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Antonio Ramírez Alejo, ‘el Peana’, nació en San Fernando el 28 de octubre de 1940, primer hijo del matrimonio formado por el también cañaílla Isaac Ramírez del Río y la chicanear María Alejo Rendón; tuvieron otras dos hijas, Carmen y Josefina.

El padre de Antonio era militar quien fallecería en 1945 a la edad de 29 años, por lo que la familia se traslada desde la La Isla a El Puerto con sus abuelos, viviendo en el núm. 98 la calle Cielos (entonces General Mola). Antonio tenía cinco años. Estudiaría, ya en El Puerto, en los colegios de Bellas Artes (actual Instituto de Santo Domingo), con don Juan ‘el Cojo’ (ver nótula núm. 138 en GdP) en la calle San Sebastián, y en el ‘Colegito’, actual SAFA-San Luis.

En el Colegito fue miembro del coro de cantores en las cuatro voces, dirigió por hermanos del Noviciado y Justo Pastor, a la vez profesor del colegio, que fue quien le puso el apodo de ‘el Peana’. Fue monaguillo y sacristán en la iglesia del Convento del Espíritu Santo, colaborando con el desaparecido convento de Las Salesas (en la calle Larga, donde hoy se encuentra la tienda Galsa decoración), también con el convento de las Capuchinas (hoy Hotel Monasterio) y con la parroquia de San Joaquín. En los momentos libres o durante las vacaciones estuvo como aprendiz de barbero en la Barbería de Barcala, en la calle Larga, con su tío Antonio Alejo que era oficial. Es hermano de la Cofradía del Nazareno, desde hace más de cuarenta y cinco años.

Antonio, sobre una bicicleta en la calle Ganado.

Pero su fuerte no eran los libros y sí la Formación Profesional: le gustaban los talleres de SAFA, aunque su madre no lo compartía aunque si entendía la necesidad imperiosa de tener que empezar a trabajar pronto, para ayudar algo en la economía de la casa de una familia sin el progenitor.

José López y Antonio Ramírez, en el Cine Moderno.

Es amigo de los que fueron propietarios de los cines Moderno y Victoria, los hermanos López, y como tal les ayudaba en los días de mucha afluencia de público en las tareas de acomodador, portero, taquillero o donde hiciera falta.

TEJIDOS REPULLO.
Con 17 años, Antonio se colocó como dependiente en Casa Repullo, una tienda de tejidos y confecciones en la calle Ganado 23. Su propietario, Pedro Repullo Dufort, natural de Lucena era una gran persona y su primer jefe. Pero hubo de marcharse, por razones de índole familiar a su pueblo y traspasó la tienda --con Antonio dentro, para que no perdiera la antigüedad-- a Rafael Martín Pérez, de calzados ‘Mi Tienda’ pasando de vendedor de telas a vendedor de zapatos, estableciéndose en el mismo lugar Calzados ‘La Infantil’.

En el Parque Calderón, de izquierda a derecha, José Gil Duran “Gilito”, Miguel Perez Sanchez, Franciasco Sordo de la Torre, Eduardo Clemente Rial Presidente de Aspodem Pm 40 del Puerto de Santa Maria, Antonio de la Torre Gonzalez y agachado, Antonio. /Foto: Bernal.

En el año 1967 dejó la zapatería cubriendo su puesto la esposa de su jefe, ejerciendo como comercial durante algunos meses en EDYCO, empresa de representaciones para la hostelería, representada por Antonio Cólogan Osborne y donde trabajaba el inolvidable Agustín Merello. La sede de la empresa estaba en un lateral donde hoy se ubica la actual plaza de Enrique Bartolomé, siendo pioneros en la venta de platos, vasos y cubiertos de plástico. Antonio vendía el vermut Calty.

En el Freidor de la calle Ganado: Miguel Pérez Sánchez; Antonio Ramírez Alejo; Sebastian Marroquin Gómez; Diego López Romero; y el propietario de la freiduría de pescado, Daniel Villar. 30 de marzo de 1963.

AGUAS DE EL PUERTO.
En 1967 Antonio paraba en el Bar La Solera, en la calle Ganado, donde coincidía con algunos funcionarios municipales a la salida de su jornada laboral, entre ellos Francisco Lara Izquierdo, Jefe del Servicio Municipal de Aguas hoy APEMSA, y quien fuera su jefe durante muchos años. «--Me comentó que si quería cubrir unas vacaciones de un cobrador domiciliario y acepté la propuesta y allí continuaría trabajando desde entonces hasta mi jubilación en 2005 como sub Jefe de Servicio, tras 38 años de trabajo en la institución municipal».

Personal de APEMSA, de izquierda a derecha, Antonio Camacho, Antonio Ramírez, Eduardo Brea, Miguel Baena, y sentadas Asunti Poullet y Hortensia Renedo.

Con la llegada de los ayuntamientos democráticos, en 1979, se produjeron algunos cambios en la ubicación de algunos negociados, entre ellos la Recaudación Municipal, destinándole con el primer Recaudador que tuvo el Ayuntamiento, José Manuel Martínez Machuca, de Cádiz, que se instaló en la calle Cielos en la antigua carbonería de Gonzalo, cambiando con los años de Recaudador.

En el homenaje de su jubilación, de izquierda a derecha, Juan Campos, Antonio Ramírez, su mujer, y de pié María Alba y Hortensia Renedo.

