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Francisco Román Sánchez nace en El Puerto en 16 de marzo de 1951, primero de los cinco hijos que tuvo el matrimonio formado por Milagros Sánchez Albaiceta y Francisco Román Aranda. Toda su infancia la pasó en la calle Larga, 140, donde su madre trabajaba para las monjas de clausura del Convento de las Concepcionistas. Ya de mayor viviría en la misma calle en el número contiguo, el 142.

En 1951, Rafael Alberti publica: ‘Buenos Aires en tinta china’. El pintor porteño Enrique Ochoa, lega a la Ciudad una importante colección de obras de su producción, pero no fue como se afirma erróneamente en algunas biografías en 1951, sino en 1948. El escultor José Ovando Merino talla, con la madera proveniente de dos cipreses del Cementerio de San Fernando de Sevilla, la imagen de estilo neobarroco del Cristo de la Hermandad de la Misericordia.

En la pretemporada de fútbol, el R.C. Portuense juega en casa con el Jerez C.D., con el resultado de 4 a 6 para los jerecistas. En Sanlúcar, con motivo de las fiestas de la Virgen de la Caridad, se celebraba un partido contra el Atlético Sanluqueño, que perdía también el Racing. Mueren Cándida Jiménez Huelva, Cándida la Negra’, que nació esclava y murió libre y centenaria en El Puerto; el filántropo Elías Ahuja y Andria. (1863-1951) y el que fuera ministro de la gobernación con el gobierno del dictador Franco, Valentín Galarza Morante (1882-1951). Nace el músico Andrés Olaegui y el político de IP, Juan Gómez Fernández.? / En la imagen, anuncio de Fernando A. de Terry, en ABC, el 31 de mayo de 1951.

Colegio de la Plaza del Polvorista. Imagen tomada en noviembre de 1973. A la izquierda, la calle del Sol.

Paco hizo los estudios primarios en el colegio de la Plaza del Polvorista. Pronto entraría a trabajar, como ayudante de mancebo en la Farmacia de José María Viqueira, en la confluencia de las calles Larga y Palacios. Luego prestaría sus servicios en la Farmacia de Justo Castro.

ABENGOA.
Pero, lo que realmente le gustaba era la electricidad y su primer empleo como electricista lo tendría en una pequeña empresa de Benito Delgado. Luego vendría el contrato con la hoy multinacional española ABENGOA, fundada en 1941, que en la actualidad agrupa una serie de empresas en las áreas de energía, telecomunicaciones, transporte y mediambiente. El pasado año 2008 empezó a cotizar en Bolsa, dentro del índice IBEX 35.

CENTRAL NUCLEAR DE ASCÓ.
Pasado un tiempo fue destinado aTarragona, trabajando en la Central Nuclear de Ascó, en la margen derecha del río Ebro, que está dividida en dos reactores. De 1032.5 MV y 1027 MV, operando el primero en marzo de 1984 y el segundo en marzo de 1986. En cuanto tuvo oportunidad, pasado el tiempo, regresó a El Puerto al producirse una vacante en la zona.

ACOPO.
Fue miembro del Consejo Municipal de Seguridad, en calidad de representante de la Asociación de Comerciantes Portuenses ACOPO, de la que su mujer, Rosario Navarro Diáñez, es la presidenta y cuyos fines son fortalecer, apoyar y revitalizar el sector del comercio en El Puerto. . Con Chari, como cariñosamente la llamaba Paco, tuvo cuatro hijos: Yolanda, Javier, Raul y Rocío. Chari es muy conocida por la tienda de regalos y confección ‘Bazar Sharo’, que ha tenido varias ubicaciones, Larga, Palacios y en la actualidad en la calle Ganado, esquina con Jesús Cautivo.

Con su mujer, Chari Navarro, presidenta de ACOPO.

Con la autorización de ampliación dada al Centro Comercial El Paseo, Paco Román fue muy crítico  por el «impacto negativo que tendrá sobre los negocios del centro», achacando el declive del Centro  al instalarse esta superficie comercial. «Cuando abrió sus puertas, muchas tiendas cerraron y aún se notan los efectos», abundaba. Paco no entendía la actuación  «contradictorio que desde el Consistorio se favorezca la ampliación y a la misma vez potencie el Centro Comercial Abierto (CCA) en el Casco Histórico». ACOPO está integrada en la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos-ATA.

GRUPO VITOLFÍLICO.
En 1973 funda, junto a un grupo de amigos, la Asociación Vitolfílica Portuense, de la que resultaría elegido su presidente. Fue una asociación muy activa organizando exposiciones, proponiendo actividades culturales, e investigando en la historia de El Puerto o editando vitolas dedicadas a edificios singulares y personas notables de la vida de El Puerto. /En la imagen, cartel de la Exposición Vitolfílica 'Ciudad de El Puerto' de 1999.

En 1987 la Asociacion Vitolfílica Española (AVE), con sede en Madrid, les invita a integrarse en dicha asociación a la vista de la ingente actividad que desarrollan. Será dos años mas tarde, en 1989, ya refundados como Grupo Vitolfílico ‘Bahía de Cádiz, cuando se produce dicha integración en esta a modo de federación, representando el grupo, también presidido por Román, a la comunidad andaluza. / En la imagen, escudo de la marca H. Upman.

Reyes en Silueta. Serie posterior a 1902. Retratos de personajes con la cabeza sobresaliente del cuerpo central de la anilla o vitola, sobre una media orla en forma de semicircunferencia, actuando como marco del retrato. No se conoce coleccionista que tenga las series completas (son siete series distintas).

En El Puerto se organizaron 11 exposiciones vitolfílicas ‘Ciudad de El Puerto’, con diferentes temáticas, tanto en el Casino Bahía de Cádiz como en el Centro ‘Alfonso X el Sabio’. Y otras tantas, en Cádiz y Chiclana, 8 en Rota, y 1 en Puerto Real y en Jerez de la Frontera. También, y con la temática del Vapor Adriano III, se realizaron cinco exposiciones. En 1995/96, organizaron el Concurso Vitolfílico Nacional ‘El Mar’ dedicado al desaparecido coleccionista Ramón Bayo Valdés.

EL VAPOR: BIEN DE INTERÉS CULTURAL.
El grupo realizó una interesante investigación sobre los distintos barcos a Vapor existentes entre El Puerto y Cádiz, llegando a registrar hasta 29 embarcaciones. Igualmente hicieron un estudio sobre la saga de los vapores Adriano (I,II y III). /En la imagen, el Vapor Cádiz, que acabaría explosionando en el Muelle, en 1928. Sería sustituido por el Adriano I, cuando finalizó su periplo entre Sanlúcar y Sevilla, tras la Exposición Universal de 1929.

En 1997 solicitaron y consiguieron de la Junta de Andalucía que el Vapor Adriano III fuera declarado Bien Mueble de Interés Cultural, máxima figura de protección que la Consejería de Cultura tiene para preservar el patrimonio público o privado de Andalucía. En el año 2004 Paco Román colaboró activamente con los actos conmemorativos del 75 Aniversario del Vapor en El Puerto, organizado por el Ayuntamiento. /En la fotografía, una imagen actual del Adriano III, surcando las aguas del río Guadalete.

Francisco Román, con unos amigos del Grupo Vitolfílico.

Para quienes le conocían, para su familia y amigos, Paco era una persona divertida, graciosa: “--Te tenías que reír con él y con sus cosas. Para el no existían los problemas, nunca veía lo negativo de las cosas y siempre encontraba el lado bueno”. El Puerto entero lo conocía, se hacía notar con las asociaciones a las que pertenecía, luchando por los intereses de la localidad. Paco presumía de relaciones y amistades de alto nivel y, muchas veces ‘amenazaba’ en broma con decírselo a tal o cual conocido personaje de la vida política española, si percibía que los políticos locales no hacían buen su trabajo. La prensa siempre fue su aliada, presándole atención y dándole  cobertura a sus inquietudes y reivindicaciones.

En la imagen, Paco, en una Asamblea del Racing Club Portuense, del que era un preclaro aficionado.

Durante la celebración del Trofeo 'Ciudad del Puerto' 2010, la directiva del Racing le ofreció un homenaje póstumo. En la imagen su familia, recogiendo un reconocimiento de la entidad rojiblanca.

Le encantaban las historias, cuentos, sucedidos y leyendas de El Puerto; siempre estaba leyendo o escribiendo sobre ello. Era un buen padre y abuelo y gran aficionado al Racing Club Portuense, al que seguía con fidelidad, domingo tras domingo. Todo un clásico que murió, prematuramente,  el 30 de mayo del pasado 2010, a la edad de 59 años.

Maksim (Máximo) Paliazhakin, violinista y Piotr (Pedro) Shaitor, contrabajo, son dos músicos naturales de Bielorrusia, formados en la Orquesta Filarmónica Nacional de Minks, capital de su país, aunque cuentan ya, con 10 años de residencia en España.  A nuestra Ciudad ya han venido en otras ocasiones y ayer pudimos disfrutar, de la interpretación de algunas piezas de música de cámara en un tramo peatonal de la calle Luna.

En su repertorio cuentan con grandes compositores clásicos: Mozart, Vivaldi, Bach, Brahms... Incluso aceptaban peticiones, como el Canon de Pachelbel, que también sonaba ayer. Sevilla, donde residen hace 10 años --han colaborado, también con la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla--, Córdoba, Huelva, Cádiz, Jerez, son otros de los escenarios callejeros donde deleitan con sus impecables interpretaciones, acompañados por las 'minus one' en el reproductor, es decir, la reproducción de los instrumentos de acompañamiento en 'playback'. /En la imagen, Maksim Paliazhakin.

