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Hace muchos años que lo vengo observando. Su papel dentro de la organización socialista local es como el del funcionario que garantiza la continuidad en una institución. Si bien tiene sus propios criterios --cada vez con menos instintos primarios-- es una persona que siempre estará al servicio de los colores que defiende: los del POSE, fuera aparte del agrado o simpatía que sienta por quien lo encarne. Ha tenido la oportunidad de ser concejal en varias ocasiones, cediendo su puesto y dejando que corriera la lista. Pero es, lo aseguro, una persona imprescindible dentro de la agrupación local socialista. Que no me tome a mal la comparanza, es como el sacristán de la Prioral o el jefe de mayordomía de Diputación; conoce los pasos que hay que dar, se sabe estatutos y reglamentos y tiene memoria histórica suficiente para saber donde estaba cada uno hace un puñado de años. Tantos como desde la refundación del PSOE en El Puerto con la democracia. Antonio Bollullos Altamirano es alguien que ha estado mucho tiempo en política orgánica, no se ha lucrado con la misma hasta el punto que le costó su puesto de trabajo y pasó un trago amargo cuando, defendiendo visceralmente sus convicciones, fue expulsado temporalmente del PSOE en desacuerdo con la política de pactos con IP hace 21 años.

Con el que fuera alcalde, Juan Manuel Torres, de quien es muy amigo, en una visita al Yacimiento Arqueológico de Doña Blanca en 1989. /foto: Jorge Roa.

Valentía no le faltó en una época de engaño generalizado: diciendo la verdad actuaba como un revolucionario. Luego le vinieron las cosas mal hasta remontar con la fuerza de la razón. Ni la política torticera ni el poder de muchos pudieron con Antonio. Alguien que puede contarnos desde su perseverante militancia socialista la historia de la nueva etapa de los ayuntamientos democráticos. Siempre desde una postura, la del militante que permanece, mas allá de vaivenes, cambios, filias y fobias, convencido de que quien quiere hacer algo encuentra un medio. Es parte del mobiliario sentimental socialista de El Puerto, con mas años, mas retranca, pero un referente para los valores de militancia, que tiene el corazón caliente por el partido. No forma parte, en la actualidad, del comité local. (Texto: José María Morillo).

El 3 de marzo de 1947, una representación de la Corporación Municipal, presidida por el alcalde Ignacio Osborne Vázquez, bajo mazas y con clarineros, se desplazó a a Jerez de la Frontera, como otras corporaciones del entorno.

En la imagen podemos ver al macero Manuel Camacho Luque; Antonio de la Torre González; Francisco de Bernardo Fernández; 2 desconocidos; Pedro Salvatierra Armengol; Ignacio Osborne Vázquez (Conde de Osborne y Alcalde de la Ciudad); Manuel Gago Vélez, desconocido; y el secretario Federico Sánchez Pece, por la plaza de las Angustias. /Foto: Colección V.G.L.

El motivo no era otro que recibir los restos mortales del cuerpo del que fuera dictador en España, el capitán general jerezano Miguel Primo de Rivera y Orbaneja, quien fallecido en París, en el modesto Hotel Pont Royal el 16 de marzo de 1930, fue trasladado a su ciudad natal el 26 de marzo de 1947 a la iglesia de la Merced. La comitiva fúnebre estuvo compuesta, además por la familia del que fuera marqués de Estella y todas las representaciones civiles, militares y religiosas de la provincia, por un fuerte contingente de tropas del ejército que jalonaban las calles de la vecina población.

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El 4 de mayo es el 124.º día del año en el calendario gregoriano. Aquel día de 1994, hace 18 años, se reunía la entonces activa tertulia de ‘Una Alto en el Camino’ que contaba con la presencia del consejero delegado de ‘Impulsa El Puerto, S.L’, José Gijón Gallego, estando también presente el entonces Coordinador de los Servicios Municipales de Fomento, Antonio Caraballo, siendo alcalde Hernán Díaz Cortés, de Independientes Portuenses,  merced al pacto de gobierno alcanzado con el PSOE para el mandato 1991-1995.

De izquierda a derecha, el entonces gerente de Impulsa El Puerto, José Gijón Gallego, el propietario de 'Un Alto en el Camino', Manuel Jesús González Reyes y el entonces Coordinador del Área de Fomento, Antonio Caraballo Crespo. /foto: Fito Carreto.

Los temas centrales de la tertulia fueron la fusión de la Caja de Ahorros de Jerez por absorción de la Caja San Fernando de Sevilla, (José Gijón provenía de dicha entidad financiera) que pasaría a denominarse Caja San Fernando Sevilla-Jerez, y que luego derivaría en Caja Sol y ahora se denomina Banca Cívica. Entre los asistentes interesaba conocer porque se había constituido Impulsa El Puerto como sociedad limitada y no anónima, planteando algunos sus dudas sobre el futuro de esta empresa pública municipal.

