
El 12 de marzo de 1969, hace cuarenta años, salía a la calle el número 3000 de Cruzados. Se celebraba con una edición extraordinaria su trigésimo aniversario. Nadie podía imaginar que el día 12 de marzo de 1969 quedara marcado para la historia de El Puerto por la desaparición de Cruzados. Su número 3001 de fecha 19 de marzo de
1969, aunque se imprimió, nunca salió a la calle. Fue secuestrado por la Delegación Provincial de Información y Turismo cuyo delegado aquel entonces en Cádiz era Rafael Landin Carrasco, a quién dos años mas tarde, la Corporación Municipal, por su colaboración en la campaña de solidaridad con los porteños desfavorecidos “Navidad con Amor”, le concedía la medalla de oro…
On the 12th of March 1969, forty years ago, edition number 3000 of Cruzados was published. It celebrated its three thousandth anniversary with an extraordinary edition. No-one imagined that the 12th of March 1969 would be etched forever in the history of El Puerto due to the disappearance of Cruzados. Its edition number 3001 on the 19th of March 1969, although it was printed, was never published. It was kidnapped by the Provincial Office for Information and Tourism whose delegate at that time in Cádiz was Rafael Landin Carrasco, who, two years later, would receive the gold medal for his collaboration in the solidarity campaign with less fortunate porteños “Navidad con Amor” (“Christmas with Love”), awarded by the Municipal Corporation…
La editorial de este último número empezaba así: "Treinta años y nuestro numero tres mil. ¡Cuantas sugerencias, cuántas consideraciones, lectores amigos, con tal motivo! En esta ocasión, Cruzados ya ha cumplido esa treintena cargada de sacrificios, desconocidos, por la mayoría; pero que están pletóricos como en cortés desafío a los muchos inconvenientes de todo orden, de los que, bien es verdad, nunca estuvo exenta de publicación, dispuestos a servir de empuje o palanca tremenda que, una vez más, remonte al periódico, lo deje en su sitio y siga siendo acogido, conocida la benevolencia de los lectores, con la mejor simpatía y afecto." (Para leer el texto completo pulse en los comentarios de esta nótula).

