Joaquin Bellido Ganaza, hijo y nieto de marineros (su padre llegó a ser Patrón Mayor de la prácticamente desaparecida Cofradía de Pescadores), Licenciado en Historia, especializado en historia contemporánea, Master en Cooperación al Desarrollo. ha estudiado los últimos tiempos de la pesca en El Puerto. Sus aportaciones pueden ayudar a que no se repitan los errores de siempre en el maltrecho sector pesquero de la Ciudad. Ha impartido conferencias sobre derechos humanos, “El movimiento obrero en el sector pesquero portuense (1960-2000)” o “La pesca portuense (1940)”. Ha colaborado en la revista Horizonte Libre de la Asociación Razzia Artis con el artículo “Nostalgia Marinera (1940-2000)” y documentó el expediente de declaración de Bien de Interés Cultural de la Iglesia de Jerez, San Juan de los Caballeros Tiene publicados varios artículos de opinión en Diario de Cádiz en la columnas de opinión de la desaparecida sección Calle Sol y, posteriormente, Visto y Oído para las páginas de televisión. Ha documentado para el Ayuntamiento las exposiciones: "75 Aniversario de El Vapor" y la exposición permanente "Casa del Regidor". En noviembre pasado ha publicado un libro “Auge y Decadencia del sector pesquero en El Puerto de Santa María. Del Desarrollismo a la Pesca Ecológica (1960-2000)”. En la actualidad escribe en Noticias Locales, “Media Etiqueta”, y trabaja como reportero en Noticias Locales Radio en El Puerto, pero no abandona la investigación histórica, especialmente, sobre temas de la ciudad que lo vio nacer. Es presidente del Club de Baloncesto “Gymnástica Portuense”. Piensa que en esto del mundo pesquero “Se quieren quedar con el cebo y la captura”.
AUGE Y DECADENCIA DEL SECTOR PESQUERO
Joaquín Bellido publicaba el 13 de noviembre pasado su proyecto de investigación, «Auge y decadencia del Sector Pesquero de El Puerto de Santa María. Del Desarrollismo a la Pesca Ecológica (1960-2000)». Como afirmaba el propio Bellido en la presentación del libro: «El sector pesquero es un sector económico que desgraciadamente no ha gozado del interés de los investigadores. La crisis a la que se enfrenta a la actualidad, motivada por la dejadez política y administrativa, así como por los últimos desastres ecológicos, han motivado la aparición de numerosas vías de investigación. El Puerto de Santa María, Ciudad que, a lo largo de su historia, ha gozado de una gran tradición marítimo-pesquera, no ha escapado de las garras de la crisis. Por ambos motivos, la virginidad del tema y la decadencia de la pesca en El Puerto, me he lanzado al estudio del sector pesquero.» El libro publicado es la Tesis de Licenciatura, que fijó el punto de mira hacia el sector pesquero de los años del desarrollismo en la época franquista y a la etapa democrática. Analiza Bellido en el trabajo editado los años de la posguerra hasta el final del franquismo, profundizando en los factores que propiciaron que en los años setenta El Puerto se convirtiera en uno de los principales centros extractivos de la Región Sur-atlántica, en particular, y de Andalucía en general. «Es necesario entender que El Puerto posee dos ingredientes vitales para que, en los años sesenta y setenta, el sector pesquero florezca. En primer lugar, una tradición histórica imponente, y en segundo lugar, ricos caladeros en los que faenar. A partir de estas ideas desgrana otros factores que posibilitaron el esplendor de la flota pesquera portuense», concluye. (Ilustración: portada del libro. Pedidos: joaquin.bellido@ono.com. Precio 10 € más gastos de envío).

La Lonja del Pescado, en la década de los sesenta del siglo pasado. En la actualidad, este edificio alberga a bares de copas, una macrotienda de ropa barata y locales cerrados. (Foto: Colección Centro Municipal de Patrimonio Histórico).
ENTREVISTA
Usted tiene un estudio sobre la pesca en El Puerto que va desde 1960 hasta nuestros días. Como ha cambiado todo… --El Puerto parece otro. De un muelle con más de cien barcos a otro sin éstos, en menos de veinte años. Así somos la provincia europea con mayor índice de paro.
¿Con el problema de la pesca no ha pasado como con el pez que se ve cogido en la nasa, que una vez dentro empieza a reflexionar? --Cuando se ven los toros desde la barrera, nadie imagina el peligro real que corre el torero. No estaría de más que alguno participara en algunas “capeas”.
Y ahora con los artesanales… --Asunto delicado. No todo el mundo está preparado, ni siquiera para reflexionar, como el pez en la nasa.
Aquí, ¿es que no hemos querido perder el cebo para coger una buena captura?. --Aquí, el que tiene el cebo “cogío” se quiere quedar con el cebo y con la captura.
¿Qué le diría al ministro de Agricultura y Pesca en privado? --Que la historia sirve para sacar a la luz el pasado y entender el presente. Esto nos daría visión de futuro e impediría que cayésemos en los errores de siempre.