Amenizan fiestas, ceremonias religiosas y civiles, y se les puede localizar en los teléfonos: Maksim (646433621) y Piotr (628494887). /En la imagen, Piotr Shaitor

Considerada como una de las formaciones orquestales más experimentadas de su país, la Orquesta Filarmónica Nacional de Bielorrusia, con sede en su capital de Minsk, ha cimentado su prestigio internacional a través de una prolífica labor, en la línea de la mejor tradición musical rusa.

La Orquesta Filarmónica Nacional de Bielorrusia

Ampliamente conocida en el ámbito de los estados de la extinta Unión Soviética y del Este de Europa, la Orquesta Filarmónica Nacional de Bielorrusia, a raíz de los cambios políticos acaecidos en 1991 y la consiguiente apertura, ha participado en importantes giras, ciclos y festivales en el extranjero, extendiendo su actividad a países como Alemania, Holanda, Francia, Italia, Grecia o España, donde tomó parte del programa cultural de los Juegos Olímpicos. Asimismo, esta destacada orquesta está llegando a un amplio sector de público a través de su intensa producción discográfica con diversos sellos europeos. Su repertorio incluye lo más representativo de la música sinfónica, con especial dedicación a compositores rusos y bielorrusos, tanto clásicos como contemporáneos. (Texto: Carlos Muñoz Gómez).

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El Puerto es una ciudad muy relacionada de forma directa con Cristóbal Colón y con América. Cuenta fray Bartolomé de las Casas que “un marinero tuerto” le dió información a Colón “estando en El Puerto de Santa María” sobre “aquella tierra a la cual no pudieron llegar los terribles vientos”. También lo menciona su hijo Hernando Colón en su Historia del Almirante. Lo cierto es que el navegante pasó dos temporadas, al menos, en El Puerto: una entre los años 1484 y 1486 ó 1490 y 1491 (según diferentes investigadores), en la que preparaba el viaje del descubrimiento, y otra en 1493, organizando el segundo viaje al continente americano.

Esta ruta trata de descubrir y mostrar (en lo posible) El Puerto que vivió Colón: una villa marina y marinera, poblada de gentes de la mar (carpinteros de ribera, calafates, estibadores, marinos, marineros, cartógrafos, comerciantes, armadores, rederos, cordoneros, pescadores,...) y de edificaciones marítimas (muelles, varaderos, almacenes, hospital de San Telmo, Cruz de los Calafates, aduana, ermitas de Guía y de Santa Catalina, ...) en la que el río Guadalete, eje de su asentamiento y actividad, tuvo una destacada función.

La tradición marinera con que contaba El Puerto de Santa María propició la presencia de Colón en la ciudad para la gestión de su proyecto. En el descubrimiento americano esta ciudad participó con la carabela La Niña, armada en astilleros portuenses, y con la nao Santa María, cuyo piloto, Juan de la Cosa, (en la ilustración de la izquierda) acompañó a Colón en los dos primeros viajes y es autor del mapamundi que fuè realizado en El Puerto en el año 1500.

Desde El Puerto partieron otras expediciones que realizaron importantes descubrimientos geográficos: la de Alfonso Ojeda (1499-1500), en la que participaron Juan de La Cosa y Américo Vespucio, y la de Rodrigo de Bastidas (1504), donde iba de nuevo Juan de la Cosa y Vasco Núñez de Balboa.

Primer Mapa Mundi. Juan de la Cosa. Año 1500. El Puerto de Santa María.
Ver más información en nótula núm. 584 de GdP.

Como consecuencia de la conquista y colonización americana El Puerto de Santa María participó del comercio a gran escala con América, lo que movió la economía de la ciudad durante toda la Edad Moderna. América significó desde entonces un nuevo rumbo para la ciudad de El Puerto y toda la bahía de Càdiz. Como resultado de esta relación, El Puerto cuenta con un notable patrimonio cultural, en el que destaca un tipo de edificación característico: las casa-palacios de cargadores a Indias, construidas en los siglos XVII y XVIII. También se realizaron y donaron obras de arte de carácter religioso. La relación con el continente americano se siguó manteniendo posteriormente y continua en la actualidad.

ITINERARIO

1.    San Blas, San Telmo y Espíritu Santo
De izquierda a derecha, observamos los tres edificios. La ermita de San Blas es el más antiguo. A partir de ella fueron levantados el hospital de San Telmo, dedicado a gentes del mar, y el convento del Espíritu Santo. Éste fué iniciado en el siglo XV, ampliado en el siglo XVIII y remodelado en 1851.

2.    Ribera del Guadalete
Desde los restos del estribo del puente del siglo XVIII puede observarse el Guadalete, que en el siglo XV corría sin canalizar. Ésta era zona de varaderos, careneros, embarcaderos y atarazanas.
A nuestra izquierda observamos el Monasterio de la Victoria comenzado en 1504 en las cercanías de la ermita de San Roque, existente en el siglo XV. En la Sierra de San Cristóbal estaba la ermita de Sidueña.
En la otra orilla o “la otra banda del río”, zona de esteros y marismas, continúan como entonces, las importantes salinas de El Puerto.

3.    Soportales de la Ribera
A espaldas del mirador seguimos la línea de soportales, que en El Puerto son más conocidos como “los portales”. Servían de abrigo para la realización de diferentes actividades. En este lugar se encontraba en el siglo XV la “cruz de calafates”, aproximadamente en la embocadura de la calle Caldevilla. Muy cerca de esta cruz estaba la ermita de la Consolación.

4.    Ribera del Río
El nombre de esta calle es muy significativo. También lo es el de la calle Puerto Escondido, que hace referencia a un antiguo embarcadero.
Debido a los muchos meandros que tenía el curso del Guadalete, la zona ribereña pudo estar más retrasada en el siglo XV en algunos tramos.

5.    Continuación de la Fachada al río
Pasamos la plaza de la Herrería, abierta al Guadalete, y seguimos por la C/ Jesús de los Milagros, a cuya derecha, entre ella y la C/ Misericordia, continuaba la fachada fluvial de la ciudad. La fisonomía de toda la ribera cambió a mucho a partir del siglo XVI.
Obsérvese cómo a partir de su cruce con la C/ Palacios, el terreno se eleva suavemente.

6.    Castillo San Marcos
En la segunda mitad del siglo XV pertenecía ya a los Duques de Medinaceli y era sede del cabildo de la villa. Es resultado de la transformación de la mezquita del siglo X en la iglesia-fortaleza cristiana, en la segunda mitad del siglo XIII.
Fue uno de los principales santuarios peninsulares, dada la fama milagrosa de su titular, a la que Alfonso X El Sabio le dedicó veinticuatro de sus Cantigas: un corpus conocido como el cancionero de Santa María do Porto.

7.    Plaza de Juan de la Cosa
La plaza de Juan de la Cosa ocupa lo que fue el antiguo pósito o alhóndiga de la ciudad, cuya fachada, del siglo XVIII, ha quedado desplazada al fondo.
Una reproducción cerámica de la carta naútica y un busto del cartógrafo recuerdan la figura del piloto de la nao Santa María y autor del primer mapamundi, cuya leyenda dice: “Juan de la Cosa la fizo en El Puerto de Santa María anno de 1500”.

8.    Bajada del Castillo.
En nuestro recorrido hemos ido subiendo sobre le nivel de la ribera hasta el pequeño promontorio sobre le que se levantó el santuario-fortaleza, hoy Castillo de San Marcos.
Ahora continuamos por la bajada del Castillo, que en el siglo XV, era zona de embarcadero y diversas actividades relacionadas con el río y el mar.

9.    Plaza de Colón
Constituía también zona ribereña en la época de Cristóbal Colón. El actual azulejo es una reproducción del que fué instalado en 1938, año de la remodelación del lugar.
En lo alto estaba construido en el siglo XV un mesón conocido como Posada del Toro, que pertenecía a la familia de los Valera.

10.    Antigua Aduana Ducal
Edificio de la antigua Aduana Ducal del siglo XV.

Los dos escudos de la fachada corresponden a la familia de la Cerda, duques de Medinaceli. El actual es una ampliación del primitivo edificio del siglo XV.

11.    Calle Palacios
Es una de las principales arterias de la ciudad. Debe su nombre actual a que estaba limitada por la antigua aduana, que probablemente, en algún momento, al igual que el castillo, fue residencia ducal, y el nuevo palacio que levantaron los duques  siglos más tarde frente a la Iglesia Mayor Prioral, que, desde aquí, vemos al fondo.

12.    Iglesia Mayor Prioral
En los últimos años del siglo XV esta iglesia estaba aún en construcción.
Una de las principales capillas que se abrieron en el interior del templo, la primera al lado del Evangelio, dedicada a la virgen del Rosario; fue de la familia Valera, a la que pertenecían los alcaides Diego y Charles de Valera, miembros distinguidos del gobierno, que jugaron un papel directamente relacionado con la empresa de las Indias.

13.    La Placillla
Este lugar sigue siendo la zona de mercado de la ciudad, como ya lo era en el siglo XV. Las antiguas carnicerías estaban donde se encuentra el popular Bar Vicente. Sus sucias aguas, cargadas de desojos, iban a parar al río a través del caño de la villa, que corría bajo la calle Ganado.
Nuestra ruta continúa por la calle Ricardo Alcón o calle del Muro, por donde discurría la antigua muralla de la ciudad.

