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El próximo viernes día 25 de enero, a las 19 horas, en la Sede de la Cátedra de Estudios Alfonsíes con sede en el Castillo de San Marcos (con entrada por la calle Federico Rubio), se presentará el libro "El Puerto Gaditano de Balbo-El Puerto de Santa María. Cádiz", de los investigadores Juan José López Amador y Enrique Pérez Fernández. El volúmen ha sido prologado por Genaro Chic García, Catedrático de Historia Antigua jubilado de la Universidad de Sevilla.

El Portus Gaditanus fue el puerto romano que Gades creó a fines del siglo I antes de nuestra era en el solar donde se levanta el casco histórico de El Puerto de Santa María. Su finalidad, canalizar por vía marítima la producción salazonera y agrícola de las fértiles tierras y costas que median entre las desembocaduras del Guadalete y Guadalquivir. /En la imagen portada del libro que se presenta el próximo viernes.

Su fundador fue el gaditano Lucio Cornelio Balbo ‘el Menor’, en el año 19 a.d.C. que a la vez mandó abrir en las arenas, a pico y pala, la actual desembocadura del Guadalete, el que denominan "Canal de Balbo", como ya hemos publicado en la nótula núm. 1.414 en GdP. Así, el solar que ocupa hoy El Puerto tiene 2032 años, frente a los 731 que cumple como El Gran Puerto de Santa María, cuando Alfonso X le otorgó la Carta Puebla en 1281 (ver nótula núm. 1.000 en GdP). /En la imagen, busto de la estatua de Lucio Cornelio Balbo 'el Menor', erigida en Cádiz.

Tras la pujanza de los siglos I y II y la crisis que azotó al imperio en el III, una vez independizado de Gades, el Portum --como lo llama alguna fuente antigua-- se convirtió entre los siglos IV al VI en la principal población de la Bahía de Cádiz.

En esta edición han colaborado en la financiación junto a los autores,  la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz (APBC), el Grupo Caballero, la Consultora Laboral Manolo Gordillo, El Centro Ingles, y Nicolás Terry Regatas. El volumen consta de 225 páginas y 165 imágenes en 93 laminas, habiendo sido editado por El Boletín Ediciones. Su precio es de 10 euros.

Arriba una fotografía aérea de la desembocadura del río Guadalete, en la actualidad (Google Earth). Abajo una fotointerpretación, con la reconstrucción ideal de Portus Gaditanus, algunos muelles de atraques con la infraestructura portuaria, administrativa y de habitad. El puente y la vía atraviesan el río, detrás el agua recorre serpenteando zonas de marismas, con canales navegables que conducen al río principal, que se podrá surcar río arriba. Al fondo la Sierra San Cristóbal.

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Manuel María Sánchez Cerdá nació el 2 de agosto de 1969, hijo de Manuel Sánchez y Sánchez ‘Zutanito’ era su seudónimo literario y Margarita Cerdá Cossi. Aficionado a la música desde pequeño por la afición familiar, es Organista, pianista, director de Coral formado en diversas capitales andaluzas. Este asesor fiscal que afina los números como si fueran corcheas, que estudió en Safa San Luis,  fue llamado a dirigir el Orfeón en Octubre del año 2001.

--Su padre, cofundador del Orfeón; Vd. en la entidad coral mas señera de El Puerto desde los 14 años. ¿el tiempo pasa como la música?. --No, la música permanece siempre; pasamos las personas, eso sí, pero queda lo bien hecho. --¿Por qué es la música un lenguaje que no todos pueden hablar pero si escuchar? --Tiene algo que ver con la calle Larga: todos paseamos alguna vez pero no todo el mundo puede vivir en ella.


Los padres de Manolo, Manuel Sánchez y Sánchez y Margarita Cerdá Cossi, en la Feria de Primavera, en el Palmar de la Victoria. Año 1962.

--Vd. fue director de la Coral Juvenil durante cuatro años, donde apuntaba maneras de conductor de masas...corales. ¿diferencias entre aquella dirección y la del Orfeón?. --La principal diferencia la notaba cuando me miro al espejo... Musicalmente, al variar las personas tenía que variar alguna vez la forma de ensayo, pero nada más. --Entre sus aficiones: la equitación y el fútbol, ¿cuándo fue la última vez que escuchó música celestial en el campo del deporte?. --En la equitación, todos los sábados; en el fútbol, el último ¡gooool! que marcó el Betis para ganar.


Manolo de organista dirigiendo la Camerata Menesteo, aparece en la imagen junto a Gloria Bollullo Carrasco,  Rosa Carrasco Vaca y Yolanda Martín-Arroyo.

--Dado que su profesión es la de Asesor Fiscal, especializado en tributos, ¿donde encuentra la convergencia entre corcheas y porcentajes? --En ambos casos no hay que desafinar nunca cuando tienes que actuar, en eso convergen. --¿Qué ha conseguido con la música que no lo haya hecho con la palabra?. --Hacer que nuestras grabaciones lleguen bien lejos. Con la palabra, como no ponga un puesto de discos...

Tras el estreno de la Salve a María de Gracia y Esperanza, con el autor de la letra, el profesor y diácono Juan A. Villarreal Panadero, Manolo, que actuó como organista y Cándido Núñez, autor de la música y ex director de la Banda de Música ‘Maestro Dueñas’. Año 2010.