El ambiente estuvo caldeado por los acontecimientos de corrupción política y económica que salieron a la luz aquel 4 de mayo de 1994, hace 18 años:  Manuel de la Concha ex síndico de la Bolsa de Madrid y socio fundador del Banco de Inversiones Ibercorp y a Mariano Rubio, ex gobernador del Banco de España,  fueron detenidos por orden de los fiscales del 'caso Rubio', que habían presentado una querella por delito fiscal y falsedad documental continuada, puestos a disposición judicial, y llevados a la cárcel de Carabanchel y días más tarde a la de Alcalá-Meco, siendo procesados ambos por los denominados ‘caso Ibercorp’ y ‘caso Rubio’. De la Concha, para quien la fiscalía pedía 15 años de prisión en el ‘caso Ibercorp’  que se vio reducida a un año tras un acuerdo entre la defensa y el fiscal. No fue a la cárcel a pesar de estar condenado dos veces,  tras una nueva condena de seis años en el ‘Caso Rubio’. Mariano Rubio estuvo poco tiempo en prisión.

Gracias al tropiezo casual de un breve documento de solo dos folios en los protocolos notariales de 1809, cuyo texto íntegro reproducimos al final, podemos enjaretar una especie de crónica social en el tiempo de la Guerra de Independencia, descubriendo y dando a conocer la presencia de la nieta de Felipe V, hija del Infante Don Luis de Borbón y XV Condesa de Chinchón en El Puerto de Santa María. / Teresa de Borbón, Condesa de Chinchón, óleo sobre lienzo de Francisco de Goya y Lucientes. ~1800. Museo del Prado.

Hasta febrero de 1810 no se posesionan y acuartelan las tropas francesas en nuestra ciudad. Unos meses antes, en el verano del año anterior, esta dama que tenía tratamiento de Alteza, acompañada de un pequeño séquito de amigos cortesanos y sirvientes residió aquí durante un ‘periodo de tiempo que no hemos conseguido determinar, procedente de Sevilla, ciudad a la que se había trasladado la Junta Central que hacía las veces de gobierno de la nación, desde Aranjuez, donde se constituyó. El grueso del grupo, que había acompañado a Don Luis María de Borbón, arzobispo de Toledo y hermano de la condesa, a la que había cedido su título en 1803, en ese exilio obligado por el imparable avance del ejercito francés, para huir de las calores del verano y poner más distancia de por medio con los invasores, dejaron Sevilla y se repartieron por diversas ciudades de la bahía y Cádiz capital, quedando en Sevilla  los vocales de la Junta y sus colaboradores y asistentes.

S.A. María Teresa de Borbón tenía 28 años cumplidos cuando estuvo en nuestra ciudad, pues había nacido en el palacio de Velada el 26 de noviembre de 1780. A pesar de su juventud, su nobiliaria espalda, había soportado una pesada carga sentimental, llena de sinsabores y desengaños. Huérfana de padre a  los cinco años, su tío, el rey Carlos III, encargó de su educación al obispo Lorenzana que la separó de la madre y la enclaustró en un monasterio cisterciense (a ella y a su hermana María Luisa) con el pretexto de su formación, convento este del que, prácticamente, salió para casarse, Al mismo tiempo,  una pragmática real impedía que ella y sus hermanos pudiesen usar el apellido paterno (Borbón), orientado a su hermano varón a escoger la carrera eclesiástica para anular cualquier posibilidad de acción dinástica.

El Puerto de Santa María a principios del siglo XIX. Recreación de Adrián Ferreras.

El acceso al trono del hijo de Carlos III, que reinó como Carlos IV, primo de ella, supuso un cambio importante. Le propusieron casarse con el todopoderoso primer ministro Godoy, Príncipe de la Paz. Todo parece indicar que para intentar paliar el escándalo de las relaciones de este con la reina María Luisa. Tenía entonces 17 años. Su hermano mayor, que por esos años era arcediano en Talavera, negoció y supo rentabilizar la oferta: recuperación del apellido Borbón para los tres hermanos, elevación al rango de Grandes de España de primera clase, el arzobispado de Sevilla y la mitra toledana para él,  traslado de los restos de su padre al monasterio de El escorial, diez mil pesos de renta para la hermana menor, María Luisa, que carecía de heredamientos, el pago de la dote de María Teresa (que ascendió a 5.000.000 de reales y percibió Godoy) y que el futuro marido se deshiciera de su amante “oficial”, la archipopular Pepita Tudor.

Aceptadas, aparentemente, las condiciones, el enlace entre María Teresa de Vallabriga, ahora María Teresa de Borbón  Vallabriga y Manuel Godoy y Alvarez de Faria, duque de Alcudia y de Sueca se celebró en El escorial el 2 de octubre de 1797. Con esta boda, María Teresa pasó a ocupar la mayor dignidad en la Corte, después de la Reina, cumpliéndose al mismo tiempo las premisas acordadas, ya que su hermano Luis María sería elevado a la púrpura cardenalicia, arzobispo de Toledo y primado de España. Incluso se obtuvieron otros honores y privilegios que podemos calificar de extras: su madre, Dª María Teresa de Vallabriga, de la que dijeron que había desatendido a su esposo en sus años finales y tenido aventuras con los criados, sería reconocida como Infanta y condecorada con la Orden de María Luisa. Bueno, todas las condiciones se cumplieron, excepto una, pues Pepita Tudó se fue también a vivir al domicilio conyugal. /En la imagen, Manuel Godoy.

