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La portada de la feria del Puerto de Santa María mientras la sobrevuela un Galaxy despegando  de la Base de Rota./Foto: Fito Carreto.


El niño Vicente González Lechuga, posando con un forillo de fondo en la Feria de 1945.

El pintor y profesor de Bellas Artes, José Sánchez, de niño con sus padres y hermana, en la caseta que su tío Tadeo (en la imagen, el primero por la izquierda, detrás) instalaba en la Feria de Ganados. Años 1951.


Un programa-anuncio del Teatro Chino de Manolita Chen. Año 1959.


Los niños José María y Manolo Morillo Sánchez posando en la Feria de Ganado, junto a una simpática caballería. Año 1960.


Feria de Ganado. Muestra de semovientes.

Feria en los terrenos existentes frente a Carrefour. Caseta de los Taxistas. Década de los sesenta del siglo pasado.

Coches de Caballos en un día de Feria, frente al Parque Calderón, delante de Romerijo, antes del actual edificio que alberga a los cocederos de mariscos. Años sesenta del siglo pasado.


Feria de Primavera en Crevillet. Jurado del Concurso de Baile celebrado en la Caseta Municipal, delante del desaparecido Balneario.  De izquierda a derecha, desconocida, Luis Gativa Rivas, ‘el Fontanero’, Dolores Fdez-Prada Herrera, Guillermo, Joselito Escribano, el guitarrista Antonio Nuñez Buhigas y Roberto Rodríguez Sánchez   3 de mayo de 1981.


Fuente del crucero de las avenidas principales de la Feria, en el Recinto de las Banderas.

De izquierda a derecha, Rafael Navas y Francisco Soto, director de Diario de Cádiz y Director Comercial del mismo medio en El Puerto y los ex alcaldes de El Puerto y Madrid, Hernán Díaz y Álvarez del Manzano.  Fue el primer año en que se dedica una Feria a un territorio, en esta ocasión a Madrid. 7 de mayo de 1998 hace hoy 14 años.

1

Al Puerto y a mis distinguidos paisanos con el deseo de que pasen una muy feliz feria.

Rincón de Puerto escondío
plazuela de la Herrería;
donde jugando soñaba,
con ser torero algún día…

… Marinero en tierra soy
viendo los barcos llegar,
por que quién nace en le Puerto,
consigo lleva la mar.

Misteriosas las bodegas
donde sestean los vinos;
donde el vientre de las botas,
al dar a luz paren, fino.

Rubias arenas sus playas
por tibias aguas bañadas;
rumor de olas que componen,
para el Puerto, su balada…

Oro es su sol y su vino.
verde su mar y su campo;
por que lo quiso el destino,
oro y verde es mi bandera,
por la que pierdo el sentío.

(Texto: Rafael A. Moreno Naval).

3

En la Feria de Ganado de 1946. De izquierda a derecha, Juan Carreto Aparicio, Lolita Vélez, hija de uno de los propietarios de la taberna Casa Lucas, Manolín, su hermano Juan Muñoz y José Aparicio.


En la Feria, de izquierda a derecha, María del Carmen Gómez, Antonio Romero Castro, Enrique Pedregal, Milagros Cárave, Paquita Fernández Vélez y Antonio Otero, de Obras Públicas.


Los hermanos Luis, Milagros y Bienvenido Soriano, con sus padres, en la Feria.


Arriba a la izquierda, José Grado y a su lado Luri --marinero desaparecido en un accidente de barco hace algo más de 30 años--. En la Feria de Ganado de 1957.


El ex alcalde Hernán Díaz, bailando en el paseo del Real de Las Banderas en una feria pasada. A la guitarra, Julio Sevillano Cuevas.


Francisco Bollullo Estepa y su mujer, Feria de Ganado. Años cincuenta del siglo pasado.


El industrial Manuel Villanueva y el pescadereo Pedro Cairón Calatayud ‘Ventura’ en la Feria de Crevillet.

Miguel Angel Caballero y las niñas Mercedes, Cristina y Elisa.

2

‘Mejón que Manolete’ decían las crónicas que estuvo la Feria de El Puerto el primer año de su celebración con el actual diseño como Feria de Primavera 1945’. Este año cumpleN 37 años que desembocó en Las Banderas desde su lugar de origen la Victoria pasando por Crevillet. Tuvo como antecedentes dos feria de ganado en el coto Valdelagrana celebradas en septiembre, mes también de las anteriores ferias de la Victoria, inmemoriales ya en el siglo XVIII, aunque la memoria nos puede llevar al Rey Alfonso X, que en 1.281 concedió a la Ciudad la celebración de dos ferias anuales.