14.    Carta sobre Colón y mapamundi de Juan de la Cosa
En el Centro Cultural Municipal Alfonso X El Sabio podemos ver reproducciones de dos documentos claves sobre la relación de El Puerto y Cristóbal Colón con el descubrimiento de América: la carta de 19  de marzo de 1543 en la que el Duque de Medinaceli informa a su tío el cardenal Mendoza de su relación con el descubrimiento del nuevo continente, y el mapamundi de Juan de la Cosa.

15.    Muelle de las Galeras
Pasando la plaza de la Herrería atravesamos por lo que hoy es Parque Calderón y llegamos al antiguo muelle de las Galeras, cuyo nombre se debe a que en él se aprestaban las galeras reales que fondeaban en el Guadalete, cuya misión era defender la costa.
Actualmente el muelle se denomina de San Ignacio, y es punto de atraque del Vapor del Puerto.

16.    Ermita de Ntra. Sra. de Guía
Seguimos nuestro paseo junto a los muelles, donde todavía se puede observar la actividad marinera de la ciudad. En las actuales Bodegas Gutiérrez Colosía estuvo situada la Ermita de Guía, a cuya titular se encomendaba los navegantes.
En ella tiene su origen el monasterio de San Francisco de la Observancia, pues fue aquí el primer lugar donde se instalaron los frailes antes de pasar a su emplazamiento actual. La ermita dió nombre a toda la zona conocida como “Barrio de Guía” o “Campo de Guía”.

17.    Playa y Ermita de Santa Catalina
Si seguimos el camino por la orilla del Guadalete, calle Bajamar, llegaremos hasta el Paseo José Luis Tejada y la desembocadura del río, más alejada del centro urbano de lo que estaba en el siglo XV.
Continuando por la línea de playa, actual Paseo de la Puntilla, se llega hasta el Castillo de Santa Catalina (s. XVI), donde se levantaba a finales del s. XV la ermita del mismo nombre. Desde este sitio salieron muy probablemente algunas de las expediciones que partieron de El Puerto.

Otros lugares destacados fuera de ruta son:

18.    Hospital de la Misericordia
19.    Ermita de Santa Brígida y Convento de San Francisco de la Observancia
20.    Casa de los Torrejón


21.    Reproducción de la Carabela La Niña
Realizada por Luis Miguel Coín Cuenca en 1992, que como la primera, armada en los astilleros portuenses, también realizó la misma travesía cinco siglos después. (Textos: Centro Municipal de Patrimonio Histórico. Fotos: Jorge Roa. ).


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«El día 23 de febrero de 1984, el jueves pasado hizo 27 años, una nube de humo negro cubría el cielo de la calle Luna y cientos de portuenses fuimos testigos impotentes de la incineración provocada del Teatro Principal. Con él quemaron también el espíritu de su creador Nicolás Setaro, el de tantos actores y actrices que pasaron por sus tablas, el de varias generaciones de porteños que aprendieron entre sus muros de terciopelo a amar el noble arte de Talía, y como no, acallaron igualmente de un fogonazo lleno de desvergüenza inmobiliaria la voz de un pueblo indolente con sus cosas, con su calles, con sus casas. Aunque las comparaciones siempre son odiosas, sabemos de otros lugares con el mismo padecimiento –Liceo de Barcelona-, que no dudaron ni un instante en ponerse manos a la obra el día inmediatamente posterior a tan luctuoso suceso incendiario». Manolo Morillo

Aquella madrugada el Teatro Principal de El Puerto, construido en 1845, había quedado completamente destruido a consecuencia de un incendio cuyo foco, según fuentes de toda solvencia consultadas por Diario de Cádiz, se había localizado en el aljibe del propio teatro. No fue posible, en los primeros momentos, cuantificar las pérdidas por la desaparición del edificio, para el que el Ayuntamiento había iniciado los trámites necesarios para declararlo Monumento Histórico Artístico.

Los bomberos, actuando desde La Placilla. (Foto: Pedro Lara. Colección Manolo Morillo).

Diario de Cádiz, recogía la triste noticia: «Entre las tres y las cuatro de la mañana del 23 de febrero de hace 27 años un penetrante olor a madera quemada y el crujir de las viejas tejas de la techumbre del noble edificio, despertaron a los vecinos del inmueble de al lado que, alarmados ante la columna de humo que se colaba por las ventanas de sus casas avisaron a los bomberos y a la policía municipal. Cuando llegaron los bomberos el incendio afectaba al escenario y al patio de butacas, teniendo dificultades para realizar su trabajo al encontrar rotas las bocas de agua más cercanas, por lo que tuvieron que utilizar otra situada en la calle Nevería. Ante lo incontrolable de la situación, fueron avisados también los bomberos de Cádiz, Jerez, Chiclana y los de la Base Naval de Rota para colaborar en la extinción del fuego. La magnitud de la catástrofe se vio acrecentada al prender rápidamente las vigas de madera que servían como soporte al techo del coliseo portuense, que rendido ante el fragor de las nocturnas y traicioneras llamas, cayó fulminantemente sobre el patio de butacas impidiendo cualquier posibilidad de salvación. (Las tres fotos anteriores pertenecen a la Colección de Carlos Pumar Algaba).

Los bomberos, actuando en el interior, con mangueras y máquinas. (Foto: Pedro Lara. Colección Manolo Morillo).

Ruinas del Teatro Principal, tras ser sofocado el incendio.

Acomodadores del Teatro, entre otros, Robles, Manuel Güelfo y Miguel o Antonio Cíes, que fue jugador del Sevilla F.C. (Foto: Colección VGL).

Sobre las ocho y media de la mañana, el fuego consiguió ser dominado, aunque por razones de seguridad permaneció en el lugar un retén de bomberos. No sólo se había destruido el teatro, sino que se habían visto afectadas viviendas cercanas al mismo, siendo la de mayor trascendencia el derrumbe del dormitorio principal de la familia Astorga Trillo, que tuvieron que huir del humo y las llamas en ropa de cama y con lágrimas en los ojos ante la desgracia que les sorprendió esta fatídica noche de febrero.

Interior del Bar 'La Concha', en la planta baja del Teatro, que daba a la confluencia de las calles Luna y Placilla. (Foto: Colección de V.G.L.).

REACCIONES.

  • Juan Leiva y su madre Rafaela, propietarios del 'Carrillo de Severo' que durante años había abastecido de golosinas y frutos secos a los espectadores que acudían al teatro, fueron llamados con urgencia para que retiraran sus enseres del edificio entre los que se encontraba una bombona de butano, que de haber explotado hubiera añadido mayor desgracia al siniestro.
  • Maximino Sordo llamó sobre las tres de la mañana a Manolo Ramírez, titular y heredero del negocio familiar “Zapatería La Jerezana” ubicado en los aledaños del teatro que daban a “La Placilla”, que forzó la situación ante las fuerzas de seguridad que acordonaban la zona, para que le dejaran pasar hacia su negocio con el fin de poder retirar el género que guardaba y la documentación del mismo.
  • A los propietarios de “Electrodomésticos Milar” les sorprendió el fuego en su casa del Camino de los Enamorados donde dicen, veían las llamas desde la azotea de su casa, teniendo que posponer un viaje que tenían previsto para el día siguiente al tener que ocuparse del arreglo de su establecimiento.
  • Por las inmediaciones del teatro se acercaron también Prudencio Rábago, Genaro, El Tete, Manolo Ojeda, Camilo Liz y Macario Valimaña entre otros,  miembros de la tertulia del “Bar La Concha”, pudiéndose observar sus caras desencajadas ante la desgracia que les estaba tocando vivir.
  • Un numeroso grupo de personas que se encontraban arremolinadas entre la farmacia de Fernández Prada y la tienda de comestibles “La Giralda”, mantenían el comentario generalizado de que el incendio había sido provocado, ya que la versión que corría de un cortocircuito se descartó inmediatamente al saberse que el suministro eléctrico había sido cortado en octubre de 1983.

Programa del Teatro Principal. Función de Despedida. 1883. (Colección Tomás Ramírez).

LA PROPIEDAD.
Los propietarios del Teatro, Juan Sánchez, Ángel Sáenz y Antonio Collado –accionistas de una empresa de Jerez--, permanecieron en el lugar durante varias horas, manifestando a Diario de Cádiz que no tenían ni idea de cómo se había producido el incendio. Uno de los propietarios afirmó que el siniestro se hubiera evitado si el Ayuntamiento hubiera concedido una licencia de obra «--Ya que hubiéramos construido los locales aprovechando la estructura». El pasado mes de octubre, el Ayuntamiento en Pleno acordó iniciar un expediente de declaración del Teatro Principal como monumento histórico artístico, por lo que se paralizaba cualquier tipo de obra en el mismo.

Postal circulada de la fachada del Teatro Principal, firmada por el abuelo de los Moresco Suárez y fechada en 1904.

DATOS HISTÓRICOS.
En 1842 la Junta de Beneficencia de esta ciudad elaboró un proyecto para construir un teatro por acciones en el local que poseía «calle de Luna, esquina a la de San Bartolomé conocido por el nombre de Trabajadero de la Compañía, agregándole el antiguo Reñidero de Gallos que se halla a su espalda».

SS.MM. los Reyes de Oriente, a su paso por El Puerto después de la Cabalgata, en el Descanso y Entronización de los Reyes en el Teatro Principal. Año 1929. (Foto Colección Vicente González Lechuga).