Godoy, al que se describe como un apuesto varón, alto, fuerte, rubio, de tez clara y sonrosada,  a sus 30 años estaba en plenitud de facultades y mantenía simultáneamente tres frentes: María Luisa, la esposa de Carlos IV, su amante Pepita Tudó y la esposa oficial, a la que según apreciación de algunos cronistas, maltrataba sádicamente para combatir su frigidez.

Así las cosas, después de un aborto, dio a luz por primera y única vez una niña, bautizada como Carlota Luisa, apadrinada por los reyes y, de hecho, criada por ellos ya que la madre nunca ocultó su aborrecimiento hacia la hija que engendrara Godoy, abandonándoles, a ella y a su padre, cuando tenía 7 años, aprovechando el motín de Aranjuez, en marzo de 1808.

Desde esa fecha estuvo siempre al lado de su hermano, acompañándolo a Andalucia y, en este punto, conectamos de nuevo con su presencia, en el verano de 1809, en nuestra ciudad. Preocupada por sus negocios y propiedades, desatendidos al ausentarse el administrador de confianza, dio poderes a  un cargo del gobierno, en Madrid, documento redactado en una escribanía de El Puerto, cuyo texto reproducimos íntegramente:

La serenísima señora doña María Teresa de Borbón, Grande de España de primera clase, condesa de Chinchón, Señora de Boadilla del Monte, su termino y jurisdicción, Alcaide perpetuo de los Reales Alcázares y fortalezas de la ciudad de Segovia, Alférez Mayor, igualmente perpetuo de ella, patrona única y perpetua de la capilla y Cabildo de Nuestra Señora de la Piedad de Chinchón y de la Religión universal de San Francisco...  Su Alteza otorga y da Poder, amplio, facultativo y bastante como de Derecho se requiere y es necesario al Sr. Don Pedro Regalado de Garro, ministro del Tribunal Mayor de Cuentas y Consejo de Hacienda...  en virtud de hallarse ausente de Madrid, por disposición del gobierno francés, su apoderado y administrador general, señor Don Francisco de Campos, se le entregue  cuantos papeles, archivos y demás documentos, pagarés, libranzas y cantidades que correspondan y sean de la pertenencia de dicha Serenísima Señora y correspondiente a sus Estados, Señoríos y administración que tenía a su cargo, sin que ninguna otra persona, aunque manifieste otros poderes pueda oponerse a esta determinación de S.A. por convenir a su servicio y hallarse autorizada para determinar en estos asuntos sin intervención de nadie, mediante tenerlo así mandado nuestro muy amado Soberano, el Señor Fernando Séptimo (Q.D.G.) en su Decreto de 25 de marzo del año próximo pasado de 1808.  Por manera que hasta que S.A. se digne elegir y nombrar Apoderado y administrador general a su voluntad, conserva este destino el ausente y quedará sin uso por ahora el título que se le despachó con fecha 3 de abril del dicho año de 1808 en que nombra al referido Caballero Campo su Apoderado y Administrador General y en calidad de particular comisión, declara al mencionado Sr. de Garzo, encargado de todas las funciones de aquel, como si efectivamente tuviese el título de Apoderado y Administrador General de S.A. que así lo otorgo y firmo.

El documento está fechado en El Puerto de Santa María, el 18 de julio de 1809 y firman como testigos Antonio Iparraguirre, Carlos Manvelli y Domingo Rodríguez del Cantón, criado de S.A. Serenísima, de  quienes da fe conocer el notario. Firman y rubrican: La Condesa de Chinchón y el escribano Cayetano Mauleon Hurtado.

Después pasaría a Cádiz, donde vivió en primera fila los acontecimientos que rodearon a la Constitución cuyo segundo centenario hemos celebrado recientemente y en los que su hermano tuvo un especial protagonismo.  Debido a su vinculación con los constitucionalistas y sus ideas liberales se exilio en París junto con su hermana María Luisa y el esposo de esta, el duque de San Fernando. Allí falleció en 1828, cuando le faltaban dos días para cumplir 48 años de edad, de cáncer de útero.  Después de muerta le concedieron en propiedad la mitad de los bienes confiscados a Godoy, bienes que pasaron por herencia a poder de su hija Carlota Luisa y su esposo, el príncipe italiano Camilo Ruspoli. (Texto: Antonio Gutiérrez Ruiz. A.C. PUERTOGUÍA).

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El Convento de Santo Domingo fue destinado a Instituto Laboral, habiendo recibido con posterioridad diferentes denominaciones. (Ver nótula núm. 56 en GdP). Reproducimos aquí sendas imágenes de la bendición del edificio como tal Instituto Laboral, a mediados de la década de los cincuenta del siglo pasado. /Fotos: Colección Vicente González Lechuga.

