
Ramón Pico. (Foto: Universidad Internaciional de Andalucía. UNIA).
Nace en El Puerto en 1966 en el Hospital San Juan de Dios, en el seno de una familia claramente portuense. O porteña, que vivía en la calle Puerto Escondido. Sus padres, Manuel Pico Ruiz-Calderón, actual presidente de la Ácademia de Bellas Artes y su madre Juani Valimaña Lechuga, de apellido italiano, empero, de la familia del Cine Macario de siempre; de aquel cine de nuestros padres y abuelos y que algunos llegamos a conocer...
De chico era un chaval muy aplicado, de buena comida --le gustaba todo-- era muy afable y pasaba mucho tiempo con su abuela materna, Mercedes Lechuga, en la casa de los Valimaña de la calle Luna, 15 hoy 19. Si, allí donde se vendían las entradas para los Toros y se ponían los carteles anunciadores de las películas que pintaba Macario. Sus estudios los realizó en el Colegio de San Luis Gonzaga. Todavía hoy, su pandilla de amigos de El Puerto de siempre se reúne cada 28 de diciembre, para celebrar 'los Santos Inocentes'. Ellos sabrán por qué. Tenía un perro de nombre 'Urso'.
Estudió arquitectura en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Sevilla, licenciándose en 1991 con el número 1 de su promoción. Está en posesión del Premio Real Maestranza, el Premio Excmo. Ayuntamiento de Sevilla y es Master en Proyectos de Arqueitetura C.S.A. por la Fundación Antonio Camuñas (Madrid 1992-93).
Junto con el onubense Javier López Rivera tiene abierto un estudio en Sevilla, en la calle Imagen: ACTA o lo que es lo mismo Arquitectura, Ciudad y Territorio Andaluz, S.L.P., desde donde trabajan para iniciativas públicas y privadas.
DECANO DEL COLEGIO DE ARQUITECTOS.
Ramón Pico resultó elegido presidente en las elecciones a decano del Colegio de Arquitectos de Cádiz, celebradas el 06 de junio de 2007, al vencer a su único rival, Javier Ollero, por 37 votos de diferencia, en unos comicios que registraron una alta participación (ligeramente superior al 50%) por parte del colectivo gaditano de los arquitectos. Pico, que había sido hasta entonces tesorero con el decano saliente, Julio Malo, se presentaba como una opción continuista de la labor desarrollada por éste.

OBRAS EN EL PUERTO.
Entre las obras de su estudio en El Puerto se encuentran la rehabilitación de una Casa de Cargadores a Indias en calle Zarza (en la imagen superior, antes del proceso de adaptación), el Sendero Pinar de la Algaida en el Parque Natural de Los Toruños, Viviendas de Autoconstrucción en el Poblado de Doña Blanca, o las remodelaciones de los Parques de Ruiz-Calderón (denominado así en honor de D. Severiano Ruiz-Calderón, su bisabuelo) y el de La Victoria, con abundante contestación ciudadana. (Ya hemos señalado con anterioridad el intervecionismo político sobre estos dos últimos proyectos y la escasez de recursos económicos para poder llevarlo a efecto).
SENDERO PINAR DE LA ALGAIDA
Hay una arquitectura, quizá la mejor, del “no estar”, de la desaparición. Esa arquitectura, doblemente difícil de encontrar, de detectar, por escasa e inadvertida, es una arquitectura que no reclama nada, solo da, a quien la usa. Pero ha exigido, y mucho más que ninguna otra, a quien la ha ideado, propuesto y desarrollado. Ha exigido al autor un esfuerzo enorme que no se ha de notar, un saber mirar, un atender, un acompañar, una atención exquisita a los vínculos invisibles que nos atan para siempre a un lugar. Un estar en todo y, en ese estar, renunciar a todo y desaparecer.
El Sendero de la Algaida supone una arquitectura que se ha disuelto de tal modo que apenas permite ser vista, ser observada. Son kilómetros de arquitectura en minúsculas. Kilómetros de una arquitectura que hace por nosotros lo mejor: nos invita a ser, a estar, nos ofrece amparo y compañía, posibilidad. Una acción propositiva, que asume su compromiso de contemporaneidad sin discursos, sin retórica, sin superficialidad. Que es social porque es barata; que es sostenible porque es casi nada; que es reciclada porque esconde escombro, deshecho, tornándolo instrumento técnico de prestación eficaz; que es poética porque es precisa, que es bella porque es verdad. (Texto: Javier García-Solera). Catálogo Premios Torres Clavé y Sánchez-Esteve. Colegio Arquitectos de Cádiz. 2004.

