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AUTORRETRATO A CARBONCILLO.

1999. «De madrugada. La hora de los sentimientos, cuando son tristes, construye frases que no alcanzan la magnitud de un poema, pero que tampoco cabe encasillar en el recurso fácil. El 28 de octubre de 1999, día de la muerte del poeta, eran varios los amigos que como consuelo exclamaban: «Rafael ya está sobre los ángeles». Era un modo de situar en algún lugar al amigo perdido homenajeando además su obra recurriendo a uno de los títulos que más prestigio le dieron. «(Cervantes Virtual). Retrato a carboncillo del poeta Rafael Alberti | Manuel Ribera.

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ALBERTI REGRESA AL PUERTO.
1977. Era el 24 de mayo. El periodista Agustín Merello, con su tío Rafael Alberti Merello, en el Talgo procedende de Madrid en el que acompañó y entrevistó al poeta Rafael Alberti en su regreso a El Puerto, tras 46 años de ausencia.  La desparecida estación de trenes se encontraba a rebosar, entre militantes del PCE, curiosos y quien esto escribe. “Se nota se siente, Alberti está presenta” coreaban. Cerca de la estación pintadas con “Alberti asesino”. En la cantina, Antonio Cárdenas, ex secretario local del PCE en la clandestinidad con el líder sindical Antonio Álvarez Herrera. Pocos asistentes se sabían la letra de La Internacional que empezaron a cantar pero apenas se escuchó. El poeta al bajar del tren recitó los conocidos versos: «Portuenses, coquineros,/ después de cuarenta años/ me maravillo de veros. Besos, abrazos, tocar al poeta... El cordon de seguridad se rompe al saludar a Gómez Ojeda. Un señor mayor, gallego, le golpea la cara cariñosamente, mientras le decía “que bonito eres”. Se lo llevan en volandas al Caballo Blanco y allí lo esperan Ana Perea y Manolo Espinar. La transición democrática cerraba un círculo más en El Puerto, con la llegada del último representante de la Generación del 27. (Foto Diario de Cádiz).

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DIPUTADO EN MADRID Y SUSTO A LAS PUERTAS DEL CONGRESO.
1977. Era el día 13 de julio. Dolores Ibárruri, presidenta del Partido Comunista de España y Rafael Alberti bajan del brazo por las escaleras del Congreso de los Diputados para integrarse en la Mesa de Edad en la primera sesión de las Cortes constituyentes. (Foto El País. Marisa Florez).

La anécdota que contaba días atrás el corresponsal parlamentario de TVE Alberto Delgado es suculenta. Estaba Alberti en las inmediaciones del Congreso de los Diputados, minutos antes de entrar para el acto constituyente, agachado amarrando los cordones de un zapato, cuando, de pronto se le acercó un policía nacional “un gris”. La mirada de Alberti, de susto, fue un poema por su expresividad, ante la llegada del agente de la autoridad quien, solícito se había acercado al diputado electo a ofrecerse por si le ocurría algo. Aquel policía ya pertenecía al periodo democrático.

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HOMENAJE POPULAR EN EL PUERTO.
1982. En la imagen tomada el 3 de febrero, de izquierda a derecha, el diputado socialista Esteban Caamaño, el alcalde de la Ciudad, Rafael Gómez, el poeta universal, Canogar, el Consejero de Cultura de la Junta de Andalucía, Rafael Román, el director del Museo Municipal, Francisco Giles, en la inauguración de la exposición.  (Foto Rafa).

En Febrero, una comisión montada por diversas instituciones culturales de la Ciudad, entre los que se encontraba quien suscribe, organizaron un Homenaje Popular al Poerta en El Puerto. Descubrimiento de placa de azulejos (rota por dos veces), actuaciones en el Teatro Principal, Exposición de obras de primeras figuras del arte, incluyendo obras de la pintura albertiana y una comida en el restaurante Guadebro fueron los actos.
Tales eran las ganas existentes de tocar al poeta, conseguir un autógrafo o un dibujo de Alberti que, ante este cronista y por la insistencia de un admirador, le dibujó una mujer de espaldas, con la siguiente leyenda: «Este culo para N.N».

«Pero, ¿qué es un genio?», se preguntaba. Y sin cavilaciones respondía: «Un pobre hombre al que se da la lata todos los días». Lo reclamaban tanto y para tantas cosas que acabó poniendo en la puerta de su domicilio romano y grabando en algún contestador automático unas palabras que ahuyentaran a algunos moscones: «No se hacen prólogos». Pero cuántas cosas atendió, a pesar de la aparente barrera que levantó para que no lo atosigaran en exceso.» (Cervantes Virtual). (Foto Rafa).

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UN PORTUENSE, PREMIO CERVANTES Y ¿NOBEL?
1983.
El poeta Rafael Alberti recibió el 23 de abril de manos del Rey don Juan Carlos el premio Cervantes, la máxima distinción de la lengua castellana, creada en 1976. Alberti sucedía a Luis Rosales.

Pero lo que pocos porteños saben es que pocos años antes, Alberti había estado a las puertas de recibir el Premio Nobel. Es más ese había sido el acuerdo del Comité encargado de otorgarlo, empero, enterados éstos de unas declaraciones poco afortunadas que realizó el poeta, decidieron, sobre la marcha cambiar el curso de los acontecimientos, dejando sin efecto el acuerdo inicial.

«El gran poeta pagó el precio de un intento de rebajarle en el mercado de lo selecto que tuvo, entre otros efectos, que no se le diera el Nobel y sí se le diera a Aleixandre, como un recurso que ni Alberti ni Aleixandre se merecían». Manuel Vázquez Montalbán.

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CUMPLEAÑOS FELIZ.
1989.
16 de Diciembre. La Fundación Provincial de Cultura de la Diputación le organizaba al poeta los fastos de su cumpleaños, pero la fiesta se hizo en El Puerto por el Ayuntamiento en un casco bodeguero de propiedad municipal, frente a la piscina en la Avda. de Menesteo. La anécdota es que desde Cádiz dijeron que asístirían 300 personas y luego aparecerían 900, dando al traste con las previsiones y el lucimiento del acto, al no poderse atender convenientemente a los tuvieron el privilegio de estar allí. Un año más tarde, en 1990, estudiantes de la Universidad de Cádiz, en pleno crecimiento, arramplaron con las viandas que se iban a ofrecer al poeta y su comitiva, en esta ocasión, en la Fiesta de Cumpleaños que el Ayuntamiento ofreció en el Hotel Monasterio. Pasaron hambre... (En la imagen, acompaña en la mesa al poeta, el alcalde de la Ciudad, Juan Manuel Torres). (Foto Jorge Roa).

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LOS PERIODISTAS Y EL POETA, SOBRE LOS ÁNGELES.
1999.
Era el 29 de octubre. Hace 10 años,  nos dejaba el poeta. Y es que en la madrugada de ese fatal día, en la casa en cuya entrada figuraba la frase «Ora marítima», también en memoria de un poema albertiano, moría un hombre que, además, era un genio de las Letras, del Arte.
En la imagen, el Director Territorial de Canal Sur, Modesto Barragán, el Director de Diario de Cádiz, Rafael Navas, el Delegado de SER Puerto, Francisco José Román y el Director de Radio Puerto, Manuel Borne, atienden las explicaciones del alcalde de la Ciudad, a las puertas de la casa del poeta. Los informadores continúan hoy en sus puestos dando cumplida cuenta de cuanto acontece en la realidad, no solo de El Puerto, sino también de la provincia como es el caso de Barragán, Navas y Román. (Foto Fito Carreto. Diario de Cádiz).

alberti_urna_funeraria«En un documento facilitado por el Ayuntamiento de El Puerto se dio noticia de un documento suscrito el 15 de enero de l997 por el matrimonio Alberti y el alcalde de la ciudad. En sus páginas se establecía que los actos posteriores al fallecimiento del autor de Venus y Príapo se desarrollarían «con la mayor sencillez, dentro de la más estricta intimidad». Los actos deberían transcurrir en coherencia con lo que ha sido la trayectoria e ideario del escritor. «Cuando se produjere el luctuoso suceso, quedará su cuerpo en el depósito de cadáveres hasta el momento de su traslado al crematorio para su incineración». Se escribía, también, que las cenizas serían esparcidas en la Bahía de Cádiz. María Asunción Mateo, la viuda, manifestaba en el documento que no estaría presente en los actos oficiales de condolencia. En efecto, pasó el día en «Ora marítima», donde recibió algunas visitas. No sería ella, sino el alcalde de El Puerto, el encargado de recoger las cenizas del artista, tras la incineración de sus restos mortales. El alcalde las llevó hasta el Monasterio de la Victoria, lugar en el que se celebraría un acto solemne. Dos escolares recitaron poemas. Al terminar este acto de adiós público, el alcalde llevaría las cenizas del poeta a «Ora marítima». (Cervantes Virtual). (En la imagen, Aitana Alberti, la hija del poeta, portando la urna funeraria a la salida de las honras fúnebres que se realizaron en el Monasterio de la Victoria).

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juangavalalaborde_puertosantamaria| Texto: Juan José López Amador

No es fácil contar parte de la vida de una de las personas más ilustres, de todos los que están relacionados con nuestra ciudad. Una persona que no nació en ella, pero toda su vida estuvo vinculada a la misma. El Excelentísimo Señor D. Juan Gavala y Laborde, nació en Lebrija, Sevilla el 6 de julio de 1.885. Siendo aun muy joven se traslada con su familia a El Puerto de Santa María.