--¿Como anda la cosa de sentido del humor, en casa del hijo de Zutanito, aquel célebre cronista de la vida local portuense de mediados del siglo pasado? --Son otros tiempos; hoy como no tengas sentido del cachondeo, que para mí no es lo mismo, pasas por soso. --¿Alguna de las bodegas que se quieren recalificar para viviendas sería un buen auditorio, conservatorio, espacio para la música...? --Precisamente, el teatro ha ido en una de ellas; pero a ver si alguna bota de vino que se haya quedado, no la recalifican... --¿Cuál es el sonido de El Puerto y la Bahía de Cádiz? --Mire a la Bahía donde se juntan mar y cielo: pasará por su cabeza el sonido que sea mejor para usted, ya sea de Albéniz, Falla, Camarón, la bocina del Vapor... (Texto: José María Morillo).

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Agustín Castro Merello, nacido en El Puerto de Santa María, ingresó en la orden religiosa de los Jesuitas en 1941. Gran parte de su vida religiosa y docente la realizaría en Las Palmas de Gran Canaria. Durante varias décadas fue colaborador de la edición dominical del rotativo grancanario ‘La Provincia’, publicando ensayos de diversa índole y comentarios de pastoral religiosa.

En 1981 obtuvo el Premio Nacional de Periodismo, convocado por el ayuntamiento onubense de Moguer, por un trabajo dedicado al Nobel y alumno de los jesuitas de El Puerto, Juan Ramón Jiménez. También, durante su etapa como Superior en la Residencia de los Jesuitas de Huelva, fue colaborador habitual del periódico onubense ‘Odiel’. Está en posesión de otros premios de poesía a nivel nacional. Fue autor de otras publicaciones: poesías, artículo y ensayos, así como de investigación.

Superior de la Orden Jesuita en Las Palmas de Gran Canarias, ciudad de la que fue Hijo Adoptivo y en la que falleció en 2003. Allí ejerció como profesor de Literatura Española donde, todavía, es recordado por quienes fueron sus alumnos, no solo por la calidad de sus enseñanzas, sino también por la amplia dimensión humana de nuestro protagonista.

Agustín Castro Merello con su primo, Rafael Alberti Merello.

ALBERTI, COLEGIAL Y MARINERO.
En 1994, editado por la Unión Eléctrica de Canarias, publicó el libro ‘Alberti, Colegial y Marinero. Historia y Poesía’. El volumen sería presentado por la viuda del poeta, María Asunción Mateo y el colaborador de GdP, Luis Suárez Ávila, en la Fundación que lleva el nombre del poeta de la Generación del 27. Ambos primos, Rafael Alberti Merello y Agustín Castro Merello estuvieron presentes en la misma.

La investigadora Mercedes García Pazos hizo en 1995 una recensión sobre la obra a la que nos referimos, de la que destacamos: «El hilo conductor de ‘Alberti, Colegial y Marinero (Historia y Poesía)’ que se centra fundamentalmente en los años escolares de Rafael Alberti, es el colegio de San Luis Gonzaga de El Puerto. Su autor, que también ha publicado otros trabajos relacionados con la imagen personal y literaria del poeta de ‘Marinero en Tierra’, aúna en una misma personal el ser portuense, primo de Alberti, sacerdote jesuita y alumno y profesor de ese centro escolar. A través de las páginas de este libro realiza una aproximación a la historia del colegio, apoyándose en interesantes aportaciones documentales, a la vez que realiza un acercamiento biográfico al poeta mediante el que refleja el cariño albertiano por el colegio de su infancia y desvela, a su juicio, algunos errores, poetizados ya en su madurez, y conservados en la memoria de Alberti. […] Añade algunas aportaciones fundamentalmente a la historia del colegio que Rafael Alberti conoció, vivió y recordó, así como una completa recopilación literaria albertiana a la que se suman análisis e impresiones muy personales de Castro Merello».

Koldo Chamorro fue sin duda uno de los más importantes fotógrafos españoles. Desde mediados de los noventa pasó grandes temporadas en El Puerto, donde desarrolló proyectos fotográficos e inquietudes creativas
(publicado en Diario de Cádiz el 13 de enero 2013)

Depredador de instantes, ya para siempre es tuya.
Fragmentos, Ángel González

Koldo Chamorro de Aranzadi. Era Diplomado en Marketing por CESEM y Economía empresarial por la Universidad de Navarra que comenzó a sacar fotografías de manera autodidacta en 1965. / Foto: José Antonio Tejero

Para escribir este texto tengo que hundir mi mano en la memoria y remontarme por andurriales autobiográficos, pues la figura de Koldo Chamorro (Vitoria 1949 - Pamplona 2009) así lo exige. No se puede escribir ni una letra en la historia de la fotografía española, y por extensión en la portuense, sin citar a este autor prolífico y genial, con el que compartí, además de su credo, la sombra de los árboles y un capote remendado a modo de jergón. Creador de una particular cosmovisión, Koldo Chamorro se manifestaba con determinación conceptual y estética en sus ensayos fotográficos, de los que destacan por su magnitud y extensión temporal: El Santo Cristo Ibérico, España Mágica o Los Sanfermines. Aunque hay que reconocer que su versatilidad traspasaba las fronteras de los géneros y encaraba con habilidad cualquier proyecto, en epopeyas como las citadas es donde mejor fraguaba su universo fotográfico.