A Antonio le buscarán nueva ubicación en el organigrama municipal, y de nuevo regresa al Ayuntamiento, esta vez en Depositaría teniendo como jefe a José Ignacio Pérez Salas, regresando con posterioridad al servicio de aguas, a la ya entonces empresa municipal APEMSA (Aguas de El Puerto Empresa Municipal, S.A.)

En el desaparecido camo Eduardo Dato. De pie: Antonio Ramírez Alejo; Sebastián Marroquin Gómez; Miguel Casado González; Carlos Diaz Nieves; Miguel Pérez Sánchez; Antonio de la Torre González. Agachados: Javier Tosar Barrera; José Nogués Ropero; Mariano Serrano García “Nano”; Reina; Juan Antonio Gilabert Lopez; José Gil Durán “Gilito”. 06 de junio de 1958.

PORTERO DE FÚTBOL.
Pero hagamos un retroceso en el tiempo y volvamos a los años jóvenes. Con 17 años Antonio empezará a jugar de portero en el equipo del C.D. Frente de Juventudes, aunque casi siempre de suplente, formando un buen equipo, siendo entrenados durante algo más de una temporada por Ledesma, un portero que perteneció al primer equipo del Atlético de Madrid, quien fichó por el Portuense.

Antonio Ramírez Alejo y Agustín Merello del Cuvillo entrevistando a Bernardo Sancho Jimenez. Año 1968

REDACTOR DEPORTIVO.
Superando la adolescencia Antonio da un giro a su vida dedicándose a la prensa deportiva, en aquellos tiempos ‘Cruzados’ y ‘La Voz de la Bahía’, firmando como A. Ramírez, ARA, y ‘El Peana’ como redactor deportivo, entre otros. Le fue bien, viviendo momentos muy felices en la temporada 1965/66 con el C.D. San Javier, en una potente regional alzándose con el campeonato de liga. El San Javier llamaba poderosamente la atención por su forma de jugar y, porque eran muy pocos los equipos que, a nivel nacional, iban uniformados en sus desplazamientos, siendo su presidente Pedro López Romero.

RACING-ALAVÉS.
Otro momento aún mejor fue la temporada 1967/68, cuando el R.C. Portuense se proclamaba Campeón de Tercera División de su grupo XII. tras previas eliminatorias para subir a Segunda División, siendo eliminados por el C.D. Alavés. El partido de ida fue un divertimento: se desplazaron para cubrir la información a Vitoria, Agustín Merello de Cruzados, el recientemente desaparecido Antonio Pérez Sauci de Diario de Cádiz y el propio Antonio. Los dos primeros emitieron para Radio Jerez F.M. con el patrocinio de Bodegas Terry.

1967-68 Racing C.F. Esta foto fue la que se usó en el número extraordinario de Cruzados para su edición especial que se editó con motivo del fracasado ascenso a segunda división contra el Alavés. De pie: Jaime Ruiz Chinea; Manuel Gómez Barrera “Manolín”, Luis Soriano Gómez, : Mariano Serrano “Nano”, desconocido, Chares, Maza, Marcelino, Manuel Prado Gómez “Lolo”, Manuel Jarque “Chicharito”, “Nene, Iginio Obregón Agudo, Ventura (entrenador). Agachados: Feria, José Breval, Sebastian José Vera Palmer, desconocido, Jesús Bastián, Miguel Mata, Martínez Jaen, desconocido, desconocido.

Recuerda: «El Racing realizó un buen partido de contención, el resto creo que todos lo conocemos. Refrescando un poco la memoria, no os podéis imaginar lo que tuvimos que trabajar un grupo de personas para sacar el número especial extraordinario de Cruzados, y retransmitir para la Radio Jerez F.M., en aquella época con poca audiencia, ya que no conseguimos patrocinadores para la onda media. Fueron un buen equipo de periodistas aficionados: el incansable trabajador y admirado por todos Agustín Merello del Cuvillo (ver nótula núm. 262 en GdP), junto a José Ignacio Buhigas, Diego Utrera Sánchez (ver nótula núm. 1584 en GdP) y un servidor».

Antonio Ramírez, con Garrucho, en el Bar 'El Ermitaño'.

VARIEDADES.
En la calle Javier de Burgos, en el local social de esta institución, Antonio organizaba espectáculos de variedades con los artistas locales de la época: Luis ‘el de los Huevos’ (ver nótula núm. 203 en GdP), Manolo Carrillo (ver nótula núm. 076 en GdP), Luis Moreno, Manolo Astorga Morillo, Manuel Jarque Martínez 'Chicharito'  (ver nótula núm. 292 en GdP), Luis Aranda, Pepichi Nogués y su conjunto (ver nótula núm. 444 en GdP), entre otros y la verdad que con bastante éxito, repitiéndose las actuaciones.

LOS TOROS.
‘El Peana’ es también un gran aficionado a los toros y fue íntimo amigo del que fuera novillero sin picadores Miguel Paradela del Pino, su padre conserje del Matadero Municipal, acompañándole allí a los entrenamientos junto a los más íntimos para hacer, ora de toro, ora de torero. Así que, de salón, Antonio practicó también durante un tiempo el arte del toreo.

En la cantina del Cine Moderno, con Manuel Ojeda.

