3.531. La boda secreta del patriarca de los Osborne.

Sobre la compañía Osborne, afortunadamente para nosotros los portuenses, que podemos y debemos sentirnos orgullosos de una empresa local con tanto prestigio acumulado en su dilatada trayectoria, se ha escrito como tópicamente suele decirse “ríos de tinta”. Vamos a añadir a ese dilatado caudal la modesta mancha que ocupará nuestra colaboración de hoy en la que aportaremos un dato poco conocido, tal vez intencionadamente ocultado, del fundador de ésta saga familiar, Thomas Osborne Mann.

Tal día como hoy, 12 de noviembre, con la sola diferencia que la boda se celebró un sábado y este año ha caído en domingo,  se cumplen 192 años de su enlace con la hija de Juan Nicolas Böhl de Faber y Frasquita Larrea, Aurora, hermana de la escritora Fernán Caballero, Cecilia Böhl y Larrea, que era la primogénita. 

| Plumilla de Rafael Tardío Alonso.

El enlace se celebró en nuestra actual basílica, iglesia Mayor Prioral en esa fecha, con la consideración y características de “Boda Secreta”, es decir, a una hora muy temprana, sin amonestaciones y con la sola presencia del oficiante y dos testigos que dieran fe del acto, ignorando sí estuvieron presentes algunos familiares,  figurando el acta  registrada en los libros existentes al efecto para estos casos que, curiosamente, en la época que estamos relatando, principio del siglo XIX, no eran infrecuentes ni mucho menos estos matrimonios discretamente ocultados al público.

TEXTO DEL ACTA NUPCIAL DE TOMAS ORBORNE Y AURORA BÖHL
que figura en el Libro 2º de Casamientos Secretos
de la Basílica Menor de los Milagros, en el  folio 67.

En la ciudad y Gran Puerto de Santa María, en sábado 12 de noviembre de 1825, yo Pedro Manuel Medina de la Banda, presbítero condecorado por S.M. con una Cruz de Honor, Examinador sinodal de este arzobispado, y Vicario de las Iglesias de esta ciudad, con mandamiento del Sr. Juez de la de Sevilla, especialmente a mi cometido, en que dispensa con los contrayentes las tres moniciones que dispone el Santo Concilio de Trento para antes y después de contraído el matrimonio, precedido todo lo demás que ordena y no teniendo impedimento, sabiendo la doctrina cristiana, habiendo confesado y comulgado, desposé por palabras de presente que hicieron verdadero y legítimo matrimonio a don Tomás Osborne Mann, de la ciudad de Exetter, en el Reyno de Inglaterra, hijo de don Pedro y de doña Isabel Mann, con doña Aurora Böhl, natural de Cádiz, hija de Juan y de Francisca Xaviera de Larrea, siendo testigos don José María Martínez, Presbítero Capellán del Ilustre y Real Ayuntamiento y el Sr. Don Francisco de Paula del Arco, marqués de Arco Hermoso, vecino de Sevilla, y lo firmé.

| Retrato de Aurora Bölh de Faber y Ruiz de Larrea.

Desconocemos el motivo por el cual la pareja tomó esta decisión. Pudo ser para evitar el populismo que habría despertado un enlace público, dada la notoriedad de los contrayentes. Descartamos el luto familiar, otra de las causas esgrimidas por los contrayentes que se decidían a realizar la ceremonia secreta, y como tal desprovista de la pompa habitual en estos acontecimientos  y un tercer motivo, que puede que fuese el auténtico: la diferencia de edad.

| Grabado antiguo del río Exe, cerca de Exeter, capital del condado de Devon. (Reino Unido).

Él había nacido en Exeter, condado de Devon, Inglaterra y bautizado en la catedral de dicha ciudad el 4 de febrero de 1781. Tenía, pues, 44 años, y ella, nacida en Cádiz en 1799, solo 26. La diferencia, sin ser exagerada, era bastante amplia: 18 años. La realidad es que por mucho que queramos especular, solo ellos, los novios, y sus más allegados sabrían el motivo de algo muy lejano en el tiempo, casi dos siglos atrás, ya que parece improbable igualmente que hubiesen problemas con la familia de la novia, pues Doña Frasquita, que había conseguido un buen partido para su hija mayor, Cecilia, casándola con el marqués de Arco-Hermoso, pensaría lo mismo con este enlace de su segunda. Y el propio cuñado, Francisco del Arco, fue testigo.

