Victor Bellvis Acosta --Belva-- nace en El Puerto el 13 de julio de 1985. Hijo de José Ignacio y Carmen, porteño y jerezana, es el segundo de dos hermanos y nieto del conocido bancario jubilado del Andalucía, Rafael Bellvis. Vive en la calle Manuel Álvarez, 44, pegado al coso taurino, a una de sus grandes aficiones: el mundo de los toros. Tiene un perro, de nombre Henry, que lleva con la familia once años. Estudió primaria y parte de secundaria en el Colegio SAFA-San Luis, terminando sus estudios de bachillerato en el Instituto “Pintor Juan Lara”. En la actualidad estudia Ciencias Empresariales en Jerez de la Frontera. Satisfecho de los estudios que está llevando a cabo, el año próximo tiene previsto terminar la carrera de grado medio en Inglaterra, en la Universidad de Wolverhampton, con una beca Erasmus. (Victor, con su Cannon reflex, en el burladero de fotógrafos de la Plaza Real).
Victor Bellvis Acosta –Belva– was born in El Puerto on 13th of July 1985. The son of José Ignacio and Carmen, from El Puerto and Jerez respectively, he is the second of two sons and the grandson of the well known retired Banco Andalucía banker, Rafael Bellvis. He lives at number 44, calle Manuel Álvarez, right next door to the bullring, one of his great loves: the world of bullfighting. He has a dog called Henry, which has been with the family for eleven years. He went to the SAFA-San Luis School for his Primary and part of his Secondary education, finishing his Baccalaureate at the “Pintor Juan Lara” Secondary School. He is currently studying Business Studies at Jerez de la Frontera. Satisfied with the studies he is carrying out, next year he plans to finish the first part of his degree in England, at the University of Wolverhampton, through the Erasmus exchange programme. (Víctor, with his Cannon reflex, in the photographers’ refuge at the Plaza Real bullring).
Victor, no tiene antecedentes familiares en el mundo de la fotografía. Su afición a la Semana Santa le hace entrar en el mundillo de los objetivos y las cámaras, empezando en el año 2004 con una cámara réflex de carrete, de forma autodidacta y agradeciendo los consejos de los profesionales que va conociendo, con los que llega a entablar una relación de amistad.
Pero cuando de verdad empezó a entender la fotografía, fue hace dos años, en la Cuaresma del 2006. La fotografía le ha dado muchas satisfacciones, no solo en forma de premios, pues este año le ha hecho más ilusión haber obtenido el Accesit otorgado por el Consejo de Hermandades, como reconocimiento al “Mejor Conjunto de Fotos”, que el segundo premio obtenido. (En la fotografía, cartel editado por la imprenta Bollullo con una foto de Victor de las que más satisfecho se encuentra sobre temática cofrade, en su corta vida con la cámara reflex).
Al ser su padre, José Ignacio Bellvís Porras, fundador de la Hermandad de la Borriquita, nuestro protagonista es apuntado como hermano de dicha cofradía nada más nacer. De niño desfiló también en la Misericordia y actualmente es hermano costalero del “Resucitado” y pertenece además a la Archicofradía y Esclavitud de la Virgen de los Milagros.
Apasionado tanto de la fotografía cofrade como de la taurina, colabora con la web taurina www.desdelcallejon.com. Es el fotógrafo para dicho sitio en Internet, en las Plazas de Toros de El Puerto, Jerez y Sanlúcar, aunque también ha cubierto la de Ubrique. La afición a los toros le viene de pequeño: su madre le dejaba ir con sus amigos a ver los espectáculos taurinos. Les compraban un Abono de Niños (ya desaparecido) y los domingos allá que se iban a los toros en lugar de al cine, eso si, con las imprescindibles pipas y coca-colas que todos hemos consumido en nuestra infancia. (En la fotografía de la izquierda, mano a mano entre José Tomás y Morante el pasado año 2008 en la Plaza de El Puerto).
Lector de periódicos, tanto en papel impreso como en internet, además se documenta cuanto puede en sus aficiones taurinas y cofrades. En la actualidad lee “José Tomás, un torero de leyenda” que le regaló su novia Rosa. Costumbrista, le gusta la música nacional y el flamenco. Y si le preguntamos por una película, se refiere sin dudarlo a “La Milla Verde”, eso si, en pantalla panorámica gran formato, es decir en una sala de cine.
DISTINCIONES SEMANA SANTA.
3º Premio Cartel Semana Santa. Año 2007. Consejo de Hermandades .
3º Premio Cartel Domingo de Ramos. Año 2007.
3º Premio Cartel Semana Santa. Año 2008. Consejo Hermandades.
Cartel del Martes Santo. Año 2008. Hermandad de la Misericordia.
Cartel de la Madrugá . Año 2008. Hermandad del Nazareno.
2º Premio Antifaz de Plata. Año 2008. Hermandad del Olivo.
