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Hola, soy una mujer de 62 años, y me llamo Carmen. Quiero contar mi historia, pero no sé si me acordaré de todo lo importante de mi vida. Nací en 1943, un 23 de junio, en el Puerto de Santa María, en la casa de San José, de la calle Descalzo, el nº6. Soy la tercera de 6 hermanos, 3 hermanas y 3 hermanos. Mis hermanos se llaman Eduardo, Pepa, Carmen, Juan Manuel, Milagros y José María. Pero de esta parte de mi familia no voy a contar mucho, porque esta parte de mi vida transcurrió con relativa normalidad. Recuerdo que en mi niñez no pasé hambre. Mi padre Juan, trabajaba mucho y mi madre Carmen, también. No teníamos grandezas, pero si teníamos para comer, para hacer hasta 4 comidas diarias, desayuno, almuerzo, merienda y cena. Recuerdo el desayuno de pan con aceite o de manteca colorá con asiento, más sano que ahora con tantas cosas que hay. Cuando llegaban las Navidades, mi madre hacía tortitas y pestiños. Teníamos un patio de vecinos y allí se reunían 4 o 5 vecinas para hacer los pestiños, era muy bonito. Y en la Noche Buena cantábamos villancicos, los hombres bebían, charlaban, algunos se vestían de mujer, otros contaban chistes. Los niños lo pasábamos de lo lindo, y cuando llegaba el Fin de Año igual, pero yo sabía que había gente que no tenía ni para comer. Los Reyes no eran igual para nosotros, pero mi madre, ese día siempre procuraba que todos nosotros tuviéramos algo de regalo. Recuerdo que un año me regaló un carrito de madera y una muñeca de cartón preciosa, a mis hermanas igual.

Antes, al igual que ahora, los niños salían a la calle con sus juguetes nuevos, y recuerdo que mi madre nos dijo: "--Anda niñas id a ver a la señora donde trabajo", y allá fuimos mi hermana Pepa y yo, mi otra hermana, Milagrito, era aún muy pequeña. Ese día estaba nublado, pero mi hermana Pepa y yo íbamos muy orgullosas y contentas, y ya llegando a la casa de la señora, empezó a llover. Echamos a correr y no encontramos sitio donde meternos, así que cuando llegamos a la puerta de la casa, la muñeca solo era un trozo de cartón con la pintura corrida. Me harté de llorar, y miraba la cara de mi hermana mayor y más pena me daba. Entonces la señora nos vio a las dos llorando y le dio mucha pena, así que mandó a llamar a mi madre y le dio dinero para que nos comprara otra muñeca.

Mi padre pedía prestado un carro para cargar los tiestos que se llevaba al campo y nosotros nos subíamos arriba de todos los bultos y cuando íbamos llegando, todos los niños de los alrededores gritaban, “--Ya vienen los Gutiérrez”, y se ponían muy contentos porque jugábamos mucho y lo pasábamos muy bien. Recuerdo que mi madre me llevaba al colegio de las Carmelitas. Estuve hasta los 8 años que hice la comunión.

Un día mi madre se puso muy malita y mi tía no podía hacerse cargo de todos nosotros, desde entonces empieza mi calvario. Frente a mi casa vivía una señora que me llamaba para que le hiciera los mandados de la casa, a cambio me daba de comer y como, la verdad, nos hacía falta, allí estaba yo con mi uniforme y todo. Yo limpiaba, planchaba, hacía la compra, y ella me daba de comer, cama donde dormir y 3 pesetas al mes. Cuando mi madre se puso bien, yo me quedé allí un año más. Mis padres; Juan Gutiérrez Franco, Carmen López Román.

Luego estuve en otra casa, pero esta era una panadería y además la mujer tenía niños de mi edad, de 8 o 9 años, y tenía ratos de juegos. Aunque también tenía ratos de tristeza, echaba de menos mi casa, mis hermanos, las salidas de paseo... En esta casa estuve 2 años más. Mi hermana Pepa también tuvo que trabajar desde muy niña. Y mis hermanos Eduardo y Juan Manuel tuvieron que trabajar en el campo cuidando los animales. Ya mi hermana Milagrito y mi hermano José María trabajaron también jóvenes, pero empezaron mas mayores que nosotros y de distinta manera.