Trabajador del reñidero de pollos de la calle Santa Clara. 1987. Imagen perteneciente a España Mágica expuesta en el Circulo de Bellas Artes, 1989. /Foto: Koldo Chamorro.

Recorriendo la península de cabo a rabo cientos de veces desde mediados de los setenta, Koldo consiguió con sus imágenes un elaborado y minucioso ejercicio de exhumación social y antropológico de un país que se despellejaba de una larga autarquía para entrar en una inocente democracia. Su mirada, desligada de cualquier discurso oficial, la fijó con razón en elementos de gran solvencia identitaria; los ritos religiosos y los de paganía, la vida de los pueblos y sus tradiciones seculares (Fuentelencina, Iturgoyen…), la tauromaquia, los mitos, los símbolos (la cruz cristiana), el folklore, los oficios y todo lo que oliera a pura acción etnográfica.

Albañil en la reforma de la casa Larga 70, hoy apartamentos turísticos. 1998. Imagen publicada en el libro de Photobolsillo (nº5). /Foto: Koldo Chamorro.

Pedagogo de profundos e intelectuales designios. Generoso defensor de la disciplina fotográfica desde atriles comunes (a veces vilmente incomprendido), Koldo Chamorro conformó y a su vez enseñó sin tapujos un predicamento compuesto por las más sorprendentes y variables materias; el lenguaje corporal, la semiótica, la literatura, la física cuántica, la filosofía oriental o la métrica musical, suponían una fuente ilustrada donde acudir en caso de necesidad creativa o de trazar a hilo de plomada sus teorías, talleres o reportajes. Por supuesto citaba con glosa poética a los fotógrafos que más le habían influenciado o que destacaban por la formalidad plástica de sus trabajos; el húngaro Brassaï, el mexicano Manuel Álvarez Bravo, los franceses Henri Cartier-Bresson, Guy Bourdin y Jeanloup Sieff, los norteamericanos Ralph Gibson e Irving Penn, el japonés Nobuyoshi Araki o los españoles Fernando Herráez, Javier Vallhonrat y Manel Esclusa entre otros muchos autores. Empero, cargaba enérgicamente contra aquellos que hacían fotos de pólvora y chispazo, que toman el camino de las engañifas provistos de raudales de efectismo y sin embargo desprovistos del andamiaje de la verdadera función creadora; la única que molesta a Dios y al diablo a partes iguales.

Fiesta de fin de año de 2000 en El Puerto. Publicada en España Ayer y Hoy. /Foto: Koldo Chamorro.

Desde 1997, año que lo conocí y comenzamos una intensa amistad, Koldo pasó largas temporadas en El Puerto instalado en mi casa donde organizamos y llevamos a cabo innumerables encargos y colaboraciones con medios como El País, Matador y Goldberg Magazine, Obras Sociales y ONGs, editoriales y empresas culturales como Mestizo o La Fábrica. Esta zona geográfica siempre le interesó por su diversidad y riqueza cultural; el flamenco de Jerez, la influencia metafísica del Coto de Doñana en la población Sanluqueña, los personajes singulares de la sierra, la calidad de la luz capitalina o las pesquerías ancestrales eran motivos principales de sus fotografías.

En una exposición realizada en el Círculo de Bellas Artes de Madrid en 1989, que organizó el influyente comisario Alejandro Castellote, colgó un retrato de un trabajador del reñidero de pollos ubicado en la calle Santa Clara, obra fechada en 1987. Una década después en su libro de la colección Photobolsillo, dedicado individualmente a fotógrafos españoles, africanos o latinoamericanos, publica otra de un albañil bajando una escalera en la reforma de lo que hoy son los apartamentos turísticos ‘Larga 70’. Asimismo de las cinco fotografías seleccionadas para el libro España Ayer y Hoy (Escenarios, Costumbres y Protagonistas de un Siglo) una de ellas la tomó en El Puerto en la fiesta de fin de año de 2000, donde la figura de la mujer tiene una especial relevancia.

Imagen realizada en la Plaza de Toros de El Puerto en 1997, perteneciente al proyecto "El Kapote" /Foto: Koldo Chamorro.

Lo contaba su paisano Clemente Bernad en Nuestro fotógrafo decisivo, un fantástico artículo escrito con motivo de su prematura muerte, donde entre otras rotundas verdades dice que las fotografías de Koldo “no se agotan en una primera lectura, ni en una segunda, ni en una tercera… son pequeños laberintos donde cualquier camino es posible, donde reina la ambigüedad y el juego, donde todo son preguntas sin respuesta”. Se marchó cogiéndonos con el paso cambiado, y particularmente a mi preparando la publicación de su libro “El Kapote”. (Texto: José Antonio Tejero Lanzarote).

El investigador Antonio Gutiérrez Ruiz ha editado en estos días, a través de la Asociación Cultural ‘Puertoguía’  el cuarto volumen de la serie ‘Mansiones y Linajes de El Puerto de Santa María’, con el título ‘Los Winthuyssen’, parte 1 dedicado en esta ocasión a las familias de origen hispano-flamenco de los Winthuysen, cuyo subtítulo es: “Tres generaciones de clérigos, comerciantes y militares”.

