A los toros, en coche de Juan Ávila. De izquierda a derecha, Magdalena y Mercedes Ávila (madre de Luis Suárez), Carmen Pérez Pastor, Enma Torrecillas, Mary Calero (madre de Javier Ruibal) y Luisa Calero. Al fondo se ve el otro coche Juan Ávila y a su hijo de nombre también Juan. Año 1928. (Foto: Colección LSA).
Feria año 1964. Caseta y Caballistas.
El ganadero Luis Sánchez y una hija del Maestro Dueñas. A pie, el alcalde, Luis Portillo.Año 1968.
Feria de 1974. Interior de una caseta. Sentados de izquierda a derecha, los concejales Enrique Pedregal, Rafael Sevilla, el alcalde Fernando Terry y el Primer Teniente de Alcalde, Carlos del Poyo Navas. De pié, Ignacio García López (conocido cariñosamente por el 'Padre Ignacio'), Santiago Díaz Cortés, Pepe Leal con un nieto en brazos, Manuel Gallardo Bernal, Jaime Gutiérrez Perea y Manolo García de Estudios Garpre. Puede ser, por los integrantes de la fotografía, en la Hermandad de los Afligidos. (Indentificación J.L.L.)
Penúlitmo año de la Feria en Crevillete. Rotonda de La Puntilla, en primer término la Caseta de la Peña 'Los Cachondos'. Año 1979. (Foto Rafa).
Manuel Vázquez León y su hijo José, delante de la Caseta de 'La Ostrea', de la sociedad Ostras del Sur.
Recinto Ferial de Las Banderas, con los árboles recién plantados. Año 1981. (Foto: Iñíguez).
Caseta de la Cadena SER. Personal perteneciente entonces al Parque Acuático. Entre ellos vemos a Rosa Rosado y a sus hermanos, Miguell Acosta, y otros. Año 1991.
Jóvenes en la Feria. Año 2008.
Mujeres de la Asociación de Vecinos de Sudamérica. Año 2009.
Hasta 1916 tuvo lugar la anterior feria de ganado que se celebraba en la ciudad durante el mes de septiembre.?La decadencia de esta cita mercantil la hizo desaparecer. Era una convocatoria mucho más comercial que festiva, que se remontaba al siglo XVIII y que ahondaba raíces en el Privilegio Real alfonsino de 1281.
El Rey Sabio concedió a Santa María del Puerto la celebración de dos ferias cada año y dos mercados a la semana. La velada con motivo de la festividad de la Patrona fue una eventual reminiscencia en las primeras décadas del siglo -no tenía continuidad-, de lo que fue la feria del ganado y que, en forma de verbena veraniega, imitaba en dimensión menor a las feria de la Vendimia de Jerez.
Feria de Ganado. Año 1945. (Foto: Justino Castsroverde).
Feria de Ganado. Año 1945. (Foto: Justino Castsroverde).
El precedente más ambicioso en El Puerto de la feria contemporánea se encuentra en la Exaltación al Vino Fino que se celebró en la Victoria en septiembre 1930, a instancias del entonces alcalde Eduardo Ruiz-Golluri.
Fue en el pleno municipal celebrado el 17 de enero de 1945 cuando se creó la Feria de Primavera con la filosofía de la que ha llegado hasta este momento. Ignacio Osborne como alcalde, y Eduardo Ciria, Manuel Gago, José Merello y Pedro Salvatierra como tenientes de alcalde, acordaron su instauración.
Portada de Feria. Año 1962. (Foto: Rasero).
Con la reincorporación económica de la posguerra, en 1943 y 44 se reanudó la Feria de Ganado en el Coto de la Isleta (aunque Antonio González Morillo, ‘Guindate’, afirma que un año antes en 1942 el participó en la primera Feria de Ganado organizada por el entonces alcalde, Fernando Terry del Cuvillo). En 1945, el Palmar de la Victoria, frente al Tiro de Pichón, volvería a ser el escenario del mercado de ganado, como en las décadas anteriores. La verbena nocturna pasaría al paseo de la Victoria, tal como ocurría en las fiestas veraniegas.
Caseta 'El Cortijo'. Paseo de la Victoria. En la imagen, a la izquierda, Enrique Letang Drouillon y su esposa, MªLoreto Benjumeda; la otra pareja son Miguel Herreria y Carmen Santoni. Año 1945. (Foto: Enrique Letang Drouillon. Colección VGL).
