La Voz de la Bahía, el periódico local que se publicó durante un año entre 1965 y 1966, recogía en su edición del 28 de diciembre de 1965 esta inocentada periodística, en un fotomontaje en el que afirmaba que habían aparecido «unos curiosos vestigios muy bien conservados y estos arqueológicos atribuidos al periodo romano» detrás del rompeolas del muelle. Las bromas de la prensa de entonces, cuando hoy la prensa no está para bromas. /Colección Manolo Morillo.
Categoría: Fiestas
1.573. FRANCISCO DE LA MILLA Y ALIAÑO. Artesano de la Navidad.
Francisco de la Milla y Aliaño nació en El Puerto el 12 de agosto de 1912, hace 100 años. Su padre, maestro de escuela, lo observó desde pequeño en sus estudios, buscando para él una carrera profesional que le resultara natural, que no fuera contraproducente a sus condiciones.
No era buen estudiante Paquito Milla, y así lo demostró en la escuela portuense. Con ocho años, su padre fue trasladado a una escuela nacional de Vejer de la Frontera y allá que se fue nuestro eterno niño. Hasta los catorce años, es decir, durante su infancia y primera adolescencia. Milla recorrí la bellísima población vegeriega, se enamoró de sus niñas y escudriñó su cielo azulísimo, reafirmando a su padre que era un desastre en los estudios pero que, sin embargo tenía una gran facilidad con las manos, sobre todo para dibujar y modelar todo aquello que le llamara la atención.
De nuevo trasladan al padre, con los 14 años de nuestro protagonista, a otro municipio, Puerto Real y será, precisamente, una decisión paterna lleva a Milla a Jerez de la Frontera, a viro con una tía y a comenzar los estudios de Artes y Oficios, acercándose al arte, su obsesión. Ya, con 19 años, su padre le matricula en Madrid, en la facultad de Bellas Artes, hospedándose en casa de otro tío que era director del Banco Industrial Mercantil.
Afiche de la película 'Gracia y Justicia', con Morena Clara, rodada en los Estudios Cinematográficos Roptenses, donde trabajó De la Milla.
Relacionado con la ‘buena sociedad madrileña’ y el mundo de los negocios, su tío lo colocó en los Estudios Cinematográficos Roptenses, de donde era accionista, donde vivirá su primera experiencia con el mundo del cine y contactó con la profesión que, le iba a servir para ganarse la vida. Como ayudante de cabina de proyección en los estudios, Milla pasó sus primeros meses madrileños esperando a que comenzara su primer curso de Bellas Artes, un curso que nunca iba a iniciarse para nuestro protagonista, por el estallido de la Guerra Civil.
Por lo que se llamaba entonces ‘estrecho de pecho’ Milla quiso esquivar el conflicto y salirse de la guerra, pero la guerra terminó reclamándolo a un puesto casi de cine: la UGT creó, en los Estudios Roptenses, una unidad de defensa antiaérea y metió a milla en la contienda. Desde la azotea tenía que escudriñar el cielo con los reflectores del Estudio para alumbrarlo, un destino peligroso. Así pasó la guerra y así la terminó, compaginando la defensa de los cielos con su trabajo en los estudios. Tanta confianza había despertado en los cineastas, y tanto se creía avanzado en el mundo del séptimo arte, que hasta tuvo tiempo de imaginar una escenografía, fijarla en una maqueta y presentarla al productor, que a punto estuvo de aceptársela para una película.
Al finalizar la guerra se colocó en la Academia Majón, como profesor de dibujo para los bachilleres. Pero hubo de reincorporarse a filas --no sirvió de nada el anterior servicio militar al servicio de la república-- y, aunque lo hizo con celeridad ante la carta amenazante que recibió, fue declarado prófugo por lo que hubo de resolver como pudo con la ayuda paterna, presentándose en un Cuartel de Osuna: contó su aventura madrileña, hizo valer su argumento de ‘estrecho de pecho’ para librarse del servicio, y consiguió tras jurar bandera, volver a casa.
Una vista de la plaza del Altozano, de Utrera, a donde llegó nuestro protagonista en 1943.