Durante varios años realiza sus estudios en el Colegio San Luis Gonzaga, recibió la ayuda del profesor Reverendo Padre Francisco Torres, quien no solo le enseña Griego y Latín, además, le dió el entusiasmo y aliento que a veces necesitó. Se Doctoró como Ingeniero de Minas, y pronto comenzó su larga investigación geológica, realizada por todo el territorio nacional, y principalmente desarrollada en la provincia de Cádiz. Al mismo tiempo, publicaba los resultados de sus estudios.

CALLE DE LA NARANJA Y PLAZA DE JUAN GAVALA.

Del primero que tenemos noticia data del año 1917, año en el cual soluciona graves desperfectos de la conducción de aguas del Tempul, y es declarado hijo adoptivo de Jerez de la Frontera, y a una calle (Naranja) se le llamará con su nombre hasta el año 1979, cuando de nuevo se le llamara Naranja. Actualmente grupos socioculturales de Jerez, piden de nuevo que la calle se llame de Juan Gavala y Laborde.

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En nuestra ciudad una pequeña, pero singular plaza lleva su nombre, esta situada en pleno centro histórico de la ciudad, junto a la Iglesia Mayor Prioral, y de donde parte una de las calles más carismáticas del centro, Luna.

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Foto familiar realizada en las primeras décadas del pasado siglo en los jardines de la Casa-Quinta de la Familia Ruiz López (actual Hotel Duques de Medinaceli). De pie, de izquierda a derecha, Tula Ruiz Golluri, María Ruiz Golluri, Joaquín Ruiz López, Joaquín Ruiz Golluri y Ana Ruiz Golluri. Sentados, de izquierda a derecha: María Jesús Ruiz Golluri, Emilia Morante Seytre, María Febrés Morante y Eduardo Ruiz Golluri. (Foto e identificación de Antonio Gutiérrez Ruiz, de su trabajo inédito ‘La Quinta de los Ruiz’). Más información en la nótula núm. 377 de Adriano García-Loygorri y Ruiz Golluri.

LA FAMILIA

Se casó D. Juan, en primeras nupcias, con Doña Ana Ruiz Golluri, nacida en nuestra ciudad en el seno de una familia ampliamente conocida, según creemos tuvo tres hijos. Queda viudo, y se casa en segundas nupcias con Doña Concepción Díaz. En su casa, al principio de la calle Cielos, donde los ventanales daban a la Plaza de los Jazmines, poseía una abundante biblioteca, así como una importantísima colección malacológica, con miles de ejemplares de todo el mundo, y con prácticamente todas las especies de la Bahía Gaditana, recogidas o adquiridas por él. Hoy por desgracia, esta colección se halla fuera de nuestra ciudad, adquirida por la Junta de Andalucía.

gavala_03_puertosantamariaPUBLICACIONES

Entre sus publicaciones destacamos las siguientes: Regiones petrolíferas de Andalucía, 1917. Descripción geográfica y geológica de la Serranía de Grazalema, 1918. Manchas Terciarias que rodean la Bahía de Cádiz-Mancha costera Pliocena del Puerto de Santa María, 1919. Mapa geológico de la provincia de Cádiz, 1924. Mapa geográfico de la provincia de Cádiz. Cádiz y su Bahía en el transcurso de los tiempos geológicos, 1927. Los filones argentíferos de Hiendelaencina, 1944. Memoria explicativa de la hoja numero 1.061-Cádiz, 1958. La geología de la costa y Bahía de Cádiz y el poema "Ora Marítima" de Rufo Festo Avieno 1959. El anclaje de las masas continentales. Discurso de ingreso. Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales. Madrid 1960. La geología, la gran impulsora del progreso. Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales. Madrid, 1968. Origen de las islas gaditanas. Instituto de Estudios Gaditanos. Cádiz,

pza_j_gavalaNo cabe duda que todos los trabajos causaron impacto entre los investigadores, pero entre estos destacaremos dos, la Hoja 1061, La geología de la costa y Bahía de Cádiz y el poema "Oda Marítima" de Avieno reeditado recientemente por la Diputación de Cádiz y ya agotado (por cierto que el original que se utilizó para realizar el facsímil es propiedad de Luis Suárez Ávila). El primero, porque hasta los últimos planos realizados por satélite, no ha sido mejorado, aunque aun es referencia obligada. El segundo es una obra de obligada lectura, no solo para la información geológica, sino también para la interpretación de la costa española en la antigüedad. La cartografía que acompaña este libro, reconstruye el área costera, especialmente de la Bahía de Cadiz y las marismas del Guadalquivir, en épocas antiguas, con una efectividad realmente asombrosa, como así han demostrado los trabajos dirigidos por las Universidades de Bremen y Sevilla, muy recientemente. (En la imagen, acuarela de Vicente Vega de la Plaza de Juan Gavala, en una vista desde la calle Vicario.).

NOMBRAMIENTOS Y DISTINCIONES.

grancruz_alfonsoX_puertosantamariaEntre otros nombramientos, es requerido para el cargo de Director del Instituto Geológico y Minero de España durante los años 1954-55 así como Director General de Minas. Fue Director General de la Empresa Nacional ADARO, en Madrid, dedicada a la investigación y nuevas tecnologías de la época, donde procuraría empleo a muchos portuenses. Era miembro de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, y del Instituto de Estudios Gaditanos. También fue condecorado en varias ocasiones: Caballero de la Real Orden de Carlos III, Gran Cruz de las Órdenes del Mérito Agrícola, Mérito Civil, Alfonso X El Sabio, y Cardenal Cisneros.

Nos encontramos ante un gran hombre que merece todo nuestro reconocimiento, con méritos realmente extraordinarios, y una profesionalidad claramente expuesta en sus trabajos. Falleció el 8 de diciembre del año 1977 en El Puerto de Santa María. Hoy contamos en el edificio de Cultura, San Luis, donde estudio algunos años, con un retrato en la galería de portuenses-porteños ilustres, en la imagen inferior.

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ADDENDA

Addenda a la revisión del Poema de Avieno 'Ora Marítima' en la que Juan Gavala revisa la última edición de su obra, reeditada por la Diputación y de nuevo agotado: "El estudio que precede del poema «Ora Maritima» de Rufo Festo Avieno se imprimió en el verano de 1957 mientras preparaba el texto y las láminas de la Memoria geológica de la Hoja de Cádiz, trabajo que por circunstancias especiales hube de interrumpir entonces y no pude reanudar hasta el pasado otoño. En los dos años y medio transcurridos desde la impresión de «Ora Maritima» he dedicado muchos ratos, a recordar y repasar los relatos de Avieno, con el afán de lograr localizaciones exactas de los parajes que menciona, y para ello he aquilatado la traducción de frases de sentido no muy claro del texto latino, y que se prestan a torcidas interpreta- ciones si no se da a las palabras el significado justo y el valor exacto con que el autor las empleó. Ese continuo dar vueltas al asunto me ha hecho ver que algunas localizaciones, que por rutina venían considerándolas incuestionables los comentaristas de Avieno, no tienen realmente justificación, y es preciso, en consecuencia, modificar ideas y conceptos, que a su vez influyen en la interpretación de otros pasajes del poema." Para ver el texto completo, pulsar.

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preladomomificadoA esta galería de mis conocidos ilustres no puedo evitar traer a Don Juan Francisco de Enciso y Monzón (El Puerto de Santa María, 1657-1735). Fue hijo del Capitán Don Juan de Enciso y de Doña María Monzón, gente muy principal relacionada con las  galeras, la milicia, las Órdenes de Santiago y Calatrava y la clerecía.

Los Enciso tuvieron casa morada, de toda la vida, en la Plaza de la Iglesia, sin que yo pueda decir cuál era y, como personas de posibles, adquirieron arrimo y cañones propios en la "Capª. del Xpto. de la espiración" de la Prioral que no es otra que el antiguo sagrario de esa Iglesia, donde hoy recibe culto Nuestro Padre Jesús Nazareno.

Don Juan Francisco de Enciso y Monzón fue bachiller y, aunque ordenado de menores, disfrutó de numerosas capellanías que le servían sacerdotes amigos. Se reveló como grandísimo poeta castellano y, al final de sus días, determinó ordenarse de presbítero.

eneida_puertosantamariaTradujo, en octavas reales, los doce libros de la "Eneida" de Virgilio, que dedicó a la Católica Majestad de Don Carlos II y aparecieron impresos por Cristóbal de Requena, en Cádiz, en 1698.  Compuso un poema épico, en diez cantos, llamado "La Christiada" que vio la luz en las prensas gaditanas en 1694. Tradujo cinco libros de Tertuliano  y escribió tener compuestas unas "Rimas latinas y castellanas", a más del libro "De la conveniencia de las letras humanas y divinas". (En la imagen, portada de la Eneida de Virgilio).

Gongorino rezagado, puso doce octavas al frente de la "Questión médico-moral..." del doctor Cristóbal Boleda, vecino de El Puerto, impresa en Sevilla en 1710. Al año siguiente, divulgó la imprenta su epinicio a la victoria de Felipe V sobre sus enemigos los Imperiales y a las fiestas que se hicieron en El Gran Puerto de Santa María con tan fausto motivo. Fue autor de muchas otras obras dispersas, peregrinas y curiosas. 

"La Eneida de Enciso, es una traducción poética, basada en el estilo de Góngora, del que toma construcciones sintácticas, léxico, metáforas, e incluso versos enteros. Dicha obra pertenece a la corriente de traducciones en las que el autor trata de adaptar un estilo poético a una traducción, corriente que tenía en esta época una gran vigencia". "La gongorización de Virgilio: análisis de una traducción de la Eneida del siglo XVII" José Antonio Izquierdo. Universidad de Valladolid. Para leer el artículo completo, pulsar.

