Antonio Collantes Ramos nació en la calle Mazuela núm. 6, frente a la fragua de Curro Canales, el 7 de noviembre de 1947, segundo hijo del matrimonio formado por Antonio y Milagros. Aquella unión duraría poco; su padre, panadero de profesión murió de leucemia a los 33 años dejando a su madre viuda con 28. Su madre se casó con el hermano de su padre, viudo también, que venía con una prole de siete hijos, más los tres de su madre, mas uno que tuvieron en común, formaron una familia mas que numerosa, entre hermanos, primos hermanos, entenaos y hermanastros a la vez. Está casado con Ángela Ruiz González, de cuyo matrimonio celebrado en 1973, tienen tres hijos.
APRENDIZ DE BARBERO.
Antonio estudió en el Colegio del Polvorista y a la vez se buscaba la vida, con la edad de 9 años, como aprendiz de peluquero en la Barbería de La Placilla, frente a la tienda de frutas y verduras de Agustín Vela. Como no le daba tiempo a todo, cambió los turnos. Así, su jornada laboral empezaba a las 9 de la mañana y acababa cerca de las 10 de la noche para, a continuación recibir clases desde las 10 de la noche hasta las 12 en el Colegio de los Jesuitas.

Casa de Vecinos de la Calle Mazuela. Año 1954. El primero en el centro nuestro protagonista, con 7 años; a su derecha 'el Vivi', Vicente Arniz, electricista industrial. Arriba, de derecha a izquierda, su vecino Juanito que falleció muy pequeño; María, la hija de 'el Bicho'; Vicente, hijo de Mateo, el barbero de la calle San Juán esquina con Zarza, barbería que estaba frente a la actual farmacia y Antonio 'el Bicho' hijo de monosabio de la Plaza de Toros.
(En la fotografía de la izquierda de la imagen, Antonio, Felipe Romo 'el Lúa' y Joaquín Albert, el virtuoso guitarrista, vestido de deportes, en el Campo d ela Gimnástica, en 1959). A partir de las 12 de la noche jugaban a la pelota en los alrededores de la Plaza de Toros y a continuación se marchaba a su casa a cenar lo que hubiera para dormir agotado de la larga jornada. Al día siguiente, a las 8 de la mañana, otra vez en planta. Como recuerda Antonio, en la barbería estaba desde las 9 de la mañana de los lunes hasta la hora del fútbol del domingo en la que, los parroquianos que quedaban en dicho ‘centro social’ marchaban a ver el partido del Racing o del que tocara, a eso de las cinco de la tarde.

Bueno, en honor a la verdad hay que señalar que Antonio salía un poco antes pues, junto a su amigo Felipe Romo Martínez ‘el Lúa’ liaban las vendas que los jugadores de los equipos se quitaban antes del partido, lo que les permitía ver el encuentro gratis. Todo un detalle de Manuel Jarque, Chicharito (con nótula propia en Gente del Puerto) que les permitía divertirse con una de las pocas oportunidades que había para ello en aquel tiempo: el fútbol. Antonio, que era chico de los recados para las tiendas de la Plaza y alrededores tiene muchos recuerdos de aquel mercado que desarrollaremos convenientemente y con nótula propia en su momento. Entre recuerdos al restaurante económico La Placilla, de Manuel González Ceballos, o el Bar de las Liebres, están los bocadillos de recortes de chorizo que Leopoldo Castiñeira Gómez le preparaba como pago a los ‘mandados’ y evoca otro cariñoso recuerdo a su benefactor Manuel Gutiérrez ‘Cochino’ el tío, que le compró sus primeros zapatos. (En la fotografía, Antonio, Felipe Romo, 'el Lúa', Pellicer y Roberto Domínguez de los Reyes --tuvo una hamburguesería frente al Hotel Los Cántaros, que ahora vive, paralítico, en La Coruña. En 1959, recuerda Antonio, se conjuntó el mejor equipo de Rácing: Ginesta, Vaquero, Vilariño, Valdés, Hernández, y Tapia, con el que aparecen en la foto. Entonces jugaba con el Algeciras en Jerez y dejó tan buen recurdo que los chavales fueron a visitarlo al campo de la ciudad vecina en 1961, cuanto contaba Antonio con 14 años).