En 1943 su padre trabajaba como maestro nacional en Utrera había había sido trasladado forzoso por el Ministerio de Educación Nacional, y allí llegará Francisco por vez primera. Pronto encontrará trabajo en un cino de verano de Sevilla, y en años sucesivos en un cine de Jerez, Vejer, El Palmar de Troya, Los Molares y vuelta a Utrera donde donde pasó, ya en un puesto fijo, en el cine Avenida, de invierno, hasta que se jubiló.
Hasta que se casó ya mayor, vivió en la utrerana calle Porras con su madre, África. Cine por las noches y cine vespertino los sábados y domingos. Pero mucho tiempo libre para matar el gusanillo de su existencia: el arte. Milla pintaba cuadros, modelaba objetos, restauraba crucifijos viejos, nacimientos de barro, imágenes de escayola de la Virgen, juguetes antiguos, jarrones… Esa parte de su vida se la pasaba en su estudio. El que disfrutó la mayor parte de su tiempo estaba en la calle Sevilla, en dos habitaciones repletas de cachivaches, despojos antiguos, cuadros, objetos destrozados, pinturas, pinceles, estanterías repletas y una bombilla desnuda de la que Milla sacaba toda la inspiración.
Como el pueblo de Utrera tampoco estaba sobrado de esta clase de artesanos, pronto le llegaron encargos importantes. Encargos para los que no estaba demasiado preparado pero que él trataba de solventar de la mejor manera posible: Cristo de los Gitanos, Virgen del Rosario de Santiago, Camarín de la Virgen de la Consolación de Utrera, Sagrario de Santa María, frescos y pinturas de las hermanas de la Cruz… con resultados desiguales y, en ningún caso nada que no pudiera subsanarse en los que Milla ponía su vida y su tiempo, y de ellos sacaba lo justo para vivir, para seguir llevando la vida humilde que llevaba, ya casado y sin hijos. /En la imagen, Cristo de la Buena Muerte. El artista Miñarro ha recuperado la encarnadura del Siglo XVIII, eliminando la intervención realizada en 1.956 por el artista portuense afincado en Utrera y hermano de dicha corporación Francisco de la Milla y Aliaño
Antigua Cabalgata de Reyes.
Este portuense se volcó, de forma desinteresada, en la organización y construcción de carrozas de la Cabalgata de Reyes de Utrera desde los años cincuenta hasta casi el día de su muerte, participando activamente en todas las etapas de este desfile de la ilusión. Ya con unas cataratas, en 1996, no pudo colaborar con el evento, pero iba las naves donde se construían a oler y respirar aquel mundo de pinturas, de papeles, de pegamentos y prisas. Siempre al lado de la Cabalgata hasta el día de su muerte.
Paco de la Milla, junto a las carrozas.
Ahí terminó la historia vital de este chiquillo de El Puerto que no servía para los estudios pero que tenía muchas habilidades manuales. Hoy la asociación utrerana que organiza el cortejo real se llama ‘Asociación Cultural Francisco de la Milla y Aliaño’. Y una plaza lleva desde el 2006, el nombre de ‘Maestro Milla’ y se ubica en la Avenida del Matadero, junto a la barriada que lleva su nombre, en Utrera, la ciudad que lo acogió y donde vivió hasta el fin de sus días. (Texto: Salvador de la Quinta Garrobo).
Nuestro agradecimiento al utrerano Jesús Fernández Lobillo.
1.557. AMIGOS EN LA FERIA DE GANADO.
De izquierda a derecha, Vicente Gutiérrez, José Serrano, Juan Monge, Pepin Zaragoza y Paco Dueñas. Fila inferior, Jaime Gutiérrez Perea, Antonio Almagro, Pepe Cabrea, Lolo Albert, Angel Mena y Antonio Gálvez. Feria de Ganado en la década de los sesenta del siglo pasado, un grupo de amigos, mayoritariamente de la Peña ‘El Tirolés’.
1.532. PEÑA EL TIROLÉS.
La Peña El Tirolés nació de un grupo de amigos a mediado de los 50 del siglo pasado, los cuales se reunían en la Plaza Peral, Parque Calderón, playa de la Puntilla, etc. Se organizaban partidos de futbol en el Coto, hoy tiro de Pichón, campo de la Gimnástica, etc. Luego surgieron los guateques con el famoso pick up, en los domicilios de algunos de sus integrantes: Vicario 20, Vicario 1, Javier de Burgos 21, Caldevilla 8, Larga 8, Conejitos 5 y San Bartolomé (junto a los garajes de Lores) y en ocasiones, en los jardines del Cortijo (en el Paseo de la Victoria, donde hoy se ubica parte del Instituto Muñoz Seca), pues un amigo les dejaba la llave para entrar durante la semana.