En la imagen vemos al niños Antonio Ortega Rojas hablando con el ministro de Educación Nacional, Joaquín Ruiz-Jiménez Cortés, y los niños Alejandro Muñiz, José Crespo LLorca, Francisco Ferrer Palacios, Manuel Moreno Romero; el Marqués del Arco Hermoso Alejandro Romero Osborne; a la izquierda de la imagen aparece el Conde de Osborne y a la derecha,  Luis Caballero Noguera y el que fuera director del centro, Manuel Martínez Alfonso.

En la imagen, el arcipreste de la Ciudad, Antonio Cía Moreno bendiciendo las instalaciones del Instituto ante el ministro de Educación, Joaquín Ruiz-Jiménez, en presencia del presidente de la Diputación, Juan Luis Martínez del Cerro y el Gobernador Civil, José María Rodríguez de Valcárcel.

El 1 de mayo de 1891 se constituyó la agrupación socialista de El Puerto de Santa María, como Partido Socialista Obrero Español, el partido político más antiguo de El Puerto, 12 años después de que lo fundara Pablo Iglesias en Madrid --aunque el PSOE local viviera el lapso de la Guerra Civil y posterior dictadura-- desapareciendo en la práctica, no así de forma aislada algunos de sus integrantes, duramente represaliados durante aquellos cuarenta años, e incluso todavía se recuerda a Villanueva, oculto durante muchos años en su casa, tras una doble pared. /En la imagen de la izquierda, la Casa del Pueblo, en la calle Javier de Burgos, antes de su demolición, donde luego se construirían los actuales edificios de Sindicatos, entonces sindicatos verticales.

La agrupación local no asistió a los congresos de las agrupaciones y sociedades socialistas de 1892 y 1899 siendo reorganizada en agosto de 1899 y en julio de 1900, participando en el VI Congreso de celebrado en agosto de 1902. Los porteños votaron a favor, en 1903, de la alianza con las fuerzas republicanas en 1903. El año de la I Guerra Mundial, en 1914, la agrupación local figura en el Almanaque de dicho año, así como inmediatamente anteriores y posteriores.

A finales de 1921 la agrupación se encuentra en una situación de desorganización a nivel local, ya como Partido Socialista Obrero Español. Diez años mas tarde, en 1931, el PSOE presentará candidatos a concejales en las elecciones municipales del 12 de abril. En 1932 se integró en la Federación Provincial Socialista de Cádiz que celebró su congreso constituyente al año siguiente. Tres años mas tarde, el 4 de diciembre de 1936 fue disuelta la agrupación local. El padre del ex alcalde comunista, Rafael Gómez Ojeda, Ceferino Gómez fue concejal socialista en aquellos convulsos momento previos a la Guerra Civil y miembro de UGT, de profesión arrumbador. Muerto prematuramente, fue preso en el Penal de donde lo sacaron para fusilarlo en la tapia del Cementerio en aquellos primeros días de la rebelión militar que daría paso a la Guerra Civil.

Patio de la Casa del Pueblo en 1970, donde se aprecia el deterioro, y que sirvió como vivienda de personas con escasos recursos económicos.

CASA DEL PUEBLO.
La Casa del Pueblo estuvo en la calle Pablo Iglesias, 16 (en homenaje al fundador del PSOE), hoy calle Javier de Burgos, siendo entonces propiedad de la Sociedad de Toneleros 'La Reforma' (integrada en la Unión General de Trabajadores). Tenían allí su domicilio social 23 organizaciones obreras de corte progresista, entre ellas la Agrupación Socialista Local. Con la Guerra Civil fue incautada y adjudicada en propiedad a la Delegación Nacional de Sindicatos. Tras la reforma política y sindical, el patrimonio sindical fue devuelto a las organizaciones sindicales, que han vuelto a ocupar aquel espacio, en un horroroso de pésimo gusto arquitectónico, fruto de una época.

Una vivienda en la Casa del Pueblo. 26 de octubre de 1978.

REFUNDACIÓN.
Sería a finales de 1974, al amparo de la Ley de la Reforma Política propiciada por el entonces presidente del Gobierno, Arias Navarro, cuando Francisco Lara, entonces estudiante de Derecho en Sevilla, y militante de las Juventudes Socialistas, recibió el encargo de ponerse en contacto en Cádiz con Rafael Román y Ramón Vargas Machuca, reuniéndose en El Puerto, en el Bar Manolo, con el portorrealeño Juan Manuel García Candón que fue quien recibió el encargo de venir a El Puerto. Paco Lara, Miguel Salguero, Rafael n.n. y los 'telefónicos' Alfonso Sevillano, Juan Manuel Torres y Rafael Varela serían el embrión del nuevo partido. Sevillano y Torres --Lara estaba haciendo el servicio militar-- inscribieron la Agrupación Local en el Registro de Asociaciones Políticas la Comisaría de Policía, siendo su primer secretario local de la nueva etapa, ya en 1977, Juan Manuel Torres Ramírez quien, con el tiempo se convertiría en alcalde de El Puerto.