Partiendo de tres hermanos: Roberto, Mathías y Dionisio Winthuysen Van de Mortel que contraen matrimonio con tres damas portuenses, nace y crece una saga o clan familiar de este apellido, de cuyas tres primeras generaciones, miembro a miembro, ofreciendo cumplida información en las 260 páginas de que consta este IV volumen de la serie, pensada para difundir fragmentos de la historia local y datos biográficos de los personajes que la protagonizaron, algunos de los cuales alcanzaron  notables relieves, tanto profesional como humano, dignos de ser conocidos y recordados.

Se estudian diversos personajes y ramas que fueron cargadores a indias, frailes, predicadores y picarones, militares con vocación de héroes, contadores de temporalidades, tapados, inquisidores fiscales, aventureros, políticos, … los Winthuysen van de Mortel,  Winthuyssen Gallo, Winthuyssen Porro, Winthuysen La Haya, Hernández Winthuysen, Winthuysen Cañas, Winthuiysen Ticio, Winthuysen Pineda, Winthuysen Garracín y Winthuysen Conti.

Desde Gente del Puerto, su autor, Antonio Gutiérrez «les invito a su lectura, especialmente a los que gusten de conocer temas y personajes inéditos de nuestra historia local,  agradeciéndoles el interés dispensado y la buena acogida de los volúmenes precedentes».

FRAGMENTO.
«Directa e indirectamente decenas de vecinos de la ciudad portuense estaban relacionados con el tráfico mercantil. Esta última flota llevó hasta Veracruz (Mejico) mas de dos mil arrobas de vino de El Puerto, entre ellos 62 barriles embarcados por cuenta y riesgo del clérigo Crisanto Miguel Winthuysen Ticio, el cual fallecería meses después de zarpar la flota, ese año de 1776. Esta mercancía de carácter perecedero, no se llevaba para su venta en Jalapa (Méjico) Se realizaba en el mismo Veracruz, prácticamente en la bodega del barco, encargándose los consignatarios --generalmente personas de confianza del propietario de la mercancía-- de realizar esta operación y liquidar con los administradores. Algunos de estos consignatarios eran criollos o españoles establecidos desde hacía tiempo allí, y otros naturales y vecinos del sitio de origen de la mercadería como era el caso del portuense Antonio Vicuña Goenaga. Desde hacía una década estaba en Veracruz, volviendo con cada flota para de nuevo partir con la siguiente, actuando de consignatario de muchos de estos comerciantes y exportadores de El Puerto».

Los interesados en adquirir este nuevo volumen, que mantienen el mismo precio de toda la serie: 20 Euros, pueden solicitar su envío por correo, sin gastos adicionales o entrega domiciliaria (en El Puerto) mediante e-mail a sedtel@hotmail.com o llamando a los teléfonos 956056076 y 646908273.  También está a la venta en cinco papelerías locales en que se distribuyen habitualmente: Papelera Portuense, Librería Zorba, Librería Ferla, Papelería Bollullo , Papelería y Librería Vistahermosa, Acanto, Casiopea, El Águila y El Juncal.

Imaginación no les ha faltado a varios hosteleros de El Puerto de Santa María que han creado unas curiosas tapas para conmemorar la Navidad dentro de la ruta “Sabores y regalos” creada por la asociación Centro Comercial Abierto (CCA) y en la que participan 13 establecimientos de la Ciudad, además de bares de copas, también con cócteles especiales o pastelerías y tiendas gourmet con ofertas de productos y que hoy sábado tienen su última oportunidad de degustar.

En el bar La Herrería (antiguo La Draga) en la plaza del mismo nombre (ver nótula núm. 1.180 en GdP)  el cocinero Francisco Gómez Real ha creado una curiosa tapa bautizada con el nombre de “Papa No e”. La idea de este cocinero de 42 años y que está perfeccionando sus conocimientos de cocina con cursos a distancia en la taberna del Alabardero de Sevilla, ha sido representar en una tapa la cara de Papa Noel. Para ello ha utilizado un pimiento del piquillo para representar el gorro y luego la cara la representa con una original ensaladilla en la que las patatas se sustituyen por pequeños tacos de manzana que se mezclan con los ingredientes habituales de la ensaladilla como el atún, las zanahorias o los chícharos. La mayonesa lleva también un toque de leche y otro de ketchup para contrarrestar la acidez de la manzana. Las barbas del personaje se simulan con un aire de espárragos.

Papa no é, la curiosa "ensaladilla" navideña creada por el Bar La Herrería, con manzana y que intenta recrear la cara de un Papa Noel.

El cocinero, que está intentando agregar a su establecimiento algunas tapas innovadoras que va incorporando a las clásicas del bar, donde ha sustituido en la cocina a su madre Isabel Real Sánchez,  (ver nótula núm. 700 en GdP también ha creado para la ruta unos filetes de pollo que se empanan con almendras picadas a cuchillo y que, una vez fritos, se acompañan con una salsa de queso payoyo de Villaluenga. (Texto y fotos: Pepe Monforte).

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Jesús Torres nació en El Puerto de Santa María el 20 de diciembre de 1983, donde comenzó a actuar a los 13 años en un taller de teatro, representando ‘La Zapatera Prodigiosa’. A los 14 años entró en la compañía portuense de teatro grecolatino Balbo.
Estudió la carrera de Comunicación Audiovisual, en la Universidad de Sevilla, un año de estudios de Arte Dramático (en Sevilla), una maestría de Teatro y Artes Escénicas (en la Universidad Complutense de Madrid) y sigue estudiando un doctorado de Teatro. Realizó una tesis sobre «La técnica del actor en el Siglo de Oro».

