Saltar al contenido

6

De estos dos bailaores, solo vive Manuel Suárez López, nacido en Jerez, el 30 [sic] de Febrero de 1930, su hermano Antonio, se presentó en Jerez, el 18 de Junio de 1931,  y partió con los que no vuelven el 12 de Diciembre 2009, en El Puerto. Fueron conocidos como 'Los Hermanos Vargas' o 'Los Hermanos Suárez'.

manuelsuarezlopez2_puertosantamaria

Foto tomada en la Peña el Chumi. En ella está de izquierda a derecha: Desconocida, Fernando de los Reyes, 2 desconocidos, Juan Güelfo y José Jurado “Capacha” (guitarristas) y Paco Navarro cantando. Al baile, los hermanos Suarez López, el de la izquierda es Antonio y el de la derecha Manuel. Les hicieron un homenaje a los Hermanos Suarez, en la peña El Chumi, en 27 de Mayo de 1994, actuando en este evento Manolito de los Ríos, Pepe Moreno, Paco Navarro, Antonio Aguirre y Joaquín Albert.

En 1937, emigraron de Jerez a El Puerto, toda la familia de los Suárez López, se domiciliaron en  calle la Rosa y posterior Lechería. Este barrio fue la academia de baile de estos dos artistas. El patriarca de este clan, Fernández Suarez Gómez, lebrijano de nacimiento, vendedor y repartidor de pan, recorría la campiña de esta zona, en aquellos años rudos de los treinta, para sacar el sustento familiar.

Manolo, no llegó a profesional, lo dejó para colocarse en la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, en la que trabajó durante más de cuarenta años. Antonio, si fué profesional o vivió de este magisterio. Estos dos hermanos actuaron en teatros, salas de fiestas y peñas, de Andalucía.

Me comentó Manuel: “A los diecisiete años yo y mi hermano Antonio con dieciséis  hicimos nuestra presentación en el Teatro Principal d El Puerto, con la bailaora Manolita Valladares, Paco Rodríguez, Guarino, Anzonini y Jose Matiola “el Mono”, Joaquín Albaiceta, Roberto Iglesia, Rafael Gitano y Julio Rodríguez “el del Ocaso”, este era yerno de Tío Alonso “el del Cepillo”, fue un estupendo guitarrista, tiene registrado en autores una composición de guitarra. En estas fechas en el Cine Macario, Manolo gana un concurso de baile flamenco obteniendo el primer premio, el segundo para Rafael Gitano y el Tercero para Jose Maria Otero “el Cojo Farina”.

manuelsuarez_joaquinalbaiceta_puertosantamaria

Manuel Suárez, acompañado a la guitarra por Joaquín Albaiceta.

En los años cincuenta participó con su hermano Antonio, en muchas fiestas privadas para los señoritos de aquellos tiempos, con artistas como Anzonini, Fernando Terremoto, Tío Borrico, Fernando Gatica, Diamante Negro, Rafael Gitano, Jose Matiola “el Mono”, Manolito Barrera, Roberto Iglesia, Palomito, Joaquín Albaiceta, y me dejo a muchos en el tintero. Siempre actuaron conjuntamente estos dos vástagos.

En 1950, fueron contratados para el Teatro Chino, de Manolita Chen, recorrieron gran parte de Andalucía, Extremadura, Murcia y Castilla la Mancha. Antonio recorrió con este circo ambulante varios años, Manolo, regresó a El Puerto, a los seis meses, dejando la vida artística, por motivos que no quiso comentar. En este coliseo montaron en escena; la parodia bailable de “La Muerte de Manolete”.

Los Hermanos Vargas actúan en mil novecientos cincuenta y dos, en el Teatro Ambulante López Rueda, en Rota, con el cómico Angeline de Cadiz, Felix de Utrera y El Peste, entre otros artistas, durante varios meses.

Formaron parte de la compañía de Francisco Rodríguez, también conocido como Paquito “el Maricón” para los amigos, en el año 1954, con: los Hermanos Vargas, Luis Moreno, Manolita Valladares, Juan Cristo “el Portugués”, Jose Valladares, Jose Matiola “el Mono” Antonio Fernández, Antonio Cruz de Puerto Real, Manolita de Jerez, Las Hermanas Villares, Doña Virginia y el rapsoda Manolete. Ensayaban en el sindicato vertical, edificio que años anteriores fue el Hotel Vista Alegre, ubicado en la avenida Aramburu. Con este espectáculo de variedades recorrieron toda la Sierra de Cadiz, Málaga y el Campo de Gibraltar. Estos datos lo aporto en la biografía de mi tío Juan Cristo Charneco “el Portugués”

Se presentaron al concurso de baile flamenco que organizaba la Compañía de Teatro de Raúl Perice, con Rafael Gitano y Roberto Iglesias, Guillermo Aguilar y los Hermanos Varga, no se acordaba Manuel, de las fechas.

cabalgataestrellas_1953_puertosantamaria

Programa de mano de 'Cabalgata de Estrellas' 1953, en el Cine Macario.

En el tiempo que tuvo El Cangrejo Rojo las puertas abiertas al público, actuaron los Hermanos Suarez, con Pansequito, Jose Matiola “el Mono”, Luis Moreno, Chano Suarez, hermano de Luis Panete, Luis Gatica y Manolo Moreno. Tuvieron dos nombres artísticos, en sus comienzos, Hermanos Vargas y posteriormente Los Hermanos Suarez.

En los años sesenta, se monto una Academia de Baile en la juventudes femeninas de la Acción Católica, en este periodo dirigía esta asociación cultural, el cura Don Ramón, como profesor Manolo Suarez y los cantaores Luis Panete, Luis Moreno, Antonio Núñez y Joaquín Albert.

En El Teatro San Fernando, de Sevilla el 14 de Diciembre de 1968, obtiene el carnet de artista, Manuel Suarez López, de la mano del maestro Mera, de Cádiz, pianista ciego, y un grupo de artistas  de la provincia, estos fueron: Antonio Cruz, Luis Moreno, Roberto Iglesia,  Joaquín Albert y Antoñita Maera. Estaba de presidente de este jurado Pepe Pinto, marido de Pastora Pavón “Niña de los Peines”.

Manuel, fue un bailaor estupendo, pudo vivir del baile, pero tomó el trabajo seguro antes que la aventura del artisteo. Ramón Orillo, llego a comentar: “Es un bailaor con mucha técnica, dominando muchos palos del flamenco, por fiesta tenía el sello del baile autóctono del Puerto”.

Manolo, lo comenta con orgullo: “En una feria de Jerez, con diecisiete años, en presencia de dos artistas como fueron Tío Parrilla y el patriarca de los Moraos, baile por bulerías de tal forma que estos dos hombres me felicitaron y me abrazaron, esto para mi es de las cosas más bonita que me ha pasado en el Flamenco”.

manuelsuarez_artista_puertosantamaria

El carnet de artista de Manuel, otorgado por el Sindicato Nacional del Espectáculo.

