
Carmelo José Navarro Careaga es un portuense nacido en Murcia en 1959 quien, aunque pasó su infancia en La Coruña, creció en El Puerto. Aparte de su padre biológico, Carmelo considera como a su padre a Fernando T. de Terry Galarza, nótula núm. 749 en Gente del Puerto, quien viudo y sin hijos, casó en 1974 en segundas nupcias con la gallega Rocío Careaga Rodríguez que aportaba cuatro hijos al matrimonio: Rocío, Carmelo, Sergio y Jorge. Tras lo complejo de la documentación necesaria en aquellas fechas, la de la adopción por parte de Terry acabaría llegando dos meses antes de su fallecimiento. Además tiene tres hermanos fruto de la unión de Terry con su madre: Fernando, María y Alejandro. Carmelo encarnó a S.M. Baltasar en la Cabalgata de los Reyes Magos del año 2008, junto a José Manuel Ibáñez Castrelo y Enrique Valle Rincón. En la actualidad desarrolla su actividad profesional en la empresa familiar Vinagre de Yema.
EL AÑO 1959.
El ilustrador Manolo Prieto obtiene el Primer premio de carteles de "Industrias Lácteas" y el Segundo premio de carteles de la Corrida de la Beneficencia. En 1959 salen publicadas en Buenos Aires la primera y la segunda parte de La Arboleda Perdida. El poeta José Luis Tejada Peluffo pregona la Semana Santa en el Teatro Principal. Se refunda la Hermandad del Rocío de El Puerto de Santa María. Santiago Montoto publica una edición limitada de 500 ejemplares: "El Puerto de Santa María en la liberación de Fernando VII"- El 10 de Abril de 1959 el Cardenal de Sevilla Dr. José María Bueno Monreal, bendice la primera piedra del que sería el Colegio de La Salle. El 12 de abril de 1959, en El Puerto, el R.C. Portuense gana 2-1 frente al Puerto Real. El novillero de Las Pajanosas, Pepe Álvarez, afincado en El Puerto, torea en la Plaza de Toros de Madrid junto a Aparicio y Limeño, el 12 de julio. Abre sus puertas el 'Bar er Beti', en la calle Misericordia.
LOS INICIOS EN EL FÚTBOL
Con tres años, su familia emigra a La Coruña. El fútbol será su afición desde el patio del Colegio, viéndolo un ojeador del Ural, equipo canterano de La Coruña, que lo incorpora en sus secciones inferiores. Cuando la familia se muda a El Puerto, el SAFA San Luis se fija en Carmelo y empieza a jugar en la categoría juvenil, primero como lateral izquierdo y luego como central, desarrollando su carrera en dicha posición en el terreno de juego.
Carmelo tuvo sus primeros contactos con el equipo local en el último año de su categoría juvenil. Se formó en las divisiones inferiores del Racing Club Portuense, donde destacó por su gran solvencia defensiva y elegancia con el balón en los pies. Con 18 años daba el salto a Segunda B, jugando las temporadas 1977/78 y 1978/79.
SALAMANCA EN 1ª Y SERVICIO MILITAR.
Muy pronto llamó la atención de los directivos del Salamanca. Uno de ellos, distribuidor de Gin Rives en la capital del Tormes, viajaba con frecuencia a nuestra Ciudad y tuvo oportunidad de verlo evolucionar en el campo de juego. Tenía que fichar a Carmelo para el Salamanca. Estamos en 1979, año en el que dio el gran salto a Primera División. Llegó al Salamanca con 20 años, permaneció en el conjunto salmantino durante dos temporadas en las que no gozó de demasiadas oportunidades para demostrar su calidad.
Durante su segundo año en Salamanca no pudo aplazar mas el Servicio MIlitar, algo que ya había hecho en dos ocasiones anteriores. La instrucción en Cartagena, breve paso por Ferrol y destino en Madrid, donde consigue ir a entrenar dos veces por semana. Tras la jura de Bandera, Carmelo se incorporaría al equipo en su totalidad, al final de la liga.
BETIS Y RECREATIVO DE HUELVA.
En 1981 el Betis se hace con sus servicios pero por unas circunstancias u otras y pese a que en la temporada 82-83 llega a disputar 22 partidos con la camiseta del Betis, Carmelo no llega a convencer al cuerpo técnico verdibalnco por lo que es cedido al Recreativo de Huelva en 1983. En las filas del conjunto onubense Carmelo realiza una gran temporada y se convierte en uno de los jugadores más regulares del equipo, llegando a disputar 38 partidos en aquella temporada 83/84. El Betis lo repesca en 1984 pero en el conjunto hispalense tiene las puertas cerradas a la titularidad por lo que a la temporada siguiente (1985/86) es traspasado al Huelva, conjunto en el que de la mano de Víctor Espárrago se convierte en uno de los baluartes del equipo onubense.
CÁDIZ C.F.
Permanece en Huelva hasta 1987, año en el que llega al Cádiz, de la mano de Víctor Espárrago, su gran valedor. En un principio tras observar su aparente fragilidad física, muchos dudaron de su capacidad pero el técnico uruguayo que lo conocía bien lo consideraba una de las piezas fundamentales en las que se basaría el nuevo Cádiz C.F.