El objetivo de este teatro era el de sufragar las necesidades de un asilo piadoso. El capital se conseguiría a través de 80 acciones de 2.000 reales y otras 20 más que representaría la Beneficencia, como dueña de la finca, y se estableció una comisión integrada por un miembro del Ayuntamiento, Jacobo Oneale; un vecino, Carlos Carreras y un vocal de la Junta de Beneficencia, Miguel Pajares. Sin embargo un año más tarde la única esperanza de que se llevara a efecto el teatro era una proposición de data a censo hecha por Críspulo Martínez, ya que la Diputación había prohibido «invertir cantidad alguna de fondo de Beneficencia en la obra, ni pueda distraerse para pago de premios de los accionistas ni algún otro objeto» y las circunstancias de que el comercio de extracción de vinos estaba en el mayor abatimiento por un tratado con Gran Bretaña aconsejaban dejarlo para una época más próspera.


Teatro Principal, a la izquierda. Debajo el Bar 'La Concha', enfrente el Bar 'Las Columnas. Año 1930 (foto: Centro Municipal de Patrimonio Histórico).

La esperanza se cumplió, Críspulo Martínez (ver nótulas núms. 311 y  319 de Gente del Puerto) tomó a censo el solar y en mayo de 1845 estaba a punto de concluirse la construcción del teatro. El 18 de junio de 1845 la Academia Nacional Gaditana de las Nobles Artes elaboró un informe del reconocimiento del edificio en el que resaltaba, «por su importancia y novedad», una serie de detalles de la construcción, sobre todo de los palcos, el cielo raso y la cubierta; señalaba que las madreas eran de pino de Flandes, que el ornato era «bello y elegante y dispuesto con tanta ligereza y buen gusto que nada deja de desear» y que su cabida era de 1.200 personas sentadas y 300 de pie, para concluir: «en suma, este bello teatro, por su acertada y bien entendida construcción, su decoración y cabida, es digno de figurar en una capital».

El Teatro, en la década de los cuarenta del siglo pasado. (Foto: Colección VGL).

"La Venganza de Don Mendo" Comedia en verso de Pedro Muñoz Seca, representada en el Teatro en la década de los cincuenta del siglo pasado. Pepe Morillo, a la derecha, en el papel de Don Pero. Intervinieron Manuel Sánchez 'Zutanito' como Don Mendo y Milagros Lage, como Magdalena; Manolo Gago García, Angelines Ayuso, Lolita Nimo y un largo etcétera hasta completar el amplio reparto de personajes de la obra. En primer término, el piano situado en el foso y, detrás, 0la concha' cubierta con un paño, espacio donde se colocaba' el apuntador', que recordaba la obra a los actores por si había algún despiste. (Foto: Colección JMM).

Rondalla actuando en el Teatro Principal. Niño con pandereta, Gómez Giménez. Primera fila delante, Enrique Esteban Poullet, José Luis Villar Guerrero, Fernando Arjona González, Juan Arjona Acá. Segunda fila, Antonio Pérez Brea, José Sánchez González, Enrique Miranda García, Manuel García Mateos, Diego García Mateos. Tercera Fila, Joaquín Albert, Manuel Sánchez Caballero, Francisco Ramírez Tallón, 'Koki'. 10 de octubre de 1962. (Foto: Colección V.G.L.)

Proclamación de la Reina de las Fiestas y sus damas de honor de la Fiesta de la Hispanidad,  que recayó en Isabel Portillo Cía. Al micrófono, el mantenedor del acto: José Cádiz Salvatierra, de Jerez. Año 1964. (foto: Archivo Municipal).

Entrada bajo mazas, de la Pastora Mayor y su corte de Pastorcillas en la Gala de Navidad con Amor. Podemos ver al Jefe del Negociado de Fiestas, Antonio Romero Castro, al centro. 25 de diciembre de 1973. (Foto: Rafa. Archivo Municipal).

138 separan la creación del Teatro con esta fotografía de 1983, con la celebración del Concurso de Agrupaciones Carnavalescas. Un año mas tarde, ardería pasto de las llamas.

Los últimos espectáculos que los portuenses hemos podido contemplar en «nuestro teatro» ha sido el concurso de agrupaciones carnavalescas, así como la preselección de participantes que actuaron en el concurso de baile a celebrar durante los días de Feria».

Edificio que ocupa el espacio donde otrora estuvo el Teatro Principal, en la confluencia de las calles Luna y Placilla. Octubre de 2006 (foto: CPA).

José Lupiáñez Barrionuevo nace en La Línea (Cádiz) en agosto de 1955. Su infancia transcurre en El Puerto de Santa María. Posteriormente se traslada a Barcelona en cuya Universidad comienza estudios de Filosofía y Letras, que acabará en la de Granada, licenciándose en Filología Hispánica.

Desde muy joven comienza a colaborar como poeta y crítico en numerosas publicaciones españolas y extranjeras. En 1975 funda junto al poeta José Ortega la colección "Silene", que se inicia con su primer libro Ladrón de fuego (Universidad de Granada, 1975), obra de la que se han publicado otras dos ediciones: una en la colección "Cuadernos del Caballo Verde" de la Universidad de Xalapa (México, 1975) y otra en la colección "Ánade", que dirigió desde su creación en 1978, y que en una primera etapa codirigió con el también poeta José Gutiérrez.

Ha participado en los consejos de redacción de diferentes revistas: Resurgimiento, Letras del Sur, Travesaño, Divertimento, Educa, Trivium, Los Tiempos y más recientemente en los de Sureste, Humanística etc. Fue coordinador junto a Mauricio Gil Cano de las páginas de Azul, Cuaderno de Cultura de El Periódico del Guadalete y de El Periódico de La Bahía. Coordinó desde 1996 a 1998 la sección de cultura del semanario El Faro, y en la actualidad colabora con asiduidad en Cuadernos del Sur, del Diario Córdoba. (Lupiáñez, en Jerez de la Frontera, en 1987).

Su obra ha sido incluida en importantes recuentos y antologías, y traducida a varios idiomas. Ha participado además en numerosos libros colectivos y ha sido reconocido con diversos premios, tales como: el "Antonio Machado", el "Juan Ramón Jiménez", el "Luis de Góngora" y el I Premio Nacional de Poesía "Emilio Prados", entre otros.

Hasta la fecha ha publicado (además del citado Ladrón de fuego): Río solar (Ánade, Granada, 1978), El jardín de ópalo (Edascal, Madrid, 1979), Amante de gacela (Zumaya, Universidad de Granada, 1980), Música de esferas (Genil, Diputación Provincial de Granada, 1982), Arcanos (Diputación Provincial de Córdoba, 1984) y la antología Laurel de la costumbre (Ánade, Granada, 1988), en donde se recoge una selección de su obra publicada hasta esa fecha, con algunos inéditos finales. En 1989 recibió una Beca de Creación del Ministerio de Cultura para escribir su libro Número de Venus, publicado en la granadina colección "Campo de Plata", (Granada, 1996). En ese mismo año también se edita la Égloga de la estación segunda: El verano, (Colec. "Ánade", Granada). En 1997 apareció La luna hiena, en la colección "Provincia", (Excma. Diputación Provincial de León). Con posterioridad han visto la luz : Puerto escondido, publicado por el Centro de la Generación del 27, en su colección "Ibn Gabirol" (Excma. Diputación Provincial de Málaga, 1998), La verde senda (Colec. "Fenice", Huerga y Fierro, Madrid, 1999); y más recientemente: El sueño de Estambul (Colec. "Granada Literaria", Ayuntamiento de Granada, 2004), Petra (Ediciones Port Royal, Granada, 2004) y La edad ligera (EH Editores, Jerez de la Frontera, 2007). En prosa ha publicado entre otros títulos Las tardes literarias (Granada, 2005) y Poetas del Sur (Granada, 2008), ambos en la colección “Mirto Academia”. (En la imagen de la izquierda, José Lupiáñez en el Paraninfo de la Universidad de Granada, el día de su recepción como miembro de la Academia de Buenas Letras. 2004).

Es miembro fundador de la Asociación Andaluza de Críticos Literarios y director de publicaciones de Port Royal, Ediciones. Fue presidente de la Asociación Cultural Guadalfeo, Instituto de Estudios de la Costa granadina y de las Alpujarras y, en la actualidad, es Consejero de Honor del Instituto de Estudios Campogibraltareños y miembro de la Academia de Buenas Letras de Granada.

5

El 12 de octubre de 1966 se conmemoraban varias efemérides en El Puerto: Día de la Hispanidad, Domund, … En la imagen podemos ver a Humberto Jiménez Ruiz, José María Valle del Valle, Francisco Javier Camacho Barba, Francisco García Áspera (hijo de Francisco García Ríos, 'Chicuelo', con nótula en GfdP), Luis García Áspera, con sombrerito, Francisco Gordillo Perea, al que solo se le ve la cabeza a la derecha.

Un grupo de Scouts Católicos instalaron una tienda de campaña en la Plaza de Juan Gavala con objeto de recaudar fondos para las misiones. Era el Domund (Acrónimo creado en 1943 por las Obras Misionales Pontificias, cuyo primer Director Nacional, el monseñor Ángel Sagarminaga lanzó a la calle el eslogan "DoMund" que quiere decir "Domingo Mundial de la Propagacion de la Fe). Recaudaron 1200 pesetas de la época con huchas como la de la imagen de la izquierda, en esta ocasión, con una figura oriental.