En 1953, en un espectáculo flamenco, con el titulo de Los Novatos, promotor El Marques del Merito, en este evento participaron: Fernando Terremoto, El Cipote, Manolito Barrera, Fernando Bulla, El Diamante Negro y Antonio Suarez, con Anita Leonardo, de pareja de baile.

Antonio Suarez López, marcha al Campo de Gibraltar, a finales de los cincuenta con dos artistas portuenses del baile flamenco, Fernando Gatica y Luis de Valle Rey, “Palomito”, esposo de la famosa bailaora granadina “La Golondrina”, de nombre María Fajardo Amaya. Hoy en día vive nuestro paisano Luis, en estado de viudez y retirado en Marbella, a sus ochenta y seis años de edad.

En aquel tiempo había en La Línea de la Concepción un poderío económico relacionado con el contrabando de tabaco, café y la penicilina, que sacaban de Gibraltar, de esta injusta colonia Inglesa. En esta ciudad de los llanitos, se reunían los mejores cantaores, guitarristas y bailaores de aquellos años.

suarez_albaiceta_puertosantamariaAntonio Suarez López, hoy en día lo recuerdan aficionados viejos de esta zona del Campo de Gibraltar, como un buen bailaor, la familia del Flecha, los Chaquetas y los Cortes, emparentado con  Chiquetete. Actuó con muchos artistas del baile y el cante de estas fechas, como fueron: Antonio el Chaqueta, Adela la del Chaqueta, Chocolate, Jarrito de Jerez y los guitarrista, Félix de Utrera, el Niño de los Rizos y me dejo a muchos fuera del tiesto. En estas fechas Antonio estuvo ligado a una bailaora de nombre Dolores Cortés. /En la imagen, Manuel Suárez, acompañado a la guitarra por Joaquín Albaiceta.

Antonio estuvo dándole clases de baile a una hija de Don Camilo, militar de alta graduación que vivía en la calle Larga, esta chica ganó varios concursos de baile en los años setenta.

Yo que he tenido la suerte de ver en muchas ocasiones en los años sesenta, a estos dos hermanos por el barrio, en bautizos y toma de dichos, bailando, puedo decir que fueron dos bailaores de un corte propio, no copiaron a nadie, por bulerías tenían el sello de los viejos históricos de El Puerto, con gotas del perfume de los Coquineros, Pepe Hano, Anzonini, Pepa Campo, la Angustia, Rosa la Chiva y Ana la Loza, ¿hay quien de mas?

Dejó el baile y se embarcó en los pesqueros de esta ciudad como motorista. Fue delegado sindical de los marineros y barrenderos del El Puerto. Me hubiera gustado entrevistar a mi amigo Antonio Suarez López, y casi siempre lo dejábamos para otro día, quedamos en que me iba aportar fotos de sus correrías artísticas por ese mundo tan fantástico del flamenco, no pudo y por azar no llegó el momento. Le doy las gracias a mis amigos Manolo y Antonio allá donde estén. /Texto: Antonio Cristo Ruiz.

Escena histórica, obra del pintor José Aparicio Inglada, que representa el desembarco de Fernando VII y la familia real en El Puerto de Santa María de Cádiz el 1 de octubre de 1823.

fernandovii_puertosantamaria

En primer término la falúa real y en el muelle multitud de personajes. En el centro, el Monarca y el duque de Angulema estrechan sus manos. A ambos lados de ellos, personajes de la Casa Real y detrás, representantes de la nobleza española, generales franceses, así como el clero y personalidades del Ayuntamiento de la Ciudad. Al fondo, la Aduana (Real Fábrica de Aguardientes y Licores) y el Castillo de San Marcos, y otros edificios, en cuyas terrazas y balaustradas se agolpa la muchedumbre. 

litografiacastillofvii_puertosantamaria

Vista de El Puerto de Santa María, desde el Castillo de San marcos. Los soldados al mando del Duque de Angulema, en el Patio de Armas del Castillo, al fondo Cádiz y los barcos que traían libre a Fernando VII, después de liberarlo en Cádiz, para llegar a los muelles de El Puerto. (Colección L.S.A.)

Durante el Trienio Liberal (1820-1823) Fernando VII se vió obligado a jurar la Constitución de 1812 y aceptar, por lo tanto, el modelo liberal y constitucional al que era contrario. La Santa Alianza, formada por los países que defendían el modelo absolutista en Europa, deciden en el Congreso de Verona de 1822 intervenir en España para restablecer el absolutismo en la persona de Fernando VII y, para ello, Luis Antonio de Borbón y Saboya, duque de Angulema, se puso al frente del Ejército de Los Cien Mil Hijos de San Luis. Ante el avance inminente de las tropas francesas hacia Madrid, las Cortes liberales deciden trasladar al Rey a Cádiz, reteniéndole en el Palacio de la Aduana (sede de la actual Diputación Provincial). Pero el duque de Angulema avanzará imparable hasta El Puerto de Santa María, situándose frente al edificio en el que se encontraba el Rey, por lo que las Cortes liberales no tuvieron más remedio que capitular y liberar al monarca de su cautiverio. Así, el  1 de octubre de 1823 Fernando VII embarca en la falúa real para realizar la travesía marítima más larga de su vida, y cruzar la Bahía de Cádiz. El cuadro constata este hecho histórico que, en  definitiva, significa el fin del Trienio Constitucional y da comienzo a la denominada “Década Ominosa” (1823-1833).

llegadadefernandovii_bn_puertosantamaria

“Llegada de Fernando VII en una falúa al muelle de El Puerto de Santa María”. Litografía. (Colección de Antonio Osborne Vázquez en 1959)

joseaparicio_cuadro_descripcion__puertosantamaria

Los personajes de la familia real son claramente reconocibles, gracias a que José Aparicio dejó por escrito, en un documento, la descripción del cuadro, aclarándonos entre otras cuestiones el asunto y los nombres de los personajes representados en el mismo. Así sabemos que a la izquierda del Rey aparecen: la Reina María Josefa Amalia de Sajonia; la infanta Luisa Carlota llevando de la mano a su hija mayor, su esposo don Francisco de Paula, la infanta Princesa de Beira, María Teresa de Braganza y, delante de ella, su hijo el infante Don Sebastián Gabriel, sobre cuyo hombro apoya la mano. A continuación los otros infantes niños, en brazos de sus amas de cría vestidas con trajes provinciales y en el extremo de la falúa, un guardiamarina y varios muchachos subidos a los palos, con el fin de llamar la atención con sus gritos. Los personajes a la derecha del duque de Angulema son los siguientes: los infantes María Francisca de Asís y Carlos María Isidro que lleva de la mano a su hijo el infante Carlos Luis, conde de Montemolín. Detrás y sobre la escalera aparecen varios sacerdotes y figuras eclesiásticas cubiertas con capa pluvial y bajo palio, entre ellos aparece el arcipreste de El Puerto, con el Limnum Crucis, la Cruz de Cristal de Roca y el Palio que en la se continúan conservando en la Iglesia Mayor Prioral. A continuación y algo más alejado, se ve a la comitiva del Ayuntamiento con sus maceros y, en la parte más baja, vemos a varios generales franceses y militares españoles.