Entre el marketing y la historia: verdades a medias.
En todo ese río de tinta al que nos referimos en el inicio existen muchas imprecisiones, retoques biográficos y verdades a media, producidas generalmente por el marketing asociado al tema empresarial que elude o modifica la realidad histórica, idealizando los hechos. Hemos leído, por ejemplo, disparates tales como que había creado sus propias bodegas en 1772 (fecha en la que el escocés James Duff, cónsul inglés en Cádiz, la funda) y aún faltaba casi una década para que naciera Thomas Osborne en 1781, nacimiento que en algún lugar se indica como sucedido en el año 1760, y así una gran cantidad de datos y errores, repetidos en blogs, folletos, etc. La fecha de su fallecimiento, ocurrido el 16 de febrero de 1854,  recién cumplidos los 73 años.

| Antiguo grabado de Cádiz, en el siglo XIX. 

Nuestra opinión, al respecto, es la de que Thomas Osborne Mann llega a Cádiz en los últimos años del siglo XVIII o al inicio del siglo XIX para trabajar con los banqueros (eufemística forma de llamar a los que se dedicaban a conceder crédito, vulgarmente llamados prestamistas) ingleses instalados en aquella plaza, Lonergan & White, compañía de la que pronto se hace socio y en la que desarrolla su actividad, avecindado en Cádiz incluso después de casado, en el amplio mundo del comercio gaditano donde los principales “clientes”, es decir los que solicitaban créditos y préstamos, eran los criadores, extractores y exportadores del sector vitivinícola como puede constatarse en centenares de documentos protocolizados notarialmente.

| Antigua etiqueta de Duff Gordon.

Al morir en 1815 James Duff la responsabilidad de la empresa por él creada, cuya razón social era ‘Duff Gordon’ recae en William Gordon que reside en Inglaterra, aunque se traslada a Cádiz, donde contrata  al cónsul en la capital gaditana de las ciudades pertenecientes a la Liga Hanseática, Nicolás Böhl de Faber como gestor de la misma. Y es, a través de su suegro, como Thomás Osborne se integra o implica, al menos familiarmente, con la compañía que años más tarde, concretamente en 1855, refundarían en El Puerto de Santa María un descendiente de James Duff, Cosme Duff Gordon y los nietos de Nicolás Böhl, hijos de Thomas Osborne Mann, Tomás y Juan Nicolas Osborne Böhl.

| Antiguo grabado de La Habana (Cuba).

Thomás Osborne Mann hizo sus pinitos comerciales, aparte de su actividad bancaria. En 1820 crea en Cádiz una compañía en unión de Francisco Fesser para establecer una casa de comercio en La Habana, bajo la razón social “Francisco Fesser y Cia.”, y diez años después con el mismo socio e igual nombre, otra con sede en La Habana para operar en Matanzas, otro puerto y capital de provincia, en la misma costa y relativamente cerca de la capital antillana. Por esa fecha se había disuelto la compañía gaditana en la que formaba sociedad con Guillermo Lonergan y este último, precisamente, se vino a El Puerto, instalándose a vivir con su familia en la calle Aurora, iniciándose en los negocios vinateros, con bodegas y taller de tonelería en calle Sol, junto al cuartel de caballería. Thomas Osborne, que continuaba avecindado en Cádiz en 1837, volvería a asociarse para formar ese año una nueva compañía, en este caso una compañía colectiva para dedicarse al comercio en general, asociado con otro gaditano, Antonio Duarte, a la que en esta ocasión puso su nombre como razón social; “Tomás Osborne y Compañía”, sociedad que continuaba en activo en la década de los cuarenta del pasado siglo XIX.

| Retrato de Tomás Osborne Bölh de Faber.

Después de la disolución de la mercantil Lonergan, Thomás Osborne continuó ejerciendo como prestamista, operando desde Cádiz. Debemos refrendar nuestra afirmación con algún dato y para ello referiremos una operación escriturada en la escribanía gaditana de Joaquín Rubio, fechada el 27 de enero de 1831 en la que Ricardo Crowley, vecino y del comercio de El Puerto, con bodegas en Ribera del Rio número 67-69 (antiguo) se obliga a favor de Thomas Osborne por la cantidad de 334.476 reales de plata, cantidad que hasta fin de 1830 le había suministrado “para la empresa de negociación de vinos de extracción para Inglaterra, cuyo establecimiento corre a nombre del propuesto situado en esta ciudad calle de la Ribera 67 y la referida cantidad con más el interés de un seis por ciento satisfará a D. Tomás a su orden y voluntad luego que los ingresos y ventas lo permitan…” Lógicamente, la contrapartida que debía ofrecer el beneficiario, para asegurar la recuperación del crédito al otorgante, no eran livianas, precisamente: “…obligándose a cumplir en todas sus partes las condiciones que figuran en la mencionada escritura, hipotecando a la legalidad todas las existencias actuales y que haya en lo sucesivo en el establecimiento que va citado y con los enseres, vasijería y créditos, a cuyo fin percibe [el citado Thomas o Tomás  Osborne] las llaves del establecimiento para más disponer sin su consentimiento del objeto de esta pignoración.” Para conocimiento de los lectores, añadiré que Crowley pudo cancelar esta deuda y lo hizo tres años después, recibiendo la correspondiente carta de pago que le liberaba de su compromiso.