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Capilla del Nazareno o de los Enciso, antiguo sagrario de la Iglesia Mayor Prioral, situado en la nave del Evangelio. De planta cuadrada y cubierta con una bóveda gótica de crucería, contiene en su testero principal un retablo neobarroco realizado en el primer tercio del siglo XX que alberga las imágenes del Nazareno y San Juan, realizadas por el escultor sevillano Pedro Roldán (año 1675).

enciso_lapida_puertosantamariaPues lo que digo: yo lo conocí, en 1959, bien que mermado de carnes, enjutísimo e impasible, tocado con bonete, revestido con casulla, estola, manípulo y alba muy deteriorados y sin color preciso, aunque oscuro terroso y en olor de humedad.

Ocurrió que los dos cañones que estaban a los pies del altar antiguo del Cristo de la Expiración, hoy del Sagrado Corazón, se trasladaron a los pies del altar del Nazareno con sus respectivas lápidas. Al levantarlas, aparecieron varios caballeros Enciso.

Pero en un ataúd, forrado de tela, en bastante buen estado, compareció el gran Don Juan Francisco. Y tuve el gusto de conocerlo, aunque, si digo la verdad, ni me cruzó palabra.  (Textos: Luis Suárez Ávila).

"Esta capilla y entieros es del Capitan Jvan de Encisso Regidor y Fe Executor de esa civdad y de Dª M.B. de Medina MonÇon sv mvger y hijos y svcesores. Año de 1660.".

Imagen y texto de la lápida que se encuentra en el suelo de la Capilla del Nazareno,  al pie del altar principal, antiguo sagrario de la Iglesia Mayor Prioral, que alberga los restos mortales de la Familia Enciso, entre ellos los de D. Juan Francisco de Enciso y Monzón.

«Sólo diré, que yo he traducido la Eneida, mas como Poeta, que como interprete, no solo porque la he traducido en versos, pero porque quanto cabe en mis fuerzas, he procurado que la traduccion compita con el original: á esto me ha ayudado mucho el estudio de veinte años en ambas erudiciones, y especialmente en las artes de Eloquencia y Poesía, con la frequente leccion de los Poetas Griegos y Latinos.» Juan Francisco Enciso

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luiscolomaroldan_jerezA los pies de la sierra de San Cristóbal, al borde del antiguo estuario del Guadalete, donde los términos de Jerez y El Puerto de Santa María se confunden, se ofrecen a la vista del viajero las tierras de Sidueña. Estos hermosos parajes, escenario de nuestra historia desde hace casi treinta siglos, fueron “ganados” para la literatura por el Padre Coloma con la publicación de su obra Caín.

La primera edición de esta pequeña novela de juventud, vio la luz en 1873 y su acción se desenvuelve en distintos lugares de nuestro entorno cercano (Sidueña, El Puerto, Jerez) que sirven de marco a la historia de Miguel y Joaquina, campesinos que trabajan su huerta en Doña Banca, y de sus hijos Roque y Perico. Roque, de ideas republicanas, se unirá a la revuelta popular en Jerez y, junto a los amotinados, se enfrentará al ejército de cuyas tropas forma parte su hermano Perico, al que dará muerte. Su madre, Joaquina, será testigo directo del trágico desenlace. Como trasfondo histórico del relato, se adivinan los sucesos del “Motín de Quintas” de 1869. Y como uno de los escenarios principales de la acción, las tierras de Sidueña. Vamos a volver a visitarlas con el Padre Luis Coloma 140 años después, tomando como referencia los textos de la edición de la obra realizada por el profesor José López Romero.

2496ima119“A la caída de una hermosa tarde de mayo de 1869, caminaba por el arrecife que va de Jerez al Puerto de Santa María, un hombre ya entrado en años, que llevaba delante de si una burra”. Así da comienzo Caín, presentando a Miguel y a Joaquina, su mujer, que a lomos de la burra “Molinera”, recorren el “arrecife” (que sigue, aproximadamente el mismo trazado que la antigua carretera de El Puerto que hoy se conserva) en dirección a Doña Blanca. En su camino, tras encontrarse con Juan Pita, un hortelano que se dirige al mercado de Jerez a vender sus tomates, pasarán por el pequeño Puerto de las Cruces. (Dibujos de Apeles Mestres y Paciano Ross).

“Abismados Miguel y Joaquina en sus tristes pensamientos, pasaron en silencio los dos pilares que llaman Las Cruces, colocados a orillas del camino como dos centinelas que marcan la primera legua andada de Jerez al Puerto. Sale de allí una vereda que, obedeciendo a su propio instinto, tomo Molinera, y que trepa por un cerro, sin vegetación, cubierto de hierbas secas, que dejan asomar alguno que otro murallón negro, escueto y pelado, como asomarían por una sepultura excavada los huesos de un enorme esqueleto. Aquella es la tumba que el tiempo ha labrado al castillo de Sidueñas”.

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Las cruces, en la actualidad, en las inmediaciones del acceso a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir. (Foto García Lázaro).

En un lamentable estado de abandono y deterioro, aún pueden verse hoy día los pilares de Las Cruces, en las proximidades de la entrada a los Depósitos de la C.H.G. de la Sierra de San Cristóbal. Las Cruces, entre las que discurría el viejo arrecife, marcaban la separación de los términos municipales de Jerez y El Puerto y, al llegar a este punto, los viajeros procedentes de Jerez tenían a la vista el hermoso paisaje de las tierras de Sidueña con la Bahía de Cádiz como telón de fondo. En las cercanías de Las Cruces, el Castillo de Doña Blanca, no podía faltar tampoco en el relato del Padre Coloma, en cuya descripción se aprecia, en palabras del profesor Lopez Romero, un marcado “retoricismo”.

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Torre de Doña Blanca, que da nombre al yacimiento. (Foto Sam Hardy).

"En aquel sitio se levanto esta importante fortaleza armada de ocho torres que la fortificaban. Es opinión fundadísima que la reina de Castilla doña Blanca de Borbón, vino a llorar entre aquellos muros los desdenes del rey don Pedro, y allí, por orden de éste, el ballestero Juan Pérez de Rebolledo le dio un tósigo, por haberse negado a este crimen, con gran valor y nobleza, Iñigo Ortiz de Zúñiga, primitivo guardador de la regia prisionera. Hoy, gracias a una mano cuidadosa que supo incrustar como en un relicario lo que el tiempo y el abandono habían dejado de aquellos muros, que tanto han visto y tanto saben, queda del castillo de Sidueñas una de sus ocho torres, la de Doña Blanca, que se alza sobre el cerro que cubre sus ruinas, como una cruz sobre una sepultura, como una corona sobre la tumba de un héroe. Encaramada sobre un alto pedestal, no tiene una flor que la adorne, ni siquiera una guirnalda de hierba que la abrace y la sostenga. Severa como cuadra a la guardiana de una tumba, altiva como corresponde a la última morada de una reina, se ciñe su corona de almenas y muestra en su frente un escudo, en que, bajo una corona de marqués, campea el león de Castilla y se destacan las tres barras de Aragón”.

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El barrio fenicio del Yacimiento de Doña Blanca, con el poblado de colonización en segundo término y, al fondo, El Puerto y la Bahía de Cádiz. (Foto: García Lázaro).

Las descripciones que Coloma realiza en Caín sobre las ruinas que observa en el paraje del Castillo, son de gran interés para la arqueología y no pasaron desapercibidas en la revisión historiográfica que Diego Ruiz Mata realiza en su obra “El poblado Fenicio del castillo de Doña Blanca”, donde se ocupa de las referencias a las huellas de la muralla turdetana que pudo observar Coloma con algunos de sus restos todavía erguidos y a la vista. En relación a su alusión a la “…importante fortaleza, armada de ocho torres” que asigna a la época de Doña Blanca de Castilla, Ruiz Mata corrige así la interpretación de Coloma: “El castillo medieval, al que se refiere, no existió nunca, pero pudo advertir los restos de ocho torres pertenecientes a los siglos IV/III a.n.e. Las excavaciones de estos últimos años han exhumado restos de cuatro de ellas”. Estos vestigios serán visibles, al menos hasta 1923, cuando el presbítero jerezano Ventura F. López, en sus artículos del Diario del Guadalete sobre Tartessos, “también pudo ver erguidos restos de viviendas y de la muralla turdetana”.

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Granja de La Piedad. En su tiempo, colonia infantil para los veraneos, perteneciente al municipio de Cádiz. También era el centro de control de la traída de aguas a la capital. (Foto García Lázaro).

casademaquinas_puertosantamariaEn Caín, no faltan tampoco las descripciones de las huertas de tomates, melones y frutales que se cultivaban (y aún se cultivan) junto al arrecife, en el Valle de Sidueña, mencionándose, a modo de ejemplo el “cojumbral” de Juan Pita. Se hace referencia también a otros caminos y veredas de estos parajes como el que en cierta ocasión toma Juan Pita, quien se aparta del arrecife y “…por un atajo que llaman La Trocha retrocedió hacia Jerez donde pensaba vender su canasta de tomates”. Aún se conserva todavía La Trocha y esta misma vereda fue trágico escenario de no pocos fusilamientos en 1936. Junto a todo ello, el relato ofrece valiosas referencias a los manantiales de Sidueña, en las proximidades del Castillo de Doña Blanca.

lapiedad_02_puertosantamaria(En la imagen superior, lápida de 1887, indicando la Sala de Máquinas de las Aguas de La Piedad. Podemos ver la lápida en la imagen anterior, sobre el dintel de la puerta. En la imagen de la izquierda, monolito de acceso a la Granja de La Piedad. Fotos JMM).