El-Puerto-Fernando-VII

Grabado que representa una escenas del  desembarco del Rey Fernando VII y su familia en El Puerto de Santa María el año 1823, retenido en Cádiz por los liberales por sus veleidades absolutistas.  J.P. Wagner sobre dibujos de Andreas Rossi. Siglo XIX. (Colección J.S.A. Bruselas).

Texto del Grabado: «DIA 1 DE OCTUBRE DE 1825. SSMM DESEMBARCAN FELICEMENTE EN EL PUERTO DE S: MARÍA, CON SSAARR LOS YNFANTES.
SAS el S Duque de Angulema el SS Duque del Ynfantado y todas las Autoridades los reciben á su desembarque y un inmenso gentío con aclamaciones de gozo veneran al deseado FERNANDO. Segun lo dispuesto por Exmo S. Capitán General de los Reinos de Andalucía se dedica a todos los Españoles Religiosos honrados, amantes y fieles a su amable Soverano el S. D. FERNANDO VII Q.D.C.

El lienzo principal que ilustra esta nótula, que tardó cinco años en realizarse, reproduce el lienzo de gran formato (7 x 4 metros), destruido en el incendio del Convento de las Salesas Reales de Madrid en 1915, donde se encontraba instalado el Tribunal Supremo. José Aparicio, como pintor de Cámara de Fernando VII, había pedido permiso al Ayuntamiento de Madrid para representar en un monumental cuadro el acontecimiento aquí narrado. De este modo, una vez concluida la obra en 1827, el Ayuntamiento obsequió con este lienzo al Rey y pasó a formar parte de las colecciones reales del Museo del Prado y éste a su vez, lo depositó en el Tribunal Supremo en 1883. Además nos consta que los Ayuntamientos de El Puerto de Santa María y el de Jerez de la Frontera solicitaron sendas copias del mismo, sin embargo la historiografía considera que el cuadro que se conserva en el Museo del Romanticismo sería otra obra reproducida por Aparicio una vez ya concluido el primigenio, de 82 x 115 cms.

3

josefasanchezllebret_puertosantamariaDe la familia marinera compuesta por el matrimonio entre José Sánchez Romero (1852), de profesión de la mar y guarda del Vapor, como consta en el padrón de habitantes de 1911, y Dolores Llebret Pellicer (1858), nacieron siete hijos, que relacionamos a continuación por orden de fechas de nacimientos: Manuel (1864) José Benito (1866),  María Dolores (1871-1956), Josefa (1874-1935?), los gemelos Manuel y Ramón (1877) y José Joaquín, (1883-1958), todos nacidos en El Puerto de Santa María.

María Dolores Sánchez Llebret, estuvo casada con Fernando Pasage Blandino, (dueño del Bar “La Mezquita” y del kiosco de bebidas del Parque,  que luego fue Club Taurino). Tuvo tres hijos: María Dolores,  Manuel y Fernando Pasage Sánchez. Este último, contrajo matrimonio con María Martínez Dopeso y tuvieron cuatro hijos: Asunción, Fernando, María Cristina y Manuel, que viven aún en nuestra ciudad.

kiosko_pasage_parque_puertosantamaria

El kiosko de Fernando Pasage Blandino, que luego fue Club Taurino, y que despareció por el expedito método de la piqueta en la última década del siglo XX.

El hermano pequeño de Josefa se llamaba Jose Joaquín, fue tipógrafo y realizaba los carnés de propaganda veraniega, patrocinados por el Ayuntamiento del El Puerto. Se casó con Eloísa Artola Ortiz y tuvieron seis hijos: Alberto, Carlota, Josefa, Dolores, Joaquín y Eloísa. Aún viven Dolores,  Eloísa y sus descendientes.

carnet_verano_1927_puertosantamaria

Carnet oficial del Verano de 1927.

La protagonista de este escrito, Josefa María de los Dolores Sánchez Llebret, como consta en su partida de bautismo,   nació nuestra ciudad en la calle Los Bolos nº 2, el día 22 de Octubre de 1874.

callebolos_2_puertosantamaria

En el número 2 de la calle Bolos, en el entorno de las Siete Esquinas, nació nuestra protagonista.

Sus primeros comienzos artísticos  los realizaría muy joven en la provincia de Cádiz, actuando en cafés cantantes. Posiblemente,  emigró a finales del siglo diecinueve a Sevilla. En estas fechas partían a la ciudad de la Giralda, todas las jóvenes que soñaban con ser artistas, como lo hicieron nuestras paisanas “Las Coquineras”. Pudo tener como profesor de baile a  Manuel Díaz Rueda, portuense nacido en 1807. Este maestro de la danza  era familiar por parte materna de Las Coquineras. (Ver nótula núm. 1.042 en GdP). 

Josefa partió  de El Puerto con el oficio  del cante y del  baile bien aprendido. Según su nieta Josefa Cárcamo Sánchez, también tocaba la guitarra y en muchas ocasiones se acompañaba con ella. En el padrón de habitantes de Madrid en 1914 figuraba como corista y en el de 1925 tenía la profesión de artista.

cafecantante_SXIX_sevilla_puertosantamaria

Café Cantante a finales del S. XIX en Sevilla.

Estuvo unida sentimentalmente a un guitarrista flamenco de nombre Antonio Moya, andaluz de nacimiento, probablemente sevillano,  con el que tuvo dos hijas,  a las que no inscribieron en el registro civil,  cuyos  nombres eran  Pilar y Julia. He buscado a Antonio Moya en los padrones de la capital de España,  desgraciadamente sin ningún resultado.  Como última opción me dirigí a los amigos artistas y a algunos aficionados mayores, muy ligados al flamenco de esta ciudad, pero no me dieron datos aclaratorios, aunque sí habían oído hablar de él.

A principios del siglo XX,  Antonio Moya acompañó con su guitarra a Josefa durante diez años por cafés cantantes y representando  sainetes cómicos andaluces por  los teatros de la Península Ibérica. Su fecha de fallecimiento podría haber  tenido lugar entre los años 1927 y 1930, pues en 1926  Josefa y Antonio habían visitado a su hija Pilar con motivo del nacimiento de su nieta Josefa, mientras que en 1930 cuando nace otro nieto, Luis, la abuela Josefa ya era viuda.

cafecantante3__

Ilustración de un Café Cantante en Madrid. 

Josefa actuó en muchas ocasiones como actriz y corista, fue una mujer que tocó todos los palos de los espectáculos escénicos. Su óbito no he podido tampoco localizarlo en Madrid, donde creo que dio su último suspiro de vida. Me informó su nieta Josefa de que su abuela falleció cuando ella tenía 5 ó 6 años, por lo que creo que esto pudo ocurrir entre los años 1932 a 1935. Fue una mujer que pisó los escenarios durante cuarenta años de carrera artística.

En el padrón del año 1925 se hospedada en una pensión de la calle Jardines nº 14, con su hija Julia Moya y un grupo de artistas. En esta rúa madrileña tuvieron Pepa Oro y Antonio El Macareno, una casa de huéspedes  en el primer tercio del siglo veinte.

CALLE JARDINES.