Dos importantes secciones de Cruzados: ‘El perfil de la semana’ crónica sobre El Puerto, escrito por Manuel Sánchez, y Sánchez ‘Zutanito’ y ‘Por la calle de en medio’ de Juan Ignacio Varela Gilabert. (En la fotografía, Manolo Sánchez y Juan Ig. Varela, la primera perteneciente a la coleccion de Manuel Sánchez Cerdá y la segunda a la coleccion de Vicente Gonzalez Lechuga).
Cruzados fue una publicación de la Acción Católica, asociación pública de fieles que tiene su origen en el mismo seno de la Iglesia católica fundada por el Papa Pío XI en 1922. Estuvo durante el tiempo anterior a la Guerra Civil fuertemente vinculada con los
movimientos de acción social, sin embargo, con la escalada de la Guerra, en claro contraste a su trayectoria anterior, toma otros derroteros de carácter exclusivamente espiritual, a pesar de que la idea no fuera compartida por muchos sacerdotes rurales y urbanos que convivían día a día en medio de un pueblo con las heridas recién abiertas.
Nace así, bajo esta consigna impuesta, Cruzados, cuya portada de su primer número de febrero de 1939 es prueba indiscutible de su temática, mensaje y de devoción por las directrices de la Iglesia. Por ello de ninguna manera pudo ser la solución y ocupar el lugar de la desaparecida Revista Portuense, fundada por el periodista natural de Grazalema y porteño de adopción, Dionisio Pérez Gutiérrez. (En la ilustración, la portada del primer número de Cruzados, en 1939, hace setenta años justos).
Cruzados, de carácter mensual hasta que iniciados los años 40 se convirtió en bisemanal, circulando los miércoles y sábados, informaba sobre acontecimientos religiosos, ‘culturales’, cartelera de cine, farmacia de guardia, anuncios y edictos oficiales de la época así como de los bautizos, bodas, comuniones y óbitos de los suscriptores y familias relevantes de la ciudad.
UNA NUEVA ETAPA EN LA PUBLICACIÓN.
A principios de los años sesenta, las reformas provocadas en la Iglesia por el Concilio Vaticano II se hacen notar y Cruzados ante la necesidad de mejorar un servicio público y promover una comunicación de acción social da por concluida una etapa, comenzando a asomar lentamente otra nueva. No fue fácil sin duda publicar una más amplia información local, que ahora sí cogía el relevo de la Revista Portuense, ya que si complicado era conectar con todos y cada uno de los colaboradores, más difícil resultaba coordinar los pasos que cada día se iban dando. Me estoy refiriendo a que gracias a la amistad el compañerismo e ilusión de un grupo de porteños con gran constancia y, sobre todo, la magnifica labor de un periodista excepcional como fue Agustín Merello del Cuvillo, permitieron hacer realidad lo que por aquellas fechas era impensable.
NUEVAS SECCIONES
- ‘Carta de Madrid’ sección de Francisco Pérez Pastor, embajador de El Puerto en la capital donde nos daba su opinión de los acontecimientos desde su óptica personal
- ‘La Voz del Pobre’, sección que llevaba adelante los hombres de Acción Católica donde se daba cuenta de las situaciones mas necesitadas, solicitando la solidaridad de los porteños-
- ‘En la grada y sin pasión’, parecidas a las fintas callejeras de Agustín, su autor, dedicadas al futbol. A las crónicas taurinas y deportivas, especialmente al futbol base, se les dio en los últimos años una gran cobertura.
- 'Nuestros suscriptores opinan' Entrevistas a los más antiguos. (Para leer las entrevistas pulse en los comentarios de esta nótula).
La sección ‘Nosotros el mundo’ era conducida por José Ignacio Buhigas Cabrera. Se trataba de breves comentarios sobre información internacional que grababa de los distintos partes informativos de la radio y posteriormente tecleaba para su publicación. Años más tarde la recuperarían Agustín y Pepe Buhigas para Diario de Cádiz, permaneciendo dos años como sección en las páginas de Diario de Cádiz. Las trágicas muertes de Martín Luther King y Robert Kennedy en abril y junio de 1968 respectivamente, fue el gran referente para crear la sección ‘Nosotros el mundo’. No les daría tiempo, por el cierre prematuro, del medio, de contar la llegada del hombre a la Luna. (En la fotografía, José Ignacio Buhigas Cabrera, en una fotografía perteneciente a la colección de T.S.C.)
AGUSTÍN MERELLO, EL ALMA DE LOS ÚLTIMOS CRUZADOS.
Si bien es cierto que la Junta Interparroquial de Acción Católica del postconcilio compuesta por: Domingo Luis Renedo Fernández, José Adame Vázquez, Manuel Buhigas Cala, Rafael Caballero Bonald, José Luis Álvarez Sevilla, Antonio Ojeda, Rafael Tejada, Vicente Terrada, Manuel Lagares y Antonio del Cuvillo Jiménez, que figuraba como Director de la publicación por ser Presidente de Acción Católica, favoreció que un grupo de colaboradores formado por personas de distintas edades y de las más diversas condiciones sociales como estudiantes, trabajadores, profesionales y jubilados, capitaneados por el cariño y la entrega de un hombre como Agustín Merello, hicieron posible que una Hoja Parroquial se convirtiera en un medio de comunicación social. El cierre de Cruzados supuso para todos un duro golpe y de manera especial para Jesús María Serrano, que desde niño se impregnó del olor de la tinta y de los ajetreos de la imprenta pero cuya corta edad impidió ver sus versos y poemas en las páginas de Cruzados. (En la fotografía, Agustín Merello del Cuvillo, imagen perteneciente a la colección de Kitty Pastor).
‘Fintas callejeras’ sección de Agustín Merello y que colaborara también en su confección José González Montaño. Una de las secciones más temidas por los cargos públicos y religiosos de aquella época. Comentario con cierta acidez sobre las injusticias sociales y olvidos de los munícipes del Ayuntamiento. Se daban prisa en solucionar desde la Corporación Municipal los desaguisados, como por ejemplo las Fintas Callejeras del último número: ‘Más que nuestra veterania, más que nuestra estadística, quisiéramos conmemorar nuestra eficacia’ ‘Y ahí le duele; o no conseguimos hacernos oír, o nuestra voz es tímida o… tal vez abunden mucho los sordos’ ‘Algunos, hasta pensarán que estamos de luto; pero no lo crean: las apariencias engañan.’ Esta última Finta Callejera, sin pretenderlo Agustín, fue una premonición de lo que iba a suceder una semana después.
PERSECUCIÓN.
El autor de esta nótula, Antonio Carbonell, recibió en su domicilio la visita de la ‘autoridad competente’ que por aquel entonces desde las altas esferas, locales y provinciales recibieron las oportunas consignas debido a que varios artículos, entre ellos, ‘Fintas callejeras’ ‘La Propiedad’ (Para leer el citado artículo pulse en los comentarios de esta nótula) y ‘La acción que se debe emprender’, no se ajustaba a las pretensiones de los mandamases. Además del susto para su familia no sucedió nada más que lamentar salvo que secuestraron el ejemplar que no vio la luz. Así que las Fintas callejeras de Agustín y el artículo de opinión ‘La acción que se debe emprender’ nunca vieron la luz’. Pudo ser la gota junto a las Editoriales que puso fin a Cruzados. Tenia entonces 17 años y solo para escribirlos el autor se basó en los Principios Morales para una Deontología del Periodista, escrito por Pablo VI y publicado en Cruzados el miércoles 26 de febrero de 1969, a las que se vinculó y siempre llevo a gala el recordado periodista Agustín. La opinión de los comentaristas en sus distintas secciones jamás fue censurada por Agustín. Todo lo contrario. Llegado a este punto también el bueno de José González Montaño, hermano de los sacerdotes Antonio y Ramón, ayudaba a Agustín en la corrección de cualquier descuido… (En la fotografía de la época, Antonio Carbonell López).
COLABORADORES
En esas tres décadas de Cruzados, colaboramos: Luis Suárez Rodríguez, Francisco Pérez Pastor, Enrique Moresco Muñoz, José Luis Péculo Utrera, Manuel María Pérez Sánchez, Joaquín Valdés Sancho, Juan Ignacio Varela Gilabert, Manolo Sánchez, ‘Zutanito’; Domingo Roa Duvige, ANFENOL Eloy Fernández Lobo, Antonio Chamorro, Antonio Pérez Ruiz, Antonio Rodríguez, ‘ANROLO’; Antonio Ramírez, Javier y Jaime Renedo Varela, Francisco Gálvez Renedo, Diego Utrera Sánchez, José Ignacio Buhigas Cabrera, José González Montaño, Rafael Morro, Manuel Nimo Gutiérrez, R. Martínez, Javier Camacho, Juan María Ramírez Cuenca, M.C.M e Inés Monguíó y además José Luis Tejada, Augusto Haupold, Sebastian Castillo Gúelfo, Hipólito Sancho, Juan Lastra, Manuel Martínez Alfonso, Enrique Bartolomé, José María García Máiquez, Luis Suárez Ávila, Juan Bermúdez Tejada, Caballero Bonald, Agustín Merello del Cuvillo…
LA IMPRENTA DE DOMINGO RENEDO: IGDAG.
Pero sobre todo gratitud, sin ningún género de duda, de la misma manera que lo hubiera hecho Agustín Merello, a IGDAG, la imprenta donde se editaba Cruzados, de Domingo Luis Renedo Fernández, a quien en mas de una ocasión le costó el dinero que Cruzados saliera a la calle. Y como no, a José Fernández, Eduardo Maza Carmona, Vicente Utrera Caro, Antonio Albaiceta Revuelta José Cabrera, Antonio Pérez, Antonio Rodríguez López y los Gravan, padre e hijo, cajistas, maquinistas y personal de IGDAG que hicieron también posible ‘Treinta años y nuestro número tres mil’.
Merece también mención especial la labor realizada por la Emisora Radio Puerto. Emisora del Instituto Laboral que, como primer vinculo de comunicación social de El Puerto a través de las ondas, fue un referente para el conjunto de colaboradores de Cruzados. Vaya desde aquí nuestro reconocimiento a María Pepa Nogues, Juani Briceño, Juanita Salas, Hortensia Renedo, Joaquín Calero Muñoz, Luis Sánchez Pérez y a José Lucas Morillo León, el primer locutor de la Emisora. (En la fotografia: Domingo Luis Renedo Fernandez, fotografiado unos días antes de su fallecimiento, poco antes de cumplir los 68 años de edad. Pertenece a la coleccion de Hortensia Renedo).
APOYOS PUBLICITARIOS.
Además de los colaboradores, articulistas y reporteros, Cruzados contaba con una reducida cartera de clientes que se anunciaban en aquella década de los años sesenta. Se superaban en los suplementos dedicados a la Patrona que gracias a ellos se financiaban. ‘Muebles metálicos García Aspera’, ‘Fernández Prada-Seguros Generales’, ‘Frutería Casa Lolete’, ‘Cuvillo, Fino C, Oloroso Sangre y Trabajadero’, Salvatierra Radio’, ‘Osborne’, ‘Asesoria General de Empresas Jiménez’ ‘Transportes Viuda de Requejo’… Antonio Carbonell Lopez.
UN ARTÍCULO DE ENRIQUE BARTOLOMÉ: A LOS BARQUEROS.
El pasado jueves, cerca del mediodía, tuve ocasión de presenciar como, un muchacho en trance de ahogarse en el Canal, era salvado por la rápida y eficaz intervención de unos barqueros. El hecho no es nuevo. Diríamos que es algo que se repite con frecuencia todos los veranos. Diríase también que la cosa carece de importancia, que cualquiera es capaz de auxiliar a un semejante que esté en peligro. Tal vez. Pero el caso es que, providencialmente, los barqueros ‘estaban allí’, como están en otras muchas ocasiones. Y es que por ‘estar allí’ una persona salvó su vida. Sin pensamos un poco, la cosa nos parecerá mas importante de lo que habitualmente nos creemos. Invito a los lectores a que lo hagan. (30 de julio de 1965). (Para leer el texto completo pulse en los comentarios de esta nótula). (En la fotografía, Enrique Bartolomé Colección E.B.L.)
EL CRUZADOS QUE NO VIO LA LUZ.