En la plaza de Isaac Peral, junto al monumento a Muñoz Seca, de pie, de izquierda a derecha, Juan González, Jaime Gutiérrez Perea, Juan López, Rogelio Galán, Juan Monge; debajo, Ángel Mena, Pepe Cabrea, Lolo Albert y Adriano.
El nombre de ‘Tirolés’ surgió de la moda de este sombrero, que todos llevaban. A raíz del éxito de estos guateques se fueron incorporando nuevos amigos y amigas. Organizaban excursiones a los manantiales de la Piedad, playa de Fuenterrabía, las rutas de la sierra de San Cristóbal, etc., en los camiones de José Alemán. La comida, cordero en salsa y tortilla, la llevaba Juanita Saura, madre de Jesús y de Antonio Alemán.
En la fotografía de estudio, Pepe Crespo, Miguel Roselló, Juan M. Murga, Juan Monge, Antonio Alemán, Pepe Alejo; debajo, Lolo Albert, Jaime Gutiérrez Perea, Juan A. Murga, y Polo Jiménez.
Organizaban bailes de fin de año en casa de Mena, se elegía a la Reina de la Peña todos los años y había bailes de disfraces en Carnavales. En el año 1967 la Peña instaló una caseta en la Feria, cerca de la playa de la Puntilla, en las inmediaciones del Polideportivo, donde en la actualidad emplaza el mercadillo de los martes.
Como suele pasar siempre en estos casos, con el tiempo se produjo la diáspora, por motivos de trabajo, muchos tuvieron que salir fuera de El Puerto. La mayoría, ya casados, se dedicaron a su familia y trabajo, y el contacto se fue perdiendo, pero el germen y espíritu de la Peña se mantuvo intacto, a través de conversaciones telefónicas y reuniones esporádicas de sus miembros.
En julio de 1989 se decidió celebrar el 30 aniversario, en el caserón propiedad de Antonio y Jesús Alemán, en la explanada junto al Monasterio de la Victoria. Asistieron todos los componentes con sus esposas e hijos. El aniversario fue un rotundo éxito y de nuevo se eligió a la nueva Reina y un “Míster Tirolés”.
Reunión 2012. Fila superior, de izquierda a derecha: Antonio Alemán Saura, Jaime Gutiérrez Perea, José Alejo Mulero, Jesús Alemán Saura, José A. Martin-Murga, Juan González Garcia, Vicente Gutiérrez de la Rosa, María del Carmen Obregón, Antonio Almagro Buhigas, Leopoldo Jiménez Ruiz, Juan Martín-Murga Velasco, Angel Mena Alonso, Loli, esposa de Juan López, Pepi , viuda de Manuel Serrano y Juan López Durán.
Fila del centro, de izquierda a derecha. Milagros, esposa de A. Alemán, Tere, esposa de José Alejo, Maribel, esposa de José A. Martin Murga, Cristina, esposa de Antonio Almagro, Rosa, esposa de Jaime Gutiérrez, Mari Zaragoza, esposa de Juan Monge, Paquita Raposo, esposa de Juan González, Loli Miranda, esposa de Angel Mena, y Mercedes, viuda de Pepe Cabrera.
Fila inferior, de izquierda a derecha: Mari Cordero, Maria Fabra, Mari Carmen, esposa de Lolo Albert, Lolo Albert Alonso, Juanita, esposa de Jesús Alemán,
Tenti Roselló, Juan Monge Reinado y desconocida.
De izquierda a derecha, Vicente Gutiérrez de la Rosa, Juan Monge Reinado, José Alejo Mulero, Antonio Almagro Buhigas y Manuel Albert Alonso.
En las reuniones y bailes que habitualmente ha venido manteniendo actualmente en la sede de la Peña, Vicario 20, se acordó celebrar el 52 aniversario de ésta, en el mismo lugar del 30 aniversario, el día 22 de septiembre de 2012, asistiendo todos los componentes. También fue todo un éxito, habiendo un especial recuerdo para los amigos de la Peña ya fallecidos.
