LIBRO “CARDITO DE PUCHERO”. Juan Rincón.
Ya va por la tercera edición en papel. Y hasta ha sido versionado para Teatro. «La primera impresión leyendo los primeros capítulos, me parecía un libro fundamentalmente dirigido al mundo de la enseñanza y la educación. Continuando con la lectura, la ternura se hace dueña y señora de todas las páginas, aunque inicialmente sorprenda la parte autobiográfica, me parece que ayudan a comprender mejor las relaciones entre profesor y alumno, sobre todo cuando la lectora (es decir yo) no tiene ningún tipo de relación con el mundo de la enseñanza y menos con la Educación de Adultos. Por último, sinceramente, un relato encantador, tierno y delicado, muy lindo y muy intenso en su parte sentimental, tanto que incluso me ha hecho llorar al final (no se lo digas a nadie, vale?)". (Edurne C., Guipuzcoa). Si está interesado en recibir un ejemplar puede solicitarlo al autor, Juan Rincón, con nòtula núm. 143 en Gente del Puerto. Cuenta de correo: jrinconares@gmail.com. El libro ha sido presentado en Barbate, Lebrija, Sevilla, Málaga, Córdoba, Albox, Almeria, Jimena, Cádiz, Chiclana, Bornos, Puerto Real, Rota, Sanlucar, Trebujena, Jerez, El Puerto de Santa María y Barcelona.
LIBROS “COCINA PARA IMPOSTORES”. Falsarius Chef.
En su último libro, titulado «El Libro de los Postres de Falsarius Chef», como en “Falsarius Chef en su salsa”, continúa el éxito de sus predecesores y su primer libro de recetas, “Cocina para Impostores”. Si le gustó el primero autoregálese la segunda parte, le gustará seguro. O el libro de los postres. ¿Como? ¿Qué no conoce la cocina impostora de Falsarius Chef, afincado en El Puerto? Pues pásese por la nótula 346 de Gente del Puerto y si le gusta lo que ve está en el momento justo de sugerirle a esa persona que siempre le regala corbatas el día de Reyes que no estaría de más tener algún libro de cocina en casa ¿no? Bueno, aparte de los libros, puede encontrar montones de recetas que le sacarán de un apuro abriendo cuatro latas o descongelando ese paquete que tanto tiempo lleva al fondo del congelador. Pásese por Cocina para Impostores, después de esto jamás se fiará de ese cuñado cocinero al que también se le da la cocina y que tan pronto prepara las recetas.

ACUARELAS. Vicente Vega.
Vicente Vega es un pintor autodidacta residente en El Puerto, miembro de la Agrupación de Acuarelistas de Andalucía que ha encontrado en la acuarela su medio de expresión. Ha expuesto entre otras, en las siguientes salas: Centro Cultural Alfonso X el Sabio, Hotel Puertobahía, Club Náutico, Puerto Sherry y Sala Neno (El Puerto).Galería Sorolla y Sede Central RTVA (Sevilla). Si está interesado en conseguir algún rincón de El Puerto fruto de los pinceles de Vicente puede contactarlo en el Tlfn. 625 198121. A partir del 2 de enero y hasta final de mes, expone un total de 10 obras en el Nuevo Echate Payá.
PLUMILLAS TAURINAS. Francisco M. Arniz.
El pintor Paco Arniz, como es conocido en los ambientes artísticos, se ha especializado en los últimos años en pinturas de temática taurina --ver nótula núm. 478 en Gente del Puerto--, habiendo conseguido grandes éxitos en aquellas ciudades donde ha dado a conocer su extensa obra: El Puerto, Granada, Córdoba, Madrid, Méjico, entre otras. Arniz ha realizado retratos de figuras como José Tomás, José Luis Galloso o Ruiz Miguel, así como compases de toreros como Rafael de Paula o Morante de la Puebla, entre otros muchos. Destaca como novedad en la última muestra realizada en la Fundación Alberti, la inclusión de estampas de rejoneo, realizadas para dicha exposición.

El autor está afincado en Chiclana, pero puede contactársele por correo electrónico en: chescoarniz@hotmail.com
ÓLEOS. Ángel Lara.
«Sentado delante del linajudo caballete heredado de Juan Lara, que a su vez lo heredó de Hohenleiter y éste del reconocido maestro sevillano de entre siglos Gonzalo Bilbao (1860-1938), el alma de pintor que lleva dentro se enfrenta a la pureza del blanco lienzo. Sus inquietudes se encaminaron desde sus primeros años hacia una exploración de la naturaleza realizando una serie de trabajos al natural y al aire libre, donde su mayor preocupación era la de conseguir una pintura viva y espontánea». (Manolo Morillo). Algunas de sus obras se pueden encontrar en la tienda de pintura y modelado Pantoja, en la calle Ganado.
