El canal Cosmopolitan ha presentado en Madrid ayer lunes las nuevas ediciones de Masterchef USA y Masterchef Australia, en la que El Puerto ha estado como protagonista, con un concursante y un brandy de excepción: Decano, de Bodegas Caballero y el periodista del Grupo Joly, Francisco Andrés Gallardo.
A la izquierda, Francisco Andrés Gallardo, formando parte del equipo de periodistas de Cosmopolitan, en el rodaje previo de Masterchef versión australiana.
En la madrileña escuela de cocina del catalán Ramón Freixa se han recreado las condiciones en que se trabaja en los dos concursos, que son más complicadas y más extremas que la versión española. Freixa ha reunido a un grupo de periodistas, entre los que se encontraba el portuense Francis Gallardo y ha dado las indicaciones para hacer una ‘Big Duck’, una hamburguesa de pato, de magret de pato.
La receta lleva brandy y se ha elegido, qué mejor opción, brandy Decano de Bodegas Caballero. Así que, El Puerto estado presente en esta prueba que los espectadores de Cosmopolitan verán en próximos días con motivo del estreno de la versión australiana
El plató donde se rodó esta prueba de Masterchef, con una botella de brandy Decano de Bodegas Caballero en primer término.
LA RECETA: BIG DUCK.
8 magrets de pato. Un cuarto de bolsa de pan de molde mojado en leche. 2 cebollas moradas. 3 huevos. Un generoso chorro de brandy Decano. Sal y pimienta.
Limpiar los magrets de pato separando la carne de la grasa y pasamos la carne con dos piezas de grasa por máquina de picar, reservamos, confitamos la cebolla con aceite hasta su caramelizacion en un bol y mezclamos la carne con perejil picado, pan, la cebolla confitada, los huevos, el brandy y salpimentamos.Se forman las hamburguesas y se pasa por aceite bien caliente hasta que esté en su punto. Se acompaña de helado cremoso de mostaza o de teja de pan de molde. Cada concursante al podido elegir los complementos que ha creído oportuno
En la prueba han resultado ganadores los periodistas del equipo de de Sensacine y de la revista Shangay y el de El Puerto ha quedado en un honroso tercer lugar, formando equipo con miembros del propio canal Cosmopolitan.
La crisis no termina de remitir a pesar de las reiteradas promesas de los políticos y aunque lo económico algún día mejore, la llamada “generación perdida” de nuestro país se convertirá en una nueva generación de españoles por el mundo. Miembro de esta generación perdida, es Adrián Morillo, fotógrafo que, como muchos españoles, ha decidido marchar a probar suerte fuera de nuestro país.
«Mas que irme, siento que me han echado de España»
Hemos tenido la ocasión – y la suerte – de charlar con él a pocos días vista de su marcha definitiva a Londres. [Parte hoy sábado, desde el aeropuerto de Gibraltar con destino al londinense de Gatwick] Una marcha que solamente podemos observar con tristeza y que se convierte en un tópico cada vez más habitual en nuestros entornos. Descubrimos a Adrían con uno de sus últimos trabajos. Un trabajo íntimo, “Jondo”, lleno de grandes referencias a muchos maestros, una fotografía “sucia” como él mismo Adrián la llama pero con un nivel de intimidad muy profundo para acercarnos a la trastienda del mundo del Flamenco.
Adrián nace en Cádiz en 1986. En el momento de publicarse esta entrevista estará asentado definitivamente en Londres. Junto a sus proyectos personales trabaja en producciones cinematográficas, prensa y publicidad. Es Licenciado en audiovisuales en la Universidad Rey Juan Carlos y posee un Master en Bellas Artes en la Universidad Complutense.
Tradicionalmente ha trabajado desarrollando piezas audiovisuales documentales centradas en diferentes problemáticas sociales pero progresivamente se ha ido decantando por la fotografía ya que es un medio que le otorga más libertad para trabajar. Sus últimos trabajos fotográficos se han centrado en la investigación de diversas manifestaciones culturales arraigadas al sur de Andalucía a la espera de afrontar nuevas oportunidades en Reino Unido.
Bienvenido Adrián. Empezaré diciendo que me ha parecido que tu trabajo tiene un toque muy particular, casi siempre en Blanco y Negro muy contrastado, mucho grano, dejando intuir a veces …
Gracias. Efectivamente. Es una fotografía muy “sucia” debido a que mi trabajo documental siempre lo he desarrollado en la noche, generalmente con escasas fuentes de luz y realizando las tomas sin flash, por lo que no me queda otra. También es cierto que algunos referentes que he tenido en mente realizando mi trabajo tienen las características que comentas: Robert Frank, Anders Petersen, Bela Tarr… Hasta ahora todo mi trabajo se ha “pensado” en blanco y negro, creo que por que necesitaba intentar acercarme a la estética de los autores que más me marcaron cuando empecé a interesarme por la fotografía y también porque clarifica mucho las imágenes. El blanco y negro permite remarcar mucho ciertas sensaciones y sentimientos.
Respecto a lo que comentas de dejar intuir… es algo que creo que se ha desarrollado mucho más con mi último trabajo, “Jondo”, debido a que intentaba fotografiar las emociones que provocan la práctica del flamenco, no solamente las actuaciones. Esto conlleva fotografiar muchos momentos de reflexión, instantes previos a actuaciones… pequeños espacios de tiempo donde afloran ciertos sentimientos, que suelen estar acompañados de la ausencia de luz.