Portada de Cruzados del día 19 de marzo de 1969, que fue secuestrado por la Delegación Provincial de Información y Turismo y no llegó a ver la luz. A partir de ahí la publicación dejaría de existir, tras treinta años de cita con los lectores, en su número 3.000.
El autor del artículo y la dirección de Gente del Puerto quieren agradecer la inestimable colaboración prestada por José Ignacio Buhigas Cabrera, Archivero Municipal del Ayuntamiento y colaborador de la Revista Cruzados, así como a Manuel Sánchez Cerdá, Kitty Pastor, Hortensia Renedo y Enrique Bartolomé Jr., quienes nos han facilitado el material gráfico que ilustran esta nótula.

Otro embajador porteño en Madrid. Pepe Jiménez Vázquez, “Bigote”, nació en pleno verano canicular, probablemente en la calle Durango en El Puerto el 3 de agosto de 1922. Su padre se llamaba Cristóbal y su madre Catalina, siendo el menor de cuatro hermanos: Alfonso 'el Nino', guardacampo, que era un cuerpo de vigilancia de los campos que estuvieron en activo en nuestra Ciudad, al menos hasta el final de la década de los sesenta del siglo pasado; Ana, que casó con un Sancho, estableciéndose en Sevilla tras el casorio; y Cristóbal, que murió durante la Guerra Incivil en Madrid -a Bigote le cogería con 14 años-, adonde marchó con un Zamacola.

Ramón Vélez que vive en la actualidad en la calle Molinete y tiene 82 años, cuenta que Bigote acompañaba al Beni y a él en las noches madrileñas ya que Pepe Bigote llevaba bastante bien el compás, incluso a veces se permitía dar sus pasitos de bailes y cantar. Eso le hizo estar durante un tiempo con el cantaor flamenco Rafael Farina.Refiere Ramón que «una noche los tres, Beni, Bigote y yo mismo, fuimos contratados para que actuaran para Ava Gardner. A la actriz, famosa por aquella época en las noches madrileñas ,desde un principio no le cayó nada bien a Bigote y llegó a decir que Bigote era un chico muy feo. A raíz del ‘incidente’ Bigote tuvo que abandonar la fiesta no sin antes tomarse un respiro y dar buena cuenta, a su manera, de la Diva… Al terminar la noche, Beni y nos dirigíamos a la pensión donde se encontraba Pepe y quisimos, como buenos amigos, compartir el dinero que habíamos recibido de la actriz norteamericana: unas quinientas pesetas de la época. En ese momento Bigote puso otras quinientas encima y quedamos los dos extrañados. Claro, después el cachondeo fue mayúsculo cuando Bigote nos dijo, que se había tomado el atrevimiento de coger del bolso de la actriz la cantidad que el consideraba que podía saldar la ofensa que le había hecho la actriz americana.» Ramón refiere que en una época de su vida ya estando Bigote ‘mejor situado” necesito de su colaboración pues un mal asunto le había llevado a una situación nada deseable y que le había dejado sin trabajo durante tres meses. Bigote, no solo le presto lo que necesitaba, sino que además le ofreció la cama de la pensión donde dormía.
Es a partir de 1963 cuando Bigote conoce a Lucio que lo convierte en relaciones Públicas del más afamado restaurante de Madrid, Casa Lucio en la Cava Baja Madrileña. Allí con su universidad labrada en la calle, talento innato descubre una nueva vida a la que jamás pudo haber soñado, Ministros, artistas, futbolistas, entrenadores, personalidades de cualquier rango y condición trataba con exquisita educación comentando que lo mejor de España era El Puerto. Años mas tarde, otro restaurador, Esteban que había sido compañero de Lucio, abre a escasos metros de Casa Lucio un restaurante, Casa Esteban, también afamado por los madrileños y Bigote comparte sus relaciones publicas en ambos lugares. (En la fotografía, Lucio Blázquez, de Restaurante Casa Lucio).
Por otra parte cuando el sector pesquero porteño estaba en todo su apogeo, era Bigote quien atendía en Madrid a los exportadores y vendedores, caso de José Agarrado, Juan Crespo y un largo etcétera. Aquí cabe destacar a Pepe Romerijo pues la amistad con Pepe Bigote es la que posibilita en Madrid la presencia de Romerijo en numerosísimas ocasiones tanto en Casa Esteban como en Casa Lucio, al igual que le ocurrió a ‘El Cochino’. (En la fotografía, Esteban López Mariscal, del madrileño Restaurante Casa Esteban).
Manuel Gutiérrez Morillo, Manolito ‘El Cochino’ era el administrador de nuestro protagonista. Resulta que Bigote llegado a El Puerto, entregaba una importante cantidad de dinero a ‘El Cochino’ para que hiciera de Banco ya que se fiaba poco de los banqueros y así de esa manera además de ser su estancia más agradable siempre tenía a la mano la ayuda indispensable de su gran amigo y banquero particular Manolito ‘El Cochino’. Tuvo una excelente vinculación con el Racing de aquellos años, con jugadores, directivos y entrenadores. (En la fotografía de la izquierda, Manolito 'el Cochino').