El Ayuntamiento había fijado la celebración para el final del mes de abril, a fin de beneficiar a ganaderos y agricultores y sumarse así al calendario tradicional de otras poblaciones. En aquella primera edición fue del 22 al 26 de abril, dedicándose las tres últimas a la actividad comercial. La exposición ganadera también utilizó terrenos pertenecientes a la sociedad cementera Plus Ultra, y el servicio municipal de aguas de Cádiz colocó una tubería de suministro para los abrevaderos. Al ganado, oficialmente se le sumaban los enganches, los jinetes, el vino y los entrañables farolillos verbeneros.
José Grado Hidalgo, redero jubilado, y unos amigos en la Feria de Ganado, aparece también 'El Luri', marinero desaparecido en un accidente de un barco. Año 1957.
En la fotografía de la izquierda, las hermanas Emi y Ada Vázquez, con nótula 388 en Gente del Puerto, en una instantánea ferial tomada en la década de los sesenta del siglo pasado.
El 22 de abril de 1945 nacía modestamente la Feria de Primavera portuense. La apuesta, paternalista y populista, funcionó desde el primer momento. La Feria se encuentra, desde entonces, en lugar privilegiado entre las preferencias populares, salvando cómodamente vaivenes políticos y sociales de toda índole. (Texto: Francisco Andrés Gallardo).
(Si tiene fotografías antiguas de la Feria y desea que sean publicadas en Gente del Puerto, puede ponerse en contacto con nosotros en la dirección de correo electrónico: gentedelpuerto@gmail.com)
Alfonso Carreto está jubilado desde hace doce años, y desde entonces las ferias las vive más tranquilas, pero siempre son intensas.
Cuando trabajaba en la Hermandad de Labradores y Ganaderos (tras la transición, Cámara Agraria Local) su misión en la fiesta se centraba en coordinar la feria de ganado que organizaba el Ayuntamiento.
Pero las ganas de pasarlo bien nunca las ha perdido.
"Me gusta la feria. Yo colaboraba en la organización del concurso de ganado y en concreto, entre los años 50 y 70, del vacuno lechero y caballar", detalla.
Unos doscientos ejemplares solían reunirse en cada edición. "Había concursos a ver qué vaca daba más en los ordeños, uno a las seis de la mañana y otro a las cinco de la tarde, en días sucesivos", explica de forma didáctica.
Eran otros tiempos.Parece que de otro siglo.En fin, son de otro siglo.
De aquellos años destaca la ganadería de los Arcila, los Lavi. En el ámbito caballar, a los Montes de Oca, los Terry o los Colón. El sitio casi fijo de Alfonso es su caseta Los del Homenaje, de la que fue fundador.
Primer Concurso de Fachadas de la Feria de El Puerto. Primer Premio. En la imagen, de izquierda a derecha, Alfonso Carreto, los concejales Juan Ponce, Serafín Álvarez Campana Rafael Sevilla y Manuel Lojo. (Foto Rafa).
Todo se debió a un almuerzo que se hizo en honor en 1969 hacia el concejal Serafín Álvarez y Juan de la Lastra se hizo eco en los medios." Aquel acto privado en la finca de El Pedroso fue malinterpretado por el gobernador civil, que incluso se quejó ante el alcalde, Terry Galarza", cuenta Carreto.Cuando aquellos amigos de Álvarez y Lastra decidieron reunirse en una caseta ya tenían su punto de referencia: aquel homenaje. Juan Durio, Carlos del Poyo o Ramón Nimo formaron parte de la relación de venerables portuenses que formaron una de las instituciones caseteras en el real.
La feria de Alfonso arranca sobre las dos y media de la tarde, "me quedo en la caseta hasta que me aburro", señala. Ese límite pueden ser las nueve y media de la noche o, si se encarta, las cuatro de la mañana. "Para la feria trasladamos nuestra casa a la caseta", resume Carreto sobre como es su vida en estos día. Allí en El Homenaje lo encontrarán y a veces reúne a toda la familia, a su mujer, a sus cuatro hijos y sus parejas, a sus siete nietos, y una relación de buenos amigos que nunca faltan en la tertulia.
En la caseta de Los del Homenaje. Año 2009. Alfonso Carreto , Beluca, Olga Ruiz, María Jesús Sordo, Silvia Estévez y Mavi Melgarejo. (foto: Fito Carreto).
"Esta siempre fue una caseta de entrada libre, la palabra privada nunca nos gustó", aprecia Alfonso, "pero si se pone caseta particular, es una expresión que agregamos para que aquel que venga patoso se corte un poquito, para poder actuar ante quien quiera no comportarse en nuestra caseta", aclara.
Pero para vérselas en Los del Homenaje hay que ser ya malaje.
Alfonso siempre está al quite con una botella para encarar, como él, con humor y sana sabiduría esta vida. (Texto: Francisco A. Gallardo).
Entrevista publicada en Diario de Cádiz, en el año 2000, a Manuel Jarque 'Chicharito'.