Tu trabajo documental recoge las tradiciones, principalmente del sur de España, de una forma muy íntima, muy desde dentro. ¿Cómo has hecho para conseguir llegar tan dentro? no habrá sido fácil.
El trabajo documental que llevo realizado hasta ahora ha sido en cierta forma una toma de contacto con mi tierra. Yo soy de El Puerto de Santa María, Cádiz, pero he estado viviendo fuera muchísimos años. Esto ha provocado que con el tiempo las manifestaciones socio culturales del sur se me hayan hecho ajenas y me haya convertido en espectador en mi tierra de origen. A nivel fotográfico es una suerte, ya que sentir extrañamiento y curiosidad por grupos sociales así como eventos que tienes a mano nada más abrir la puerta de tu casa es casi un regalo.
A finales del siglo XVIII, es posible que antes, se comenzaba a conocer en un cuadrilátero de la Baja Andalucía cuyos vértices fueron Cádiz, Ronda, Écija y Sevilla la práctica flamenca. Realizada por comunidades gitanas que se asentaron en el espacio territorial descrito, consistía en el relato entre los propios gitanos de las miserias y sufrimientos que padecían durante sus vidas.
Los trabajos que he realizado en Andalucía han nacido de forma espontánea. Conociendo a gente de forma casual, encontrando fotografías de personas que me han interesado por alguna razón y con la que he contactado, cruzándome con algún evento o fiesta… No son trabajos que nacieran de una reflexión previa, sino que me han atrapado y a posteriori les he ido dando forma de proyecto fotográfico. Esto es muy importante ya que me permite tener bastante confianza previa con las personas que fotografío y poder gozar así de intimidad con ellos.
Pero también tienes otros proyectos. En We we Wedding has realizado otro tipo de eventos muy habituales como son las bodas. ¿Qué te permites en este otro tipo de eventos?
Es un cambio respecto a mi trabajo personal, aunque en el fondo no muy diferente. Intento huir lo máximo posible de las fotos posado, fotos de grupo y estampas de recuerdo para trabajar desde la espontaneidad. Exceptuando ciertos momentos importantes donde se tiene claro qué hay que fotografiar, durante la boda me voy moviendo por todas partes buscando instantes emotivos, que afloran por todas partes. Es bastante estimulante porque encuentras muchas sorpresas. Esto implica también que dos bodas nunca son iguales, lo cual es muy positivo ya que así nunca se convierte en un trabajo previsible.
Marchas para Londres por motivos de trabajo ¿cómo afrontas esta experiencia? Cuéntanos un poco el proceso para decidirte a marchar.
Más que irme, siento que me han echado de España. Tras el derrumbe del mercado laboral, donde el sector de la fotografía, vídeo y comunicación ha sido muy dañado, he intentado ir viviendo con mi trabajo y desarrollando cursos, talleres, actividades culturales con la fotografía como protagonista… Pero aun así se hace prácticamente imposible sobrevivir con la situación económica que se ha instaurado en España. Así que tras probar todas las fórmulas posibles dentro del país, no me queda otra que irme.
En Londres tengo buenos amigos, algunas ideas que me apetece intentar desarrollar en un nuevo proyecto fotográfico y un mercado laboral que no es que sea la panacea, pero que, sin duda, me da más oportunidades que el español. Y el futuro creo que va a seguir en esta línea. Viendo el tono que está tomando la situación económica mundial, creo que la gente de mi generación y de las futuras vamos a ser migrantes de por vida, viajando a diferentes países según evolucionen las crisis económicas que vayan apareciendo, consecuencia inevitable del neoliberalismo. Hasta que no cambie el modelo…
¿Te sientes, entonces, como otros muchos españoles que no encuentran su sitio en nuestro país? ¿La fotografía no encuentra su sitio o no es apreciada? cuéntanos.
La fotografía en nuestro país se encuentra en un momento excelente, hay una grandísima cantidad de autores contemporáneos y jóvenes con trabajos fantásticos que además están obteniendo gran reconocimiento internacional, y autores incipientes apuntando buenísimas maneras. Nuevas escuelas muy interesantes, el boom del foto libro, nuevos festivales, magazines y revistas digitales… La fotografía, que siempre ha sido un arte algo secundario, se puede decir que se ha puesto “de moda”. Y con razón.
Ahora bien, somos muchos, por lo que es difícil “encontrar sitio” en España (cada uno puede interpretar encontrar sitio de distinta forma según el lugar que busque).
Cuentas que has trabajado realizando cortometrajes documentales hasta llegar a la fotografía donde encuentras más libertad de trabajo. ¿Cómo ha sido este proceso?
Pues fue un poco de golpe y porrazo. Antes de empezar a trabajar con la fotografía, realizaba piezas documentales con unos amigos donde hacía un poco de todo. Por diversas razones, el grupo con el que desarrollaba documentales se disolvió, justo cuando estaba preparando un proyecto acerca de los toreros de provincias en el sur de Andalucía. Me vi entonces en una situación difícil para desarrollar yo solo un trabajo documental por lo que pensé que tal vez no sería mala idea realizarlo mediante fotografías. Aunque tenía experiencia como cámara, en lo que realmente me había especializado era en la edición de vídeo, por lo que el proyecto se me planteaba como un reto. Decidí comprar entonces una cámara analógica (Nikon FM2), hacerme con un objetivo 50mm y un buen número de carretes. Ya que me planteaba un nuevo reto, quería tener los límites del número de disparos del carrete para obligarme a pensar qué era lo que quería captar, no estar probando sin tener claro qué quería, algo a lo que invitan a veces las cámaras digitales.