Representando 'Las Coéforas', en 2005, en Baelo Claudia (Bolonia. Cádiz).

Comenzó su carrera teatral con la obra ‘Vacas Gordas’ de la compañía Imagina Teatro, en el papel de Michino. Con esta obra consiguió el reconocimiento como ‘mejor actor joven andaluz’ y fue seleccionado como finalista en los ‘Premios Andaluces con Futuro’. Entró en los escenarios de Madrid estrenando ‘Esperando al señor S’ en el Teatro Español de Madrid, en el personaje de Pedro. A partir de este momento, trabajó con directores tan reconocidos como José Luis Alonso de Santos y Carlos Ballesteros.

Durante la representación de 'El Aedo', monólogo sobre 'La Odisea'.

En 2009 fue docente de teatro en el Festival Juvenil Europeo de Teatro Grecolatino. En 2010 fundó su propia compañía, llamada ‘El Aedo Teatro’, con la que lleva a los escenarios monólogos que escribe y protagoniza, como ‘Yo, Lázaro’ (la historia de «El lazarillo de Tormes», ‘El Aedo’’ (monólogo sobre «La odisea») y otras muchas obras. El Aedo es una compañía de teatro especializada en el teatro clásico. Sus obras destacan por el matiz didáctico y la adaptación de los textos que llevan a escena.

Jesús Torres en 'La Vida es Sueño'.

LA VIDA ES SUEÑO: EL BULULÚ.
El pasado año 2012 protagonizó otra obra, ‘La vida es sueño’, con su compañía ‘El Aedo’, que fue nominada por el programa ‘Desencaja’ de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía a «mejor obra andaluza 2012».’ La vida es sueño: el bululú’ resucita la técnica del bululú, tan usada en los años de crisis teatral en el Siglo de Oro, en la que un solo actor, nuestro protagonista, el portuense Jesús Torres, se enfrente al reto de representar todos los personajes de la obra de Calderón. Durante más de una hora, Jesús Torres interpreta un monólogo en el que el espectador puede comprender todos y cada uno de los versos de ‘La Vida es sueño’. Torres afronta el reto de encarnar a los numerosos personajes que esta pieza teatral tiene. Lo mismo es Segismundo, que el rey Basilio, que varias mujeres.

Jesús Torres, a la izquierda, copresenta 'Desafío Ben 10', para los canales de TV Boing y Cartoon Network.

Ese mismo año consiguió el apoyo de Iberescena para coproducir ‘El tiempo está después’, en el papel de Segismundo, con la que se adentró en el teatro contemporáneo. En 2012 también protagonizó ‘Soñé que no soñabas’, con la compañía ‘Microteatro’. Para televisión ha grabado la serie histórica Un mar de libertad, y copresenta 'Desafío Ben 10', para los canales Boing y Cartoon Network.

EDGAR, ESCRITOR DE SOMBRAS.
Actualmente trabaja en el musical ‘Edgar, escritor de sombras’, del que es director y guionista, con la compañía ‘Telón Corto’, que ha visto la luz en Madrid a finales del pasado diciembre de 2012, proyecto iniciado en 2009 como tributo a los 200 años del nacimiento del escritor Edgar Allan Poe (1809-1849).

La acción se situa en 1909, cuando un matrimonio parisino viaja a América con un nuevo invento: el cinematógrafo. Se instalan en la Casa Usher, donde vivió y murió Edgar Allan Poe. Su enigmático casero, Mr. Willmot, esconde un gran secreto y una gran maldición que se conocerá tras la firma del contrato.

La dirección es de nuestro paisano Jesús Torres, que además firma el guión, la coreografía es de la también portuense Eva Rodríguez Cruz y la dirección musical es de Txema Cariñena. José F Ortuño firma la composición de este nuevo espectáculo, y David Ordinas ha compuesto el tema 'El Descenso' para el espectáculo. El vestuario es de Rosa Peralta y el maquillaje de Patricia Cazorla. La escenografía es de Alfonso Pizarro, y el musical cuenta con animación 3D de José Carreño. El sonido es de Enrico Bárbaro, iluminación de Jesús Díaz y fotografía de Jorge S. Matilla.

Jesús Torres, durante la dirección de 'Edgar, escritor de sombras'. /Foto: JS Matilla.

Alberto Comesaña, conocido por ser uno de los componentes de Amistades Peligrosas, es Mr Wilmot, Laura Toledo (La Vuelta Al Mundo de Willy Fog) Hanna, Enrique Arnaut es Vincent, Marta Malone (Cats, El Rey de Bodas) es Elisabeth, Chus Herranz (My Fair Lady, Follies) es Morella, Virginia Carmona (High School Musical, Los Miserables) es Berenice, Andrea de Pablos (Cenicienta, La Mayor Historia Jamás Contada) es Madeleine y Naim Thomas (El Rey De Bodas) hace de Edgar.

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Rematando las fachadas de muchas casas de El Puerto, sobre las azoteas, se encuentra en ocasiones una torre vigía o torre-mirador que, a menudo decoradas, adoptan modelos variados: terraza, sillón, garita... Estos vigías arquitectónicos oteaban el movimiento de las embarcaciones y configuraban desde el mar, la silueta de la ciudad. Un buen sitio para mirar el futuro de El Puerto en el año 2013 que comienza mañana.

Torre mirador de la casa de los O'Neale, en la confluencia de las calles Larga y Santo Domingo, propiedad de Bodegas Caballero.