Antonio, en primer término, en la peluquería de Cuqui. Éste, en el centro de la imagen, atendiendo a un cliente con la navaja, ante la presencia de su joven hermano Juan.
SU MAESTRO, CUQUI.
Antonio permanecería en La Placilla hasta los 13 años. Francisco Varo Marchán, Cuqui, abre su primera barbería recién licenciado en Infantería de Marína, en la calle Cielos y sorprende a la ciudadanía con un innovador corte de pelo: el corte a navaja. Tal es su éxito que busca un aprendiz. Daniel Otero Rascón conocía a Antonio y conocía su formalidad y forma de trabajar y lo recomienda a Cuqui. Allí permanecerá hasta los 21 años, siendo su verdadero maestro en la peluquería, hasta que le toca hacer el servicio militar.

Durante el Servcio Militar, Antonio coincidió en Almería con el rodaje de la película Patton, de la que fué extra para la ocasión, posando en la fotografía con algunos compañeros en el papel de soldado alemán.
EL GENERAL PATTON.
Antonio es destinado primero al Campamento de Instrucción de Reclutas en Viator (Almería), donde tendrá la oportunidad de actuar como extra en la película El General Patton, en la que ganaba en 1968 sus buenas pesetas diarias. Mas tarde sería destinado al Regimiento de Ingenieros de Sevilla donde ejercería de peluquero. Allí fue compañero de Pinto, el hermano bailarín de Pansequito y del otro Chicharito, también de nombre Manolo que trabajaba para los Nuchera y que pintaba los rótulos y carteles del Teatro Principal hasta que se quemó este anfiteatro hace 25 años.

En el Parque Calderón en 1963. De izquierda a derecha: Juan Luis el de la ferretería; desconocido, el dessaparecido Vicente Femenía, Lolo Pérez primo del cristalero, Antonio y Pepe Mesa, que posa como limpiabotas, y que fué boxeador y hostelero (tuvo, enre otros, el Bar Rocío en la calle Sierpes).
SU PRIMERA PELUQUERÍA.
A la vuelta del servicio militar Cuqui le dice que su hermano ha sido instruido en el oficio y que ya no necesita de sus servicios. Así, Antonio se establece como autónomo pagando 200 pesetas mensuales por tal concepto, e instala en 1970 su primera peluquería en la calle Federico Rubio, en el tramo comprendido entre las calles Conejitos y Gatona. Serían clientes asiduos Luis Marroquín ‘el Maño’, Alfonso Marín y otros. A los pocos años se desplaza un poco más abajo, en la misma calle Pozuelo e instala su segunda peluquería, precisamente en el kiosco librería donde compraba a diario la prensa, donde permanecería hasta 1986. (En la imagen, Antonio a las puertas de la peluquería de Cuqui, donde aprendió la profesión).
LA ACTUAL PELUQUERÍA.
En 1986 había formado a una hermana y a un primo hermano en el arte de la peluquería de caballeros, que es como Antonio define a su tienda. Aunque desaparecida la antigua clasificación de barberías, peluquería de caballeros y peluquería de señoras, hoy todos los establecimientos de corte de pelo son peluquería unisex, en la nueva peluquería que adquiere Antonio en la Avda. de la Constitución (en los bajos de los pisos verdes, donde estuvo el Campo Eduardo Dato) se arreglan el pelo mayoritariamente caballeros y niños. Pero como no hay discriminación alguna señora y señorita también han pasado por sus sabias tijeras.
Recuerda Antonio que el año 1986 fuel el de la implantación del IVA. Y da un ejemplo. En el último trimestre de 1985 el ITE (Impuesto de Tráfico de Empresa) era de 38.000 pesetas; por el contrario, el primer trimestre de 1986 era de 380.000, lo que reflejaba el cambio económico de este país. Otro cambio significativo para la economía de todos lo supuso la llegada del euro en el año 2002. En la actualidad la peluquería es atendida por cinco operarios.