En el año 2005 este trabajo resultó ganador en el Primer Premio Andaluz de Paisajismo 'Joaquín Romero Murube' (Fundación Forja XXI). En el año 2003 resultó finalista de los Premios de Arquitectura Española 2001-02 y finalista y Premio de la Opinión en la tercera Bienal de Arquitectura de Barcelona, también en 2003.
CUBOS FRENTE A LA MARISMA
VIVIENDAS AUTOCONSTRUCCION POBLADO DOÑA BLANCA
El poblado responde a una implantación hipodámica, con un trazado regular e isótropo en una llanura sin referencias. La desecada Vega del Guadalete ofrece el único referente abstracto válido del territorio para una actuación urbana. La imagen del poblado responde a una manera habitual en este tipo de asentamientos, con incorporación de regularizados motivos de la arquitectura verderamente tradicional. Las intervenciones más cercanas en el tiempo huyen de esta imagen en busca del puro folclorismo.
Cubos blancos enfrentados a la marisma. La reiteración de estos volúmenes, ocupando las esquinas de las parcelas, pretende provocar una imagen abstracta como contrapunto a la horizontalidad de la marisma. El tipo repite una figura precisa y contundente en el vasto perfil marismeño. Desde esta consideración, el sólido capaz de un cubo de 7,70 m. de lado se abre en los puntos necesarios desde el interior, olvidándonos de la composición de los paños de fachada. Entre los cubos se formaliza el cerramiento y la puerta de acceso al patio trasero, espacio libre pretendidamente dejado a su anárquico desarrollo posterior por los moradores.

En el año 2003 este trabajo recibió la Mención Torre Clavé del Colegio de Arquitectos de Cádiz, siendo finalista, en el 2008 del Premio de Andalucía de Arquitectura.
ARTÍCULOS EN PRENSA Y REVISTAS ESPECIALIZADAS.
- 'DOCOMOMO, UN LUGAR EN EL PATRIMONIO'
- Revista PH. Boletín del I.A.P.H., nº 15.
- '20 EDIFICIOS MODERNOS EN ANDALUCÍA'
- Revista PH. Boletín del I.A.P.H., nº 15. Coautores: Víctor Pérez Escolano y Carlos García Vázquez.
- 'PATRIMONIO ARQUITECTÓNICO: SISTEMA DE BASE DE DATOS'
- Revista PH. Boletín del I.A.P.H., nº 17.
- LA ARQUITECTURA MODERNA EN ANDALUCÍA: UN PATRIMONIO POR DOCUMENTAR Y CONSERVAR. LA EXPERIENCIA DOCOMOMO: ARQUITECTURA DEL MOVIMIENTO MODERNO Y TUTELA PATRIMONIAL. EL CASO ANDALUZ
- Cuadernos I.A.P.H. nº XI. Noviembre 1.999.
- “LA HABITACIÓN Y LA CIUDAD MODERNAS: RUPTURAS Y CONTINUIDADES/ ‘LOS POBLADOS DE COLONIZACIÓN, UNA OPORTUNIDAD PARA EL ACUERDO’
- Actas del Primer Seminario DoCoMoMo Ibérico, Zaragoza, noviembre 1.997.
- ‘VENTANA A LA ARQUITECTURA’ Y SECCIÓN PATRIMONIO ARQUITECTÓNICO
- Artículos varios en Diario de Cádiz.