«--Me viene a la memoria que fui cómplice de Agustín Merello cuando, siendo corresponsal de ABC de Sevilla y, entre otras cosas tenía que cubrir las informaciones deportivas y taurinas y dado que no le hacía mucha gracia redactar esta última se la hacía yo, firmando él como corresponsal. Un día me hizo mucha ilusión cuando me dijo Agustín: ‘--Me han llamado de ABC para que entreviste a José Luis Galloso, para la contraportada, junto a su apoderado Jaime Osborne. Y en casa de este último en la calle Jesús Nazareno se hizo el trabajo, coincidiendo con la presentación de Galloso como becerrista o novillero sin caballos, cuando puso el cartel de ‘No hay billetes’, saliendo por la Puerta del Príncipe y, con el temor a equivocarme, me parece que, en ambas cosas, fue pionero».

Fue directivo de la Peña Flamenca ‘El Chumi’: entre 1994 a 2007 tesorero, y hasta 2011 Socio Colaborador, siendo en la actualidad socio numerario. Sigue siendo aficionado al fútbol y a los toros y al cine, pero en la televisión.

Casado con Carmen Sánchez Guerrero, natural de Ubrique, tienen tres hijos varones: Isaac, Daniel y Jesús.

«Existe en nuestro pueblo una herencia espiritual, pero no un patrimonio de raza. El Puerto no es la estirpe, no es la raíz o tronco de una familia. La ciudad tiene más de alambique y de molde, que de cuna. En cuanto corre por la sangre un miligramo de sal marina de la que satura el ambiente o una gota del vino sutil de estas soleras que sin embriagar adormece, El Puerto ha realizado su conquista. Un hijo de castellanos-cántabros, nacido aquí, dirá siempre que es portuense. Dirá lo mismo que el nieto del inglés o de otros extranjeros. El ambiente penetra, domina y caracteriza cuanto se le entrega.»

Quién así se expresaba, en los inicios del siglo pasado era el portuense Mariano López Muñoz, en un artículo publicado la ‘Revista Portuense’ bajo el título “Lo que Pío Baroja vio en la Ciudad” recopilado con posterioridad en su libro “Las Trovas del Guadalete. Predicaciones y Divagaciones”, editado en nuestra Ciudad en 1926 por la Tipolitografía Pérez Pastor. Que forma más lírica y más profunda, como podrán comprobar más adelante, de introducirse en la esencia del portuense.

Continúa López Muñoz: «La personalidad colectiva se forma por fusión de abolengos particulares bajo las influencias ponderadas de la luz y de las brisas. El pueblo en constante renovación representa una suma: un resultado sintético obtenido por mezcla. Esto nos explica la diversidad de matices, cuando se desasocian nuestros pensamientos individuales.  Habiendo todos cristalizado en igual forma –la naturaleza portuense- tenemos diferente composición química, procedente de asturianos, de gallegos, de sevillanos, de ingleses, de alemanes o vascos o de hombres de Castilla, que sostienen la tendencia a la disgregación.»

Lo que este portuense del siglo pasado vio en El Puerto es lo que cualquiera puede comprobar hoy, sigue vigente. Las procedencias de todavía más lejos y más variados rincones del mundo, como se comprueba en el padrón de habitantes. Las preferencias para escoger, amar y vivir El Puerto, de diversa índole. Y el que viene obligado por circunstancias, o por casualidades de la vida, acaba en un idilio de por vida con esta Ciudad. Idilio que se traduce en irregulares resultados para con este Puerto de arribada, de abrigo, de arrebatacapas, de claridad, franco y de Santa María.

Y es que se dan varias clases de portuenses (y ya se quien va a reprochar mañana lunes en el café que soy un xenófobo). Están los de nacimiento: y de éstos tenemos tres tipos: los involucrados por el engrandecimiento de su Ciudad, los que se aprovechan de ella y los que dejan que El Puerto pase por ellos porque ellos no pasan por El Puerto. Los que han venido por haber encontrado aquí su puesto de trabajo. Los que han escogido la ciudad para vivir en un acto de amor con la misma y luchan por ella mas que muchos nativos. Los que han aterrizado en El Puerto y puesto su objetivo en especular con los valores de todo tipo que aun conserva (a esos, mi vecino de la calle San Juan, Luís Suárez, los llama paracaidistas). Los que viven aquí pero igual podrían hacerlo en Beteta (Cuenca), sin preocuparse de nada más que no sea su supervivencia. Con una mijita de humor se podrían dividir a los que vienen del extranjero globalizado en dos: guiris y emigrantes. En fin.

Prosigue el intuitivo escritor hace cerca de 90 años: «Se vive en El Puerto paladeando amarguras, se sale de él con los desengaños agobiadores sobre los hombros; pero se le sigue amando, aunque los corazones destilen, gota a gota la desilusión. El Puerto, mezcla de almas individuales en el alma colectiva, no logró nunca someter los pensamientos de sus hijos a un ritmo concertado en las acciones: cada cual camina a su paso y con su opinión… o sin ninguna. ¡No sabremos nunca si los vuelos de las gaviotas representan una bella ilusión o una triste fatalidad a la entrada de la ría! El Puerto, cuyas riquezas llegan y se deshacen, como la espuma del oleaje en la playa, mientras los gatos del Resbalón (la lonja del pescado) van entrando con cautela y se llevan lo que pueden…». Otro amigo mío, ha llegado a llamar a El Puerto 'la Ciudad ingrata', pero me resisto a ello.

