José María Núñez Buhigas nace en 1956 en la calle Cielos de El Puerto, hijo de los también porteños Antonio y Juana. En 1956 era Alcalde de la Ciudad Luis Caballero Noguera. Precisamente la Bodega Luis Caballero rifaba entre los consumidores, clientes y camareros de toda España 102 vespas, en el ‘II Gran Sorteo del Coñac Decano’ celebrado ante Notario en Madrid, en marzo de 1956.
Se inauguraba el Restaurante Venta Millán. Se creaba el Poblado de Doña Blanca, con cuyos terrenos se compensa a los agricultores propietarios de los terrenos donde se construye la Base Naval de Rota, con el proyecto denominado ‘Plan de Transformación de las Marismas del Guadalete’, que comprendía 5.500 hectáreas, disgregadas en la actualidad entre el Polígono de Las Salinas de El Puerto, el Poblado de Doña Blanca y el futuro Polígono Industrial Las Aletas (Puerto Real). A la vez, empieza a funcionar el aeropuerto de la base naval hispano estadounidense. /En la imagen de la izquierda, José María con su madre, en la Feria de la Victoria.
Con varios amigos, en el Parque Calderón. /Foto: Cuellar.
Un joven José María en un tablao de Cádiz, antes de la actuación.
En la edición de 1956 del Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, al igual que en 1884, aparece la palabra ‘porteño’ definida como ‘Natural del Puerto de Santa María. La palabra ‘portuense’ no hace ninguna referencia a nuestra Ciudad. En 1899 se añadió a ‘porteño’ la condicion de Bonaerense. En la Capilla de la casa palacio de los Marqueses de Arco Hermoso (calle Durango) se celebraba en octubre la boda entre Lupe Romero Laffite, hija de los marqueses y el gaditano Antonio Grosso Burham, bendecida por el obispo de Córdoba, fray Albino Menéndez Reigada. Nacía también Francisco Aguilar Sánchez, autor de carnaval, ex presidente de la Asociación de Autores y Directores de Carnaval de El Puerto.
De izquierda a derecha, José Luis Arniz, José María Núñez, Joe Rígoli y Manolo Albaiceta, en Madrid. 'Yo sigo...'
José María estudiará en el colegio del Asilo de Huérfanas, en La Merced y en San Joaquín. Funcionario de carrera del Ayuntamiento desde 1990 hasta nuestros días, prestó antes sus servicios profesionales como aprendiz en Vidrieras Palma (VIPA) es decir la fábrica de botellas que había frente a la Casa de la Cultura y como escayolista y en un taller mecánico. Está casado y tiene dos hijos. Entre sus aficiones se encuentra la pesca.
José María con Alonso Núñez ‘Rancapino’ y su hermano, el gran guitarrista profesinal, Antonio Núñez.
Desde muy pequeño empezó su afición al cante, en el Coro del Colegio del Asilo de Huérfanas, siendo el solista principal. Con tan solo nueve años actuará por vez primera en el mundo del Carnaval, saliendo con la comparsa ‘Los Cicerones’ y con 17 años marchará a Madrid donde grabará su primer disco con José Luis Arniz y su compañero Manolo Albaiceta (ver nótula núm. 1.410 en GdP) en la discográfica Columbia. Luego vendrán las actuaciones en los tablaos de la época en la capital: Los Canasteros, El Corral de la Morería, … donde conocerá a su gran amigo Alonso Núñez ‘Rancapino’
Con el desaparecido humorista Paco Gandía.
En el portaaviones ‘Dédalo’ prestará sus servicios a la patria, siendo el vocalista en el Cuartel de Instrucción de la orquesta de San Fernando. Luego vendrá el Carnaval de nuevo, saliendo en agrupaciones tales como ‘Arrabaleros’ de su gran amigo Antonio Martín, con la Antología de José Luis Arniz, y con la Peña Los Majaras en ‘Los Simios’, ‘De El Puerto a Cai’, ‘Leche y Picón’, ‘Gibraltareños’, ‘Gigantes’, … hasta 1985 abandonando la interpretación en el Carnaval.
Con la Comparsa 'Arrabaleros' de Antonio Martín.
Durante 10 años se dedicará a las Sevillanas, como profesional, junto a sus compañeros, Luis Gatica Rivas (ver nótula núm. 114 en GdP), Francisco Gómez Ortega 'Pacoli', (ver nótula núm.1.067 en GdP), Manolo Albaiceta y Javier Benítez, con los grupos Alborea y Bordao.
Grupo 'Arbolea'. De izquierda a derecha, Manolo Albaiceta, José María Núñez, Luis Gatica y Pacoli.
En la actualidad compone algunos temas musicales junto a su sobrino, el gran guitarrista Jesús Núñez hijo de otro gran virtuoso de la sonanta, Antonio Núñez.





