--A falta de dos meses para la feria ya tiene montada su caseta, que regenta este año su hijo Juan Antonio. ¿no está usted ya muy harto de la feria ? --Por supuesto, los años no perdonan y ya estoy mayor para tanto jaleo.
--Resúmame en dos frases su vida. --Desde los 14 años y hasta mi jubilación trabajé en el Ayuntamiento. Durante 60 años he estado en el Portuense como masajista.
--Y ahora ¿qué le une al Rácing? --Pues toda una vida ¿le parece poco? Ahora mismo sigo estando disponible para toda la ayuda que haga falta al club de mis amores.
--Para que el Racing Portuense ganara una copa de la UEFA usted sería capaz de… --¡¡Todo!!, pero de verdad, todo. Por ahora nos tenemos que imaginarlo en la 'pleiesteichon' de mi nieto.
--Pues pida usted otro deseo que quiera que se convierta en realidad.?- --Pues que el actual presidente nos dure muchos, muchos años. Me refiero por supuesto al presidente del Racing, José Cuevas.
--¿El ascensor futbolístico este nos llevará a la planta segunda, la segunda b? --Por supuesto, vamos para arriba. El año que viene estaremos en 2ª B y ya veremos si logramos estar en la 2ª A. Lo que también espero ver con mis ojos es el nuevo estadio, el que merecemos. Por cierto, cerquita de la Feria.
--Supongo que le gustará la ensaladilla con chícharos, con muchos chícharos. --Sin duda, está riquísima, los chícharos dan un sabor requetebueno. Los chícharos es que están buenos con todo, y se llevan bien con todo.
--Y los 'chicharitos' se llevan bien con todo el mundo --Con la buena gente al menos, sí.
--¿Cuando sale la primera ración de menudo? Ya mismo. --La primera olla está a punto de llegar de mi casa y estará para chuparse los dedos. La Feria ya la hemos inaugurado a nuestra manera.
Antonio Rodríguez García, nació en la calle Mazuela, núm. 6, el 13 de agosto de 1940, cuarto de cinco hermanos fruto del matrimonio formado entre Manuel Rodríguez García e Isabel García García. El apodo de 'el Bicho' le viene de familia. Su abuelo, que tenía una carbonería en la calle Ganado, un poco mas abajo del Bar Rueda, también era conocido con ese sobrenombre sin que Antonio sepa explicar por qué, ¿será porque allí también vendían leche y se pasaba de lo blanco a lo negro en cuestión de segundos? Antonio estudió en el colegio de Bellas Artes y, luego, en la calle Cielos con D. Manuel Alcón, frente a la Papelería Bollullo.
Bar Los Majara. 28 de julio de 1959. De izquierda a derecha, Pitito, Chaqueta, Kiko el Betunero, Juan Antonio Jarque Barrera, Eloy Izaguirre Vallar -el cartero- dueño del Bar , Antonio el Bicho, Manolo de la Venta Manolo (camino viejo de Rota).
Antonio recuerda su primer trabajo, con 8 años, guardando cochinos en el campo. Luego, con 14 años entraría como chicuco en Casa Eloy, en la calle Ganado esquina con Cruces: un almacén, estanco y tienda de bebidas de donde saldría con 34 años. Por cierto que almacén de comestibles sería luego traspasado a Roberto Caramé.
Antonio es uno de los fundadores de la Peña 'Los Majara' a mediados de los cincuenta del siglo pasado en aquel bar mítico de la calle Ganado, junto a Juan Antonio Jarque Barrera 'Kiko el Betunero; Manolo Carrizales, Manolo 'Baules', Ricardo Ragel Márquez, los hermanos Paco y Manolo Gabino, los hermanos Joaquín y Paco Caballero, ... muchos de los cuales hoy no están ya con nosotros. (En la imagen de la izquierda, Antonio en la Velada celebrada en La Victoria, junto a la desaparecida fuente luminosa, con un cubo de aquella famosa 'Tómbola del Cubo', hace 50 años el 9 de mayo de 1950).
En 1974 Antonio decide independizarse y abre un negocio de hostelería por su cuenta, en la misma calle Ganado, un poco más arriba: el Bar 'El Bicho', que regentará durante 7 años hasta que, en 1981 lo traspasa. Aquello tenía menos papeles que... y una inspección de Hacienda le hizo pensar que trabajar y llevar las cuentas con el fisco no era lo suyo. Así que Antonio cambia de oficio y entra a trabajar de evuentual en Bodegas Fernando A. de Terry. Y de camino, haciendo trabajos esporádicos en la construción, pintura y reparaciones en general. Luego se va trabajar a la explotación ganadaera de Doña Carmen, madre de Augusto Haupold, que era veterinaria, donde compartiría oficio de hombre para todo junto a Juan 'el Gallego'.