Miss y Mister Tirolés 2012: Cristina Fernández Viña --mujer de Antonio Almagro-- y Antonio Alemán Saura.
Por supuesto, se eligió una nueva Reina y nuevo Míster Tirolés, y se acordó celebrar un nuevo encuentro en la próxima primavera. (Texto: J.G.P.)
1.517. DAVID OLIVA. ‘El Niño Villar’
David Oliva Villar, 'el Niño Villar', lleva 32 años bailando y cantando. Con dos discos grabados y el tercero para este año, la afición le vino a David con cuatro o cinco años y es que pertenece a dos familias de aristas: los Oliva y los Villar; por un lado, los cantes rancios y por el otro los de fiesta o de compás. Y es que su familia destaca en el flamenco en tres facetas: el cante, el baile y la guitarra.
Con seis años sus padres lo llevan a la Feria de Ganado y le cantaba a los turistas extranjeros subido en lo alto de una bota de vino. Con diez años empezará a cantar y bailar en tablaos, salas rocieras, salas de fiestas, fiestas particulares... A los dieciséis se marcha a Barcelona a actuar y a los veinte a Madrid, donde permanece un año entero en los tablaos y salas de fiestas: Al Andalus, Faralaes, Los Cuatro Puntales, etc... acompañado del guitarrista Manolo de Badajoz.
A los diecinueve años graba su primer disco junto al grupo porteño 'Solera Fina' con el título 'Juglares de Andalucía'. Con años su segundo disco: 'Querida amiga', ambos grabados en Cordoba y presentados en Barcelona en la Discoteca Up & Down.
'El Niño Villar' ha acompañado en el baile a 'Los Romeros de la Puebla' y a 'Los Marismeños', así como cantando y bailando para el grupo 'El Canto del Loco' en la Peña Flamenca 'El Chumi'. Tanto en esta peña como en la de Tomás 'el Nitri' nuestro protagonista se ha prodigado con frecuencia, llegando a tener cuatro actuaciones consecutivas en un mes.
'El Niño Villar' ha compartido cartel con consolidados artistas tales como 'el Nano de Jerez' y su hermano 'el Gordo', María José Santiago, la familia Carpio, Juani Loro, José Gálvez, Juan Valenzuela, 'el Boquerón' hermano de 'Camarón de la Isla', Manolo Simón, 'el Gitano de Bronce', 'el Pescaílla de Jerez', Concha y Sara Baras, Manuel de los Ríos 'el Lokito', corona de Puerto Real, 'el Forestal', 'el Almendro', 'el Ruiseñor de Paterna', 'Caracolillo', Rufino, el Cachorro', Los Marismeños, Requiebros, Ecos del Rocío, Romeros de la Puebla, Ecos de las Marismas, Amigos de Gines, Sal Marina, Los del Río, Rumba Tres, Las Carlostas, El Mani, María de la Colina, Manolo Orta, Zamarra.
David Oliva con José Cortés, 'Pansequito' en El Rincón del Arte. Ver nótula 131 en Gente del Puerto.
Con el torero local José Luis Fernández Feria, 'Galloso'. Ver nótula núm. 368 en Gente del Puerto.
1.515. ENTREGA DE REGALOS DE REYES EN BODEGA TERRY. 1979.
Esta foto es de Enero de 1979 en la Bodega de Fernando A. de Terry, con motivo de la entrega de los regalos a los niños del personal de dicho establecimiento bodeguero.
De izquierda a derecha Manuel Lopez Pinar, Daniel Otero Rascon, Andres Soler Ferrer, Rita Gomez Perez, Jose L. Espinar Galan, Ernesto Nimo Oviedo, Manuel Castillo Gomez e hijo, Ramon Sanchez Pina Milagros Gomez Benitez y su hermana Inmaculada.
1.504. EN LA FERIA DE PUERTO REAL. Año 1965.
De arriba abajo y de izquierda a derecha, Benito Sacaluga Ullén, Antonio Aguilar Ruiz, Rafael Martín Gallardo, Juan Luis Rodríguez González, Miguel Pineda Martí. Abajo, Juani Chico, primo de los del Bar Guadalete), Ignacio Valimaña Lechuga y Mariano Barriola Menacho. /Foto: Eugenio Espinosa. Colección Vicente González Lechuga.