Antonio ejerció como jurado de las Coquineras en el primer Carnaval que se recupera recién estrenada la democracia en los ayuntamientos: de izquierda a derecha: el concejal Manuel Rodríguez, Juan Revuelta Perea que tenía un gimnasio, nuestro protagonista Antonio, Mario Peluffo concejal y presidente del jurado, Mari Carmen, el fotógrafo Pepe Ferrer y Juan Leiva Morón, hijo de Severo el del carrillo, con nótula propia en Gente del Puerto.
EL CLIENTE QUE VINO A DESPEDIRSE.
Antonio es un peluquero de éxito, estable, que organiza muy bien el tiempo del cliente, al que respeta. Valoran mucho su discreción, aparándose del concepto de barbería antigua. Un psicólogo árabe al que trató llegó a decirle: “--Vd. ha acabado con la peluquería como lugar de encuentro tradicional de charla, de encuentro social: aquí uno viene solo a pelarse”. Antonio tiene buenas costumbres: no habla de sus clientes y, en el sillón nunca les pide un favor. “—Hay que respetar al cliente”, insiste. Recuerda a un desaparecido parroquiano suyo, D. José, Administrador de Obras del Puerto. Era cliente suyo desde hacía más de 20 años. Y estaba recién llegado de Pamplona, donde le habían diagnosticado una enfermedad incurable, dándole solo una semana de vida. Don José se plantó en la peluquería y le espetó: “—Vengo a despedirme de Vd. Me ha pasado esto y quiero agradecerle que, durante todos estos años me haya tratado con la discreción que yo buscaba. Es Vd. de los pocos señores de los que me voy a despedir”. Y, efectivamente, a la semana se murió.

La Plasmatoria, representada en el Teatro Principal en la década de los sesenta. De izquierda a derecha, Antonio Leal, Encarnita Roso, Eduardo Teja, Jenny, José Peña Argudo, Encarna Pacheco, desconocida, Antonio Collantes, desconocido, Juan Conejo y Mari Cruz. De rodillas, Federico Arjona.
AFICIONES: EL TEATRO Y LA BICICLETA.
Antonio es polifacético. Actor aficionado, senderista, ciclista y jugador de tenis (se hizo socio del Club Náutico en1986 participando durante 20 años en torneos de aficionado) o de dominó entre otras de sus múltiples aficiones. Le gusta el teatro y ha sido actor aficionado. Recuerda que, antes de marcharse al servicio militar actuaba con el grupo Teja Teatro, representando La Plasmatoria, con Paco Teja, Arjona, Juan Conejo, Mari Cruz, Encarnita Pacheco,… y El Sonámbulo. E incluso, durante la mili, participó en alguna función tearal para distraer a la tropa: El Número Ciento, sainete cómico. Todavía conserva los antiguos libretos, mecanografiados, de los papeles o personajes que le correspondieron.
EL PUERTO-PUENTE GENIL EN BICICLETA.
Con la bicicleta ha hecho el Camino de Santiago dos veces, entre otros recorridos. El último, durante el pasado abril, entre El Puerto y Puente Genil, siguiendo el curso del río Guadalquivir, haciendo un total de 561 kilómetros en la ida durante una semana, acompañado por su mujer Ángela. El primer día fue El Puerto a Sanlúcar, por el Cortijo ‘La Negra’; luego vendría Bonanza y Parque la Algaida por el camino de Las Compuertas, haciendo noche en Lebrija; mas adelante cruzaron con una barcaza e hicieron noche en Coria; a continuación vendría el recorrido hasta Lora del Río; el siguiente paso fue Córdoba haciendo la ruta de la Subética; luego vendría Montoro, Jaen y Suero, finalizando en Puente Genil pasando por Lucena, Cabra, … Regresando a El Puerto en ferrocarril. (En la fotografía, Antonio y Ángela, en el Pinar de la Algaida, durante su último periplo en bicicleta).


LOS JUVENILES DEL SEVILLA.
«—Me quedé casi inútil. Vino todo de pronto. Falleció mi madre, me lesioné, luego murió mi suegra... Todo en apenas unos meses. Estuve dos años sin jugar, perdí mucho peso, me quedé 'chupao'. Fue en pretemporada, en verano, recuerdo que en 1981. Tuve nueve meses un primer yeso. Todavía hoy me acuerdo cuando me lo quitaron. No podía parar de llorar. La rodilla era más ancha que el muslo. No me imaginaba eso. Luego supe por qué vino tanta gente a acompañarme. Había por lo menos 14 personas, entre médicos y amigos. Claro, vinieron para animarme porque ya esperaban mi reacción. La pierna era sólo hueso. Me dijo un médico: «Intenta doblarla». Era imposible, ni una grúa la movía. Y yo lloraba y lloraba. Y la recuperación... eso fue lo peor. Los compañeros, me acuerdo, cuando me veían por la ciudad deportiva se apartaban, porque me veían sufriendo, escuchaban los gritos, cómo mordía la toalla por el dolor en la recuperación. No era agradable, la verdad. Con esa lesión me cambió la vida, ya nada fue igual. Estaba con el miedo, protegiéndome siempre la parte derecha de mi cuerpo. Y sí, es verdad. volví a jugar, pero ya era distinto». En declaraciones a Roberto Arroba. ABC. 2007
LA CAMISETA AMARILLA.
LA SELECCIÓN NACIONAL.