TRABAJOS DE INVESTIGACIÓN.
- 'DOCOMOMO, UN LUGAR EN EL PATRIMONIO'
- Revista PH. Boletín del I.A.P.H., nº 15.
- '20 EDIFICIOS MODERNOS EN ANDALUCÍA'
- Revista PH. Boletín del I.A.P.H., nº 15. Coautores: Víctor Pérez Escolano y Carlos García Vázquez.
- 'PATRIMONIO ARQUITECTÓNICO: SISTEMA DE BASE DE DATOS'
- Revista PH. Boletín del I.A.P.H., nº 17.
- LA ARQUITECTURA MODERNA EN ANDALUCÍA: UN PATRIMONIO POR DOCUMENTAR Y CONSERVAR. LA EXPERIENCIA DOCOMOMO: ARQUITECTURA DEL MOVIMIENTO MODERNO Y TUTELA PATRIMONIAL. EL CASO ANDALUZ
- Cuadernos I.A.P.H. nº XI. Noviembre 1.999.
- “LA HABITACIÓN Y LA CIUDAD MODERNAS: RUPTURAS Y CONTINUIDADES/ ‘LOS POBLADOS DE COLONIZACIÓN, UNA OPORTUNIDAD PARA EL ACUERDO’
- Actas del Primer Seminario DoCoMoMo Ibérico, Zaragoza, noviembre 1.997.
- ‘VENTANA A LA ARQUITECTURA’ Y SECCIÓN PATRIMONIO ARQUITECTÓNICO
- Artículos varios en Diario de Cádiz.

DOCENCIA
- E.T.S.A. de Sevilla. 1995-97.
- Profesor Asociado del Departamento Historia, teoría y Composición Arquitectónica, impartiendo la asignatura de Historia Contemporánea desde 1997-98 y Proyecto Fin de Carrera desde 2001-02 E.T.S.A. Sevilla.
- Profesor en el Taller de verano: Almería: Proyecto urbano y ciudad. Director: Antonio González Cordón.
- Universidad de Almería. 2001.
- Profesor Invitado a la 13ª Semana Internacional de la Arquitectura. E. S. de Arquitectura de Nancy (Francia) 2006.
- Profesor invitado en la 1ª y 2ª Edición del Máster en Jardinería, Paisajismo y Espacio Público.
- Universidad de Granada. 2005-2006.
- Profesor invitado en la VII Maestría en energías renovables: arquitectura y urbanismo. La ciudad sostenible.
- UNIA Sede La Rábida (Huelva). 2005.
- Profesor invitado al curso Secuencias de ciudad: Intervención en las ciudades históricas de Andalucía.
- UNIA Sede Antonio Machado, Baeza (Jaén). 2008.
- Co-Director del Master Universitario en Diseño ‘Design for Society’. Universidad Pablo de Olavide (Sevilla),
- en colaboración con el Politécnico de Glasgow y la Glasgow School of Arts. 1ªEdición, 2003.

- Co-Director de los Cursos de Verano de la ETSA de Sevilla y el Colegio Oficial de Arquitectos de Cádiz.
- Desde 2003.
- Co-Director del VI Congreso DoCoMoMo IBÉRICO o ‘RENOVARSE O MORIR’. Fundación DoCoMoMo. Cádiz. 2007.
- Co-Director del ciclo de conferencias ‘ARGENTINOS’. Colegio Oficial de Arquitectos de Cádiz. 2006.
- Co-Director del ciclo de conferencias ‘ARQUITECTURA SOVIÉTICA’ C.O.A. Cádiz. 2006.
- Profesor invitado en las tres ediciones del Máster en Arquitectura y Patrimonio, Universidad de Sevilla.
- Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico, 1995-2004.
- Tutor encargado de grupo en los cursos del Programa PAGUS: Rehabilitación de los Centros Históricos. Cádiz 2005.
- Profesor invitado al Seminario Italo Español ‘Arquitectura Contemporánea y Patrimonio Histórico’. Granada. 2009.

Un día del mes de julio de 1958 conocí a un venerable gitano. Se llamaba Miguel Niño Rodríguez "El Bengala". Estaba sentado, al fresco, en el sardinel del zaguán de su casa en la calle Pagés del Corro de Triana. Me dijo, nada más conocerme, que él descendía de El Puerto y le presté gran atención. Me contó que su tatarabuelo fue Pedro Niño Boneo "El Brujo", nacido en El Puerto en 1819 y artífice de una siguiriya y una toná que llevan su nombre y que eran desconocidas por todos. "El Bengala" las conservaba y dio cuenta cabal de ello en la III Fiesta del Cante de los Puertos en 1973. Conocía, además, la toná de los Pajaritos y un sin fin de romances de tipo épico e histórico que debía a su memoria y a la tradición recibida de, por lo menos, su tío bisabuelo, Juan José Niño López, el más completo romancista que se ha conocido en todo el mundo hispánico y que había nacido en El Puerto en 1859.
Por tristes cuarenta reales