1.498. REFLEXIONES ANTE EL ESPEJO. Pensando en Gregorio Cruz Vélez.
Ahora que afortunadamente, los clarines del miedo han dejado de sonar, para mi torero favorito, me conmueve el sufrimiento callado, y el llanto de la mujer de un torero. Afortunadamente, mi torero, no ha tenido ningún percance de importancia, alguien podría pensar: «Así habrá sido de malo!». No. No os equivoquéis, mi torero se la jugaba todos los días, que hacía el paseíllo y, aunque el brillo de su vestido no era dorado, su plata ha brillado con destellos de torería, entrega, pundonor. Y maestría. En estos difíciles momentos, para la familia de Juan José Padilla, no solo me conmuevo con el sufrimiento, del torero, si no con el de padre, por la inquietante zozobra, del incierto futuro, que le espera Seguro que con esa casta de hombre y torero valiente, solventa todas las dificultades, y vuelve a sonreír, con la íntima satisfacción, de descartar por fin, esos negros nubarrones, en esos puntuales momentos de decaimiento.
Estoy segura que volverá a ver en las caritas de sus preciosos niños, la alegría al comprobar que su padre vuelve a ser ese hombre, lleno de esperanzas e ilusiones toreras. Ojalá Dios obre el milagro! Un torero a pasar del miedo, los años, o el infortunio, solo es feliz viviendo y sintiendo en torero. No puedo ponerme en la piel de su esposa, pues afortunadamente, no he pasado por esa dolorosa experiencia, pero estoy segura de que es la fuerza, la valentía, la estabilidad y el equilibrio emocional que su marido y sus niños necesitan.
Gregorio Cruz Vélez con Emilio Muñoz.
Las mujeres de los toreros, siempre estamos en la sombra, no somos nosotras sino ellos, los protagonistas, de esa lucha diaria, del toro del asfalto, y del ruedo; pero si somos esa voz de ánimo, y discreta cercanía en los momentos bajos. En esos momentos en los que las cosas no ruedan, como uno quisiera, y se está decidido en tirar la toalla, y olvidar esta bendita locura del toro .¿Qué decir en esos momento? Pues hay que revestirse de gratitud, y generosidad, olvidando tus íntimos deseos, y hacerle ver que solo viviendo en torero lograra ser plenamente feliz. Qué las dificultades son un reto, por vencer, y que nosotras sus mujeres confiamos más que ellos mismo en sus posibilidades. No! No somos heroínas, somos simplemente consecuentes, y conocedoras de que no podemos competir, con el veneno del toro, pero-….. aprendemos a convivir con ello y, a verlo, no como a nuestro enemigo, sino como una parte intrínseca de nuestro” otro yo”. Me viene a la memoria, la “liturgia” de preparar la maleta torera, esa maleta del miedo, de la responsabilidad, de las oraciones y de la lejanía.
Con el diestro Paco Ojeda camino de la corrida goyesca en Ronda de 1987. /Foto: Arjona.
Los días previos a las corridas de Madrid y Sevilla, eran días “raros” de muchos nervios y preocupaciones. Bien sabía, lo que todos se jugaban en estas plazas. Sevilla es la cuna del arte, y la majestuosidad. Esta es una plaza exigente, pero respetuosa con los toreros. Torear en Sevilla es como un “quejío hondo y doliente” que hace que se pare el tiempo, cuando el torero, se olvida hasta de su cuerpo y es uno en armonía con el burel. Madrid, es la que da categoría y pone ricos a los toreros Personalmente, mucho le debe mi torero a esta plaza. Ha sido con mucho la más generosa, en cuanto a reconocimiento, y respeto. Feita todo preparado? Si, aquí tienes: las camisas, el corbatín, las medias, los tirantes, las zapatillas esta todo? Que trajes te vas a llevar? Durante años, ésta ha sido nuestra rutina los vemos salir con esa pesada maleta, con los capotes de brega y con la ilusión de que el matador forme un” lio muy gordo” y él pueda lucirse.
Distinción de la Real Maestranza de Sevilla, en 1998.