Antonio con su mujer, Teresa Villanueva Pérez, en una visita a Bodegas Osborne.
Antonio, en un puesto en el Parque en el año 2009.
Antonio se ha hecho famoso por ser el vendedor ambulante que más kilos de avellanas vende en la Semana Santa. La pasada han sido más de 120 kilos, unidos a trompetitas y la típica pelota con elástico de Semana Santa. Con una salvedad, aquellas pelotitas blancas, hechas de pellejo y cosidas a cascos, rellenas de serrín, con una cinta elástica ya no son las que fabricaban en Valencia, que dejó de ser rentable para los hijos de quienes las hacían y quizás alguna vienen de Jaen, pero Antonio las compra en un importador chino. También en Carnaval instala su puesto en el Parque Calderón con martillos. E incluso en la Plaza de Toros, entre toro y toro, se le ve con el canasto ofreciendo su mercancía. Por cierto que aquí a los cacahuetes se les ha llamado toda la vida avellanas o 'arvellanas' y las otras, las redondas, las que traen un solo fruto 'avellanas de los toros'. Y en verano se busca la vida como guarda de los puestos de artesanía y venta ambulante del Parque, en horario de 9 de la mañana a 6 de la tarde. Además reparte carteles y correspondencia.
Antonioi, en un puesto en el Parque en el año 2008.
Vamos que es un hombre que se busca la vida para haber sacado adelante a su familia. Casado con Teresa Villanueva Pérez, tiene tres hijos, el varon camarero del Bar la Mezquita desde hace muchos años.
Peña La Charanga. Caseta de mediado de los noventa del siglo pasado.
En la Feria, junto a su mujer, en el espacio del concurso morfológico.
Pero donde Antonio disfruta especialmente de su trabajo es en la Feria. Desde hace 17 años colabora con la Peña La Charanga, la mítica caseta que mejor gusto demuestra año a año decorando interior y exterior de la caseta, marcando una pauta de como se deben hacer las cosas. Antonio se ofrefció en 1993 a los peñistas para trabajar como montador y hace de todo: de guarda, ayuda en la decoración, pinta, hace portes, busca oficios, ... 12 días viene a durar su aventura ferial desde que se empieza a levantarr la caseta hasta su desmontaje, en el que por cierto, también participa de forma activa a sus casi 70 años bien cumplidos.
'El Bicho', contando su experiencia en el montaje de caseta de Feria.
Rafael Navas, en la improvisada redacción del Diario de la Feria, al inicio de su pregón. (Foto: Fito Carreto).
De izquierda a derecha, en primera fila, Tomás Valiente, Director Genereal del Grupo Joly, Millán Alegre, concejal de Fiestas, Lourdes Marín, Rafael Navas, Enrique Moresco, alcalde de la Ciudad, María del Carmen Osborne, Vicepresidenta de Osborne, José Luis Navarro, Hermano Mayor de la Oración en el Huerto y Raul Capdevila, concejal de Comunicación. En la fila de atrás vemos a los concejales socialistas María del Carmen Matiola e Ignacio García de Quirós. Desde Jerez y Cádiz se desplazaron numerosos amigos del pregonero, entre los que se encontraba el presidente de la Asociación de la Prensa gaditana, Fernando Santiago. (Foto: Fito Carreto).
Hortensia Renedo, aquella locutora que fue del primitivo Radio Puerto, durante su intervención del Pregón, evocando aquella radio de los sesenta del siglo pasado. (Foto: Fito Carreto).
(Fragmento)
El Puerto es mi caseta,
la de todo el año entero,
Semana Santa que reza,
carnaval por febrero.
Y la Feria de Primavera.
Todo cabe en mi caseta,
nunca nos sobra lo bueno.
Feria de día o Feria de noche. Día de las mujeres, día de los hombres. Fino o cerveza. Tortilla o pimientos. Traje o vaqueros. Sevillanas o discoteca. Albero o suelo de madera. Andando o en coche. En taxi o en autobús. Turrón o piñonate. Poniente o Levante. Noria o coches de choque. Barra o mesa.
La Feria es pura dualidad, un espacio entre el sueño y la realidad. ¿Por que tener que escoger si en el término medio está la virtud? Nada sobra cuando uno lo pasa bien.