CHICHARITO Y EL RÁCING.
EL BINGO DE RC PORTUENSE.
LA CASETA MI CHICHARITO.


Ha sido el premio a su trayectoria en esta competición, donde ha tenido actuaciones muy destacables, caso del partido de semis ante el Mallorca, donde se erigió en protagonista al detener un penalty que habría forzado la prórroga. Anoche, desde El Puerto, lo vitoreamos en su triunfo con el Barcelona ¿Le llamó anoche el presidente Zapatero, aficionado culé?


Precisamente es esta segunda la mejor de sus virtudes: tiene la capacidad de parar o de rechazar cualquier remate, aunque se haya producido a pocos metros de distancia. Además, se trata de un guardameta solvente en el resto de acciones de juego.



Corría el año 1966 y coincidiendo de que el Racing Club Portuense estaba haciendo una gira por Extremadura, fueron a jugar un partido con el Mérida Industrial, coincidiendo que directivos de éste equipo que conocían a Mariano Serrano “Nano”, y debido a que el Mérida tenía que jugar un partido con el Oviedo, le preguntaron si sabían de algún portero y en aquel entonces Nano les propuso a Fernando. Este fue probado, les gustó y se quedó durante la temporada 1966/67. Para no ir sólo hasta Mérida le acompañó también Luis Marroquin Sánchez, conocido futbolísticamente con el sobrenombre de “el Maño”, quién también fue fichado por dicho equipo. Dos porteños en el Mérida Industrial no era mal fichaje para un equipo de Extremadura. (En la fotografía Fernando González Borrás, de portero en el Mérida en la temporada 1966/67).
En la fotografía superior, la alineación del Mérida Industrial temporada 1966/7. Fernando González Borrás, Enrique III, Manga, Fernando Cantino, Yerro, Merino, Emilio, Gijón, Ardila; Luís Marroquín Sánchez y Jeromo (Jerónimo Martínez Yanguas) . En la ilustración de la izquierda, la acreditación de su pertenencia al Mérida Industrial.



El próximo domingo, 19 de Abril, a las 12,30 horas, en la Ciudad Deportiva Municipal de nuestra Ciudad, se juega el partido de vuelta de la liga de ascenso a División de Honor de Rugby, entre el Club de Rugby Atlético Portuense (CRAP) y el Hernani. En el partido de ida el equipo vasco ganó por 17-14. Es una ventaja que los seguidores del CRAP están seguros que podrán remontar y recuperar. Es mucha la ilusión del Club por la gran temporada que ha realizado el primer equipo y por alcanzar el resultado de ascender a la División de Honor, lo que los colocaría entre los diez mejores equipos de España en este deporte. Por eso los socios del CRAP han lanzado una convocatoria para que el máximo de porteños acudan a presenciar el encuentro y a animar con su presencia a los nuestros, porque hay muchas razones para ello:




















Esta Peña nace a finales de los años cincuenta del siglo pasado, unida a la época de cuando los jugadores del RC Portuense se hospedaban en la 

Con respecto a los trabajos portuarios del abuelo paterno, podemos señalar que hubo una epoca en la otra margen del río en la que existía el transporte portuario por buques: Graneles liquidos, mercancias... Entonces el río se dragaba constantemente... y permitía que los barcos de mayor calado pudieran entrar por el Guadalete. Llegaban en un principio a descargar frente al muelle del Vaporcito y posteriormente en las instalaciones llamadas portuarias, tambien en la otra banda, margen izquierda, donde en la actualidad ha quedado como zona de atraque de barcos para desguazar. Nos referimos a la que está situada frente al Paseo José Luis Tejada en La Puntilla que llegan hasta el espigón de Levante en la margen izquierda: La Otra Banda.
Antes de vestir la camiseta verdiblanca, dio sus primeros pasos en el equipo de Los Frailes, donde aún le recuerdan con gran afecto, en Los Barrios y en el colegio Safa San Luis. Fue en 1997 cuando inicio su aventura sevillana. Los primeros momentos no fueron fáciles, ya que tuvo que acostumbrarse a la dura disciplina de los entrenamientos al ajetreo diario de los desplazamientos. Su padre deportivo fue Fernando Vázquez, que le hizo debutar en Segunda. Fue el día 3 de septiembre de 2000 en el Multiusos de San Lázaro en Santiago de Compostela. Ese mismo año el Betis logró el ascenso y la carrera de Joaquín comenzó a subir como la espuma. Velocidad, regate, descaro…Joaquín ofrecía una serie de virtudes en extinción ante el encorsetamiento colectivo al que sometían por entonces la mayoría de entrenadores a sus equipos y muchos equipos grandes se fijaron en él -Real Madrid, Barcelona, Chelsea, Juventus, Inter…- También lo hizo José Antonio Camacho, que le dio un papel relevante en la selección española. El 13 de febrero de 2002 llevó por primera vez la indumentaria de la selección en un enfrentamiento amistoso contra Portugal en el estadio de Montjuic. (Joaquín, con el equipo del Betis, dando una media verónica).