2º Premio Cartel Semana Santa. Año 2009. Consejo Hermandades .
Accesit al Mejor Conjunto de Fotografías. Año 2009. Consejo Hermandades y Cofradías.
3º Premio Cartel Domingo de Ramos. Año 2009.
Cartel del Viernes Santo. Año 2009. Hermandad de la Soledad.
DISTINCIONES TAURINAS.
Premio al Mejor Fotógrafo. Año 2007. Web Taurina Desdelcallejón.com
1º Accesit. I Premios Taurinos Comarcales. Taurosur.
Ha realizado los carteles anunciadores de la Cruz de Mayo de la Barriada de los Frailes los años 2007 y 2008. Mantiene una web propia con sus trabajos que puede ser visitada pulsando en www.belva.blogspot.es

Recibiendo el Trofeo al mejor fotógrafo taurino del año 2007 de la Web Taurina Desdelcallejon.com, de manos de su director, Juan Téllez. En estos premios fueron distinguidos además, El Fandi, El Cid, Antonio Domecq, el programa Toros para Todos,... entre otros.
A Victor le llaman la atención estas dos frases pronunciadas por el maestro José Tomás: '--Se que si doy un paso atrás la gente aplaudirá, pero ne se le pondrán los pelos de punta'; y esta otra: '--Prefiero una cornada a un paso atrás'. Y afirma: '--Estas son dos grandísimas frases d José Tomás, un artista por donde se mire. Dos verdades como una casa de grande. Si la gente sigue pensando que sale a morir a la plaza esta equivocada, primero tendrian que entender su toreo y dos de las muchas frases de este maestro del toreo.'

Victor, en una fotografía tomada durante las pasadas Navidades de 2008, con su abuelo Rafael Bellvis Marín, que cuenta con 95 años de edad.
SU ABUELO, RAFAEL BELLVIS.
Victor es uno de los 15 nietos que tiene su abuelo, Rafael Bellvis Marín, nacido el 11 de Diciembre de 1914 en Valencia. Se vino a vivir a El Puerto de Santa María junto a sus padres y hermanas el 4 de Octubre de 1926, a la calle Larga, 48, actualmente 44. Durante su juventud estudio en el colegio de los Marianistas de la vecina ciudad de Jerez de la Frontera y posteriormente en el afamado colegio de José Luis Poullet.

Rafael Bellvis, Paquita Rico y José Merchante, en el Bar Santamaría, en el Parque Calderón, detrás el desaperecido 'Cinema España', hoy lugar de tragos largos.
Al finalizar los estudios de bachillerato se fue a cursar Ingeniería de Telecomunicaciones a Madrid, pero se tuvo que volver a El Puerto de Santa María, por enfermedad de su padre y tener que hacerse cargo de la delegación de la empresa que ostentaba su progenitor.
Dicha empresa era valenciana y se encargaba del suministro de intendencia de los ejércitos de Tierra, Aire y Marina de Guerra, así como a las prisiones. Se mudó posteriormente junto a su familia a una casa al lado del antiguo penal de El Puerto, edificio que no existe en la actualidad.
Se caso el 15 de Abril de 1942 con María Matilde Porras Alonso, con quien tendría 7 hijos quienes, a su vez, le han dado 15 nietos. Al finalizar la contrata que administraba, se convierte en socio de Destilerías Guadalete simultaneando dicha actividad como profesor en el colegio de San José y San Estanislao, conocido popularmente como de la “Pescadería”, con nótulas varias en Gente del Puerto.
El abuelo de Victor, emprendedor, creó en nuestra Ciudad una corresponsalía del Banco Popular, en el número 22 de la calle de la Luna, donde hoy se encuentra situada la Oficina de Turismo. Posteriormente, se incorporó como subdirector en el Banco Andalucía, hasta su jubilación jubilosa el 31 de diciembre de 1980. (En la fotografía, Rafaell Bellvís, a la izquierda, el 17 de septiembre de 1961, en el traslado de la Patrona a su Camarín).






García Caballero, Agustín “el de la Carne”. En el mismo mercado -en la misma Plaza- a donde Juan Barrero acude hoy a diario, uno de los puntos de venta que tiene abiertos y donde personalmente atiende a su clientela (en la fotografía superior). Ha dedicado y dedica toda su vida laboral al oficio de carnicero/tablajero.
TERTULIA TAURINA LA GARROCHA.
Juan ha sido, hasta hace un año y durante cinco, presidente del Consejo de Administración de Tele Puerto, la televisión local, siendo accionista desde sus comienzos. Se metió en esa aventura «--Por colaborar y ayudar en hacer algo por El Puerto, aventura que nos ha costado a mí y a varios un disgusto económico... ¡con el cariño que se montó esta televisión local!, en la que algunos han querido eludir sus responsabilidades, y otros hemos estado dando la cara más allá de lo que nos correspondía.»