ESCRIBE FERNANDO SANTIAGO
No sé de pregones ni de ferias. Frecuento poco ambos acontecimientos. Ayer me fui al de Rafa Navas en El Puerto, en esa caseta de nombre extraño que al parecer es un juego de palabras no muy brillante: Helo-Libo. Como es normal había en el pregón gran cantidad de gente que proviene del mundo del periodismo tanto en su vertiente empresarial como profesional: Tomás Valiente, Mar Castro, Kiki y Carmela, Tily, Mercedes Crespo, Francis Gallardo, Modesto Barragán , Pipi Gago, David Fernández, Fito Carreto y muchos otros. Según Javier Sánchez [Vicepresidente de la Confederación de Empresarios de Cádiz], que allí estaba, nunca antes había habido tantos jerezanos en un pregón de feria en El Puerto.
El pregón fue muy periodístico. Recordó a periodistas portuenses en sus facetas de radio, televisión, prensa escrita e internet. Le añadió los versos que, imagino, forman parte de las claves del género pregonero. Hizo Rafa los juegos de palabras que tanto le gustan, aunque con menos incisivos de lo que a él le gusta, quizás porque el marco no le permitía soltar alguna pequeña maldad que otra. Me senté con Pepe Mendoza, atlético convicto y confeso.
Se quedó en el debe la copa de manzanilla que me comprometí con Rafa Navas porque el pregón terminó a las 12 de la noche, hora a la que yo suelo estar en la cama. Creo que es el cuarto pregón al que voy en mi vida, y los cuatro por amistad: Fernando Pérez Cabrales en La Palma, Juan Manzorro en Santo Domingo y Emilio López Mompell el de Semana Santa en el Falla. Al menos este no tenía ningún sesgo capilla ni religioso. Y no era en Jerez.
El Pregón de 1995 fue ofrecido, conjuntamente, por Juan Ignacio Varela Gilabert, Manuel Martínez Alfonso, Serafín Álvarez-Campana Gaztelu, Francisco del Castillo-Merino Tellería, Juan Durio Siloniz, Luis Suárez Ávila, Enrique Pedregal Valenzuela, Jesús Nogués Ropero, Antonio Muñoz Cuenca y Juan Villarreal Panadero.
El Pregón de la Hermandad del Olivo --el pregón oficioso de la Feria de Primavera-- se viene pronunciando, de forma ininterrumpida desde hace 29 años. Al principio se celebraba el domingo anterior a la fiesta, al mediodía, siendo el primer pregonero Juan Ignacio Varela Gilabert, en la primavera de 1981. Desde entonces, y hasta nuestros días, Manuel Martínez Alfonso, Serafín Álvarez-Campana, Paco del Castillo, Venancio González, Francisco Castilla, Juan Villarreal, Juan Durio Silóniz, el recordado Agustín Merello, Luis Suárez, Enrique Pedregal y Jesús Nogués, Antonio Muñoz Cuenca, Inmaculada Cáliz, Antonio León Manjón, Enrique Víctor de Mora, Modesto Barragán, Pedro Payan, José Luis Zarzana, José Manuel Castilla, Emilio Flor, Francisco Andrés Gallardo, Fernando Durán y Luis Ortega Fernández, Marco Antonio Gómez, Gabriel Álvarez y Mario Prieto Nieto en la última edición, han pregonado durante 28 ediciones la Fiesta del Vino Fino. (A la izquierda, pergamino que se enterró en el suelo de la Caseta de Helo-Libo).
Esta noche, a las 21:30 Rafael Navas Renedo, Director de Diario de Cádiz, (en la imagen de la izquierda) presentará una interesante propuesta de anuncio de la Feria, donde el periodismo, sus vivencias de la Feria, la familia, los amigos y la idiosincrasia portuense deleitarán a cuantos tengan el privilegio de escucharlo en directo. (Más información en el Blog del Pregonero de la Feria).
ENTIERRO DE LA PRIMERA BOTELLA DE FINO.
El 17 de mayo de 1981, --hace 29 años-- en el nuevo emplazamiento de la caseta de Helo-Libo, en el Real de la Feria en Las Banderas, tuvo lugar a la una de la tarde el entierro de una jarra bodeguera, sellada, con media botella de Fino Quinta, un ejemplar de Diario de Cádiz de la fecha y monedas de curso legal, a modo de primera piedra casetera o cápsula del tiempo. Mas adelante, con un cambio de emplazamiento de la Caseta, habría traslado en procesión, del que queda constancia en un documento de video, animado con unas décimas de Paco del Castillo.
En la fotografía, firmando, Antonio Herrero, detrás el alcalde, Antonio Álvarez Herrera, Juan Fernández, Casimiro Rodríguez y Eugenio Pedregal, entre otros que no reconocemos. (Foto Rafa).