Según los estudiosos del arte flamenco la calle de los Jardines, número 21, albergó el mejor y más conocido de los cafés de cante tanto de la Villa como del resto del país. El café de la Marina fue escenario del inicio y presentación en Madrid de muchas carreras profesionales con proyección internacional de baile, cante y toque de guitarra con sus diferentes estilos o “palos”.

calle_jardines_madrid

Calle de los Jardines en Madrid, donde estuvo el Café de las Marinas y, posteriormente el cine Bello. Hoy es un restaurante. Como podemos apreciar en cuestión de cables en las fachadas: "en todas partes cuecen habas"

Josefa les metió el veneno del artisteo a sus dos hijas, las preparó para vivir de la farándula, fueron a academias de baile flamenco y de escuela bolera,  en estas fechas  muy de moda en nuestro país.

En la Ciudad del Gato, moraron muchos artistas del El Puerto, entre los años 1880 a 1920. Alguno de estos fueron: Antonia y Josefa Gallardo “Las Coquineras”, María del Carmen Gallardo “La Gaditana”, bailaora, cantaora y tía de las Coquineras y madre de la bailarina y bailaora Amparo Pozo Gallardo; Rafael Bermúdez Castro Rivas, el gran actor portuense y galán del teatro de su tiempo, José Talavera Gabriel polifacético actor, director de teatro, cantor de zarzuelas y cantaor conocido en El Puerto, por Talavera o Julepe, Los Monge Antúnez, conocidos por Los Chaquetas, artistas del flamenco y Teresita Mazzantini, nombre artístico de Teresa Ros Uceda o Teresa Uceda, nacida en El Puerto en los años setenta del siglo XIX a la que  he buscado en los archivos de Cádiz, Jerez, Sanlúcar de Barrameda, Madrid y también en nuestra ciudad sin ningún resultado. Hay mucha leyenda detrás de esta dama del cante. He escuchado comentarios de viejos aficionados portuenses que dicen falleció en Sudamérica y fue trasladada a España y enterrada en Madrid, ¡vaya usted a saber!

pilarmoya_pilarsanchezllebret_puertosantamaria

Pilar Moya Sánchez (o Pilar Sánchez Llebret) durante una actuación en Méjico.

Pero volvamos a Josefa Sánchez Llebret. Ésta fue una mujer valiente y liberal, pues tener cinco hijos naturales en aquellos tiempos era una verdadera locura y estaba mal visto por la sociedad.

La primera de sus hijas fue Salvadora Sánchez Llebret,  de la que no conocemos el lugar de nacimiento, aunque suponemos que pudo ser en El Puerto. Falleció de tuberculosis en nuestra ciudad el 23 de noviembre de 1914, con tan solo 21 años en El Puerto de Santa María. La noticia sobre su sepelio aparece en las páginas de Revista Portuense de 25 de noviembre de 1914.  Su acompañamiento estaba formado por todas las clases sociales y presidieron el duelo Manuel y Fernando Pasage Sánchez, sus primos, y sus tíos José Joaquín y Manuel Sánchez Llebret. Se dio la circunstancia de que  Salvadora, que aparece en la prensa con los apellidos Tey Sánchez, se había comprometido y tomado de dichos el 22 de agosto de ese mismo año 1914 con el joven empleado de los Ferrocarriles del Norte Manuel García Robiou, con el que desgraciadamente no pudo llegar a celebrar su matrimonio.

María Sánchez Llebret, fue la segunda, pero no se ha localizado la fecha de nacimiento ni tampoco la de su óbito. Por la información obtenida a través de las nietas de Josefa, conocemos que estuvo internada en un convento de monjas donde se dedicaba a bordar un manto para la Virgen. Allí le sobrevino la muerte.

2hijas_josefasanchezllebret_puertosantamaria

En la imagen, las dos hijas de Josefa: de izquierda a derecha Pilar, su marido Antonio Cárcamo y Julia Sánchez Llebret (o Moya Sánchez).

Pilar Moya, nombre artístico de Pilar Sánchez Llebret, fue su tercera hija,  nacida en Zaragoza, el 25 de Abril del 1903. Falleció muy joven en Madrid  en 1933. En la calle Gravina nº 11, según el padrón de 1925 de Madrid, vivía con su esposo e hijos. De profesión artista, recorrió con su madre y su hermana Julia, los teatros de todos los rincones de la Piel de Toro y del Norte de África. Estuvo casada con el artista de teatro Antonio Cárcamo Cañizares, nacido el 21 de Julio de 1899, en La Laguna, estado de Santa Catalina (Brasil). Tuvieron tres hijos: Antonio Cárcamo Sánchez,  Josefa Cárcamo Sánchez y Luis Cárcamo Sánchez.

En los años 1922 y 1923, actuaron Antonio Cárcamo y Pilar Sánchez por varias provincias mejicanas. En 1926 cuentan que se produjo un incendio en el Teatro Pavón mientras actuaba Antonio con su esposa, interviniendo éste en la extinción del fuego.  En el año 1927 actuaban en  el Teatro Alcázar de Madrid.

teatro_pavon_madrid

El Teatro Pavón, en la Revista de la Construcción Moderna. Año 1925.

Julia Sánchez Llebret, cuarta hija de Josefa,  también tomo el apellido de su padre, Antonio Moya, como nombre artístico. Fue una estupenda bailaora. Nació en la villa de la Línea de la Concepción, el 11 de Julio de 1904 y  muere el 3 de Noviembre del 1968 en Madrid. Esta mujer en sus comienzos artísticos fue bailaora, bailarina y corista, acompañó a su madre y formo dúo con su hermana Pilar. En sus diez últimos años de vida fue actriz de teatro. Julia Moya conoció a su esposo el actor Manuel Trujillo, trabajando en la compañía de Lola Flores. Hay personas mayores que la recuerdan como una gran bailaora y en el mejor momento de su carrera artística abandonó el baile, pasándose a la interpretación. También formó parte de la compañía de El Niño Marchena y  de Valderrama. Del matrimonio  nacería una niña  que recibirá el  nombre de  Julia y será también actriz, de ella hablaremos más adelante.

El quinto y último hijo de Josefa y de Antonio Moya fue José Sánchez Llebret, madrileño que nace el 20 de Mayo de 1914 en la calle Ruda nº 14.  Su muerte ocurrió en 1995 en Dreux, Francia. Estuvo casado con Leonor Quel Martínez, nacida 1924 en Ambite de Tajuña (Madrid). Tuvo tres hijos: Ángel (1945 en Orusco de Tajuña, Madrid) Maria de los Ángeles (1947 en Orusco de Tajuña, Madrid) y María Dolores (1954 en  Madrid).

Josefa, llego actuar con sus hijas Pilar y Julia en  numerosas ocasiones.  Las dos hermanas formaron un dúo conocido como Las Hermanas Moya. También fueron coristas de la compañía de teatro de Celia Gámez, la gran vedette de revista de los años treinta y cuarenta. En la Revista Baleares de 20 de Agosto de 1918, pagina nº 8, dice literalmente: “Todas ellas hicieron las delicias de la escogida concurrencia, pues con gracia sin igual las hermanas Moya y la señorita Pazzi Pons, bailaron unos boleros con grandes aplausos de los asistentes”.

pilarmoya_lasleandras

Pilar Moya aparece actuando en la compañía de Celia Gámez, en su revista musical 'Las Leandras'. Mundo Gráfico. 17.11.1931.