"El portuense tiene también una peña bética en Sanlúcar y afirmó sentirse "bético" al tiempo que aseguró que "algún día, no muy lejano, me gustaría volver al Betis". También tuvo tiempo de hablar de la selección española, comentando que es algo que siempre lo contempla. "De momento, me lo tomo con mucha tranquilidad. Hay mucho nivel en la selección, hay muy buenos futbolistas y es complicado, pero creo que puedo tener opciones de volver", dijo, añadiendo que si vuelve "sería como debutar de nuevo con la selección. De momento, trabajo duro en mi club para que llegue ese día". (Diario de Cádiz). En la fotografía, Joaquín, en el altar mayor de la Iglesia Mayor Prioral el día de su matrimonio eclesiástico. (Foto: Fito Carreto). En el cuadro siguiente, podemos ver las estadísticas de Joaquín desde que milita en la Liga Profesional de Fútbol y, en el siguiente, los equipos donde ha jugado.

El porteño Carlos Pumar Algaba, nació el 4 de Junio de 1944 en Cazalla de la Sierra (Sevilla), aunque solo con unos meses salió de su pueblo con destino a Sevilla. Es primo hermano de la cantante, también natural de Cazalla, María del Monte. Le da mucho coraje que le digan que no es de El Puerto pues lleva viviendo aquí, de forma permanente desde 1974, es decir 45 años, más de la mitad de su vida. Aquí fue donde dejó el fútbol profesional y de aquí son sus tres hijos porteños y sus cuatro nietos. Sus vivencias en nuestra Ciudad empiezan en aquel verano de 1964 cuando contacta con él por primera vez el Racing Club Portuense. Sus mejores vivencias, además de las deportivas, el calor humano que le brindaron los vecinos de quien habría de ser uno más entre ellos.
sería en Sevilla donde residiría, desde la itinerancia juvenil, durante más tiempo: hasta los 18, y fue allí donde realizó sus estudios en el Colegio San Alberto Magno y donde comenzó, al mismo tiempo que estudiaba, a practicar ya el futbol un poco más en serio. Fue por mediación de un tío suyo, Antonio, el padre de María del Monte y que era un grandísimo aficionado al fútbol, quien al verlo jugar de pequeño lo llevó a probar a los Juveniles del Betis, y allí le ficharon con 15 años para el equipo Juvenil.

¿AL CÁDIZ O AL RÁCING?
VIVIR EN EL PUERTO.
Personas que tenía y tiene en el recuerdo como Domingo que trabajaba precisamente en El Resbaladero de cocinero, y siempre que pedía una tapita soltaba en voz alta: «Para mi niño, para que el domingo meta dos goles», y que tuvo un puesto de verduras en la Plaza, ya de muy mayor, hasta su fallecimiento. Y como no acordarse de Diego Fernández Galloso, quien trabajó de camarero en el desaparecido Bar Central en la calle Larga, --«que buena persona era», recuerda-- para luego jubilarse en el Bar Playa-El Rempujo. (En la fotografía, Domingo).
OCHO AÑOS FUERA Y VUELTA A EL PUERTO.
Posteriormente, y a través de su amigo Higinio Obregón se entera de que en la antigua Caja de Ahorros de Cádiz se iban a realizar unas oposiciones, por lo que se puso presto a preparar esas oposiciones con la ayuda de otro amigo, Antonio Flor, sacando una de las dos plazas a las que se habían presentado 45 personas. En la Caja de Ahorros ahora Unicaja, ha tenido diferente puestos y cargos, y ya le quedan solo unos tres meses para la jubilación jubilosa para poder seguir disfrutando con más intensidad de este El Puerto al que idolatra que ya le dió la alegria de ver nacer y crecer a sus tres hijos Juan Carlos, Gustavo y