EL UNIFORME.
LA PARTITURA



FORMACIÓN MUSICAL.
Ha colaborado en tres óperas en el Teatro Villamarta, de Jerez. «La Boheme», de Puccini; «El Diluvo de Noé», de Briteen y, recientemente, “Tourandó” también de Puccini, bajo la dirección de Enrique Patrón, de la Orquesta de Málaga y la jerezana “Germán Álvarez Beigbeder”. Fue clarinero (en la foto) durante tres temporadas: entre 2005 y 2007, estrenándose como tal en el Festival Taurino a beneficio de Apadeni en el año 2005, tocando a tres clarines, junto con Jesús Rosso Morro y Juan Antonio Tur. Luego ya continuaría con Tur durante esas tres temporadas.
«--Es difícil tocar el clarín?». «--Si señor y mucho --replica rápidamente Joselete--, a mi me enseñó Arce a tocar y el clarín no es igual que la trompeta». «--Yo le enseñé a tocar --agrega Arce--, pero diga usted que aprendió en seis meses, y ya mi compadre es tan bueno como yo (queda dicho). Además --continúa Arce--, es un trabajo de pulmones, pues es un instrumento tan grande y tan potente sin ninguna llave, rodar sus notas hay que sacárselas del pecho». «--¿Que toque es el más difícil en los toros?». «--El despeje de plaza --responden a dúo--. Es el más difícil, ¿sabe usted --prosigue Joselete--, porque es el más largo, porque tiene muchas notas difíciles, unas altas y otras bajas, y que además, como es el primero..., pues estamos nerviosos --nos dice finalmente Arce--». «--¿Veis bien los toros desde allí arriba en vuestra escalerilla?». «--Los clarineros --nos dice Arce--, casino podemos ver los toros, somos esclavos de nuestra obligación, tenemos que etar pendientes siempre del pañuelo de la presidencia». (En la fotografía, Manuel Arce Beuzón, al toque de clarines).
«En el ocaso del siglo XIX, el vino de Jerez más bebido en casa y tertulias era el tipo “Oloroso” --para los británicos “Golden”-- que se acostumbraba a tomar más como aperitivo sin tapas al mediodía y después de la cena. Era el “Sherry” que se servía en las películas de época cuando alguien pedía un “Jerez” sin otro apelativo. Dicen los más ancianos del lugar que un buen caldo de carne acompañado de unas gotas de “Oloroso” era capaz de resucitar a un muerto. Ni los ingleses habían inventado el “Cream” -que no es otra cosa que el famoso “torito” de nuestra tierra- ni a nadie se le había ocurrido esa cursilería de “consomé al Jerez”. (En la imagen, etiqueta actual de 'Manzanilla Maruja'. Colección J.M.M.)
Cuando el siglo XX comienza su andadura, se inicia el cambio de gusto hacia algo más ligero y capaz de ser ingurgitado en notables cantidades, retando la entrada en estado de catalepsia. Eran los tiempos de los ventorrillos, los tablaos, el buen cante, las fiestas nocturnas que veían la salida del sol al compás de bulerías, fandangos, alegrías ... Es la entrada por la puerta grande del mundo de la juerga de un vino de Sanlúcar de Barrameda con nombre de mujer: la “Manzanilla”. Aun no tenían vigencia por estos alrededores más que dos Ferias, las de Sevilla y Jerez. Su consumo llegó a alcanzar tal notoriedad que incluso vieron la vida las primeras cañas, varillo alargado de gordo cristal, estrecho de boca, que en número de nueve se traían a las mesas, ocupando el cañero que ha llegado hasta nuestros días. (En la ilustración, obra de Muñoz Cebrián, se observa el medallón alegórico al nuevo Vino 'Fino' que lanzaría la Bodega Terry, alternándolo con la -ora 'Manzanilla', ora ''Solera Fina Olorosa, ora 'Fino Maruja'--, inspirando en el personaje de García Lorca, 'el Camborio'.. Colección de F.G.)
Don Fernando A. de Terry y Carrera entra también, como era lógico por su carácter emprendedor, en el terreno de juego e intenta en honor de una de sus hijas el registro de “María” para su “Manzanilla”. El Registro de Marcas y Patentes que en la primera década del siglo dirige el Vizconde de Eza (los títulos nobiliarios empiezan a caciquear) niega su inscripción por estar ya registrada para galletas esa misma palabra: “María”. Se insiste con un sinónimo y he aquí que abre sus vírgenes ojos una moza compuesta y destinada a una larga vida. Se llamó y se llama “Maruja”. (Ilustración: Galleta 'María').
El folleto publicitario señalaba que la música era de “La Chaparrita” y la letra de José Hernández Andino, representante de Terry en Badajoz La solera de “Maruja” --hasta casi 1954-- se rociaba todos los años con una importante partida que se adquiría a Barbadillo, de Sanlúcar. A medidados de los cicuenta pasa de moda la “Manzanilla” y después de un ligero predominio del “Amontillado¡ salta del banquillo de reservas el vino “Fino”. Esto es cosa de los tiempos actuales.» M.G.G.