Mágico González y Carmelo, con el balón.

Maradona y Carmelo Navarro, en un regate ante la portería.
Como en casi todas las incorporaciones que hizo el Cádiz a petición de Espárrago aquella temporada, la razón estuvo del lado del gran técnico uruguayo. Su debut oficial con la camiseta amarilla se produjo el 30 de agosto de 1987, pero aquel día como se suele decir tuvo que bailar con la más fea, puesto que enfrente tuvo al Real Madrid de Butragueño que le endosó al equipo amarillo un duro 0-4. Afortunadamente el Cádiz y el Carmelo de aquella temporada fue muy distinto al que fue vapuleado en Carranza ante aquel gran Real Madrid.

Un primer plano de Carmelo junto a Ziganda.

Los jugadores Higuera y Carmelo.
GRANDE ENTRE LOS GRANDES.
En su primera temporada en las filas cadistas junto a otros grandes como Mágico, Oliva, Montero, Zalazar, Cabrera, Juan José... y de la mano de Víctor Espárrago, Carmelo se erigió en el jugador más regular del equipo, y el Cádiz realizó la mejor temporada de su historia en Primera División acabando sin agobios en una templada duodécima posición.Carmelo formó un excelente tandém ofensivo junto a Oliva. Permaneció durante cinco temporadas en Primera División en las filas del Cádiz, viviendo innumerables milagros con la elástica amarilla y convirtiéndose en el "Beckenbauer de la Bahía" un futbolista que dio toda una lección de colocación, elegancia y limpieza a la hora de cortar y sacar el balón jugado. Sus temporadas en el Cádiz fueron tan impecables que se ganó la simpatía y la admiración del fútbol español, llegando incluso a las cotas de popularidad del irrepetible Mágico González. En la temporada 92/93, la grave crisis económica del club se unió a los problemas deportivos y el Cádiz para desgracia de todos descendió a Segunda.

Con Futre, en presencia del trío arbitral, en un encuentro contra el Atlético de Madrid.
Al año siguiente, 1994, la pésima situación del club a todos los niveles provocó la salida del club y su retirada del fútbol en activo del que posiblemente haya sido el mejor defensa libre que ha pasado por el Cádiz C.F. A su retirada tuvo ofertas para trabajar de comentarista deportivo en Canal Sur aunque finalmente se decantó por Canal Plus, donde se reencontró con Michael Robinson quien fuera directivo cadista y quien en su momento lo bautizó con el nombre del 'Beckenbauer de la Bahía'. Actualmente está desvinculado del mundo del fútbol.

Fernando y Carmelo, se saludan con el árbitro, en presencia de los jueces de línea.
LAS CIFRAS.
Estadísticas
- En las filas del Salamanca jugó 11 partidos.
- En las filas del Betis jugó 43 partidos y marcó 1 gol.
- En las filas del Recre jugó 70 partidos y marcó 6 goles.
- En las filas del Cádiz jugó 244 partidos y marcó 2 goles.
Trayectoria
- Racing Portuense.
- Salamanca, 1979 a 1981.
- Betis, 1981 a 1983.
- Recreativo de Huelva (cedido), 1983/84.
- Real Betis, 1984/85.
- Recreativo de Huelva, 1985 a 1987.
- Cádiz, 1987 a 1994.
(Fuente: Kaditj).