RAFAEL ROMÁN RECUERDA.
El político chiclanero afincado en Cádiz, Rafael Román, en su libro 'Crónica de una generación', recoge en la página 151, refiriéndose a quienes se fueron incorporando al PSOE en los tiempos de su refundación: "De El Puerto de Santa María: Paco Lara (abogado joven), Rafael Valera, Miguel Cirera, Paco Payán, Sevillano y Torres (que eran de Telefónica), Antonio Bollullo (eterno trabajador del partido, empleado en una imprenta), y Luis Benvenuty (su hermano Juan era mi amigo, pero iba por libre). Más tarde se incorporaron al partido los exUSO como Esteban Caamaño, Isidoro Gálvez y su mujer, María Ángeles Fernández Cortabarría, Tina Aguinaco y Elías Py, que se dedicó a todos los campos, aunque el suyo era la enseñanza".  En las primeras elecciones democráticas, en 1979, el PSOE sacó cinco concejales: Esteban Caamaño, Paco Lara, María de los Ángeles Fernández, Alfonso Sevillano y Pepe Valiente. /En la imagen, portada del libro de Rafael Román.

Juan Manuel Torres y Antonio Bollullo Altamirano, durante una visita a las cuevas cantera de la Sierra de San Cristóbal, a finales de la década de los ochenta del siglo pasado.

La UGT correa de transmisión obrera del PSOE, que entonces lideraba a nivel provincial Rafael Román, a través de Rafael Guillén, José de la Cruz y otros históricos que venían del movimiento obrero y sindical colaboraron activamente con el partido. La verdad es que la oposición política al régimen de Franco, en la Ciudad y durante la dictadura había recaído, como en casi toda España, en el Partido Comunista, con quienes se empezaron a relacionar los jóvenes socialistas.

Salón de Actos de UGT durante un acto en 2010.

Tal fue así que compartieron sede en la calle Albareda hasta que UGT quiso marcar las diferencias entre partido y sindicato, marchándose los socialistas a una nueve sede en la calle Santa Clara --donde se vivieron las primeras horas del 23F-- y los de UGT a otra nueva sede, también, en la calle Cielos, 21. El PSOE cambiaría luego de Casa del Pueblo, primero en la barriada de los Toreros, calle Manuel Hermosilla; luego a una novena planta, siendo en esta ocasión el 'Piso' del Pueblo, en un bloque de las torres de Fermesa y desde finales de 1990, hace ya 22 años, en su actual ubicación en la calle Ximénez de Sandoval, inmueble que tienen en propiedad, junto al Ayuntamiento.

El flamante Secretario General del PSOE local, David de la Encina. /Foto: Lola Rodríguez.

NUEVO SECRETARIO GENERAL.
Anoche resultaba elegido en una candidatura de integración como nuevo Secretario General para estos tiempos difíciles, David de la Encina Ortega, abogado y concejal de la oposición. Antes le precedieron en el cargo, desde la refundación, Juan Manuel Torres, Paco Lara, Pedro Alamillos, Luis Benvenuty, Consuelo Gamero e Ignacio García de Quirós.

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Hace 30 años, ell 16 de mayo de 1982 el que fuera Secretario General del Partido Comunista de España entre 1960 y 1982, el histórico dirigente Santiago Carrillo  --uno de los artífices de la Transición Española-- daba un mitin en el Parque Calderón, acompañado entre otros, por el alcalde de la Ciudad, a la sazón Rafael Gómez Ojeda y el también edil Manuel Espinar Galán, junto a otros miembros de los comités local y provincial de dicho partido. Las fotografías pertenecen al Archivo Histórico del PCE de El Puerto de Santa María. /Fotos: Rafa.

Un atiborrado Parque Calderón escuchó al lider eurocomunista, quien compatibilizó su clara militancia republicana con su admiración por S.M. el Rey, con quien mantenía una excelente relación.

Muchos porteños de a pie acudieron a la convocatoria.

La mesa que presidía el mitin, con el alcalde Rafael Gómez Ojeda, el edil Manuel Espinar Galán y el miembro del Comité Local del PCE Revuelta, entre otros.

El papel de Santiago Carrillo en el tránsito a la democracia ha sido reconocido unánimente por dirigentes de todos los partidos y políticos con los que compartió debates y responsabilidades.

 A la corta galería de ilustres personajes portuenses del siglo XVIII que hemos ido confeccionando para GdP en los años en que venimos colaborando en la misma (Jose María Chacón, Francisco de Paula Topete y Jose Ignacio de la Rocha) queremos añadir hoy la figura de Juan Bautista Tirry Lacy, biznieto de Guillermo Tirry, I marqués de la Cañada Tirry, continuador del linaje. Era uno de los seis hijos del matrimonio formado por Guillermo Tirry Tirry y Maria Josefa Lacy de Albebille, tercero de los cuatro varones. /En la imagen, antiguo blasón de los Tirry.

