEDAD?
necesario, desde todo punto de vista, para poder mantener su formación musical en el Conservatorio, viajes diarios de El Puerto a Jerez, matrículas, adquisición de material didáctico, etc., ya adquiridos y previstos para el próximo curso, mediante el ahorro de su salario.
Obra Social de alguna entidad bancaria o alguna empresa que hiciera de benefactora y le otorgara una beca por la cantidad de su salario, sino su recolección y regeneración para hacer, luego, esos materiales asequibles al público, a su estudio y su divulgación y, sobre todo, a evitar, casi “in artículo mortis”, su pérdida definitiva. (En la fotografía, Soledad, mirando al otro lado del espejo, donde se reconoce en sus mayores, en su pertenencia ' a casa de tanta prosapia flamenca como la conocida por los “del Cepillo”
ANTECEDENTES FAMILIARES.
oral, una serie de materiales folklóricos inhallables en cualquier otro lugar del mundo hispánico: los corridos, corridas o carrerillas, romances de tipo épico e histórico que mantienen de generación en generación, de cuyo fragmentismo y deturpación (deformación) ha surgido un fenómeno que hoy conocemos en el estado terminal de su desarrollo como cante flamenco. El mantenimiento vivo de temas romancísticos como el ciclo de Bernardo del Carpio, el Cid, todo el ciclo carolingio, o las quejas del Alfonso V ante Nápoles, entre otros muchos, hacen del romancero conservado por esta familia algo único y un tesoro digno de ser protegido. (Ilustraciones: arriba, Fragmento de un grabado de una carnicería. Abajo, Soledad la del Cepillo, madre de Tío Alonso 'el del Cepillo' -quien aparece en la foto inferior-, tatarabuela de nuestra protagonista. La fotografía pertenece a la colección particular de Luis Suárez Ávila)
A ello se unen otros riquísimos y raros materiales encontrados a su bisabuelo Luis El Viejo, a sus tíos-bisabuelos Alonso, Juana o Dolores los del Cepillo, a su tía-bisabuela Jeroma La del Planchero, a su tía La Pijota o su tío Luis Panete... La interconexión de esta familia con otras como la de José de los Reyes “El Negro”, Ramón Medrano, Juan Pavón “El Cojo Pavón” o “Agujetas El Viejo” y el aprecio general ha enriquecido el ya de por sí rico repertorio familiar con incorporaciones muy valiosas aún no divulgadas. (En la fotografía, Tío Alonso 'el del Cepillo Archivo Municipal).
Antológica y muy parcialmente algunos de sus cantes han sido grabados por los anteriormente citados para T.V.E., o para la casa Hispavox, en los años 1970. También fueron expuestos en las anuales Fiestas del Cante de los Puertos que se celebraron en El Puerto de Santa María de 1971 a 1974. Sin embargo, es mucho, todavía, lo que queda inédito y por recoger. (En la fotografía, José de los Reyes, 'el Negro', durante su intervención en el Festival del Cante de los Puertos, celebrado en el entorno del Castillo de San Marcos. Año 1972. Archivo Municipal).

Pertenece esta familia gitana al llamado “sector intimista” del cante, ajeno al conocido como “artisteo”, y escasamente actuó en público, sino en contadas ocasiones. Puede decirse que solamente en las Fiestas del Cante de los Puertos, antes citadas y en el IV Coloquio Internacional del Romancero de Tradición Oral, en 1987, organizado por el I.U. Seminario Ramón Menéndez Pidal al que asistieron hispanistas de todo el mundo. Ese inmenso caudal conservado corre serios peligros de desaparición. Sobre todo porque, en los tiempos actuales circulan, como flamenco, los llamados “temitas” de autor, escritos y compuestos por quienes se han querido subir a un carro en el que, ciertamente, no deben tener cabida. La verdadera tradición oral antigua está sufriendo uno de los más poderosos ataques y, sin embargo, es preciso conservarla para las generaciones venideras. En este ambiente, en que nace y crece , se han mantenido las tradiciones antiguas y puede decirse que su familia es dueña de ese caudal inmaterial y
efímero, aunque en peligro de perderse. A la sólida formación musical de Soledad se une la conciencia de ser el último eslabón de una saga que ha mantenido estas manifestaciones que llamaron la atención a los Profesores Paul Benichou (de la Universidad de La Sorbona), Diego Catalán Menéndez Pidal (Fundación R. Menénedez Pidal), a Giuseppe Di Stéfano (Universidad de Pisa), a Samuel G. Armistead (Universidad de Davis California)... Francisco Gutiérrez Carbajo, Faustino Núñez, entre otros... y las han hecho objeto de sus estudios y publicaciones. No obstante ello, quedan todavía, soterrados, sin haber sido expuestos a la comunidad intelectual, infinidad de materiales, venturosamente conservados por esta familia, cuyos portadores tienen edades muy avanzadas.» Luis Suárez Avila. (Las dos últimas fotografías se corresponden a Luis el Viejo del Cepillo, bisabuelo de Soledad y El Veneno -en los Toros- abuelo de nuestra protagonista. Las fotografías de los cantaores y cantaoras pertenecen a la colección de Luis Suárez Ávila).