"Rodean aquel cerro triste y pelado, a la manera que para disimular el horror de la muerte circundan un sepulcro de jardines, cuatro frondosas huertas: la Martela, la de los Nogales, la del Algarrobo y la del Alcaide. Nace en esta última, al abrigo de una porción de álamos blancos, un manantial que lleva el dulce nombre de La Piedad y que, pródigo y compasivo con su nombre, manda uno de sus caños a fertilizar las huertas, mientras el otro sigue el camino del Puerto de Santa María, se detiene ante una ermita arruinada, para acatar la majestad caída…”

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Los pozos de La Piedad. Al fondo, la Sierra de San Cristóbal. (Foto García Lázaro).

Algunos de estos manantiales, como los de La Piedad (de los que nos ocuparemos en próximas entradas) cuentan con una historia de siglos si bien, los registros de sus pozos de captación de agua y sus conducciones, sufren hoy día un lamentable abandono.

Volveremos a las tierras de Sidueña, a esos parajes en los que el profesor e investigador Miguel Angel Borrego sitúa la Shiduna árabe, aquella que, al decir del historiador Ahmad al-Razi (m. 955) fue “muy grande a maravilla” con un monte sobre ella “de muchas fuentes que dan muchas aguas”. Estos lugares que el Padre Luis Coloma quiso también dejar para siempre en las páginas de sus libros. (Textos: García Lázaro).

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diegoanguloiniguez_puertosantamariaDe los devotos y enamorados de esta Ciudad de El Gran Puerto de Santa María, debo traer hoy aquí a don Diego Angulo Iñiguez. ¿Quién no ha estudiado en su “Manual de Historia del Arte”, en dos tomos? Pues sencillamente el que no haya estudiado Historia del Arte, pero era texto obligatorio en Escuelas de Arquitectura, en Facultades de Bellas Artes, en Facultades de Filosofía, y en cualquier centro donde se cursara algo relativo a las artes.

Don Diego Angulo, Catedrático de Historia del Arte, Director que fue del Museo del Prado, Director de la Academia de la Historia, Académico de la de Bellas Artes de San Fernando, etc. etc., el especialista más notable de Murillo, en el verano en que yo cumplí quince años comenzó a hablarme de Vd. con la excusa de que yo ya era bachiller. El tratamiento, pese a mis múltiples requerimientos, no me lo apeó nunca. Así que todos los veranos, cuando venía a casa de mis padres, me usteaba, mientras yo, por mandato paterno, lo acompañaba a todos sitios. Así pude ver cosas que poca gente ha visto, mientras ayudaba a Don Diego a medir, a pesar, a reseñar, objetos artísticos, cuadros, esculturas, edificios, artesonados, etc., etc. para su Catálogo Histórico-Artístico de Andalucía que dejó muy terminado, pero sin acabar.

diegoangulo_manual_puertosantamariaCuando saqué mi carnet de conducir, me convertí en su chofer y seguí llevándolo a donde quiso, mientras yo me iba empapando de la riqueza artística de Andalucía. (En la imagen de la izquierda, tres ilustraciones del Manual de Historia del Arte" de D. Diego Angulo).

EL SEÑOR AL QUE NO LE GUSTABA EL POLLO.
Cuando murió mi padre, en 1977, Don Diego siguió frecuentando mi casa y proseguimos la misma labor. Pero es el caso que, mientras yo seguía siendo tratado de Vd., Don Diego Angulo se convirtió --y él nunca lo supo--, por un chiste que contaron a mis hijas en el colegio, en "el Sr. al que no le gusta el pollo". En cuanto aparecía por mi casa, mis hijas decían: “Papá, ahí está el Señor al que no le gusta el pollo” Y yo ya sabía que había comenzado el veraneo de Don Diego.

murillo_diegoangulo_sevillaA mis hijas le contaron este chiste y fue suficiente para que lo relacionaran: Se trataba de un banquete en que era preciso repartir un pollo guisado en pepitoria y el que lo repartía decidió adjudicar cada parte del animal a un comensal según su nombre: "Bengala, para ti las alas; Lechuga, para ti la pechuga; Cantueso, para ti el pescuezo; Paullata, para ti las patas; Angulo, para ti..." Y Angulo, viéndolas venir, dijo que no le gustaba el pollo. La verdad es que yo le reñía a mis hijas con la boquita cerrada aquella maldad para con el maestro, a quien seguía respetando y venerando. Don Diego me dedicó de su mano el "Murillo", "La arquitectura mudéjar sevillana", su "Manual" famoso e infinidad de separatas que conservo con verdadero cariño. (En la imagen superior, la portada del ejemplar de 'Murillo' y en la imagen inferior, la dedicatoria que realizó de dicho ejemplar al autor de este reportaje).

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"A D. Luis Suárez, deseándole muchos éxitos en sus empresas culturales en favor del Puerto de Santa María. Diego Angulo Íñiguez". Dedicatoria del "Murillo"

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Instalaciones del desaparecido Hotel Meliá Caballo Blanco, donde Don Diego Angulo pasaba una temporada todos los veranos.

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Lienzos de muralla almohadillada del yacimiento arqueológico de Doña Blanca

DOÑA BLANCA Y EL CABALLO BLANCO.
Particular interés tenía don Diego por cómo iban apareciendo materiales en el yacimiento de Doña Blanca y, en la ultima visita que hicimos, el Profesor Ruiz Mata estaba  excavando y salieron los impresionantes lienzos de muralla almohadillada, lo que le produjo una gran alegría. Pero al día siguiente, estando conmigo, Don Diego se puso a morir. Juan Luis Ortega Rosillo, [ya desaparecido] entonces Director del Hotel Caballo Blanco y yo mismo, tuvimos que llevar a Don Diego, desde El Puerto a la Clínica de la Cruz Roja de Sevilla, donde fue asistido por su amigo el Dr. Eloy Domínquez Rodiño. En sus últimos días, postrado en la cama, moribundo, me preguntaba, interesado, por la muralla de Doña Blanca y yo, exagerando y por darle alguna alegría le decía: "Don Diego, lo de Micenas y Tirinto, una porquería, al lado de la muralla de Doña Blanca". Y se reía y nos reíamos.

UN ENTIERRO COMO EL DE MURILLO.
Dejó dicho que su entierro y funeral fueran como los de Murillo. Y así lo organizamos, en la Santa Caridad de Sevilla, con el muñidor, el crucero, los faroleros, los doce pobres con hachones, la tumbilla con los porteadores, todos vestidos con hopas azules y tocados con sombreros negros y borlas de seda, a más de muchos curas y frailes, capilla de música y sochantres. Tal como Murillo. (Textos: Luis Suárez Ávila).

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Hermanos de la Santa Caridad a su paso por el empedrado que lleva a la Iglesia de San Jorge, llevando la tumbilla cubierta por el paño fúnebre de dicha Hermandad. Recibido de hermano de la Caridad poco antes de su muerte, fue enterrado con el rito de la Santa Hermandad del Venerable Mañara.

El ABC de Sevilla recogía la siguiente información sobre el entierro: «Al funeral acudieron sus discípulos, amigos y compañeros académicos, entre los que se encontraban Jesús Aguirre, duque de Alba; el teniende alcalde Manuel Fernández Floranes; el director del Museo del Prado, Alfonso Pérez Sánchez, y el presidente de la Academia de Bellas Artes, José Hernández Díaz, que acompañaron a la viuda, doña Pilar Romero Galé, hasta el panteón familiar del cementerio de San Fernando donde fue enterrado el primer especialista mundial en Murillo. Don Diego Angulo residía habitualmente en Madrid, desde donde se trasladó hasta El Puerto de Santa María --lugar de su veranero habitual-- el pasado verano en compañía de su esposa para pasar las vacaciones.  El 10 de agosto de 1986, el profesor fue trasladado a Sevilla, donde empeoró, falleció y fue enterrado el 9 de octubre del mismo año».

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munozcuenca__puertosantamariaRamón Vinagre, El Gordo Aguilar, Güelfo el del Teatro, Manolo Puerto, El Maestro Pinto, el Mamarrosca, El Gamba, El Maestro Dueñas, Paco Problema, Joselito Verde, Los Bolleros, El Tani Gómez, El Tarro, El Tapia, El Talega, El Natarlo, Macario y Nuchera:

¡Macario, enciende la luz
que me mareo, eo, eo!
-- -- --
¡Nuchera estafaó
dame los seis reales
que en Macario se está mejor!

El Lupo, El Peloti, El Betove, El Chicharito, El Raci. ¡Raci Club, Raci Club, Portuense! El Zepelín, Él Vitoria, La Exportación C.F.,  El Santo Tomás, El S. Javier, Ojito el  portero. ¡Juga al furbo a 22 pejetas! El Pedrusco, El Barquío, El Cabeza, El Colorao, El Nene, El Poniqui, El Mati, El Carlos, El Laine y el Chiquete. Los Luises, Los Estanislaos, Los Berchmans, Las Congregantas Hijas de Santa Margarita, Los Javieres, Los Javierines, La Acción Católica, Los Novicios.

Tres torditos vienen ahí,
la caldera está jirviendo
y la tordita sin vení.

El cura Bicicleta, El padre Torre, D. Antonio Cía, D. Manuel Salido, El padre Urmeneta, el padre Simonet, Antoñito el Sacristán.