Su hermano José María, que le precedió en el título de marqués, pasó a la historia por ser el gobernador de la plaza de El Puerto cuando la invasión francesa; alabado por unos, al situarlo como paladín del pueblo que le alentaba para hacer frente a los gabachos, sacándolo prácticamente a hombros desde la mesa donde almorzaba, en su casa de la calle Aurora hasta el edificio capitular, y denostado por otros como el historiador José Mª García Rodríguez que en su obra: "Guerra de Independencia, ensayo histórico político de una epopeya española", editada en 1945, comenta refiriéndose a este episodio de nuestra historia y a él: "En Puerto de Santa María recibieron algunos ultrajes y no fue el menor que, a la entrada de Dupont y los generales franceses, estuviese el gobernador de la plaza, marqués de la Cañada Tirry, presenciando unas cucañas. Era un cascarrabias con muchos años sobre las costillas, mayores ganas de mando y entregado de lleno a su alguacil..." Estaba casado José María Tirry Lacy con una sobrina: María Dolores Molina Tirry, hija del marqués de Ureña y Conde de Saucedilla, Don Gaspar de Molina y de su hermana María Josefa. No tuvo descendencia, heredando el marquesado su hermano Juan Bautista, nombre impuesto en honor de su abuelo, de nación francés, Juan Bautista Tyrry Strutch que había casado con la única hija del I marqués, Francisca Patricia y su heredera.

Como veis nuestro personaje tenía un buen "pedigree" por su rama paterna pero, no desmerecía por la materna, pues su madre, conocida como "María Lacy", era camarera de la Reina, hija de Guillermo Lacy, General del Consejo Supremo de Guerra y hermana del Conde de Lacy, Comendador de Casas Viejas de Mérida y ministro plenipotenciario del Rey en Rusia. Sus padres se habían casado en la capilla del palacio real de La Granja de San Ildefonso, el 7 de agosto 1745, oficiando la ceremonia Don Alvaro de Mendoza, arzobispo de Farsalia, del consejo de S.M., su Capellán y Limosnero Mayor, siendo la madrina la Condesa de Montijo.

Ingresó Juan Tirry en la escuela de guardias marinas de adolescente, dedicando buena parte de su juventud al servicio de Real Armada, participando entre otras acciones de guerra en los combates de Gibraltar y Argel. En la última década del siglo XVIII, con la graduación de teniente de Navío fue destinado a Cuba. Allí contrajo matrimonio -20 de agosto- hace 218 años en la catedral de La Habana con María Jesús Loinaz y Lizundia, de la Casa de los marqueses del Real Agrado, hija de del tesorero de la Real Fábrica de Tabaco de La Habana y Consejero de S.M., el vasco Ignacio de Loinaz, casado con la marquesa del Real Agrado, doña María de la Concepción Lizundia, su madre.

ISLA DE PINOS.

Poco tiempo después se encomendó al conde de Mompox, del que era su agregado militar, inspeccionar la Isla de Pinos, la mayor de las islas que rodean a la de Cuba, al sur de la misma, para "examinar si los pinos de que está poblada y los betunes (resinas) que estos producen podrían ser útiles a los bajeles de la Armada." Y Mompox encargó a Juan Tirry esta tarea, siendo ya capitán de Fragata, sorprendiendo a todos con un excelente plano de la isla y un completo y extenso trabajo a modo de memoria titulado "Descripción de la Isla de Pinos por el Capitán de Fragata de la Marina Real, D. Juan Tirry y Lacy".

El documento está fechado el 13 de diciembre de 1797 y en él, aparte incluir todos los datos cartográficos al uso, indicaba era de una extensión de 85 leguas, (480.000 metros, aproximadamente. En la actualidad en municipio, uno de los 26 que tiene La Habana y que comprende esta isla y algunos cayos cercanos tiene más de 3.000 kilómetros cuadrados de superficie) y solamente 76 habitantes. Señalaba en su informe el potencial virgen de la misma, con una gran variedad de excelentes maderas: manajúes, yabas, jaities, guácimas, cedros, almácigas, palmas, peralejos, sabiques... abundancia de arboles de caoba, tan apreciada en Europa y, por supuesto, pinos aptos para la construcción naval. Reunía condiciones favorables para la pesca de carey, tenía manantiales de agua potable y terrenos fértiles en los que poder plantar café y tabaco, así como pastos suficientes para mantener cabañas de diversos ganados.

Como consecuencia de este informe que terminó en el despacho del Príncipe de la Paz, que era el que tomaba todas las decisiones por aquellos años, se inició el proceso para rentabilizar la isla, que pronto sería la Colonia Reina Amalia. Con mucha "vista" Tirry había dedicado el plano y la memoria a Don Juan de Lángara, en esa fecha Capitán Director e Inspector General de la Real Armada, además de Secretario de Estado y del Despacho Universal de la Marina. Paralelamente, argumentando que su hogar conyugal se encontraba en La Habana, solicitaba un traslado de cuerpo, al Regimiento de Dragones, estable en la capital cubana, concediéndole el grado de coronel. Y así fue, aunque solo estuvo provisionalmente como agregado en dicho regimiento.

