El ancestro común que une hoy a familias de Calpe y El Puerto

| Texto: José Luis Luri
Muchas familias de Calpe y de El Puerto de Santa María descienden hoy de un mismo hombre: Fabián Poquet Guerri (1853-?). De origen parcentino, Fabián combatió en la Tercera Guerra Carlista, sirvió después en el Cuerpo de Carabineros del Reino y acabó fijando su residencia en la villa de Calp. Su nombre habría quedado reducido al recuerdo familiar si no fuera por un expediente militar que permite seguir, paso a paso, la vida de uno de tantos hombres modestos del siglo XIX, arrastrados por el servicio armado y la vigilancia del litoral.
Fabián Poquet Guerri nació en Parcent (Alicante) el 8 de septiembre [festividad de la patrona de El Puerto de Santa María, la Virgen de los Milagros] de 1853, a las dos de la madrugada. Fue bautizado ese mismo día en la iglesia parroquial de la localidad. Era hijo de Juan Bautista Poquet, labrador, y de María Guerri. Sus abuelos paternos fueron José Poquet y Rosa Calatayud. Por línea materna descendía de Sebastián Guerri, natural de Mula (Murcia), y de Asunción Aguilar.
La hoja de filiación militar lo describía como jornalero, de cabello castaño, ojos pardos y estatura mediana: 1,62 m. Una cicatriz en la frente constituía su señal particular más visible. El expediente añadía un dato significativo sobre su condición social: no sabía leer ni escribir.
Ingresó en el servicio militar el 28 de febrero de 1875 como quinto. España atravesaba entonces uno de los momentos más violentos de la Tercera Guerra Carlista. El conflicto mantenía abiertos importantes frentes en Cataluña, Navarra y el Maestrazgo. Miles de jóvenes procedentes de las provincias mediterráneas fueron enviados a combatir en campañas largas y penosas.
Tras pasar por la Caja de Quintos de Alicante, Fabián quedó incorporado al Regimiento de Infantería de Cuenca número 27. Durante los meses siguientes participó en numerosas operaciones militares. El expediente recoge con detalle aquel itinerario bélico, con acciones desarrolladas durante 1875 y 1876 en Cantavieja (Teruel), Organyà, Sant Llorenç de Morunys o los alrededores de La Seu d’Urgell [estos tres últimos municipios pertenecientes a la provincia de Lérida].

Entre las acciones más destacadas figura la toma de Cantavieja, plaza estratégica del Maestrazgo carlista. La documentación señala que durante la operación se realizaron unos 2.500 prisioneros. Después llegaron las marchas por Cataluña y Navarra, la persecución de partidas carlistas y las operaciones en la frontera francesa. Fabián Poquet formó parte de las columnas que actuaron contra las fuerzas de Dorregaray y permaneció destinado en Olite, Estella [ambas de Navarra], Irún y Guipúzcoa hasta la pacificación definitiva del conflicto.
Medalla de Alfonso XII y Benemérito de la Patria”
Aquella experiencia militar dejó huella en su hoja de servicios. El Estado le reconoció el derecho al uso de la Medalla de Alfonso XII y lo declaró Benemérito de la Patria. Los años de campaña también le otorgaron diversos abonos de tiempo para premios de constancia y futuros retiros.
En 1879 abandonó los batallones de reserva y pasó al Regimiento de infantería Asia número 59. Poco después ingresó en el Cuerpo de Carabineros del Reino, institución encargada de la vigilancia fiscal y marítima en un litoral donde el contrabando constituía una actividad frecuente. Entre medias aparecen permisos, traslados y sucesivos reenganches que prolongaron su permanencia en el cuerpo hasta comienzos del siglo XX. En 1890 fue destinado de forma temporal a la comandancia de Algeciras antes de regresar de nuevo a Alicante.
La documentación también ilumina aspectos íntimos de su vida familiar. El 20 de mayo de 1882 contrajo matrimonio en Parcent con María Teresa Poquet Pérez. La pareja ya aparecía avecindada en Calp en aquel año. La esposa falleció poco después, el 8 de octubre de 1883. Viudo a los treinta años, Fabián volvió a casarse el 8 de marzo de 1886 en Calp con Melchora Cabrera Pérez.
Ese enlace explica la vinculación posterior del antiguo carabinero con la villa. Melchora habitaba en una casa de labor de la partida de Carrió, próxima a la línea de costa donde debió de servir Fabián.

Uno de los pasajes más reveladores del expediente aparece en 1894. La superioridad le concedió un nuevo reenganche pese a no saber leer ni escribir y encontrarse próximo a la edad límite reglamentaria. La resolución advertía que no recibiría futuras renovaciones si no adquiría instrucción básica.
Finalmente, en julio de 1904, la Comandancia de Carabineros de Alicante formalizó su propuesta de retiro. El expediente le reconocía 28 años y ocho meses de servicios efectivos y más de 29 años computables para una jubilación que se concretó en 22’50 pesetas mensuales. Desconocemos su fecha de defunción por la destrucción del archivo parroquial. Tras los sellos oficiales queda el rastro de un hombre del siglo XIX que atravesó algunos de los episodios más convulsos de la España contemporánea.