El grupo de “Scouts Católicos” de El Puerto fue fundado por en 1965 por el sacerdote Antonio González Montaño, hermano de Ramón. Ambos eran concientes de la oportunidad que esta agrupación daba a las familias no solo de la feligresía del Carmen, sino de toda la ciudad. Tenía su sede en Acción Católicas debido a que la parroquia del Carmen aún no estaba construida. Fue una difícil y compleja travesía por la. Prioral,  OJE en la Calle Valdes, Baños Termales, Siervas de los Pobres y a partir de 1967 en la Plaza del Polvorista donde por fin se pudo compartir reuniones y encuentros con la sede de Acción Católica, hasta su actual ubicación, Avenida de la Constitución, construida en 1970. El que Antonio y Ramón fueran profesores de Religión en el Instituto Laboral fue trampolín para que muchos de sus alumnos formaran parte de los Scouts, así como otros alumnos del distintos colegios de la ciudad. Además de los mencionados en la fotografía también fueron Boy Scouts y formaran parte de tropa y patrullas, entre otros, José Luis Cordero González, Francisco Sánchez Matabuena, José Joaquín y Gabriel Ponce de León Fernández, Gaspar Luis Ramírez Perea, Pedro Femenia Ruiz, Manuel Nimo Gutiérrez, Juan Ferrer Lamadrid, Antonio Dueñas Redondo, Rafael Morro Velazquez, Bernardo Muñoz Leiva, Diego Llopis, José Luis Soriano Valiente, Gaitán, Antonio Carbonell… En 1966 se formó la rama de los Lobatos, agrupación de los pequeños que después pasarían a ser Boy Scouts. Asunty Poullet y mas tarde Pedro Solís estuvieron al frente de ellos, todos bajo la dirección del recordado Antonio González Montaño hasta el año 1968 que fue destinado como párroco de la Parroquia Nuestra Señora de Fátima en Jerez de la Frontera.

En la imagen superior, infantes de marina de San Fernando, ante la Iglesia Mayor.

Ese año fue Reina de las Fiestas de la Hispanidad, María Victoria Osborne Sanz-Magallón (imagen de la izquierda) y el mantenedor de los Juegos Florales, Francisco Montero Galvache, periodista y escritor. La Flor Natural fue para Rafael Guillén por su poema ‘Símbolo y perfil de Simón Bolíbar’ con Accesit para Julio Alfredo Egea. El premio a la poesía de tema libre, para Francisco Toledano Serrano por su poema ‘Llena de gracias’. El premio al trabajo en prosa sobre ‘La Hispanidad hoy’ quedó desierto.

6

'Los Quasimodos' actuando en el Teatro Principal de El Puerto, luciendo ya el Primer Premio Provincial Especial, obtenido en el Gran Teatro Falla de Cádiz, en el Concurso de Agrupaciones. (Foto: Rafa).

Aquella tarde, la siesta había sido inquieta, sin dejarse mecer en el descanso de las ideas. Una y otra vez, entre sueños, aparecía en el escenario onírico la silueta de un hombre extraño, desgarbado... cargando una joroba en su espalda repleta de pensamientos, vivencias, desprecios y desamores. Era la silueta de un cuasimodo agitando un farol, que se había salido del libro que el joven panadero leía en sus ratos libres. Notre Dame de París, novela escrita por Víctor Hugo, había calado en las inquietudes de Manuel, y quiso hacerla suya, y que mejor manera para conseguirlo que representar la obra del francés sobre el escenario del Teatro Falla. «--Si Paco Alba», pensó Manuel, «se ha inspirado en Juan Ramón Jiménez para realizar  ‘Los Pajeros’ el año anterior, ¿Porqué no puedo yo escribir ‘Los Quasimodos’?».

Con esta pregunta afirmativa despertó de la siesta de aquella tarde de otoño. Anduvo por las calles absorto en su obra, caminando pero olvidando los pies, era el pensamiento quien le conducía hasta el bar ‘El Único’ como peregrino vestido de pierrot que busca  su  catedral de coplas.

Al llegar a la barra, estaban sus amigos inmersos en  una reunión informal y distendida. Manuel se dirigió a todos y expuso su idea de escribir ‘Los Quasimodos’ y sintiendo cada palabra que pronunciaba en lo más profundo de su alma, explicó con énfasis el ‘campo de escritura’ que tenía ese tema y ese tipo. Reunía tantas cualidades que nunca antes vio tan claro un tipo  siendo, en este caso, tan complejo. Manuel Camacho Francés, ‘el Chusco’, no escribió una comparsa. Escribió sus propios sentimientos trasladados a un personaje que había hecho suyo. Y eso... se nota siempre. (En la imagen de la izquierda, Manuel Camacho Francés, 'el Chusco').

Ante esta propuesta, uno de los componentes, concretamente ‘Torreguera’, subrayó la problemática a la hora de conseguir plasmar el tipo en escena, contestándole ‘ell Chusco’ que ya encontrarían la forma, porque no estaba dispuesto a dejar escapar este tema tan profundo y lleno de matices. Con un boceto a lápiz extraído de un libro, presenta el tipo a los componentes y coinciden que lo más difícil de conseguir sería la caracterización del rostro, que presentaba un ojo caído y desfigurado.

En la fotografía inferior, de la década de 1940, podemos ver la calle Luna, y la puerta de La Giralda. A continuación,  por la puerta principal del edificio -la Casa de los Sancho Salgado- se accedía, en la primera planta al Colegio de Infantil de La Divina Pastora, por donde muchos portuenses pasamos. A continuación se encontraba la Barbería de “Pichilín” y, frente a la Farmacia de Fernández-Prada, ‘El Único’ tienda de Vinos Finos, abierto entre 1920 y 1974. El nombre  lo tomó del Oloroso del mismo nombre, de la Bodega de Hermanos Sancho (fundada en 1812) y que se anunciaba como ‘especial para los enfermos’. Luego, a finales del siglo pasado se instalaría en esa misma tienda la Cuchillería Navarro, hoy rehabilitada la finca como Apartotal Casa Palacio Luna, albergando en ese local una tienda de Compra de Oro. Un poco más arriba la tienda de moda ‘Lolita y Serafina.

ENSAYOS.
Comienzan los ensayos en la casa de ‘el Pote’, y atreviéndose con la música, ‘el Chusco’ muestra el pasodoble completo de letra y música al grupo. El vello se eriza y la piel de gallina se apodera de los componentes. Manuel había sacado del sueño de aquella siesta de otoño al personaje, y escrito en primera persona, deja impresionados a los presentes con la letra de este pasodoble:

Cuando nace una criatura
entre sabanitas blancas
lo reciben con dulzura
entre mimos y alabanzas.
En cambio mi nacimiento
fue lo más horrible
que hubo en esos tiempos.
La que a este mundo me trajo
se horrorizó de mi cuerpo.
Al nacer
como me iba a figurar
que en este mundo cruel
así me iban a tratar
... con que maldad.
Comprendí
mi gran inferioridad
cuando me quise reunir
con los niños de mi edad
... que crueldad
en mis negras letanías
lloraba gotas de sangre
pensando en la mare mía
de noche en mis oraciones
de rodillas a Dios decía
con un pesar muy profundo:
si luego me abandonó
¿porqué me trajo a este mundo?

Cuando Manuel acabó de cantar este pasodoble, entendieron la importancia de la obra que estaban comenzando. Aparte de la letra conmovedora, la música estaba compuesta con una rotundidad excelente, haciendo gala del estilo más puro de El Puerto.

Tertulia Carnavalesca en el Bar ‘El Único’, en la calle Luna, donde luego estaría la Cuchillería Navarro y en la actualidad una tienda de ‘Se compra oro’, en los bajos del Apartotel Casa Palacio Luna. Eran los comienzos del recuperado Carnaval de El Puerto, aparecen entre otros: ‘el Chusco’, ‘el Pote’, ‘el  Bola’, Eduardo Chaparro, etc. Resulta paradógico que en en el cartel de arriba a la derecha, aparezca un cartel con la leyenda ‘Se prohibe el cante’, cuando era lo que más se hacía en el Bar ‘El Único’. ¿Dónde estarán tantas y tantas fotografías enmarcadas que decoraban las paredes de este establecimiento de hostelería? Si algún lector tiene noticias y pudiéramos recuperarlas para ser publicada en estas páginas, les quedaríamos muy agradecidos. La foto está fechada en 1959.

EL TIPO.
Tal era la preocupación por convencer al grupo en la posibilidad de representar aquel tipo, que desde los comienzos comenzó a estudiar la forma de conseguir la joroba y el efectismo del rostro desfigurado. Con bolas de paja, simularon la joroba sujetando la bolsa de tela rellena de paja con dos cuerdas de distintas medidas. De esta forma, quedaba inclinada hacia un lado y el resultado podía ser mas positivo. Para la cara, se trasladaron algunos componentes a Jerez de La Frontera, donde existía una tienda de disfraces. En este comercio, hicieron las gestiones para traer desde Madrid una cera especial para configurar las prótesis. Corría el año 1961, no lo olvidemos. Si en la actualidad es fácil conseguir todo tipo de materiales, en aquellos tiempos todo era difícil, muy difícil.

Fotograma de la película 'El jorobado de Notre Dame', de 1923, basada en la novela de Victor Hugo, en la que podemos ver la figura de Quasimodo en la que, posiblemente, se inspirara José Camacho Francés, 'el Chusco'.

Los tres años que llevaba Manuel dedicándose en cuerpo y alma a las coplas, le habían aportado la experiencia necesaria y el conocimiento total de cómo había que realizar una obra carnavalesca. Nunca soñó con escribir una comparsa, su ilusión y su objetivo iban en otra dirección: su deseo era representar una obra personal artística, valiéndose del Carnaval como instrumento. Obsérvese el sentimiento de soledad que derrocha en el siguiente fragmento del popurrí, propio de una narración poética:

Debajo de mis campanas
Tengo un nido de palomas
a las que le echo migajas de pan,
para que ellas coman.

De noche al acostarme
les doy un beso en el pico
y me dicen cucurreando:
buenas noches, buen amigo
.

