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La imagen está tomada a finales de la década de 1950 en el Parque Calderón, frente al Bar Santa María por el fotógrafo al minuto Cuellar. (Ver nótula núm. 399 en GdP). De iaquierda a derecha, Jesús Salas romero, Manuel Valimaña Lechuga, José Luis Rojas Espino  y Miguel Astorga Rosso. La niña de delante es Pilar Salas Romero. / Foto: Cuellar. Colección Vicente González Lechuga.



			

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Nací en Ávila en 1.943. Desde que recuerdo he sentido el gusto y la necesidad de dibujar: soldados, héroes o indios de las películas cuando era un niño, mujeres sugerentes en mi adolescencia e incluso más tarde algunos trabajos publicitarios que me permitían ganar un poco de dinero extra. Una vez terminados mis estudios de Bachillerato, me traslado a Madrid con el fin de iniciar la carrera de Arquitectura, decisión que no fue en absoluto acertada aunque imprimió en mi personalidad el interés por el estudio del espacio y por la Geometría.

 Conseguí entrar en Televisión Española como meritorio en el departamento de Escenografía y tras una prueba logré un puesto fijo en el departamento de Estudios Técnicos. Paralelamente, en esos tiempos, hice trabajos de ilustración (portadas de novelas e ilustraciones de libros de texto) para las editoriales Bruguera y Anaya. No obstante, la nula satisfacción artística de estos trabajos me llevó a plantearme el emprender la carrera de Bellas Artes. Quizá atraído por la pintoresca Andalucía o tal vez por su luz, decidí hacer el ingreso enla Escuela“Santa Isabel de Hungría” de Sevilla. Tras finalizar los tres primeros cursos, por circunstancias familiares, trasladé la matrícula ala Escuelade “San Fernando” de Madrid, donde me licencié en 1.975.

 

'Azoteas y la Prioral'. Oleo sobre tela. 50 x 61 cms

Ese mismo año, gané las Oposiciones como profesor de Enseñanza Secundaria y, de nuevo, siguiendo el rastro del sur de España y de los amigos que allí había dejado, elegí Puerto Real (Instituto “Manuel de Falla”), en la provincia de Cádiz, como primer destino en 1976. Debo decir que la labor docente ha supuesto siempre una gran ventaja para mí, ya que me ha permitido desarrollar al mismo tiempo mi vocación por la pintura.

 

Patio de la Casa de los Leones.

Pero de nuevo, motivos personales me impulsan a pedir el traslado a Valladolid. Fuí destinado al Instituto Núñez de Arce donde permanecí como profesor de Dibujo hasta mi retirada del mundo de la docencia para dedicarme por entero a mi trabajo como pintor. Vuelvo así una vez más a tierras gaditanas instalándome en el año 2003 en El Puerto de Santa María donde en la actualidad resido y tengo mi estudio.

En el año 2006 una cofradía del Puerto de Santa María, conocida popularmente como la "Hermandad del Dolor y Sacrificio" me encarga que le pinte la bóveda de su capilla ubicada en la Iglesia Mayor Prioral de la ciudad. Se trata de una bóveda de crucería de planta rectangular dividida en cuatro triángulos, cada uno de los cuales representa un momento fundamental de la vida de Jesucristo. Dichos motivos, elegidos por la propia Cofradía son: el Nacimiento, el Bautismo, la Crucifixión y la Resurrección. La obra fue bendecida el 1 de septiembre del mismo año.

De izquierda a derecha, agachados, Manuel Ramos Añino ‘Arena’; José Ortega ‘Pepe el Bombero’; Remigio Andújar de la Rosa, Pepe Ortega, Ramón Arana, Antonio Letrán, Fernando Guilloto y Mariano de Iberconta.

Fila del centro, de izquierda a derecha, Eduardo Brea, Hortensia Renedo Varela, Antonio Ramírez ‘Peana’, Antonio Guerrero Aldana ‘Enero’, Asunción Poullet, Miguel Baena, José Blandino concejal de Aguas que luego sería el vicepresidente fundador de APEMSA; Francisco Lara Izquierdo, quien fuera jefe del negociado de Aguas en su etapa municipal, antes de ser empresa pública.

Fila de atrás, de izquierda a derecha: Chacón (cobrador); Antonio Campos, José María Delgado, Juan José Campos Guereta-León actual director gerente de APEMSA  y Juan García. La fotografía es de mediados de la década de los ochenta del siglo pasado. /Foto: Colección Antonio Ramírez ‘Peana’.