Desde los orígenes de la empresa americana, la Ciudad de El Puerto de Santa María desempeñó un papel destacado que iría aumentando en intensidad hasta los siglos XVII y XVIII. A ello contribuiría en gran medida el ambiente marinero de la ciudad bajomedieval. Pero sería a lo largo de la Edad Moderna, cuando El Puerto  se prolongaría hacía el Atlántico, convirtiéndose en importante puerto exportador y mercantil de productos de la zona, y en intermediario entre el interior de la península y el continente europeo con las tierras americanas.

Torre mirador de Bodega de Mora, en la calle de Los Moros, propiedad de Bodegas Osborne.

Torre mirador de una vivienda de propiedad particular, en la calle Santa Lucía, muy cerca de la Iglesia Mayor Prioral.

Torre octogonal del antiguo colegio de los Jesuitas en El Puerto, situada en la esquina de las calles Luna y Nevería. De propiedad particular, es un lugar excepcional para colocar una cámara oscura.

El colectivo de Cargadores a Indias se hizo fuerte en el siglo XVII cuando las entonces favorables perspectivas atrajeron a esta zona a un buen número de comerciantes que hicieron de la ciudad un centro comercial y cosmopolita. Estos procedían en buena parte de la aristocracia de origen vasco-navarra y del norte peninsular, aunque no faltaron italianos, flamencos o personas procedentes de otras regiones españolas. La vasco-navarra era una aristocracia de dinero y sangre que ocupó un lugar privilegiado en la sociedad local, participando incluso en el gobierno municipal. En general todos estos comerciantes persiguieron ennoblecerse, cosa que su rápido enriquecimiento haría posible en la mayoría de los casos, uniéndose al grupo de nobles hidalgos o miembros de órdenes militares.

Torre mirador del Palacio de Villarreal y Purullena. Fundación Goytisolo y Ayuntamiento. Confluencia de las calles Cruces y Federico Rubio.

Torre mirador de vivienda particular, calle Cielos.

Torre mirador de vivienda particular, calle Cielos esquina con Javier de Burgos.

En 1.717 se produjo el traslado de la Casa de Contrataciones de Sevilla a Cádiz, ofreciéndo un nuevo protagonismo comercial a la Bahía del que El Puerto no quedaría privado. Pero a partir de los últimos años del siglo XVIII y debido, entre otras razones al decreto de libertad de comercio con las colonias (Carlos III, 1.788), nuestra ciudad se debilitó frente a Cádiz en lo que al tráfico ultramarino se refería, comenzando una decadencia comercial que se fue sustituyendo por nuevos horizontes económicos.

Aficionado y devoto de El Puerto de Santa María, escritor, periodista, dibujante, químico, atleta, bon vivant, con cara de anuncio de vino moscatel, el poeta viajero y gastrónomo Garmendia nos desvelaba, antes de morir en abril de 2007, por que escribía en la barra de los bares.

Pregunta: Para usted, ¿El Puerto de Santa María es...?.
Respuesta: Sevilla con agua salada.
P: Crítico de RNE, afamado gastrónomo, autor de más de 25 libros de toda laya. Licenciado en Ciencias Químicas. ¿Y aún le llaman bon vivant?.
R: La verdad es que mi vocación es la de ermitaño. Lo que pasa es que no he encontrado todavía un desierto donde se viva bien.
P: ¿Con quién le confunden más por la calle, con Fray Leopoldo de Alpandaire o con Fernando Fernán Gómez, caracterizado de ‘El Abuelo’?
R: Tanto Fray Leopoldo como Fernán Gómez pueden ser confundidos conmigo.
P: ¿Es verdad que usted escribe en las barras de bares y tabernas?
R: Sí. Las barras de los bares tienen la ventaja de que en ellas, además de escribir, se puede observar y escuchar.
P: Usted fue Campeón de España en Atletismo hace 50 años ¿qué le diría a Pedro Pacheco que al parecer corre con guardaespaldas?
R: Que yo no pude permitirme el lujo de llevar de escoltas a Carl Lewis y a Maurice Green.
P: En su calidad de crítico gastronómico le invitan a yantar y a libar de lo mejor, a dormir en las más afamadas posadas, le placean, y encima le pagan. Eso duele, ¿no?.
R: Eso duele, pero duele tan poco que casi no se nota.
P: En su libro ‘La Taberna del Traga, Santuario de la Gracia’, usted habla del Beni de Cádiz... ¿y que...?
R: El Beni de Cádiz fue el hombre con más gracia del mundo, después de su hermano Amós Rodríguez Rey.
P: ¿Algún plato de su elección, de esta zona?.
R: El bacalao al pil pil y la paella valenciana. Hablando en serio, las tortillitas de camarones.
P: ¿Quiere usted terminar con “un tercetillo asonetado” o sea, una soleá?.
R: Los “tercetillos asonetados” no existen. Sí los tercetillos asonantados, porque riman en asonante: “Aunque resulta sencillo/ en consonante rimar/ el dichoso tercetillo”.

Si bien Garmendia fue, también, humorista gráfico, salió de su propia gracia dibujarse a sí mismo en un peculiar autorretrato en verso, con el que saludó  a los lectores de El Correo de Andalucía en junio de 1970 (el dibujo se publicó en el mismo medio en 1971):

Nací en Sevilla; mi apellido es vasco.
Vasca mi sangre, vasca mi figura.
Temo a la gente, la cordial me apura.
La palmada en la espalda me da asco.