La joya de la corona, Julia Trujillo Sánchez, nieta de Josefa Sánchez Llebret, es una de las grandes cómicas del teatro de este país. De casta le viene por parte de sus abuelos,  Josefa Sánchez Llebret y Antonio Moya, y de sus padres Julia Sánchez Llebret y Manuel Trujillo Carrasco, actor de teatro y guionista. Se dejó caer por la capital del reino un 3 de Mayo de 1923 y se fue con los que no vuelven el 27 de Agosto de 2013. Es una de las grandes actrices española, del siglo veinte. Sus actuaciones son numerosísimas en el cine, en el  teatro y en la  televisión. Debutó en el teatro de la mano de sus padres con tan solo 14 años de edad.

En 1980 fundó junto a Manuel Canseco, la Compañía Española de Teatro Clásico, estrenó obras de Calderón, John Murrel, Salom, Paso y Miras, representó también  a Mihura y a Valle Inclán y ha fallecido a los 81 años en la capital de España. Fue expuesta su capilla ardiente en el Teatro la Victoria,  del mismo modo en el que son despedidas las grandes actrices de la escena de este país.

juliatrujillomoya_o_sanchezllebret_puertosantamariaLa Trujillo, tenía el premio a la mejor actriz de habla Hispana de Estados Unidos, entre otros reconocimientos. En televisión, entre los años 1965 y 1980, llego a los hogares españoles actuando en los “Estudio Uno”. /En la imagen, Julia Trujillo Sánchez (o Sánchez Llebret).

Durante dos décadas fue una de la protagonista de la Compañía Nacional de Teatro de María Guerrero, que bajo la dirección de José Luis Alonso, estrenó obras de Valle Inclán, Pirandello, Gorki, Bertolt Brecht y Galdós. Fue presidenta de la casa del actor, a la que dedicó sus últimos años de vida. En muchas ocasiones visitó y actuó en la tierra de su abuela. Recuerdo haberla visto en el hotel Los Galgos de Madrid en 1988 durante la presentación del Diccionario Enciclopédico Ilustrado del Flamenco, de Editorial Cinterco,  allí estaba charlando con el poeta granadino Luis Rosales, presentador del libro de José Blas Vega y Manuel Ríos Ruiz. Fue una noche muy bonita para todos los que colaboramos en esta obra.

Esta breve semblanza de las vidas de la portuense Josefa Sánchez Llebret  y de su saga, hubiera sido imposible sacarla a la luz sin la aportación de tres mujeres, a las que hay que agradecerles su ayuda, principalmente,  a Josefa Cárcamo Sánchez, hija de Pilar Sánchez Llebret, a María de los Ángeles Sánchez Quel, hija de José Sánchez Llebret,  y a mi amiga Ana Becerra Fabra.  /Texto: Antonio Cristo Ruiz.

 

manuelperezcasaux_2005_puertosantamariaMe dice Juan José Téllez que habría que hacer un homenaje a Manuel Pérez Casaux antes de que sea “demasiado tarde”. Y tiene razón. De hecho, cualquier reivindicación de su figura y su obra llegaría ya, inevitablemente, tarde. Yo pienso en Pérez Casaux y considero que convendría reescribir de una vez la historia del teatro español de posguerra. Cualquier noción de independencia aplicada a la actividad escénica de aquellos años se sigue formulando hoy desde un prejuicio tan centralista (y mira que detesto esta palabra) como corto de miras, como si mientras otros se partían la cara Andalucía se conformaba con su costumbrismo gracioso de sangregorda y peineta.

Cierto, qué vamos a contar a estas alturas: Sastre y Paso fundaron Arte Nuevo, Modesto Higueras había puesto en marcha el TEU y todo eso; pero lo que hizo Quimera en Cádiz y desde Cádiz no fue menos significativo, menos representativo ni menos digno de figurar en la historia de cómo la vanguardia prendió y resistió en las catacumbas. El estreno en 1963 de La cena de los camareros debería figurar en las efemérides como el acontecimiento que fue: la asunción del absurdo de una manera tan inconfundible como propia, y la vía abierta para que Salvador Távora y los demás hiciesen después lo que tenían que hacer. Ya no sería el absurdo, claro, ni la dramaturgia no aristotélica que reclamaba Brecht sería ya tan importante.

quimera_1960_puertosantamariaPero la posibilidad de un teatro andaluz capaz de aspirar a la universalidad sin dejar de ser andaluz tuvo en Pérez Casaux a uno de sus más firmes baluartes. /En la imagen de la izquierda, el grupo Quimera, en los años sesenta del siglo pasado.

Conviene admitir que el realismo socialista envejeció luego como lo hizo. Y que todo lo relacionado con José María Sánchez Casas y su militancia tampoco ha jugado muy a favor del reconocimiento abierto y general de Quimera como el revulsivo artístico que supuso. Pero también es cierto que la memoria se muestra especialmente ingrata en estos tiempos, y que Andalucía todavía tiene pendiente una deuda no pequeña con Pérez Casaux y Quimera. Resulta casi doloroso el modo en que la identificación de los pioneros resulta tan arbitrario. Y ya va siendo hora de que se haga justicia. /Texto: Pablo Bujalance.

Más información en GdP.  Nótula núm. 953

 

1

adrian_ferreras_leonMás que artista, este pintor portuense se considera un humilde artesano. Su trabajo es madurado y fruto de muchas horas frente al lienzo: óleos, acuarelas y también plumillas. En cuanto a contenido marinas, casas de salinas, temas de campo como los cortijos, casas palacios, interiores...

-¿Siempre pinta escenas costumbristas?
-La temática de por sí es un campo de trabajo para ensayar. El costumbrismo te permite trabajar con el agua, la vegetación, la fisionomía humana y animal, o el movimiento. Lo que yo percibo en mi obra es la luz y el color, y más la luz que tenemos aquí en Cádiz.

-Dentro de 30 años, ¿qué escenas costumbristas pintará de esta primera década del siglo XXI?
-Al ritmo que se está viviendo y cómo se está quedando todo arcaico, la verdad que vamos a tener muchas cosas que pintar. Vamos avanzando muy rápido, yo estoy a favor de lo nuevo, pero con una razón sostenible y coherente. Y no nos debemos olvidar de lo que hemos tenido, tenemos un legado muy bonito.

adrianferreras_1_puertosantamaria

El Resbaladero y la Antigua Fábrica de Arguardientes y Licores.

adrianferreras-2_puertosantamaria

Las Beatillas.

adrianferreras3_puertosantamaria

El río Guadalete cuando aún existía la Casa Palacio del Marqués de Cumbre Hermosa.