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No sé si la memoria, es selectiva, o no, pero  a mí me pasa, que al  evocar a algunas personas me vienen flashes, de algunas  características  concretas suyas, es decir,  desde: su porte, su peinado, su sonrisa, sus manos, sus ojos, si estaba lozano, o su cara de enfado, ¡que se yo! Si pensara en los olores de mi niñez, el que prevalecería sería sin ninguna dudas  el olor a Heno de Pravia, y Lavanda. No solo porque eran los olores de mi madre, también porque,  no había prenda guardada, en las  cómodas o  en los roperos, que no estuvieran impregnadas de estos agradables aromas. De la misma manera, basta cerrar los ojos, para que la imagen que te venga de  una persona conocida o no, sea por un momento grato, o por todo lo contrario. En este caso  la imagen primera,  no puede ser más agradable, sin saber por qué he vuelto  a verla  correteando  por la calle, alegre y desenfadada.

No puedo precisar con certeza, en qué momento comencé a fijarme, en una chiquilla preciosa, que  de un día para otro, paseaba alegremente, a lomos de su bicicleta, por ese, mi rinconcito del alma, La Placilla. Me resultaba conocida,  pero  no  sabía por qué. Pronto comenzó a entrar en la tienda de mi familia, y  la verdad es  que  descubrí, que  Mercedes --Merchi--, era una niña encantadora. A todos nos conquistó, con su simpatía y desparpajo.. Parece que la estoy viendo, con su vestidito blanco con adornos rojos, y ese roetito, que siempre llevaba, a pesar de tener una melena  rubia preciosa. Como digo, era todo simpatía, y en su mirada se adivinada gran bondad, y con misericordia, con todos.

Me cuentan, que siendo muy pequeñita, de camino a casa, veía a un hombre  sentado en los escalones del Teatro Principal, y en su inocencia,  sentada a su lado, le preguntaba, porque estaba solito y si tenía hambre. A él le cayó en gracia, y aceptaba con agrado, el pan que a diario le  daba, pues sabia del cariño, con el que se lo entregaba. Este hombre, era Manuel Quintero García ‘El Chumi’ (ver nótula 1.11o en GdP). Con el paso de  los años, no perdió, ni un ápice de  sus muchas cualidades.

Pero… mejor hagamos las presentaciones: Mercedes Cruz Vélez, nació el 20 de Mayo de 1961, en la  actual Calle Luna nº38 en una preciosa casa mirador, --La casa de la Torre que fue sede de los Jesuitas en El Puerto-- en cuyos bajos se ubicaron el Bar La Liga y mas tarde el Bar Trevi.

CAMPO LUGAR.
Cuándo tenía aproximadamente la cuarentena, su familia se trasladó a Campo Lugar --Cáceres--. Su Padre: José María Cruz García --el Chico-- (ver nótula 771 en GdP) trabajaba con maquinarias pesadas,  para empresas como Cubiertas y Tejados o Dragados y Construcciones, haciendo carreteras, pantanos, etc. Su trabajo le llevó a permanecer durante cerca de un año, en este bonito pueblo. Los mayorcitos, alucinaban viendo corretear a los animales, por la calle,  creían que si podían coger algún,  cochino, u otro animal, se lo podían llevar a casa como premio. Lógico, si se piensa, que aquí, no se estaba acostumbrado a eso.

Estación de trenes de Montcada y Reixac.

MONTCADA Y REIXAC.
Pasados unos meses, la familia escolarizó a los mayores en El Puerto, y quedaron al cuidado de los abuelos maternos. Los padres y las dos pequeñas, Milagros  y Mercedes, se trasladaron a Cuenca. Nuevamente al cabo de unos meses, volvieron a casa. Pero, como ya he dicho, donde estaba el trabajo, debía estar la familia. Esta vez, se trasladaron a Torremolinos, para más tarde recalar en Montcada y Reixac. Esta es una ciudad dormitorio,  con muy buenas comunicaciones con Barcelona Capital. Ciertamente, en esta ciudad pasaron unos años inolvidables,  las dos pequeñas, estaban entregadas a la natación,  entrenaban cada día, y  consiguieron buen nivel, de hecho, en las competiciones, consiguieron  algunos trofeos. Los mayores,  enseguida  encontraron empleo.

Como digo fueron unos años muy felices. Aunque  aquí  no nació, su primera amistad, pues fue en Torremolinos,  donde conoció a una pequeñita  de nombre Esperanza,  a la que desafortunadamente, nunca  más volvió a ver, tras la itinerante vida que llevaron a causa del trabajo, del cabeza de familia. Fue definitivamente en Montcada, donde realmente encontró el verdadero sentido, de la palabra amistad. Debido a su carácter abierto y a su simpatía, de seguida se adaptó al  pulso de esta pequeña pero viva ciudad y a sus nuevos convecinos.   Los domingos, de mañana, eran obligados,  los paseos  por la calle mayor, y  hacer  una visita a Mallafré - no sé bien, si era confitería, heladería, o churrería-, y como no, por la tarde al infantil. Ciertamente la familia se adaptó perfectamente  a esta ciudad, pero la fatalidad, quiso que  Milagros Vélez Hidalgo- su madre- enfermara y decidieran volver de nuevo  a casa.