Aquel 1.945, hace 67 años, días antes precisamente de que se firmara la paz en la Segunda Guerra Mundial, se informaba que el Puerto se estaba preparando con sus mejores galas para celebrar su feria y “fiestas primaverales” y que era “extraordinaria” la animación que reina en los contornos para asistir a esta típica fecha “En El Puerto no se habla de otra cosa que de nuestra Feria y Fiestas Primaverales.

Según parece decía el cronista de “Cruzados” Don Fulano en su perfil de la semana “Perfil de la semana” el 21 de abril de 1.945 “vamos por fin a disfrutar de una hermosa feria, llena de todo el sabor andaluz, sol, vino, fino, salero, que junto, muy juntito están salinas, gitanas con garbo y sandunga, cantando por bulerías y luciendo el color de mil colores de los trajes típicos de la tierra, jacas y caballistas y toda la gracia de Andalucía”.

Una semana después el mismo cronista confesaba “Yo, la verdad, no creía que la feria de la Victoria iba a resultar tan bien. Ayer oía a un hombre de esos que llevan un sombrero de ala ancha y bastón muy gordo, el cual le iba dando más vuelta que los caballitos, que le decía a otro, que estaba un poco ajumado: la feria ha estado “Mejón que Manolete”. Y es que lo flamenco comparan todas las cosas con los toreros. /En la imagen, Manolete, dibujado por S. Guzman.

¿Qué tal resultará la feria? Preguntaban todos. Los optimistas de antemano aseguraban rotundo éxito. Los pesimistas, completo fracaso. No faltaron tampoco los derrotistas, que no solo aseguraban el fracaso, sino que han puesto de su parte obstáculos de la murmuración, para ahogar la feria, si fuese posible, antes de nacer.

Foto: Justino Castroverde.

EL MERCADO DE GANADOS.
El mejor exponente del feliz resultado de la primera edición de la feria de primavera portuense era para “Cruzados” el mercado de ganados. Advertía que el número de transacciones realizadas (33 de ganado caballar, 22 de asnal y 17 de mular) podría parecer corto, pero no se tenía en cuenta que “la mayor parte del ganado era selecto y que sus propietarios se negaban a venderlos y los precios elevadísimos de los mismos” y que en la información sólo figuraban las que habían tenido que “pasar por las oficinas” así como que otros muchos tratos no habían sido más que iniciados pero ultimados.

Contaba también el programa de la feria con carreras de cintas en bicicletas, concursos de bailes regionales, carreras pedestre, un espectáculo cómico taurino musical y conciertos de bandas de música, como el de la banda de Infantería de Marina de San Fernando.

Foto: Rafael González.

EL ÚLTIMO DÍA.
Numeroso grupo de caballistas y amazonas cruzan el recinto y lucen sus habilidades con las pintureras cabriolas y movimientos de la garbosa jaca. Magníficos coches enjaezados con lujo y gracia desfilan entre el público llamando la atención con el sonar de cascabeles y el restallar de los látigos. Vino después la entrega de premios a las mejores cabezas y lotes presentados de ganado vacuno, caballar, mular, asnal, cabrío y de cerda y por la tarde, de carrozas fue concedido por un jurado integrado por Luis Suárez Rodríguez, Joaquín Calero y Juan C. Bottaro Palmer, la lancha presentada por Felix Tejada Mayo que había sido realizada por el pintor Juan Lara.

Foto: Kiko Sánchez.

GRACIAS Y SUCESOS.
Censuraba con todo, “Cruzados”, la actitud de algunos participantes en esta batalla “que olvidando su verdadero carácter de fiesta correcta y galante, creyeron estar en los campos de batalla de entre aliados y alemanes, niños patosos que se dedicaron a tirar todo lo que a mano tenían, y que con sus “gracias” estropearon una fiesta tan simpática.

No faltaban en las crónicas los relatos de otros sucesos como los ocho niños que fueron sorprendidos por los guardianes bañándose desnudos en la fuente grande la Victoria; o los otros tres que robaron una cartera con 75 pesetas; el robo que sufrió en sus camerinos un payaso de uno de los circos que actuaba en la feria o las detenciones de los dueños de un “puesto” donde se jugaba a los dados y de una garita donde había una ruleta cuyos premios eran falsos.

Foto: Archivo Municipal.