¡Monaguillo toca las campanas
¡Padre cura, no me da la gana!
¡Padre cura mi marido,
Me quiere pisar el pie.
Déjalo que te lo pise
si te da bien de comé.

El ‘frente-uventudes’, La ‘Falage’, El Cabo Penita, El Partecrisma, El Comandante los Guardias. ¡Agua, agua! Y Dolores la estraperlista, “Dos cigarritos den ca Dolore”. La Venta de Pichiriqui. La calle Postigo la de las niñas. Y la calle de la Victoria de Idem, y Sevillita el barbero, el bizco, el barbero, La Barbería de Natera y el Bar Cádiz, El Pobre Pepe, Los Tres Reyes. Y Don Puyazo, Radio Juventud de Cádiz, La Valenciana Sanlúcar-Cádiz, El ferrobús, el tren de Rota.

Cuesta arriba
cuesta abajo
¡Que fatiga!
¡Que trabajo!
-- -- --
El campo de mi tío Andrao
entras por la puerta
y sales por el vallao.

elhabladeelpuerto __puertosantamaria

Y la carne de toro, la cola de carne ¡A gorda el vagón piñone! ¡Cuatro a la peseta curruco! El pan de arró, el carbón de coq, las papas al escándalo, los higos de Lepe, el arroz con gambas, las arcatufas, la jarampa, el ‘anguao’, la carná, el Pulpurruquero, El Cositagüena, el Güevo Gordo, El Cota,

¡El Cota, el Cota
tiene la picha rota!

El Cavete, el Tronqui, El Bobo, los vallaos, los higos coloraos ‘omá estoy atascao’. ‘Hoy he comido poleás’. El Tagarnina, El Morrito, El Tero, El Melo, Y Don Justino Castroverde, las señoritas Puente, D. Servando, D. Felipe Lamadrid, el practicante y los comedores de Auxilio Social y “Haga frío o calor la Venta El Corneta es la siempre la mejor” y sopa de fideíto con culata y ‘el pescado en sobreúsa’.

Y el juego de ‘serío sincerra, parió mi perra’ y ‘el salto a la pared’ y ‘el puazo’ y ‘el mocho y la biyarda’ y ‘nicle, nacle y colate’ y el juego de ‘Juanillo el mismo’ y ‘Mariquilla está mala’. Y me he tomado dos Oka y media botellita de rebujao y ‘niño, tómate un candié’ y ‘un ortavo de manteca con azientos’.

Y ni coca-colas, ni hamburguesas, ni whisky, ni pelotazos, ni chupitos, ni donuts, ni bolycaos, ni pizzas, ni sándwiches, ni mayonesas, ni cubatas, ni bimbos, ni comidas-basura, ni pubs, ni puñetas. Y mi generación, que sostiene a tanto joven que come y bebe estas cosas, es parte sustancial y dignísima de la Antropología Portuense por ser más austera, ingerir lo auténtico aunque fuera escaso y ser más responsable. Estos jóvenes de ahora, en una mayoría importante, no sabemos que serían bebiendo y comiendo esas porquerías que les hacen ser tan violentos, vocingleros, enguarradores  y maleducados. (Textos: Antonio Muñoz Cuenca).

cuaderno_munoz_puertosantamaria

willydelpozo_puertodesantamariaJosé Wilfredo del Pozo Alarcón --Willy del Pozo-- nació en Ayacucho (Perú) el 2 de abril de 1970. Es escritor y editor que firma sus obras, además, con los seudónimos de Karl Oharak y Abril Alonso. Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Cádiz es autor de libros de relatos y diversos poemarios: “Hablando al amor” (El Puerto de Santa María, 1992), “El retorno del poeta” (Cádiz, 1997), “Pinceladas líricas" (El Puerto de Santa María, 1998) –con la participación pictórica del artista italiano Francesco Policastro–, “La revelación de la palabra”, (Lima, 1999) –con la participación del fotógrafo extremeño José Luis Medina– y el libro de relatos eróticos “Trilogías” (relatos al desnudo) (Cádiz, 1996).

Funda en 1993 El Puerto, junto a los escritores porteños Jonathan B.C. Crazy y Andrés Hernández, la Asociación Cultural “Altazor” de la cual fue Presidente hasta mayo de 1997 y director de la revista literaria del mismo nombre hasta setiembre de 1995. En ella participan autores tales como el dramaturgo Juan García Larrondo, con nótula núm. 82 en Gente del Puerto y poetas como Julio Rivera Cross o Andrés Hernández.  En mayo de 1997 regresa a sus territorios natales, donde se integra de pleno al mundo intelectual huamanguino.

ediciones_altazorEn diciembre de 1998 retorna a España y crea la revista cultural “Gimnasio de musas” 0 “El colibrí lírico” o “El acné de Narciso” o “La inocente hecatombe”, que sirve como un enlace de comunicación entre El Puerto de Santa María y Ayacucho. Fue Presidente de la Asociación de Escritores de Ayacucho (AEDA) (2000-2002) y director de la revista Tikanka, y portavoz de dicha institución. Es director de Ediciones Altazor con sede en Lima (Perú) donde promociona a autores peruanos. El pasado mes de agosto presentó en Perú varios libros de cuentos para niños, bajo uno de sus seudónimos “Abril Alonso”

GIARDINO

Sentí que el amor era
como un jardín en primavera
sucumbí a la tentación
de podar sus flores
de abrir sus pétalos al sol
y en un momento indeciso
vendí mi cuerpo
a una rosa que no era mía.

(De Pinceladas líricas)

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María Merello Álvarez-Campana nació hace 85 años en la calle Luna40,  el 26 de julio de 1924, casa en la que viviría hasta los 26 años. Fueron 14 hermanos y entre el mayor y ella, que era la mas pequeña, existía más de una generación de diferencia, con lo que, curiosamente tiene sobrinos de más de 70 años. Por cierto que el desaparecido periodista Agustín Merello (nótula núm. 262) era su sobrino favorito y a su hermano Faly (nótula núm. 306), lo recuerda también con afecto pues ella fue su confidente.

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La familia Merello Álvarez-Campana, en 1930. De pie, Carmen, Pepa María, Agustín, Rafael, José Ignacio, Jesús e Isabel Merello  - con el tiempo, Vda. de Terry- con abanico. Sentados: Luis Merello, la madre Mari Pepa Álvarez Campana Rivera; los tres vestidos de marineros: Francisco, Estanislao y Serafín, Mila, nuestra protagonista, la mas pequeña María y el padre, Jesús Merello Gómez.

Vivían junto al Teatro Principal por lo que padecían las colas e incluso, los niños, a hurtadillas veían algunos espectáculos, sorteando la prohibición de los mayores, desde una ventana que, en la azotea, daba al Teatro.  Estudió interna en un buen colegio en Sevilla, como premio a su actitud con los estudios: el Colegio del Sagrado Corazón de Jesús del Valle. Allí, curiosamente, se da otra paradoja, pues conoce -de verdad- a su hermana la segunda, monja de aquella congregación, con la que se llevaba algo más de 20 años de diferencia. Lejos de tener facilidades, la monja apretaba a María para que, sin tener privilegios, destacase. Eran muy estrictos. «--Allí trataron de educarme; no se si lo consiguieron. Creo que sí», afirma con una sonrisa que casi siempre permanece en su cara.

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El Teatro Principal y, a continuación, la casa donde nació y vivió María Merello, hoy destruida y sede de un banco.

JUGANDO A FINALES DE LOS AÑOS VEINTE.
De pequeña jugaba a todo, con la particularidad de que la estricta educación de la época impedía que niños y niñas jugaran juntos. Si alguna vez jugaban juntos en el jardín de la casa de la calle Luna,  (aquel jardín donde el sobrino de María, Faly Merello plantó una perra chica, a ver si crecía dinero y para sorpresa suya, con el tiempo se instaló allí un banco: El Banesto)  la voz de la madre organizaba a los niños con los niños y las niñas con las niñas, aunque sus hermanos inmediatamente anteriores eran varones. Bailar el trompo con la guita, montar en bicicleta, juegos de bolindres de barro, jugar con zancos hechos de madera, ...

ignaciovaldessancho_puertosantamariaMaría se casa en 1950 con Ignacio Valdés Sancho, hermano de Joaquín, fundador y director de la Revista 'Diez Minutos'. Aunque nacido en Sevilla, su familia materna y su propia madre era de El Puerto, emparentado con el bodeguero Hipólito Sancho García, padre del historiador Hipólito Sancho de Sopranis. Vivieron, a partir de entonces, en la planta baja de una casa de la calle Pagador, 16., donde tendrían de vecino a alguien que, con el tiempo, alcanzaría justa fama de escritor. Tuvieron siete hijos: Francisco de Paula (+), María, Berta (+), Ignacio (Director de Arte de Diario de Cádiz), Fernando, Berta y Jesús.  (En la imagen Ignacio Valdés Sancho).