Estuve durante el verano realizando el proyecto y en octubre volví a Madrid con un gran número de carretes. Los revelé, empecé a ver todos los fallos que había cometido y a darme cuenta lo difícil que es crear una serie fotográfica que tenga cierta coherencia. Con todo, muchos meses después, finalicé el trabajo “Toreros de provincias”, proyecto final de un Master en Arte, Creación e Investigación que estaba realizando en la Universidad Complutense. Ese trabajo me permitió conseguir una beca para estudiar en la escuela de fotografía MadPhoto.
La experiencia que tuve con mis toreros, tanto realizando las fotografías como después dándoles forma, me enseñó mucho sobre la fotografía. Descubrí que era un medio que otorgaba mucha más libertad que el cine, que hacía más sencilla la conexión con quienes trabajabas, y sobre todo, que podía transmitir de una forma que hasta entonces desconocía ciertos sentimientos y sensaciones. Por lo tanto decidí seguir trabajando con ella.
¿Cuáles son tus perspectivas inmediatas en cuanto al tipo de fotografía que quieres hacer próximamente?
Ando dándole vueltas a un proyecto en el que la música, al igual que en Jondo, tiene bastante importancia. No sé si cambiaré la forma de trabajar las imágenes, tal vez probar cosas con color, uso de flash… Me daré un tiempo largo para ir probando ideas y ver que puede salir. Creo que es importante antes de empezar un proyecto perderse un poco, probar cosas, no tener muy claro qué se está buscando. A posteriori ayuda mucho a la hora de tener claro qué quieres hacer con tu trabajo.
También ando dándole vueltas a la eterna cuestión de ser un sujeto externo cuando estoy trabajando. Por mucha intimidad que tenga con las personas que aparecen en mis fotografías, nunca se llega a eliminar del todo la barrera entre el fotógrafo y las personas fotografiadas. No llego a estar plenamente integrado en la comunidad a la que acudo para fotografiar precisamente porque la estoy fotografiando. Es una cuestión sobre la que quiero trabajar en futuros proyectos.
Hasta aquí la entrevista con Adrián Morillo, un joven fotógrafo andaluz que deja nuestro país para poder trabajar, en el extranjero, como muchos otros ciudadanos de nuestro país. Dar las gracias a Adrián por su amabilidad en compartir sus experiencias con nosotros y le deseamos que todo marche muy bien en sus próximos proyectos. /Texto: Alfonso Domínguez Lavín. Fotos de Adrián Morillo.
Ramón Masats (1931), uno de los grandes cronistas del costumbrismo de posguerra y de la fotografía española, Premio Nacional de Fotografía 2004 concedido por el Ministerio de Cultura estuvo en El Puerto de Santa María en 1965. Sus reconocidas fotografías en blanco y negro son como él dice «muy instantáneas y poco reflexivas» sin embargo en todas ellas predomina una composición armoniosa que el artista es capaz de captar intuitivamente. Masats fotografió la España en blanco y negro, la de los años que la vieron pasar de la mísera posguerra al primer respiro del desarrollismo.
A su paso por El Puerto en 1965, Masats tomó esta imagen de la calle Misericordia, cuando estaba asentada sobre adoquines bien escuadrados --típicos de El Puerto, que desaparecieron con la última remodelación del llamado urbanismo comercial--, delante del Colegio de las Esclavas y ‘La Bodeguita’ de González Rico, hoy cafetería de la familia Besteiro. La imagen se encuentra en el Centro Nacional de Arte ‘Reina Sofía’ (Madrid), según documenta José Antonio Tejero.
Masats interrumpió su etapa de fotógrafo para dirigir documentales de televisión: Conozca Vd. España, La Víspera de Nuestro Tiempo, Los Ríos, Si las Piedras Hablaran, Yo Canto, ..., así como spots publicitarios y el largometraje ‘Topical Spanish’, con guión propio y del humorista Chumy Chumez. Fue producido por Mario Camus, en ‘El que enseña’, premio Miquelendi de Plata en el Festival de Cinematografía de Bilbao. En 1981 regresaría a la fotografía.
Ramón Varela Campos nació en El Puerto de Santa María el 6 de diciembre de 1879 y murió el 30 de julio de 1939 a los 60 años de edad. Contrajo matrimonio en dos ocasiones a lo largo de su vida. Su primera mujer fue María Josefa Verges Herrera, nacida el 6 de junio de 1879 en la misma ciudad. Se casaron el día 16 de julio de 1907, festividad de la Virgen del Carmen, patrona de la Marina y de los marineros. El matrimonio residió en la calle Santo Domingo [la calle donde han nacido más alcaldes de El Puerto] de esta ciudad. De esta unión, al parecer, no hubo descendencia. Entre 1930 y 1935 Varela enviudó de su primera mujer, y contrajo nuevas nupcias con Manuela Barreda Bonmati, nacida en 1875, hermana de Adelaida Barreda, casada con un notable cirujano, Rafael de Rioja Pineda. Tampoco tuvo descendencia con ella, ni hemos encontrado que Manuela Barreda tuviera hijos antes de su matrimonio con Varela. /En la imagen, Ramón Varela Campos. Foto: Academia de BBAA Santa Cecilia.