A los 11 me desarrollé, bueno me hice mujer. Mi madre me llevó para mi casa, por fin. Mi padre tenía una viña en el campo y todos los veranos nos íbamos al campo. Este verano, para mí fue distinto. Me daba vergüenza jugar como siempre, subiéndome a los pinos o bañándome en braguitas... Así pasó mi vida de niña a mujer.

Ya de mayorcita tenía amigas con las que me iba al cine, a la sesión de tarde, y los domingos nos íbamos al parque.En mi casa, que era una casa de vecinos, había muchas niñas de la misma edad que yo y que mi hermana Pepa. Recuerdo que nos íbamos todas a jugar a la Plaza Peral, allí hacíamos teatro y lo pasábamos muy bien. Mi padre trabajó un tiempo en las bodegas de Osborne, pero no de forma fija, así que mi madre, una semana sí y otra no, iba a limpiar, lavar y planchar en alguna casa porque hacia falta el dinero.

...continúa leyendo "1.696. CARMEN GUTIÉRREZ LÓPEZ. Una luchadora en primera persona."

La calle Santo Domingo es una calle aristocrática, noble, de viviendas palaciegas. Nace en la calle Pagador y va a morir en la plaza del Castillo. Es una calle recta,  conformada por la malla reticular de la genuina configuración de la ciudad renovada en el siglo XVIII.

El nombre de la calle que ha prevalecido responde al fundador de la Orden de Predicadores, Santo Domingo de Guzmán, por abreviar, Santo Domingo. Otras denominaciones anteriores populares, como Jabonera, Pelota, Monteagudo, Piletas, Negretes, Domingo García y Once de Febrero . Esta última referida al 11 de febrero de 1873, tras la renuncia de la corona del reinado efímero del rey Amadeo I de Saboya, siendo proclamada la I República Española, que resultaría aún más efímera que la estancia en España del rey saboyano.

Una de las curiosidades de esta calle es que, de ella han salido un buen número de alcaldes portuenses, de tal manera que bien peoría denominarse ‘calle de los alcaldes’. Una relación a vuela-pluma recuerda a los más cercanos en el tiempo: José Luis de la Cuesta, Luis Caballero, Ramón Varela, Luis Macías, José María Pastor, Enrique Pedregal y Enrique Moresco. Es posible que haya alguno más.   (Texto: Juan Leiva Sánchez. Fotos: Bella Easo). 

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Rafael Pérez Sánchez, alias el Papi, natural de El Puerto de Santa María, era vendedor ambulante. A diario recorría quince kilómetros de playa, vistiendo pantalón y camisa de un algodón blanco inmaculado. Completaba su atuendo una gorra pasada de moda --grande y abollonada como la de los vendedores de prensa de Nueva York de los años veinte--, también de color blanco. Su capacidad de comunicación personal y su empatía con los clientes eran excepcionales. (Texto: A. Núñez. Foto: Fito Carreto).

'El Papi', en la barbería. Vemos reflejado en el espejo a 'el Chigüi'.

... He soñado que las calles se llenaban de señales de prohibido circular a los coches, que las calzadas se convertían en un Peatón-Vao y las aceras para los coches (con sus papeleras, farolas, árboles, marquesinas, cubos de basura y demás tropiezos a esquivar que obligan a ir mirando al suelo en un ejercicio agotador).

La calle Fernán Caballero. Año 2010. /Foto: Eduardo Ruigomez

Los coches patinaban por las aceras de adoquines deslizantes, mientras los peatones pisaban el asfalto de la calzada central con la tracción de un elefante.

Mi sueño no es un hecho real, simplemente un u-turn de 180 grados, un grito digno de Prufrock que aspire a volver del revés en 60 segundos viejos hábitos. (Texto: Eduardo Ruigomez).