El pergamino que daba fe de todo ello y que se encontraba dentro de la jarra iba firmado, en representación de las autoridades locales, por Antonio Álvarez Herrera, alcalde de la Ciudad y el concejal de Cultura, Antonio Muñoz Cuenca. Por Diario de Cádiz, la periodista Tily Santiago, un representante de Bodegas Osborne y por la Hermandad del Olivo, Eugenio Pedregal, Luis Ortega, Ana María Ortega, María Luisa López, Adolfo Ortega, Jesús Nogués, y otros cuya firma no es legible. En el pergamino se deja constancia, para las generaciones venideras, de la ubicación de la Caseta
En esta imagen, aparecen Jesús Nogués Ropero, Casimiro Rodríguez leyendo el pergamino, José María Morillo (con barba), Enrique Ortega Simeón portando la jarra bodeguera y Antonio Álvarez. A la izquierda el trípode de obra que marcaba el sitio donde se enterraría la media botella, con un lazo con los colores de la bandera de España. (Foto Rafa).
Nótula elaborada con información facilitada por Francis Dueñas Crespo.
Juan A. Villarreal Panadero, nació --“le nacieron” dice él-- el 21 de mayo de 1954 en Córdoba, ciudad de la que procede toda su familia materna, aunque, pasado poco más de un mes, llegó por primera vez a El Puerto, para quedarse definitivamente.
El año 1954, nacieron también, la cantautora catalana Marina Rosell, la actriz y modelo estadounidense René Russo, el actor John Travolta, el actor, productor y director de cine de origen chino, Jackie Chan, la actriz y modelo española, Amparo Muñoz, la política alemana y canciller, Angela Merkel; Hugo Chavez, presidente de Venezuela, el actor Antonio Resines, el cantautor español de Radio Futura Santiago Auserón; el músico, cantante y compositor británico Elvis Costello, el director de cine y músico serbio Emir Kustirica; Prachanda, líder maoísta en la guerrilla del Nepal, iniciada en 1996. Ese mismo año, le otorgaron el Premio Nobel de Literatura a Ernest Hemingway y el de la Paz a la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados.
Su infancia, a caballo entre las dos ciudades, por aquello de visitar a los abuelos, la pasó viviendo en la calle de San Bartolomé y acudiendo a los colegios de Las Carmelitas y de La Salle. El bachillerato lo estudió en el colegio de San Luis Gonzaga. Comenzó sus estudios universitarios en Cádiz y los concluyó en la Universidad de Sevilla en la que se Licenció en Filosofía y Letras, en la especialidad de Lengua y literatura Españolas. Está casado, tiene tres hijas y dos nietas.
En su etapa de director del IES José Luis Tejada, durante la visita del entonces Delegado Provincial de Educación --hoy Director General de Juego s y Espectáculos de la Junta de Andalucía, Manuel Brenes, con un grupo de alumnos y profesores, entre los que se encuentra Jesús Py.
Estuvo trabajando como profesor en el colegio de San Luis Gonzaga hasta el año 1984 en el que aprobó las oposiciones y se incorporó a la enseñanza pública. Desde entonces, ha estado en institutos de Ubrique, Jerez y Rota. En el año 1992 ocupó su plaza en el instituto José Luis Tejada de nuestra ciudad, en el que permanece en la actualidad y del que ha sido director durante seis años.
De izquierda a derecha, Ramón González Montaño, Monseñor Rafael Bellido Caro y Juan Villarreal Panadero, el día de su ordenación como Diácono, en la Iglesia de San Marcos.
Ese mismo año de 1992, el año de la Exposición Universal de Sevilla, se ordenó como Diácono Permanente en la catedral de Jerez, tras cinco años de formación teológica. Como Diácono ha ejercido su ministerio en la parroquia de San Marcos, en San Joaquín y desde 1995 trabaja en la Pastoral Penitenciaria, desempeñando la función de capellán del Centro Penitenciairio Puerto I aunque también visita a los presos de Puerto II.
De izquieda a derecha, Juan Villarreal, José Galán Venegas, entonces Hermano Mayor de la Hermandad del Carmen y el que fuera Obispo de Jerez-Asidonia, Rafael Bellido Caro.
Es también profesor del Instituto Superior de Ciencias Religiosas de Jerez, donde imparte la asignatura “La idea de Dios en la Literatura” a los alumnos de 4º y 5º. Ha pronunciado, asimismo multitud de charlas y conferencias tanto de contenido religioso como educativo.
Ha colaborado en distintos medios de comunicación con artículos y comentarios. Entre ellos el Diario de Cádiz y Radio Puerto. Actualmente tiene una columna quincenal en Noticias Locales e interviene periódicamente en la televisión por internet de dicho medio.
Con el torero Rafael de Paula y el entonces presidente de la Academia de Bellas Artes, Francisco Arniz Sanz.