Jorge Thuillier Pérez, porteño nacido en la calle Santo Domingo 28, desciende de una familia bodeguera de origen inglés que se estableció en nuestra Ciudad en 1840, al socaire del negocio de la crianza y exportación de vinos. Jorge, profesor de Instituto, anda muy vinculado a Sevilla, donde vive e imparte clases en el Instituto trianero G.A.Becquer, donde en la actualidad es Jefe de Estudios y profesor de lengua castellana, literatura y taller de Teatro. Licenciado en Filología Moderna, no pudo acabar la carrera en la facultad de Cádiz, como había prometido la administración académica de la época y en Sevilla terminó los cursos 3º y 4º. Allí conoce a los socialistas Rodríguez Ibarra, Paco Fuentes y a un brillante Alfonso Guerra, quien con dos carreras a sus espaldas y regentando la Librería Machado, era el único que se atrevía a mostrar su desacuerdo en las aulas con el profesor de turno, e incluso proponer temas de debate durante las horas de clase. Su otro compañero porteño, en Cádiz, Emilio Flor, consiguió la licenciatura en la Universidad de Salamanca. Durante 18 años ha compatibilizado la docencia a los más jóvenes con la formación al profesorado. Su vinculación con El Puerto es de amor odio, pues entiende que la Ciudad que lo vio nacer, y a la que vuelve con frecuencia, prefiere olvidar su pasado y dejar que duerma el sueño del olvido, “quizás por el nombre que, no por casualidad, tiene nuestro río”, afirma. Está casado con Victoria Nieto, hija de Manolo Nieto, el Jefe del Despacho Central de Renfe de siempre: la oficina que había frente al Parque Calderón. Tiene dos hijos: Sergio y Raul, rompiendo la tradición de los Jorges en la familia desde que el primer George Thuillier Burrow llegara a nuestra Ciudad al filo de la mitad del siglo XIX. (En la fotografía, Jorge Thuillier Pérez, en el catamarán sobre el río Guadalete -río del Olvido-).

El Ateneo del Vino alegaba ante el Plan General de Ordenación Municipal que «En general todo parece promover la desaparición del rastro de la actividad bodeguera en la zona de Campo de Guía, con la consiguiente perdida de identidad y valores, para la ciudad y la cultura del vino. En orden a que esto no suceda, ya que sería una perdida irreparable para la identidad colectiva, el desarrollo turístico y el patrimonio edificado, solicitamos sean tenidas en consideración una serie de alegaciones que realizamos y se establezcan las determinaciones urbanísticas que permitan la pervivencia de los edificios de bodegas con su volumetría actual y usos acordes con su interés arquitectónico, sin olvidar apuntar la responsabilidad moral que recae en los gestores de la ciudad que decidan borrar una huella de tanta raigambre e importancia.» Pero Jorge no es muy optimista ante la desgana generalizada con el mundo del vino y su cultura. «En El Puerto solo quedan francotiradores de la cultura que, individualmente, luchan por la supervivencia de nuestras señas de identidad.
LOS THUILLIER EN EL PUERTO. GEORGE, EL FUNDADOR.