(viene de la nótula núm. 1.675)

SEDE EN LA PLAZA DE TOROS.
En agosto de 1.960, el ayuntamiento encarga a los talleres a las escuelas de la Sagrada Familia la construcción de dos puertas de las mismas características y dimensiones que las existentes en la plaza de toros por un importe de 19.800 pesetas cada una, para colocarlas en dos de los bodegones de la misma 48 y 49, y pasar el servicio contra incendios a la plaza de toros, mas concretamente a los bodegones nº 47-48 y 49, junto a las cuadras de caballos, hoy solamente queda al exterior el nº 49.

En noviembre de 1.960 el ayuntamiento aprueba de urgencia por un importe de 45.949 pesetas con 78 céntimos unas obras de adaptación de la carpintería de la plaza de toros, la cual estaba en la entrada principal a la derecha, para acondicionarla como vivienda del conserje de la misma, Francisco Vaca, y dejando las dependencias que este ocupaba, que eran en la puerta principal a la izquierda, al chofer de bomberos José Ortega y a su numerosa familia.

Camión Hispano Suiza.

A principios de 1.961 José pasa a vivir en las dependencias de la plaza de toros, pues el solar de la antigua pescadería se vende para construir las viviendas de La Pescadería --en proceso actual de derribo--, y el Parque de Bomberos pasa a instalase en los bodegones antes mencionados.

El camión Hispano Suiza que tantos servicios le hizo a la Ciudad, y en las que tantas horas de trabajo pasó José, fue sacado a subasta en 1961, siendo alcalde Luis Portillo Ruiz (ver nótula núm. 966 en GdP) y adquirido por la empresa propietaria del parador de Fuentebravía por 36.000 pesetas para el riego de sus instalaciones interiores.

VIVIENDAS EN PRECARIO.
Por aquel entonces todos los bodegones restantes de la Plaza de Toros estaban ocupados por familias sin recursos evacuados de las cuevas de la sierra de San Cristobal por unas inundaciones que hubo, donde mal vivían compartimentándolos con tablones de maderas. En la Plaza nació el popular personaje ‘Luichi’, Luis Pinto Corzo (ver nótula núm. 103 en GdP). Solamente existían 3 grifos de agua potable en la Plaza de Toros, y uno de ellos estaba en el Parque de Bomberos, por lo que siempre estaba lleno de chiquillos y personas para pedir agua para cocinar o lavarse, y José nunca se los negaba. Después, la mayoría de estas personas fueron enviadas a una barriada que se construyo en las afueras de El Puerto denominada Barriada de la Coronación, también conocida como Vietnam, por lo alejado del centro, siendo la actual Barriada de El Juncal. /En la imagen, viviendas en la Plaza de Toros. Foto Rafa.

La Barriada de la Coronación. /Foto Rasero.

UNA GRANJA EN LOS BODEGONES.
Al quedar libres los bodegones de la Plaza de Toros y vista la necesidad que se pasaba en aquel entonces, y dado que en el Ayuntamiento el salario era corto, y tenia que alimentar a su amplia familia, José decidió criar algunos pollos, conejos y cochinos en uno de los bodegones, aunque después les daba pena sacrificarlos y le encargaba ese cometido a algún conocido.

En la fotografía vemos a Pepe 'el Bombero' en la plaza de Toros, con un nutrido grupo de amistades.

Ya entonces, además de José y su hijo mayor José Ortega Valenzuela, entran a formar parte de la plantilla de bomberos su otro hijo Jesús Ortega, Juan Rizo, Juan Galán, Felipe Márquez, , los cuales los vemos es esta foto encima del camión en los bodegones de la plaza de toros, y un joven voluntario llamado Carlos Acal Salado, el cual gracias a su valor en la actuación en un incendio de una vivienda en la calle Larga esquina con Santo Domingo, se le reconoció su mérito y paso a formar parte de la plantilla poco después.

...continúa leyendo "1.676. JOSÉ ORTEGA DOMÍNGUEZ. Pepe ‘el Bombero’. (Y II)"

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Hoy se le rinde homenaje público de reconocimiento, 40 años después del accidente en el que falleció en acto de servicio, a José Ortega Domínguez. Esta es su vida y la del Servicio Municipal de Bomberos, durante más de 20 años: entre los inicios de la década de los cincuenta y setenta del siglo pasado. Esta es la historia de Pepe ‘el Bombero’.