La hembra me enerva; le doy bien al frasco.
Soy tímido a la vez que caradura.
De cuanto di, jamás pasé factura.
Cuando me pica la ilusión me arrasco.

Creo en Dios. Uso barba, como Cristo.
Como Judas también, como el demonio.
Me gusta el mundo y me horroriza el mundo.

Soy uno más. Me canso, luego existo.
Adoro a mi mujer, me llamo Antonio,
y me muero segundo tras segundo.

 (Texto: José María Morillo).

En la imagen inferior, el director y conductor del programa de Canal Sur TV ‘Andalucía Directo’, Modesto Barragán, junto a Vicente Rodríguez, de Sucesores ‘Angel Martínez’ durante la visita realizada días pasados al plató de dicho programa autonómico, líder de audiencia en su franja para este tipo de programa informativo y de servicio público, que vértebra a las diferentes provincias andaluzas.

Vicente Rodríguez llevó un Nacimiento a Canal Sur, con figuras del simpar Ángel Martínez, pero pertenecientes a la nueva hornada de la empresa 'Sucesores de Ángel Martínez'.

En la imagen, una fotografía antigua con la imagen de Ángel Martínez y su busto, realizado por él mismo. El parecido con el original es verdaderamente hiperrealista.

Vídeo del reportaje realizado el pasado años en los talleres de ‘Sucesores de Ángel Martínez’ en calle Larga de nuestra Ciudad, donde se conocen las técnicas de realización de figuras de aquel ‘Hombre de los Muñecos’ que fue Ángel Martínez.

 

En estos días, cuando se cuestiona el orígen de los Reyes Magos, recordamos que hace 12 años, los humoristas gráficos de ‘El Mundo’ Idígoras & Pachi presentaron en El Puerto su libro  ‘Los 33 Reyes Magos’ en los últimos días de noviembre del –también apocalíptico, ya ven—año 2000. Esta es la crónica que hicimos de aquella puesta de largo monárquica.

Sinopsis: Aunque solo nos han llegado los nombres de Melchor, Gaspar y Baltasar, en realidad fueron 33 los Reyes Magos de Oriente que abandonaron sus palacios para seguir a la estrella. El rey Timoteo, el rey Blas, el Rey Humberto, el rey Roque y muchos otros no acabaron el camino por diversas razones a cual más disparatada, que se conocen en el cuento, el primero que los humoristas gráficos Idígoras y Pachi dedican al público infantil.

“Su Majestad el Rey está muy ocupado con las obligaciones de la corona, y no ha podido venir con nosotros a la presentación del libro, por lo que, esta noche nos acompaña un mago malagueño, Luigi, que seguro con sus ilusiones, nos traerá la magia de los niños que todos fuimos”, fueron las palabras con las que Idígoras y Pachi argumentaban el acto celebrado en el auditorio San Luis Gonzaga, en la presentación de su libro.

Abrió el acto el [entonces concejal de Cultura], Enrique Moresco, quién agradeció a los humoristas que escogieran El Puerto como segundo lugar de presentación de su nuevo libro ‘Los 33 Reyes Magos’, tras Málaga. El Teniente de Alcalde de Cultura se refirió claramente a la vocación cultural de El Puerto para acoger actos de este tipo, en una noche que transcurrió entre la magia, el buen humor y las carcajadas de un público que disfrutó con los humoristas gráficos de El Mundo y El Jueves.

Pachi & Idígoras, posando delante de sus personajes ¿de ficción?

Modesto Barragán, director territorial de Canal Sur Cádiz, introdujo el acto, con una semblanza de los autores, y la importancia que el auditorio en el que se encontraba supone para El Puerto, lugar en el que correteaba hace menos de un siglo el poeta Rafael Alberti, señalando que: “en esta ocasión no le vamos a pedir a los Reyes Magos que nos traigan regalos, sino que se los lleven, que cojan por la EPA las cifras del paro, que el pueblo de Moisés abra de par el Estrecho y que se queden con un palmo de narices las mafias del narcotráfico y que, los Magos, que lo consiguen todo, hagan que los hijos de... la Gran Bretaña se lleven el ‘Tirolés’, y que se queden fuera en las telebasuras de las cajas tontas, el himno de Tamara. Esta noche, Pachi e Idígoras, ya saben lo que es un día de Toros en El Puerto, y en esta Bahía, esta noche todos nos sentimos monárquicos por la gracia de la Navidad, gritando juntos: ‘Vivan los Reyes Magos, los 33’.”

Idígoras, quien hizo un detallado recorrido por la historia del humorismo en España a través de la literatura, el teatro y los tebeos, tuvo referencias para Muñoz Seca, de quién recordó la anécdota  en la que siendo preso político, dijo a sus captores: “Podréis quitarme mis bienes, mi vida, pero una cosa no podéis quitarme: el miedo que tengo”. Pinceladas sobre Lewis Carroll y su obra. Recuerdos a Ibáñez, Raf, Estivil, Schmich, o Vázquez. O a Mihura, Tono. Y su empeño por recuperar el humor de los tebeos, en un libro aunque infantil, para todos los públicos: “Seguramente la infancia no es la época más feliz, pero si es la única en que puede alcanzarse la felicidad pura”. Por eso la tenacidad es desconectar de los problemas de todos los días, con las tiras en prensa diaria: Arzallus, Gapar Zarrías, el submarino de Gibraltar, por eso desocuparon las neuronas de los problemas cotidianos y han editado su primer libro infantil.