EDWARD THUILLIER BRADHAW.
establecimiento de la bodega: 1840 así como su vocación exportadora al mundo de habla inglesa. A los 29 años, ya casado, vivía en la calle Palacios, 59. Era una persona culta e instruida, que poseía una amplia biblioteca bilingüe, y que, además se dedicaba a la docencia: dirigía una Academia de Segunda Enseñanza, aficionado a la pintura y a pintar... era todo un humanista. A su muerte en 1903, deja en herencia los siguientes bienes: Vivienda y Casco de Bodega de 1320 metros en calle Zarza, 4. Hacienda, tierra y viñas en el Pago Rincones de Jerez de seis y tres cuartos de aranzada. Otra finca rústica de tierras y arboleda de nueve aranzadas en el Pago de La Laja y, nótese el apunte, el Palco
Núm. 6 del Teatro Principal.
sendos hijos suyos, primos hermanos entre sí. (Ilustraciones: Papel de Cartas de Edward Thuillir. Negativo en piedra para imprenta de etiqueta de Augusto Thuhillier. Etiqueta Generica. En la ilustración a color, Julia Thuillier Bradhaw).
JORGE THUILLIER SOLARES
JORGE THUILLIER PINA.
natural de Sevilla. Tras un largo noviazgo de 10 años se casó en 1951. Tuvieron cuatro hijos, tres de los cuales se dedican a la enseñanza -precisamente la profesión que no era la ilusión de su padre-, Jorge, que es Jefe de Estudios en el Instituto G.A.Becquer de Sevilla, Milagros, profesora en el Colegio Grazalema, Javier es especialista de la Armada en la reserva y Apoderado en Cádiz de Osuna, y Macarena, Directora del Colegio de Las Nieves. Hoy su
viuda, Rosario, tiene 80 años, y vive con su hija Milagros en la casa familiar de la calle Santo Domingo, a la que su marido, en vida, le hizo un remozado y resanado de fachada para deleite de los viandantes. Un hijo de Javier, de nombre Jorge, es el sexto Thuillier que lleva este a modo de gentilicio desde que el apellido inglés se instalara, por primera vez, en las calles, tierras y bodegas de El Puerto de Santa María. (En la fotografía, Jorge Thuillier y Rosario Pérez, a principio de la década de 1950 del siglo pasado).



ENTREVISTA.


Juan es padre adoptivo tardío. Con su mujer educan a dos niños de 13 y 11 años, que les consumen en el apasionante mundo de verlos crecer y sacarlos adelante, lo que les consume muchas horas. Ese es el motivo por el que Juan no renuncie a todo por la escritura: tiene que atender a su familia y están en una edad crítica. Por eso, con los premios que llevan dotación económica --unos diez o doce al año, y ya van ochenta--, entre una cosa y otra recibe al año un par de pagas que ayudan a su sueldo de maestro a tirar para delante. (Esta es la fotografía que Juan, de adolescente, entregaba a sus novias).
Juan tuvo una juventud furiosa, militante en todos los aspectos que tocó los extremos en lo religioso, en lo político, ... No fue nada tibio, estuvo metido hasta el cuello en política, en las proximidades del PCR. El no fue partidario de la transición sino de la ruptura y se metió en todo tipo de charcos extremos, pero no extremistas. Aunque la policía que venía de la dictadura opinaba lo contrario e intentaba asociarlo a grupos terroristas, algo que no se corresponde con la realidad. Estuvo detenido dos veces, en total siete meses. En 1980 en la cárcel de Zamora y en 1981 en la de Sevilla. Recuerda aquellos periodos con placidez. De hecho estaba deseando ir a la cárcel y dejar de sufrir las torturas que padecía durante los 20 días de detención preventiva. La cárcel era una liberación y le enseñó a compartir y aguantar, solidariamente con otros presos políticos, su lucha por las libertades. Salió sin cargos y para él la vida, la libertad, ya la iba a ver de otra manera para siempre. Cuando hace seis años se manifestó ante la sede del PP local contra la Guerra de Irak, le fue impuesta una multa por la Subdelegación del Gobierno, junto al actual Teniente de Alcalde de Fomento, el andalucista Antonio Jesús Ruíz Aguilar y la socialista y a la sazón Teniente de Alcalde, Consuelo Gamero, merced a un informe del entonces Comisario de Policía, José María Deira, hoy Comisario Provincial. Del juicio de sobre la guerra resultaron abueltos varios inculpados, entre ellos Antonio Jesús y Consuelo, pero el juez mantuvo la multa -aunque la redujo a 1000 euros- para Ignacio Garcia, parlamentario andaluz de IU y para Juan. En la opinión del juez influyó sobre todo el informe de Deira -con referencias a su supuesta militancia anterior de un cuarto de siglo atrás- y los posteriores testimonios policiales. La multa fue pagada por la solidaridad popular.