| Fotografía de Enriqueta Fulgencia de Guezala y Power de Strickland, con su hijo Tomás Osborne y Guezala, II Conde de Osborne 

La verdadera fecha de la fundación de Osborne y Cía: 1890.
Finalizamos indicando que la compañía portuense que antes aludimos, “Duff Gordon y Cía.”, se disolvió en 1890 y veinte días después, el 19 de diciembre, se crea “Osborne y Cía.” con tres socios: Juan Nicolás Osborne Böhl de Faber, fallecido trágicamente en París posteriormente; la viuda de su hermano Tomás, el gran mecenas de nuestra soberbio coso taurino, Enriqueta Fulgencia Guezala y Power y el hijo primogénito de este último matrimonio, Tomás Osbone Guezala quien junto a su hermano Roberto fundaron la cerveza sevillana Cruz del Campo. | Texto: Antonio Gutiérrez Ruiz. A.C. Puertoguía.

| Tomás Osborne y Guezala, paseando por la calle Fernán Caballero, cuando se presentó a diputado a Cortes y fue derrotado por el republicano Dionisio Pérez, fundador de la Revista Portuense, de acuerdo con la Ley Electoral de 1907, para diputados a Cortes y concejales. Al fondo a la derecha se ve la actual oficina de Osborne y Compañía, que anteriormente fue del Capitán General Francisco Uriarte y Borja (ver nótula num. 169 en GdP) y cuya portada se encuentra en el Hotel Doña María en Sevilla (ver nótula num. 1849 en GdP). Con posterioridad la casa pertenecería a los Merello y finalmente a José de la Cuesta, hasta su demolición para construir las actuales oficinas de la firma vinatera.

8 comentarios en “3.531. La boda secreta del patriarca de los Osborne.

  1. Magdalena Rodriguez Lara

    hay una magnifica publicacion de MANUEL RAVINA MARTIN, Director del ARCHIVO DE INDIAS, q fue Director del Archivo Historico de Cadiz, "Catalogo de las compañias mercantiles fundadas en Cadiz en el siglo XIX," donde pueden salir de duda de las fechas de cracion de alguna bodega, estamos en siglo DIECINUEVE, aqui esta Duff Gordon

  2. Federico

    Gracias por aclarar uno de los bulos más comunes en la industria vinatera, la vejez del negocio. Así mismo ocurre con firmas como Ximénez Spínola (Jerez) o Barón (Sanlúcar), y tantas otras. Es una lástima que las bodegas se empeñen en laminar la historia, cuando en el Marco es algo habitual que las bodegas se fagociten entre ellas (pero nada común que respeten la historia de los que han pasado por allí), o que pasen a manos ajenas y sus nuevos propietarios actúen como si llevaran ahí varias generaciones.

  3. Mariana

    Estimado Sr. Gutiérrez Ruiz:
    Creo que saca un poco de contexto mi comentario, ni considero un mamarracho su artículo ni debe deducir del término "puro cotilleo" que lo considere a Vd. un cotilla. Es lo malo de este país nuestro, confundimos las discrepancias con insultos. Y en mi ánimo no está insultarle, todo lo contrario, respeto sobremanera a gente como Vd. que dedica todo o parte de su tiempo a investigar el pasado y a plantearse hipótesis de trabajo sobre temas que siempre arrojan buena luz sobre el presente. Y sobre esta base tiene que aceptar mi comentario, imagino que habrá otros lectores que no opinen como yo.
    No tengo prejuicios con el término prestamista, quizás sí con la ironía con la que lo utiliza. O al menos a mí me lo ha parecido. Es muy fácil hacer valoraciones con nuestros criterios actuales sobre actitudes y actividades del pasado, por ello cuando planteo que su artículo debería ser un estímulo para un estudio más profundo sobre la vida de este señor, no lo estoy atacando a Vd., por Dios, sino planteando ubicar esta actividad en el contexto de su época. Y eso nos aportaría una imagen objetiva del personaje. Ojalá ese estudio vea la luz y sepamos más de D.Thomas Osborne Mann, con sus luces y sus sombras. Nada más. Agradezco que se haya tomado la molestia de contestarme.