Carmelo, en otras instalaciones --las nuevas-- de Vinagres de Yema, en el Polígono Industrial.
VINAGRE DE YEMA.
El nacimiento de esta empresa en 1992 ya se ha explicado en la nótula núm. 749, de su padre, Fernando T. de Terry Galarza, pero ha correspondido a Carmelo Navarro la expansión y consolidación de la misma, situándola en los primeros puestos del mercado nacional e internacional, en cuanto a Vinagre de Jerez se refiere. Carmelo está orgulloso de que Vinagres de Yema esté en posesión de las certificaciones de calidad más importantes: IFS, BRC, ISO9001.

Las marcas blancas de Carrefour, Alcampo, Supersol, así como Hijos de Ybarra (segunda marca a nivel nacional), Hojiblanca, La Española, Coosur, Rafael Salgado, ... son envasadas por la empresa porteña.
En la planta de Vinagres de Yema se embotellan todos los tipos que permite el Consejo Regulador: Vinagre de Jerez, Vinagre de Jerez Reserva, Vinagre de Jerez al Pedro Ximénez, Vinagre de Jerez al Moscatel, Vinagre de Jerez Gran Reserva, Vinagre de Jerez Moscatel Reserva y Vinagre Gran Reserva Consejo. Además de 17 clases diferentes y 5 clases de cremas de vinagre balsámicas.
VINAGRES DE AUTOR.
Entre estas 17 clases se encuentran: Vinagre de Vino Tinto, Vinagre de Vino Blanco, Vinagre Balsámico de Módena, Vinagre de Manzana, Vinagre a las Finas Hierbas, Vinagre al Estragón, Vinagre al Ajo, Vinagre Balsámico Blanco, Condimento Balsámico Blanco, Condimento Balsámico Jerez. Las cinco cremas balsámicas son de Vinagre de Jerez, de Vinagre de Mödena, de Vinagre al Pedro Ximénez, de Vinagre de Frambuesa, de Vinagre a la Naranja. La mayoría de estos vinagres son de producción propia, salvo otros procedentes del marco de Jerez, de Asturias, de la Mancha y de Módena (Italia). Son vinagres de autor, personalizados, según el gusto y las indicaciones del cliente.
En la actualidad se pueden visitar las instalaciones de Vinagres de Yema, para grupos concertados, siendo modélicas las instalaciones que son recomendadas por los prescriptores del mercado.










El pescado que llegaba a la fábrica se cocía; después, en unos patios que estaban detrás de la fábrica, se extendían al sol para secarlos, tarea quellevaba varios días. Después de seco se molía y salía la harina usada como base para hacer el pienso. Todo este proceso hacía que, cuando soplaba Levante El Puerto oliese, y no precisamente a agua de colonia concentrada Álvarez Gómez, sino a demonios, puñeta. Pero oye, a todo se acostumbra uno, llega un momento que las cosas que no te gustan se instalan a tú alrededor, que te llenas de paciencia y dices, que le voy a hacer.
Algunos veces, paso por alguna frutería y la fruta no huele a nada. Recuerdo la frutería de Félix Pérez Peral en calle Larga, donde hoy se encuentra Cajamar: olía desde diez metros antes de llegar. Como olían los montones de melones blancos y escritos, que en este tiempo se ponía en La Placilla; la fruta que traían los mayetos al mercado: ciruelas, peras, perillos de Palacio, brevas, tomates de Rota,… que sensaciones.
Había un establecimiento en la calle Ganado, junto al desaparecido almacén de los Verde, que fue antes una farmacia. Era el puesto del Mellado; vendía sardinas arenques, aceitunas y queso de cabra. Otra tienda, donde hoy está la charcutería de Ramón Insua Lavin, a la que le decían Casa del Tío Luis, vendía lo mismo que el Mellado. Me gustaban también estos sitios.


Nace ‘La Voz de la Bahía’, un nuevo medio de comunicación con vocación de Bahía; tuvo una vida efímera: apenas un año, al convertirse en un medio crítico con el poder de la época y ser vetado por los grandes anunciantes de la zona. Era alcalde de la ciudad Luis Portillo Ruiz.
Manuel Martínez Alfonso inicia una cruzada en ‘La Voz de la Bahía’ para evitar que se construyeran bloques de pisos en la Plaza del Polvorista, al igual que ocurriera en la Plaza de la Pescadería cinco años antes. Se crea el conjunto músico vocal ‘Los Simbronis’, que funcionará hasta 1967. Se crea el Grupo Scout Católico en la Parroquia del Carmen.