Ahora que hace veinticinco años de casi todo: del Centro de Planificación Familiar, de la Oficina Municipal de Turismo, también lo va a hacer del Centro de Educación de Adultos. En el 2009 se cumplen 25 años de aquellas circunstancias que cambiaron el rostro de Andalucía, de El Puerto. Se cumplen 25 años de la creación del Centro de Educación de Adultos, algo que es la vida de Juan, donde ha aprendido a convivir con mujeres y hombres que le han enseñado una forma de encarar la existencia que le hacen vivir como un hombre feliz, mientras les intercambiaba esos conocimientos por otros de índole más académica: cifras y letras. Su libro, Cardito de Puchero, ilustran tantas vivencias... (Juan, en una clase del Centro de Adultos).
CARDITO DE PUCHERO.
a vergüenza ajena, a amor, a penas, a alegrías, a risas (Maria Jesús Moragues. Alumna. El Puerto de Santa María)
EL CARNAVAL
Estamos en el año de 1946, año en el que decide decidió su propia escuela en la finca sita en la calle San Sebastián, nº 23 con la ayuda de su hermana Lola y ahí empieza su labor como director y propietario de una escuela privada llamada San Ignacio. La escuela se encontraba en la primera planta de ese edificio. Su sobrina Mila González Vera nos dice: «Recuerdo que había tres clases una de ellas era muy grande, decorada con mapas antiguos de la península y una pizarra también muy grande. La clase tenia los techos altísimos con un balcón que daba a la calle San Sebastián, el suelo de ladrillos rojos con las paredes blancas y con un portón muy grande. Don Juan era una persona muy recta y severa pero a la vez tenía un corazón enorme. Andaba con sus muletas debajo del brazo. Pasaba por tu lado y se oía el crujir de la madera de las muletas. Iba siempre vestido con traje de chaqueta muy peinado hacia detrás con mucho fijador. Leía muchísimo, se acostaba muy temprano porque le gustaba leer acostado en su cama y también se levantaba muy temprano para comenzar su tarea de educador. (Foto: Fachada Colegio San Ignacio. San Sebastián, 23).
Ayudando a ricos y pobres, dedicó al magisterio toda su vida, quizás a mas pobres que a ricos -no hay que olvidar sus ideas de izquierdas-, a una enseñanza basada en los valores de la educación y también del respeto. Se preocupaba por todos y cada uno de los alumnos que paso por su colegio. Sabía de donde provenían, que hacían y por supuesto que habían aprendido cada día para que a lo largo de su vida fueran “hombres de provecho”, como el siempre decía. Fue en lo que siempre creyó y lo que siempre hizo. Y antepuso sus obligaciones docentes a cualquier distracción, incluso, de su propia vida privada.
Fue un hombre al que se le cogía afecto a pesar de su aspecto sobrio y formal. Recuerda su sobrina Milagros que «cuando alguno de sus alumnos no le atendía, o simplemente no hacia una multiplicación bien, le cogía por las orejas y lo mantenía un rato alejado del suelo, los demás alumnos no se atrevían ni a reírse por si acaso. Los dejaba castigado hasta que terminaran los deberes, aunque el tuviera que estar hasta las tantas haciendo guardia. Los padres de estos alumnos, que también habían sido alumnos de mi tío, en muchos casos, se lo agradecían. porque sabían realmente que pocas personas como Don Juan prestaba tanta dedicación a sus hijos y le prestaban una gran confianza». Hemos hablado con alumnos que han pasado por el colegio y hemos notado el cariño con el que hablan de esa época de su vida. Y es que, además, tanto al llegar como al salir del Colegio de San Ignacio, los chavales le saludaban con un beso, prueba de que la relación iba más allá del educador con el educando, sino que también había afecto y cariño.
