
Jesús Andrade y su esposa Rebeca Martín. /Foto: SiQuiero.
Jesús Andrades García es un portuense nacido en 1983, es un ‘activista cofrade’ muy vinculado con el mundo de las hermandades de penitencia y gloria y los ambientes de la Semana Santa. Y lo es, tanto desde los aspectos musical, costalero, organizando eventos en torno a la Semana de Pasión, su propia pertenencia a diferentes corporaciones, o con su última aventura: la hostelería en torno al ambiente de las hermandades: ‘El Rincón Cofrade’. Allí, vive de forma apasionada este acontecimiento de religiosidad popular --y cuantos los visitan-- durante los 365 días al año. Podríamos decir que es un bar temático, un punto de encuentro donde todo huele a incienso, la banda sonora es de cornetas y tambores alternándose con capillas musicales y, a un golpe de vista, todo recuerda a la pasión barroca andaluza.

Jesús, con miembros de la Banda de la Humildad y Paciencia.
CURRÍCULUM COFRADIERO.
Jesús tiene un amplísimo y detallado currículum cofrade, que no nos resistimos a resumir aquí: ha pertenecido a las Bandas de Cornetas y Tambores de3 Ntra. Sra. de los Milagros y Stmo. Cristo del Amor, ambas de El Puerto y Fundación Alcalde Zoilo Ruiz Mateos, de Rota. Es hermano de la Oración en El Huerto, la Veracruz, Flagelación, la hermandad de la Virgen del Carmen, todas de El Puerto, así como de la sevillana Esperanza de Triana, con diferentes responsabilidades, desde niño: cirio, cruz, vara, cargador y costalero en hermandades de El Puerto y fuera del mismo, e incluso miembro del equipo de capataces y contraguías de paso. Miembro auxiliar y titular de Junta de Gobierno, mayordomo y participante acido en presentaciones y mesas redondas cofrades, así como uno de los organizadores del III Encuentro Nacional de Hermandades y Cofradías del Segundo Misterio Doloroso Celebrado en El Puerto en 2008. Un año antes participaba en el Encuentro Nacional de Hermandades y Cofradías, celebrado en Almería.

Una vista del interior del Rincón Cofrade.
ANTECEDENTES.
El Rincón Cofrade ‘el Submarino’ es un bar-museo de ambiente genuinamente cofrade ubicado en la calle Santa María 8. El local en sí arrastra una larga trayectoria, iniciada alló por los años 60 cuando fue la conocida discoteca Club 2000, que en los ochenta pasaría a llamarse Krhamer. Posteriormente fue redecorada por Joaquín García Romeu, conocido rociero, que reabrió las puertas de dicho local como Club Camino, y en el que, en un ambiente rociero, se pasaron muy buenos momentos hasta su jubilación en torno al año 2000. Sin cerrar sus puertas, comenzó otra nueva singladura con el conocido cantautor portuense Riverita, que lo abrió con el nombre de La Luna, hasta que se reabrió nuevamente con el nombre de el Submarino, con que el recordado hermano de la Soledad Agustín Bello, conocía el local por tener esa característica escalera de bajada.

La inauguración fue el 14 de Agosto de 2013 en la que se contó también con la A.M. Santísimo Cristo de la Humildad y Paciencia donde Manuel Sanchez Cerdá pronunció el discurso inaugural de esta nueva etapa. /Foto: SiQuiero.

Las pinturas de la fachada son una colaboración desinteresada de Joaquín Cheda.
EL RINCÓN COFRADE..
En el año 2013 Jesus Andrades y su esposa Rebeca Martín, buenos cofrades, rebautizan el local como Rincón Cofrade el Submarino, con una decoración exclusivamente sumergida --valga la expresión-- en el ambiente cobradero, llena de recuerdos y de fotos cuyos propietarios donan para su exhibición unido a las marchas procesionales y videos, son la única ambientación junto con el permanente olor a incienso. Destacables en el local son también las obras de Joaquín Cheda , quien, desinteresadamente decoró la fachada y realizo un exorno para la puerta que hacen del espacio un sitio inconfundible. Igual de agradecida es la ayuda que presta en todo momento la Agrupación Musical de La Humildad y Paciencia, quienes colaboran en eventos puntuales. En definitiva, un verdadero refugio para los cofrades, quienes durante todo el año pueden buscar cobijo en su ambiente cuando sientan añoranza. El establecimiento es sede de la ‘Tertulia Santa María’ y en el se desarrollan diferentes actuaciones musicales, así como otros actos de carácter social, cultural y cofrade.

Acto de entrega de la corbata del pregonero, a David Calleja, quien pronunció el pregón de esta Semana Santa el pasado domingo. De izquierda a derecha el presidente del Consejo de HH y CC, el pregonero y Jesús Andrades.













Comedia en tres actos, en prosa, original de : Antonio Paso, Antonio López Monis y José Pérez López representada a finales de los años cuarenta en el desaparecido Teatro Principal, y estrenada en Madrid, a mediados de los años veinte, en 1925.
SINOPSIS
LOS ACTORES.
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Es el retrato de una tragicomedia en estado puro. Es la soledad de Hortensia Romero, que gira alrededor de una cama acoplada a lo largo de la representación a la propuesta escénica de la actriz portuense.













Náutico, cuna de la Puntilla y fin urbano de la Ciudad. En la conciencia más soñadora y extrema del Puerto siempre se tendrá presente su Bajamar, anclada en el río salino que es el Guadalete del Puerto, y se oirán los pitidos del Vapor, el bullicio de la Pescadería y sus barcos, la campanadas del Hospital anunciando ingresos, el sordo rumor de las vagonetas del embarcadero de la sal, etc. Sus ecos pasaron a la Historia pero su recuerdo nada puede borrarlo. /Texto: José López Ruiz




Todo lo que no fueran las ‘tajaítas’ --que así también se designaban en lenguaje coloquial a los trozos de raya rebozados y fritos-- y esos medallones dorados procedentes de las merluzas al trocearlas transversalmente, debía considerarse delicatessen (chocos, tapaculos, acedías, huevas, etc.), aunque tal carácter tenía igualmente para los pequeños las denominadas ‘mijitas del freidor’, las migajas de toda la fritanga en una deliciosa rebujina que más que alimentos eran golosinas dentro del cartucho grasiento de papel de estraza. «--Deme usted un cartucho de militas». /En la imagen de la izquierda, José Luis, el último gallego de la desaparecida Freiduría Apolo.
Estos hábitos gastronómicos que fueron diluyéndose hasta casi desaparecer a medida que pasaban las décadas tenían una tradición de siglos. Pascual Madoz en su diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de ultramar, editado en 1846, reseña en su volumen 5º los establecimientos con puerta abierta a la calle de la ciudad de Cádiz y al referirse a los freidores de pescado añade: “cuyo número es prodigioso”, asombrado de la cantidad de freidurías existentes, y completa su ilustración al respecto con este comentario: “La especie de pescado que más abunda en la pescada pequeña que puede decirse constituye el principal alimento de la generalidad del pueblo, pues los muchos freidores públicos que se encuentran repartidos por toda la ciudad, viven y aún hacen capitales, sin más giro ni ocupación que esta tan mezquina al parecer; la misma gente rica la usa generalmente en sus cenas.” /En la imagen de la izquierda, suelto publicado en la revista Cruzados el 16 de julio de 1966, sobre los malos olores y los freidores.
El Ministerio de Cultura y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) realizaron el proyecto de investigación, conservación, digitalización y difusión del 