Amor a la Ciudad y desilusión, a partes iguales, parece que conjuga el escritor de antaño, como un dios Jano, el de las dos caras. Un certero texto del que se pueden entresacar, más allá de las figuras literarias, un cierto hartazgo de quien enamorado de la misma no terminaba de estar a gusto ante la desidia de sus paisanos. Y es que, entonces como ahora, participar en la vida de la Ciudad, implicarse en el desarrollo de la misma transforma a los residentes en vecinos. En ciudadanos. Vecinos y ciudadanos de El Puerto en la trimilenaria Bahía de Cádiz. Casi ná. (Texto: José María Morillo).

El periodista gaditano, primer premio Agustín Merello, ha elegido la Galería Milagros Delicado para reunirse con sus amigos portuenses hoy viernes 1 de febrero, en su inicio en literatura tras 40 años de profesión. Fernando Orgambides ha elegido dos únicas presentaciones para Viento de Palabra, la celebrada el pasado 10 de enero en la Librería +Bernat de Barcelona y ésta de El Puerto de Santa María, lo que nos enorgullece.

Fernando Orgambides, muy relacionado con El Puerto nació en 1954 en Cádiz, aunque desde muy joven fijó su residencia en Madrid, con estancias temporales en Barcelona, Sevilla, Valencia, Rabat y Ciudad de México. Es licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense, con estudios ampliados de Relaciones Internacionales  en la Academia Weitz de Bonn, RFA. Tras ejercer como informador en los diarios Informaciones y El País durante los agitados años de la Transición, fue  corresponsal de este último en África del Norte y América Latina, fundador en México de la edición americana de ese periódico, la primera de un medio español en aquel continente, y director de la Cadena Ser en Valencia y de los periódicos El Correo de Andalucía, El Correo de Málaga y Odiel Información. En su juventud trabajó en Diario de Cádiz y en la edición sevillana de Abc. Ha sido también director editorial de GMI, holding de los medios impresos del Grupo Prisa. Es socio-fundador de la sección española de la Asociación de Periodistas Europeos y directivo del Club Internacional de Prensa, con sede en Madrid. En 1991 fue distinguido con el Premio Agustín Merello de Periodismo en su primera edición, galardón que otorga la Asociación de la Prensa de Cádiz, y en 2006 le fue concedida por el rey Juan Carlos la encomienda del Mérito Civil a propuesta del Ministerio de Asuntos Exteriores.

VIENTOS DE PALABRAS.  
Esta noche se presenta, este viernes 1 de febrero, a las ocho de la tarde en la Galería Milagros Delicado (Calle Espíritu Santo, 6) Viento de Palabras (Inkthread Press, 2012), primer volumen de una colección de artículos descriptivos y literarios que el autor denomina Crónicas Consulares y en los que se recrea recorriendo, entre el pasado y el presente, los lugares que le han acompañado en su vida profesional,  especialmente en sus años de corresponsal y enviado especial fuera de España.

 

DIARIO DE CÁDIZ Y EL PAÍS.
Orgambides perteneció durante 17 años a la redacción del diario El País y ha sido director de la edición de este periódico en México y de El Correo de Andalucía, decano de la prensa sevillana, pero se inició en los años 70 en Diario de Cádiz, compartiendo generación con grandes profesionales portuenses del periodismo, entre ellos el inolvidable Agustín Merello del Cuvillo, Miguel Valdés Merello y José Ignacio Buhigas Cabrera

EL PUERTO, HACE 40 AÑOS.
Precisamente ha elegido El Puerto como recuerdo a sus comienzos en el periodismo, hace justamente 40 años, cuando enviaba sus primeras notas deportivas a Radio Popular de Sevilla desde la casa de sus amigos Nicolás y Eduardo Terry Martínez y compartía admiración hacia quién también fue su amigo y compañero Agustín Merello del Cuvillo por aquellas excelentes crónicas de los 70 tituladas El ruido y las nueces, piezas magistrales del periodismo de la época.

EL EX PRESIDENTE DE BOLIVIA, EN EL PUERTO.
Enamorado de El Puerto, donde residen sus hermanos Juan José y Curro Orgambides, cronista taurino de Diario de Cádiz, es frecuente visitante de nuestra ciudad, en donde se le ve pasear por el Parque Calderón, la mayoría de las veces con amigos españoles y extranjeros deseosos de conocerla. Como fue el caso hace unos meses del ex presidente de Bolivia, Jaime Paz Zamora, interesado en conocer los lugares que recorrió José Bonaparte durante su estancia aquí cuando el asedio de Cádiz. /En la imagen de la izquierda, el ex presidente de Bolivia, Jaime Paz Zamora.

Así lo contaba Orgambides: " Así que una tarde nos desplazamos en catamarán (transporte público) a El Puerto de Santa María. Para pasear por sus calles hasta llegar a su Real Plaza de Toros. Y alcanzar desde allí lo que queda del bosque litoral de pinos que separa el caserío del mar. Que era desde donde los franceses divisaban con más nitidez Cádiz. Para emplear desde sus fuertes la artillería. Alberti, poeta portuense, jamás escribió (que yo sepa) de estas historias napoleónicas que tanto gustan a los gaditanos, pero llama a aquellos pinos -en sus evocadoras memorias de infancia- La arboleda perdida. Y así se lo cuento a Jaime cuando acudimos después al Parque Calderón para observar la mortandad de sus palmeras como consecuencia de la terrible plaga del picudo rojo. Un insecto que llegó a España infecto en las palmeras baratas que adquirían los constructores en Egipto para dotar de vegetación los suelos urbanizados. Me desplazo a El Puerto de Santa María bastantes veces al año. Porque gozo allí de excelentes amigos".

