
Jully Caldas, conocida en el mundo artístico como Jully Star, nació el 9 de julio de 1981 en Rio de Janeiro (Brasil), hija única de madre soltera. Vive en El Puerto de Santa María desde hace seis años, desde donde dirige sus producciones audiovisuales y artísticas.
El año del nacimiento de nuestra protagonista, España temblaba todavía por la intentona de golpe de estado. El Puerto tuvo dos alcalde: el primero tras la llegada de la democracia, Antonio Álvarez Herrera y su sustituto, Rafael Gómez Ojeda. El número de habitantes de hecho era de 57.437 habitantes y 55.748 de derecho, siendo el número de hogares censados de 13.952. Ese año se cerraba el Monasterio de la Victoria, como centro de cumplimiento penitenciario; había permanecido como tal desde 1886. Rafael Alberti recibía el Premio Nacional de Teatro y el Premio Salinas, junto con José Bergamín, otorgado por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo y publicaba ‘Lo que canté y dije de Picasso’.

Foto: Frank Eggers.
Jully tiene estudios de los mas variado: estudió Artes Escénicas en la Universidad ERJ, de Río de Janeiro con el maestro Sergio Xavier, Canto y técnica vocal con la maestra Gloria Calvente; Técnica de Procesamiento de Datos, en la Escuela ATG de Río; Marketing, en SENAC, en Río; Decoradora CDR, Mesoterapia -CHT Centro de Terapias Holísticas y Peluquería y maquillaje en Artes de la Belleza, todo en Río de Janeiro.
TRANSEXUAL.
Desde pequeña tenía una feminidad bastante visible, que se fue haciendo mas fuerte con el paso del tiempo. Por respeto a su familia lo ocultaba hasta que tuvo las fuerzas suficientes para tirar para adelante y cambiar su vida por completo. «Hoy soy muy feliz como soy y por mi condición sexual. Mi madre me enseñó que hay que tener respeto y educación con los demás para que te traten igual».

EL PUERTO.
Le encanta El Puerto de Santa María, donde vive desde hace seis años porque la gente la respeta. Le apasionan lugares especiales como el Castillo de San Marcos, el Hotel Monasterio donde desayuna a diario y «las playas son como las que hay en mi país de orígen: es un pueblo muy turístico, rico, con buenos sitios de calidad e históricos. Lo siento como si fuera un pueblo de mi propio país. El clima es espectacular, tengo sol casi todos los días en mi ventana. Es un verdadero oasis para vacaciones o para vivir. ¡Hay que vivirlo!».

Foto: Frank Eggers.
TRABAJOS.
Jully se considera polifacética. Y lo es. «Tengo mucha formación e información, pero creo que la práctica es muy importante para el éxito de un profesional, en todos los sectores». Empezó su vida laboral con trece años en Río de Janeiro con la entrega de comida para llevar; después en oficinas, como azafata asistenta y entrega de documentos en empresas. Hizo prácticas como auxiliar administrativa en la Caixa Económica Federal y en empresas de administración y recursos humanos.
Luego se introdujo en el mundo de la belleza y la estética, montó su propia peluquería con su familia donde siguen ellos con el negocio abierto; «Hice pasarela de moda, asesora de moda y estilo». Después entró en el mundo del diseño de mobiliario y trabajó en Saccaro Muebles, una empresa de diseño italiano, emigrantes en su país, donde desarrollaron los diseños con fibras naturales y maderas de Brasil. Más tarde vendría el trabajo de masajista, formándose con la fisioterapeuta Regina Célia, que lleva un centro de terapias holísticas en Río.