Como ya hemos indicado nuestro maestro vivía para estos alumnos indistintamente de la clase social que fueran y cuando estos niños se han hecho mayores le han tenido y le siguen teniendo un gran respeto y mucho afecto. A él se le llenaba a boca de orgullo cuando veía algunos de sus alumnos y decía mira este es banquero, ese es abogado, este otro tiene una gestoría... Sus alumnos se examinaban en Jerez, en el Instituto Padre Luis Coloma, obteniendo un alto porcentaje de éxitos en los exámenes.
enseñó tanto que yo llegué a coger 240 palabras por minuto, lo que entonces era una burrada y, además, traducía de corrido lo que había taquigrafiado. No son mis propias alabanzas, sino las dirigidas a él, un gran, un enorme profesor»
Por el centro pasaron, entre otros maestros, Milagros González Díaz, Ramón Izquierdo Rodríguez, otro profesor que le decían Quini, Jose Luis Villalba, Jesús Bernal, y otros que iremos incluyendo aquí, conforme los lectores que nos siguen puedan informarnos de sus nombres. Algunos alumnos que pasaron por San Sebastián, 23, son Joaquín Veran, José González Merino, Andrés González Salas, los Hermanos Posada, Fernández Valimaña, Ambrosio Acá, Monge, Marfil, Giraldez, y tantos y tantos... El Colegio San Ignacio cerró en 1980, con D. Juan ya enfermo, y el mismo se preocupó de buscarle acomodos a sus alumnos en diferentes centros para que no perdieran el curso y pudieran continuar con sus estudios. Don Juan Díaz Rodríguez, falleció en el año 1981 de perotinitis, con 71 años.







Ha publicado libros de diferente temática y contenido y es los suficientemente premiado por la crítica, jurados y público como para que haya pegado ese salto al infinito que supone vivir de la literatura.
UNA NOVELA MORAL
EL BAILE DE LOS MAMELUCOS
que, en el año 2005 es destinado como logopeda al prestigioso Instituto Español "Giner de los Ríos" de la capital lusitana: Lisboa, donde tiene previsto permanecer hasta el 2011, impartiendo clases de Enseñanza Primaria. ¿Regresará Juan a El Puerto? (En las fotografías, Juan Mayo en la actualidad y en 1997, hace once años).
El profesor Mayo es un gran amante de las nuevas tecnologías, algo que supo inculcar en el ambiente familiar. En la actualidad su hijo Carlos es el responsable técnico de la edición en internet de los periódicos La Voz de Cádiz, de Cádiz y Jerez. Es, igualmente, una autoridad internacional por sus conocimientos e investigaciones sobre la Orden de la Cartuja. Prueba de ello es que ha publicado, en los últimos quince años, doce libros sobre esta interesante orden de clausura y es invitado a impartir charlas y conferencias en encuentros nacionales e internacionales: España, Italia, Austria, Bélgica, Inglaterra, Argentina, Suiza, Alemania, Francia, Portugal, Chequia, sobre esta forma de entender y vivir la religión católica. (En la fotografía, en una ponencia en el Congreso Internacional Cartujano Evora-2004, celebrado en Portugal, sobre la única Cartuja actualmente abierta en este país: la Cartuxa Scala Coeli, en Évora, a unos 100 kms. de Lisboa en dirección a Badajoz). (En la foto, con barbas, hace 25 años).
Casi podríamos decir que Juan es un cartujo externo, una especie de promotor de la Orden, tal es su grado de conocimiento y sus trabajos de divulgación. Por ejemplo, esta crítica a la película
(*) La Llave Cartujana,
ENTREVISTA.
Tiene editados 12 libros y varios discos compactos multimedia, siendo uno de los ponentes que más tiene publicado en los congresos internacionales a los que ha asistido ¿Cuál es ahora su preocupación cartujana desde que los monjes se fueron de la Cartuja de Santa María de la Defensión de Jerez? --Trabajo ahora con los Cartujos de Portugal, colaborando en la digitalización e informatización de sus fuentes documentales de toda la Orden Cartuja en el país fronterizo. En la Cartuja de Evora me retiro una media de 10 días al año. Curiosamente, los tres cargos más relevantes: Prior, Procurador y Vicario, son españolas; de Carmona, Córdoba y Puerto Real.
El futuro local… ¿Cómo lo pinta, profesor? --La gente joven buscará trabajo fuera de aquí si continúan sin instalarse más empresas importantes en la zona, aunque no se quieran ir El Puerto, que es como una privilegiada Ciudad de Vacaciones.
¿Hubiera profesado la Orden de Cartujo? --Si hubiera sido religioso, que no lo soy, quizás me hubiera metido a Cartujo, empero soy una persona muy activa y conversadora. Aunque nunca digas “de esta agua no he de beber, ni esta p**** no me cabe”. (En una foto reciente, en la Embajada de España en Lisboa -a la derecha- junto con el presidente de la Junta de Extremadura, Sr. Vara).