No sería justo dejar de poner un par de cuplés buenísimos teniendo en cuenta siempre la época que estamos tocando. Sobran las comparaciones con cuplés actuales donde todo vale.

(En la imagen de la izquierda, podemos ver la portada del libreto de 'Los Quasimodos¡, patrocinada en aquel entonces por la conocida casa de mariscos Romero García (Hijo), hoy Mariscos Romerijo).

El carbón en las casas se sustituía por la cocina de gas y aunque nadie se deshacía de los enormes lebrillos de barro cromados, las lavadoras comenzaban a quebrar el silencio de los patios. La venta a plazos se imponía y las necesidades creadas del consumismo comenzaba a dominar la sociedad española. Sirva de ejemplo periodístico cantado, este cuplé:

Hemos visto en este siglo
lo a gusto que vive el hombre
es raro el que no tiene
moto o bicicleta, abrigo y relojes.

Dicen que todo lo pagan
con muchas facilidades
y algunos tienen más letras
que siete universidades.

Le compran a sus mujeres
muchas cocinas modernas
no tienen que preocuparse
de carbones ni de leñas
y con el gas butano
que hoy se emplea en las casas
vemos a los carboneros
con telarañas en la garganta.

El depósito de agua, junto a la Fuente de las Galeras, sobre 1960.

Aunque en diversas partes de su repertorio, las letras muestran el ferviente deseo de ser considerado gaditano por encima de todo, no dejan excluido a El Puerto y reflejan acontecimientos locales. Este es el caso del depósito que había en la Plaza de Las Galeras, que una vez que fue derribado, motivó este cuplé en el que hace referencia a su arquitectura en forma de copa o trofeo.

Catorce taladradoras
y setecientas espiochas
gastaron los albañiles
para tirar del parque
la famosa copa.

Debían de haberla dejado
en honor a su memoria
o jugarla en un partido
entre el Racing y el Vitoria.

Lo que más gracia me hizo
eran dos que habían al lado
que con lágrimas en los ojos
decían desconsolados:
¡Ay mi copa del Parque
porque te habrán tirado
cuando todos los veranos
le dabas sombra a los parados
.

Magistralmente supo incluir un tema local con el equipo de fútbol y acabar con una ironía digna de un gran autor burlesco.

Tras esta exposición sobre el repertorio de “Los Quasimodos”, retomaremos la historia donde la dejamos: el tipo pendiente de lograr. En el local de ensayo, realizaron una prueba de lo que sería el atuendo definitivo. Aquello funcionaba. La joroba era creíble y la cera se adaptaba a la cara formando arrugas y deformaciones.

RIVALIDAD Y ENSAYOS.
Convencidos de que la parte supuestamente mas difícil de conseguir estaba resuelta, se concentraron en los ensayos. La rivalidad entre ambos grupos era muy fuerte. Mientras que ‘Los Quasimodos’ tenían como cuartel general el bar ‘El Único’, ‘Los Burros Inteligentes’ se reunían lejos de la calle Luna, concretamente en la calle Ganado, en el estanco de Eloy, que más tarde se transformaría en el bar San Eloy hasta derivar en la sede de la Peña ‘Los Majaras’. La tensión era latente entre los componentes, pero de una forma sana, aguardando con impaciencia la fecha de la presentación en el Teatro Falla. ‘Los Burros…’ conocían la calidad de ‘el  Chusco’ y ‘Los Quasimodos’ sabían perfectamente de años atrás la capacidad de ‘el Cote’ y su padre para escribir coplas mientras que en la faceta musical, ‘el Chusco’ experimentaba por primera vez. (En la imagen, instantánea de Joaquín, despachando en el Bar 'El Único', en 1968).

LA CUARTA VOZ.
Tal vez el ansia de demostrar que tenía cualidades musicales, innovó de una forma espectacular al incorporar en las voces un nuevo tono. Hasta ahora, siempre se había cantado en tres cuerdas: la de tenor, la de segunda y la de octavilla o alta. ‘El Chusco”, con su menuda voz pero melodiosa, subió un tono completo por encima del octavilla, instaurando así lo que hoy se denomina contralto. El Puerto llevaba con este invento una aportación significativa por primera vez, que a través de los años,  convertirían esta voz en una de las más solicitadas.  Apuntar para los aficionados mas jóvenes, que la guitarra todavía no se había incorporado a las agrupaciones de carnaval.

Gran Teatro Falla. Cádiz.

EL SORTEO.
El 13 de enero de 1.961, se efectúa el sorteo del orden de actuación de agrupaciones, siendo la fase clasificatoria el día 31 de enero y 1 de febrero y la final el día 2 del mismo mes.  La suerte está a favor de ‘Los Quasimodos’, ya que su turno sería en la función de noche del martes 31, mientras que a ‘Los Burros…’ le toca cantar el mismo día pero en función de tarde, con la consiguiente frialdad que suponía un espectáculo que daba comienzo a las 18`30.  En estos días previos al Concurso de Agrupaciones, se afina a conciencia y el día antes del comienzo, sancionan a la chirigota de Paco Alba ‘Pancho Albachi  y sus Mamarrachis’ por actuar en un establecimiento, no ajustándose a las normas impuestas que dictaban la prohibición de actuaciones en público antes del Concurso. Queda patente con esta actitud hostil la suerte que correría la agrupación de ‘El Brujo’ en el Concurso de este año.

'Los Burros Inteligentes', rivales de 'Los Quasimodos', en aquel 1961.

LA ACTUACIÓN.
‘Los Burros…’ gustan al público y salen contentos con su actuación. Por la noche, llegado el turno de ‘Los Quasimodos’, los nervios se apoderan de la agrupación que tiene que soportar la magnifica actuación de ‘Los Taxistas’, chirigota gaditana buenísima que deleita al público con cuplés pegadizos y graciosos repitiendo una y otra vez haciendo interminable la espera de los portuenses para iniciar su actuación.

Con un farol de complemento en la mano, los componentes pasean por detrás del escenario aguardando su momento y... se abren las cortinas para dar paso a un momento histórico para las coplas de El Puerto. Se apagan las luces y un cañón disparando una luz roja sobre la torre del campanario del decorado, contrasta con las pequeñas luces de las velas que portaban en sus farolillos movidos oscilatoriamente. El público, aprovechando el anonimato que la oscuridad de la sala proporciona abuchea a la agrupación de forma aislada desde el gallinero. “El Chusco”, en pleno escenario, ordena a los componentes que se queden quietos y que no comiencen a cantar hasta que el silencio no se adueñe del teatro.  De rodillas en el escenario, y con un silencio relativo, comenzaron la presentación. Al llegar la estrofa de «Campanas, suenan mis campanas…» y retumbaron en el Falla las cuatro voces que habían ensayado, el público guardó silencio total y comenzó el gran pelotazo que todavía se recuerda entre los círculos de aficionados ancianos.

FELICITACIÓN DE PACO ALBA.
Las repeticiones a petición del respetable se sucedían y la cera que llevaban sobre el rostro para simular los desperfectos, comenzó a derretirse con el sudor, pero ya no importaba nada. La catarsis estaba presente y era imparable. Agotaron el repertorio compuesto por seis pasodobles y seis cuplés más el popurrí, por lo que ante la insistencia del público no tuvieron más remedio que interpretar ‘Los Duros Antiguos’ para completar su actuación. Ya en los camerinos, y en plena celebración del éxito, ‘el Chusco”’ recibió la visita de Paco Alba, y según testigos, sus palabras textuales fueron: «--Enhorabuena, ¿cómo se me ha podido escapar a mí este tipo?» (En la imagen de la izquierda, monumento erigido en 1986 a la memoria de Manuel Camacho Francés, 'el Chusco', en su emplazamiento original de la Plaza Juan Gavala. En la actualidad se encuentra en la calle Guadalete, sufriendo el vandalismo periódico de la incultura con patas).

PRIMER PREMIO.
A los dos días, en plena final, la suerte jugó un papel decisivo para aumentar la fama de esta comparsa. Cuando acabaron uno de sus pasodobles, las luces del Teatro Falla se encendieron por completo, y ante el asombro de la agrupación, observaron que en ese instante entraba la Reina de las Fiestas Típicas, señorita Casilda Varela, y en honor a su llegada, ‘Los Quasimodos’ ejecutaron una reverencia que le reportó un aplauso exagerado por parte del público con el consiguiente ‘calentón’ en beneficio del repertorio pendiente de interpretar. Con las mil pesetas que suponía el primer premio, regresaron a El Puerto de Santa María habiendo escrito un capítulo importante para la historia de las coplas. Aquella siesta  inquieta de Manuel en esa tarde de otoño, acabó siendo un sueño placentero viendo su obra realizada y refrendada por el público más sabio: el público gaditano. (Texto: Luis Galán).

1

Reproducción de un libreto original censurado, de ‘Los Vocalistas’. Año 1959.

El pasodoble censurado estaba dedicado al alcalde anterior, alabando su gestión, y sin embargo la censura actuó implacable, debido a que el alcalde de aquel tiempo, Luis Caballero, era monárquico. ¿Porqué se censura una letra que habla de la buena acción de un político?