PRIMER PREMIO AGUSTÍN MERELLO.
El libro, de lectura rápida y sencillo diseño, recoge las reflexiones de este veterano periodista, primer premio de periodismo Agustín Merello (1991), anotadas en su diario íntimo, creando un espacio universal de diversidad y contraste que salta de Bamako a Colliure, de Tánger a Barcelona, de Palermo a Ciudad de México o de Atenas a Túnez, con referencias históricas y actuales, reflexiones, recuerdos, nostalgias y sentimientos compartidos. /En la imagen de la izquierda, el malogrado periodista Agustín Merello del Cuvillo.

El libro sale al mercado al precio de 8 euros y la colección a la que pertenece tendrá continuación a comienzos de primavera con un segundo volumen, titulado Memoria Transitada. Los beneficios de autor que proporcione la colección irán destinados organizaciones solidarias y del voluntario, en el caso de este primer volumen a la Fundación Luca de Tena. Organización sin ánimo de lucro que desde 1930 socorre a familias de periodistas y empleados de prensa que sufren situación de vulnerabilidad, especialmente las que atraviesan procesos derivados de la pérdida del responsable familiar.

PERIODISTAS INVITADOS DE EXCEPCIÓN.
En la presentación en la Galería Milagros Delicado Orgambides se reunirá en conversación con tres reconocidos profesionales del periodismo y el cine:
•    Joaquín Rábago. Periodista residente en El Puerto. Ex corresponsal de la agencia Efe en Bonn, Ginebra y Londres, y hermano del viñetista de El País, Andrés Rábago, El Roto.
•    Carmen Enríquez. Periodista que vive a caballo entre El Puerto y Madrid. Especialista en Casa Real y presidenta del Club Internacional de Prensa.
•    Juan Lebrón. Cineasta. Director de Andalucía es de cine y productor de Flamenco y Sevillanas (Carlos Saura) y Semana Santa en Sevilla (Manuel Gutiérrez Aragón).

Terminada la presentación, interpretarán unas piezas de guitarra flamenca el dúo de concertistas Isaac Moreno y Davinia Ballesteros.

He solicitado al Sr. Morillo, que dirige y coordina esta exitosa ventana virtual de todo lo local, a la que se asoman diariamente tres millares de internautas, insertar en esta fecha, el 27 de enero,  la colaboración que me dispongo a desarrollar con algunos datos y apuntes biográfico de un portuense de cuna: Martin de Garay Perales. Es la misma fecha en la que, hace 242 años, (número capicúa) recibió este ilustre personaje, dos veces ministro de Hacienda entre otros muchos e importantes cargos que desempeñó, el líquido bautismal en la pila de nuestra iglesia Mayor Prioral un día después de su nacimiento.

Corría el año de 1771 (también capicúa) fecha en la que se asentaba en nuestra ciudad el Regimiento de Caballería de Santiago, cuyo capellán castrense, de nombre Antonio Ruiz Navarrete, fue el encargado del ritual sacramental del hijo de uno de los capitanes de dicho Regimiento llamado Martin de Garay Martínez de Villela y de su joven esposa, María Sebastiana Perales Franco, aragonesa como él, de la Almunia de Doña Godina. Al recién nacido, primogénito de la pareja, se le impuso el nombre de Martín, como a su padre, abuelo y bisabuelo, añadiéndoles los de Policarpo, Sebastiano, Francisco, Felipe, Joaquín, Antonio y Vicente. Posteriormente, lejos de estas tierras del Sur, la pareja tendría otros tres hijos, hermanos de nuestro protagonista; dos varones: Mariano Joaquín y Faustino José, que fueron ambos Caballeros de la Orden de San Juan de Jerusalén,  y una hembra: Bárbara de Garay Perales.

Firma de Martín de Garay Perales.

Actuó de padrino, un fraile capuchino en representación del Obispo de Barbastro, el  Sr. Don Fernando de Perales, tío abuelo del cristianado. Su ilustrísima, en esa fecha, era victima de una enfermedad “grave y dilatada” que le mantenía sumido en una especie de sopor que le dejaba inútil para el gobierno de la diócesis. Veinte meses después de apadrinar a su sobrino perdió la mitra. Se le retiró del cargo por “privación de potencias y torpeza corporal” y al poco tiempo falleció (22-11-1772). En su familia materna, que poseían la Baronía de Latorre, hubo también otro notable clérigo, Fray Pedro Mercado, franciscano guardián del convento de Belén y del de San Juan Bautista de las montañas de Judea.