DE VUELTA A EL PUERTO.
La vuelta, sobre todo para las pequeñas, no fue fácil, pues echaban de menos, a los amigo(a)s, el colegio, los entrenamientos, en la piscina municipal, por cierto  que el entrenador para competiciones era MiKel  Pessarrodona, un conocido profesional de la natación española, en definitiva  añoraban todo lo que tuviera que ver con Montcada iReixac.

La calle Vicario, al atardecer, con la Prioral al fondo. /Foto: Victor Kaposi.

PLASTIMAR.
Pero a Merchi,  su simpatía y bondad, le abría puertas y corazones, así que pronto hizo amistades nuevas. Con  solo catorce años,  decidió, que  debía aportar algo a la familia, así que se arregló, de domingo y se encaminó a Plastimar- este era un comercio, dedicado  a múltiples artículos ubicado en la calle Vicario. A sus dueños, Carlos Campoy y Teresa  les gustó,  su  desenvoltura y  franqueza. Nunca nadie más diligente y dispuesto en su trabajo. Era una niña sí, pero  sabía lo que quería, y lo llevaba a cabo con diligencia y entrega. ¿Creíais que esta chiquilla de apenas catorce años se iba a conformar? Ya les digo yo que no, su espíritu inquieto, y sus ganas de ayudar, le llevo, a vender por catálogo. Los domingos,  montada en su bicicleta, recorría las casas de sus familiares y amigos invitándolos a comprar. ¿Se acuerdan del eslogan: ‘Avon llama a su puerta’? Pues nunca, podría encontrar esta firma una sonrisa más franca, que la de esta jovencita. Le  siguieron: Tupperware, Cristian Lay --con esta empresa ha estado años-- perfumes etc. Se podría decir, que  era una luchadora nata, y desde luego lo sigue siendo.

Y despertaron los primeros sentimientos.

Manolo Paz Muñoz y su mujer, Mercedes Cruz Vélez.

En este tiempo conoció, a quien años después sería su marido, Manolo Paz Muñoz. Se que mucho lo conoceréis por su etapa futbolista en el Jerez Industrial o por su profesión como funcionario municipal en la Policía Local, pero para los que no, solo os diré, que es un policía con mucho arte, y un hombre bueno. ¡No, esperen!  no es que sea solo buena persona, no, es que es un hombre tremendamente honesto y  con un corazón enorme y generoso. No solo lo parece, realmente es un tío genial.

Los hijos del matrimonio, de pie Chiqui y Hugo; sentados Marta y Abraham.

CUATRO HIJOS PARA EL FÚTBOL.
Con apenas veinte años ya tenían  a sus dos primeros hijos: Abraham y José Manuel --Chiqui--, pero no crean que era una niña jugando con muñecas, no, era una joven, valerosa y trabajadora, que saco con matricula, su doctorado como madre. Fue una década después cuándo vinieron al mundo: Hugo y Marta, los pequeños. (continuará) (Texto: María Jesús Vela Durán).

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Ana Mato Adrover, nació en Madrid el 24 de septiembre de 1959. Tiene casa en El Puerto de Santa María. Pocas personas hay en el PP que conozcan mejor su partido que la  ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato, y posiblemente no hay nadie como ella para sentar en torno a una mesa a un grupo de dirigentes y ponerles a trabajar sin que se escape detalle o chirríe el mensaje. Es posiblemente la virtud más destacada de Ana Mato, su facilidad para coordinar equipos, campañas y mensajes, no en balde a eso se ha dedicado prácticamente desde que entró en política a principios de los 80 de la mano de Jorge Vestrynge.

Que es uno de los ojitos derechos de Rajoy --en ese cupo privilegiado también están Soraya Sáenz de Santamaría y María Dolores De Cospedal-- no lo duda nadie, y que el presidente del Gobierno admira de ella su entrega al trabajo, su discreción y su eficacia, tampoco. Por algo la puso a su lado en el Comité de Dirección del PP en 2008 como vicesecretaria de Organización, y por eso también la designó directora de las campañas más exitosas de la historia de los populares, las autonómicas y locales de mayo y las generales de noviembre de 2011 y luego como ministra del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Un departamento que tiene pendiente conseguir un pacto de Estado por la sanidad que asegure la cohesión y la equidad entre las comunidades autónomas y la sostenibilidad del sistema sanitario público en un contexto de crisis económica.