Un día, del verano de 1979, estábamos sentados en la terraza de Romerijo, cuando apareció de repente Antonio Arribas; conocido por ser uno de los “choris” más famoso de Marbella. Antonio y Pepe se fundieron en un abrazo. Y Arribas fue al grano: “Pepe, necesito medio millón de pesetas ya mismo”. Y Bigote se fue derecho a Pepe Romero, dueño del establecimiento... Media hora más tarde Arribas nos decía adiós con mucha prisa. Romero, que había adelantado la pasta, tenía sus dudas. Y Bigote le decía: Antonio Arribas no sólo volverá con el dinero en la fecha prevista sino que, además, repartirá ganancias. Y así fue. Hombres así, con ese don, son necesarios en muchos sitios. Al menos para evitar que siga habiendo timadores de cuello duro, y traidores por sistema.» (En la fotografía Pepe Romero, quien auxilió a Antonio Arribas, el cual formó parte con Luis Ortiz, ex marido de Gunilla von Bismark, Rogelio Llagostera y Jorge Morán, el grupo Los Choris, animador de las fiestas de la jet marbellí.) Manolo de la Torre.

Luis del Pino Robles, Luis 'el de los huevos', nació en la Ribera del Río el 15 de julio de 1923, en los soportales existentes frente a la Casa de la Munición o Provisión, donde por la época existía un cuartel militar de Artillería, y que muchos han conocido al final del siglo XX como Taberna 'La Resaca'. Su madre, María Magdalena Robles le lavaba y planchaba la ropa a los soldados. Su padre, Francisco Pino Suárez era primo hermano de Manolo y Miguel del Pino, los célebres diestros locales. El apodo de la recova le viene a Luis por su trabajo en el Despacho de Plácido Carvajal, con el que repartía huevos y queso al por mayor al comercio local con quince años.

SU OPORTUNIDAD ARTÍSTICA: CANARIAS.

CON LOLA FLORES.
23 AÑOS EN FRANCIA.
La ficha técnica es para leerla: Dirección Artística: M.Carrillo. Dirección Musical: M. Leveque. Maestra Concertadora, profesora: Lolita Lanzarote. Regidor de escena: Manolo R. Cortés. Maquinista Jefe: Francisco Camacho. Segundo Maquinista: Francisco Andrade. Gerente: José Valiente. Representante en Ruta: Guillermo Aguilar. Números de Baile montado y dirigido por L. del Pino. Vestuario confeccionado para este espectáculo por: M.Mariscal, según diseños de M. Carrillo. Decorados y atresso [sic]: Propiedad. Peluquería: Pepi. Grupo microfónico: Quico, montado por Manolo Pacheco. Organización: M. Leveque y M. Carrillo. Representante exclusivo: Manolo Astorga. El patrocinio era de una bodega portuense: Brandy Viejo Veterano Osborne y Amontillado Fino Quinta. (En la fotografía, perteneciente a otro festival benéfico, Luis caracterizado de mejicano en el Teatro Principal. Doña Virginia lo dirigía al piano y escogía para nuestro protagonista los números cómicos).
Joaquín Perles (Joaquín Martín Perles realmente), es de los porteños que tuvo que nacer en Cádiz por aquello de que en aquella época no teníamos funcionando el hospital. Siempre ha vivido en El Puerto. Siempre hasta que se traslada a Los Angeles (California) EEUU. Y ahora anda a caballo entre España, Norteamérica y Argentina, pues en los tres países funciona su productora, Perles Entertainment, grupo empresarial dedicado al entretenimiento en el ámbito internacional. Pero no es difícil verlo en El Puerto tanto en periodos vacacionales, como en los momentos que se escapa para respirar la sal de las playas de este lado del Atlántico. Joaquín es el mas pequeño de cuatro hermanos, sin que conste ningún antecedente artístico en la familia. Lo suyo es vocacional. Desde que tiene uso de razón se siente atraído por la lectura y la comunicación con el público. Aunque estudia tres años de Derecho, terminó licenciándose en Filología Hispánica.






PRODUCTOR EN ESTADOS UNIDOS
Peter Guber (Rain man, Batman, El color púrpura), la directora de Casting April Webster (Perdidos, Misión Imposible III, Star Trek), entre otros, los cuales compartieron con los participantes sus experiencias a lo largo de décadas de trabajo que conforman la Historia de Hollywood.