-Su cuadro protagonizó el cartel de la Fiesta de los Patios 2010, ¿qué significó para usted?
-A mí me encantó cuando me lo propusieron. Sabían el concepto que yo tenía de ellos y me dieron total libertad. He intentado reflejar la esencia de la Fiesta de los Patios. Yo pienso que es bueno valorar el trabajo diario, el constante mantenimiento que tienen. Y que se conviva un poco más, la vida ha cambiado, no es como antes, pero por lo menos se debería dar esa convivencia personal. Pinté igualmente, el cartel de la corrida del Bicentenario, a la que asistió S.M. el Rey Don Juan Carlos.

cartel_corrida_bicentenario_constitucion_3

Junto a S.M. el Rey, delante del cuadro que pintó para la Corrida de Toros del Bicentenario.

-¿Cuáles son las obras que ha añadido últimamente?
-Estoy aportando temas taurinos y cofrades. Estas obras me transmiten una espiritualidad porque tienen ese duende del que hablamos en el arte, el flamenco... Cuando pinto estos temas, me gusta el preámbulo, los artesanos, las sensaciones que se viven alrededor...

-¿Le gusta plasmar animales?
-Me encantan el caballo y el toro, pero sobre todo, por el movimiento y el agua. Con ellos descubrí una temática que a mí personalmente me llena mucho. Sobre todo innovar dentro del costumbrismo. Mi técnica es vanguardista, sigo una línea de color muy personal con tonos pasteles, y otras técnicas como el raspado.

adrianferraras_5_puertosantamaria

Fachada de la Aduana de los Duques de Medinaceli

-¿Realiza sus obras en el taller o al aire libre?
-En el taller hago más obras que al aire libre. La mayoría la trabajo visualmente, me quedo con lo que yo vi. Luego hay otras que las trabajo in situ. Así veo cómo aprender el movimiento del agua al natural. O el de los toros.

adrianferrerasestudio_puertosantamaria

En su estudio delante de un cuadro pintado de la Catedral de Cádiz.

-Además expone en Internet.
-Mi obra se puede ver en la web: www.adrianferreras.galeriadelarte.net. Pero también quiero invitar a toda la gente a que se acerque por mis exposiciones, que anualmente expongo en un hotel que está en un sitio muy agradable y bonito para ver los cuadros: el Hotel Pinomar, entre pinares, muy cerca de la playa de La Puntilla, en el Pago de la Laja, entre el Paseo de los Enamorados y la carretera de Puerto Sherry. /Texto: Virginia Menacho.

adrianferreras_4_puertosantamaria

El Castillo de San Marcos

1

PERC0 | Texto: Antonio Gutiérrez Ruiz [*]

Pedro de Medina, arquitecto español del siglo XVIII que realizó su labor profesional en Cuba, es el que queremos dar a conocer a los seguidores de GdP en nuestra colaboración de hoy, disipando las dudas, o mejor dicho, aclarando y puntualizando la extendida y generalizada opinión reflejada en gran parte de la bibliografía consultada en la que se le cita como “arquitecto gaditano”.  Pedro de Medina y Galindo nació el 2 de febrero de 1738, en El Puerto de Santa María, y ese mismo día recibió el agua bautismal en la iglesia Mayor Prioral de manos del cura de la misma don Carlos Ángel Natera que le impuso los nombres de Pedro, Francisco, Joseph. Era hijo de Juan de Medina y de Catalina Galindo, vecinos de El Puerto en esa fecha y anteriormente de la cercana ciudad de Jerez, en cuya parroquia del Salvador habían contraído matrimonio.  Fue su padrino Pedro Joseph Romero y el acta que certifica el Sacramento está inserta en el folio 143 vuelto del Libro de Bautismos del año de 1738 de dicha   iglesia parroquial.

...continúa leyendo "2.107. PEDRO DE MEDINA Y GALINDO. Arquitecto portuense. Figura destacada del barroco colonial cubano."

2

El Teatro Principal realizó esta curiosa campaña de publicidad para anunciar que, hace 62 años, el 10 de mayo de 1952 se estrenaba en El Puerto ‘Lo que el viento se llevó, --una de las películas mas famosas de la historia del Cine--, a los 12 años de su rodaje, en 1939.

10mayo1952_puertosantamaria

Basada en la película del mismo título de Margaret Mitchell, el rodaje que duró 125 días, supuso cambios importantes en la técnica cinematográfica. El afiche que ilustra esta nótula fue impreso en Gráficas Andaluza, imprenta que estuvo en la calle Larga.

1952

Era alcalde de El Puerto Luis Caballero Noguera. Se estrenaban, además la película ‘La Niña de la Venta’, dirigida por Ramón Torrado, con familia en El Puerto y protagonizada por Lola Flores y Manolo Caracol.

cine-005613En julio se celebró en el Tiro de Pichón la tirada de Copa del Campeonato del Puerto de Santa María, con 58 escopetas. La Plaza de Toros era adjudicada hasta diciembre de 1953 al empresario Manuel Belmonte García, a razón de 50.000 pesetas mensuales. El 3 de agosto de ese año se celebra una corrida de toros con Luis Miguel Dominguín, Rafael Ortega y Antonio Ordóñez; ese día entraron en El Puerto para ver el espectáculo, según estudio encargado al efecto, 1.522 vehículos, de los cuales 1.431 fueron automóviles y 71 autobuses.

Aquel año de 1952 llegaba a El Puerto, destinado al Instituto Santo Domingo, el profesor de Geografía e Historia Enrique Bartolomé López-Somoza. Mariscos Romerijo iniciaba su andadura empresaria. Rafael Alberti publica ‘Buenos Aires en Tinta China’ y ‘Retornos de lo vivo lejano’. El pintor porteño, afincado en Sevilla, Juan Miguel Sánchez pintaba el cartel de la Feria de Primavera. Francisco Dueñas Piñero empezaba a dirigir la Banda Municipal de Música hasta el año 1982. Y desde 1952 y, hasta 1977, la Academia de Bellas Artes, Santa Cecilia organizaba la Cabalgata de los Reyes Magos. En 1952 los hermanos Merello se hacían cargo de la empresa Cacao Pico. Nacían el historiador local Javier Maldonado Rosso, Director del Centro Municipal de Patrimonio Histórico y el profesor de judo Tadeo Díaz; el notario José Ramón Salamero Sánchez-Gabriel; las políticas Rosa Díez y Esperanza Aguirre, la actriz Teresa Rabal, el cantante italiano Umberto Tozzi. Moría Eva Perón.

juanescolanopaul_pom_puertosantamaria

Este lunes pasado nos dejaba huérfanos de su magia, Juan Escolano Paul, doblemente porteño, nacido en la vecina villa de Puerto Real y vecino de El Puerto desde 1971. Casado con Chica Pico Ruiz-Calderón, ni ella ni sus cuatro hijas ni sus nietos, podrán disfrutar más de sus juegos de inteligencia y de sus manos, de sus pompones mágicos que hizo célebres, este gran amigo de todos, colaborador incansable con muchas causas sociales, que siempre tenía una sonrisa, un juego improvisado, una ocurrencia con la que provocar el asombro en niños y mayores.