«Desde su apertura en 1988, he tenido el privilegio de estar al frente del Restaurante El Faro de El Puerto. Gracias al esfuerzo conjunto que me han brindado mi esposa Ana y un equipo de veintiocho personas, hemos conseguido que El Faro de El Puerto brille con luz propia y sea un importante referente gastronómico de la región. Nuestro éxito ha estado condicionado en gran medida a la confianza que supone contar con un mismo grupo de personas desde el comienzo de este proyecto. Así, Jaime, Ramón, Ignacio, José Luis, Pepe, Benito, y un largo etcétera aún continúan conmigo en el noble arte de servir a los demás. Por ello, tanto nuestros clientes más habituales como aquéllos que nos visitan por primera vez, perciben rápidamente que en nuestra casa se respira profesionalidad, cortesía y ganas de hacer las cosas bien.
Nuestras recomendaciones en materia de vinos se decantan por los caldos de Jerez, ideales para este tipo de gastronomía en la que abundan los mariscos y pescados. Nuestra casa dispone de una gran bodega climatizada que permite ofrecer una amplia variedad tanto de éstos como de otros vinos, y figura entre los establecimientos asociados a la Ruta del Vino y Brandy de Jerez, con su Ruta Urbana de El Puerto». (Texto: Fernando Córdoba).
TESOROS OCULTOS DE LA PROVINCIA.

Anoche se presentaba en sociedad, en las Bodegas Colosía el libro “Alma Gitana”, una iniciativa de la Academia de Bellas Artes Santa Cecilia. Para el presentador del libro, Luis Suárez Ávila, que no sabe decir que no a ningún amigo, “Es un verdadero placer poder estar aquí, ahora, con mi amigo Salvador Cortés Núñez, flor de la raza calé portuense, y un claro exponente de ella. Porque, si desde antes del siglo XV, los gitanos se ejercitaron en el oficio del hierro y, ya en sus postrimerías, fueron herreros gitanos los que hacían las balas para la incipiente artillería que reconquistó Granada, no es menos cierto que en ese oficio se ejercitaron en todo tiempo. El hierro es el material que han doblegado en las fraguas y el hierro es el material que ha doblegado en el torno, desde su niñez, mi amigo Salvador.







En su ya larga trayectoria, ha tocado casi todos los palos dentro del mundo del belén, ha impartido cursillos de distintos niveles, su incansable curiosidad e investigación ha dado como fruto el descubrimiento de nuevas técnicas en la construcción de belenes. Tiene artículos publicados en varias revistas, colaborador articulista en la revista "La Mar de Belenes" que la Asociación "Ángel Martínez" edita cada año.


Pintor, dibujante y grabador, Francisco Lameyer y Berenguer, nace en El Puerto de Santa María en 1825, localidad a la que llegó su abuelo, natural de Bremen, como vicecónsul de Prusia. En 1839, Lameyer llega a Madrid, traído por su tío el general de la Armada Dionisio Capaz, al quedar viudo. Con catorce años Lameyer ingresa en los talleres de Vicente Castelló. Su facilidad para el dibujo, le lleva rápidamente a colaborar en publicaciones de la época y en 1841 se matricula en la Academia de San Fernando, hasta 1843, dejando constancia por un ejercicio que allí se conserva y firmado al reverso por su maestro, Juan de Ribera. En aquel tiempo, contrajo matrimonio con Isabel Soriano, sobrina del Conserje de la Academia y tuvo dos hijos, Francisco de Paula y Alfredo, muertos ambos a temprana edad. (En la imagen, Francisco Lameyer, en un cuadro pintado por Raimundo Madrazo en París, en 1866).
Academia - para socorrer al Papa Pío IX en la revolución italiana y en 1854 como destinado en Filipinas, en su aifición por los viajes a países exóticos para descubrir el Lejano Oriente. (A la izquierda, firma del pintor).
De vuelta a Madrid, alterna prolongadas estancias en París junto a la familia Madrazo. Una larga enfermedad le lleva a fallecer en Madrid en 1877. Francisco Lameyer forma con Leonardo Alenza y Eugenio Lucas la escuela madrileña costumbrista llamada de "veta brava" en la estela dejada por Francisco de Goya a innumerables seguidores, pero su encuentro con Fortuny en África y su admiración por Delacroix le llevarán al orientalismo como estilo y temática predilecta. (En la imagen, 'Moros corriendo la pólvora'. Museo Lázaro Galdiano. 1860). (Texto: Fernando J. Martínez Rodríguez).