En Madrid estudia periodismo en la Universidad Complutense y termina la carrera en 1996. Los tres años siguientes trabaja en Canal+, en la sección de Deportes empezando a hacer las prácticas y tiene la oportunidad de trabajar en el exitoso programa “El Día Después” en el que participa con el conocido comentarista Michael Robinson. Cada vez que Canal+ tiene que venir a Cádiz le proponen a Diego que se haga cargo de todo y ahorrando costos por un lado a la empresa y por otro pensando en clave de emprendedor, como siempre ha sido su familia, funda la Productora Audivisual REC DIGITAL, con un socio y amigo. Estuvo vinculado a dicha productora desde 1998 hasta 2003 en el que se deshace de las acciones para dedicarse al periódico familiar, donde en la actualidad es responsable de la Hemeroteca.
Y ya en el año 2004 se hace cargo de la Hemeroteca donde ha colaborado en el proceso de digitalización de la Biblioteca del Diario. Este avance con las nuevas tecnologías hará que el Diario pueda ofrecer a la sociedad su colección completa para todo tipo de usos.
EL FUNDADOR DEL PERIÓDICO.
En Cádiz se editaron previamente 160 periódicos desde sus orígenes en el S. XVIII hasta la aparición del Diario, dedicados a temas científicos, literarios o políticos. Podemos señalar La Pensadora Gaditana, El Diario Mercantil, El Redactor General, que representan al periodismo crítico. La Correspondencia, El Peninsular, El Eco de Cadiz, El Comecio, El Nacional de Cádiz, y La Palma, como periódicos políticos. También sin olvidar La Revista Médica, en cuya "Imprenta y Litografía de la Revista Médica" se tiró Diario de Cádiz a partir de 1868, cuando es adquirida la mencionada imprenta por el fundador del Diario, Federico Joly y Velasco.
El rotativo, que salía de una imprenta ubicada en la esquina de las calles Bendición de Dios con Enrique de las Marinas, mas tarde en la calle Ceballos, suponía un cambio sustancial respecto a la oferta que hasta ese momento habían tenido los lectores gaditanos. Lejos de plantearse como un órgano de defensa de un partido político, Diario de Cádiz buscaba ser, ni más ni menos, un periódico meramente informativo, lejano de cualquier partidismo y con el claro objetivo de informar a sus lectores de lo que pasaba en la sociedad en la que vivían. Ha sido éste sin duda uno de los pilares fundamentales sobre los que se ha sustentado el éxito del Diario y su continuo crecimiento.
LAS DICTADURAS Y LA CENSURA.
INFORMAR Y EXPANDIRSE EN DEMOCRACIA
José Joly Höhr, fallecido en 1987, y Federico Joly Höhr, que murió en 1999, pasaron el testigo a la quinta generación de la familia: los Joly Martínez de Salazar y los Joly Palomino. Mientras, Diario de Cádiz sigue evolucionando. El 20 de enero de 1990 abandona su centenario tamaño sábana, que aunque es el habitual en el resto de la prensa europea en España ya no se utilizaba, y se convierte en tabloide. Todo ello con una nueva apuesta tecnológica que supone la apertura de unos grandes talleres en el Polígono del Río San Pedro, en Puerto Real, con 8.000 metros cuadrados de extensión, y equipados, entre otras, con una moderna rotativa Uniman, entonces de tres cuerpos aunque más tarde tuvo que ser ampliada por la demanda de más ejemplares y paginación. La renovación tecnológica ha sido una constante en la empresa, tanto en la Redacción como en la producción del Diario. (En la fotografía, José Joly Höhr, padre del actual presidente del Grupo de Empresas, José Joly Martínez de Salazar).
EL PRIMER GRUPO EDITORIAL DE ANDALUCÍA.





Como lo lleva todo para adelante, Pedrito también estuvo con Los del Carmen, el grupo de Sevillanas, entre los años 1988 a 1992, con Manolo Vaca y Miguel Lobato, en los papeles de managers.
LA HOSTELERÍA: LA CALITA.
«Elías Ahuja y Andria, Hijo Predilecto de El Puerto y uno de los grandes benefactores de la provincia, nació en Cádiz el 8 de enero de 1863, era hijo de uno de los dueños de las bodegas Sancho y fue enviado muy joven a estudiar a Norteamérica. A los cuarenta años ya era dueño de una fabulosa fortuna y director de los Nitratos de Chile. La gran depresión de los años veinte le sirvió para aumentar su capital y hacer nuevos negocios. Soltero y de carácter independiente, decidió regresar a España en 1922 y gastar su fortuna en obras benéficas. Elías Ahuja ponía como condición a sus donaciones que no se tuviera en cuenta la ideología del beneficiario y sí, únicamente, su necesidad. El principal beneficiario de las obras de caridad de este singular personaje fue la población de El Puerto de Santa María, donde construyó varios pabellones para el hospital de la ciudad, escuelas para los niños y unos comedores para necesitados en los que el propio Ahuja almorzaba dos veces por semana.
«El padre de Elías Ahuja era capitán y piloto y vivía en la gaditana calle San Francisco nº 38. Cursó sus estudios de primaria en Cádiz y en El Puerto de Santa María. Por motivos de negocios, al ser su padre Socio de la Casa vinatera Sancho, de El Puerto, que se llamaba entonces "Sancho-Ahúja", a los 17 años (1880) trasladan su residencia a esta Ciudad; y Elías Ahúja al cuidado del Agente General de dicha casa en EEUU, marchó a Boston, donde cursó en el Instituto Técnico la carrera de Comercio. A partir de entonces tuvo una muy intensa y variada actividad en el campo de los negocios, formó parte, como Socio, de la firma comercial "Hemenway & Browne". Se pueden citar firmas comerciales, lugares y fechas pero es difícil reconstruir con fidelidad su actividad comercial: Hemenway & Brown, General Motors Cars, Union Pacific, Tabacos de Cuba... en las más importantes ciudades de Estados Unidos. (Ilustración: Tarjeta de Visita. Colección L.S.A.)
En 1897 se apartó de los negocios, residiendo en varias poblaciones de Norteamérica, hasta que en 1903 se trasladó a la República de Chile como Vice-Presidente y Director de la "Dupont Nitrate Company" cuyos cargos desempeñó hasta 1915. En esos años formó parte de la Comisión nombrada por la Colonia Española para regalar a España por suscripción, un barco de guerra, con motivo de la guerra con los EEUU, recabándose la suma de un millón de pesos; y por su actuación, la Colonia Española le dedicó un homenaje. Fue un decidido protector de la Sociedad Española de Beneficencia Chilena, y de cuantos españoles llegaron hasta él; y al ausentarse de aquella República regaló a la Sociedad dos magníficos automóviles que poseía y otras cosas de valor para que, rifados, destinaran sus productos a necesidades de la misma. (Ilustración: azulejo publicitario de Nitrato de Chile).