Nuestro protagonista escribe poesía. Es por ello que forma parte de la Antología de Poetas Portuenses que publicó la profesora Rosario Guardiola, ha intervenido en los diferentes Belenes Poéticos que organiza la Hermandad del Dolor y Sacrificio, ha publicado en diferentes revistas literarias y está pendiente de la publicación de un libro de poemas en los que ha recogido sus vivencias en los muchos años que lleva visitando la cárcel durante su labor pastoral.
Pronunciando una conferencia en el Salón de Actos del Casino Bahía de Cádiz, junto a Francisco Arniz y el desaparecido alcalde de El Puerto y catedrático de Lengua y Literatura, Manuel Martínez Alfonso.
Juan Villarreal, como es conocido por todos, tiene un extenso currículo como pregonero tanto en El Puerto como en otras ciudades. Concretamente en nuestra ciudad ha pregonado la Semana Santa, la Feria, la festividad de nuestra Patrona, la fiesta de la Virgen del Carmen, la fiesta de los Patios y otras muchas efemérides en distintas organizaciones tanto civiles como religiosas. Como dato curioso y anecdótico podemos señalar que ha pronunciado el pregón de la feria taurina de la ciudad gallega de La Coruña.
EL PREGÓN DE LA FERIA DE 1988. Fragmento.
«La feria es el espectáculo total. Es imposible inhibirnos de su magia, de su fuerza. Parece como si todos los elementos que se dan cita en ella nos envolvieran y nos hicieran sentirnos en otro mundo de fantasía, como si fuésemos transportados hacia un éxtasis bullicioso y festivo. Los cinco sentidos se te llena de feria y no puedes librarte de su influencia porque cada uno de ellos nos transmite sensaciones diferentes y, a la vez, complementarias. Por eso me gustaría, con mis palabras, ser capaz de analizar, de describir la feria desde cada uno de los cinco sentidos, de poder darle cinco perspectivas, de explicarla desde cinco ángulos, de acercarme a ella por cinco caminos diferentes que, como en peregrinación romera, nos condujeran al santuario de la fiesta en su más pura esencia popular.» (En próximos días Juan Villarreal nos contará, a través de Gente del Puerto, los cinco sentidos en la Feria, fragmentos de su pregón pronunciado en la Caseta de Helo-Libo, en 1988).
Pregón del Cincuentenario de la Hermandad del Dolor y Sacrificio, a cargo de Juan Villarreal, celebrado el 19 de mayo de 2007, en el Auditorio Municipal de 'Las Capuchinas', siendo presentado por el hermano fundador de dicha cofradía y antiguo hermano mayor, Felipe Bononato Saéz, diácono, con nótula 187 en Gente del Puerto.
Antonio González Morillo, conocido por el sobrenombre de su familia ‘Guindate’, a sus casi 95 años tiene una memoria prodigiosa. Conduce su coche a diario. Toma el café con los amigos en el Bar el Brillante, en las inmediaciones del mercado y luego se pega su partida de dominó con los amigos en la Peña Madridista, en la calle San Juán. Una costumbre que practica a diario. Es una persona culta, leída, y con una interesante filosofía de vida --él, que ha vivido tanto-- y que comparte con quienes tienen la oportunidad de estar un rato en su compañía.
Antonio nació el 2 de diciembre de 1916 en el Ejido de San Juan, cuarto de los cinco hijos de Gabriel González Franco, hermano del Manco de los Cuatro Mil Reales, con nótula 495 en Gente del Puerto, y de Mercedes Morillo Teja. Antonio recuerda que su hermana Milagros falleció el año pasado… Aprendió a leer y a escribir en el campo, en pocos días, enseñado por su padre y «por un hombre que venía por allí, pero que estuvo poco tiempo con nosotros, no teníamos dinero…» Fue un discípulo aventajado como él mismo afirma. Eran las épocas de las novelas por entregas y su tía le dejó novelas y libros, lo que le convirtió en «un lector de primera categoría» que leía a la luz de los carburos, antes de la II Gran Guerra y luego a la luz de los reverberos.
De pequeño su familia se fue a vivir a un campo por Rota, trabajando en La Dehesilla, pero al enfermar su madre regresaron a El Puerto, estableciéndose en el Cortijo de Las Cañadas, por el Pago Balbaína, tierras que se encuentran desde la Prisión en dirección a Sanlúcar. Aquí se apresura a señalar Antonio que dicho nombre viene de Balbo, el romano y, según afirma son las mejores tierras, en las que en su día se aposentaron los romanos.