En una fiesta que se celebró en Cádiz por los años 1928 o 29, Federico García Lorca, relató que allí estaban los Florida, esto es Los Melu, "Que la gente cree carniceros, pero que en realidad son sacerdotes que siguen sacrificando toros a Gerión". Carniceros, tablajeros, jiferos, gandingueros, matarifes, cabestreros, mozos, porteadores, carreros de todos los mataderos municipales de la Baja Andalucía han sido los forjadores de este imponente tinglado que es el arte flamenco, en cualquiera de sus vertientes. Cuando yo, por los años 70 organizaba la Fiesta del Cante de los Puertos, no enviaba los carteles y los folletos a los Ayuntamientos de la zona, sino a los Mataderos Municipales. Precisamente porque allí estaban los destinatarios de esas proclamas y no en las oficinas, ni en los despachos de los alcaldes, de los secretarios, de los concejales...más que nada porque no los tiraran a la .papelera sin oficio ni beneficio para nadie. Los carteles y los folletos eran enviados a donde tenían que ir. (En la imagen, Anzonini, y a la derecha su mujer, María de los Reyes Suárez, conocida como María 'La Churrasca').
A Anzonini, siempre lo recordaré subiendo y bajando las escalerillas del carro de la carne, después de haber descolgado de un garabato media vaca y echársela encima, sobre la capucha de muselina morena y saco, tinta en sangre, y llevar el cuarto del animal a un puesto de la Mercado de la Concepción. Y eso una y otra vez y así todos los días. (En la imagen, Anzonini, dibujo de M. Alcalá).
Anzonini, nunca pude saber de dónde le vino el apodo, rubio, con los ojos azules, tenía facciones típicamente gitanas, a pesar de ello. Su estatura extrema, su delgadez, daban prestancia a su figura que se crecía, nada más cuadrarse y alzar los brazos, con una majestuosidad increíble. Por su rostro siempre desencajado, sobre cuya frente campeaba un mechón rizado de pelo, la boca huérfana de dientes, pasaban las memorias de sus gentes y de lo vivido. Sus pies paseaban, en un espacio mínimo, un baile rodado por los siglos, doméstico, casero. Nada había estudiado en él; todo era improvisado e irreflexivo. Pero también hondo, como un pozo sin fondo. Y es que en su baile surgía , como de un manantial inagotable, lo ancestral y genéticamente guardado en las entretelas de su persona. Ni había en su porte impostura, ni fingimiento, ni afectación, ni jactancia. Aparecía su baile sin aditamentos ni ropajes espurios, creadora e inconscientemente apegado a la tradición, legítima y genuinamente antiguo. (Otro dibujo de Anzonini, ‘Anzonini del Puerto’, "quant à lui, dansait dans sa cuisine et cuisinait en dansant". Realizado por Miguel Alcalá).


El proyecto es del cocinero Angel León. Se desarrollará el día 23 de enero y será filmado por una productora que se está encargando de preparar 12 nuevos programas del 

COCINA DE TRES ESTRELLAS MICHELÍN.
DOS SOLES GUIA REPSOL 2009.
Canasteros, Las Brujas, Torres Bermejas y Las Cuevas de Nerja. Más adelante participaría en giras europeas como el Festival Flamenco-Gitano junto a artistas de la categoría de Camarón de la Isla, Paco de Lucía o El Lebrijano. (En la imagen de la izquierda, placa del Ayuntamiento de Madrid, donde se avisa de que en ese lugar estuvo el antiguo Tablao de Los Canasteros).
como una especie de cantera donde con su depuración se mantuviera el cante jondo en su pureza procurando que no se pierda el duende flamenco de nuestra tierra».
Pero en las chuflillas se desahogaba y, al són de sus cantes burlones del “Cocherito Leré” o “de Matarile..”, a la vez que se cantaba, bailaba, remedando el salto de la cuerda o la comba, con una gracia indescriptible.