EDUARDO MENDICUTTI
En aquella casa vivían en la planta baja y en el primero tuvieron a un vecino que hoy es un prestigioso escritor y columnista: Eduardo Mendicutti, con nótula propia en Gente del Puerto núm. 065; a su padre lo habían destinado a El Puerto como químico de la Fábrica de Botellas. Ya iniciada la década de los cincuenta del siglo pasado, María entretenía a sus hijos mayores: Francisco y María, a sus sobrinos Ignacio y Carlos Merello del Cuvillo y a Eduardo Medicutti con cuentos, rimas y juegos. Eduardo pedía permiso y bajaba a escuchar las narraciones de “Tía María” como la llamaba.

eduardo_mendicutti_puertosantamaria¿Acaso fue ese el origen literario del escritor? Veamos que dice propio Mendicutti: «Siempre cuento que mis precoces, bochornosos y --en su momento-- celebradísimos inicios literarios tuvieron que ver con Rafael Alberti, aunque es verdad que de un modo tan indirecto que a lo mejor más de uno piensa que eso es coger el rábano por las hojas.  El caso es que, cuando yo tenía 6 o 7 años y vivía en El Puerto, una vecina nuestra, María Merello, prima hermana de Alberti, nos contaba a sus hijos y a mí y mis hermanos, sobro todo en las tardes de lluvia, unos cuentos fascinantes que no he vuelto a leer o a oír en ninguna parte: al cabo de muchos años, María Merello me reveló que eran cuentos que ella había oído en su casa y que seguramente acabarán perdiéndose porque nadie los ha escrito nunca. Bueno, yo una vez escribí uno. Quiero decir que, un buen día, arranqué unas páginas de un cuaderno escolar, las doblé por la mitad y las cosí por el canto con un hilo, para fabricar un libro, y allí escribí una historia cuyo encanto al parecer no conseguí estropear del todo con mi, por lo demás, comprensible torpeza. Cuando los mayores de la casa leyeron el cuentecito cayeron todos en trance: «--Este niño va a ser un Pemá», repetían una y otra vez, arrebatados de admiración. Pero María Merello, en un momento en el que estábamos los dos a solas, con una sonrisa entre cómplice y pícara, me dijo: «--Al principio, todos los escritores se inspiran en otros, ¿verdad?». Porque ella sabía que aquel cuentecito estaba calcado de uno de los que ella nos contaba, pero no me delató. De haberlo hecho, y por culpa de la vergüenza, seguro que yo no habría vuelto a escribir jamás una sola palabra. No lo hizo, María Merello no le contó la verdad a nadie, y  eso me ayudó, como ninguna otra cosa en la vida, entonces y en el discurrir del tiempo, a descubrir el encanto, el desafío, el dolor, la alegría y el compromiso de la escritura. Solo puedo decir que siempre que se me ocurre preguntarme por qué demonios escribo, recuerdo aquellas tardes lluviosas de El Puerto, la voz levemente afónica y el acento delicado de María Merello, aquellos cuentos fascinantes que nos contaba, y hay en todo eso un eco misterioso y seductor de los versos de Alberti, un parentesco raro y enigmático que me permite evocar el feliz descubrimiento de la escritura y llena de sentido y necesidad el sinuoso empeño de escribir».

vespa_1955_puertosantamariaUNA MUJER EN VESPA.
En los cincuenta del siglo pasado, María también era popular porque era la primera mujer que viajaba en una moto Vespa, expresamente traída de Italia, de color verde claro. A finales de la década, en 1959 se van a vivir a Cádiz, ya que la profesión de marino mercante de su esposo lo requería, por su vinculación con CAMPSA, donde fue una persona muy querida. A su jubilación vuelven a El Puerto, a Las Viñas, a la calle Lagar, y con la desaparición de Ignacio Valdés, en abril de 2002,  cambia de nuevo de casa a su vivienda actual en la Costa Noroeste de El Puerto, donde recibe visitas de sobrinos y sobrinos nietos, además de las de sus hijos.

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En la imagen celebración de las Bodas de Oro de María Merello e Ignacio Valdés, celebradas en el año 2000. La fotografía está tomada en las escaleras del altar mayor de la Iglesia Mayor Prioral. Fila superior, de izquierda a derecha: Fernández, Raul, María, Jesús e Ignacio Valdés Merello; nuestra protagonista María Merello Álvarez Campana y su esposo Ignacio Valdés Sancho; Berta Valdés Merello, Maite Delgado Roig. El grupo de chicas jóvenes está compuesto por Berta Castro Valdés, Marta Valdés Delgado, Pía Muñoz Valdés, Lucía Valdés Delgado, Ana Muñoz Valdés y María Valdés Delgado. Volvemos a la izquierda de la imagen y, con el traje estampado, Ana María Osborne Gordon; en el primer escalón, de izquierda a derecha, Pepa Martín Salvador, José Muñoz Marrero, Margarita Parra Reguera,  y les siguen los niños Blanca e Ignacio Valdés Parra, Ana María Valdés Osborne, Teresa Valdés Delgado, Fernando Castro Abellan, y en el suelo Ricardo Castro Valdés y Fernando Valdés Osborne.

mariamerello_ac_manos_puertosantamariaCUENTOS, POESÍAS Y JUEGOS.
Como ya hemos señalado, María siempre destacó por su capacidad narrativa y de escenificación de cuentos y tradiciones populares y juegos de otra época. Y aún hoy sigue, con una memoria envidiable, cautivando a sus nietos y sobrinos nietos que se acercan a saludarla e incluso al autor de esta nótula, al que ha hecho una impagable representación de como dar vida a un ratón confeccionado con un pañuelo y un imperdible, como podemos ver en la fotografía adjunta. Practica la papiroflexia y, en general tiene habilidad para construir cosas con las manos. Independientemente de que Gente del Puerto tiene previsto recoger de su boca cuentos y poesías, hemos querido traer a esta página un par de poesías donde números y rimas, van de la mano. (En la imagen inferior, jugando a la 'gallinita ciega').

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Cuanto descansan...
Una hora duerme el gallo,
dos el caballo,
tres el santo,
cuatro el que no es tanto,
cinco el peregrino,
seis el teatino,
(clérigo regular de San Cayetano)
siete el estudiante,
ocho el caminante,
nueve el caballero,
diez el majadero,
once el muchacho y
doce el borracho.

Al carnero quieto.
Si bien María nos lo relata como poesía, en algunas partes se jugaban como una variante del “Salto del Múa”.

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Una es la rueda de la fortuna,
Tu y yo somos dos,
dos gorriones y un cipres, tres,
tres cuchillos y un planto, cuatro,
cuatro curas descalzos y un San Francisco, cinco,
cinco príncipes y un rey, seis,
seis sotanas y un bonete, siete,
siete carneros y uno mocho, ocho,
ocho borrachos y uno que no bebe, nueve,
nueve cántaros y  uno de miel, diez,
diez cántaros y uno de bronce, once,
once batatas y una berenjena, la docena.


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joseluisalonsodesantos_puertodesantamariaEl dramaturgo y director de escena José Luis Alonso de Santos nace en Valladolid en 1942, reside en Madrid desde 1959 y tiene su segunda residencia en El Puerto --donda pasa largas temporadas escribiendo, reflexionando, dirigiendo o descansando-- desde 1987, regalándole en la actualidad a su retina la luz y el color de nuestra Ciudad, desde la Costa Oeste.
Su implicación más fuerte con El Puerto viene desde hace cerca de 20 años, cuando asiste a un congreso teórico sobre Teatro que, organizado por el Ayuntamiento y la Universidad de Cádiz, se celebró en el Auditorio Muncipal del antiguo Convento de las Capuchinas. Allí conoce al entonces concejal de cultura, Juan Góméz y con él y su equipo técnico -entre los que cita a Javier Maldonado y Antonio Ahucha entre otros- surgió el Festival de Teatro de Comedias 'Pedro Muñoz Seca', que este año va por su XVIII edición. (Ilustración: En la presentación del libreto de 'La Cena de los Generales' de la que es autor, en el Teatro Muñoz Seca el pasado 2008, organizado por Diario de Cádiz y el Ayuntamiento. Foto: JMM).

fteatrocomedias09_puertosantamariaAlonso de Santos puso sus conocimientos y contactos, Juan Gómez su capacidad de buen gestor cultural, que aun conserva entre la ciudadanía, y el equipo técnico de cultura la puesta en marcha y el día a día para hacer que éste sea uno de los mejores festivales, ya consolidados, del panorama de comedias español. Para Alonso "en El Puerto no existía el Teatro hasta la llegada de Juan Gómez a la concejalía de Cultura". En la actualidad, José Luis Alonso dirige, además,  la Compañía de Comedias de El Puerto, producida por Olvido Teatro, quienes recientemente han representado 'Anacleto se divorcia' en Tomares (Sevilla) y en la actualidad está dirigiendo una comedia de Arniches para la misma compañía, que tienen previsto estrenar en el  Teatro Municipal 'Pedro Muñoz Seca', el próximo mes de octubre. Para Alonso, esta compañía se sitúa entre las mejores del panorama de comedias español. José Luis pertenece al Cuerpo de Académicos de la de Bellas Artes 'Santa Cecilia' de nuestra Ciudad. (En la ilustración, el cartel de la XVIII edición del Festival de  Teatro de Comedias  de El Puerto de Santa María, correspondiente a este año 2009, el año de su mayoría de edad).

Alonso es Licenciado en Ciencias de la Información, rama Imagen y en Psicología, cursando estudios teatrales en el Teatro Estudio de Madrid. En 1964 se inició en los grupos de teatro independiente: el TEM, Tábano, TEI y Teatro Libre, en los que trabajó como actor, director y dramaturgo, entre los años 1971 y 1981. Ha sido director de la Real Escuela Superior de Arte Darmático de Madrid, así como Catedrático de Escritura Dramática, en la Real Escuela Superior de Arte Dramático de Madrid. Además en los últimos años ha sido director de la Compañía Nacional de Teatro Clásico. Ya está retirado de la enseñanza, y afirma que tampoco acepta cargos.