En el pasado certamen Miss Trans Internacional 2013 celebrado en Barcelona.
Simultáneamente montaba sus producciones artísticas, shows, pasarelas, teatro en el mundo de las artes, comunicación y entretenimiento, «que es lo que mas me gusta en mi vida laboral y disfruto mucho. En la actualidad soy expositora en Ferias y Convenciones nacionales e internacionales, con entretenimiento, shows y montajes, presentación y desarrollo de entrevistas, protagonizando en eventos y festivales y apostando fuerte por una imagen muy sofisticada, siempre con mucha clase, glamour, diversión con mi propio estilo y exclusividad. Y sigo creciendo por mi valentía y tesón».
Le encanta la gastronomía, «Soy muy buena en la cocina, tengo mis propias recetas y creaciones. A los amigos españoles les encanta cuando organizo mis cenas especiales. Mi comida es muy condimentada y la base siempre tiene que tener arroz blanco en la mesa, por tradición familiar».
CERTAMEN MISS TRANS INTERNACIONAL 2013.
El pasado fin de semana terminó un trabajo audiovisual en la Gala del Certamen de belleza transexual en el Teatro Bart de Barcelona «Miss Trans Star Internacional», con muchas celebridades de la televisión nacional, entre ellos el conocido presentador Jorge Javier Vázquez. Allí representé a la firma de moda Sales Citta de El Puerto --con sede en la calle Cielos--. Y para los próximos meses, mas eventos y festivales, y giras por toda España con Jullystar Producciones.

Enriqueta Castillo Pacheco, Ketty, nació en Santa Fé (Granada) el 6 de septiembre de 1956, hija de José Castillo Padial, granadino y de Enriqueta Pacheco Albalate quien, aunque nacida en Cádiz y vecina de El Puerto, en 1955 se casa el 20 de diciembre de 1955 y se va a vivir a Granada. Era alcalde de El Puerto Luis Caballero Noguera. Su padre, empleado del Banco Hispano Americano, trasladado en los cincuenta del siglo pasado a la oficina de la calle Larga, donde conoció a la que sería su esposa. Ketty es la mayor de tres hermanos, junto con José --ya fallecido-- y Oscar. Está casada en segundas nupcias con Armando Hutchion Azcuy 






En mi tremenda incultura, no sabía que España hubiese sido un país productor de seda porque siempre había creído que toda la seda se producía en Asia, en donde la laboriosidad y paciencia de sus habitantes hace que sea posible desenrollar un capullo y sacar un hilo de mil quinientos metros de longitud. No era capaz de imaginarme a ningún otro ciudadano del mundo con la paciencia para desliar el capullo sin que se le rompiese el hilo. Pero luego empecé a pensar en las famosas camisas de seda italiana o pañuelos y corbatas de seda francesas e italiana y aquello me llevó a recapacitar que esos países producían seda, o simplemente que la importaban de Asia y la tejían, creando así una industria preeminente. /En la imagen, Cartilla para la propagación de la Morera y cría del gusano de seda.
Tan importante fue este elemento en la antigüedad que la famosa ruta que unía la China con Europa Occidental, en su paso por Asia, recibía el nombre de Ruta de la Seda. Desde entonces la cría del gusano se popularizó y se extendió a todo el mundo, incluso como divertimento de la juventud y una maravillosa manera de contactar con la naturaleza. Tal era el aprovechamiento económico de aquella industria que al árbol de la morera se le llamaba en Francia “el árbol de oro” y es que, en realidad, la producción de la seda daba muchos puestos de trabajo, sobre todo a mujeres y personas mayores.