ALCALDE
En 1910, había sido puesto en la alcaldía por orden del Gobernador Civil de la provincia al ser cesado José María Heredia Ferrer, que ostentaba el cargo de regidor. Varela ocupa la alcaldía portuense de marzo de 1910 hasta el 12 de noviembre de 1912. Un segundo periodo en la alcaldía lo obtuvo en el bienio 1916-1917. Es por ello un experimentado político, de familia ligada a la producción de vino de Jerez. (Ver nótula 1.100 en GdP).
El alcalde, Ramón Varela, flanqueado por los maceros municipales, descubriendo la placa conmemorativa que inauguraba el Hospital Municipal, el 7 de septiembre de 1916, puso de manifiesto la grandiosidad de la obra y el agradecimiento que El Puerto sentía por Micaela Aramburu de Mora, terminando con un ¡Viva! a la caritativa bienhechora gaditana, que fue contestado con el entusiasmo de los presentes.(Ver nótula núm. 1.181 en Gente del Puerto)
PROCURADOR
Papel destacado que protagonizó Ramón Varela y Campos en enero de 1920 en la defensa de la protesta con manifestación popular surgida a causa de una prohibición ministerial del uso de las artes denominadas sabaleras. Profesionalmente ejercía como procurador y el hecho de tener intereses ligados a la pesca le convirtieron en hombre ideal para el político Ramón de Carranza y su camarilla, que pensaron en él para ocupar el relevante cargo de primer presidente del Pósito de Pescadores en el delicado momento político que atravesaba el país. Meses antes de ocupar la presidencia del Pósito, Varela medió en el conflicto antes reseñado defendiendo los intereses de la “clase pescadora”. Contaba Varela con 42 años al desempeñar el cargo de presidencia, y asumía la responsabilidad civil de la iniciativa sindical del ministerio, pero era ya un político de derechas acreditado.
Callejón de Puerto Escondido.
EL PÓSITO DE PESCADORES
El Pósito de Pescadores es una institución que se constituye en El Puerto de Santa María, de manera simultánea a otras poblaciones cuya economía dependía en buena medida de la pesca, entonces en crisis por la coyuntura de postguerra internacional y la por la falta de inversiones para obtener la renovación industrial pesquera (motores, combustión interna, fábricas de hielo, etc.). La burguesía pesquera de la ciudad se acogió al sistema de la subvención y se asoció siguiendo las pautas impuestas desde Madrid. En cambio, las clases bajas generaron una reticencia natural, pues además de trabajar en la pesca, ahora se veían obligadas a pagar cuotas para su afiliación y obtención de beneficios que en sus diversas secciones podía proporcionarles dicha entidad.
EN PUERTO ESCONDIDO
La inauguración del nuevo Pósito de Pescadores tuvo lugar el domingo 19 de junio de 1921 a las dos de la tarde en un edificio de la calle Puerto Escondido, callejón de tradicional raigambre marinera, que todavía existe en la actualidad perpendicular al Parque Calderón. No obstante, ya desde el mes de marzo de 1921 encontramos alguna referencia en la prensa local sobre la gestación de esta institución, como veremos en el siguiente apartado sobre la organización del pósito. Según informaba dicha prensa la creación del Pósito se debió al ex alcalde don Ramón Varela y Campos y a su gestación y desarrollo contribuyó de manera eficaz y decisiva, el ayudante de Marina Manuel Sánchez Ruiz.
Celebración de Primavera en la Academia de Bellas Artes, entonces en el antiguo Salón de Actos del Convento de Santo Domingo, hoy Instituto de Enseñanza Secundaria. Curso 1927/28.
PRESIDENTE DE BELLAS ARTES
Desde 1929 hasta su muerte diez años después, Ramón Varela sufrió dos duros golpes en su vida profesional [uno fue el triste suceso del ‘Crimen del Saboné’ --ver nótula núm. 147 en Gente del Puerto-- del que fue testigo], y su carrera política fue en decadencia. Solamente la presidencia de la Academia de Bellas Artes de la ciudad, cargo que ocupó desde el 15 de septiembre de 1930 al 20 de septiembre de 1938, le aportó relevancia dentro de la burguesía portuense en este turbulento periodo de la historia española. Varela había sido nombrado Presidente de honor de la citada Academia el 2 de julio de 1922. Este fue, quizá, el momento culminante de su vida pública. /Texto: José Ferrer Andrade.
Autorretrato. Óleo sobre lienzo. 51 x 41 cms. Museo Municipal de El Puerto.
Cartel de la muestra retrospectiva: 'Ochoa vuelve al Sur' 1914-2014.
El dolor y el poeta. Témpera sobre cartón. 71 x 66 cms. Museo Municipal de El Puerto.