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"La Cena de los Generales" representada el pasado año en el 'Teatro Muñoz Seca', con Sancho Gracia en el papel protagonista.

alonsodesantos_2_puertosantamariaAUTOR DE ÉXITO.
Es autor de unas treinta obras, estrenadas con gran éxito de crítica y público, entre las que destacan: “Bajarse al moro”, “La estanquera de Vallecas” y “Salvajes” (las tres llevadas al cine), “¡Viva el duque, nuestro dueño!”, “El álbum familiar”, “Pares y Nines”, “Fuera de quicio”, “Trampa para pájaros”, “Dígaselo con valium”, “La sombra del Tenorio”, “Yonquis y yanquis”, “Un hombre de suerte”, “Cuadros de humor y amor al fresco” "La Cena de los Generales", ... Así mismo ha realizado la versión de medio centenar de obras de autores como Plauto, Moreto, Aristófanes, Molière, Shakespeare o Calderón, y ha escrito guiones de cine, series de televisión, narrativa infantil y novelas, y las versiones libres para teatro de las novelas: “El Buscón”, de Quevedo, y “Yo, Claudio” de Robert Graves.

trampaparapajarosEn 'Trampa para pájaros' (1990), después de sus incursiones en la comedia humorística, coloca de nuevo ante el espectador la conflictiva realidad presente, esta vez en el debate político entre la intolerancia, último reducto de un sistema periclitado que representa Mauro, el ex policía franquista, y la libertad, personificada en su hermano Abel. Mauro era un pájaro en una trampa, ya no puede salir. Signos cainitas se perciben en la fraternal oposición y hasta en los nombres propios. La dialéctica soñador-activo que presentan los hermanos en su construcción como personajes evoca la planteada en la dramaturgia bueriana, de la que Alonso de Santos se reconoce deudor. Además de 'Trampa para pájaros' que ha dirigido este año, 18 después de su estreno, tiene de gira 'La cena de los generales'. Dos obras que nos retrotraen al franquismo.  Pero como afirma Alosno de Santos: "--A mí, el franquismo como tema no me interesa. Es un contexto para tratar de otros asuntos. En Trampa... planteo el gran tema sobre el que gira la tragedia y nuestro teatro del Siglo de Oro, el de la batalla que mantenemos los humanos entre la cordura y la insensatez. El de la responsabilidad de nuestros actos.  Nada queda atrás. Los fantasmas del pasado nos persiguen. Hasta heredamos las enfermedades de los padres. Crecemos entrando y saliendo de nuestros orígenes. El eterno 'álbum familiar', título de otra de mis obras más conocidas"

joselalonsodesantosOBRAS PUBLICADAS.
Sus obras han sido publicadas tanto en España como en el extranjero. Se han publicado también ediciones críticas de Bajarse al moro (Madrid, Ed. Cátedra, 1988), El álbum familiar (Madrid, Ed. Espasa Calpe, 1992), La sombra del Tenorio y La estanquera de Vallecas (Madrid, Ed. Castalia, 1995), ¡Viva el duque, nuestro dueño! (Madrid, Ed. Castalia Didáctica, 2000), Yonquis y yanquis y Salvajes (Madrid, Ed. Castalia, 2001), Cuadros de humor y amor al fresco, (Madrid, Ed. Cátedra, 2006). En el ámbito teórico ha escrito ensayos y artículos de investigación teatral en la revista Primer Acto, de la que es redactor, y en la prensa general.

laescrituradramatica_puertosantamariaAsimismo, es autor, junto con Fermín Cabal del libro de ensayo El teatro español de los 80. También de un importante tratado sobre el texto dramático, La escritura dramática (Madrid. Ed. Castalia, 1998).  En casi quinientas páginas, el autor vierte su experiencia de años de reflexión y magisterio y elabora un texto que es un conjunto de lecciones, una serie de reflexiones sobre el fenómeno de la creación dramática tal como él la practica. Las vivencias interiores del autor, constituidas por sus impulsos, deseos, preocupaciones, son para él el resorte que activa el acto creativo, y por ello el resultado nunca está libre de intencionalidad: "No sólo hacemos arte, sino que opinamos con nuestro arte". Toda la obra estará impregnada de la memoria, la fantasía, las emociones y los sentimientos del artista, quien proyectará, inevitablemente, su mensaje. Su último libro teórico Manual de teoría y práctica teatral (Madrid. Ed. Castalia, 2007).

alonsodesantos_caricaturaDIRECTOR DE ESCENA.
Ha dirigido más de una treintena de obras teatrales de autores como B. Brecht, Aristófanes, Synge, Pío Baroja, Valle Inclán, Plauto, Shakespeare, Arniches. Calderón, Lope de Vega..., así como varios de sus propios textos. Sus últimos trabajos como director escénico han sido “La dama duende” , de Calderón, y “Peribáñez y el comendador de Ocaña” , de Lope de Vega (para la Compañía Nacional de Teatro Clásico), y “El gran teatro del mundo” , de Calderón. En 2007 dirigió la reposición de su obra 'Bajarse al Moro'. Y como se ha indicado, la versión de "Anacleto se Divorcia" con la Compañía de Comedias de El Puerto 'Olvido Teatro', así como 'La Sombra del Tenorio', escrita y dirigida por el propio Alonso, con la actuación de Chelique Miranda.

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Alonso de Santos dirigiendo los ensayos de 'Anacleto se Divorcia' en el Muñoz Seca. De izquierda a derecha, de pie: Quique Miranda, Jesús Torres, Esther Pumar, Paco Crespo y José Luis Alonso; de espaldas, Manolo Morillo, Manolo Barba, Chelique Miranda, y Lola Teja.

ANACLETO SE DIVORCIA.
Es una comedia de ambiente andaluz, en el que el matrimonio formado por Anacleto y Baldomera, de caracteres opuestos, discuten frecuentemente por sus desavenencias hasta justo el día en que el marido decide cortar de raíz el problema y divorciarse. Al separarse, él queda abandonado, desaliñado y sucio, no encontrando en este novedoso estado civil, la felicidad que deseaba obtener. En el centro de la trama, un problema afilado en esta adaptación realizada por Alonso de Santos, algo que hunde sus raíces en la aparición misma del ser humano, el te quiero - no te quiero; ni contigo - ni sin ti. Destaca el desarrollo dramático de las relaciones de dos generaciones distintas, un retrato poco usual sobre las tablas, donde el amor juvenil copa la mayoría de puestas en escena. La obra invita al espectador al paso de la euforia de la recién adquirida liberación de las cadenas del matrimonio, al golpe que propina la dura realidad de la soledad y el “no sabemos que tenemos hasta que lo perdemos”. Un camino, el de la separación, que empuja a Anacleto hacia la locura pasajera.

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Con el crítico de teatro de Diario de Cádiz-Grupo Joly y actor, Manolo Morillo.

Alonso de Santos ha renovado la obra de Muñoz Seca suprimiendo el ya caduco debate sobre la ley del divorcio, para ahondar en el daño que producen las separaciones amorosas, un tema eterno y recurrente.  De fondo, las diferencias sociales y el clasismo de la época, haciendo un guiño -en la relación paralela de los personajes más jóvenes- a la ya clásica historia de amor protagonizada por Romeo y Julieta. En definitiva, sobredosis de humor y de amor en esta visión del clásico de Muñoz Seca.

premionacionaldeteatroHONORES Y DISTINCIONES.
Ha sido galardonado, entre otros, con los premios teatrales: Premio Nacional de Teatro, Tirso de Molina, Mayte, Rojas Zorrilla, Aguilar, Baco de Andalucía, Ciudad de Valladolid, Medalla de Oro de Teatro de Valladolid, Asociación Espectadores de Alicante, Ciudad de Cazorla, Muestra de Autores Contemporáneos de Alicante, Premio Max, etc... (En la ilustración, placa de reconocimiento del Premio Nacional de Teatro).

"El teatro, en esa investigación sobre lo que nos rodea, es el laboratorio más inmediato, que permite una comunicación más directa. De todos los medios artísticos es el más inmediato." José Luis Alonso de Santos.

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Adriano IV no es un vapor, es un porteño oriundo que navega en aguas del río Manzanares en invierno y en la calle Larga de El Puerto en periodos vacacionales. Adriano García-Loygorri y Ruiz  es hijo de Adriano García-Loygorri Murrieta y de la benefactora porteña Tula Ruiz Golluri, aunque nacido en Madrid el 30 de octubre de 1934, se siente muy vinculado a El Puerto, su  segunda residencia. Desde pequeño viene regresando a su casa de la calle Larga y antes, al domicilio de su madre en la Quinta de los Ruiz. Dicho edificio fue adquirido por el bisabuelo de  Adriano, el potentado Joaquín Ruiz quien, procedente de Cuba huyendo de una epidemia de peste, se estableció en nuestra Ciudad, adquiriendo la que se conoce como la Quinta de los Ruiz, luego de los Terry y hoy actual Hotel de cinco estrellas, Duques de Medinaceli.

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Quinta de los Ruiz. Se puede observar los descampados de los alrededores. (Acuarela propiedad de AGLR).

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Bodega de la Quinta de los Ruiz. (Acuarela propiedad de AGLR).

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La Quinta de los Ruiz, en la actualidad reconvertida en Hotel de cinco estrellas, vista desde los jardines del Paseo de la Victoria. Se puede observar el añadido de un piso sobre la antigua azotea.

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La Quinta de los Ruiz. Tapia y garita de los jardines históricos catalogados.

