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Acerca de Gente del Puerto

Gentes y Habitantes de El Puerto de Santa María (España). Caras conocidas, caras anónimas, la savia del Rey Sabio.

 A la corta galería de ilustres personajes portuenses del siglo XVIII que hemos ido confeccionando para GdP en los años en que venimos colaborando en la misma (Jose María Chacón, Francisco de Paula Topete y Jose Ignacio de la Rocha) queremos añadir hoy la figura de Juan Bautista Tirry Lacy, biznieto de Guillermo Tirry, I marqués de la Cañada Tirry, continuador del linaje. Era uno de los seis hijos del matrimonio formado por Guillermo Tirry Tirry y Maria Josefa Lacy de Albebille, tercero de los cuatro varones. /En la imagen, antiguo blasón de los Tirry.

Su hermano José María, que le precedió en el título de marqués, pasó a la historia por ser el gobernador de la plaza de El Puerto cuando la invasión francesa; alabado por unos, al situarlo como paladín del pueblo que le alentaba para hacer frente a los gabachos, sacándolo prácticamente a hombros desde la mesa donde almorzaba, en su casa de la calle Aurora hasta el edificio capitular, y denostado por otros como el historiador José Mª García Rodríguez que en su obra: "Guerra de Independencia, ensayo histórico político de una epopeya española", editada en 1945, comenta refiriéndose a este episodio de nuestra historia y a él: "En Puerto de Santa María recibieron algunos ultrajes y no fue el menor que, a la entrada de Dupont y los generales franceses, estuviese el gobernador de la plaza, marqués de la Cañada Tirry, presenciando unas cucañas. Era un cascarrabias con muchos años sobre las costillas, mayores ganas de mando y entregado de lleno a su alguacil..." Estaba casado José María Tirry Lacy con una sobrina: María Dolores Molina Tirry, hija del marqués de Ureña y Conde de Saucedilla, Don Gaspar de Molina y de su hermana María Josefa. No tuvo descendencia, heredando el marquesado su hermano Juan Bautista, nombre impuesto en honor de su abuelo, de nación francés, Juan Bautista Tyrry Strutch que había casado con la única hija del I marqués, Francisca Patricia y su heredera.

Como veis nuestro personaje tenía un buen "pedigree" por su rama paterna pero, no desmerecía por la materna, pues su madre, conocida como "María Lacy", era camarera de la Reina, hija de Guillermo Lacy, General del Consejo Supremo de Guerra y hermana del Conde de Lacy, Comendador de Casas Viejas de Mérida y ministro plenipotenciario del Rey en Rusia. Sus padres se habían casado en la capilla del palacio real de La Granja de San Ildefonso, el 7 de agosto 1745, oficiando la ceremonia Don Alvaro de Mendoza, arzobispo de Farsalia, del consejo de S.M., su Capellán y Limosnero Mayor, siendo la madrina la Condesa de Montijo.

Ingresó Juan Tirry en la escuela de guardias marinas de adolescente, dedicando buena parte de su juventud al servicio de Real Armada, participando entre otras acciones de guerra en los combates de Gibraltar y Argel. En la última década del siglo XVIII, con la graduación de teniente de Navío fue destinado a Cuba. Allí contrajo matrimonio -20 de agosto- hace 218 años en la catedral de La Habana con María Jesús Loinaz y Lizundia, de la Casa de los marqueses del Real Agrado, hija de del tesorero de la Real Fábrica de Tabaco de La Habana y Consejero de S.M., el vasco Ignacio de Loinaz, casado con la marquesa del Real Agrado, doña María de la Concepción Lizundia, su madre.

ISLA DE PINOS.

Poco tiempo después se encomendó al conde de Mompox, del que era su agregado militar, inspeccionar la Isla de Pinos, la mayor de las islas que rodean a la de Cuba, al sur de la misma, para "examinar si los pinos de que está poblada y los betunes (resinas) que estos producen podrían ser útiles a los bajeles de la Armada." Y Mompox encargó a Juan Tirry esta tarea, siendo ya capitán de Fragata, sorprendiendo a todos con un excelente plano de la isla y un completo y extenso trabajo a modo de memoria titulado "Descripción de la Isla de Pinos por el Capitán de Fragata de la Marina Real, D. Juan Tirry y Lacy".