ABANICO DE AIRE DISTINGUIDO. Las Novedades.
En la tienda de Las Novedades, nótula núm. 048 de Gente del Puerto, se pueden encontrar ademas de abanicos que dan “aire distinguido”, de todo. ¿De todo? De todo lo que le vamos a poner aquí, según reza un anuncio de hace algún tiempo:
"Mercería. Quincalla. Perfumería. Juguetes. Productos fotográficos "kodack" y "Agfa". Ampliaciones "Kodack". Cines "Pathé Baby". Películas y Accesorios. Artículos para regalos. Loza y Cristal, etc. Artículos para bares y cafés. Gramófonos y discos. Óptica, cristales y armaduras de todas clases; se despachan las recetas de los señores oculistas. Especialidad en Novedades". Hoy otros productos vienen a completar o sustituir la oferta de la tienda: Modelismo. Juegos de Mesa. Mercería. Artículos religiosos. Bisutería. El Fraile del Tiempo. Abanicos pintados a mano que dan aire distinguido... Y Recuerdos de El Puerto únicos e irrepetibles. Reproducciones de fotografías antiguas. Hasta carga tarjetas de teléfono... Pero no se les ocurra pedir bigoteras, rabillos de boína, pechuguitas de almanaques, sopladores, cadenas de WC, cable de antena, o sacudidores y plumeros. Esas ya ni son novedades ni se han vendido en la tienda nunca. Al menos, que nosotros sepamos.
FIGURITAS DE ÁNGEL MARTÍNEZ. Sucesores A.M.
El artesano Ángel Martínez García dedicó su vida a la creación artesana, fundamentalmente a la creación de figuras de barro y especialmente aquellas basadas en temas navideños. Creó un estilo que tuvo gran aceptación y reconocimiento como demuestran los galardones que fue recibiendo: Gran Premio de la Exposición y Feria de Navidad celebrado en 1927, premio que recogió de manos del Rey Alfonso XIII, la primera medalla de la Exposición de la Obra Sindical de artesanía de 1943 y el Diploma de Honor en el Concurso Nacional de Figuras de Nacimientos de 1944. Fallecería en 1946.
En el año 2000 se fundó "Sucesores de Ángel Martínez, S.L.", empresa que, combinando la mejor tradición artesanal de la época de Ángel Martínez pero añadiendo las mejoras técnicas que permitan mejorar la calidad tanto de las materias primas como de determinadas técnicas, recuperando una tradición: figuras que estaban en peligro de desaparición por el paso del tiempo. Pedidos en calle Larga, 34, o al teléfono: 610702173.
REPRODUCCIÓN DE LA PATRONA. Sucesores A.M.
Escultura de 37 cms. con pan de oro y pan de plata elaborada por Sucesores de Ángel Martínez. Se tratan piezas originales al tratarse de “semipalillo". Reproducción artesanal por el Taller que realiza copias de los originales del escultor desaparecido de miniaturas -básicamente figuras de nacimiento- Ángel Martínez. El director de Taller, Vicente Rodríguez, tiene nótula núm. 236 en Gente del Puerto.
En Joyería Marín, o en el Bazar Nicanor existen otros modelos con diferentes calidades y precios.
MEDALLAS DE LA PATRONA.
La tradición de regalar algún objeto relacionado con la Patrona es algo que permanece en la Ciudad. Por ejemplo, una medalla, en diferentes materiales: oro, plata, esmalte, metales varios. Se pueden encontrar en el propio tenderete de la Hermandad de la Esclavitud en la Iglesia Mayor Prioral, o en las Joyerías Santos o Marín. Existen modelos diferentes, calidades diversas y multitud de objetos e iconos con precios adaptados al bolsillo o gusto del que hace el regalo. Sigue siendo un regalo original y tradicional.







Cuentan en la Hermandad una historia ocurrida en 1620. Es la historia de una mujer amortajada a la que vela su marido entre sollozos, alumbrados ambos, el cadáver y el doliente, por las candelas. En un momento, toda la habitación se ilumina con un fogonazo y del haz de luz emerge la Virgen y el marido que se hinca de rodillas y le pide que le devuelva a su mujer amada. La amortajada abre los ojos y se levanta. Así se publicó en la Revista Portuense, en su número de septiembre de 1922. Desde entonces, la Virgen lleva el nombre que lleva. (En la imagen, exvoto que se conserva en las escaleras de acceso al Camarín de la Virgen de los Milagros).
Y sí. Había pasado. Isabel se arrodilló. De testigo, todas sus compañeras. "--Isabelita, puedes arrodillarte. Isabelita, ¿qué ha pasado?"