El Museo Municipal de El Puerto de Santa María, ha cedido para la Muestra 13 obras del pintor Enrique Estévez Ochoa, más conocido por su firma Enrique Ochoa, pertenecientes a los fondos del Museo Municipal, de las 17 que posee tras la donación a su Ciudad natal, en 1948, siendo alcalde Eduardo Ciria Pérez (ver nótula núm. 1.313 en Gente del Puerto), así como otras de particulares tales como la propia Academia de Bellas Artes Santa Cecilia, el Museo de ABC de Dibujo e Ilustración y la Fundación Cremades & Calvo Sotelo.
Enrique Ochoa nació en El Puerto en 1891 y falleció en Palma de Mallorca en 1978. En la imagen, Estudio del pintor en Palma de Mallorca en el número 45 de la calle Apuntadores. Año 1949. /Foto: Academia de BBAA
Entre los cuadros de El Puerto expuestos, óleos y dibujos de diferente formato, entre los que se encuentra un autorretrato del pintor, además de los dibujos “Dama con mantilla negra”, “El dolor y el poeta”, “Madrigales-Uríes” y “Dama con manto rosa”, que fue elegido como “Pieza del mes” del pasado mes de marzo en el Museo Municipal. Y los óleos “Hombre con boina roja”, “Retrato del orfebre Pasqueroli”, “Retrato de Carmen Hisela”, “El último amor”, “El pobre poeta”, “El enano”, “Retrato de Gloria”, “La dama del manto” y “Autoretrato con boina blanca”.
Foto: Academia de BBAA.
Se han quedado fuera de la exposición los lienzos de propiedad municipal ‘El pobre poeta’, ‘San Francisco’ y ‘Metamorfosis de Dafne’, además del que se encuentra en Madrid, ‘Asalto al Santuario de Santa María de la Cabeza’, que aparece en la imagen superior.
El cuadro de la ‘Defensa…’, en la ubicación que tuvo en la Academia de Bellas Artes cuando ésta se encontraba en el IES Santo Domingo, entro otros cuadros de la donación. Foto: Academia de BBAA
EL ASALTO AL SANTUARIO DE SANTA MARÍA DE LA CABEZA.
Uno de los cuadros pertenecientes a los fondos municipales donados en 1948 por Ochoa, se encuentra en la Dirección General de la Guardia Civil desde que, en 1956 la Ciudad lo cediera en depósito a dicha institución, y que muchos esperan regrese a El Puerto cuando se le encuentre un lugar digno para ser expuesto. Es un cuadro de grandes dimensiones, aproximadamente las mismas que el famoso Guernica de Picasso, que fuera expuesto en Milán, en la Galería Pesaro, el año 1938, que recoge la defensa del santuario jiennense, defendido entre otros, efectivos de la Guardia Civil adepta a la rebelión en la Guerra Civil.
El último amor. Óleo sobre lienzo. 60,5 x 73,5 cms. Museo Municipal de El Puerto.
LA MUESTRA MALAGUEÑA.
La muestra malagueña, a través de un total de 251 dibujos, acuarelas y óleos, hace un recorrido por la vida del pintor y sus diferentes etapas artísticas. Desde sus inicios, como un retratista excepcional del primer cuarto del siglo XX, pasando por su magistral técnica del dibujo como ilustrador de libros (entre los que cabe citar las obras completas de Rubén Darío) o las principales revistas de la época como La Esfera, Blanco y Negro o Mundo Latino. Asimismo destacan las obras de lo que él mismo denominó la plástica musical, sus imágenes internas o las de su etapa final centradas en el arte abstracto o el gestualismo, del que fue precursor.
Madrigales-Uríes. Témpera y pastel sobre papel. 55 x 50 cms.
Museo Municipal de El Puerto de Santa María.
Dama con manto rosa. Pastel sobre cartulina. 44 x 31,6 cms.
Museo Municipal de El Puerto de Santa María.
Retrato de Gloria. Óleo sobre lienzo. 55 x 46 cms.
Museo Municipal de El Puerto de Santa María.
Señora con mantilla negra. Pastel sobre cartón. 45 x 33,6 cms.
Museo Municipal de El Puerto de Santa María.
La dama del manto. Óleo sobre lienzo. 55 x 46 cms.
Museo Municipal de El Puerto de Santa María.
Hace 100 años, en 1914 el pintor Joaquín Sorolla visita El Puerto de Santa María, buscando la inspiración para el que sería su sexto panel para la decoración de la biblioteca de la Hispanic Society of America, una de las cinco obras dedicadas a Andalucía, ‘El encierro’.
Las 14 obras expuestas encuentran su origen temporal en 1911, cuando el fundador de la Hispanic Society de Nueva York, Archer Huntington, le encomendó a Joaquín Sorolla el encargo que habría de ocupar los últimos años de vida del pintor valenciano. Se trataba de decorar una gran estancia rectangular de la entidad neoyorquina con una serie de paneles que ilustrarían las regiones de España, sus paisajes y sus gentes. El resultado se llama hoy Sala Sorolla y está habitualmente ornamentada con los 14 murales de gran formato pintados al óleo que se mostraron en Valencia, hace seis años, en 2008. Sorolla empezó a esbozar la serie ya en 1911, aunque no la concluyó hasta 1919. Para ejecutarla, el pintor viajó por toda España, tomando apuntes durante los ocho años que duró la creación del trabajo.