Debieron asistir a la ceremonia compañeros de armas del padre y, tal vez, sus superiores jerárquicos, el Sargento Mayor Don Francisco Xavier de Santiesteban y el coronel del regimiento,  el Brigadier Marqués de Casa Henestrosa. Años después, en 1793, justamente 22 después de esta fecha, (otro número capicúa) Martín de Garay padre, que ocupaba ese último cargo citado, el de coronel del Regimiento de Caballería de Santiago, fallecería en el feudo familiar, aprovechando esta circunstancia el joven Martín de Garay (IV de este mismo nombre) que era un imberbe militar con el empleo de alférez, después de estudiar en el Seminario de Nobles de Madrid, pasar por la Real Academia y Picadero Militar de Ocaña, ocupando una de las 18 plazas asignadas a los hijos de la oficialidad  y debutar en algunas acciones bélicas de la Guerra del Rosellón, para retirarse a su pueble natal con la excusa de su primogenitura y, por tanto, de su obligación para con su familia.

Placa que se encuentra en el Paseo de la Independencia de Zaragoza.

LIBREPENSADOR, INNOVADOR Y CULTO.
No era un hombre de acción, más bien todo lo contrario. Un librepensador, innovador y culto que se transformó en experto economista en los siguientes lustros hasta ser considerado entre los más importantes y prestigiosos de su época en toda Europa. Si insertamos su nombre en un buscador de la red de Internet aparecerán más de veinte mil referencias con cuyo contenido se puede desmenuzar su trayectoria  pública y conocer los diversos cargos de responsabilidad que ocupó durante el periodo que duró la invasión francesa y años posteriores, tanto en la Junta Central Suprema y Gubernativa del Reino, de la que fue Secretario de Estado como ejercitando de forma interina la dirección del Ministerio de Estado y Asuntos Exteriores.

MINISTRO DE HACIENDA.
Después sería “fichado” por Fernando VII para el Ministerio de Hacienda, salvando –según algunos historiadores- a la corona de la bancarrota con sus acertadas gestiones en el corto periodo que medió entre su nombramiento, curiosamente el día de los Santos Inocentes, 28 de diciembre de 1816, y su cese, un cese administrativo realmente, el 4 de Febrero de 1817, pues en la misma fecha  fue nuevamente nombrado ministro, en esta ocasión con una duración en el cargo algo más extensa, casi un año y medio. El encargo regio fue el de regenerar la economía nacional, remodelando el sistema tributario existente. Cuando Garay expuso que para conseguir esa meta era indispensable una desamortización general y suprimir buena parte de los privilegios de la nobleza, además de hacer tributar más al que más poseyese, el circulo de influencia de la corona, formado por nobles, generalmente grandes terratenientes, debió ver esa teoría como una blasfemia al conservadurismo imperante y una amenaza evidente hacia sus propios intereses, retirándolo del cargo, lógicamente. /En la imagen, portada del libro 'Biografía de un liberal aragonés: Martín de Garay. 1771-1822', escrito por su descendiente Nuria Alonso Garcés.

LA ALMUNIA DE DOÑA GODINA.
El resto de su vida, que apenas se prolongaría un lustro, lo pasó en la comarca aragonesa en la que habían nacido y vivido sus antepasados.  Nuria Alonso Garcés, que se autodefine como la única descendiente con estudios de Historia, ha publicado un extenso trabajo titulado: “Ideas y pensamiento político de Martín de Garay” en el que indica: “Martín de Garay nació en 1771 en el Puerto de Santa María, Cádiz, aunque siempre se consideró aragonés a causa de que su familia había vivido en La Almunia de doña Godina –un pequeño pueblo de Zaragoza- desde el siglo XVI.”  Y al que se trasladó a muy corta edad, debemos añadir, llegando incluso a solicitar y obtener su familia la inscripción del acta de bautismo en los libros parroquiales de aquella población zaragozana, hecho consumado en 1782 con la autorización y beneplácito del Vicario General del Arzobispado de Zaragoza, hecho este que ha confundido a algunos biógrafos a la hora de determinar el lugar de nacimiento de Garay.

La plaza, que tuvo funciones de plaza de Toros, de La Almunia de Doña Godina (Zaragoza). Está enterrado en la parroquia de Ntra. Sra. de la Asunción. Y tiene calle a su nombre en el pueblo, detrás de la plaza que aparece en la fotografía.

DESMONTANDO EL ANTIGUO RÉGIMEN.
Continúa esta autora y descendiente comentando que, aunque “emprendió una reforma de la Hacienda cuando ocupó ese ministerio, lo cual es sobradamente conocido,  también tomó parte en importantes decisiones que contribuyeron a desmoronar las viejas estructuras del Antiguo Régimen en España, lo cual solo conocen contados investigadores. Su pensamiento político e ideas permanecieron ocultos en medio de su archivo privado por el espacio de doscientos años.”   

En 1820, al inicio del trienio liberal fue llamado a Madrid para que formase parte del Consejo de Estado pero el agravamiento de su enfermedad, la terrible tuberculosis, que era un mal prácticamente incurable en esa época, le obligó a abandonar definitivamente cualquier actividad, retirándose a la Almunia de doña Godina, donde falleció en 1822.

CON LA CONSTITUCIÓN DE 1812.

En la imagen de la izquierda, alegoría de la Constitución de Cádiz de 1812.

Hemos visto con asombro como siendo un personaje bastante relacionado con las Cortes de Cádiz y la Constitución de 1812, en cuyo Bicentenario, recientemente finalizado,  El Puerto y los portuenses no hemos tenido ningún protagonismo, no se aprovechase la condición de ser El Puerto de Santa María su ciudad natal para, al menos, hacer un guiño a la historia oficial del evento, reivindicando al personaje como algo nuestro. Y es que podemos sentirnos orgullosos de él, que es “gente del Puerto” pues dejó fama de sabio, íntegro y patriota y al decir de los que lo trataron, estaba dotado de un carácter afable y bondadoso.  De todo ello he querido dejar constancia en el 191º (¡otro capicúa!) aniversario de su muerte, ofreciendo algunas de las pinceladas menos difundidas de su biografía que lo conectan con nuestra ciudad. (Texto: Antonio Gutiérrez Ruiz. A.C. PUERTOGUÍA).