La Iglesia es prudente con estos fenómenos. A Diego Valle, párroco de la Prioral, se le nota que no le gusta hablar del tema. "--Yo le he dicho a Isabel que vaya a ver al médico. Tiene que ser la medicina la que nos diga que ha ocurrido algo sobrenatural, algo que no tiene explicación. Mientras tanto, nos alegramos de que Isabel esté mejor, haya sido un milagro o no". Pero ya pronunciar la palabra milagro le cuesta trabajo. En más de veinte años de sacerdote reconoce no haber visto ninguno. "--Creo en los milagros, naturalmente, cómo no voy a creer, pero es cierto que es la primera vez que me enfrento a algo así. Porque sí, gente que dice que ve a la Virgen hay mucha, pero la fiabilidad es poca". (En la imagen, Diego Valle).
Juan del Río ha sido obispo de Jerez y en la actualidad es arzobispo castrense. El sí afirma conocer casos de curaciones. "--Son cosas que suceden, pero si no existe un mediador, si se produce espontáneamente, se agradece el alivio con unas misas y no se produce investigación alguna". Del Río fue postulador en la beatificación de Célia Méndez, fundadora de Las Esclavas, y allí conoció la cantidad de informes médicos, "a ser posible gente de la comunidad científica no decididamente creyente", para elevar el milagro a hecho. Es consciente de que la mayoría de la gente se toma este tipo de casos a risa: "--Es la alegría de los amigos y la mofa de los enemigos". (En la imagen, Juan del Río).
Donde la Iglesia sí se preocupa de investigar las curaciones milagrosas es en sus lugares de peregrinaje clásicos. Lourdes es el más importante de todos ellos. A esta pequeña cueva acuden cada año cinco millones de fieles, absolutamente seguros de que ahí se obran milagros. Sin embargo, pese a la multitudinaria presencia de fervorosos seguidores de la Virgen durante más de un siglo sólo se han certificado 67 curaciones, la última ocurrida en 1987 y aceptada por la Iglesia en 1999. Para ser más exactos, la comisión de seguimiento de Lourdes no habla nunca de milagros, sino de "hechos médicamente inexplicables". (En la imagen, el Premio Nóbel de Medicina, Alexis Carrel).
Manuel Bermudo de la Rosa S.J., era director de la Escuela y persona comprometida con su orden, su pensamiento cristiano y humano a elevar el nivel integral de los alumnos en aquella época, según marcaba las directrices del ideario redactado por el Padre Villoslada. Como los recursos que se disponían eran escasos, el Padre Bermudo se dedicaba a visitar con frecuencia al Ministerio de Educación y Ciencia, para solicitar el reconocimiento de las Escuelas y que pudieran tener derecho al sostenimiento económico de las mismas. Mientras tanto estas peticiones no se solucionaban el Padre Bermudo consiguió que su padre comprara una furgoneta DKW para el servicio del Colegio. (En la imagen, el Padre Villoslada, S.J.)




Horas y horas se llevaban las beatas jugando a sacar Ánimas con Padrenuestros, Avemarías y Requiescant... Le daban una vuelta a la perillita: el 3. Miraban en el cuadro: "Se sacará el ánima del Obispo más necesitado de sufragios". Otra vuelta: el 17. "Se saca el ánima de las meretrices a quienes nadie reza". Otra vuelta: el 23. "Se saca el ánima de los marineros muertos en la mar". Otra vuelta: el 51. "Se saca el ánima de los muertos por el rayo y las tempestades". Otra vuelta: el 70. "Se saca el ánima de ..." Y así hasta el 100. Si repetía número, no valía y se volvía a tirar.
Y, la verdad, encuentro menos nocherniego, menos escandaloso, más económico y más efectivo el Juego de la Ruleta de los Sufragios, porque, mientras la beata hacía éso, no estaba haciendo nada malo, sino algo bien provechoso para el alma de los difuntos de todo tipo y condición, no gastaba dinero, ni por su cabeza pasaban, mientras tanto, pensamientos pecaminosos. Además lo hacía, a la vista prodigiosa del altar privilegiado de Rivas, inmenso retablo barroco, coronado por el Resucitado atribuido a La Roldana y presidido por San Miguel Arcángel y, a la puerta de la capilla, entre los zócalos de mármoles y jaspes con los relieves las dos calaveras --cuyas cuencas, de chico, yo hurgaba inmisericorde con mis dedos--, y las cuatro tibias.
Mañana, día de los Fieles Difuntos, echaré en falta la Lotería de las Ánimas Benditas. Se eliminó inexplicablemente cuando la última restauración de las naves laterales de la Iglesia, que, como se dice muy bien, "quien restaura resta-aura". Pero yo cierro los ojos; mentalmente, giro la perillita: el 101. Y oigo una voz de ultratumba que me dice: "Se sacan del Purgatorio a las beatas ludópatas de la Prioral que ya no tienen quienes les recen". Padre nuestro... Ave María... Requiescant... Amén. 