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Foto familiar realizada en las primeras décadas del pasado siglo en los jardines de la Casa-Quinta de la Familia Ruiz López (actual Hotel Duques de Medinaceli). De pie, de izquierda a derecha, Tula Ruiz Golluri (madre de nuestro protagonista), María Ruiz Golluri, Joaquín Ruiz López, Joaquín Ruiz Golluri y Ana Ruiz Golluri. Sentados, de izquierda a derecha: María Jesús Ruiz Golluri, Emilia Morante Seytre, María Febrés Morante y Eduardo Ruiz Golluri. (Foto e identificación de Antonio Gutiérrez Ruiz, de su trabajo inédito 'La Quinta de los Ruiz').

juangavalaylaborde_puertosantamariaEl padre de nuestro protagonista era Ingeniero de Minas, compañero de promoción y amigo de Juan Gavala y Laborde , casado con Ana Ruiz Golluri. Aquí en El Puerto se conocieron su padre y Tula, su madre, y aquí se enamoraron, casándose en la capilla de la Virgen de los Milagros el 12 de diciembre de 1932. Firmaron como testigos entre otros, el propio Juan Gavala y el Duque de Vistahermosa. Castroverde y Sánchez Pérez, realizaron numerosas placas  de la ceremonia. (En la ilustración, detalle del cuadro de Juan Gavala, existente en el Instituto Geológico y Minero de España).
Establecieron su residencia en Madrid, en una casa-palacio propiedad de los García Loygorri en la calle Amor de Dios, uno de los edificios que conforman la manzana donde hoy se encuentra la Academia de la Historia,. Allí vivieron con su hermano Narciso, soltero y tres hermanas solteras de Adriano padre. Como el casado casa quiere, se trasladaron a una nueva residencia, en la calle Juan de Mena, cerca del Parque del Retiro donde nació nuestro protagonista, en 1934 y su hermana, en plena efervescencia de la preguerra incivil.

munozseca2_puertosantamariaVICISITUDES EN LA GUERRA INCIVIL.
A Adriano no le gusta recordar aquellos episodios, precisamente porque es huérfano a resultas del conflicto civil. Prefiere dejar que los muertos entierren a sus muertos. Recordar es volver a revivir sufrimientos que no hacen sino ahondar en heridas casi cicatrizadas. De ambos bandos. Su padre fue detenido el 18 de julio, junto a su tío Narciso y fusilados en Paracuellos del Jarama a las pocas fechas, con 50 años, por los milicianos. Su tío Narciso estuvo, precisamente, con Pedro Muñoz Seca, (imagen de la izquierda) en los últimos trances. Otro porteño, el que fuera ministro de Gobernación entre 1941-1942, Valentín Galarza Morante, consiguió salvarse. Su propia madre, Tula, detenida igualmente con su hija de pecho, fue salvada de la cárcel por que el Embajador de Cuba aduciendo su nacionalidad –oriunda- cubana, de su abuelo. De Madrid viajaron a Valencia, de allí en barco a Marsella, luego en tren a San Sebastián y en un tren de tercera a El Puerto, alojándose en la Quinta de los Ruiz. Hablamos del año 1937.

tula_ruiz_golluri_puertosantamariaAdriano recuerda que su madre, con la guerra ganada por el bando rebelde, recibió una llamada de la policía para que confirmara que el acusador de su padre era un conocido zapatero del barrio. Ella les explicó a sus hijos, en un ejercicio de generosidad y para nada revanchista que “--Ni estoy segura, aunque existen ciertas pruebas, ni voy  a ser responsable del ajusticiamiento de nadie. Bastante tendrá con su conciencia y con lo que ha hecho”. Adriano, sigue recordando, que “hay que olvidar y ser generoso. Aunque cada uno tenga sus ideas y sus opiniones. No tiene sentido. Aquello no fue nada bueno”. (En la imagen, una joven Tula Ruiz Golluri, fotografiada por Raymundo en 1918. Foto Colección AGLR).

DOÑA TULA ‘EMBAJADORA’ EN MADRID.
Cualquier porteño con problemas económicos y que necesitara asistencia médica cualificada, sabía que tenía en Doña Tula una aliada para sus cuitas. En su casa de Madrid recibió a muchos ciudadanos para que le buscara el médico, lo acompañara a la consulta, le consiguiera la cama de hospital, el alojamiento, e incluso alguna ayuda económica –poca, dado que no disfrutaba de un patrimonio holgado-. Y eso es algo que en El Puerto no se olvida. Precisamente la corporación presidida por Fernando T. de Terry acordó rotular una plaza con su nombre en la Barriada Luis Caballero.

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Plaza Tula Ruiz Golluri, en el centro de la Barriada Luis Caballero. (Nomenclator 2008).

ADRIANO Y EL PUERTO.

ruizgolluri_psmAdriano está unido a El Puerto por muchas razones, familiares y personales, y el único inconveniente que señala es que está a 654 kilómetros de Madrid. Casado con Carmen Verastegui Villafiero, con quien ha tenido dos hijos, y de momento tres nietos, está emparentado con tres alcaldes de El Puerto:  su abuelo Joaquín Ruiz y López, en 1904 y 1907; su tío Eduardo Ruiz Golluri, en 1930 y José de la Cuesta Aldaz, en 1903 y 1930. La hija de éste, Pepa de la Cuesta, casó con el hermano mayor de su madre, Joaquín Ruiz Golluri. El hijo de ambos, Joaquín Ruiz de la Cuesta –primo de nuestro protagonista—reside en Barcelona con algo más de 80 años y una mente muy lúcida, con quien gestionamos ponernos en contacto. (En la fotografía, Eduardo Ruiz Golluri, tío de Adriano).

josedelacuesta_psmAlgún día contaremos en estas páginas las alambicadas circunstancias que propiciaron la súbita ruina del que fuera alcalde José de la Cuesta. Los cuatro Adrianos de la familia, su padre, el mismo, su hijo y su nieto, han estudiado en los Jesuitas o lo va a hacer, como es el caso de su nieto. (José de la Cuesta Aldaz, tío abuelo de nuestro protagonista).

Adriano ha sido concejal (1995-1999) y teniente de alcalde (1999-2003) en el Ayuntamiento de Madrid, con responsabilidades en Medio Ambiente. Estuvo en nuestra Ciudad, como no podía ser de otra manera, cuando el Ayuntamiento inició las dedicatorias de la Feria de Primavera a diferentes ciudades y comunidades autónomas. En este caso, Madrid, en 1998. Quienes le conocen dicen que es, como su madre, un hombre fundamentalmente bueno.

adrianogarcialoygorri_cuadro_puertosantamariaDISCURRIR PROFESIONAL Y ACADÉMICO.
Tiene tratamiento de Excmo. Sr. Es Doctor Ingeniero de Minas por la Universidad Politécnica de Madrid. Catedrático de Geología General, Geología Estructural y Cartografía Geológica en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Minas de de la Universidad Politécnica de Madrid. Sus principales trabajos y estudios han versado sobre temas geológicos, en particular sobre la geología de los yacimientos españoles de carbón, así como otras relativas a temas más generales de los recursos minerales y del medio ambiente urbano. En la actualidad es Académico de Número en las Reales Academias de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, en la que tomaría posesión en octubre de 1990 y desde 2008 es su Secretario General y también en la Real de Ingeniería desde 1995. Prestó sus servicios profesionales en la Empresa Nacional Adaro de Investigaciones Mineras, llegando a ser Vocal del Consejo de Administración y de su Comisión Permanente. Ha sido Director del Instituto Geológico y Minero de España (1978-1980) y Vicepresidente de su Consejo General y Presidente de su Comisión Permanente; Director General de Minas e Industrias de la Construcción (1980-1982) además de Consejero Nacional de Educación. Ha pertenecido a los Consejos de Administración de diversas entidades y empresas ligadas a la minería y a la energía. Desde 2003 es presidente del Consejo Social de la Universidad Politécnica de Madrid; y en el año que corre, ejerce también la presidencia de la conferencia de Consejos Sociales  de las Universidades Públicas en Madrid, siendo asimismo en estos momentos Director de la Fundación para el Conocimiento Madridmasd. En el ámbito internacional ha sido vocal del Comité Consultivo de la Comunidad Europea del Carbón y el Acero y de la Comisión de Investigación del Carbón en la Unión Europea; Presidente del X Congreso Internacional de Estratigrafía y Geología del Carbonífero y miembro del Comité de Honor del XI Congreso, y representante de España en la Comisión Permanente Internacional de los Congresos de Estratigrafía y Geología del Carbonífero. Ha sido Director Técnico Adjunto de Unidad Eléctrica, Vocal del Comité Mixto de la Asociación Gestora para la Investigación y Desarrollo tecnológico del Carbón (OCICARBON). (En la imagen, Adriano en un cuadro existente en el Instituto Geológico y Minero de España, del que fue su director y presidente. El cuadro es de principio de los ochenta del siglo pasado).

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Esperanza Aguirre presidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid, junto al rector de la Universidad Politécnica de Madrid, Javier Uceda (en el centro), y el presidente de la Conferencia de Consejos Sociales de la CAM, Adriano García-Loygorri (izquierda). Foto: UPM.

Sus trabajos han versado sobre temas geológicos y, en particular, sobre la geología y estratigrafía de los yacimientos españoles del carbón. Es Académico de Número de la Real Academia de Ingeniería, Presidente del Consejo Social de la Universidad Politécnica de Madrid, presidente de la Conferencia de Consejos Sociales de la Comunidad Autónoma de Madrid  en el curso 2008/2009 y Director de la Fundación para el Conocimiento Madridmasd.

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