Esta destilería fue fundada por Manuel Pico en 1824, llamándose entonces el licor 'Crema de Cacao Manuel Pico' (En la imagen de la izquierda podemos ver una botella del primer cacao que se produjo en la Destilería).


En el año 2004, Cacao Pico obtuvo en el Salón Saveurs de París el Premio al Mejor Licor, adjudicado por un jurado compuesto por periodistas especializados, sumilleres y especialistas en el mundo de la grastronomía gourmet, tras una exhaustiva cata a ciegas. . Este salón francés está especializado en productos de gourmet y delicatessen. Representa una de las más importantes citas feriales de bebidas y alimentación de Francia. Cacao Pico se introdujo de la mejor manera en el merdado francés


EL LICOR QUE SE BEBE... Y SE COME.

Otra opcion: aquí había muchos y aún hay algunos licores en las bodegas, concretamente el cacao, delicioso. Se bebe pausadamente, dura largo por goloso y hace una buena sobremesa y digestión. Búsquenlo en El Puerto también, que no se ha de arrepentir". (Plantilla de antigua etiqueta de Cacao Pico).
El chocolate y el cacao, lejos de alterar el peso, puede ser beneficioso para la salud, siempre sin abusar, como afirman los expertos: produce una sensacion de felicidad, saciedad, oxigena la mente produciendo una mayor actividad mental, sus antioxidantes naturales protegen ante enfermedades cardíacas y ayudan a proteger en las degenerativas, además de tener efectos diuréticos, estimula el sistema central. ¡Habrá que preguntarle al médico! (Etiqueta de Crema de Cacao Pico).
El año que nace José Manuel, 1928, se crea el Racing Football Club de El Puerto el 10 de febrero. Mariano López fue uno de los promotores y fundadores y Genaro González Noval, su primer presidente. Su primer partido, entre los infantiles del Racing y otro equipo local, la Balompédica, se salda con la victoria del recién nacido Racing. El segundo partido se celebra en la Plaza del Polvorista, el 4 de marzo, entre el Racing Football Club y el Español F.C. de Jerez de la Frontera, con resultado de empate.
El 3 de marzo de ese año, es nombrado Hijo Predilecto de la Ciudad el benefactor local Elías Ahuja y Andría, que aparece en la imagen de la izquierda. Se presentaron 4.890 firmas avalando la petición José Almansa Huete refuerza su Agencia de publicidad, ubicada en la calle Larga, 24. Se produce un incendio en la Finca de Ntra. Sra. del Consuelo, propiedad de Rafael Osborne. Muñoz Seca estrena las siguientes obras: “La orgía dorada”. “El teniente alcalde de Zalamea". “El rajáh de Cochin”. “¡Un millón!”. “La cura”. “Alí-Guí”. “El clamor”. “La Lola”. Rafael Alberti publica 'Domecq 1730-1928' y entre 1927-1928 publica 'Sobre los Ángeles'.
Era mas amigo de hacer novillos que de ir a clase, cuando se escapaba del colegio Poullet, salía el coche de caballos con Juanito Buhigas al pescante y su hermano Fernando a la caza del niño, habitualmente lo devolvían a casa, con castigo incluído. El día que el niño José Manuel estrenó sus primeros pantalones largos, se fue con sus primos Fernando Terry Merello y Javier Gaztelu Terry, al recreo que tenían los padres de este último, y lo único que se le ocurrió fue subirse a un árbol, y se rompió los pantalones. Eloísa Terry, que por lo visto no era una gran costurera, le remendó los pantalones con esparadrapo, para que no se notase la rotura. Se pasó unos cuantos días castigado. Como vemos, una infancia de lo más traviesa, prólogo del espíritu emprendedor en el mundo del trabajo. (En la imagen, publicidad del brandy --entonces coñac-- 501, etiqueta amarilla).



