Documentos y testimonios rescatan la figura del cantaor Juan Gutiérrez

| Texto: Antonio Cristo Ruiz
Resulta complicado localizar en el Archivo Histórico Municipal información sobre cantaores nacidos a mediados del siglo XIX. Además, buena parte de las noticias que me transmitieron los aficionados flamencos de mayor edad procedían de testimonios orales. En este caso, recurriremos a la información que nos han legado la prensa y los libros.
En la página 206 de El cante flamenco. Guía alfabética, de Julián Pemartín, ‘Guías Afrodisio Aguado’ publicado en 1966, encontramos los siguientes datos:

«Pavirri (el). De nombre Juan Gutiérrez, nacido en El Puerto de Santa María (Cádiz) hacia 1865 y fallecido en 1936. Buen cantaor de seguiriyas, soleares y, sobre todo, malagueñas, a las que imprimió un sello muy personal».
Testimonios orales de cantaores
José de los Reyes, «el Negro», me manifestó que había escuchado cantar a Juan «el Pavirri» en varias ocasiones, durante un verano, en uno de los casinos que existían antiguamente en El Puerto de Santa María. Tendría entonces unos sesenta años. Según su testimonio, era muy buen cantaor por malagueñas, seguiriyas y soleares, y ejecutaba muy bien los cantes de los Puertos.
Joselito Mora aseguraba, basándose en los recuerdos de su abuelo paterno y de su padre, que bordaba las soleares y las malagueñas, aunque también cantaba muy bien todos los palos del flamenco. Habría nacido en la década de 1860 y fallecido al final de la Guerra Civil.
Tío Alonso, «el Cepillo», lo recordaba así: «Juan “el Pavirri” fue un buen cantaor profesional que dominaba casi todos los palos del flamenco. Vivió del cante. Lo escuché actuar en distintas ocasiones y poseía unos conocimientos fuera de lo normal».
José Paradela Suárez, «el Tordo», me contó: «El Pavirri cantó en el Teatro Principal en muchas ocasiones, pero, por falta de jurdeles, no pude verlo. Sí lo escuché en la boda de un familiar, celebrada en la calle Pozuelo, y era muy buen cantaor».
Mi amigo, y gran persona, Joaquín Albaiceta me contó que Juan Gutiérrez, «el Pavirri», fue un cantaor que recorrió España con su arte, aunque él no llegó a conocerlo. En numerosas ocasiones lo acompañaron a la guitarra Paco el Sevillano y un profesor de Sanlúcar de Barrameda llamado Manuel Sánchez Reina.
A este último guitarrista lo encontré inscrito en el padrón municipal de El Puerto de Santa María de 1900, tomo III. Vivía en el número 89 de la calle Larga. Manuel Sánchez Reina, nacido en Sanlúcar de Barrameda en 1866, figuraba como profesor de guitarra.
En la Revista Portuense. Diciembre de 1912

En la obra Imposible para el arte también contribuyó al acto un notable cuadro flamenco de cante y baile, en el que figuraban la simpática señorita Milagros Lechuga, el reconocido profesor de guitarra Francisco Sevillano y el notable cantaor flamenco Juan Gutiérrez, «el Pavirre [sic]». Revista Portuense, 14 de diciembre de 1912
La graciosa señorita Milagros Lechuga, acompañada a la guitarra por el notable profesor Francisco Sevillano, se ganó las simpatías del público con sus bailes flamencos, que ejecutó con mucha gracia. Sobresalió especialmente en el ¡olé!, recibió nutridos aplausos al finalizar sus actuaciones y se vio obligada a repetir en varias ocasiones para complacer al auditorio. También agradaron mucho los cantaores Pavirri y el Niño de Málaga. Revista Portuense, 17 de diciembre de 1912
Mi gran amigo Félix García Vizcaíno, conocido como «Félix de Utrera» (1929-1998), fue guitarrista y autor de varios libros sobre flamenco y cocina. Recuerdo que le pregunté por los cantaores antiguos nacidos en El Puerto que hubiera conocido o de los que hubiese recibido noticias. Me habló de un cantaor portuense que fue muy conocido en Sevilla y que respondía al nombre artístico de Juan «el Pavirri».
Cuando le pregunté quién le había facilitado aquella información, me respondió que el maestro del cante Manuel Vallejo, poseedor de la Llave de Oro del Cante.
En Madrid conocí a Juan Martínez Vílchez, «Pericón de Cádiz», y le pregunté por Juan Gutiérrez, «el Pavirri». Me contó que había escuchado mencionar su nombre a varios cantaores, aunque no llegó a conocerlo personalmente. Con Pericón, Gabriel Moreno y Félix de Utrera compartí momentos inolvidables en la capital de España.

En el Diccionario Enciclopédico Ilustrado del Flamenco, de José Blas Vega y Manuel Ríos Ruiz, se recoge:
«Pavirri, el. Nombre artístico de Juan Gutiérrez. El Puerto de Santa María (Cádiz), ¿1865-1936? Cantaor que vivió durante su juventud en Sevilla. Según Julián Pemartín, destacó en seguiriyas, soleares y malagueñas muy personales, opinión compartida por el veterano cantaor portuense José “el Negro”».
La posible familia de la bailaora Milagros Lechuga
En el padrón municipal de El Puerto de Santa María de 1912 aparece una familia que posiblemente fuera la de la bailaora Milagros Lechuga. Residía en el número 21 de la calle San Sebastián.
El matrimonio estaba formado por Enrique Lechuga Chorro, de 38 años, y Carmen Guerrero Pérez, también de 38. Sus hijos eran Carmen, de 22 años; Milagros, de 16; Amparo, de 12; Ángeles, de 9; María de la Paz, de 7, y Josefa, de 2. Todos habían nacido en El Puerto de Santa María.
Según algunos aficionados portuenses, Milagros Lechuga fue una mujer que bailaba muy bien. No obstante, tengo dudas de que la joven que figura en este padrón sea la misma señorita Milagros Lechuga que actuó en el Teatro Principal de El Puerto en 1912.
Si algún familiar de Milagros Lechuga lee este texto y tiene la amabilidad de facilitarme alguna información, se lo agradecería enormemente.
El final de un recorrido

Creo que hemos llegado al final de este recorrido y que hemos cumplido con el deber de rescatar del olvido a los cantaores, bailaores y guitarristas de El Puerto de Santa María.
Cuando me trasladaron a Tarragona por motivos laborales, pensé que me resultaría imposible investigar y recuperar la memoria de los artistas flamencos de mi tierra. Sin embargo, con mi posterior destino en Madrid se abrieron nuevas posibilidades para continuar aquella labor.
Madrid me abrió muchas puertas en el mundo del flamenco y me permitió conocer a numerosos artistas, investigadores y aficionados que me proporcionaron una información muy valiosa. Entre ellos se encontraba José Blas Vega, además de distintos cantaores y escritores relacionados con este arte.
Quiero expresar mi agradecimiento a Ana Becerra; José María Morillo; Tío Alonso, «el Cepillo»; José de los Reyes, «el Negro»; José Paradela, «el Tordo»; Joselito Mora; Joaquín Albaiceta; Manuel de los Santos, «Viejo Agujetas»; mi compadre Luis Gatica, y Félix de Utrera, por su colaboración y por toda la información que me facilitaron.