  4. Lector Empedernido


    Me sorprende que en pleno siglo XXI, desde la web de Osborne, tanto la del Grupo como la de "Osborne Cádiz" -que así denominan a la sede cuya central está en El Puerto de Santa María-, sigan sosteniendo y no enmendando que "Desde 1772, año en el que Tomás Osborne Mann fundó Osborne en El Puerto de Santa María ...". ¿Como es esto posible si este señor nace en 1781 que fundara 9 años antes la compañía vinatera?. El marketing hace estragos, interpretando, matizando o inventando la historia. Que le pregunten a los catalanes, unos maestros en la reinterpretación de su historia. Habrá que ver que hay de cierto cuando determinadas empresas nacionales hablan de orígenes ancestrales, que lo son menos o no lo son tanto. Sostenella y no enmendalla.

  5. Antonio Gutiérrez Ruiz

    Estimada Señora, agradezco su bienintencionado comentario sobre mi colaboración en GdP. En ningún momento he dudado de la categoría social del Sr. Osborne Mann ni de sus ascendientes, cuyo historial consta en el Royal College of Arms de Londres, la máxima autoridad heráldica en Inglaterra.

    Comenta que “califico” al Sr. Osborne de prestamista. No señora, defino su actividad laboral, la que ejerció hasta su muerte, como puede comprobar en la documentación que adjunto. Otra cosa es que no le guste la palabra “prestamista”, mejor “gestor de créditos” por ejemplo, pero la que mejor define dicha función, prestar dinero, ejercida legalmente y con la mayor honorabilidad, dicho sea de paso, es la que he utilizado. Y, lógicamente, no me he basado en un documento que haya encontrado por casualidad, existen decenas de ellos en los protocolos notariales de Cádiz.

    Me acusa de cotilla, alegando que elucubro en el comentario añadido al acta de su matrimonio, (¿esto lo conocía?) es decir que especulo o imagino cosas sin tener mucho fundamento racional. Son bien conocidas, y de puro sentido común, las causas por las que una pareja no celebraban públicamente su enlace, algo que suele ser motivo de júbilo para familiares y amigos de los contrayentes. Destacaría cinco motivos, sin descartar otros muchos de carácter personal de los protagonistas: embarazo, tacañez, discrepancias familiares, luto reciente y diferencia de edades. Descartando cuatro de ellos, me incliné por el último. Es una hipótesis de trabajo al redactar e intentar explicar o buscar una justificación al hecho relatado.

    Habla usted de la necesidad de un “estudio en condiciones” (y no el mamarracho de artículo de este redactor, le ha faltado añadir) y le informo al respecto que tengo noticias de que en Sevilla alguien está preparando o tal vez haya terminado ya una tesis de fin de carrera sobre esta familia. Si accede a ella se verán cumplidos sus deseos.

    Publicidad institucional de Osborne

    La extinguida revista “La Cordorniz” de la que fui asiduo lector tenía un lema: “Donde no hay publicidad, resplandece la verdad” y ese, en esencia, era el objeto de mi colaboración en GdP, difundir aspectos escasamente conocidos de los orígenes de tan respetada familia que, con los nacidos en El Puerto de Santa María, hicieron florecer una gran industria. Y, de paso, denunciar los muchos disparates impresos que figuran asociados a dicho personaje, como muestro en los recortes adjuntos a título de ejemplo.

    Volúmen 'Master en Marketing'.

    Se despide este “redactor” que atiende al nombre de Antonio Gutiérrez Ruiz, besando respetuosamente su mano, Doña Mariana.

  6. Mariana

    Me parece que la intención del redactor sería buena, en el fondo reivindica que una empresa de tanto prestigio y que ha llevado el nombre de nuestra ciudad por todo el mundo, debe tener sus orígenes bien documentados. Pero el tono del artículo me parece no tan bienintencionado. Calificar a Tomás Osborne Mann de prestamista en sus orígenes basándose en el documento que ha llegado a sus manos no es la conclusión de una investigación seria, es un dato sobre el que se elabora una conclusión quizás muy precipitada. Y con respecto a la "boda secreta" está elucubrando con aspectos que no conoce, por lo que su aportación no pasa del puro cotilleo.
    Lo único positivo del artículo es que está demandando un estudio en condiciones de este personaje, ojalá sirva de estímulo.
    Un detalle que aporto, que el redactor quizás no sepa: hay documentación de que la rama de la familia Osborne de la que desciende Tomás Osborne Mann cursaba sus estudios en Oxford desde finales del Siglo XVI. El primer Osborne que vino a Andalucía ya había pasado por allí.

  7. Fuentes

    Fuentes utilizadas: Archivo Parroquial de la Basílica Menor de los Milagros; “Catálogo de las Compañías Mercantiles de Cádiz del siglo XIX”, de Manuel Ravina; Registro de Hipotecas de 1831 que se conserva en el Archivo Histórico Provincial de Cádiz y “Las grandes casas vinateras de Jerez”, de Sophie Lignon-Darmaillac.

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