La singularidad de este ejemplar se halla en su porte arbóreo, superando los 5 metros de altura y llegando casi al metro de perímetro de tronco. El fuste, aparentemente único, se bifurca a 1,8 metros de altura, dando lugar a dos ramas maestras que sostienen una copa arriñonada y semiaparasolada. Esto último se debe a que en realidad este individuo estaba compuesto por dos brotes de cepa y uno de ellos ha caído al suelo y, aunque sigue vivo, ha dejado a la parte arbórea sin la antigua copa.
El Lentisco del Pinar de Coig II sobresale por el grosor de su tronco y la altura. Es llamativo el porte arbóreo que ha adquirido, con más de un metro de perímetro de tronco medido a 1,30 m. y una altura total de 5,50 m., altura de fuste 1,95 m. y perímetro de la b ase de 1,80 m. Desde la cruz emergen dos ramas gruesas que conforman una copa poco poblada de hojas, con una proyección e 34,7 metros cuadrados, pero que permiten apreciar la belleza de las ramificaciones secundarias.
De nuevo, junto al cercado existente en el Pinar de Coig, se hace notable la presencia de otro formidable ejemplar de lentisco. Es el Lentisco del Pinar de Coig III, que cuenta con un tamaño excepcional, superando los 6 metros de altura. El fuste se encuentra inclinado y se ramifica a 1,85 metros del suelo. Exhibe una gran copa aparasolada y densa.
El sol era un disco granate que apareció sobre los meandros del Guadalete en la amanecida del dos de agosto de 1688, hace justamente 325 años y un día. En esa época del año apenas era perceptible la rociada que habitualmente cubría el suelo marismeño y las copas de los numerosos pinos que, formando manchones, poblaban la isleta que se establecía entre los ríos Guadalete y San Pedro. En esta amplia y llana extensión, alternaban zonas de marismas y otras similares a una tundra, en la que se ubicaban las salinas, con otras de bosquecillos de pinos y terrenos de libre pasto vecinal, zona que respondía al calificativo de “coto de los conejos” por la gran cantidad de estos sabrosos mamíferos nacionales que resultaron todo un descubrimiento cuando griegos y romanos pisaron por primera vez la península ibérica y los conocieron y cataron, según refiere el historiador griego Polibio (siglo II antes de Cristo) que es el que describe por primera vez este animal ibérico, más pequeño que la liebre, que si conocían. /En la imagen, retrato de Luis Francisco de la Cerda. Óleo sobre lienzo, obra de Jacob Ferdinan Voet, que se custodia en el Museo del Prado.
Era hijo de Juan Francisco de la Cerda y Enríquez, VIII duque de Medinaceli, --a la izquierda de la imagen-- el cual, con mucho mundo vivido y un tanto hastiado por las responsabilidades que cayeron sobre sus hombros en años precedentes pasaba grandes temporadas en sus dominios portuenses haciendo vida de prejubilado de Estado, pues siendo aun relativamente joven –tenía 50 años- podía montar, jugar al billar y a los bolos y otras actividades como la caza, negadas a personas de mayor edad, alternando estas acciones ociosas con sus deberes y obligaciones de carácter privado, el despacho, dirección y administración de su Casa y la presidencia del cabildo ducal que regía los destinos de la ciudad. Luis Francisco de la Cerda, en esa fecha, era general comandante de la escuadra de galeras de Nápoles, a las órdenes del virrey de aquel estado español, el marqués del Carpio. Llevaba cuatro años sin ver a la familia, desde que en 1684, contando 24 años, fuese nombrado para tan importante cargo. Aprovechó una escala realizada por la escuadra napolitana en Cartagena, en una de las visitas recíprocas que habitualmente se producían entre esta y la escuadra española de galeras que, como conocerá el lector, hacía años que había trasladado su base desde el Gran Puerto de Santa María a la ciudad murciana de Cartagena, patria chica de Isaac Peral, para acercarse a su ciudad natal y celebrar su 28º cumpleaños con sus padres, el ya mencionado VIII duque de Medinaceli y Catalina Antonia de Aragón, duquesa de Segorbe, que tenía en esa fecha 53 años, y hermanos, en realidad una sola hermana soltera, Ana Catalina, que tenía en esa fecha 25 años. De los catorce hermanos restantes, nueve habían fallecido en esa fecha y solo vivían otras cuatro hermanas: Feliche, Juana, Lorenza Clara e Isabel María, todas casadas y residentes en diversos lugares de la península e Italia.





Los negocios familiares se expandirían, abriendo su hijo Pepe, ya como gerente, La Bodedeguilla del Bar Jamón, en la calle Misericordia en 1989, y que hoy regentan su otro hijo, Rafael y su nuera Mamen. Allí se inventó el Pan de la Casa (pan de cortijo ligeramente tostado, aceite de oliva del bueno, tomate y jamón), al que siguieron otros: de mechada, de queso, de huevo… Y ya lo copian en tantos sitios…. En 1998 se inauguraba el actual Bar Jamón junto a la rotonda del Molino Platero, emblema del grupo Jamefer, nombre comercial de José Fernández Rodríguez e hijos. /El pan de la Casa