Xen el cocinero asiático que elabora los platos con uno de sus sushis.

La cocina japonesa, y más concreto todo lo relacionado con un plato concreto de ella, el sushi, sigue en plena expansión en la provincia de Cádiz. Si hace unas semanas abría en Cádiz Gadisushi, desde el pasado día 12 ha abierto un nuevo establecimiento en El Puerto de Santa María. Se llama ‘Sushi & Fresh’ y está situado junto a la rotonda por la que se accede a la carretera de El Puerto a Sanlúcar.

La iniciativa es del empresario gaditano afincado en El Puerto de Santa María, Luis Rosety, de 30 años y marino mercante de profesión. Precisamente esa actividad le ha llevado a vivir un tiempo en Canadá donde estaban de moda los “sushi bar”, unos establecimientos, al estilo de los bares andaluces, en los que se sirve este tipo de especialidades en una barra, mientras que el cocinero, a la vista del público, los prepara.

Rosety se mostró encantado con esta cocina y por eso, y tras comprobar que en la zona no existía esta oferta, ha decidido traerla aquí. Señala que “lo que hemos puesto en marcha no es exactamente un sushi bar, puesto que no tenemos barra, sino mesas altas y bajas donde poder tomar los productos, pero si tenemos la filosofía ya que lo que tenemos es eso sushi, de muy variadas presentaciones y presentaciones en torno a él”.

Luis Rosety junto a su cocinero en "Sushi & Fresh".

Para que los platos estén en su punto, algo fundamental en esta cocina donde se trabaja con materia prima de primera calidad, Rosety ha traido a El Puerto a Xen un cocinero de origen asiático que lleva ya afincado cinco años en España y que es el que se encarga de preparar las especialidades”. Todos los platos se preparan en el momento que los solicita el cliente para que así estén en perfecto estado.

Rosety destaca que el estilo de su establecimiento es “californiano” dentro de la clasificación que hacen los aficionados a estos platos que distinguen entre la “escuela”  japonesa, más purista, y la que ha surgido en Estados Unidos que ha aportado algo de esta cultura también a este tipo de locales. En la carta se pueden encontrar una ensalada realizada con soja, que viene en sus vainas, muy parecidas a las de los chícharos, y que se sirven cocidas y sólo aderezadas con sal. De ellas tan sólo se comen las semillas, como se hace con los chícharos. Asimismo hay una carta de “sashimis”, trozos de pescado crudos cortados muy finos y que se sirven con salsas como la soja o el wasabi (muy picante) como acompañamiento, además de guarnición de rábano rallado. En Sushi & Fresh lo hacen con atún, salmón o con pez mantequilla, un pescado muy apreciado por los japoneses por su sabor suave y su textura blanda, de ahí su nombre.

En cuanto al sushi lo tienen de más de 40 variedades. Van desde los rollitos (roll) que pueden ser de salmón con aguacate y sésamo, además del arroz, o de gambas y aguacates envueltos con el arroz y huevas de pez volador (tobiko), otro producto muy característico de la cocina japonesa.

Una de las especilidades del restaurante japonés, el City-Roll.

La fusión de culturas puede verse, por ejemplo, en el maki (relleno recubierto de arroz y de algas) de salmón queso de untar. En cuanto a los sushis los hay de pez mantequilla, salmón, sepia, lubina, atún, vieira, gambas o de anguila.

En cuanto a las bebidas, además de refrescos o algún vino, cuentan con cerveza importada de Japón o sake. De todos modos para Rosety lo ideal es acompañar el sushi con té japonés, aunque aún no lo tienen disponible. La idea es tenerlo en las próximas semanas para acompañar los platos. La carta se complementa con algunos postres como el helado de té verde.

El establecimiento cuenta con una zona de mesas altas y otras bajas, en total unas treinta plazas. Rosety resalta “el aire informal del establecimiento. Es para tapeo, aunque a base de estas especialidades japonesas, pero la filosofía es la misma, poder probar muchos sabores y compartir”.

En el local no hay tenedores ni cuchillos. Para tomar los sushis se acompañan unos palillos y, si el cliente lo desea, se le entregan unas pinzas de madera con las que también puede coger los productos. Los productos también se sirven para llevar, además de poder degustarlos en el local. (Texto y Fotos: Pepe Monforte).

El próximo viernes día 25 de enero, a las 19 horas, en la Sede de la Cátedra de Estudios Alfonsíes con sede en el Castillo de San Marcos (con entrada por la calle Federico Rubio), se presentará el libro "El Puerto Gaditano de Balbo-El Puerto de Santa María. Cádiz", de los investigadores Juan José López Amador y Enrique Pérez Fernández. El volúmen ha sido prologado por Genaro Chic García, Catedrático de Historia Antigua jubilado de la Universidad de Sevilla.