El documento está fechado el 13 de diciembre de 1797 y en él, aparte incluir todos los datos cartográficos al uso, indicaba era de una extensión de 85 leguas, (480.000 metros, aproximadamente. En la actualidad en municipio, uno de los 26 que tiene La Habana y que comprende esta isla y algunos cayos cercanos tiene más de 3.000 kilómetros cuadrados de superficie) y solamente 76 habitantes. Señalaba en su informe el potencial virgen de la misma, con una gran variedad de excelentes maderas: manajúes, yabas, jaities, guácimas, cedros, almácigas, palmas, peralejos, sabiques... abundancia de arboles de caoba, tan apreciada en Europa y, por supuesto, pinos aptos para la construcción naval. Reunía condiciones favorables para la pesca de carey, tenía manantiales de agua potable y terrenos fértiles en los que poder plantar café y tabaco, así como pastos suficientes para mantener cabañas de diversos ganados.

Como consecuencia de este informe que terminó en el despacho del Príncipe de la Paz, que era el que tomaba todas las decisiones por aquellos años, se inició el proceso para rentabilizar la isla, que pronto sería la Colonia Reina Amalia. Con mucha "vista" Tirry había dedicado el plano y la memoria a Don Juan de Lángara, en esa fecha Capitán Director e Inspector General de la Real Armada, además de Secretario de Estado y del Despacho Universal de la Marina. Paralelamente, argumentando que su hogar conyugal se encontraba en La Habana, solicitaba un traslado de cuerpo, al Regimiento de Dragones, estable en la capital cubana, concediéndole el grado de coronel. Y así fue, aunque solo estuvo provisionalmente como agregado en dicho regimiento.

ALCALDE DE LA HABANA.

Merced a la influencia de sus valedores en la Corte y a sus propios méritos finalizó su carrera militar como Brigadier de Caballería del Real Cuerpo de Ingenieros. Establecido definitivamente en Cuba, donde heredó el marquesado, ocupó el cargo de Gobernador de la provincia de Matanzas, donde era propietario de grandes ingenios y también dentro de su faceta política ejerció como alcalde ordinario electo de la capital: La Habana. Este portuense de cuna, miembro notorio de la Real Sociedad Económica de Amigos del País y Caballero de la Orden santiaguina falleció en Cuba en 1839.

PENDÓN DE EL PUERTO.

A pesar de que tuvo dos hijos varones, su línea sucesoria se realizó a través de su única hija: María Josefa Tirry Lionaz. Una nieta de esta, la que sería la VIII marquesa de la Cañada, Dª María Concepción Wall, que sumaba al indicado los títulos de marquesa de Mejorada del Campo y condesa de Armildez de Toledo, realizó a la inversa el recorrido de su bisabuelo, estableciéndose en España, donde continuaron sus descendientes. Como punto final a esta pequeña semblanza de un notable paisano podemos añadir que, en la finca toledana donde residían los Marqueses de la Cañada, ya en el siglo XX, hubo un incendio y en él se perdió el Pendón de El Puerto, que había sido costeado por Guillermo Tirry cuando fue Alférez Mayor de la ciudad, conservado por la familia durante siglos, especialmente por su valor sentimental pues gracias que fue enarbolado en señal de pleitesía real se le concedió el privilegio de añadir a su blasón dos leones rampantes a sendos lados del mismo. Texto: Antonio Gutiérrez Ruiz. A.C. Puertoguía.

El ministro de Economía y Hacienda, Carlos Solchaga, veraneaba en El Puerto de Santa María  a principio de la década de los noventa del siglo pasado. donde vino durante algunos años. El lugar elegido por el ministro era un bungalow de la Urbanización Las Redes. El ministro de la reconversión naval y su familia estaban rodeados de una discreta vigilancia policial, alojada en otro bungalow.

En la imagen, Solchaga acompañado por el Secretario de Organización del PSOE de El Puerto, Antonio Bollullo, en el Hotel Monasterio, cuando el primero ofreció una conferencia en dicho establecimiento hotelero. A la derecha de la imagen, Tomás Terry Merello. /Foto: Fito Carreto.

El 22 de agosto de 1992, hace 20 años el ministro Solchaga, se vio envuelto en la madrugada en una trifulca entre un grupo de personas que le acompañaban y unos desconocidos, que empezaron a proferir insultos contra el titular de Economía y Hacienda. Solchaga y sus amigos se encontraban en el complejo náutico Puerto Sherry.  Entre las personas que se enfrentaron al ministro se encontraba Gonzalo de Borbón. Según indicaron  testigos presenciales, los hechos se produjeron hacia las cuatro de la madrugada, cuando Carlos Solchaga, acompañado entre otras persona por su esposa y por Francisco Palomino, cuñado del entonces presidente del Gobierno, Felipe González. El grupo de encontraba tomando una copa en una de las terrazas que rodean la zona de atraques de Puerto Sherry.