El pasado año, durante la presentación del cartel de la Feria de El Puerto en Madrid, dedicada a los países iberoamericanos, junto al alcalde de la Ciudad, Enrique Moresco.

A sus 53 años, con tres hijos -dos de ellos alrededor de los 20-, a Ana Mato le ha tocado dejar las cocinas del PP y de cocer decisiones para otros y dar la cara para anunciar iniciativas propias. En eso su experiencia es menor, y hay quien en el seno del Partido Popular duda de que se pueda mostrar tan eficaz delante de los medios de comunicación. Pero Mato no es mujer que se arredre y si por algo se caracteriza, dicen sus allegados, es por enfrentarse a los retos dando la cara, sin aspavientos ni histrionismos, sino calladamente, estudiando muchos los pasos que dar. Uno repasa su trayectoria y queda claro, al fin y al cabo la suya es una carrera cuesta arriba que ha hecho despacio, pero sin desfallecer.

Primero en Alianza Popular al mando del departamento de Información, después como subdirectora de José María Aznar en la Presidencia de Castilla y León, donde continuó como asesora del sucesor, Juan José Lucas; luego regreso a Madrid, a la Asamblea autonómica para, por fin, en 1996, integrarse en la Ejecutiva del PP con el padrinazgo del propio Aznar. Desde entonces hasta ahora, y salvo un paréntesis como eurodiputada en Bruselas, destino que ella pidió para familiarizarse con la política europea y perfeccionar un idioma que ya maneja bien, el inglés, no se ha movido de las altas esferas del partido, pero sin asomar mucho por el escaparate, siempre a la espalda del líder:

Hasta procesos verdaderamente complejos ha tenido que gestionar en los reservados de los restaurantes, como aquellas comidas con Francisco Álvarez Cascos para abordar la candidatura a la Presidencia de Asturias. La única que pudo hablar con el exministro fue ella, pues entre sus talentos también está la facilidad para llevarse bien con todo el mundo y no pisar a nadie.

Durante una visita al CEEI (Centro Europeo de Empresas e Innovación) Bahía de Cádiz, en El Puerto, el año 2009.

Mato no es de cavilar ella sola sobre las decisiones que tomar, al contrario: piensa en un equipo, les pregunta, los designa y comienzan las reuniones; ella pone los asuntos sobre la mesa y alienta debates duraderos hasta que sale en claro cómo actuar. Se entrega a este sistema más por devoción que por responsabilidad, a veces ni descansa o se detiene para comer, y ya algunos miembros de su equipo bromean con lo hartos que están de almorzar entre envases de plástico. Ella misma ha reconocido que entraba a trabajar a primera hora y se iba a su casa cuando en Génova sólo quedaban los guardias de seguridad. Entonces, cogía su utilitario, se iba  a su casa de las afueras de Madrid, cena poco, procura charlar con sus hijos y se va a dormir, a veces con un libro entre las manos, a veces sin nada, agotada.

Le encanta perder el tiempo en su casa de El Puerto de Santa María, e incluso irse de viaje con sus hijos a alguna capital europea -antes de la campaña de las generales se reservó su primer fin de semana en meses para irse a París-.

De izquierda a derecha, Teófila Martínez, Ana Mato y Ana Rosa Quintana en un tendido en los Toros de El Puerto.

Quienes la conocen sólo pueden quererla: sus colaboradores, Juan Carlos Vera, José Antonio Bermúdez de Castro, Alfonso Serrano o María Ávila, sencillamente la adoran. Ahora en el Gobierno, sigue trabajando a destajo y pensando en que no ve a sus hijos lo suficiente. Pero lo hará en silencio, entregada, entre comidas de despacho y restos de ensaladas del "Rodilla".  (Texto: Ángel A. Giménez).

Francisco Martínez Tous --Paco Tous-- aunque nacido en Sevila, el 10 de febrero de 1964, se crió  en El Puerto de Santa María al que le encanta, al regresar a su ciudad, "comprar pescado en la Plaza, en Ventura". No está casado, pero tiene dos hijos, un niño y una niña.

Es un reconocido actor de teatro con su propia compañía ‘Los Ulen’ y televisión, que estrena ahora nueva temporada ‘Con el culo al Aire’, tras haber triunfado con ‘Los hombres de Paco’, en el papel de Paco Miranda (2005-2010) emitida por Antena 3. En el 2011 realiza su primer papel protagonista en cine (anteriormente había realizado varios papeles menores), interpretando al golpista Antonio Tejero en la película del 23-F: la película.