José Ortega Domínguez nace en El Puerto de Santa Maria el 17 de Mayo de 1918 en la calle Cervantes, hijo de Diego Ortega y Manuela Domínguez, es el mayor de una familia de ocho hermanos. La vida de José esta marcada desde muy joven por las penurias de la época, naciendo cuando su padre estaba en el servicio militar, pues según consta, Diego ingresa el 3 de enero de 1.918 en el arsenal de la Carraca hasta 1.922, y los jornales de aquel entonces no daban para poder mantener a una familia por muy corta que fuera.

Cuando José apenas tuvo uso de razón comienza a trabajar cargando camiones de carbón en varias de las carbonerías que por entonces existían en El Puerto, y ya ahí dejo entrever que su mayor ilusión era ser algún día conductor de camiones. Aprendió a conducir en un taxi propiedad de Manuel Rebollo Laynez (ver nótula núm. 1.351 en GdP), que era primo de su madre, y sabiendo la ilusión que tenia José por conducir, se lo prestaba cuando este terminaba su jornada laboral.

Aquí vemos a José frente al taxi de su primo Rebollo.

En cierta ocasión, José,  al no estar muy ducho en la conducción y mientras estaba practicando con el taxi, choco de frente contra a una pared, dañando toda la parte frontal del taxi. Muy apurado y creyendo que ahí se acababan todas sus aspiraciones a ser conductor fue a contárselo a Rebollo, y este, al contrario de recriminarlo, le animó diciéndole que las cosas se aprendían a base de errores, por lo que siguió practicando con el taxi.

Cuando José cumplió los 18 años, tuvo que ingresar en el servicio militar. A los pocos meses de su reemplazo estallo la Guerra Civil y fue destinado al cuartel militar de Peñarroya en Córdoba, y ahí fue donde, y debido a la necesidad que tenia el ejercito de personas que tuviesen idea de conducir vehículos para el transporte de materiales y armamento, José se apuntó voluntario, y comenzó a conducir camiones de mayor tonelaje.

UNA MISIÓN EN LA GUERRA.
Bien entrada la guerra le encomendaron el transporte de material militar a un destino que no hemos podido determinar, pero le dijeron que no fuese por carreteras convencionales, sino por caminos y veredas rurales para evitar que fuese interceptado por el enemigo y decomisado el material, además de ser fusilado al momento. Tenía que hacerlo de noche y con las luces apagadas para evitar ser descubierto por el enemigo, mientras de día tenía que buscar un lugar boscoso para ocultar el camión para no ser descubierto. Debido a lo dificultoso de la misión, José se perdió mas de una vez por los montes y tardó varios meses en llegar a su destino. Mientras tanto, sus superiores, al ver que no daba señales de vida lo dieron por capturado por el enemigo, y posiblemente fusilado en cualquier cuneta, por lo que le transmitieron esa noticia a sus familiares, y en El Puerto se hicieron eco de la desgracia de esa familia, pues José ya era bastante conocido en nuestra Ciudad. Si embargo, su madre nunca perdió la esperanza e hizo una promesa… se pondría un hábito de por vida si su hijo aparecía vivo. Como así fué, y hasta su muerte, Manuela estuvo vestida de negro, como la vemos aquí junto a su hijo en un viaje a Sevilla años después.

Isabel Valenzuela, la mujer de Pepe,junto al vehiculo de transporte del ayuntamiento un Opel Blitz.

LA BODA.
El 19 de Septiembre de 1.940,José se casa con Isabel Valenzuela Rodríguez, una guapa mujer natural de Jerez de la Frontera, con la que tendría un total de 11 hijos, a la que vemos aquí junto al vehículo de transporte del ayuntamiento Opel Blitz. Fijan la residencia familiar en una casa de vecinos en la calle Jesús Nazareno 3, hoy número 8.