«El Excmo. Ayuntamiento de El Puerto de Santa María ha venido prestando a la ciudad y a su término municipal el servicio de agua potable, contando para ello con los medios necesarios para el desempeño de tan fundamental función. La forma de prestación ha sido diversa en el tiempo, siendo razones de oportunidad, en cada momento, y siguiendo los cauces legales, las que han aconsejado la adopción del sistema más adecuado. La organización del servicio de abastecimiento de agua por gestión directa con órgano especial, data de 1953, en que se suministraba el agua desde los Pozos Municipales de La Piedad. En 1958 se incorporó El Puerto de Santa María al Plan de abastecimiento conjunto a la Bahía y zonas limítrofes denominado "Abastecimiento a la Zona Gaditana" en el que la captación, depuración y conducción hasta las ciudades es gestionada por la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, quedando la distribución a cargo de cada ciudad. Capta el agua en el embalse de Los Hurones, la depura en Cuartillos, la almacena y regula en San Cristóbal y en La Belleza y pasa a la red municipal donde se hace cargo de ella el Servicio. A partir del 4 de Abril del año 1966, por Orden del Ministerio de la Gobernación, quedó municipalizado el Servicio de Abastecimiento de Aguas, prestándose mediante Órgano Especial de Gestión. Posteriormente el Pleno del Excmo. Ayuntamiento, el 27 de Diciembre de 1974, acordó alterar la forma de prestación suprimiendo el Órgano Especial de Gestión y adoptando la modalidad de gestión directa sin órgano especial, autorizado por el citado Ministerio de la Gobernación el 25 de Agosto de 1975. Durante este periodo el Servicio de Aguas ha estado muy escasamente dotado de medios y de personal y como consecuencia de ello estaban en manos de terceros aspectos importantes como la lectura, liquidación y cobro de recibos.
El auge de la Ciudad en los años 80, puesto de manifiesto en un aumento considerable de la población y en la transformación de la ciudad en zona turística de primera magnitud, crea nuevas necesidades que difícilmente tienen solución con la forma de gestión del Servicio Municipalizado de Aguas, precisando el Excmo. Ayuntamiento dar una mayor agilidad a la gestión para afrontar con éxito la nueva situación. Simultáneamente, la Comisaría de Aguas del Guadalquivir se dirigió al Ayuntamiento exigiendo el cumplimiento de un Decreto Ministerial de aquellas fechas que obligaba a los productores de vertidos, incluso los municipios, a depurarlos. A tal fin se redactó un Plan de Saneamiento Integral que preveía la ejecución de colectores y depuradoras en un plazo de diez años. La Comisaría de Aguas, al aprobar este plan, recomendó la creación de algún órgano de gestión independiente del Ayuntamiento que fuera capaz de gestionar estas obras. Con motivo de todo ello, la Comisión Informativa de Aguas acuerda nombrar una Comisión Especial, el 30 de Septiembre de 1981, que pusiera en marcha los estudios precisos para independizar el servicio, mediante la creación de una sociedad anónima, al amparo de lo dispuesto en la Ley de Régimen Local. El Pleno de la Corporación, el 5 de Marzo de 1982, aprobó la conversión del Servicio municipalizado de Aguas en Empresa municipal de índole privada con carácter de sociedad anónima. El 24 de Septiembre de 1983 mediante la firma de Escrituras se constituyó la Empresa Municipal de Aguas, con el nombre de Aguas del Puerto, Empresa Municipal, S.A. en anagrama APEMSA, de conformidad con la Resolución del Ministerio de Administración Territorial de fecha 11 de Mayo de 1983». "La obra de la fuente" de Jesús M. González Beltrán. 1989.
El cartel publicitario de los productos de Alfonso & Antonio Sancho, nos habla del Amontillado SI y la Manzanilla J e, igualmente hacen referencia a las afamadas viñas de su propiedad “El Caribe” y “La Peña”. Otros productos de esta casa eran: el Amontillado Quijote el Amontillado Solera Majestad, y los Finos Caribe y El Abuelo, el Oloroso Único (especial para enfermos) el Tres Cortados Hércules, el Moscatel Fontanal, Jerez Quina Víncitor y el Digestivo Pax. La bodega estaba situada donde hoy se encuentra Bodegas 501. Alfonso Sancho Mateos, fue uno de los precursores del Consejo Regulador de los vinos del Marco de Jerez y ferviente luchador para que los vinos de El Puerto se incluyeran en dicha denominación de origen. Dejamos para otra ocasión, acaso de la mano de su bisnieto por parte de padre, el Prof. Dr. Bernardo Rodríguez Caparrini, una nótula mejor documentada sobre la vida y obra de este porteño insigne.