Ligado desde sus inicios al teatro,  concretamente al Instituto del Teatro de Sevilla, es miembro fundador de la compañía Los Ulen, surgida a finales de la década de los ochenta del siglo pasado.. En la actualidad es una de las compañías andaluzas de mayor prestigio. Estuvo también trabajando varios años como actor de animación en vivo en el parque temático Isla Mágica de Sevilla.

FILMOGRAFÍA.
Cine: Fuga de cerebros 2 (2011). 23-F: la película (2011). Esperpentos (2008). Alatriste (2006). 15 días contigo (2005). Solas (1999). Los invitados (1987). Las dos orillas (1987)
Cortometrajes: En la otra camilla (2008). Paseo (2007). Hombres de paja (2005). Alacranes (2004).
Televisión: Con el culo al aire (2012-presente). Los hombres de Paco (2005-2010, 117 episodios). Saturday Night Live (2009, Episodio: Amparo Baró/Muchachito Bombo Infierno). La familia Mata (2008, Episodio: ¡Qué bello es ser un Mata!). Martes de Carnaval (2008, Episodio: Los cuernos de Don Friolera). Año 400 (2008, Episodio: El imperio se rompe). El comisario (2006, Episodio: Fuego y plomo)

Está en posesión de los Premios de la Unión de Actores siendo candidato al mejor actor protagonista de la televisión en 2006, con los hombres de Paco.

Los protagonistas de 'Los Hombres de Paco', con  Paco Tous al frente.

LOS HOMBRES DE PACO.
El personaje de Tous en la serie 'Los Hombres de Paco', Paco Miranda llegó a Inspector Jefe gracias al enchufe de su suegro, un eminente policía muy bien situado, que se encarga de echárselo en cara a la mínima de cambio y de leerle la cartilla asiduamente, recordándole como deberían hacerse las cosas. Se casó con Lola de penalti, su suegro, Don Lorenzo, le llevó prácticamente a punta de pistola al altar. Siempre ha vivido agobiado por la amenaza del despido y por el miedo a no llegar a fin de mes con su escaso sueldo.Su principal apoyo siempre fue su familia, pero las cosas se han ido torciendo con el tiempo y ahora vive lejos de su mujer  y Sara su hija, se casó con su mejor amigo y se fue a trabajar a Estados Unidos. Se encuentra solo y algo deprimido. Intenta siempre ocultar sus meteduras de pata, mintiendo a su suegro, sus compañeros y, cuando vivía con su mujer, a ella misma. No es muy listo, pero el corazón no le cabe en el pecho. Se obnubila con facilidad y acepta las soluciones más descabelladas para los problemas que se le plantean, porque sus hombres siempre acaban liándole, su inseguridad le lleva a confiar en sus ideas peregrinas.


Paco Tous, en el papel del golpista Coronel Tejero, en la pelícual 23 F, encañonando al personaje que interpretaba a Adolfo Suárez.

23- F, LA PELÍCULA.
Francamente una película muy lograda en ru rigor histórico-objetivo. Todo un reto de precisión histórica. Una radiografía. La película comienza unas horas antes de ocupar el Congreso de los Diputados, desde una Tejero que se despide de su mujer, aun rey que se entera de todo justo cuando llegaba de hacer unas horas de ejercicio.

Un diez merecidísimo a Paco Tous por la caracterización de Tejero tan lograda, reflejando en esos últimos momentos la tensión, el cansancio, el dramatismo de la situación. Así como Juan Diego en el papel de Armada. Después de 30 años de lo sucedido, Chema Peña ha encontrado la suficiente perspectiva histórica para meterse en aquella situación y ofrecer al espectador un minucioso detalle de lo sucedido. Lo único que se hecha de menos es que comienza con la ocupación y no con todo el entramado que se iba forjando anteriormente, con todas las reuniones de los golpistas planeando su ideal de futuro.

El arranque es muy poderoso, con ese resumen con imágenes reales de Tve para resumir en pocos segundos el recorrido de la trancisión hasta el año 1981, acompañado por una buena música de Antonio Fernández. Y otra cosa muy lograda es el decorado del emiciclo, esta muy consigo. Por momentos parace el auténtico, como tambén lo parece la propia película, que por momentos, más que una película, parece que estamos viendo un buen documental. (Texto: Oscar M.)

Natalia Roig interpreta a Alicia, Henar Jiménez interpreta a Dulce y Paco Tous interpreta a Tino, en 'Con el culo al aire'.