Hizo el servicio militar entre Camposoto y Córdoba, --aunque fue dilatando su incorporación a filas por unas hernias, al final no se pudo librar-- y estuvo en el frente a finales de 1938, durante la contienda civil, aunque lejos de las trincheras pues estuvo destinado con el Parque Móvil de la Maestranza de Artillería.
Antonio y su mujer, Cristobalina, en una foto de finales de lo cuarenta del siglo pasado.
En Las Cañadas viviría hasta 1965, año en el que se trasladaría a a la finca de Pozo del Tejar, muy cerca del puente de la variante a Rota, a cuya casa de cortijo le pondría ‘Villa Tobalina’, por su mujer, Cristobalina Teja Huerta, fallecida hace 8 años. «Vivimos una vida feliz», recuerda Antonio con añoranza. Allí puso una granja de pollos y allí continúa viviendo, desde que se prejubiló a los 55 años. Y es que Antonio afirma que para ser feliz hace falta no tener problemas. Y el campo da muchos problemas, hay que estar muy pendientes. Y reflexionó que tras una vida de trabajo en el campo bien se merecía un descanso. Y hasta ahora.
'Villa Tobalina', en la finca del Pozo del Tejar, por la variante de Rota, a la altura del puente.
Amigo de Manolo el del bar ‘Er Betis', ya desaparecido, de ‘el Chupito’ que tenía un puesto de pescado en el Mercado de Abastos, juega sus partidas con la gente del campo, con los Quirós, en el Bar Brillante, donde para a diario. Y guarda un buen recuerdo de un compañero de milicias: Aramburu Picardo. CONTROVERSIAS CON LA PRIMERA FERIA DE GANADO.
Las ferias de ganado dejaron de celebrarse en nuestra Ciudad en 1916, en septiembre, ante la decadencia y falta de negocio de las mismas, y que se remontaba a los privilegios alfonsíes y el fuerte empuje que alcanzó en el siglo XVIII. Hasta después de la Guerra Civil no se celebraría la Feria de Primavera, como hoy la conocemos, concretamente hasta 1945. Empero, dos años antes, en el Coto de la Isleta, durante los años 1943 y 1944, se celebraban unas ferias de ganado, según documentación que obra en el Archivo Municipal. (En la imagen, Antonio González Morillo, 'Guindate', en 1940).
Pero Antonio González Morillo, Antonio Guindate, afirma a sus 94 años, y en ello están los investigadores de la historia más reciente, que la primera feria de ganado, tras 1916 y después de la Guerra, fue en 1942 y que él fue testigo de la misma, con 26 años de edad. Lo cuenta en el vídeo que adjuntamos más abajo. Y nos lo contó a nosotros con todo lujo de detalles y, como siempre, haciendo gala de una memoria prodigiosa.
Corría el año 1942 y Fernando Terry del Cuvillo, apodado ‘el Levante’ por su temperamento y viveza, se propuso siendo alcalde durante su corto mandato (08-10-1941 a 03-04-1943) reinstaurar la Feria en El Puerto. En el Casino de Labradores le propuso a Gabriel González Franco, padre de Antonio, que enviara unas bestias al Coto de la Isleta, por Valdelagrana, que quería hacer una Feria de Primavera. Tenía empeño para hacerla competir con Sevilla y Jerez, y quiso situarla en medio de ambas. Y allá que Antonio y un primo se encajaron con las caballerías a la entrada del Coto. (En la imagen, Fernando C. de Terry y del Cuvillo).
Y recuerda Antonio hasta los animales y sus nombres: 2 yeguas, la torda y la castaña; 2 mulos garboso y coronela; 1 burropadre y una jaca colorá (un caballo capado), apodado el tomate, que tenía mucha barriga. Ya instalados en el Coto, llegó el alcalde con Gabriel, su padre en un coche y estuvieron hablando de caballos y ganaderías. Para celebrar la inauguración de aquella primera ‘Feria’, se acercaron a un sombrajo modesto, donde se servían bebidas, atendido por Antonio Aguilar, donde los invitó a una botella de la entonces manzanilla Maruja, cuya etiqueta, por cierto, estaba descolorida, recuerda Antonio.
Imagen de la Feria de Ganado, ya como Feria de Primavera, en 1945, en el Palmar. (Foto: Justino Castroverde).
Al día siguiente, la familia de los García de Quirós, también llevaron sus bestias al Coto. Aquella primera feria duró dos días, sin carteles, sin guardias y sin banderolas. Y Antonio, lo mantiene con su vívida memoria, mientras los investigadores bucean en periódicos y documentos de la época, para corroborar este hecho que, de momento, está recogido de forma oral de boca de uno de sus protagonistas. (Texto: José María Morillo).
Antonio, hablando de la que para él fue la primera Feria de Ganado de El Puerto, en la posguerra.
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