Y ahora qué? Pues ahora queda la angustia, de la carretera, por Dios, que el chofer no se quede dormido, que llame cuando llegue. Por fin llega la hora. No siempre son las cinco de la tarde, pero desde esa hora, estoy arisca, todo me choca, no quiero ver a nadie, prefiero vivir mi miedo a mi manera, sola sin que nada ni nadie me perturbe. Dios mío, que no le pase nada! Perdón señor, a ningún torero, no solo al mío. Ya deben haber hecho el paseíllo, la plaza debe estar a rebosar. Sí, es bonito el colorido, el ambiente, pero nada de eso me importa. Les tocara ahora a ellos? Sí, estoy segura! El sonido de los clarines, resuenan en mi cabeza y me erizan el vello. Nada, no dan nada en la radio, habrá que esperar! Veinte minutos, de angustiosa espera, no suena el teléfono, bien eso está bien! La cosa marcha sin problemas afortunadamente. Los vente minutos se hace eternos, pero…. por fin, el informativo horario, su torero a
formado un lío muy gordo y él ha puesto unos pares de banderillas de poder a poder, que ha crujío la plaza. Lo han obligado a desmonterarse, ni se había enterado, de que ha sonado la música, en su honor, por esos soberbios pares. Uffffff gracias Dios mío. (Texto: María Jesús Vela Durán).
Más información de Gregorio Cruz Vélez en GdP. Nótula 720.
1.494. JUAN PABLO JAREÑO RODRÍGUEZ-SÁNCHEZ.
Juan Pablo Jareño es un portuense nacido en Cádiz, que estudió en San Felipe Neri y que, en la actualidad, vive en Tenerife. A nuestra Ciudad llegó en 1978 siendo uno de los disk-jockeys mas conocidos de la zona. Hermano del actual Decano del Colegio de Abogados de la provincia, José Manuel Jareño, tiene una relación con Eva Saiz Guerrero.
En nuestra Ciudad inauguraría discotecas --detrás de los mandos musicales-- tales como Safos, Eclipse (de Alexis Ruiz, presidente de Discotecas y Salas de Fiestas de Andalucía) y Pantalan K, en Puerto Sherry. Ha trabajado, también, en El Puerto en El Jardín, Pachá, Joy Sherry, El Oasis, Bar La Ribera, April Discoteca, en Rota, también bajo la dirección de Alexis Ruiz y muchas más.
En la imagen de la izquierda, en April Discoteque, en Rota y a la derecha, con Miss España, Rocío Martín y sus damas.
Sus mas de 25 años de disc-jockey profesional comenzó en El Puerto en la Boite-Discoteca El Papagayo, en Fuenterrabía. En la actualidad ejerce como embajador de nuestra ciudad en Tenerife.
1.456. RAFAEL MONJE. ‘El Caja’.
“Tenía el don del ritmo en sus “nudillos de caoba”
y en “su caja comparsista”.
Cada vez que utilizaba el uno o el otro,
invitaba a cantar, a acompañarle,
pues era una llamada al espíritu,
al canto popular del pasodoble, el cuplé o el tanguillo.”
Antonio Muñoz Cuenca
EN EL PARQUE.
La primera vez que vi a Rafael fue aquel caluroso verano de 1962, sentado en un banco del parque Calderón junto a mi hermana Mari --quien más adelante sería su mujer y madre de sus tres hijos--, yo tenía ocho años y ellos diecisiete. Era un muchacho muy guapo. Alto, rubio, de hombros anchos y espalda recta; se notaba a la legua que hacía gimnasia, sobre todo por los bíceps, que reventaban bajo la camisa de popellin, siempre un poco desabrochada. Lucía una mata de pelo importante, peinada hacia atrás con un toque de brillantina, a excepción del arremolinado tupé, que le cubría la frente sin llegar a ocultar sus bonitos ojos verdes. La impresión que me dio fue la de un muchacho atrevido, jovial, con un palique sin limitaciones alimentado por su inmensa fantasía.
RAPHAEL.