NUEVA TEMPORADA: CON EL CULO AL AIRE.
Paco  Tous, protagonista de la serie 'con el culo al aire'. El actor andaluz que encarna al ingenuo Tino en la comedia de Antena 3 tendrá que deshacerse de su medio de vida, la churrería, en la segunda temporada que llega en enero. Acaba de concluir la grabación de la segunda temporada de Con el culo al aire, una telecomedia de Antena 3 producida por Notro TV que presenta una cara amarga de la crisis con un rictus de sonrisa, y también de optimismo, entre los residentes en un camping convertido casi en un campo de refugiados sociales. El actor portuense Paco  Tous  es quien encarna a Tino en esta serie, el más proactivo del lugar y que tendrá que buscar la vida por las ferias por se ve obligado a desprenderse de su querida churrería ambulante. A mediados de enero, tras las fiestas, regresará esta ficción.

--Tal como ha pasado en la vida real, entre nosotros con la crisis, ¿Las cosas también irán a peor entre los protagonistas de Con el culo al aire? --Sí, van a peor. A peor, como casi todo el mundo. Y para algunos, muy a peor. La serie tiene que ser un reflejo de lo que de verdad se vive en la calle. Es una de las exigencias que asumimos, Con el culo al aire tiene que ser real, auténtica. Pero aunque las cosas vayan tan mal esta comedia tiene un rotundo tono vitalista. Hay más crisis, pero también más compañerismo, más solidaridad. Lo que está pasando en este país ¿no? Pues nosotros lo contamos a través de nuestras vivencias.

--Un ejemplo para los espectadores, y en especial para los que se ven reflejados en esas situaciones, a través de la risa. --Es algo casi catártico con nuestro público. Es una conexión con quienes nos siguen. No cesan los desahucios y nosotros utilizamos el humor para hablar de eso y reflexionar sobre lo que pasa y damos nuestras posibles soluciones desde el humor y el optimismo. --El ritmo de unos diálogos muy cáusticos es otra de las bazas ¿cómo trabajan esos duelos dialécticos que hieren con mucha guasa? --Los trabajamos para esos duelos se transmitan con fuerza y con complicidad con los espectadores. No podemos dejar de lado la realidad ni en las palabras que están en la calle, ni en la forma de pronunciarlas. Una manera muy evidente de ser auténticos.

--¿Ven una salida a la crisis desde su camping? --Los personajes de Con el culo al aire han tomado una solución de urgencia, la de vivir en el camping, que se convierte en una forma de vida. Muy ecológica, además ¿por qué no vivir en un camping sin el lastre de una hipoteca, sin los agobios de una cantidad que no puedes asumir? Tino ya no se iría a un piso después de haber encontrado a tantos amigos. Y yo como actor, también he encontrado a muchos amigos en este trabajo. Eso también se transmite de alguna manera. --¿Y qué le va a pasar a Tino? --Se deshace de la churrería porque no tiene más remedio y el Marqués se convierte en mi socio para ir de feria en feria buscándonos la vida. Tino se nos hace todo un feriante con el Marqués (el pesonaje José Luis Ercilurrutigastañazagogeascoa, interpretado por Iñaki Miramón).

--Y en la vida real ¿qué tal le va a usted con la tele y el teatro? --Me siento un privilegiado. Tengo esta serie y puedo trabajar a gusto con la compañía de Los Ulen, que estamos preparando cosas nuevas. Ni una pizca de queja puedo tener. --Esta temporada es más corta ¿recortes también en las propias series? --Es comprensible que no se puede arriesgar tanto como antes y el dinero hay que cuidarlo más que nunca. Es una forma de compromenternos aún más con la serie. Poco a poco, menos capítulos pero más intensidad. -Un día se vio protagonizando una serie, Los hombres de Paco , y todo cambió para usted. ¿Cuándo empezó todo a cambiar en su carrera cuando su vida estaba centrada en Los Ulen? --Eso se lo debo al director de casting de Globomedia, Luis San Narciso. Me vio en un vídeo y quiso conocerme. Parece que lo tenía claro. Semanas después se me ofrecía Los hombres de Paco  y son de esas oportunidades que no se pueden desaprovechar si tienen tanta fe en ti.

--¿Reconoce que fue un trabajo fundamental? --Por supuesto, le debo todo a esa serie y algún día espero trabajar de nuevo con Globomedia y con quienes me dieron esa oportunidad para disfrutar del buen momento en que me encuentro ahora. En la serie actual estoy Con el culo al aire, pero en el trabajo me siento protegido, a gusto y si no con futuro, porque nunca se sabe qué puede ocurrir, con mucho presente. Y Los Ulen siguen siendo mi vida. antena 3 Paco  Tous  como Tino en 'Con el culo al aire'. (Texto: Francisco Andrés Gallardo).

 

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(continuación)

Calles del centro, escenarios de recorridos de procesiones del Corpus y de la Virgen de los Milagros, olores a romero y nardos que anunciaban el comienzo y el final del verano. Olor a primavera, a azahar, a Semana Santa, a cera, incienso y a naftalina de las dalmáticas de los monaguillos. /En la imagen, el arcipreste de la Ciudad, Manuel Salido y el miembro de la Archicofradía del Santísimo, Ramón Jiménez Loma, en una procesión del Corpus de los años sesenta.