Era aficionado a la cocina, al bricolaje y tenía, algo de inventor. Siendo sus hijos pequeños, se le ocurrió la idea de construir un hidropedal con las vainas de plástico de la munición americana, suponemos que serían cohetes u obuses,; estuvo en el garaje de su casa dos semanas construyendo aquel 'invento'. Cuando fueron a botarlo a la playa conocida como de 'Los Curas' por la proximidad de la Casa de Ejercicios de los Jesuitas 'La Inmaculada', la bajada por la finca 'El Retamar' duró más que la botadura: esta última poco menos de tres minutos, el tiempo suficiente para que hiciera agua, pues no pudo impermeabilizar bien el artefacto. (A la izquierda, etiqueta de Oloroso 'Tercios', de Carlos y Javier de Terry, S.L.).


Su infancia transcurre en la calle Pozuelo, jugando en unas calles aún no tan transitadas. Estudió en el Colegio de las Carmelitas, --se acuerda de la Hermana Natividad--, en la calle Luna, con la señorita Paca y con 9 años ingresó en el Colegio de la Pescadería, con Miguel Cea Quiroga como director y los profesores Ciro Morata y Antonio de la Torre, entre otros. Luego estaría interno varios años en el Colegio de Nuestra Señora de los Reyes, en Bonzanza (Sanlúcar), dirigido por los hermanos Maristas. Rebelde, decide escaparse del colegio con 14 años, en desacuerdo con los métodos disciplinarios del centro, al terminar el 4º de bachillerato, con lo que se inscribe una nota negra en el libro escolar, lo que le impide acceder a otro centro. Ahí terminan sus estudios reglados --que no su ansia de formarse y conocer, algo que hace de forma autodidacta-- y empieza a trabajar en el que ha sido y es su mundo: la bodega. (En la imagen, José Gutiérrez Dosal).
Estamos en 1960. Así, empieza de obrero en la bodega, donde aprendió e hizo de todo. Su maestro: su padre. Allí empujaba botas, trasegaba el vino a jarra, lo rociaba, venenciaba, arrumbaba a mano... En 1966 muere su padre y con 20 años se ve con la responsabilidad de sacar adelante el negocio vinatero. (En la imagen, José Gutiérrez Sánchez de Cos).
Y con ese empeño, esa nueva experiencia. Salir a la exportación. Instalan un sistema de embotellado, con nuevas tecnologías lo que supuso grandes inversiones en un momento en el que el mercado de nuestros vinos estaba en recesión. (En la etiqueta que aparece a la izquierda, Amontillado Marqués de Comillas, fundado en 1837. Al segundo marqués compró Gutiérrez Dosal la bodega de la actual firma Gutiérrez Colosía).
Juan Carlos empieza a viajar. Para su sorpresa, cuando en el marco de Jerez muchos pensaban que el vino se vendía solo, había que hacer grandes esfuerzos para colocarlo en un mercado cada vez más competitivo y difícil. En Holanda recibe al principio el rechazo de los importadores. En Alemania, dadas las políticas efectuados por algunos exportadores que habían dejado en muy mal lugar los vinos del marco, desconfiaban. (En la etiqueta ide la izquierda, Fino Toneles, de su abuelo, José Gutiérrez Dosal).
Pero Juan Carlos no se desanima, creía en lo que hacía y en la bondad de sus productos y vuelve a la Feria de Dusseldorf, a los 'show rooms' de Holanda... a fuerza de voluntad no había quien le ganase. Años más tarde, en Vinoble (Jerez) tendría que luchar contra competidores de la zona, que no le admiten, pero sus productos se acaban posicionando en los mercados de exportación. (A la izquierda, botella de Pedro Ximénez de Gutiérrez Colosía).
En 1998 unos exportadores ingleses prueban sus vinos en las bodegas y empiezan a venirle los primeros contratos para el extranjero. Se diseñan nuevas etiquetas de vinos e incluso cambia el tipo de botella. Los productos embotellados por Gutiérrez Colosía, además del vino en rama y el vinagre a granel, tienen una estrecha relación, por su nomenclatura, con El Puerto:
LOS VINOS

EL BRANDY EL CANO
Es un producto del que sólo se embotellan 1500 botellas al año con el objeto de que siga manteniendo la calidad que le dan las soleras de cerca de un siglo.
En 2009 la 







