Vicente Rodríguez Giménez, el polifacético artista de decorados y escenografías, ha dirigido en Málaga el pasado 13 de julio la instalación y logística de una alfombra de sal de 115 por 2,5 metros en la malagueña calle Larios, con motivo de la salida extraordinaria de la Hermandad de la Sagrada Cena, en su centenario fundacional. 6.000 kilos de sal fueron donadas por la empresa portuense Chalupa.
Viñeta: y texto Alberto Castrelo | Hemeroteca Viva El Puerto
Bien llevada, la radio y la cultura nunca son gastos en absoluto innecesarios, aún más en los tiempos que corren. De hecho es un gasto más que justificado por la labor cultural y la función lúdica y divulgativa que tiene la radio; pero, claro, bien llevada...
Una madre que vivió la tragedia de los niños robados
| Texto: Carlos Botella Falcón.
La Virgen del Carmen se asoma esta noche a la Bahía y al rio Guadalete, recodo de todos nuestros recuerdos y olvidos. Devoción mariana, devoción popular, arraigada entre nuestra gente. La Señora del Monte Carmelo, refugio, ancla y mirador. La Virgen de Tierra Santa en la Tierra de María Santísima. Por eso hoy, en un 16 de julio, nos gustaría recordar a una de tantas portuenses llamadas Carmen, nombre tan andaluz, advocación tan querida. Una mujer que en su entorno familiar y de vecinos fuera querida y respetada. Hemos elegido a Carmen Benítez Flores, que fallecía hace unos días a los 82 años, dejando consternados a sus hijos y nietos.
En esta comida de hermandad con motivo de la festividad de la Virgen del Carmen celebrada el 16 de julio de 1965, en las instalaciones de la antigua Lonja del Pescado hoy convertida en estación de Catamarán y otros negocios de diversa índole podemos ver, entre otros a Abelardo Gil González, Guillermo Franco Castellano y Alfredo Campos.
En la imagen inferior, podemos ver a Manuel Gutiérrez Morillo ‘Manolito el Cochino’, el padre de Jaime Gutiérrez Perea, Juan Hernández, Chiquete y Pepe Romero Zarazaga.
Francisco Ruíz Muñoz, nació el 28 de Marzo del 1928, y se no fue con los que no vuelven a los 81 años de edad, en Cadiz, la ciudad que le vio nacer. Era conocido como Paco El Puerto o Paco Betordo, vivió en esta tierra de Santa Maria del Puerto, durante algún tiempo. Te lo podías encontrar en muchas ocasiones por la Ribera del Río o el bar ‘el Chino’, tomando café, muy temprano, y por la zona centro y plaza de Abastos, en los años sesenta y ochenta del siglo pasado. Se dedicaba a la cordelería: tenía un establecimiento de utensilios marineros en la Casa de la Aduana, próximo al desaparecido Bar La Lucha; también al desguace de barcos de hierro en la Otra Banda del río Guadalete. Paco Betordo fue el que descubrió a José Monge, Camarón de la Isla.
José Luís Albareda, Benito Pérez Galdós y Gustavo Adolfo Becquer
| Texto: Antonio Gutiérrez Ruiz.
José Luis Albareda y Sezde, un personaje del siglo XIX que, sin haber nacido en El Puerto, presumió de ello con sus contemporáneos, tuvo una extensa trayectoria política, detallada en una de las primeras nótulas, la número 084. Tiene calle dedicada a su memoria y representó en el congreso de los diputados a la ciudad, respaldado por el partido Unión Liberal, obteniendo el cargo de diputado con 1.438 votos de los 1.440 electores del censo, lo que nos puede dar una idea de su prestigio y popularidad en el revuelto mundillo político de la época.
La imagen pertenece a tiempos pasados, cuando la pesca en El Puerto de Santa María estaba en todo su esplendor. La fotografía está tomada en la antigua Lonja, donde hoy se encuentra la estación marítima del catamarán ‘Bahía de Cádiz’ y otros locales que han funcionado o funcionan con desigual fortuna.