CONSUMISTA.
La primera noticia que tenemos de José Ortega como trabajador del Ayuntamiento es del 25 de Septiembre de 1942 en el que se realiza un examen para una plaza de funcionario: vigilante del Servicio de Recaudación --antiguamente llamado Consumista--. José Ortega aprueba esa plaza de funcionario, seguramente estaría trabajando en alguna de las casetas de fielato como la que vemos en la foto que estaban repartidas por las diferentes entradas de El Puerto antiguo, para control recaudatorio y sanitario de la mercancía que entraba en la ciudad. El 3 de Octubre de 1.942 toma posesión del cargo sustituyendo a José Mª. Martínez Montenegro, que hasta entonces cubría dicha plaza como interino. En 1.944 es ascendido a auxiliar del servicio recaudatorio, renunciado a la plaza en el Servicio de Recaudación en 1946. /En la imagen, caseta de Consumista.

CONDUCTOR.
En Diciembre de 1.948 obtiene la plaza de conductor de camiones municipales, en propiedad,  en sustitución del anterior conductor --Barcala--, pero solicita que se le reconozca una antigüedad en el puesto desde el 10 de Junio de 1.946, a lo que el Ayuntamiento accede.  De ahí la renuncia de José a la plaza del Servicio de Recaudación, pues según la documentación existente, ya estaba trabajando como conductor del Ayuntamiento en esas fechas, pero no le fue reconocido hasta que el no lo solicitó mas de dos años después.

Camión de la marca Hispano Suiza, el cual  podemos ver en esta foto detrás de José de pie a la izquierda y Manuel navarro agachado a la izquierda, ambos con boina entre otros como su hermano Diego Ortega Domínguez, de pie segundo por la derecha

...continúa leyendo "1.675. JOSÉ ORTEGA DOMÍNGUEZ. Pepe ‘el Bombero’. (I)"

Los dibujos que presentamos son de Inma Serrano, una profesora sevillana residente en Algodonales que ya ha estado en El Puerto de Santa María  en varias ocasiones recogiendo sus impresiones de la Ciudad y convirtiéndolas en dibujos. Es una Urban Sketchers (USK).

Licenciada en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla, en las que obtiene las especialidades de Pintura (1996) y Grabado (2000). Actualmente trabaja como profesora de Dibujo en el Instituto de Enseñanza Secundaria Fuente Alta de Algodonales (Cádiz) en el que imparte las asignaturas de Educación Plástica, Taller Artístico y Dibujo Técnico en Secundaria y Bachillerato.

Urban Sketchers (USK) es una comunidad global de dibujantes, tanto profesionales como aficionados, que fomenta la práctica del dibujo realizado in situ, en observación directa de la vida urbana y haciendo cuadernos con ellos.

Interior del Bar Vicente. 1.

Interior del Bar Vicente 2.

Miles de dibujantes urbanos (urban sketchers) en ciudades de los cinco continentes se identifican con los principios de la comunidad, nacida en Internet en el año 2007, que se especifican en un manifiesto de ocho puntos traducido a más de 12 lenguas.
Con el lema "Mostramos el mundo, dibujo a dibujo," éstos dibujantes urbanos comparten sus trabajos en Internet a través de blogs y redes sociales.

Plaza de la Iglesia.

...continúa leyendo "1.674. INMA SERRANO. Urban Skectchers (USK)."

Heladería histórica de El Puerto de Santa María. Enrique Soler Mira llegó en 1940 desde Jijona, la capital del turrón para establecerse en Jerez; más tarde su hijo, llamado también Enrique abrió en El Puerto un obrador donde fabricaba los afamados turrones y helados . Hoy es su sobrino nieto, Javier Barbacho el Maestro Heladero que se ocupa de elaborar los productos. Pero... ¿quien no se acuerda de los carritos de helados circulantes por las calles y las playas de El Puerto, en el fútbol, en los toros...?

Actualmente, sus especialidades más famosas son el helado de turrón y el de tutifruti, dos grandes clásicos, aunque van incorporando nuevas especialidades como un helado de tarta de San Marcos, la última incorporación.  También tienen horchata natural y tartas.

Cuentan también con un pequeño despacho en la cercana plaza de la Herrería. En diciembre elaboran también su propia versión del turrón de Jijona, que es muy afamado y buscado por los entendidos.