ALCALDE DE LA HABANA.

Merced a la influencia de sus valedores en la Corte y a sus propios méritos finalizó su carrera militar como Brigadier de Caballería del Real Cuerpo de Ingenieros. Establecido definitivamente en Cuba, donde heredó el marquesado, ocupó el cargo de Gobernador de la provincia de Matanzas, donde era propietario de grandes ingenios y también dentro de su faceta política ejerció como alcalde ordinario electo de la capital: La Habana. Este portuense de cuna, miembro notorio de la Real Sociedad Económica de Amigos del País y Caballero de la Orden santiaguina falleció en Cuba en 1839.

PENDÓN DE EL PUERTO.

A pesar de que tuvo dos hijos varones, su línea sucesoria se realizó a través de su única hija: María Josefa Tirry Lionaz. Una nieta de esta, la que sería la VIII marquesa de la Cañada, Dª María Concepción Wall, que sumaba al indicado los títulos de marquesa de Mejorada del Campo y condesa de Armildez de Toledo, realizó a la inversa el recorrido de su bisabuelo, estableciéndose en España, donde continuaron sus descendientes. Como punto final a esta pequeña semblanza de un notable paisano podemos añadir que, en la finca toledana donde residían los Marqueses de la Cañada, ya en el siglo XX, hubo un incendio y en él se perdió el Pendón de El Puerto, que había sido costeado por Guillermo Tirry cuando fue Alférez Mayor de la ciudad, conservado por la familia durante siglos, especialmente por su valor sentimental pues gracias que fue enarbolado en señal de pleitesía real se le concedió el privilegio de añadir a su blasón dos leones rampantes a sendos lados del mismo. Texto: Antonio Gutiérrez Ruiz. A.C. Puertoguía.

El ministro de Economía y Hacienda, Carlos Solchaga, veraneaba en El Puerto de Santa María  a principio de la década de los noventa del siglo pasado. donde vino durante algunos años. El lugar elegido por el ministro era un bungalow de la Urbanización Las Redes. El ministro de la reconversión naval y su familia estaban rodeados de una discreta vigilancia policial, alojada en otro bungalow.

En la imagen, Solchaga acompañado por el Secretario de Organización del PSOE de El Puerto, Antonio Bollullo, en el Hotel Monasterio, cuando el primero ofreció una conferencia en dicho establecimiento hotelero. A la derecha de la imagen, Tomás Terry Merello. /Foto: Fito Carreto.

El 22 de agosto de 1992, hace 20 años el ministro Solchaga, se vio envuelto en la madrugada en una trifulca entre un grupo de personas que le acompañaban y unos desconocidos, que empezaron a proferir insultos contra el titular de Economía y Hacienda. Solchaga y sus amigos se encontraban en el complejo náutico Puerto Sherry.  Entre las personas que se enfrentaron al ministro se encontraba Gonzalo de Borbón. Según indicaron  testigos presenciales, los hechos se produjeron hacia las cuatro de la madrugada, cuando Carlos Solchaga, acompañado entre otras persona por su esposa y por Francisco Palomino, cuñado del entonces presidente del Gobierno, Felipe González. El grupo de encontraba tomando una copa en una de las terrazas que rodean la zona de atraques de Puerto Sherry.

Stand que El Puerto de Santa María instaló en Fitur en el año 1995. Tomás Terry hizo una extraordinaria labor invitando a sus amigos a celebrar el Día de El Puerto en Fitur, lo que atrajo a numerosos medios escritos y televisiones que estuvieron proyectando la imagen de la Ciudad durante días

En la imagen vemos, de izquierda a derecha a Tomás Terry Merello, Premio a la Promoción Turística de El Puerto, el alcalde de la Ciudad, a la sazón Hernán Díaz Cortés, Cayetana Fitz James Stuart, Duquesa de Alba y Fernando Falcó, Marqués de Cubas. /Foto: Fito Carreto.

Imagen panorámica del Stand que fue diseñado y construido bajo la dirección del querido y añorado José Antonio Reimóndez López 'Lete'. /Foto: Fito Carreto.

Visita de Valentín Galarza Morante ministro de Gobernación, natural de El Puerto cuyo domicilio estaba situado  en la calle Larga, 87,  frente al Bar La Perdiz..El coche está situado a la puerta de la vivienda familiar en la calle Larga.

A Galarza debemos la biblioteca municipal.  En la actualidad se encuentra una entidad bancaria y oficinas en los pisos superiores. La fotografía está tomada desde el solar derribado que hoy ocupa otra entidad bancaria, y en el que en su día se construyó Porto Moda). (Foto: Centro Municipal de Patrimonio Histórico).Visita de Valentín Galarza a El Puerto. El coche está situado a la puerta de la vivienda familiar en la calle Larga. (Foto: Centro Municipal de Patrimonio Histórico y Vicente González Lechuga).

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Fernando Gago y su viuda, María Isabel Peña, en la Plaza Real en una imagen retrospectiva.