Días después, parte de la prensa madrileña –“El Imparcial” y “La República” entre otros- se hacían eco de la noticia, encabezada con el título de “Muerte de una Flamenca”, más ampliada. En la crónica del suceso, haciéndose eco de la prensa de la capital porteña, describían a la víctima “más bien baja que alta, delgada y nerviosa, blanca como la palidez de la luna…” Asimismo hacían referencia a sus aptitudes artísticas: “bailando con muchísima gracia y moviendo la cimbreada cintura con un acento particular; en la boca, un nido de jilgueros: cantaba la pobre por seguidillas lo mismo que por polos o se arrancaba por malagueñas y así todo el repertorio del cante jondo.”
En cierta ocasión nos invitó a comer caracoles a su casa el cantaor José de los Reyes ‘el Negro’. Creo recordar que venían, entre los invitados, Miguel ‘el Gitano de Bronce’ y mi inolvidable amigo el guitarrista Robertito Ceballos. Cuando entramos en su cuarto, se habían escapados los caracoles, y estaban de paseo por la pared. ‘El Negro’ nos decía: «--Esperarse, que los caracoles se guisan muy pronto». Le tuvimos que convencer para que los cocinara otro día. (Texto: Antonio Cristo Ruiz).
Por el tiempo y la ignorancia olvidamos a personas que marcaron en su época una actividad artística en nuestra ciudad. Este es el caso de una estupenda cantaora y bailaora porteña, conocida como Rosa ‘la Chiva”. Trabajo me ha costado averiguar quién fue nuestra protagonista.
HABLAN DE ‘LA CHIVA’.
José de los Reyes ‘el Negro’: «--Rosa cantaba y bailaba, muy bien por fiesta». Pepa Campo: «--Era mayor que yo de edad, y una persona muy corta de genio, y estupenda cantaora y bailaora». Mi inolvidable amigo Ramón Orillo, me comentó: «--Yo no la escuché cantar, ni la vi bailar, pero mi abuela Antonia, ‘la Obispa’, decía de Rosa, que era un bicho cantando y bailando, por Luisa del Puerto, era muy humilde y rarita de carácter». /En la imagen de la izquierda, José de los Reyes 'el Negro'.
Su madre, Lola, que se quedó ciega después del parto de su último hijo, regentaba la panadería que había en la calle Cielos frente a la iglesia de San Joaquín y su padre, Manuel, tenía en la calle Durango esquina calle Cruces una carpintería donde hacía y arreglaba las ruedas de los carruajes y aperos de labranza. /En la imagen de la izquierda, un joven José Luis Palomo Abadía.
TABERNA CASA PALOMO.
Francisco Guanter Espinal nació en El Puerto de Santa María en 1834 y no ejerció de guantero, como conjeturaba Fernando Quiñones, vía la información aportada por Aurelio Sellés, sino primero de barbero, y posteriormente de marinero, al igual que su padre, llamado Mariano Guanter y nacido en Valencia en 1806 y muy posiblemente dedicado a la pesca de Bou, técnica de arrastre, muy usual en la época y en donde destacaban los marineros levantinos.
Faustino Nuñez, autor publica sus investigaciones sobre Paquirri en el libro de José Manuel Gamboa «Una historia del Flamenco», y localiza en el periódico gaditano ‘El Comercio’, a un joven Guanter de diez años, actuando el 28 de enero de 1847 en el Teatro ‘El Balón’ y en donde interpretó las siguientes canciones: El Currillo, El Pescador y El Polo. Igualmente localizó otra noticia del mismo año, acaecida el 13 de septiembre, donde nuevamente el joven Guanter, actúa, esta vez en el Teatro Principal --cosa inusual para espectáculos de este corte-- y en donde él mismo se acompaña a la guitarra y canta El jaleo de la Gariana, y el Polo Andaluz. Gamboa y Faustino, que tanto montan, montan tanto, ya apuntaron, la posibilidad de que "este joven Guanter", fuera el famoso y enigmático Paquirri ‘el Guanté’, aunque lo hacía de nacencia francesa o catalana. Pues bien, estos valiosos datos, me llevaron a investigar al referido sujeto en los Padrones de Habitantes de la Ciudad de Cádiz,
FERNANDO QUIÑONES.
AUSENTES EN LAS INDIAS.
'Duende y misterio del flamenco' es un ecorrido documental sobre el mundo del flamenco, un arte que el director del film, el español Edgard Neville siempre admiró y del que se declaró fiel seguidor. Con la voz en off de Fernando Rey se narra la historia de dicho género musical mediante diversas escenificaciones donde se aprende a diferenciar tipos de flamenco: martinetes, soleares, tarantos, seguiriyas, bulerías, tonás, tangos, alegrías y fandangos.