Amigo de ilusionistas conocidos como Juan Tamarit, Julio Carabias, Juan Antón, Pepe Carroll, de Idígoras el dibujante mago, del porteño Juan Luis Rubiales, y de tantos y tantos personajes mágicos y aficionados a tan apasionante mundo de la ilusión, a los que aglutinaba en torno a su persona por su carácter, su saber hacer y sus ganas a pesar de los años vividos. Vivió la segunda parte de los estudios de peritaje industrial en Madrid, donde tuvo oportunidad de admirar y codearse, e incluso actuar con personajes que destacaban en el mundo de la farándula de la época, llegando incluso a actuar en el Circo Price y en TVE.

Aunque su vida profesional discurrió por diversos y variados derroteros, la magia era la que animaba la vida de Juan, que cada mañana, al salir de casa tenía la oportunidad de ver la fachada de la casa de Rafael Alberti, en la calle Santo Domingo, el que fuera presidente de la Sociedad Gaditana de Ilusionismo, con sede en El Puerto. En la casa familiar, una casa de El Puerto del siglo XIX, Juan tenía ‘la habitación de la Magia’, donde rodeados de artilugios, libros y trucos, exhibía con orgullo su epígrafe profesional ante la Seguridad Social: Ilusionistas, Payasos y Caricatos. Orgulloso de ello, Juan buscaba la sonrisa, la sorpresa y la ilusión que ya no nos podrá regalar en persona, aunque siempre permanecerá en nuestro recuerdo la magia de Escolano. /Texto: José María Morillo

3

nazareno_saeta_puertosantamaria

Esta es la historia de cómo asistí al nacimiento de una saeta a Jesús Nazareno de El Puerto, de cómo cambió de casta, de cómo cambió de mano, y entró en la cadena irrefrenable de la tradición:

Manuel Machado, en cuatro versos, hizo un conciso tratado de la anonimia de las coplas populares:

Hasta que el pueblo las canta,
las coplas, coplas no son.
Y cuando las canta el pueblo,
ya nadie sabe su autor.

Y viene al cuento recordar cómo una poesía de autor llega a ser copla. Es un hecho misterioso, que se escapa de las manos del que la compone, el que una obra culta prenda en la tradición popular y se confunda con ella.

luissuarezrodriguez_nazareno_puertosantamaria

De izquierda a derecha, Alfonso Terry entrega a Luis Suárez Rodríguez la medalla de socio número 1, cofundador de la Asociación de Ntro. Padre Jesús Nazareno en 1927 y cuyos estatutos se aprobaron en 1941, en presencia de un joven perteneciente a la colonia alicantina y el veterano hermano Antonio González Rivera.

Por los años cuarenta, mi padre, Luis Suárez Rodríguez, compuso unos "Gozos de Nuestro Padre Jesús Nazareno" a los que el Maestro de Capilla de la Prioral puso en música e interpretaba todos los años en el famoso quinario del Nazareno. Uno de los cinco motetes decía:

Divino Padre Jesús,
no te abraces al madero;
suelta y déjame la cruz,
porque yo llevarla quiero,
en vez de llevarla Tú.

Y año tras año, el coro del recordado maestro don Francisco Dueñas Piñero con acompañamiento del órgano grande de la Prioral, reforzado con los violines de don Ramón Zarco y de Agustín Moreno, cantaba los "Gozos" en el ejercicio del quinario. En el presbiterio del altar mayor --añadido con su ampulosa maquinaria efímera de altar para los "Cultos"--, con ciriales, incensarios y naveta pululábamos, de dalmática, toda aquella "Comunidad de Venerables Granujas", como Don Antonio Cía (Ver nótula núm. cxx en Gente del Puerto) nos apodaba a los eventuales monaguillos nazarenos. Tras el rezo del quinario, los "Gozos"; tras los gozos, el sermón; tras el sermón la exposición de Su Divina Majestad y bendición.

Y año tras año, en aquellas fastuosas ceremonias litúrgicas, sonaban en la Prioral los "Gozos" que compuso mi padre. Los motetes fueron cinco, pero de cuatro ni siquiera queda noticia. De los cinco, el que tuvo mejor fortuna fue el que he dicho y que pervivió como copla.

zanareno_vicario__1_puertosantamaria

El paso del Nazareno por la calle Vicario, frente a la sacristía del primer templo local.

En lo culto que salta a la categoría superior de lo tradicional opera una especie de "selección natural" en que se salva sólo aquello que intrínsecamente tiene garantías de supervivencia, sin que se haya sabido nunca qué cualidades estéticas son precisas para permitirle dar ese salto que tiene mucho de sintonía vivencial.

Una madrugada del Viernes Santo de los años sesenta, Paco "El Azotea" y Pellicer, mano a mano, no bien hacía "fondo" el paso de Nuestro Padre Jesús Nazareno, comenzaban a cantar sus saetas que atronaban el silencio de la noche penitencial. Yo, que iba de fiscal de paso, no pude reprimir mi emoción al identificar, en una de las coplas de Paco, la letra del motete que mi padre había compuesto.

Pero la cosa no quedó ahí. En plena Campana de Sevilla la volví a oír otra vez y entonces de los labios de Antonio Mairena. Supe, después, que el maestro de los Alcores la había copiado, oyendo la radio, de un concurso de saetas.

Y, en Jerez, al hacer fondo el Nazareno frente a “La Venencia”, oí la misma saeta una madrugada. Luego, Paco "El Azotea" la ha vuelto a cantar muchas veces. Y yo la he oído. Y la copla, yo no pregunto de quién es. Que para que me diga que no lo sabe, que es popular, me basta con oírla cantar y guardar el secreto. Porque, como Manuel Machado concluye:

Tal es la gloria, Guillén,
de los que escriben cantares:
oír decir a la gente
que no los ha escrito nadie.

Texto: Luis Suárez Ávila.

josemariapeman_puertosantamariaJosé María Pemán --a la izquierda de la imagen-- dejó escrito que "La saeta, especie de oración silvestre y espontánea, con algo de copla y algo de sollozo, es la cifra y compendio de la devoción andaluza. En ella se increpa a Judas y a los sayones, se departe amistosamente con San Juan, se piropea a la Virgen y a las Marías, se lloran los dolores de Cristo con una familiaridad candorosa y sencilla, y al mismo tiempo con tal sentido de la realidad plástica y viviente, que, más que viendo desfilar a una cofradía por la calle, parece que estuviese el pueblo viendo pasar el trágico cortejo de Cristo, camino de la muerte, en las faldas mismas del Calvario".