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Agustín Merello del Cuvillo (ver nótula núm. 262 en GdP) escribía en Diario de Cádiz en 1989 unas declaraciones del pintor en un suplemento de Feria: «Yo pinto y me da igual que me califiquen. Yo pinto porque lo deseo y ahora tengo la misma afición que al principio. El día que no pinto o no hablo de pintura, me pongo de mal humor. Gracias a Dios, puedo pintar y hablar de pintura siempre… hasta que Dios quiera; porque yo digo que ya tengo hecho balance, estoy muy agradecido a todos, las cosas me han ido muy bien y Dios ya puede disponer de mí».

El pintor de la luz y de ‘tanto Puerto’, murió una mañana clara de levantera para dejar de sufrir, tras 10 meses de enfermedad con 73 años, el miércoles 22 de marzo de 1995, hace 17 años, siendo declarado por el Ayuntamiento Día de Luto, proponiendo en pleno que se le declarase ‘Hijo Predilecto a título póstumo’ y otorgarle la Medalla de Oro de la Ciudad, así como darle su nombre al quinto Instituto de Enseñanza Secundaria de El Puerto, que se estaba construyendo por aquel entonces en la zona de Pinar Alto. /Foto: Fito Carreto.

 

Stand que El Puerto de Santa María instaló en Fitur en el año 1995. Tomás Terry hizo una extraordinaria labor invitando a sus amigos a celebrar el Día de El Puerto en Fitur, lo que atrajo a numerosos medios escritos y televisiones que estuvieron proyectando la imagen de la Ciudad durante días

En la imagen vemos, de izquierda a derecha a Tomás Terry Merello, Premio a la Promoción Turística de El Puerto, el alcalde de la Ciudad, a la sazón Hernán Díaz Cortés, Cayetana Fitz James Stuart, Duquesa de Alba y Fernando Falcó, Marqués de Cubas. /Foto: Fito Carreto.

Imagen panorámica del Stand que fue diseñado y construido bajo la dirección del querido y añorado José Antonio Reimóndez López 'Lete'. /Foto: Fito Carreto.

Juan Manuel Ramírez es un jerezano que lleva más de 40 años viviendo en El Puerto. Se considera un hombre con inquietudes, al que le gusta estar en constante actividad de aprendizaje. Por eso no se detiene a la hora de hacer cosas nuevas, con la creencia de que lo importante en la vida es tener una actitud positiva para obtener lo que realmente se desea.

En base a esto, tomó la iniciativa de comenzar a escribir El libro práctico del conductor. Como enfrentarse de forma práctica a situaciones críticas. El autor cuenta que la idea surgió de los consejos que él mismo les daba a sus propios hijos y que fue recopilando hasta tomar forma en una obra que pretende, sobre todo, ayudar. Juan Manuel Ramírez expresa que el deseo de este trabajo es que el contenido de este libro, junto con la buena disposición de todo conductor, sea una contribución a la labor que está efectuando la Dirección General de Tráfico (DGT) para evitar accidentes.

Para escribir El manual práctico del conductor, se ha valido no sólo de la experiencia propia y personal sino que se ha documentado ampliamente sobre el tema a tratar, utilizando informaciones provenientes de la DGT, así como de algunos números del BOE (Boletín Oficial del Estado). El autor presenta su obra como un manual del que pueden beneficiarse tanto conductores como profesionales de la conducción, así como empresas de transportes o, incluso, empresas aseguradoras. El libro es, por tanto, una buena respuesta a preguntas como qué hacer en caso de accidente, qué hacer si el causante del accidente sale huyendo o no tiene seguro, cómo actuar si un vehículo se aproxima de frente de frente al nuestro, cómo actuar si se para el motor incluso adelantando, por qué se ha de dar la debida importancia a los amortiguadores, cómo se ha de proceder cuando se va a realizar un puente entre vehículos cuando uno de ellos se ha quedado sin corriente en la batería, qué debemos de tener presente a la hora de vender nuestro coche usado o qué podemos hacer en el caso en el que nos equivocamos de ruta, entre otras muchas preguntas. A todo ello responde mediante anotaciones concretas y breves de fácil lectura para que esté al alcance de todo usuario interesado en conocer cómo y qué se deber hacer en las situaciones más difíciles a las que se puede afrontar tanto un conductor como un peatón. Los interesados además podrán encontrar entre las páginas del libro ilustraciones explicativas que complementan el texto. El libro práctico del conductor. Cómo enfrentarse de forma práctica a situaciones críticas puede encontrarse a la venta tanto en formato electrónico como en formato papel. (Texto: Luisa Ortega)