A veces, siempre en compañía de mi hermano, me aventuraba para explorar nuevos límites, nuevas calles hasta lo que hoy llamamos Barrio Alto. Nuevas sensaciones, gitanos de la calle de la Rosa y un olor nuevo, el de alhucema quemada (parece que para favorecer el sueño), miré a mi hermano y le dije: "¡Huele a vieja!". Recuerdo el olor de otra aventura, me intrigaba un indigente al que veia algunas veces sentado en una casapuerta comiendo pan y pescado frito (o "mijitas", no lo sabía). Quise experimentar esa sensación de "ser pobre" comprando su misma comida en el freidor de la calle Nevería y adentrarnos en calles oscuras, donde nadie nos viese, y vivir a fondo la sensación de ser mendigo por un instante. Tal vez fue mi forma de ser solidario con su injusta desventura.

Muchos adolescentes de mi edad frecuentaban el salón de juegos de la calle Palacios, billares y futbolines a los que mis padres me prohibían el acceso, pero no pusieron pega para apuntarme a Acción Católica, donde había un futbolín y una mesa de ping-pong. Nuevos olores de comida benéfica los domingos, donde se instalaba un comedor (con acceso,por la calle Diego Niño) gestionado por las Damas de la Caridad y donde colaborábamos instalando y sirviendo las mesas. A partir de ahí, mi hermano se integró en una pandilla de amigos y me cambió por los guateques de azotea.

La pubertad llegó al mismo tiempo que el turismo. Olor a coco del bronceado de las guiris del "Cangrejo Rojo", las niñas de mi pandilla preferían sin embargo un preparado de aceite de oliva, Inma y Carlota olían a ensalada en el Club Náutico. /En la imagen de la izquierda, publicidad del Cangrej Rojo, luego Club Mediterráneo.

Los olores de la plaza no formaron parte de mi primera infancia. Algunos recuerdos de ver a animales disfrazados, creo que por Todos los Santos o la Inmaculada. Funesto y grotesco. Nada que ver con el olor a chicharrones y manteca colorá, tan poderosos como el de los puestos de pescado. Olor a hierbabuena, apio y fruta del Vela en la Placilla.

El tiempo vuela y el otoño del 68, el otoño de las nuevas ideas y ansias de libertad, me lleva al último Preu de los Jesuítas (luego sería Cou), Pepe Buhigas, Miguel León, Javier Díaz, Tony Castillo, Emilio Flor, compañeros, amigos. Colegio de los Jesuítas y la casa de Faelo en la calle Larga, puntos opuestos en la distancia y tal vez en la mente de los curas, pero genialmente complementarios para comprender que la cultura es hermana de la libertad. Olores denlas calles Santa Lucía, Durango, Conejitos, San Francisco. Visita por las tardes a casa de Faelo, olor a jazmines y dama de noche, embriaguez de perfumes, de música clásica, poesía y de alguna copita del barrilito de fino. Placer infinito y paz interior en las puestas de sol de Fuentebravía.

Sopa de Tomate, hecha con pan duro a fuerza del Levante.           

A todo esto, ¿y el Levante?. De entrada, el Levante huele a Estrecho, a los Alcornocales y a las colinas de Vejer, a Valdelagrana y a Guadalete, a sirena del vapor en la azotea y a gaviotas que se adentran en tierra. El dolor de los juanetes de mi abuela, los brincos repentinos de los gatos, el "pato" de las niñas de la pandilla y los delirios de más de cuatro anunciaban su llegada. Para saber más sobre la influencia del viento de Levante recomiendo el opúsculo escrito por el bueno de Enrique Bartolomé. Y si el Levante pone el pan duro, bienvenidos sean la sopa de tomate, el ajo caliente y las torrijas, todo tiene su parte buena, para eso somos del Puerto.

Vivir en Francia me aportó innumerables beneficios ideológicos, culturales, profesionales y familiares. Cuando veníamos de vacaciones dejábamos la autopista en Jerez y no en Puerto Real para buscar un sentimiento apoteósico: divisar El Puerto desde lo alto de la cuesta de Matajaca, el mar, las salinas... y oler, oler El Puerto, porque los olores de lo vivido son eternos.

Pisa de la uva por el sistema tradicional.