En la imagen, vemos a los exportadores de pescados, de izquierda a derecha, Abelardo Gil González, Manuel Gutiérrez Morillo ‘Manolito el Cochino’y Juan Antonio Cuevas | Foto: Colección Vicente González Lechuga.
| Desde las barandillas del antiguo puente de San Alejandro | Foto: Colección Vicente González Lechuga.
| Texto: Fernando Orgambides. | Foto: Colección Vicente González Lechuga
Regreso al Parque Calderón deEl Puerto de Santa María como es habitual cuando acudo a la ciudad. Lo he conocido como un oasis de palmeras canarias. Todas ellas perfectamente alineadas. Y también configurando frondoso vergel, como otrora lo fue el del Conde. Del que nació como prolongación. Fue un personaje importante, aunque discutido, aquel conde. No sólo en la historia de El Puerto, sino en la del conjunto de la España carolina. Irlandés de origen humilde, pero creso por matrimonio, don AlejandroO’Reilly sirvió con inusitada eficacia a la España ilustrada, aunque sus enemigos no le perdonaron cierto desastre militar en Argel y la devoción que por él sentía el rey alarife. Mariscal de campo en Puerto Rico, gobernador de Luisiana y capitán general de Andalucía, o de la Mar Oceana, fortificó Cádiz.
Y reurbanizó algunos lugares de El Puerto, levantando un puente de barcas que se hundió el día de su inauguración y tintó el Guadalete de tragedia. Pero después vinieron otros puentes, de madera, colgante y de hierro. Todos con el nombre de San Alejandro, en honor del irlandés, hasta que en los años sesenta se empezó a construir el carreteril de la actualidad que va emparejado a la vía férrea, quitándonos con el tiempo a los que viajábamos en automóvil desde Cádiz el privilegio de ser recibidos por El Corribolo.
Reunión de amigos.De izquierda a derecha, fila superior, José Luis Poullet Rodríguez, conocido como Pepín 'el Barbero'; Manuel Matiola López, Federico Jiménez Dávila, José González Pereiras, Manuel Almagro Guillot. Sentados, de izquierda a derecha, José Álvarez Sevilla, conocido como Gavina; el crítico taurino de RNE Antonio Rosales Gómez, conocido como Don Puyazo; Manuel del Pino Suárez, conocido como 'el Niño del Matadero', su hermano Miguel del Pino y el hijo de éste, Manolo del Pino conocido como 'Mosco', teclista que fue del Grupo Blend, con el tiempo Policía Municipal, hoy jubilado. Década de los sesenta del siglo pasado | Foto: Colección Vicente González Lechuga.
El Ayuntamiento compra el palacio Roque Aguado para realojar a los vecinos de La Pescadería. El derribo de los bloques, necesario para construir el nuevo puente rodado sobre el Guadalete
| Viñeta: Alberto Castrelo| Texto: Teresa Almendros | Fuente: Diario de Cádiz.
El alcalde portuense, Germán Beardo, ha anunciado en sus redes sociales un acuerdo alcanzado con el Banco Santander para la compra por parte del Ayuntamiento delpalacio de Roque Aguado, en la plaza del Polvorista, con el objetivo de realojar allí a los vecinos de los bloques de La Pescadería que aún quedan en pie.
El alcalde explica que se trata de una operación importante que por un lado "nos permitiría permutar las viviendas de los propietarios de los cuatro bloques de la Pescadería y disponer de ese espacio para la construcción delpuente de tráfico rodadopara unir por fin el centro con Valdelagrana. Además, rehabilitaríamos una casa palacio emblemática de El Puerto llenándola de vida", afirma.
Pese a sus raíces etimológicas, el concepto, tan español, de hidalguía, alude no sólo al nacimiento prestigioso sino a virtudes intemporales que son independientes del origen, algunas del mismo campo semántico como la caballerosidad o la nobleza –que en el uso más extendido pueden referirse a cualquiera que haga gala de ellas con su comportamiento– y otras que no presuponen relación ninguna con el linaje, tales como la lealtad, la generosidad o la entrega desinteresada.
Típica estampa veraniega de los años sesenta en la playa de Valdelagrana, cuando se instalaban casetas en la arena. Las familias González Lechuga, González Herrero y Arjona González solían instalar tres casetas en la línea litoral. Todos los fines de semana se reunían con otros familiares y amigos, que describimos a continuación.
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