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Desde Cruces a Diego Niño, transcurre la antigua calle Lechería, nombrada por Anselmo Ruiz de Cortázar en 1726, hoy Cervantes.  El nombre oficial de Cervantes se lo dio el Instituo Colombino en 1929, pero también se llamó Dueñas de Archite al tramo que transcurre entre Diego Niño y Rosa; Cordonera o Cordonería en alusión a la industria de la jarcia, que tanta importancia tuvo en El Puerto en el siglo XVIII; y otra denominación fue Calle de los Gitanos, por estar aquí aposentados desde épocas pretéritas. El tramo de calle que contemplamos se encuentra cercano al crucero con la calle Zarza. /Foto: Vicente González Lechuga.

El espacio conocido como Las Siete Esquinas, visto desde el mismo ángulo pero en diferentes momentos. La taberna de las Siete Esquinas está cerrada por enfermedad de su propietario, mientras que si permanece abierta la taberna/restaurante El Patio de Las Siete Esquinas, un bonito patio contiguo a la bodega de crianza que realiza funciones como típica taberna de copeo y tapeo regentado por José Luis y Begoña, perteneciente a la Bodega de Edmundo Grant.

La Bodega fue fundada en 1841 por Edmundo Grant Falconell. En la actualidad dicha bodega, que siempre ha permanecido en el seno de la misma familia, realiza las labores de crianza y expedición del vino mediante métodos tradicionales, siguiendo el tradicional sistema de criaderas y soleras. Y cuenta con despacho de vinos en la propia bodega, tanto embotellados como a granel. /Fotos: Vicente González Lechuga.

Visita de Valentín Galarza Morante ministro de Gobernación, natural de El Puerto cuyo domicilio estaba situado  en la calle Larga, 87,  frente al Bar La Perdiz..El coche está situado a la puerta de la vivienda familiar en la calle Larga.

A Galarza debemos la biblioteca municipal.  En la actualidad se encuentra una entidad bancaria y oficinas en los pisos superiores. La fotografía está tomada desde el solar derribado que hoy ocupa otra entidad bancaria, y en el que en su día se construyó Porto Moda). (Foto: Centro Municipal de Patrimonio Histórico).Visita de Valentín Galarza a El Puerto. El coche está situado a la puerta de la vivienda familiar en la calle Larga. (Foto: Centro Municipal de Patrimonio Histórico y Vicente González Lechuga).

Da Massimo abre una nueva heladería en el centro de El Puerto. El conocido heladero ofrece una terraza para servir copas, una yogurtería y un nuevo sistema de servir helados que permite mezclar en una tabla de mármol a baja temperatura los mantecaos con frutas y otros ingredientes.

La Heladería Da Massimo, situada en el centro de El Puerto de Santa María y que se ha convertido en un referente en la ciudad en este sector, acaba de inaugurar nuevo establecimiento, situado a pocos metros de la heladería que tiene en la calle Luna. El nuevo local, situado en la esquina de Luna con Misericordia, ofrece nuevos tipos de helados. El primero de ellos, muy de moda en la provincia en los últimos años, es el de yogur, que se ofrece sólo o mezclado con diversos ingredientes.

HELADO A LA PLANCHA.
La segunda modalidad es más original y se denomina “helado a la plancha” aunque en realidad lo que se hace no es calentar el helado sino trabajarlo con espátulas en una superficie de marmol especial que está a menos 15 grados. El proceco consiste en coger la bola de helado del gusto que desee el cliente y esta se deposita sobre la plancha. Como si fuera una hamburguesa el helado se presiona con la espatula hasta lograr que quede plano. Entonces se añaden los ingredientes que desee el cliente (pueden ser frutas u otros ingredientes como trozos de tejas de El Puerto, por ejemplo). Entonces la persona que realiza el helado, ayudándose de nuevo con las espátulas, mezcla el helado con el resto de ingredientes y, tras darle de nuevo forma de bola los coloca en la copa donde se sirve. Por último se le puede agregar por encima alguna salsa dulce.