Desde el principio me dijo que le encantaba la música, que se sabía muchas canciones y que si quería escuchar alguna; le dije que sí, naturalmente, y en cuanto que empezó a cantar me di cuenta de que era Raphael, el muchacho que había ganado el Festival de la Canción de Benidorm, ni más ni menos. Él me siguió el rollo, divertido, haciéndose pasar por el cantante, pero luego, reconoció abiertamente que todo había sido una broma y que ni siquiera le conocía. Tardó bien poco en ser un miembro más de nuestra numerosa familia; mis padres le acogieron como a un hijo, nosotros como a un hermano.
LA CLASE DE DIBUJO.
Recuerdo que cuando estudiaba 2º de bachiller en el colegio de las Carmelitas no se me daba bien el dibujo artístico; me volvía loca intentando plasmar sobre el papel aquellos obligatorios perfiles griegos. Entonces mi cuñado cogía el lápiz de carboncillo con mucha agilidad y, sobre la lámina que yo había emborronado, aparecía nítido el rostro del David de Miguel Ángel. Aquel curso de 1967 conseguí un 9 de nota media en esta asignatura.
LLEGADA A EL PUERTO.
Rafael, nacido en Almería en marzo de 1945, llegó al Puerto en los albores de 1950 en compañía de sus padres y su hermano mayor, cursando sus estudios en el colegio de los Jesuitas hasta entrar en la adolescencia. /Rafael, con sus amigos, en la playa de la Puntilla.
El Puerto de aquella época era un lugar paradisíaco para el espíritu libre de la juventud. Partiendo de la calle Valdés salía un caminito estrecho cuajado de aromos y chumberas, que serpenteaba hasta las dunas --el Camino de los Enamorados--, allí, a la orilla de la playa, Rafael se distraía haciendo piruetas imposibles con sus amigos y emulando las posturas de Steve Reeves, uno de sus actores favoritos.
ENTRE LA MILI Y LA DECORACIÓN.
En 1965 cumplió sus deberes con la Patria -como se decía entonces- y durante 18 meses realizó el servicio militar en el cuartel de Infantería de Marina de San Fernando, ejerciendo de cabo gastador.
De profesión pintor-decorador, trabajó durante años en un taller de la calle Nevería, especializándose en el difícil arte de la imitación de puertas de caoba, llegando a impartir clases de pintura para jóvenes desempleados en la sede del Matadero Municipal. /En la imagen de la izquierda, durante el servicio militar en San Fernando.
AFICIONES.
Además de leer libros de ciencia ficción -”Platillos volantes, aquí y ahora” de Frank Edwards, o “El enviado” de J.J. Benítez-, tenía otro importante hobby al que dedicaba su tiempo libre: construir barcos de madera de diferentes estilos, entre ellos barcos de pesca y galeones antiguos; el más impresionante, la reproducción en miniatura del buque escuela de la Armada Española Juan Sebastián Elcano. Sin embargo, como ya he comentado anteriormente, su gran pasión era cantar.
Comparsa 'Los Romeo'. Año 1969.
EL CARNAVAL: 1969.
Su primera actuación en el Carnaval de Cádiz fue con la comparsa “Los Romeos”, bajo la dirección de José Luis Arniz, ganadora del segundo premio provincial en 1969.
Comparsa 'Los Séneca'. Año 1970.
Luego vinieron los primeros premios provinciales con las comparsas “Los Sénecas” en 1970, letra de Diego Caraballo, música de José Luis Arniz (durante la actuación de la comparsa el Gran Teatro Falla se venía abajo, entre oles y aplausos, y es que su manera de tocar la caja era totalmente innovadora.
Las filigranas que hacía con los palillos en el borde metálico de la caja, ponían el vello de punta). /En la imagen de la izquierda el LP de 'Los Hindúes', todo un éxito de ventas.
“Los Hindúes” en 1971, letra y dirección de Manuel Ariza González y música de José Luis Arniz (esta comparsa fue una verdadera revolución en su época, se grabó un Long Play que se vendió como rosquillas) y “Los Charlots” en 1973 con letra de Angel Garcia López, música de José Luis Arniz y dirección de Manuel Gómez, pasando por delante de “Los mariachis” y “Los fenicios”. Aquello fue un acontecimiento musical en el mundo del Carnaval y musical, saliéndoles numerosas actuaciones fuera de nuestra Ciudad.
Comparsa 'Los Charlots'. Año 1973.


