Los trece cuadros que la familia de ex alcalde de la Ciudad Fernando Gago donó ayer a El Puerto de Santa María, ya se encuentran expuestos en el lugar mas noble y distinguido de la  Plaza de Toros, de la que Gago fuera su presidente durante 10 años, en la sala del palco de presidencia, donde permanecerán expuestos de forma provisional hasta el día 11 de septiembre, fecha en la que finalizan las visitas guiadas que ofrecen las concejalías de Patrimonio Histórico y Turismo, a la espera de su ubicación definitiva. Ayer se firmaba el documento de recepción de dichas obras, en un acto que pretendía ser íntimo, pero que se desbordó de personas que se quisieron sumar a este homenaje póstumo al ex edil fallecido el 28 de mayo de 2012.

También se  descubrió ayer un azulejo 'A la buena memoria del Iltmo. Sr. D. Fernando Gago García' obra de Pepita Lena de Terry quien, junto a Luis Suárez Ávila, colaborador de GdP, han organizado junto a la familia del finado la donación. María Isabel Peña, su viuda y los hijos del ex alcalde, Verónica, Irene, Fernando y Felisa Gago Leyras /Foto: Vicente González Lechuga.

El alcalde, Enrique Moresco García firmando la recepción de la donación, en presencia del Secretario Municipal, Fernando Jiménez Romero, familiares y amigos. /Foto: Vicente González Lechuga.

EL PERIPLO DE LOS CUADROS.
Esta colección de obras, ya de propiedad municipal, tienen tras de si una curiosa historia. Todos los toros que figuran en los cuadros fueron lidiados y matados por  Luis Mazzantini y Erguía (1856-1926) y estuvieron colgados en el conocido como “cuarto de los cuernos”, en el recreo denominado “La Concepción” propiedad de Don Luis Mazzantini, sito en el llamado Camino de Mazzantini o Carretera  de Fuentebravía, en esta Ciudad. A la muerte del torero, con la venta de dicho recreo a la Condesa de Gavia, se deshizo la casa  y la condesa no quiso que quedaran allí recuerdos taurinos de ninguna clase. 

Con ese motivo, los descritos cuadros, junto con otros enseres, pasaron a la propiedad de Carlos J. de Terry y del Cuvillo, entre ellos, un retrato de cuerpo entero de Mazzantini, que Carlos J. de Terry  del Cuvillo regaló a Luis Prieto Rodríguez, una cabeza de toro disecada y los trece cuadros que Carlos J. de Terry  instaló en el llamado “cuarto de degustación” de las Bodegas Fernando A. de Terry, una estancia escrupulosamente decorada por don Juan José Bottaro y Palmer. (ver nótulas núm. 212 y 285 en GdP).

Así se mantuvieron esos cuadros por la viuda y los herederos de Don Fernando C. de Terry y del Cuvillo, al quedar únicos accionistas de Fernando A. de Terry, S.A.  Por las sucesivas ventas de dichas bodegas, desde 1981, los últimos propietarios –Allied-Lyons-- ordenaron al entonces Director de Relaciones Públicas, Fernando Gago García, la retirada de dichos cuadros, por cuanto que aducían que la imagen de las Bodegas Terry eran los caballos y no los toros, que lo eran de las de Osborne, sugiriendo la  entonces Dirección General de  Allied-Lyons,  Bodegas Terry , que  Gago García le diera a los cuadros el destino que quisiera, pero que se retiraran de la Bodega. /En la imagen, Luis Mazzantini. /Foto: Matarrodona.

SALVADOS DE LA QUEMA.
Así es como caen en sus manos, literalmente desahuciados por Allied-Lyons & Cº,  convertidos en auténticas “res delerictae”. Y, sin embargo, Fernando Gago conociendo el  interés  artístico y la importancia para la historia local de esas obras, las libra de la destrucción, las mantiene en su poder desde 1995  hasta que decide donarlos al Excmo. Ayuntamiento para su exposición en la Plaza Real de Toros a fin de destinarlos al futuro Museo Taurino, lo que se fue demorando.

En la imagen, de izquierda a derecha, José María Morillo, Ignacio Gago García su hermano, la viuda María Isabel Peña, su nieto Gonzalo Osborne Gago, y sus hijas Verónica e Irene Gago Leyras. /Foto: Vicente González Lechuga.

Fernando Gago García, que fue Teniente de Alcalde Delegado de Plaza de Toros, Alcalde de esta Ciudad y Presidente, durante muchos años, de la Plaza Real de Toros, abrigó el proyecto, desgraciadamente nunca realizado, de formar un Museo Taurino Municipal en los bodegones de la Plaza de Toros y, unos días antes de morir, el 28 de mayo del presente año, expresó a su familia y a su albacea su deseo de donar al Excmo. Ayuntamiento de esta Ciudad los arriba reseñados cuadros, que había salvado, como una muestra más de su cariño por la Ciudad y de su dedicación en la mejora y prestigio de nuestro más que centenario coso taurino.

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