Porque Luis Caballero Noguera, alcalde de El Puerto de Santa María entre 1952 y 1958, era de ideología monárquica y, aunque ostentase el cargo de alcalde, no era bien visto por los censores el halago hacia alguien que no estaba vinculado directamente con el régimen franquista. Ante esta tachadura en su libreto, la agrupación quedó confundida, ya que era una de las letras más aplaudidas en los ensayos.
Con los libretos impresos, tuvieron que pegar a mano un papel en blanco que ocultara la letra en cuestión. No obstante, aquí queda recuperada, en las líneas que siguen, gracias a la memoria de algún componente que todavía la recuerda:

PASODOBLE DE LOS VOCALISTAS
Como los que agradecen
ahora vamos a cantar
como todo portuense que te aprecia
y nunca te olvidará.
Con tu gran entereza
y tu noble corazón
has dado auge y grandeza
a nuestra hermosa población.
Calle del Ganado, Plaza de la Iglesia
y calle de Nevería,
los que del Puerto
mucho tiempo han faltado
no te conocerían.
Parque de Calderón,
en tus jardines deberían
poner un letrero
pues tu belleza y tu finura
te la dio un noble Caballero.
Y nosotros agradecidos
como todo hijo del Puerto
porque Caballero has sido
hasta el último momento.
Satisfecho debes estar
y puedes sentirte ufano
porque te ha bendecido ya
la Virgen de Los Milagros.
Días llegarán,
que el Puerto entero te pagará.

(Texto: Luis Galán).

5

‘Toros en El Puerto’, así reza el cartel inserto en el gran mural de la planta superior del restaurante madrileño ‘Taberna Viña P’. En su publicidad se anuncian como proveedores de Vinos Finos. (Foto: Adrián Morillo González).

En el número 3 de la madrileña Plaza de Santa Ana existe desde hace 40 años un restaurante de nombre 'Taberna Viña P'. En su publicidad habla de  cocina casera y Vinos Finos. Antaño era típico comer y después ver salir a los toreros del cercano Hotel Victoria. Es un lugar "con solera", según la cantante Rosario Flores, que ya frecuentaba de pequeñita, cuando sus padres --Lola Flores y Antonio ‘el Pescaílla’-- actuaban en el cercano tablao de Villa Rosa.

Sus paredes están adornadas con los carteles anunciadores de las diferentes corridas de la Feria Taurina, acumuladas junto a retratos de toreros, cantaores y artistas como la torera Cristina Sánchez, clienta asidua; el ganadero Victorino Martín o el genial guitarrista Paco de Lucía. Por Viña P han pasado todas las figuras del toreo español sin excepción, además de ganaderos, cuadrillas de subalternos, pintores de toreros, escultores, artistas del cante y el baile flamenco. Y últimamente vemos mucho al actor Fernando Conde, uno de los fundadores de ‘Martes y Trece’ que abandonó el trío en 1984.

En el restaurante no consiguen recordar el nombre del autor del mural donde se encuentra el cartel de ‘Toros en El Puerto’ que preside la planta superior del restaurante y que da paso a la planta sótano donde otra pintura de gran formato ocupa un testero. (Foto: Adrián Morillo González).

El diseño y la decoración del bar, que salvo alguna reforma sigue igual que entonces (estamos hablando de 1971, año de su apertura), corrió a cargo de Manuel García, quien en 1969 era decorador de TVE, cuando el ente estaba en el Paseo de la Habana. El jefe de decoradores era un tal Mariano y uno de los pintores se llamaba Bonifacio.  Su propietario, entonces y ahora, es José Luis Amieiro y, entonces como ahora mantiene una clientela fiel que disfruta de su cocina española, casera y tradicional y los camareros, castizos y algo bruscos.

El Hotel Reina Victoria, en la Plaza de Santa Ana, donde me hospedé hace 25 años. A la derecha de la imagen, la Taberna Viña P.

Desde hace algo así como 25 años suelo hacerles una visita a los hosteleros de la Taberna Viña P, siempre que puedo, cada vez que voy a Madrid. (JMM).

José Luis Martín Ruiz fue nacido el 3 de enero de 1957, hijo de Pablo Martín, carpintero de profesión y de Isabel Ruiz, en el municipio onubense de Galaroza. Está casado y tiene dos hijos. Sus aficiones principales son el senderismo y la micología. Analista del paisaje, este geógrafo que refleja lo que ve en los territorios, en mapas y planos, se niega a ser comparado con  Juan de la Cosa, el cartógrafo que hiciera en el Puerto el primer Mapa Mundi en el año de 1500, pues, mientras el ilustre santoñés hacía mapas de la tierra desconocida y con la información que tenía mediante la observación a ras del suelo, él los hace de la tierra conocida y mediante el uso de fotografías aéreas.

El año de su nacimiento, 1957, lo fue también de los pintores Ángel Lara Barea y Franco Policastro, del gestor turístico Enrique Fernández de Bobadilla, del naturópata y kinesiólogo Juan Sánchez Requena, del escultor Pablo Tejada, del actor Manolo Morillo, del maestro coctelero Juan Franco del Valle. En Madrid se estrenaba ‘La Venganza de Don Mendo’, versión de Gustavo Pérez Puig, con los hermanos Ozores. El Colegio conocido como Asilo de Huérfanas, en la calle Cielos, instalaba un internado y medio pensionado, bajo los auspicios de la Junta de Protección de Menores. Se construye en la calle San Juan, la caa del Curar, en el espacio que ocupaban unos almacenes en mal estado. El Ateneno de Sevilla se desplazaba a El Puerto para rendir un homenaje a Pedro Muñoz Seca. En las carreteras españolas ya se podían admirar 16 toros de Osborne, diseñados por el artista Manolo Prieto.

Panorámica de Galaroza (Huelva), de donde es natural José Luis.

José Luis vivió en su municipio natal de Galaroza hasta la edad de 11 años en que marchó la capital para estudiar interno el bachillerato. Posteriormente su familia se instaló en el municipio sevillano de Camas y allí estudió el COU y, posteriormente,  en la Universidad de Sevilla, se licenció en la especialidad de Geografía en 1980.

CASA DE VELÁZQUEZ.
A partir de 1.981 comenzó a trabajar como investigador del Equipo multidisciplinar de La Casa De Velazquez, especializándose en estudios del paisaje desde el punto de vista geográfico, publicándose numerosos trabajos en la revista Mèlanges de la Casa de Velazquez, Ceotma, Diputación de Cádiz...etc. Como profesional libre, realizó así mismo diversos trabajos relacionados la afluencia turística a los municipios costeros andaluces y el impacto del crecimiento incontrolado de municipios costeros.

EQUIPO DEL PGOU.
En 1984 entró a formar parte del equipo de trabajo encargado de la Redacción del PGOU de El Puerto de Santa María, dirigida por el arquitecto Jerónimo Andreu (concejal de IU por Cádiz capital, luego Diputado al Congreso y, en la actualidad, candidato número dos de la lista del PSOE por Chiclana)y desde 1989, es funcionario de carrera del Ayuntamiento de El Puerto, ocupando el puesto de Geógrafo. (En la imagen, Jerónimo Adreu).

José Luis puso en marcha en El Puerto un programa pionero en Sistemas de Información Geográfica, que incluso destacó en su revista a nivel mundial, la multinacional IBM. Se sentía especialmente orgulloso de ello, aunque tuviera un triste final, a pesar del reconocimiento que tuvo en su día, pero dejó una buena herencia: la necesidad de poner orden en las Bases de Datos. «--Si  uno disfruta con su trabajo, es fácil que las cosas salgan bien, en cambio si hacemos las  cosas porque de eso vivimos, la mediocridad casi está garantizada», afirma.

Aparcamientos en la Playa de Valdelagrana. 14 de julio de 1977. (Foto: Rafa. Archivo Municipal).

RECUPERANDO PATRIMONIO MUNICIPAL.
Hasta el año 1996 estuvo vinculado al Servicio de Planeamiento, encargándose de los temas relacionados con la cartografía municipal, aunque realizó trabajos específicos relacionados con la investigación y deslinde del patrimonio municipal destacándose los trabajos realizados para esclarecer el proceso de venta de todas las parcelas de Valdelagrana, detectándose diversos casos de ocupaciones irregulares de terrenos que, en su día, tuvieron gran trascendencia mediática (caso del Hotel Puertobahía). Bajo su dirección se logró así mismo esclarecer la situación de terrenos comunales conocidos como Las Carraleso los Ejidos y de la finca Crevillet así como de los límites de la finca municipal de la Sierra de San Cristóbal.

Grabado de Jerez, visto desde la Sierra de San Cristóbal. Braun Hogenber. The Hebrew University of Jerusalem & The Jesiwh National & Unversity Library.

LITIGIO CON JEREZ.
Finalmente tuvo una activa participación en la definitiva resolución del conflicto mantenido durante mas de cinco siglos, relativo al deslinde del término municipal con Jerez de la Frontera en el tramo de la Sierra de San Cristóbal. Frente a lo que se publicó de que era un conflicto que se arrastraba desde antiguo, la realidad es que  el problema quedó resuelto en 1432, con la firma del “Acta de la Concordia” aceptada pacíficamente por ambos municipios permaneciendo así hasta el finales del XIX. En esta fecha realizó la delimitación de los términos municipales y al no ponerse de acuerdo en la línea de separación de ambos términos en esa zona, al pretender Jerez quedarse con las canteras situadas en terrenos que, durante siglos, se habían considerado como pertenecientes a  El Puerto.

GEOGRAFÍA Y ESTADÍSTICA.
Desde 1996 dirige el Servicio de Información Geográfica y Estadística del Ayuntamiento, cuyo objetivo es mantener continuamente actualizada la base cartográfica municipal y los trabajos relacionados con el Padrón Municipal de Habitantes. Entre los trabajos mas destacados, figura la publicación de doce ediciones en diverso formato, de los planos-guía de la ciudad, desde 1998 hasta 2008. (En la imagen, portada del Plano Guía Municipal del año 1998, paginado, en soporte papel).