A esta galería de mis conocidos ilustres no puedo evitar traer a Don Juan Francisco de Enciso y Monzón (El Puerto de Santa María, 1657-1735). Fue hijo del Capitán Don Juan de Enciso y de Doña María Monzón, gente muy principal relacionada con las galeras, la milicia, las Órdenes de Santiago y Calatrava y la clerecía.
Tradujo, en octavas reales, los doce libros de la "Eneida" de Virgilio, que dedicó a la Católica Majestad de Don Carlos II y aparecieron impresos por Cristóbal de Requena, en Cádiz, en 1698. Compuso un poema épico, en diez cantos, llamado "La Christiada" que vio la luz en las prensas gaditanas en 1694. Tradujo cinco libros de Tertuliano y escribió tener compuestas unas "Rimas latinas y castellanas", a más del libro "De la conveniencia de las letras humanas y divinas". (En la imagen, portada de la Eneida de Virgilio).
Pues lo que digo: yo lo conocí, en 1959, bien que mermado de carnes, enjutísimo e impasible, tocado con bonete, revestido con casulla, estola, manípulo y alba muy deteriorados y sin color preciso, aunque oscuro terroso y en olor de humedad.
Sonaba la sirena del vapor de las nueve cuando de las paredes del paritorio del hoy cerrado y casi en ruinas Hospital de San Juan de Dios, escapaba el primer llanto de Manuel Tosar Alvarez, nuestro protagonista. Fuera de la sala, el desaparecido Manuel Tosar Bayo recibía con orgullo la llegada de su hijo varón. Eran los primeros años de la década de los setenta.
Sin embargo, de todos los eventos a los que acompañaba a su padre y también a su tío Ramón eran los de naturaleza religiosa los que más despertaban su interés. Se considera un afortunado por poder contar con estos dos grandes maestros que le enseñaron a conocer los entresijos de su verdadera pasión y por la que es más conocido: el mundo cofrade. No en vano, su padre fue de los primeros hermanos de la entonces naciente Hermandad de Nuestro Padre Jesús Cautivo y María Santísima del Dolor y Sacrificio, mientras que Ramón Bayo era uno de los fundadores de la Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Flagelación y María Santísima de la Amargura (hoy también de San Joaquín y Santa Ana). Es de ésta última de la que se hizo hermano hace ya veintisiete años. También la Esclavitud cuenta a este hermano entre sus miembros. (En la imagen, a los pies del Cristo de la Flagelación y María Santísima de la Amargura, durante los cultos celebrados en marzo de 1989).
Recuerda con un cariño muy especial aquellas noches en las que sus padres lo llevaban al concurso de saetas y la magia que le transmitía aquella sala de la peña El Chumi, llena de humo y bullicio que se transformaba en silencio cuando se alzaba la voz del cantaor; o aquellos momentos tras la recogida de la Patrona, cuando junto a su padre y otros hombres de la hermandad ayudaba a empujar el paso de la Virgen hasta subirlo al presbiterio para que presidiera la octava que comenzaba al día siguiente; o el domingo de ramos en el que al ver pasar ante él el paso del flagelado comprendió que quería ser de aquella hermandad. En ella ha sido desde hermano de luz hasta costalero y posteriormente secretario de su Junta de Gobierno hasta que volviera a tomar su cirio como hermano de luz. (Instantánea tomada en el Centro Cultural Alfonso X el Sabio junto a su tío, Ramón Bayo, con motivo de una de las exposiciones en las que se exponían curiosidades y objetos de éste último).
Con apenas 24 años fue requerido para dirigir en Telepuerto un programa destinado al público cofrade de la ciudad. Desde el comienzo tuvo claro el nombre: “Sentir Cofrade”. Esta etapa le permitió conocer muy de cerca las inquietudes de las diferentes hermandades de El Puerto. Intentó, con los medios de los que disponía, que su programa fuera cauce para que la sociedad local conociera un patrimonio que considera infravalorado, ya que es imposible valorar aquello que no se conoce; y nuestras hermandades son las depositarias no sólo de imágenes y enseres de incuestionable valor, sino también de un descomunal capital humano y de una gran parte de la memoria histórica de nuestra ciudad.
Quien tiene la oportunidad de compartir con Manolo un rato de conversación descubre a una persona de fuertes convicciones que no tiene miedo al compromiso ni a las consecuencias que pueda acarrearle el hecho de defenderlas, para sí o para otros, porque entre los cofrades portuenses, como en otros colectivos, es bien sabido que siempre pueden contar con él. De todos es conocido que Manolo no es de los que esperan a que se le pida ayuda, sino de los que acuden a ver en qué puede ayudar.