«Alfonso Sancho Mateos era el hijo primogénito de Antonio Sancho Díez de Alda-Sopranis (1824-1903) y de María Antonia Mateos Valdés (1835-1899), naturales ambos de El Puerto de Santa María. Alfonso fue lo que podríamos llamar “un portuense no nacido en El Puerto”, pues tanto él como su hermana Josefa, tres años menor, nacieron en la cercana ciudad de Jerez de la Frontera, mientras que sus otro nueve hermanos (siete hembras y dos varones) vinieron a el mundo en El Puerto de Santa María». Del libro «Alfonso Sancho Mateos: los primeros años formativos de un bodeguero (1858-1879)» de Bernardo Rodríguez Caparrini. Biblioteca de Temas Portuenses.
1969, aunque se imprimió, nunca salió a la calle. Fue secuestrado por la Delegación Provincial de Información y Turismo cuyo delegado aquel entonces en Cádiz era Rafael Landin Carrasco, a quién dos años mas tarde, la Corporación Municipal, por su colaboración en la campaña de solidaridad con los porteños desfavorecidos “Navidad con Amor”, le concedía la medalla de oro…
movimientos de acción social, sin embargo, con la escalada de la Guerra, en claro contraste a su trayectoria anterior, toma otros derroteros de carácter exclusivamente espiritual, a pesar de que la idea no fuera compartida por muchos sacerdotes rurales y urbanos que convivían día a día en medio de un pueblo con las heridas recién abiertas.
La sección ‘Nosotros el mundo’ era conducida por José Ignacio Buhigas Cabrera. Se trataba de breves comentarios sobre información internacional que grababa de los distintos partes informativos de la radio y posteriormente tecleaba para su publicación. Años más tarde la recuperarían Agustín y Pepe Buhigas para Diario de Cádiz, permaneciendo dos años como sección en las páginas de Diario de Cádiz. Las trágicas muertes de Martín Luther King y Robert Kennedy en abril y junio de 1968 respectivamente, fue el gran referente para crear la sección ‘Nosotros el mundo’. No les daría tiempo, por el cierre prematuro, del medio, de contar la llegada del hombre a la Luna. (En la fotografía, José Ignacio Buhigas Cabrera, en una fotografía perteneciente a la colección de T.S.C.)
Si bien es cierto que la Junta Interparroquial de Acción Católica del postconcilio compuesta por: Domingo Luis Renedo Fernández, José Adame Vázquez, Manuel Buhigas Cala, Rafael Caballero Bonald, José Luis Álvarez Sevilla, Antonio Ojeda, Rafael Tejada, Vicente Terrada, Manuel Lagares y Antonio del Cuvillo Jiménez, que figuraba como Director de la publicación por ser Presidente de Acción Católica, favoreció que un grupo de colaboradores formado por personas de distintas edades y de las más diversas condiciones sociales como estudiantes, trabajadores, profesionales y jubilados, capitaneados por el cariño y la entrega de un hombre como Agustín Merello, hicieron posible que una Hoja Parroquial se convirtiera en un medio de comunicación social. El cierre de Cruzados supuso para todos un duro golpe y de manera especial para Jesús María Serrano, que desde niño se impregnó del olor de la tinta y de los ajetreos de la imprenta pero cuya corta edad impidió ver sus versos y poemas en las páginas de Cruzados. (En la fotografía, Agustín Merello del Cuvillo, imagen perteneciente a la colección de Kitty Pastor).
‘Fintas callejeras’ sección de Agustín Merello y que colaborara también en su confección José González Montaño. Una de las secciones más temidas por los cargos públicos y religiosos de aquella época. Comentario con cierta acidez sobre las injusticias sociales y olvidos de los munícipes del Ayuntamiento. Se daban prisa en solucionar desde la Corporación Municipal los desaguisados, como por ejemplo las Fintas Callejeras del último número: ‘Más que nuestra veterania, más que nuestra estadística, quisiéramos conmemorar nuestra eficacia’ ‘Y ahí le duele; o no conseguimos hacernos oír, o nuestra voz es tímida o… tal vez abunden mucho los sordos’ ‘Algunos, hasta pensarán que estamos de luto; pero no lo crean: las apariencias engañan.’ Esta última Finta Callejera, sin pretenderlo Agustín, fue una premonición de lo que iba a suceder una semana después.