Estuvo en nuestra Ciudad y otras del entorno, así como en Jerez, donde se inspiró para pintar diversos bocetos de tierras de albarizas y viñas, buscando la inspiración en los campos, el mar y los viñedos, aunque no la encontró para el cuadro de la serie encargado por la Hispanic Society, estableciéndose finalmente, en Sevilla.
Los murales exhibidos se trajeron a España en 2008 gracias a un acuerdo entre Bancaja y la Hispanic Society neoyorquina por el que la entidad española se comprometió a restaurar las piezas. Si bien los trabajos de restauración resultaron sencillos debido al buen estado de conservación de las obras, las tareas de limpieza permitieron descubrir numerosos detalles ocultos por la suciedad ambiental. Así, se pueden apreciar, entre otros detalles el humo del cigarro del personaje a caballo que se encuentra a la derecha del panel El encierro.
A principios de mayo de 1959, el poeta santanderino Gerardo Diego, perteneciente a la Generación del 27 al igual que nuestro paisano Rafael Alberti, asistió a unas Jornadas Literarias que se celebraron en Cádiz. Aquella visita dio para un libro: ‘El Jándalo (Sevilla y Cádiz)’, escrita aquel mismo año y que resultaría galardonada con el premio de poesía Ciudad de Sevilla de 1959. Sobre aquel viaje a Sevilla, Cádiz y su provincia, explicaría 15 años mas tarde: “Con estas nuevas impresiones se me ocurrieron varias canciones, algunas escritas o cantiñeadas por mí durante el viaje o pocos días después; otras, algún tiempo más tarde, para completar con recuerdos siempre frescos las gratísimas vistas y sorpresas jornadilleras”. [en referencia a las mencionadas Jornadas Literarias gaditanas de 1959].
Y continúa: “En la mejor compañía imaginable de poetas, artistas, novelistas y periodistas –dice Gerardo Diego rememorando aquella visita–, recorrí no pocos pueblos, preciosísimos todos y muchos nuevos para mí: paisajes impresionantes de mar, valle y montaña”. Algunos años después, Gerardo Diego tuvo la oportunidad de leerle a Rafael Alberti su libro El Jándalo en su casa bonaerense, y un poema que le dedica en el capítulo Cancionero Gaditano, que reproducimos:
¡Puerto de Santa María el Puerto de Rafael! Todo pregunta por él: si volvía. Castillo. Vuelos al sol. Entre almenas resbalaba por la piedra –¡qué maravilla!– la sombra de la cigüeña. Agüero, dime que sí.
El volumen fue publicado en la colección Palabra y Tiempo de la editorial Taurus, a los cinco años de resultar premiado en Sevilla, en 1964 y reeditado con posterioridad por la desaparecida Caja de Ahorros de Cádiz, hoy integrada en Unicaja.
Sobre el palabro ‘jándalo’ el escritor sanluqueño José Carlos García Rodríguez recuerda que “En Cantabria, un jándalo es la persona que ha emigrado a Andalucía (Jandalusía) y regresa a su tierra. [De hecho, el portuense grupo hotelero ‘Los Jándalos’ que administra el santanderino Santiago Cobo –esposo de la también cántabra Teófila Martínez, alcaldesa de Cádiz y ex concejala de El Puerto--, es un homenaje a los hombres de su patria chica que han emigrado a estas tierras, también conocidos en El Puerto como montañeses y que, en la actualidad, conforman una importante colonia desde el repoblamiento de Alfonso X ‘El Sabio’]. Una de las Escenas montañesas de José María de Pereda también se titula 'El Jándalo'. Gerardo Diego visitó Cádiz y Sevilla muchas veces. Estas ciudades ejercían una atracción sobre él, quizá la misma que habían sentido tantos antepasados suyos que se habían asentado en estas tierras. Al principio de El Jándalo (libro que dedica a Joaquín Romero Murube y a José María Pemán) Gerardo Diego recoge esta frase de Fernando Villalón: “El mundo se divide en dos partes: Sevilla y Cádiz”.
Alfonso Carrillo Álamo, nace en Villanueva del Arzobispo (Jaén), reside en El Puerto de Santa María donde desarrolla su vida profesional en la docencia –es logopeda en el Equipo de Orientación Educativa de un centro escolar público-- que compatibiliza con su dedicación a la pintura.
Casi toda su obra se combina entra las técnicas del óleo y la acuarela . Su estilo es figurativo y los motivos y composiciones son de lo mas variado , fundamentalmente , paisaje urbano , marinas, bodegones , retratos….
A continuación, exponemos siete marinas sobre el río Guadalete.
Ha realizado numerosas exposiciones tanto de forma colectiva como individual en localidades como las dos ciudades claves en su vida: El Puerto de Santa María y Villanueva del Arzobispo --ciudades en las que ha donado obras de su producción--, además de Jerez, Cádiz, Puerto Real, Sanlucar de Barrameda y Bornos, entre otras.
Exposiciones colectivas: Artistas Portuenses, 1980. V Salón Andaluz de Pintura, 1983. VI Salón Andaluz de Pintura, 1984. II Certamen de Pintura Santa Cecilia, 1983. VII Certamen de Pintura Santa Cecilia, 1988. Colectiva Artistas Portuenses, 1992-1995. Profesores Artistas, 2002, 2003 y 2004-05-06.