Una dependiente prepara una mezcla de helado con frutas y otros ingredientes en una "plancha" de mármol que está a -15º.

Por el momento este forma de servir los helados no existía en la Bahía de Cádiz. Tanto para los helados como para el helado de yogur tienen disponibles frutas de temporada como sandía, melocotón o melón, además de mermeladas como la de manzana o de mango. Por último se ofrecen diversos productos picados que se pueden añadir como varios tipos de chocolates o incluso trozos de tejas de El Puerto de las que el artesano heladero Massimo Pozzi, propietario de los dos establecimientos,  ya realizó un helado. (Texto y fotos: Pepe Monforte).

 

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Trabajo realizado –ayer día 13 de agosto de 2012- por el Consorcio de Bomberos de la provincia de Cádiz, para bajar el cuadro pintado al óleo de 376X275 cms. original de José María Rodríguez Losada, “La Madre de los Macabeos”, localizado en el trascoro, mirando hacia el Altar Mayor, en la parte superior de la Puerta del Perdón de la Iglesia Mayor Prioral de El Puerto de Santa María.

Los participantes (bomberos fuera de servicio) de una forma altruista, han hecho posible esta operación compleja y arriesgada al servicio del Patrimonio cultural y artístico de nuestra ciudad.

Bajo las órdenes de la Jefa de Zona: María Jesús Palacios y del Jefe del Parque de El Puerto de Santa María: Joaquín Barba, ha intervenido el siguiente equipo:
Antonio Mateos Macías, Manuel Bueno Ortega, Antonio Péramo Galván, Juan Luis Merino Buhigas, Marco Antonio Ortega Leiva, Jacob Soria Redondo y Carlos Ortega Cairón.

Gracias, muchísimas gracias, al Equipo del Consorcio de bomberos de la provincia de Cádiz, que ha participado en este excepcional trabajo.
Y A Vicente González por las fotografías.

La Academia promotora de este acontecimiento, comprometida con la conservación del Patrimonio cultural de El Puerto, quiere agradecer de corazón, la labor realizada por este equipo de personas generosas, que han dedicado muchas horas a tan arduo trabajo, realizando maniobras delicadas y peligrosas, para conseguir el objetivo propuesto de bajar al suelo el citado cuadro.

Ahora llega la difícil tarea para la Academia, de buscar un local adecuado (por las dimensiones del cuadro) y a los patrocinadores para sufragar los gastos de su restauración. (Texto: Academia de Bellas Artes). /Fotos: Vicente González Lechuga.

En la imagen, la desaparecida fuente con la lámpara que ha tenido otros destinos, (anteriormente en la Plaza de la Iglesia y en la actualidad en la Plaza de los Jazmines). En el espacio que ocupaba la fuente se encuentra en la actualidad un parque infantil.

En el siglo XIX, los lugares que tradicionalmente acogieron el tranquilo deambular de los portuenses –aparte de algunas áreas de ocio, como las caminatas que solían hacerse por el Camino Viejo de Rota al molino Platero, o en ‘la Otra Banda’ al pinar del Coto de la Isleta– fueron, a partir del siglo XVIII, el paseo del Vergel del Conde, ampliado en 1895 con la creación del Parque Calderón, y el paseo de la Victoria, y desde 1889 la plaza Isaac Peral. Hasta principios de nuestro siglo, fueron tiempos en que río y ciudad, fundidos, conformaban un mismo paisaje, materializándose el hecho de ‘vivir cara al río’: A un lado la ciudad, al otro el Guadalete, y en medio el vergel del Conde y su prolongación del parque Calderón. /Foto: Vicente González Lechuga.

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Fernando Gago y su viuda, María Isabel Peña, en la Plaza Real en una imagen retrospectiva.

Los trece cuadros que la familia de ex alcalde de la Ciudad Fernando Gago donó ayer a El Puerto de Santa María, ya se encuentran expuestos en el lugar mas noble y distinguido de la  Plaza de Toros, de la que Gago fuera su presidente durante 10 años, en la sala del palco de presidencia, donde permanecerán expuestos de forma provisional hasta el día 11 de septiembre, fecha en la que finalizan las visitas guiadas que ofrecen las concejalías de Patrimonio Histórico y Turismo, a la espera de su ubicación definitiva. Ayer se firmaba el documento de recepción de dichas obras, en un acto que pretendía ser íntimo, pero que se desbordó de personas que se quisieron sumar a este homenaje póstumo al ex edil fallecido el 28 de mayo de 2012.