FIESTA DEL VINO.
Y, si hemos de buscar antecedentes, no faltaba tampoco para la denominación de “Fiesta del vino fino” que se incorpora a la feria este año. Fue en 1.943, el primero de los dos que hubo feria de ganado en el coto de Valdelagrana a principios de septiembre, cuando en la Feria de la Victoria, se celebró la “Fiesta del Vino”, en la que, según crónica de entonces, “bellísimas señoritas ataviadas con el típico traje andaluz” dieron a beber “los caldos, más selectos de las acreditadas firmas vinateras portuenses. (Texto: José Ignacio Buhigas Cabrera).

 

2

Francisco Andrés Gallardo nos deleitaba en la noche del miércoles, día de la Velada, con uno de sus portuensísimos pregones --le llaman Plática en Compañía-- pronunciado en la Caseta de la Parroquia de San Francisco, en el Recinto Ferial de las Banderas.

"San Francisco arriba, con el campanario jesuita de mirador, tomamos hasta este rincón que nos reúne ante Las Banderas que ondean para anunciar la fiesta de los portuenses, la alegría de la primavera y las irrenunciables ganas a ser felices durante un ratito. El destino nos trae aquí, al lado de la carretera de Sanlúcar, como hace tanto, como hace un año, como hace un rato, para dar gracias a Dios por festejar estas noches de reunión, esta placidez de encontrarnos, estas tardes eternas  de mayo que nos regalan el vino fino, la risa, la charla y el baile.

El destino nos trae aquí, En compañía, siguiendo el reguero del dulce aroma de la hierbabuena, el tomillo, el romero, el poleo, coloreados de jaramagos y  amapolas que de El Puerto a Sanlúcar dibujan la senda para llegar a la Feria. Cansados de un año entero de esperas, nuestros pasos nos han guiado casi sin querer hasta más allá de La Cerería y El Palomar, a este sitio en que de costumbre nos redimiremos de los desencantos y pagaremos esta gloria al alcance de la mano que nos regala la primavera, esa niña juguetona que no se cansa de seducirnos.

El destino nos lleva a la felicidad sonriente. A estas noches de regocijo y amigos, de puertas abiertas y convites sinceros. El destino ya nos lleva tirón arriba, por la Cuesta de la Belleza. Belleza de su mirador desde el que se otea este cuerpo dormido, El Puerto,  cuerpo expuesto al sol, una mujer que el Guadelete la galantea, que la surca y la explora mientras muere en la Bahía de Cádiz. En Cádiz, donde hay que morir.

El destino, un año más, como aquel abril de nuestros primeros besos, nos ha reunido, a la vuelta de la esquina de mayo, que barrunta el verano de olas y un poniente para refrescarnos  la cara…

...continúa leyendo "1.369. II PLÁTICA EN COMPAÑÍA. A modo de pregón de la caseta de la Parroquia de San Francisco."

2

Alberto Reina Blanca nació en 1967 Paradas (Sevilla) aunque reside desde 1996  en El Puerto de Santa María. Es licenciado en Psicología. En 1993 tuvo su primera aproximación a la pintura. En 1998 buscó la formación más reglada de la Academia de Bellas Artes porteña y en el 2000 se empieza a relacionar con el pintor Juan Carlos Busutil, de quien recibe sabios consejos. Ha participado en un buen número de exposiciones individuales y colectivas. Recogemos aquí sus recuerdos sobre la polémica que se suscitó con su obra, cartel de Feria del año 2004:

«Ocho años atrás, al llegar la primavera, al llegar la feria de El Puerto, parte de mis recuerdos viajaban a otras ferias de las que disfruté antes de vivir aquí. Por supuesto, en ellos incluía descubrir la de El Puerto. Aunque algunos no fueran especiales, unos y otros siempre estaban asociados a situaciones festivas, agradables, distendidas… Hace ocho años, como digo, a esos recuerdos se sumó otro que por lo distinto, por lo polémico y, en su momento, hasta muy desagradable, consiguió ponerse a la cabeza de todos y ya nunca se fue. Cada año, con las ferias, renacen mis vivencias asociadas a ellas; todas más una.

En la distancia, cuando revuelvo papeles, recortes de prensa, todo me parece desproporcionado y lanzo una gran sonrisa. Por entonces, semejante falta de respeto me dejó perplejo. Por suerte, hubo personas que, con distinto criterio, reaccionaron y no rieron la gracia ni al exalcalde de El Puerto de Santa María, Díaz Cortés, ni a todo el que utilizó el chiste para matar el aburrimiento.