Exposiciones Individuales: Caja de Ahorros de Jerez, 1983-1984. Puerto Real, 1983. Artistas Plásticos Gaditanos, 1984. Bodega Exposición del Dry-Sack, Jerez, 1986. Salón Restaurante “Los Portales”, 1987. Patio del Hospital Municipal de El Puerto de Santa María, 1984 a 1990. Salón Asociación de Vecinos de Valdelagrana, 1990. Hotel Monasterio San Miguel, 1996 y 1996. Caja de Ahorros San Fernando Sevilla-Jerez, 1994. Caja de Ahorros San Fernando Sevilla-Jerez, 1997. La Caja de Pandora, 1997. Centro Cultural Municipal “Alfonso X El Sabio”, 1999.
Toreros de provincias es el resultado de una investigación de carácter documental y antropológico realizado durante el verano de 2011 alrededor del mundo taurino de El Puerto de Santa María.
En la placilla de toros del Pago de la Arrejaná. De izquierda a derecha, Antonio Andrades Arana 'Carambito' (ver nótula núm. 1.388 en GdP), Francisco Rodríguez Mateo 'El Pajarito', Miguel y Benito López-Cepero Panadero, propietarios de la Venta El Cepo (ver nótula núm. 183 en GdP), picador y niño desconocidos y, a la derecha, Diego Simón Montes, 'El Bimbo'. Agosto de 2011.
Las imágenes que componen el trabajo se centran en toreros de provincias, figuras que desarrollan el rito de la tauromaquia fuera de las plazas de toros oficiales. Son toreros que fueron muy comunes en la España del siglo pasado pero que con el progresivo desinterés de la sociedad española por las corridas de toros han ido desapareciendo. En la actualidad es una práctica cultural marginal.
Francisco Rodríguez Mateo, 'El Pajarito', rezando ante un improvisado altar, antes de la corrida. Nótula núm. 365 en GdP.
Las fotografías que componen el trabajo corresponden a los momentos en los que los matadores se están vistiendo de luces. Reflejan la transformación que se produce de persona a torero, donde se puede apreciar la importancia que tiene para estos individuos ejercer su labor tauromáquica. Son fotografías crípticas ya que no atestiguan la faena que se llevará a cabo. /Texto y Fotos: Adrián Morillo.
Vídeo aéreo de El Puerto de Santa María, realizado por la empresa CadizMedia, formada por la gaditana María de la Orden y el porteño Alfonso Carrillo. Ha sido grabado y editado íntegramente por estos socios que ofrecen una peculiar visión de la Ciudad en movimiento, obteniendo las imágenes aéreas con un drone (vehículo aéreo no tripulado) que lleva incorporada una cámara con ojo de pez, así como otras vistas y tomas muy singulares. La banda sonora es el tema musical de Philippe Rey, titulado ‘Born to conquer’ (Nacido para conquistar).
María Fernanda Monguió Vecino realiza una exposición, durante todo el mes de febrero en el espacio comercial y cultural Zoco, en calle Larga, núm. 83. Es Técnico en Artes Plásticas y Diseño de Abaniquería, un ciclo de Grado Medio que se imparte en la Escuela de Arte de Cádiz, ciclo perteneciente a la familia profesional de las Bellas Artes Aplicadas a la Indumentaria.
Una abaniquería es una tienda o una fábrica de abanicos, y en el caso de María Fernanda, la definición se va directa para la primera acepción: los elabora desde el primer paso, es decir, a partir de la madera, siendo una técnica totalmente artesanal creando abanicos únicos y con bastante libertad a la hora de conformar este tipo artilugio fabricado desde antiguo, --para dar aire--, pero que se han convertido en piezas de arte. Sus abanicos dan aire distinguido.
A nuestra protagonista la han formado para la realización artesanal e industrial --si quisiera-- de abanicos, potenciando los conocimientos en materia de conservación y restauración, así como incentivando la búsqueda de nuevas formas, materiales y técnicas. Desde los modelos tradicionales a los más modernos diseños, sin olvidar las piezas antiguas restauradas.
La portuense María Fernanda utiliza los más diversos materiales, realizando todos los procesos, desde el diseño a la terminación.Para el diseño se inspira de forma muy variada: naturaleza, cuadros famosos, arquitectura, cerámica, ... adaptándolo a formas compatibles con el semicírculo. Son abanicos que no tienen ninguna varilla igual, ni en la forma ni en el color, descartando así los trabajos en serie.
La artista parte de un bloque de madera procedente de una poda, habitualmente de un peral, una madera resistente pero a la par, flexible. El lijado y el cortado vienen tras el diseño, cortándose las varillas a mano, de una en una, finalizando con el pintado, barnizado y acabado, en un proceso que viene a durar unas 50 horas.
La exposición de María Fernanda en la galería Zoco, contiene abanicos que comprenden un periodo de seis años, con algunos ya expuestos en otras ocasiones, aunque nunca en El Puerto de Santa María.
Un profuso grupo de profesionales del periodismo gráfico gaditano son oriundos de El Puerto. Fotógrafos que durante varias décadas han ofrecido testimonio de la realidad informativa.