¿Qué diferencia puede existir entre el olor a vino fino en una calle bodeguera de El Puerto y en otra de Jerez? La respuesta merece detenerse un instante. Cuando los 20 o 30 millones de células olfativas captan un olor, la información llega al sistema límbico y al hipotálamo, que son las regiones cerebrales responsables delasmemociones, sentimientos, instintos e impulsos. Ese olor va a modificar directamente nuestro comportamiento y las funciones corporales (producirá emociones, sentimientos de adhesión, rechazo). Sólo más tarde, parte de la información olorosa alcanza la corteza cerebral y se torna consciente.

Al tornarse consciente, el olor se racionaliza, se cataloga y se generaliza: en todas las calles bodegueras del marco de Jerez el olor a vino fino es el mismo, pero el que percibo en El Puerto es el mío, el que descubrí, el que generó en mí determinadas emociones antes de aprenderlo y guardarlo en la memoria para reconocerlo en otros lugares. Donde quiera que huela a vino fino, mi memoria dirá: "¡El Puerto!"

En base a esta premisa he pretendido describir olores que, desde la infancia, jalonaron mi vida, crónica del conocimiento, emociones y vínculos que estructuraron y definieron mi personalidad afectiva y mi conciencia de pertenencia a esta tierra. (Texto: Diego Utrera Sánchez)

El primogénito, según el artículo 31 del Código Civil, es el que nace antes, lo que en el caso de que los hubiera habido, tendría los derechos que la ley reconozca al primogénito, en este caso a Agustín sobre Fernando, ya que el primero nació antes, valga el juego de palabras. Tienen una hermana, María Antonia, que vive en El Ferrol , en Galicia.

De izquierda a derecha, Fernando y Agustín, en la terraza del Bar Santa María.

Agustín y Fernando Álvarez Oreni  nacen en Cádiz, en el Hospital de Mora, dado que el embarazo de su madre, Isabel Oreni Mayi --casada con el que fuera primer acalle democrático, Antonio Alvarez Herrera, con nótula núm. 362 en GdP-- era considerado de alto riesgo al ser gemelos. A su regreso de Cádiz, vivieron su infancia en el domicilio familiar de una familia humilde, la que siempre tuve aquel líder sindical que fue Antonio Álvarez, en la calle Santa Lucía. Los niños estudiarán en el Colegio San Agustín, que era el que les correspondía, luego pasarían al Instituto Nacional de Bachillerato ‘Pedro Muñoz Seca’ y finalizarían su formación académica en el Colegio Safa-San Luis.

De pequeños en La Puntilla, Agustín, María Antonia y Fernando.

Pronto empezará la vida laboral de ambos, en la cocina del Hotel Puertobahía, como pinches, que continuarían en el Club Mediterráneo. Fernando, luego de hacer el servicio militar se fue a una cocina a Sevilla, y después sería conductor de hormigoneras, taxista y por último trabaja en transportes internacionales, donde lleva ya muchos años, profesión que le lleva a faltar de su casa -ambos hermanos están casados-- entre 12 y 16 días por los ciclos del transporte.

El Papi (ver nótulas núm. 009  y 564 en GdP), junto a la hermana de los mellizos, María Antonia.

Agustín trabajó también en la cocina del Madrugador y del Parque Acuático y, tras un corto periodo como instalador de electrodomésticos, su afición: el cine y la fotografía, le devino en profesión. Entrará a trabajar para El Periódico del Guadalete, primero y, cuando pasa a manos de José Antonio Mallou que forma el grupo de periódicos Información, será fotógrafo de la provincia con sede en Jerez durante cuatro años, para regresar a El Puerto Información en nuestra Ciudad: en total mas de 20 años como periodista gráfico hasta la finalización del contrato de muchos con una pretendido destino en Sevilla que la práctica totalidad rechazó. En la actualidad y tras superar un examen es trabajador municipal interino. Está casado con la profesora Rosa Jiménez Doello.

La vespa con matrícula CA-21988, matriculada en 1959 y conducida por Pepe Cabrera, lleva de ‘paquete’ a dos intrépidos motoristas Juan Monge Reinado y Paco Dueñas Redondo. La imagen, tomada desde la acera del antiguo ayuntamiento, muestra dos peculiares camiones de la época delante de uno de los laterales de la plaza de Isaac Peral.

En la imagen, inferior, los Renedo Varela, en su casa de la calle San Bartolomé, 14,  De izquierda a derecha, Domingo, María Teresa --que vive en Estados Unidos--, Pilar, Javier, Jaime, la madre Hortensia Varela Moreno esposa de Domingo Luis Renedo Fernández, Hortensia, José Ignacio, María del Carmen y Natividad, que vive en Tucson (Arizona, EEUU). Faltan tres hermanos en la fotografía.

Imagen actual del patio donde fue tomada la fotografía, donde hoy se encuentra la pensión o ‘Bed an Breakfast’ de Penny y Alan, de nombre ‘Casa Número 6’.

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