HOMENAJE AL HIJO PREDILECTO.

Orden Civil de Beneficencia; Medalla de oro de los Exploradores y Medalla de oro Penitenciaria. Al proclamarse la República se encontraba en trámite la concesión de la Gran Cruz de Beneficencia. Lleva su nombre el Colegio Universitario de Madrid, en la fotografía.
Instalado en Estados Unidos, las noticias que llegan de él son cada vez más espaciadas. La guerra, la dura posguerra y no pocos problemas ocuparon la vida de los españoles. Elías Ahúja fue olvidado sin más. El verano de 1951 se supo en Cádiz que Elías Ahúja había fallecido en Nueva York el 20 de julio. Su obra en Cádiz le sobrevivió, pues la «Beneficencia Particular Elías Ahúja» terminó su actuación el 31 de diciembre de 1979, entregando el saldo de varios miles de pesetas a dos escuelas católicas locales.» (En la ilustración, esquela publicada en Diario de Cádiz. Colección V.G.L.). Artículo de Antonio Durán Azcárate.
Manuel Martínez Cordero, investigador porteño, está ultimando la biografía de Elías Ahuja que verá la luz en 2011. El autor del libro, de cuya portada ofrecemos la imagen que pueden ver a la izquierda, tiene en su haber otra publicación: ‘El Penal de El Puerto de Santa María: 1886-1981?, interesante historia del antiguo Monasterio de la Victoria adaptado a Penal tras la desamortización de los bienes de la Iglesia en el siglo XIX. Manuel Martínez es un porteño polifacético del que no vamos a contar más cosas aquí pues
Antonio Almagro Buhigas, 'el Pleti', nació en 1942 en la calle San Sebastián, número 13. Aquel día sus padres Manuel y Ángeles supieron que su hijo daría la talla. Y por encima de la media. Antonio mide en la actualidad 1'90 (de alto) y considera que a sus 66 años está 'hecho un mulo' pesando tan solo 74 kilos. ¿Cuantas veces se habrá vestido 'el Pleti' de D. Quijote en carnavales y obras de teatro? De sentido del humor anda sobrado, gracias a Dios.
aproximadamente 1978 en el que ya él al frente del negocio, se traslada a la calle Curva, cuadruplicando espacio y pasando a 400 metros, en una permuta efectuada con Romerijo.
En 2002 decide dejar de trabajar y pasar a ser rentista. Hace una reforma a la antigua carpintería mecánica -los ahorrillos y un crédito bancario ayudaron- y la convierte en tres locales que en la actualidad forman parte de la oferta de copas nocturnas del centro porteño: "El Burladero", "La Bodeguita" y el antiguo "Camballá" lo que unido a su pensión de jubilación le dan la tranquilidad suficiente para ser un jubilado mas que jubiloso y feliz rentista. (En la fotografía, de izquierda a derecha: Amalia; su padre, Manuel Almagro; su madre, Ángela Buhigas; Teresas Gilloto, su abuela; Antonio Almagro, su abuelo; el niño Antonio Almagro Buhigas, sobre una bicicleta de ruedas macizas; su tía Milagros y en los brazos, la hermana de Antonio, Elena).
Tahivilla (Cádiz) y allí se dió cuenta de que aquello no era lo suyo. Aquel fue su debú y retirada a un tiempo. De aquella afición conserva una colección de más de mil unidades de objetos taurinos: carteles, programas de manos, etc... En su casa de la calle San Sebastián era costumbre que se vistieran los toreros locales: José María Susoni, Antonio González Sabio, Antonio Morales, Fernando Heredia... que se vistieran y que se tomaran aquella sopa de puchero con picadillo que les preparaba su madre, Ángeles. (En la fotografía grande su familia, en el patio de su casa de la calle San Sebastián, 13, con el torero José María Susoni. La foto pequeña, Paquirri).


Nació el 20 de octubre de 1958 junto a la casa-palacio del Marqués de la Candia, sede actual del Museo Municipal y de la Academia de Bellas Artes, en la calle Pagador, 3. Su abuela materna fue ama de llaves de la familia Cólogan Osborne, propietaria de la casa, donde nació y vivió hasta el primer año y medio nuestro protagonista. Hijo de Felipe Gómez Moreno, miembro del benemérito Instituto de la Guardia Civil y de María Antonia Castallo Mancera, abandonó pronto El Puerto como consecuencia del cambio de destino de su padre, pero no ha dejado de venir por su Ciudad natal, todos los veranos y siempre que puede, desde
entonces. Recuerda José Domingo que la familia portuense se trasladó a vivir a otra casa palacio, la de la Casa de las Cadenas, donde vivieran los veranos de 1729 y 1730 los reyes de España, Don Felipe IV y Doña Isabel de Farnesio. Allí pasaba los veranos de pequeño y ya de mas grande, ayudando a sus tíos, Manuel Pérez y María del Carmen Castallo en los Ultramarinos “Las Cadenas” que hoy regenta su prima. Es primo también de Enrique Pérez Castallo, de la Fundación Rafael Alberti, quien todavía tiene su residencia en la Casa de las Cadenas. Con los años, quien lo iba a decir viviría, profesionalmente en otro palacio: el de las Cortes, por su condición de Diputado. En José Domingo se puede acuñar el dicho “de Palacio a Palacio”. José Domingo tiene casa propia en El Puerto desde hace ya bastantes años, adonde regresa con la familia que ha creado: su mujer y dos hijos. (Cuadro primero: óleo de Juan Lara que representa la Casa
del Marqués de la Candia desde la Plaza de la Iglesia. Cuadro segundo: óleo de Angel Pantoja, que represeneta la Casa de las Cadenas).
SECRETARIO GENERAL DE LA FEMP
diciembre de 1985. (En la fotografía, José Domingo en su etapa como Secretario General de la FEMP).