ORTOFOTOS O VISTAS AÉREAS.
Desde el año 2000 se viene realizando la edición de ortofotografías digitales del municipio, que permiten conocer la realidad física municipal en fechas concretas, realizándose además una labor de rescatar vuelos fotogramétricos antiguos sobre nuestro municipio y pasarlos a formato digital para que puedan ser fácilmente consultados por cualquier ciudadano y a su vez sirvan de elemento de estudio y comparación de la evolución y crecimiento de la Ciudad.

En este sentido son de destacar los vuelos de 1956, 1969 y 1977/78, teniendo este último una excepcional importancia histórica por ser una imagen muy cercana a las primeras corporaciones municipales democráticas. Actualmente se está trabajando en digitalizar las imágenes procedentes de un vuelo realizado en 1.992, año de gran importancia ya que coincide con la entrada en vigor del PGOU de la ciudad y puede verse como ha evolucionado la ciudad desde dicho año, así como la eficacia y grado de cumplimiento de lo planeado. (En la imagen, portada de la Ortofoto Municipal del año 2004, en soporte electrónico).

José Luis Martín, en el patio del Palacio de Valdivieso, sede de Urbanismo. (Foto: Fito Carreto).

EL PUERTO DE LOS ÚLTIMOS 30 AÑOS.
José Luis hace un diagnóstico del paisaje portuense y los cambios experimentados: «--Probablemente el paisaje portuense ha cambiado en los últimos 30 años, mas que en los cinco siglos anteriores. La diferencia entre El Puerto de mediados del siglo XX  y el de hoy es espectacular: La superficie urbanizada es al menos diez veces superior a la que había en aquella fecha y sin embargo la población tan solo es de algo mas del doble: el modelo de ocupación territorial es sustancialmente distinto. Además, la superficie ocupada por los procesos de parcelación ilegal es casi la misma que la de la Ciudad desarrollada al amparo de la Ley. El espectacular crecimiento de las parcelaciones ilegales es el auténtico cáncer del territorio y supone una pesada hipoteca para las generaciones venideras».

Vista aérea del vuelo de noviembre de 1969, realizado por Paisajes Españoles para el Ayuntamiento. (Foto: Archivo Municipal).

¿Se puede actuar contra el medio tan impunemente sin creer que la naturaleza nos va a pasar luego factura?, le preguntamos: «--De ninguna manera; la factura se pagará y además será cara, aunque lo mas probable es que la tendrán que pagar otros».

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En la imagen, Cristina en Central Park (Nueva York. EEUU).

Nace el 2 de septiembre de 1977, hija del matrimonio formado por Pepe Luis Lojo Lozano y Pepi Galán Raposo. Tiene un hermano mellizo y una hermana menor. Es nieta de Manuel Lojo Espinosa y bisnieta de Manuel Galán, ‘Patesca’. Está casada con Alejandro Cortés Bancalero y, de momento, no tienen hijos. De pequeña vivió en el número 13 de la calle Ruiseñor y, más adelante, en la Avda. de la Constitución, en los Cedros. Reside en la actualidad en la calle Palacios.

Mientras en España se celebraban las primeras elecciones democráticas tras la Dictadura del General Franco y se derogaba la censura en la prensa, regresaba a España Rafael Alberti quien resultará elegido diputado al Congreso por el Partido Comunista. En El Puerto Paco Custodio inauguraba el restaurante ‘Los Portales’, en la Ribera del Marisco. José Luis Tejada publicaba el libro de poemas ‘Prosa Española’ dedicado a la Guerra Civil. Abría la tienda de trajes de ceremonia y complementos ‘Sollero’ en la calle Larga. Nacía Indra Castillo Sancho, carpintero de ribera y tripulante de la réplica ‘Nao Victoria’. El pintor de origen porteño, José Manuel Merello, iniciaba su etapa surrealista. Fallecían dos portuenses de renombre: el ingeniero Juan Gavala y el pintor Enrique Ochoa.

Cristina, en la desaparecida Guardería San Marcos, donde podemos ver al profesorado y al cura Ramón González Montaño.

Comenzó su etapa escolar en la ya desaparecida guardería de San Marcos. La EGB la cursó en el C.P José Luis Poullet, realizando los estudios de Bachillerato en el I.E.S Pedro Muñoz Seca. Su vida universitaria se centra en Jerez de la Frontera. Allí cursó tres años de Derecho aparcándolos para estudiar Técnico de Empresas y Actividades Turísticas: su verdadera vocación.

ESTUDIO INTERNACIONAL SAMPERE.
En el ámbito del turismo ha desarrollado toda su vida profesional. Las prácticas universitarias las llevó a cabo en el Hotel Monasterio San Miguel, siendo su primer trabajo en el recientemente desaparecido Estudio Internacional Sampere, que abrió Alberto Sampere en Madrid en 1956 y en la década de los ochenta su hija Cristina Sampere en El Puerto, una reconocida academia de idiomas, especializada en Turismo para Extranjeros, que estuvo situada en la calle Cielos y luego en la calle Pagador hasta su cierre. Este fue el primer contacto de Cristina con el Turismo Idiomático.

TRINITY SCHOOL.
Poco tiempo después Trinity School y su director Ian M. Walsh le ofrecieron la oportunidad de trabajar en el departamento de Español para Extranjeros de dicho centro. Esta nueva apuesta por la educación de Trinity School es a la vez un escaparate turístico de El Puerto, en el que Cristina desarrolla su actividad desde el año 2003.

Con el irlandés Ian M. Walsh, director propietario de la Academia de Idiomas Trinity School.

Gracias a su trabajo puede conocer de primera mano la impresión que de los portuenses tienen los extranjeros. «--Nos describen como personas amables y de mentalidad abierta», algo que coincide con los estudios de satisfacción realizados entre turistas y quienes nos visitan: uno de los mayores activos de la Ciudad son sus habitantes. Algo con lo que Cristina está de acuerdo.

Con

Con su marido, Alejandro Cortés Bancalero.

EL DESCUBRIMIENTO DE AMÉRICA.
El contacto con extranjeros le proporciona a Cristina suculentas anécdotas. En cierta ocasión, les preguntó a un grupo de jóvenes estudiantes si conocían como fue el Descubrimiento de América y su vinculación con El Puerto. La respuesta, fue bastante peculiar, por no poner otro adjetivo: «--Colón llegó a América en 1620 a bordo del Mayflower». Otras para nota son las comparaciones de nuestra Semana Santa con organizaciones de índole racista, algo que se repite con frecuencia, «--Quizás producto de la falta de información», afirma Cristina.  Cuantas veces habrá tenido Cristina que explicar como se come una acedía, como se pela una gamba y el tamaño de nuestras cañitas…

Celebrando con un grupo de alumnos en un pub de estilo irlandés, el triunfo de España en los Mundiales de Fútbol de Sudáfrica 2010.

PORTEÑA DE CORAZÓN.
Porteña de corazón y portuense, a Cristina le preocupa todo lo que tenga que ver con el devenir de El Puerto de Santa Maria. Le apasiona la Feria de Primavera y Fiesta del Vino Fino, feria para los amigos, y para los amigos de los amigos. «--Me encanta pasear por la Ribera, tomar una cervecita en el Rincón Español, una copita de fino en la Media Chica de Jesús Espinar, la ruta del Pescaito Frito por el Pijota, Bar Gonzalo o el Santa María… y tantos y buenos bares de tapas portuenses».

Cristina, con un grupo de estudiantes extranjeros, hablándoles de la Plaza de Toros.

DE PASEO POR EL PUERTO.
Durante los numerosos paseos por el centro de El Puerto con sus estudiantes pregonando la historia de nuestros cargadores a Indias, o la del Señorío de El Puerto con los Duques de Medinaceli; la Prioral, del Rey Sabio y de Juan de la Cosa; de Rafael Alberti y de Cristóbal Colón, Cristina Lojo hace partícipes a sus estudiantes extranjeros de las peculiaridades de nuestras bodegas y de ese elemento mágico, casi místico, que es la flor del vino, ese velo de flor que forman las levaduras Saccharomyces, y que dan ese sabor tan característico a nuestros vinos de crianza biológica: los Vinos Finos.

Aficionada a la Feria, con una amiga en la Caseta del Club de Rugby Atlético Portuense. (CRAP).

De izquierda a derecha: Francisco Guerrero Rosso; Antonio de la Torre González; Manuel García Sánchez; Francisco Basallote Roca; Serafín Álvarez Campana Gaztelu; Manolo (se le ve un poco la cara); Angel Pantoja del Puerto; JosÈ Beltrán; Repetto; Manuel Lojo Espinosa; Juan Sánchez Romate (se le ve un poco la cara). (Foto: Pantoja).

La imagen capta la entrega de la Banda de Honor del Club de los Polémicos de Bellas Artes, a Serafín Álvarez-Campana. El Club de los Polémicos eran un grupo de jóvenes que tenían como lugar de reunión la Academia de Bellas Artes de Santa Cecilia, un cuarto que les dejaban y la única vinculación con la misma fue la colaboración con la organización de la  Cabalgata de Reyes, que organizó esta entidad hasta prácticamente la llegada de los ayuntamientos democráticos.

El Puerto fue uno de los primeros municipios andaluces en contar con cabalgata de Reyes y, al igual que Sevilla que la continúa organizando el Ateneo, en El Puerto, al menos desde 1952, era organizada por esta centenaria institución. El nombre de 'Club de los Polémicos' viene por la polémica que se suscitó entre ellos mismos para autodenominarse, optando por esta opción al no llegar a ningún consenso con ninguno de los nombres propuestos. Estuvieron colaborando unos cuatro o cinco años, en la frontera de la década de los setenta del siglo pasado.

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