El autor de esta nótula, Antonio Carbonell, recibió en su domicilio la visita de la ‘autoridad competente’ que por aquel entonces desde las altas esferas, locales y provinciales recibieron las oportunas consignas debido a que varios artículos, entre ellos, ‘Fintas callejeras’ ‘La Propiedad’
Pero sobre todo gratitud, sin ningún género de duda, de la misma manera que lo hubiera hecho Agustín Merello, a IGDAG, la imprenta donde se editaba Cruzados, de Domingo Luis Renedo Fernández, a quien en mas de una ocasión le costó el dinero que Cruzados saliera a la calle. Y como no, a José Fernández, Eduardo Maza Carmona, Vicente Utrera Caro, Antonio Albaiceta Revuelta José Cabrera, Antonio Pérez, Antonio Rodríguez López y los Gravan, padre e hijo, cajistas, maquinistas y personal de IGDAG que hicieron también posible ‘Treinta años y nuestro número tres mil’.
Además de los colaboradores, articulistas y reporteros, Cruzados contaba con una reducida cartera de clientes que se anunciaban en aquella década de los años sesenta. Se superaban en los suplementos dedicados a la Patrona que gracias a ellos se financiaban. ‘Muebles metálicos García Aspera’, ‘Fernández Prada-Seguros Generales’, ‘Frutería Casa Lolete’, ‘Cuvillo, Fino C, Oloroso Sangre y Trabajadero’, Salvatierra Radio’, ‘Osborne’, ‘Asesoria General de Empresas Jiménez’ ‘Transportes Viuda de Requejo’… Antonio Carbonell Lopez.
El pasado jueves, cerca del mediodía, tuve ocasión de presenciar como, un muchacho en trance de ahogarse en el Canal, era salvado por la rápida y eficaz intervención de unos barqueros. El hecho no es nuevo. Diríamos que es algo que se repite con frecuencia todos los veranos. Diríase también que la cosa carece de importancia, que cualquiera es capaz de auxiliar a un semejante que esté en peligro. Tal vez. Pero el caso es que, providencialmente, los barqueros ‘estaban allí’, como están en otras muchas ocasiones. Y es que por ‘estar allí’ una persona salvó su vida. Sin pensamos un poco, la cosa nos parecerá mas importante de lo que habitualmente nos creemos. Invito a los lectores a que lo hagan. (30 de julio de 1965). 
Otro embajador porteño en Madrid. Pepe Jiménez Vázquez, “Bigote”, nació en pleno verano canicular, probablemente en la calle Durango en El Puerto el 3 de agosto de 1922. Su padre se llamaba Cristóbal y su madre Catalina, siendo el menor de cuatro hermanos: Alfonso 'el Nino', guardacampo, que era un cuerpo de vigilancia de los campos que estuvieron en activo en nuestra Ciudad, al menos hasta el final de la década de los sesenta del siglo pasado; Ana, que casó con un Sancho, estableciéndose en Sevilla tras el casorio; y Cristóbal, que murió durante la Guerra Incivil en Madrid -a Bigote le cogería con 14 años-, adonde marchó con un Zamacola.

Ramón Vélez que vive en la actualidad en la calle Molinete y tiene 82 años, cuenta que Bigote acompañaba al Beni y a él en las noches madrileñas ya que Pepe Bigote llevaba bastante bien el compás, incluso a veces se permitía dar sus pasitos de bailes y cantar. Eso le hizo estar durante un tiempo con el cantaor flamenco Rafael Farina.Refiere Ramón que «una noche los tres, Beni, Bigote y yo mismo, fuimos contratados para que actuaran para Ava Gardner. A la actriz, famosa por aquella época en las noches madrileñas ,desde un principio no le cayó nada bien a Bigote y llegó a decir que Bigote era un chico muy feo. A raíz del ‘incidente’ Bigote tuvo que abandonar la fiesta no sin antes tomarse un respiro y dar buena cuenta, a su manera, de la Diva… Al terminar la noche, Beni y nos dirigíamos a la pensión donde se encontraba Pepe y quisimos, como buenos amigos, compartir el dinero que habíamos recibido de la actriz norteamericana: unas quinientas pesetas de la época. En ese momento Bigote puso otras quinientas encima y quedamos los dos extrañados. Claro, después el cachondeo fue mayúsculo cuando Bigote nos dijo, que se había tomado el atrevimiento de coger del bolso de la actriz la cantidad que el consideraba que podía saldar la ofensa que le había hecho la actriz americana.» Ramón refiere que en una época de su vida ya estando Bigote ‘mejor situado” necesito de su colaboración pues un mal asunto le había llevado a una situación nada deseable y que le había dejado sin trabajo durante tres meses. Bigote, no solo le presto lo que necesitaba, sino que además le ofreció la cama de la pensión donde dormía.
Es a partir de 1963 cuando Bigote conoce a Lucio que lo convierte en relaciones Públicas del más afamado restaurante de Madrid, Casa Lucio en la Cava Baja Madrileña. Allí con su universidad labrada en la calle, talento innato descubre una nueva vida a la que jamás pudo haber soñado, Ministros, artistas, futbolistas, entrenadores, personalidades de cualquier rango y condición trataba con exquisita educación comentando que lo mejor de España era El Puerto. Años mas tarde, otro restaurador, Esteban que había sido compañero de Lucio, abre a escasos metros de Casa Lucio un restaurante, Casa Esteban, también afamado por los madrileños y Bigote comparte sus relaciones publicas en ambos lugares. (En la fotografía, Lucio Blázquez, de Restaurante Casa Lucio).