Ahora que la tecnología me lo permite, recupero gran parte de la información aparecida en medios de comunicación durante aquellos días.  De tarde en tarde me pregunto qué habrá sido del cuadro, propiedad del Ayuntamiento. No he vuelto a verlo, no sé si aún me agradaría como cuadro. Sea como sea, en 2004 yo pintaba así.

El recorrido quizá se haga un poco largo pero, como dije antes, me apetece. Sirva para ilustrar esta larga anécdota todo lo que viene a continuación. ¡Buena feria a todos/as!»  (Texto: Alberto Reina Blanca).

PRESENTACIÓN DEL CARTEL.
La presentación del cartel corrió a cargo de Eduardo Pardo González-Nandín, a la sazón director del Departamento de Publicaciones del Ayuntamiento y miembro del jurado, siendo el resto de los componentes el ex concejal de IP Juan Gómez Fernández, Presidente a la sazón de la Academia de Bellas Artes; Enrique García Máiquez, Exvicepresidente de la Academia y Javier de Lucas Almeida, licenciado en Bellas Artes y conservador y restaurador del Museo Municipal, que puede leerse pulsando en Comentarios.

Más información de la polémica, seguida en los medios, cartas, reacciones,…
Cartel 2004/2.
Cartel 2004/3.
Cartel 2004/4.
Cartel 2004/5.
Cartel 2004/6.
Cartel 2004/7.
Cartel 2004/8.

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José Torres Higuera 'el Chico', nace en la calle Federico Rubio el 19 de febrero de 1930, tiene pues 82 años. Hijo de Vicente y Amalia, gaditano y jerezana respectivamente, es el único hijo que sobrevive del matrimonio: María, Amalia, Antonio, Vicente, Manuela y José. Luego la familia se iría a vivir al número 3 de la calle San Francisco y 38 de Santa Lucía.

1930.
En el censo de 1.930 la Ciudad tenía 19.714 habitantes de hecho 19.847 habitantes de derecho y 4.468 hogares. Se produce relevo de alcaldes, siendo elegido el 26 de febrero José Luis de la Cuesta Aldaz y el 18 de marzo, Eduardo Ruiz Golluri. Ese año nacen, también, José Luis Mediana Gutiérrez, 'Peligro', conocido dependiente de la tienda de la calle Cruces 'Casa del Curita' y Juan Carreto Aparicio, canónigo magistral que fue de la Colegial de Jerez.

Trabajadero de bodega, haciendo botas para los vinos del marco. /Foto: Rasero

CARPINTERÍA Y TONELERÍA.
José estudiará en una 'amiga' o 'miga' de la calle San Bartolomé esquina con calle Los Bolos y, hasta los siete años en el colegio de conocido como Bellas Artes, ubicado en el actual Instituto Santo Domingo. Pronto dejará de trabajar, empezando como ayudante de carpintero en una obra que se realizaba en su propia casa. Mas adelante, José trabajará en los talleres de carpintería bodeguera que los hermanos Adolfo y Manuel Pallares tenían, respectivamente, en un bodegón de la Plaza de Toros y en la calle de Los Moros, donde ayudará a sus hermanos que producían en dichos trabajaderos. De allí pasará a la tonelería de Rafael Lores quien, debido a la escasez de madera se tuvo que dedicar a hacer cajas para empaquetar las botellas de vinos para diversas firmas bodegueras locales.

Trabajadero de bodega, preparando cajas para brandies de Osborne.

ASERRADORA CASTRO MERELLO.
Con 17 años entrará a trabajar como carpintero en Bodegas Terry hasta que se marcha al Servicio Militar con 19. Lo destinan a las Comandancias de Marina y Cádiz y El Puerto donde se hará cargo de la carpintería de dichas instalaciones. A la vuelta, no consigue volver a Terry y entrará a formar parte de la plantilla de la Aserradora de Miguel Castro Merello --donde era aparcero con Nicolás Terry Galarza-- situada en la calle Valdés donde hoy se encuentra el supermercado ALDI. Allí convivían otras dos empresas que Castro Merello tenía a medias, en esta ocasión con Fernando T. de Terry Galarza: Metalúrgica Portuense --dedicada a fabricar cierres de latas para las botellas-- y un lavadero de botellas para las bodegas. Eran pues, tres industrias auxiliares del sector vinícola porteño. Pero la crisis asomaba las orejas y ya no era productivo hacer cajas de madera. Aparece el cartón y Castro Merello no entra en ese negocio, empezando a hacer un ajuste de plantilla y saliendo de allí nuestro protagonista que era, prácticamente, el encargado de la Aserradora.

...continúa leyendo "1.367. JOSÉ TORRES HIGUERA. Carpintero de bodega."

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