Desgraciadamente, por los años 1920 comenzó también el prestigio por la saeta. Se convirtió, en algunos casos, en una manifestación exhibicionista; un signo externo de mal entendido prestigio. Quiero decir, la saeta pagada por el señorito, que en un balcón de su casa contemplaba el paso de las cofradías, mientras mercenarios del cante lo confirmaban en su osadía y su hinchazón, sin ninguna connotación religiosa. Eso ha seguido y seguirá.

antoniojimenezsalguero-caneco_3_puertosantamaria-copiaPermitdme que recuerde a los saeteros portuenses a los que conocí, desde que por primera vez, acaso con siete años, me incorporé, como acólito provisional, en las madrugadas nazarenas, al lado de mi padre, fiscal de paso, y oí las voces fervorosas y venerables de Pellicer, de Laynez, de Gatica, de Paco El Azotea, de El Caneco, de Esperancita López, de Milagritos Forte, de Matiola, de Carrasco, de Juanito Arjona o el pito de caña con que un anciano interpretaba estremecedoramente su saeta en la Plaza de las Galeras, al paso del Nazareno, todos los años, hasta que uno de ellos faltó y nunca supe quién era. /A la izquierda imagen de Antonio Jiménez Salguero ‘el Caneco’. Debajo, Antonia Núñez Heredia, ‘la Obispa’, abuela de Rancapino y Orillo del Puerto.

antonia_la_obispa_puertosantamariaEl Puerto ha sido y es una ciudad de honda tradición saetera. Ha visto pasar la historia completa y tortuosa de cómo la saeta se engendró y tomó carta de naturaleza flamenca. El Puerto que, al amparo de la flota de las galeras tuvo en su solar a pícaros, a ciegos fingidos, a animeros; que tuvo Cofradía de Animas en la Prioral con magnífica capilla y retablo; que en el siglo XVII fundó la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno a la Cofradía de Animas de San Nicolás de Tolentino; que vibró con las penetrantes saetas de los misioneros franciscanos y capuchinos; que hizo suyos los retazos de coplas sentenciosas y morales y las pasó por el tamiz flamenco de un Tomás El Nitri, una Teresita Mazantini, una Ana Losa; una Antonia La Obispa, un Diego el Gurrino... hasta dejarlas pulidas e incorporadas a la tradición, tiene peso específico y legitimación para exaltar a su saeta.  /Texto: Luis Suárez Ávila.

4

manuelarcebeuzon_puertosantamaria

En la imagen, tomada en la Semana Santa de 1967 delante del monumento a la Inmaculada de la plaza de la Iglesia, el músico y director Manuel Arce Beuzón con componente de la extinguida Banda de Cornetas y Tambores del Cristo de la Flagelación, de El Puerto. Reconocemos, a la derecha de la imagen a Jesús Rosso Morro, con el tiempo, clarinero de la Plaza Real, al igual que Arce que lo era desde 1950, quien reconocía que tocar los clarines «es un trabajo de pulmones, pues es un instrumento tan grande y tan potente, sin ninguna llave, que para rodar las notas hay que sacarlas del pecho». Manuel Arce provenía de la Banda de Torres Higuera, vulgo 'Torriguera'.  /Foto: Colección Javier Roselló Marroquín.

46

Aunque no ha trascendido a los medios y, con el sigilo que debe presidir cualquier cambio en una imagen titular de tanta devoción como la que tenía la Hermandad, este año se ha estrenado una nueva, obra de un prestigioso imaginero y escultor sevillano. Con ello se han colmado los deseos largamente expresados por los hermanos costaleros de la Hermandad.

nazareno_antiguo_modereno_puertosantamaria

La imagen moderna y la antigua de Ntro. Padre Jesús Nazareno.

En efecto, la antigua imagen, obra del escultor Ignacio López, discípulo de Pedro Roldán,  que fue regalada, en 1702, a otra extinguida Hermandad del mismo nombre, por su Hermano Mayor y Escribano de El Puerto de Santa María Sr. Natera,  tenía gran fragilidad en las piernas, por lo que era sostenida por los “andadores” de hierro, que le colocó el  escultor Ignacio López y carecía de naturalidad, teniendo fijos sus antebrazos y una corona de espinas de orfebrería totalmente impropia. Estas circunstancias y fragilidad  impedían las evoluciones, vibraciones y cimbreos lógicos de la delicada tarea de los hermanos costaleros y, sobre todo, no hacía posibles las deseables levantadas conocidas como “Al Cielo con Él”.

nazareno_peana_2_puertosantamaria

Una fotografía de la antigua imagen, sobre la antigua peana, en la nave la Patrona. /Foto: Francisco Sánchez Pérez.

La nueva imagen tiene más naturalidad porque se le ha dotado de abundantes hilos de sangre en la frente, en las comisuras de los labios, en la nariz, en la cara y se han acentuado las que la antigua imagen tenía en el cuello y en las piernas. Para mayor seguridad, las piernas de la nueva imagen se han taladrado por su interior y en ellas se han alojado unas barras de acero inoxidable.  El pie derecho tiene una nueva dirección, hacia fuera y, en su planta levantada se ha colocado una cuña que, aunque le resta belleza ha ganado en estabilidad. También se han articulado los hombros y los codos, ya que la anterior imagen tenía los antebrazos fijos, una rareza que solamente tenía esa escultura y, aunque era una postura única en una imagen de Nazareno, se ha previsto que la nueva tenga mayor movilidad.

cargadores_nazareno_puertosantamaria

La primera cuadrilla de cargadores del paso del Cristo. Entre ellos podemos distinguir a José Luis Galloso y mozo de confianza, Antonio Sabio, Tao Torrecillas, Alfonso Terry, Lolete, Pepe Gómez, José Manuel Terry Cuervo, Santi, entre otros.

Ha sido un acierto colocarle a la nueva imagen  una corona de espinas lígnea mucho más natural que la de plata que tenía la anterior.

nazareno_peana_puertosantamaria

La nueva peana de la imagen. /Foto: Alberto Díaz.

En cuanto a la  peana, es más robusta y de dimensiones más grandes  que las de la antigua imagen. Ello ha obligado a eliminar el escabel de madera tallada y dorada del retablo barroco donde se colocaba la antigua imagen del Cristo, de peana mucho más pequeña. Esta actuación sobre el retablo era previsible e imprescindible. Tiene el inconveniente de que, ahora, la nueva imagen queda algo más baja en el retablo que las de la Virgen y del San Juan, pero eso tendrá algún arreglo, sin duda. Una sugerencia sería bajar las ménsulas laterales que sostienen a las otras dos imágenes, aunque esa obra requeriría actuar sobre un retablo de singular mérito. El retablo, como se sabe, es procedente de la Iglesia del Salvador de Sevilla y fue colocado en la capilla de los Caballeros Enciso de la Prioral el año 1957.

nazareno_restaurado_puertosantamaria

La nueva imagen del Nazareno de El Puerto. /Foto: Alberto Díaz.

Solo nos queda que felicitar a la Junta de Gobierno y a los Hermanos costaleros de la Hermandad  por esta nueva adquisición que viene a  cubrir un espacio necesario dentro del arte cofradiero local y a colmar unos deseos clamorosamente expresados  desde hace algún tiempo.

No sabemos si la antigua imagen será conservada junto con la de Nuestra Señora de los Dolores de Ovando, retirada del culto, o será vendida a alguna otra Hermandad, para poder terminar de costear el impresionante paso nuevo en construcción.

Con las debidas reservas, no sabemos si el cambio de imagen titular ha contado con todos los parabienes de la Comisión de Arte Sacro del Obispado de Asidonia-Jerez, siempre atenta a las justas propuestas de las Hermandades y Cofradías.

Por último, desde estas líneas, debemos felicitar a la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, constituida en 1941, por la celebración del 450 aniversario de su fundación./Texto: Gaspar Molina Zaldívar.