El mago Luigi, quién recordó al también ilusionista portuense Juan Escolano, deleitó a los asistentes con sendas exhibiciones de mentalismo y escapismo con la colaboración del público y el propio Modesto Barragán, quién actuó como notario de los ejercicios del mentalista, dando fe como el  notario de la realidad que es.

Pachi, en un cuaderno de gran formato representó a personajes de la vida pública provincial y nacional, justificando su caracterización y el cuento infantil en el que los incluían: Rafael Román, presidente de la Diputación, como una hada madrina transformando una calabaza en un BMW. Pedro Pacheco, alcalde de Jerez como el Lobo de Caperucita Roja. Jesús Gil, alcalde de Marbella, como Caperucita con dos cestas/maletas con contabilidades A y B. Teófila Martínez como Pipi Calzaslargas, o el propio alcalde de El Puerto, Hernán Díaz, como Super Nán. (Texto: José María Morillo).

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“LA BAHÍA DE CÁDIZ ES UN FINISTERRE Y PUNTO DE PARTIDA”.

Hace diez años, en junio de 2002,  celebraba sesión solemne en el antiguo Monasterio de la Victoria, la Academia de Bellas Artes Santa Cecilia, en la que fue recibido como académico de número el profesor Dr. Diego Ruiz Mata, catedrático de la Universidad de Cádiz y director de los trabajos de excavaciones en el yacimiento arqueológico de Doña Blanca. Su discurso de ingreso versó sobre ‘Un territorio, el mar, el hombre, la historia, el alba de la conciencia histórica de la Bahía de Cádiz’, dedicando su discurso a Rafael Alberti, bautizado por el arqueólogo como el Homero de Occidente. /En la imagen, Ruiz Mata, el día de su discurso académico.

Empezaba entonces su alocución con los versos de Luis Cernuda, ‘Donde habita el olvido’ y en el turno de agradecimientos se refirió a la Academia que lo acogía como “memoria cultural e histórica de El Puerto –el verdadero poder perdurable- que difiere de lo circunstancial y de los que padecen y sufren un lapsus de memoria, intencionado y bien meditado”. Hizo referencia a su llegada a El Puerto en 1979 “con una ilusión que me inundaba el cuerpo y que no he perdido. En estos 22 años se han vivido días inolvidables y acontecimientos olvidables, que en verdad no se olvidan. Los restos sepultados comenzaron a explicarnos el sentido de una historia, que poco se parecía a los antiguos paradigmas.”

Hizo Ruiz Mata una brillante semblanza del Mediterráneo, pero comenzó situando a la Bahía de Cádiz entre dos mares: “La Bahía es sustancialmente mediterránea, pero su proyección es también atlántica. Es un punto cero, un finisterre y un punto de partida”, y trajo a colación los versos de Paul Valery “El mar, el mar siempre comenzando”. Y continuó: “Por el Mare Nostrum llamado así por los romanos, circularon numerosos productos, las tecnologías, los conceptos y la materialización urbana, la escritura, los primeros poemas escritos, los mitos y creencias, las ideas políticas y religiosas, también la desolación y la guerra. Por entonces era, en la visión de los hacedores de la historia, un espacio inmenso, ‘por sí solo, antes era un universo, un planeta’. […] Poco importa que a la Bahía la bañe el atlántico, pues el inicio de su conciencia histórica se sitúa en el Mediterráneo. Ahora comprendo mejor el significado del Castillo de Doña Blanca, la primera expresión histórica de este espacio. Es imposible el olvido”.

El Auditorio del Monasterio de la Victoria, durante el acto de investidura del Dr. Ruiz Mata. De izquierda a derecha, el arquitecto y restaurador Rafael Manzano Martos, quien hizo una profunda biografía del recipiendiario, Ruiz Mata, el presidente de la Academia, a la sazón Juan Gómez Fernández y el secretario Jesús Nogués Ropero.

Con los versos de la Ora Marítima de Alberti escritos en su exilio argentino, “Yo te miraba, oh Cádiz, bahía de los mitos”, se refirió el ya académico a “Occidente como un finisterre mítico y real, para los pobladores de las orillas e islas del mediterráneo de la época de Homero”, e hizo una recreación de la Bahía hace 3000 años, sobre la relación del hombre con el medio, su depredación, producción y transformación, así como su actual estado de paisaje agonizante que nada tiene que ver con el que vieron los fenicios que por aquí vinieron a integrarse con los habitantes de Tartessos.

Abundó Ruiz Mata en la evolución de la aldea a la ciudad, de la sociedad tribal al Estado, refiriéndose a los pueblos indígenas prefenicios, la fundación de Gadir y la relación de Tiro y la Bahía de Cádiz, y a los restos del Castillo de Doña Blanca, como los de la ciudad más antigua de Occidente, por donde entraron los usos, modos y costumbres que hoy están aun vigentes en Occidente. Con una vuelta al comienzo de su discurso, donde recordó a Paul Braudel y sus palabras “haber sido es una condición para ser” y la lectura de los versos “Que le contesto al mar cuando pregunte” finalizó su brillante y fuertemente ovacionada intervención. (Texto y fotos: José María Morillo).

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