Juan Carlos Gutiérrez Colosía, amante de El Puerto, sus cosas y su historia; enamorado de la hoy y siempre difícil profesión de bodeguero, ilusionado por posicionar sus productos en el mundo (en estos días salen para el estado de Virginia (EE.UU.) unas botas de las bodegas Colosía), emprendedor, sigue buscando mercados, ofreciendo catas en origen y destino. En breve estarán en Barcelona; en agosto en Dinamarca, haciendo una degustación con el importador a almacenistas, restauradores y sommeliers; en octubre en Bélgica, y en invierno continuarán asistiendo a ferias y catas abriendo y consolidando mercados internacionales, ayudado por la nueva generación, los Gutiérrez Pou (Carmen y Carlota, en la imagen de la izquierda) y por su incansable esposa y compañera, Carmen Pou Riutort.
El otro día por ejemplo, agarré y cogí la calle Ganado, viniendo de Cielo y recordé que antes en la carnicería de Manolo Ortega, hubo una frutería, que en la taberna "Los Maeras Chico", tuve la oportunidad de conocer a Manolo del Pino "El Niño del Matadero", (a la izquierda de la imagen) me lo presentó mi padre, me gustaba salir con él; que en la Sastrería de Vera, hubo una tienda que se llamaba "Sempere, Mercería, Calzados", este inmueble igual que la Taberna "El Refugio", pertenecen a Muebles Palomino, y ahí me detuve en hacer la inspección de la calle y de forma consciente empecé a recordar lo que fue este establecimiento.
La taberna estaba dirigida por Rafael Gómez Cordero, Rafael era hijo del cabo de guardias de campo Ceferino Gómez, tristemente fallecido el el cortijo Pozolozano. Rafael tenía que yo sepa tres hermanos más Ceferino (padre del que fue alcalde de El Puerto Rafael Gómez Ojeda, a la izquierda de la imagen) víctima de la guerra incivil, no entiendo, como un hombre tiene que matar a otros hombre, cuando el hombre se muere sólo sin necesidad que nadie le mate; Pepe capataz de la bodega de Velarde y Luis que no conocía, conozco a su viuda Luisita Morales Augusto, mujer con un humor y una vitalidad envidiable.
Luis Ballesteros Hidalgo, íntimo amigo de mi padre, agente Judicial del Juzgado de 1ª Instancia e Instrucción, socio del Real Madrid, se carteaba con Don Santiago Benabeu, gran aficionado a las óperas de Pucinim, Rosini y Verdi. Antonio Carmona, oficial del Juzgado Municipal. José Gómez de Requena, propietario de varias panaderías. Me contaba mi padre, que este señor cuando tenía que limpiar los hornos de leña por dentro, esperaba unos días que se enfriaran algo y después se forraba el cuerpo con sacos de arpillera vacíos y se metía dentro del horno a limpiarlos, ¡que valor! José Gómez Cordero, capataz de bodegas Velarde. Cecilio González, casado con Dª Pura la matrona. El maestro Suano, relojero empleado de Relojería Díaz, persona seria y formal, educado que cuando se encontraba a gusto, le daba por cantar por malagueñas y recitar a Don Ramón de Campoamor. Suano casi siempre iba acompañado de su hijo, relojero también. La familia Loliti, grandes aficionados al flamenco con su padre al frente. Los hermanos Flor Pedregal, empleados de Telefónica. Bancalero, empleado de Renfe
El billarín que como les dije anteriormente, estaba en el salón, era una de las mesas más difíciles de jugar, por lo estrecha que era; pero bueno cuanto más cargado de vino estuviera el personal, mejor se jugaba. (A la izquierda de la imagen, contador de billar).
La vieja taberna Los Maera --en la Plaza de las Galeras esquina con Luna-- fue durante muchos años, a partir de la última década de los 30 del siglo pasado, uno de los establecimientos propios de una tradicional saga de taberneros y fabricantes de anisados y licores: ‘los Giles’, de origen cántabro. Hoy es, en la calle Luna, [con otro nombre y reformada, La Garnacha], la única tienda de vinos que ha conservado parte de su estructura original y cierto sabor a taberna antigua. Tal vez su origen se remonte, al menos, al siglo XVIII, de ser ésta la taberna que documentos de 1771 sitúan frente a la hoy inexistente Capilla de las Galeras. (En la imagen, la antigua taberna de Los Maera, en la Plaza de las Galeras, por su fachada de la calle Luna, que hoy alberga a La Garnacha. Vemos el azulejo de 'Amontillado Tío Benito', con el antiguo logotipo de Bodegas Caballero, que permanece en la fachada remozada y repintada de color almagra).