De arriba abajo, los fotoperiodistas Fito Carreto y Jorge Roa, David Clares, Juan de Dios Corzo, Pepe Ferrer, Adrián Morillo, Javier Gálvez, Agustín Álvarez y Borja Benjumeda
En el morral que cada periodista gráfico lleva consigo como alma pareja, no solo caben cámaras, objetivos y libretas, también encuentran hueco venturas y desventuras propias de un oficio que tiene un razonable espíritu de ubicuidad. En ese ejercicio de observadores públicos y de la realidad colectiva, los fotógrafos de prensa también son sabedores que un día apremia solaz la noticia y en otro se es testigo irrefutable del duelo ajeno.
No puede entenderse el mundo moderno sin el significado y el acento iconográfico que ha producido el fotoperiodismo en centuria y media de recorrido, desde que los avances técnicos y los mecanismos conceptuales (las rotativas de bobina continua, el fotograbado con semitonos o las transformaciones sociopolíticas), permitieron colocarlo en el epicentro mismo de la información. Un lapso que ha servido, con una voluntad de exploración continuada, para reproducir y crear un gran retablo de ilustraciones del todo. Un baño de imágenes, multiplicado tras la vívida era digital, que los medios de comunicación con más o menos acierto se han encargado de poner en danza.
Imagen de motociclismo de David Clares, especializado en esta materia
Y en lo que respecta al vedado gaditano, en el que un servidor está incluido, con gran apego y a lo largo de varias décadas un buen número de profesionales han ejercido este género fotográfico. Como David Clares Pozo, que comenzó a publicar a principios de los 90 en el desaparecido semanario El Puerto Información. Actualmente trabaja en los circuitos de velocidad más importantes y difunde sus imágenes en revistas y plataformas especializadas en el deporte de las dos ruedas a través de su agencia Photoclick. Agustín Álvarez Oreni, que comenzó a publicar a finales de los 80 en El Periódico del Guadalete y continuó haciéndolo en los diarios del grupo Publicaciones del Sur, tanto en El Puerto como en Jerez.
Fotografía de Juan de Dios Corzo del barco Hispania en una de las regatas que habitualmente se desarrollan en la Bahía de Cádiz.
Juan de Dios Corzo Domingo, que también realizó una intensa labor periodística en esos años en las páginas del Información. José Ferrer Morató, colaborador de las páginas del extinto Diario 16, de El Mundo y sus suplementos especiales y hoy metido de lleno en el periodismo gastronómico. Ha viajado intensamente por Europa, América Latina o el Magreb para realizar reportajes de carácter humanista. Javier Ríos Reyes, originario de Málaga, es ingeniero técnico en explotaciones forestales y colaboró algunos años con La Voz de Cádiz para terminar creando la empresa Fotoplanet especializada en publicidad y fotografía aérea a través de un zeppelín teledirigido. Javier Gálvez Castro, polifacético e independiente, ha realizado trabajos para revistas como Parques Empresariales, proyectos editoriales sobre motociclismo, así como cursos a través de su estudio 24x36mm. Jorge Roa Pérez, que desde su posición de funcionario municipal ha nutrido a los medios de las imágenes habituales de la vida política y administrativa de la ciudad como ruedas de prensa, inauguraciones y actos públicos. Asimismo realiza fotografías de los edificios más emblemáticos, la naturaleza, la cultura y las actividades festeras que sirven para ilustrar las distintas plataformas de reclamo turístico e histórico de la localidad; páginas webs, carteles e incluso participa en el proyecto editorial de carácter institucional El Puerto en imágenes.
Fotografía de Fito Carreto de niños bañándose en el río Guadalete a mediados de los 90
Alfonso Carreto Ruiz, Fito, todo un referente del fotoperiodismo de la baja Andalucía que lleva trabajando ininterrumpidamente más de 30 años en estas lides. Aunque ha colaborado con medios como El País y Cambio 16, es conocido por las imágenes que publica en los periódicos del Grupo Joly, especialmente en DIARIO DE CÁDIZ. Destacan sus trabajos relacionados con las regatas y los toros. Ha expuesto en espacios de arte y galerías su obra más personal y pertenece al colectivo sevillano CoberturaPhoto. Andrés Mora Perles, que comenzó a trabajar en la delegación de El Puerto de DIARIO DE CÁDIZ dos años después de su apertura en 1988 y que aún sigue ilustrando la realidad de la ciudad en esas páginas. Durante unos años también lo hizo como corresponsal gráfico en Puerto Real.
Dos imágenes de Borja Benjumeda. A la izquierda jugadores de fútbol de Sierra Leona y a la derecha una "Levantá" de atunes en la costa gaditana.
Borja Benjumeda Lobato, estudió en el IES La Granja y comenzó su andadura profesional en el año 2000 en Diario de Sevilla para posteriormente publicar durante un lustro en Diario de Jerez. Paralelamente ha publicado en la revista especializada en surf 3sesenta así como en la deportiva Don Balón. Es socio fundador de El Independiente.
Imagen de Adrián Morillo del ensayo "Bullfighters from the village"
Existen otras firmas emergentes como Adrián Morillo González, Mauricio Buhígas León o Miguel Ángel Páez Hernández, que han publicado en diversos medios y que cuentan con buena formación académica. Saben combinar sus conocimientos históricos de la fotografía con las técnicas y planteamientos más actuales. Como denominador común están preocupados por la antropología cultural y la sociedad que les rodea tomando imágenes del flamenco, la tauromaquia o los oficios manufactureros. /Texto: José Antonio Tejero.
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