Si bien siempre han estado en la calle Misericordia, donde se encuentra la factoría de tan deliciosos manjares, también tuvieron durante años abierto, durante los meses de verano, un punto de venta en la calle Larga cuando ésta era la arteria principal del paseo portuense.  Abre desde principios de marzo hasta finales de octubre. Todos los días de 12 del mediodía hasta por la noche. En diciembre abre también para vender sus famosos turrones.

En los años cincuenta y sesenta, para  llegar hasta los últimos rincones, sacó  a la calle un buen número de carrillos de mano, con recipientes para helados de vainilla, horchatas, polos de varios gustos y la fresca granizada. Los trabajadores de estos carrillos y los de los kioscos eran algunos procedentes del reino de Valencia, Castellón y Alicante. Soler también estaba presente en los toros, en el fútbol y en las playas. Había valencianos que también vendían, en estos sitios, helados de Soler, los que ofrecían al público llevándolos a hombros, en unos grandes garrafones.

Actualmente las especialidades de Soler son el helado de Turrón, helado de tutifruti  y en diciembre el turrón de Jijona. 

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Nuevas imágenes de la colección de Puertoguía de seis patios porticados de los muchos que salpican la geografía urbana de El Puerto de Santa María.

Casa del Reloj, denominada así por tener un reloj de sol en su fachada, en la esquina de las calles Cruces y San Sebastián. (ver nótula núm. 468 en GdP)

Imagen reciente del abandonado Hospital Municipal, antigua sede dela Hermandaddela SantaCaridad, por cuyo inmueble han mostrado interés diferentes cadenas a nivel nacional para instalar un hotel entre sus paredes, sin éxito dado el actual momento económico.

Un desconocido patio de una casa en la calle Javier de Burgos, diferenciándose los capiteles de las columnas que generalmente en El Puerto, son de orden toscano.

Lateral del patio del Palacio de Valdivieso (ver nótula núm.462 en GdP), único de los seis recogidos en esta nótula que tiene uso oficial y está restaurado.

Patio de la calle Vicario perteneciente a la familia Monge Reinado, cuya galería cubierta sirve de exposición permanente de pinturas.

Patio dela Casade las Cadenas perteneciente a Don Juan Vizarrón (ver nótula núm. 1434 en GdP) tomada cuando era una casa de vecindad y que aún resiste los embites del tiempo y la especulación. /Fotos: Antonio Gutiérrez Ruiz.

‘Los Gondoleros de Venecia’ fueron en 1966 el Primer Premio de Chirigotas, en su modalidad de provincia, teniendo más valor si cabe dado que el jurado dejó desiertos los segundo y tercer premios.

Los Gondoleros de Venecia. /Foto Fariñas publicada en La Voz de la Bahía.

En aquellas ‘Fiestas Típicas Gaditanas’ (no se les podía llamar Carnaval, estaba prohibido’, tras cuatro meses de ensayos, los porteños consiguieron revalidar, con la letra de ‘La inundación de Chiclana’ original de Federico Rodríguez García ‘el Cote’.Para escuchar el audio de la copla, pulsar aquí. (Desde dicha página se pueden escuchar otras coplas antiguas de carnavaleros de El Puerto.

En años anteriores, en 1963 es cuando, ‘el Cote’ en colaboración con José Camacho Francés ‘Chusco’ obtiene el primer premio por la autoría de ‘El lazo del matrimonio’ interpretado por la agrupación ‘Los Maridos Modelos’. Y en 1965 con la agrupación ‘Los Amigos de la Capa’ obtendrá otro primer premio por la letra ‘Un recuerdo’

Ver más información de ‘El Chusco’, nótula núm. 933 en GdP
Ver más información de ‘El Cote’, nótula núm. 950 en GdP

1966
Ese año era alcalde de El Puerto Luis Portillo Ruiz. En España se votaba el 14 de diciembre el Referendum de aprobación de la Ley Orgánica del Estado, que era un referéndum a Franco, el dictador y anterior Jefe del Estado.
En 1966 el poeta José Luis Tejada será Lector de español y profesor de Literatura Española Contemporánea en la Universidad de Nantes (Francia).

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