Continuamos con Ernesto, casado con María Teresa Otero Sanchez-Bustamante. Igual que el anterior, en la 3ª generación se perdió el apellido; Eduardo, corresponsal de banca, que casó con Ramona Docavo Alberti, de cuya unión tuvieron tres hijos varones, los cuales entroncaron con diversas y conocidas familias portuenses: los Gaztelu, Govantes, Jiménez o Cuvillo, entre otras. Finalmente, Agustín Merello Alberti, fue el más buscavida de sus hermanos, posiblemente obligado por su carga familiar. Sus actividades profesionales eran varias. Entre ellas, la más productiva y rentable, quizás, la de contratista de obras. Un ejemplo de esta actividad lo hemos encontrado en los Protocolos Notariales de El Puerto de 1879. Se trata de un documento de cesión de derechos, en realidad una subcontrata, de las obras nuevas de la carretera de Benaocaz a Utrera que se había adjudicado en casi medio millón de pesetas “de las de entonces” para realizar dicha obra en un periodo de 5 años, adjudicación que, mediante este documento notarial que citamos, traspasa a José de la Cuesta Gómez. (En la imagen, Anís La Sota de Bastos, de Merello Hermanos, 'marca registrada con el núm. 1 de la provinica de Cádiz).
Todos los hermanos, sus esposas e hijos vivían en la misma casa, formando una comunidad familiar alrededor de los padres, compartiendo cocina, comedor, salón y otras dependencias de la finca, situada en la calle Fernán Caballero. En el documento notarial de partición de bienes de Ernesto Merello Alberti, fallecido en 1890, se indica: “… no se determinan los muebles porque el finado, junto con sus cuatro hermanos restantes, esposa e hijos, todos vivían en una sola casa reunidos, constituyendo una sola familia.” (Etiqueta de 'Jerez Selecto, especial para enfermos', de Merello Hermanos. Proveedores de SS MM los Reyes de España, Suecia y Noruega, según reza en la etiqueta).
A continuación de la especie de comuna familiar, donde se encuentra actualmente un convento de religiosas, haciendo esquina con la calle Jesús Nazareno existía una finca propiedad de doña María Catalina Alberti que heredaron los hermanos Merello, nombre comercial que utilizaban para comercializar sus productos, cuyas bodegas se encontraban en esa misma calle, a continuación de la casa antes citada, aunque con entrada por la calle paralela de Los Moros. El negocio de extracción de vinos, sin ser de los más importantes en su época, más o menos podemos ubicarlo entre los treinta principales criadores y exportadores de la localidad, contando con viñedos propios en el término de Jerez en los pagos denominados “Santo Domingo”, “Tablajete” y “Balcargado”, utilizando en anuncios publicitarios y en las etiquetas de sus productos la leyenda: “Proveedores de S.M. el Rey de Suecia.” (Etiqueta de Amontillado N.P.U. de Vicente Alberti, padre de Rafael Alberti. Debajo, firma del padre del poeta, Vicente Alberti Sánchez-Bustamante)
Agustín Merello Alberti, falleció el 12 de abril de 1893, contando 51 años de edad. Su numerosa prole, de 10 u 11 hijos, serían los progenitores de la práctica totalidad de los portuenses contemporáneos de este apellido –Merello Alvarez, Merello López de Meneses, Merello Cuvillo, Merello Govantes, Merello Pastor, Merello Díez, Merello Reynolds, Terry Merello y Castro Merello- y también herederos del 1/5 de participación en los negocios familiares mencionados que correspondía al padre. Por otra parte, la de su otro hermano Julio, Merello Alberti (en la imagen de la izquierda) existió una desvinculación física, al estudiar ingeniería y cambiar su residencia por motivos profesionales, contribuyendo todos estos motivos apuntados a que, en los primeros años del siglo XX ya no existiese el pequeño imperio comercial forjado por Vicente Merello medio siglo antes.
Citamos a los
03.-CARMEN MERELLO GOMEZ (MONJA)


08.-ELISA MERELLO GOMEZ (MONJA)