También se  descubrió ayer un azulejo 'A la buena memoria del Iltmo. Sr. D. Fernando Gago García' obra de Pepita Lena de Terry quien, junto a Luis Suárez Ávila, colaborador de GdP, han organizado junto a la familia del finado la donación. María Isabel Peña, su viuda y los hijos del ex alcalde, Verónica, Irene, Fernando y Felisa Gago Leyras /Foto: Vicente González Lechuga.

El alcalde, Enrique Moresco García firmando la recepción de la donación, en presencia del Secretario Municipal, Fernando Jiménez Romero, familiares y amigos. /Foto: Vicente González Lechuga.

EL PERIPLO DE LOS CUADROS.
Esta colección de obras, ya de propiedad municipal, tienen tras de si una curiosa historia. Todos los toros que figuran en los cuadros fueron lidiados y matados por  Luis Mazzantini y Erguía (1856-1926) y estuvieron colgados en el conocido como “cuarto de los cuernos”, en el recreo denominado “La Concepción” propiedad de Don Luis Mazzantini, sito en el llamado Camino de Mazzantini o Carretera  de Fuentebravía, en esta Ciudad. A la muerte del torero, con la venta de dicho recreo a la Condesa de Gavia, se deshizo la casa  y la condesa no quiso que quedaran allí recuerdos taurinos de ninguna clase. 

Con ese motivo, los descritos cuadros, junto con otros enseres, pasaron a la propiedad de Carlos J. de Terry y del Cuvillo, entre ellos, un retrato de cuerpo entero de Mazzantini, que Carlos J. de Terry  del Cuvillo regaló a Luis Prieto Rodríguez, una cabeza de toro disecada y los trece cuadros que Carlos J. de Terry  instaló en el llamado “cuarto de degustación” de las Bodegas Fernando A. de Terry, una estancia escrupulosamente decorada por don Juan José Bottaro y Palmer. (ver nótulas núm. 212 y 285 en GdP).

Así se mantuvieron esos cuadros por la viuda y los herederos de Don Fernando C. de Terry y del Cuvillo, al quedar únicos accionistas de Fernando A. de Terry, S.A.  Por las sucesivas ventas de dichas bodegas, desde 1981, los últimos propietarios –Allied-Lyons-- ordenaron al entonces Director de Relaciones Públicas, Fernando Gago García, la retirada de dichos cuadros, por cuanto que aducían que la imagen de las Bodegas Terry eran los caballos y no los toros, que lo eran de las de Osborne, sugiriendo la  entonces Dirección General de  Allied-Lyons,  Bodegas Terry , que  Gago García le diera a los cuadros el destino que quisiera, pero que se retiraran de la Bodega. /En la imagen, Luis Mazzantini. /Foto: Matarrodona.

SALVADOS DE LA QUEMA.
Así es como caen en sus manos, literalmente desahuciados por Allied-Lyons & Cº,  convertidos en auténticas “res delerictae”. Y, sin embargo, Fernando Gago conociendo el  interés  artístico y la importancia para la historia local de esas obras, las libra de la destrucción, las mantiene en su poder desde 1995  hasta que decide donarlos al Excmo. Ayuntamiento para su exposición en la Plaza Real de Toros a fin de destinarlos al futuro Museo Taurino, lo que se fue demorando.

En la imagen, de izquierda a derecha, José María Morillo, Ignacio Gago García su hermano, la viuda María Isabel Peña, su nieto Gonzalo Osborne Gago, y sus hijas Verónica e Irene Gago Leyras. /Foto: Vicente González Lechuga.

Fernando Gago García, que fue Teniente de Alcalde Delegado de Plaza de Toros, Alcalde de esta Ciudad y Presidente, durante muchos años, de la Plaza Real de Toros, abrigó el proyecto, desgraciadamente nunca realizado, de formar un Museo Taurino Municipal en los bodegones de la Plaza de Toros y, unos días antes de morir, el 28 de mayo del presente año, expresó a su familia y a su albacea su deseo de donar al Excmo. Ayuntamiento de esta Ciudad los arriba reseñados cuadros, que había salvado, como una muestra más de su cariño por la Ciudad y de su dedicación en la mejora y prestigio de nuestro más que centenario coso taurino.

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