de los últimos cargos en ser relevados por el gobierno de Aznar, y prisa tenía pues había recibido ofertas para trabajar, desde hacía tiempo en su en una empresa de autocontrol de la publicidad, cargo que no era compatible con su responsabilidad de gobierno, por lo que hubo de esperar a su relevo tardío. Vamos, que tuvo que pedir el cese pues permaneció mes y algo después de los distintos relevos en el aparato del gobierno de la nación. (En la fotografía, José Domingo con el presidente del Gobierno de la época, Felipe González, reunido en el Palacio de la Moncloa).
OTRAS RESPONSABILIDADES Y REPRESENTACIONES.
Decir en El Puerto ‘Muñoz’ trae a la mente de forma inmediata el gremio de los peluqueros. El gran patriarca Antonio Muñoz Riqué, desaparecido en el año 2000, ha sido el fundador de una saga familiar que lleva su nombre, desde que empezara en la década de los cincuenta con la barbería de la calle Vicario, número 9, a las modernas peluquerías unisex que regentan sus hijos y en la que ya están echando una mano sus nietas y nietos. Su hijo José regenta en la actualidad la peluquería de la calle Vicario, y Manolo y Antonio, sendos establecimientos por el entorno de la Avda. de la Constitución.
unía a una innata capacidad para las relaciones humanas, que sería una constante a lo largo de su vida.
El quehacer del Maestro Muñoz va unido a la leyenda de aquellos barberos que hacían de “practicantes”, poniendo inyecciones, practicando sangrías y actuando de “sacamuelas”, que de todo hizo nuestro barbero, ciñéndose al máximo a los cometidos de su oficio. Época hubo en la que, con la bicicleta como medio de transporte, iba por los campos y gañanías de El Puerto cortando el pelo –pelando- a sus moradores. Los honorarios, en el más puro estilo del trueque: una barquilla de brevas, unos sacos de hortalizas, huevos, gallinas... Había que sacar adelante a la familia. Y época hubo, también, en la que, tan bajos eran los precios de los ‘pelados’, que había que estar abiertos hasta las doce de la noche, sábados incluidos y hasta medio festivo, para sacar un digno jornal, a base de horas en “la accesoria”. Baste recordar que las barberías permanecían abiertas hasta después de las funciones de teatro o del cine, esperando para arreglar a los clientes salientes de los auditorios de la época. De porte bien parecido, con un sentido del humor propio de esta tierra, trabajador a destajo para sacar adelante una familia con seis hijos, valiente y echado para adelante –para él nunca existían los problemas-, desprendido, que trataba a los niños como si fueran personas mayores, que llegaba a todo el mundo, el Maestro Muñoz ha dejado una impronta personal y profesional que va a perdurar en la memoria de quienes le trataron . (En la fotografía, un joven Antonio trabajando con un sillón que no giraba por entonces...).


LA CALLE VICARIO EN LOS SESENTA
CLIENTES DISTINGUIDOS, DESTACADOS APRENDICES.
Francisco Lobo Segura es un portuense nacido en la calle Santo Domingo en el año de 1960. Pertenece a una saga de carpinteros de la que él es la tercera generación en el mismo espacio físico: en la Calle Sierpes -ese pequeño callejón detrás del mercado, donde el tiempo parece haberse parado-. Paco es hijo y nieto de carpinteros o, por mejor decir, ebanistas y restauradores. Que de de eso se ha hecho y se hace en esta fábrica de oficio artesano, siendo especialistas en la restauración de muebles de caoba. Cruzando su umbral parece que entramos en otra época, otro siglo. Es nieto de Frasquito Lobo Montefalco e hijo de Francisco Lobo González, quienes, con sus tíos Rafael y Antonio fundaron una sociedad empresarial allá por 1950, año en el que la carpintería se trasladaba desde la calle Nevería, pegada al Freidor que había en la esquina con la calle Ganado, a su actual emplazamiento, justo donde estaba con anterioridad el Bar Canuto. La sociedad se llamaría luego Herederos de Francisco Lobo Montefalco y, desde 1984 en la que los distintos familiares se fueron desvinculando definitivamente de la misma, es
una sociedad unipersonal a nombre de la tercera generación de Lobo en la calle Sierpes, de Francisco, orgulloso del trabajo de restauración del mueble de un gramófono de la marca “La Voz de Su Amo”.
LA CALLE SIERPES
alegre y bullidora, como su hermana mayor, la de Sevilla, el de intransitable”.
Panadería Pública o Tahona, perteneciendo a la misma finca, posiblemente el callejón estuviera cerrado con rejas, desde las cuales se realizase el reparto del pan. Estas informaciones -a excepción de la continuidad de la calle Santa María- nos ha sido proporcionada por el historiador Miguel Ángel Caballero, del Centro de Patrimonio Histórico.