Por otra parte cuando el sector pesquero porteño estaba en todo su apogeo, era Bigote quien atendía en Madrid a los exportadores y vendedores, caso de José Agarrado, Juan Crespo y un largo etcétera. Aquí cabe destacar a Pepe Romerijo pues la amistad con Pepe Bigote es la que posibilita en Madrid la presencia de Romerijo en numerosísimas ocasiones tanto en Casa Esteban como en Casa Lucio, al igual que le ocurrió a ‘El Cochino’. (En la fotografía, Esteban López Mariscal, del madrileño Restaurante Casa Esteban).
Manuel Gutiérrez Morillo, Manolito ‘El Cochino’ era el administrador de nuestro protagonista. Resulta que Bigote llegado a El Puerto, entregaba una importante cantidad de dinero a ‘El Cochino’ para que hiciera de Banco ya que se fiaba poco de los banqueros y así de esa manera además de ser su estancia más agradable siempre tenía a la mano la ayuda indispensable de su gran amigo y banquero particular Manolito ‘El Cochino’. Tuvo una excelente vinculación con el Racing de aquellos años, con jugadores, directivos y entrenadores. (En la fotografía de la izquierda, Manolito 'el Cochino').




Un día, del verano de 1979, estábamos sentados en la terraza de Romerijo, cuando apareció de repente Antonio Arribas; conocido por ser uno de los “choris” más famoso de Marbella. Antonio y Pepe se fundieron en un abrazo. Y Arribas fue al grano: “Pepe, necesito medio millón de pesetas ya mismo”. Y Bigote se fue derecho a Pepe Romero, dueño del establecimiento... Media hora más tarde Arribas nos decía adiós con mucha prisa. Romero, que había adelantado la pasta, tenía sus dudas. Y Bigote le decía: Antonio Arribas no sólo volverá con el dinero en la fecha prevista sino que, además, repartirá ganancias. Y así fue. Hombres así, con ese don, son necesarios en muchos sitios. Al menos para evitar que siga habiendo timadores de cuello duro, y traidores por sistema.» (En la fotografía Pepe Romero, quien auxilió a Antonio Arribas, el cual formó parte con Luis Ortiz, ex marido de Gunilla von Bismark, Rogelio Llagostera y Jorge Morán, el grupo Los Choris, animador de las fiestas de la jet marbellí.) Manolo de la Torre.



Luego se queda parado y encuentra trabajo en el almacén de la calle San Juan esquina y vuelta con Cruces llamado “El Almacén Quemado”, el que luego sería de Leveque y que hoy permanece semi en ruinas. Era propiedad de Fidencio Martínez Ferreira. Ya metido en el gremio de la alimentación, cambia de trabajo y presta sus servicios en
EL CACAO PICO
Pero con la crisis de la escasez de materia prima la Destilería tiene que cerrar a principios de la década de 1940: «--Juan Antonio, aquí hay que achicar» recuerda perfectamente. La panadería de Ojeda y la eventualidad en Terry fue aliviando la maltrecha economía de Juan Antonio, como obrero, en la posguerra. Incluso llega a colocarse en La Otra Banda, en la Aserradora de Barcas, preparando tablillas para las cajas de pescado, o en la Aserradora de Pastor en la calle Misericordia. No podía pararse, no podía quedarse parado.
En 1948 se casa coincidiendo con su entrada en Destilerías Morphy. En 1950 entra a formar parte de la plantilla eventual de Bodegas Cuvillo, donde estará nueve años entrando y saliendo en función de las necesidades de la faena bodeguera. Una equivocación del sindicato vertical hace que, en 1959, Juan Antonio y otros 20 compañeros alcancen el ansiado puesto fijo en dicha Bodega, disfrutando por primera vez, tras casi 30 años de vida laboral, de la tranquilidad de una continuidad, sin los sobresaltos del paro intermitente y la búsqueda del pluriempleo. Se jubila, gracias al Convenio de la Vid, con 60 años, en 1978. El cierre de Cuvillo por quiebra en 1985, sin embargo le jugaría una mala pasada ya que dejaron de pagarle, además, la parte proporcional del Montepío de San Ginés -que acabaría desapareciendo- y las aportaciones extraordinaria pactadas en convenio, correspondiente a la propia bodega.

Barcia recordó, con la estampa en la que aparecía su progenitor, algunas anécdotas familiares como el hecho de que “por la noche llegaba a casa cargado de ducles de la confitería y me contaba que cuando se levantaba por la mañana se encontraba toda mi cuna llena de mijitas de pasteles porque yo me levantaba por la noche y me los comía en la misma cuna». (El matrimonio Barcia Caraballo-Bernal Márquez, en una imagen retrospectiva).