La flota pesquera amarrada al cantil del muelle, en una fotografía tomada el 2 de enero de 1976, hace 32 años. (Foto Rafa. Colección J.M.M.)
¿Usted cree cierto el proverbio español que reza ‘a los hombres, como a los gatos, nos gusta comer peces pero no mojarnos’? --Tiempos difíciles para mojarse, hay mucho virus de gripe “malina” ¿no le parece? En tierra, ¿también el pez grande se come al chico? --El pez chico ha de ir con cuidado: sabe que terminará en el estómago de cualquier tiburón o en la red de cualquier pescador “light”, que a veces no se sabe que es peor.
“Hace falta fuerza y valor para nadar contracorriente, mientras cualquier pez muerto, puede flotar en ella”.
Vaya frasecita… --Como diría el famoso ensayista y diplomático Juan Donoso ...” "Lo importante no es escuchar lo que se dice, sino averiguar lo que se piensa"...
El siguiente trabajo de investigación que ha acometido versa sobre la pesca en la Bahía ¿muchas diferencias con El Puerto?. --Solo matices. Lo particular es reflejo de lo universal. De nada serviría una historia local sacada de su contexto. El fin de la microhistoria debe ser la construcción de una historia total. (Foto: Joaquín Bellido, fotografiado en el estudio de Radio Noticias, de El Puerto).


-jugador del Rácing- dejó dispuesto antes de su fallecimiento que cada hermano se haría cargo de uno de los negocios instalado en los bajos de lo que fue, primero, el edificio de la Real Fábrica de Aguardientes y Licores, y luego Casa de la Aduana. Manolín no supo continuar con el Bar La Lucha y ahí está el espacio vacío y desaparecido su interior (dos intentos de manos extrañas no han conseguido reflotarlo como negocio de hostelería). En la fotografía, Carmen Barrera Tejada.




Pero con el mismo sabor añejo permanece en la calle Pintor Veneroni (Pescadería, Plaza del Carmen) número 2, en el marco de la casa de la Aduana, el bar “La Lucha.
Una desnuda bombilla sigue iluminando la cocina que, aunque hace décadas que no sirve tapas, siempre estuvo presta para freír el pescado que algunos traían para compartir con los amigos. En sus tiempos, se ofrecían suculentos guisos.
Las partidas de cartas siguen celebrándose desde muy temparao, al mus, la brisca o la ronda. Abarquilladas barajas de don Heraclio, con propaganda de Osborne, que pueden contar mil veladas ociosas de jubilados o marineros a la espera de zarpar.
Pocas mujeres han entrado, y mucho menos tomarse un vino. Forma parte del estilo masculino y machista que dominaba la hostelería en un tiempo. Perder este carácter sería deshacer el aire original. Todavía hoy, algunas esposas llaman desde la puerta o entran tímidadmente, franqueando una “sala prohibida”.
En Calpe, nuestros hermanos de la mar lo llaman “contar”. Es de cualquiera de las maneras, el Régimen Económico por el que se rigen o Sistema a la Parte en los demás puertos, incluidos los de EE.UU, Canadá y los de América del Sur. En los puertos según las modalidades de pesca, sean de arrastre, cerco o palangre existen algunas diferencias en el sistema de reparto de las tripulaciones. Esas diferencias estriban en el pago de las partes técnicas que incluyen las partes del redero de tierra, de los motoristas y de los patrones, tanto de pesca como de costa. En algunos puertos, las partes técnicas salen de la mitad del armador, es decir de su parte de beneficio, en otros de la tripulación y en otros del monte mayor. Todo de acuerdo con los usos y costumbres de cada puerto.
Francisco Galán Rodríguez, “Patesca”, nace en El Puerto en 1880. En ese año Alfonso XII decreta la abolición de la esclavitud en Cuba; en Panamá comienza la construcción del famoso Canal y, mientras se aprueba en Madrid el Reglamento de las corridas de toros, en El Puerto se inaugura el coso taurino. Menendez y Pelayo publica la “Historia de los Heterodoxos Españoles”. Un heterodoxo sería a lo largo de su centenaria vida nuestro Patesca, nacido en una Casa Palacio venida a menos, la de Aranibar, esquina frontera con el Castillo de San Marcos. Hijo de Antonio Galán natural de Cádiz, Marino Mercante, y de Josefa igualmente nacida en Cádiz. Desde muy joven se traslada a Sanlúcar de Barrameda --andando-- para ver a su novia. Allí se casa con Josefa Espinosa, y es allí donde comienzan a llamarle “Patesca” apodo heredado de su padre. (Fotografía: Patesca con su esposa, Josefa Espinosa, en 1946. Nótense la cantidad de anillos de oro que luce en sus manos. Colección Antonio Leveque).





La leyenda de la placa dice así: «La Comisión del Apostolado del Mar a Don Francisco Galán Rodríguez, marinero jubilado, en su centenario y como público testimonio de afecto y agasajo por su dilatada vida y méritos laborales. Puerto de Santa María, 8 de diciembre de 1983». De la celebración de este acto se cumplen mañana lunes veinticinco años. Murió en 1986, a los 106 años, en posesión de sus plenas facultades mentales.