junto con el Bar Vicente ya que su actual propietario, Vicente Sordo, se hizo cargo de Los Pepes, igualmente, en 1950, hace 59 años. Un buen mano a mano, casi de punta a punta, para esta pequeña, bulliciosa, concurrida y hostelera calle Sierpes.
María de la Soledad Gatica Herrera, por nombre artístico Soledad “la del Cepillo”, nació en El Puerto el 27 de mayo de 1988, en la Clínica del Dr. Frontela, cuando los porteños nacían en Cádiz; es de las pocas niñas inscritas en el Registro Civil de El Puerto de entonces. Vive en una calle que tiene nombre de constelación de estrellas, la calle Acuario. Trabaja en McDonalds para pagarse la carrera de Música. Cuando lean todo lo que viene a continuación y lo que representa Soledad en el mundo del flamenco, por tradición oral y por familia, comprenderán que nos encontramos a un caso único digno de proteger y fomentar. Con una sólida formación académica y musical, Soledad, lo que quiere hacer es lo que sabe, lo que le viene de sus mayores, de sus ancestros. En la familia no lo entendían, le han dado lo mejor para que encuentre un sitio en la música culta, pero ella quiere hacer lo que guarda en su interior, con los conocimientos que le vienen por la sangre y la tradición oral que se ven ahora reforzados por sus estudios musicales. (La fotografía principal de Soledad es obra de
Tusitala Comunicación. El dibujo es obra de L.S.A., abril 2009).
Entre sus cualidades han de resaltarse “el poseer una voz “muy flamenca”, con infinidad de registros y un gran sentido del ritmo y los esquemas cantaores. Si a ello se unen su sólida formación musical y el conocimiento de la voz, la respiración y el manejo del diafragma, con el pertenecer a casa de tanta prosapia flamenca como la conocida por los “del Cepillo”, estamos ante un caso único en la historia del flamenco, un ejemplo de conciencia de ser un eslabón imprescindible en la cadena de trasmisión oral y un ser digno de protección ”, como ha escrito Luis Suárez Ávila. (Fotografia: zapatos de Begoña Cervera, calzados por Soledad, 'la del Cepillo').
¿QUIEN LE DARÁ UNA BECA A SOLEDAD?
necesario, desde todo punto de vista, para poder mantener su formación musical en el Conservatorio, viajes diarios de El Puerto a Jerez, matrículas, adquisición de material didáctico, etc., ya adquiridos y previstos para el próximo curso, mediante el ahorro de su salario.
Obra Social de alguna entidad bancaria o alguna empresa que hiciera de benefactora y le otorgara una beca por la cantidad de su salario, sino su recolección y regeneración para hacer, luego, esos materiales asequibles al público, a su estudio y su divulgación y, sobre todo, a evitar, casi “in artículo mortis”, su pérdida definitiva. (En la fotografía, Soledad, mirando al otro lado del espejo, donde se reconoce en sus mayores, en su pertenencia ' a casa de tanta prosapia flamenca como la conocida por los “del Cepillo”
ANTECEDENTES FAMILIARES.
oral, una serie de materiales folklóricos inhallables en cualquier otro lugar del mundo hispánico: los corridos, corridas o carrerillas, romances de tipo épico e histórico que mantienen de generación en generación, de cuyo fragmentismo y deturpación (deformación) ha surgido un fenómeno que hoy conocemos en el estado terminal de su desarrollo como cante flamenco. El mantenimiento vivo de temas romancísticos como el ciclo de Bernardo del Carpio, el Cid, todo el ciclo carolingio, o las quejas del Alfonso V ante Nápoles, entre otros muchos, hacen del romancero conservado por esta familia algo único y un tesoro digno de ser protegido. (Ilustraciones: arriba, Fragmento de un grabado de una carnicería. Abajo, Soledad la del Cepillo, madre de Tío Alonso 'el del Cepillo' -quien aparece en la foto inferior-, tatarabuela de nuestra protagonista. La fotografía pertenece a la colección particular de Luis Suárez Ávila)
A ello se unen otros riquísimos y raros materiales encontrados a su bisabuelo Luis El Viejo, a sus tíos-bisabuelos Alonso, Juana o Dolores los del Cepillo, a su tía-bisabuela Jeroma La del Planchero, a su tía La Pijota o su tío Luis Panete... La interconexión de esta familia con otras como la de José de los Reyes “El Negro”, Ramón Medrano, Juan Pavón “El Cojo Pavón” o “Agujetas El Viejo” y el aprecio general ha enriquecido el ya de por sí rico repertorio familiar con incorporaciones muy valiosas aún no divulgadas. (En la fotografía, Tío Alonso 'el del Cepillo Archivo Municipal).
Antológica y muy parcialmente algunos de sus cantes han sido grabados por los anteriormente citados para T.V.E., o para la casa Hispavox, en los años 1970. También fueron expuestos en las anuales Fiestas del Cante de los Puertos que se celebraron en El Puerto de Santa María de 1971 a 1974. Sin embargo, es mucho, todavía, lo que queda inédito y por recoger. (En la fotografía, José de los Reyes, 'el Negro', durante su intervención en el Festival del Cante de los Puertos, celebrado en el entorno del Castillo de San Marcos. Año 1972. Archivo Municipal).

Pertenece esta familia gitana al llamado “sector intimista” del cante, ajeno al conocido como “artisteo”, y escasamente actuó en público, sino en contadas ocasiones. Puede decirse que solamente en las Fiestas del Cante de los Puertos, antes citadas y en el IV Coloquio Internacional del Romancero de Tradición Oral, en 1987, organizado por el I.U. Seminario Ramón Menéndez Pidal al que asistieron hispanistas de todo el mundo. Ese inmenso caudal conservado corre serios peligros de desaparición. Sobre todo porque, en los tiempos actuales circulan, como flamenco, los llamados “temitas” de autor, escritos y compuestos por quienes se han querido subir a un carro en el que, ciertamente, no deben tener cabida. La verdadera tradición oral antigua está sufriendo uno de los más poderosos ataques y, sin embargo, es preciso conservarla para las generaciones venideras. En este ambiente, en que nace y crece , se han mantenido las tradiciones antiguas y puede decirse que su familia es dueña de ese caudal inmaterial y
efímero, aunque en peligro de perderse. A la sólida formación musical de Soledad se une la conciencia de ser el último eslabón de una saga que ha mantenido estas manifestaciones que llamaron la atención a los Profesores Paul Benichou (de la Universidad de La Sorbona), Diego Catalán Menéndez Pidal (Fundación R. Menénedez Pidal), a Giuseppe Di Stéfano (Universidad de Pisa), a Samuel G. Armistead (Universidad de Davis California)... Francisco Gutiérrez Carbajo, Faustino Núñez, entre otros... y las han hecho objeto de sus estudios y publicaciones. No obstante ello, quedan todavía, soterrados, sin haber sido expuestos a la comunidad intelectual, infinidad de materiales, venturosamente conservados por esta familia, cuyos portadores tienen edades muy avanzadas.» Luis Suárez Avila. (Las dos últimas fotografías se corresponden a Luis el Viejo del Cepillo, bisabuelo de Soledad y El Veneno -en los Toros- abuelo de nuestra protagonista. Las fotografías de los cantaores y cantaoras pertenecen a la colección de Luis Suárez Ávila).