Nació el 20 de octubre de 1958 junto a la casa-palacio del Marqués de la Candia, sede actual del Museo Municipal y de la Academia de Bellas Artes, en la calle Pagador, 3. Su abuela materna fue ama de llaves de la familia Cólogan Osborne, propietaria de la casa, donde nació y vivió hasta el primer año y medio nuestro protagonista. Hijo de Felipe Gómez Moreno, miembro del benemérito Instituto de la Guardia Civil y de María Antonia Castallo Mancera, abandonó pronto El Puerto como consecuencia del cambio de destino de su padre, pero no ha dejado de venir por su Ciudad natal, todos los veranos y siempre que puede, desde
entonces. Recuerda José Domingo que la familia portuense se trasladó a vivir a otra casa palacio, la de la Casa de las Cadenas, donde vivieran los veranos de 1729 y 1730 los reyes de España, Don Felipe IV y Doña Isabel de Farnesio. Allí pasaba los veranos de pequeño y ya de mas grande, ayudando a sus tíos, Manuel Pérez y María del Carmen Castallo en los Ultramarinos “Las Cadenas” que hoy regenta su prima. Es primo también de Enrique Pérez Castallo, de la Fundación Rafael Alberti, quien todavía tiene su residencia en la Casa de las Cadenas. Con los años, quien lo iba a decir viviría, profesionalmente en otro palacio: el de las Cortes, por su condición de Diputado. En José Domingo se puede acuñar el dicho “de Palacio a Palacio”. José Domingo tiene casa propia en El Puerto desde hace ya bastantes años, adonde regresa con la familia que ha creado: su mujer y dos hijos. (Cuadro primero: óleo de Juan Lara que representa la Casa
del Marqués de la Candia desde la Plaza de la Iglesia. Cuadro segundo: óleo de Angel Pantoja, que represeneta la Casa de las Cadenas).
SECRETARIO GENERAL DE LA FEMP
diciembre de 1985. (En la fotografía, José Domingo en su etapa como Secretario General de la FEMP).

de los últimos cargos en ser relevados por el gobierno de Aznar, y prisa tenía pues había recibido ofertas para trabajar, desde hacía tiempo en su en una empresa de autocontrol de la publicidad, cargo que no era compatible con su responsabilidad de gobierno, por lo que hubo de esperar a su relevo tardío. Vamos, que tuvo que pedir el cese pues permaneció mes y algo después de los distintos relevos en el aparato del gobierno de la nación. (En la fotografía, José Domingo con el presidente del Gobierno de la época, Felipe González, reunido en el Palacio de la Moncloa).
OTRAS RESPONSABILIDADES Y REPRESENTACIONES.
Francisco Lobo Segura es un portuense nacido en la calle Santo Domingo en el año de 1960. Pertenece a una saga de carpinteros de la que él es la tercera generación en el mismo espacio físico: en la Calle Sierpes -ese pequeño callejón detrás del mercado, donde el tiempo parece haberse parado-. Paco es hijo y nieto de carpinteros o, por mejor decir, ebanistas y restauradores. Que de de eso se ha hecho y se hace en esta fábrica de oficio artesano, siendo especialistas en la restauración de muebles de caoba. Cruzando su umbral parece que entramos en otra época, otro siglo. Es nieto de Frasquito Lobo Montefalco e hijo de Francisco Lobo González, quienes, con sus tíos Rafael y Antonio fundaron una sociedad empresarial allá por 1950, año en el que la carpintería se trasladaba desde la calle Nevería, pegada al Freidor que había en la esquina con la calle Ganado, a su actual emplazamiento, justo donde estaba con anterioridad el Bar Canuto. La sociedad se llamaría luego Herederos de Francisco Lobo Montefalco y, desde 1984 en la que los distintos familiares se fueron desvinculando definitivamente de la misma, es
una sociedad unipersonal a nombre de la tercera generación de Lobo en la calle Sierpes, de Francisco, orgulloso del trabajo de restauración del mueble de un gramófono de la marca “La Voz de Su Amo”.
LA CALLE SIERPES
alegre y bullidora, como su hermana mayor, la de Sevilla, el de intransitable”.
Panadería Pública o Tahona, perteneciendo a la misma finca, posiblemente el callejón estuviera cerrado con rejas, desde las cuales se realizase el reparto del pan. Estas informaciones -a excepción de la continuidad de la calle Santa María- nos ha sido proporcionada por el historiador Miguel Ángel Caballero, del Centro de Patrimonio Histórico.

junto con el Bar Vicente ya que su actual propietario, Vicente Sordo, se hizo cargo de Los Pepes, igualmente, en 1950, hace 59 años. Un buen mano a mano, casi de punta a punta, para esta pequeña, bulliciosa, concurrida y hostelera calle Sierpes.