El Portus Gaditanus fue el puerto romano que Gades creó a fines del siglo I antes de nuestra era en el solar donde se levanta el casco histórico de El Puerto de Santa María. Su finalidad, canalizar por vía marítima la producción salazonera y agrícola de las fértiles tierras y costas que median entre las desembocaduras del Guadalete y Guadalquivir. /En la imagen portada del libro que se presenta el próximo viernes.

Su fundador fue el gaditano Lucio Cornelio Balbo ‘el Menor’, en el año 19 a.d.C. que a la vez mandó abrir en las arenas, a pico y pala, la actual desembocadura del Guadalete, el que denominan "Canal de Balbo", como ya hemos publicado en la nótula núm. 1.414 en GdP. Así, el solar que ocupa hoy El Puerto tiene 2032 años, frente a los 731 que cumple como El Gran Puerto de Santa María, cuando Alfonso X le otorgó la Carta Puebla en 1281 (ver nótula núm. 1.000 en GdP). /En la imagen, busto de la estatua de Lucio Cornelio Balbo 'el Menor', erigida en Cádiz.

Tras la pujanza de los siglos I y II y la crisis que azotó al imperio en el III, una vez independizado de Gades, el Portum --como lo llama alguna fuente antigua-- se convirtió entre los siglos IV al VI en la principal población de la Bahía de Cádiz.

En esta edición han colaborado en la financiación junto a los autores,  la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz (APBC), el Grupo Caballero, la Consultora Laboral Manolo Gordillo, El Centro Ingles, y Nicolás Terry Regatas. El volumen consta de 225 páginas y 165 imágenes en 93 laminas, habiendo sido editado por El Boletín Ediciones. Su precio es de 10 euros.

Arriba una fotografía aérea de la desembocadura del río Guadalete, en la actualidad (Google Earth). Abajo una fotointerpretación, con la reconstrucción ideal de Portus Gaditanus, algunos muelles de atraques con la infraestructura portuaria, administrativa y de habitad. El puente y la vía atraviesan el río, detrás el agua recorre serpenteando zonas de marismas, con canales navegables que conducen al río principal, que se podrá surcar río arriba. Al fondo la Sierra San Cristóbal.

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Manuel María Sánchez Cerdá nació el 2 de agosto de 1969, hijo de Manuel Sánchez y Sánchez ‘Zutanito’ era su seudónimo literario y Margarita Cerdá Cossi. Aficionado a la música desde pequeño por la afición familiar, es Organista, pianista, director de Coral formado en diversas capitales andaluzas. Este asesor fiscal que afina los números como si fueran corcheas, que estudió en Safa San Luis,  fue llamado a dirigir el Orfeón en Octubre del año 2001.

--Su padre, cofundador del Orfeón; Vd. en la entidad coral mas señera de El Puerto desde los 14 años. ¿el tiempo pasa como la música?. --No, la música permanece siempre; pasamos las personas, eso sí, pero queda lo bien hecho. --¿Por qué es la música un lenguaje que no todos pueden hablar pero si escuchar? --Tiene algo que ver con la calle Larga: todos paseamos alguna vez pero no todo el mundo puede vivir en ella.


Los padres de Manolo, Manuel Sánchez y Sánchez y Margarita Cerdá Cossi, en la Feria de Primavera, en el Palmar de la Victoria. Año 1962.

--Vd. fue director de la Coral Juvenil durante cuatro años, donde apuntaba maneras de conductor de masas...corales. ¿diferencias entre aquella dirección y la del Orfeón?. --La principal diferencia la notaba cuando me miro al espejo... Musicalmente, al variar las personas tenía que variar alguna vez la forma de ensayo, pero nada más. --Entre sus aficiones: la equitación y el fútbol, ¿cuándo fue la última vez que escuchó música celestial en el campo del deporte?. --En la equitación, todos los sábados; en el fútbol, el último ¡gooool! que marcó el Betis para ganar.


Manolo de organista dirigiendo la Camerata Menesteo, aparece en la imagen junto a Gloria Bollullo Carrasco,  Rosa Carrasco Vaca y Yolanda Martín-Arroyo.

--Dado que su profesión es la de Asesor Fiscal, especializado en tributos, ¿donde encuentra la convergencia entre corcheas y porcentajes? --En ambos casos no hay que desafinar nunca cuando tienes que actuar, en eso convergen. --¿Qué ha conseguido con la música que no lo haya hecho con la palabra?. --Hacer que nuestras grabaciones lleguen bien lejos. Con la palabra, como no ponga un puesto de discos...

Tras el estreno de la Salve a María de Gracia y Esperanza, con el autor de la letra, el profesor y diácono Juan A. Villarreal Panadero, Manolo, que actuó como organista y Cándido Núñez, autor de la música y ex director de la Banda de Música ‘Maestro Dueñas’. Año 2010.

--¿Como anda la cosa de sentido del humor, en casa del hijo de Zutanito, aquel célebre cronista de la vida local portuense de mediados del siglo pasado? --Son otros tiempos; hoy como no tengas sentido del cachondeo, que para mí no es lo mismo, pasas por soso. --¿Alguna de las bodegas que se quieren recalificar para viviendas sería un buen auditorio, conservatorio, espacio para la música...? --Precisamente, el teatro ha ido en una de ellas; pero a ver si alguna bota de vino que se haya quedado, no la recalifican... --¿Cuál es el sonido de El Puerto y la Bahía de Cádiz? --Mire a la Bahía donde se juntan mar y cielo: pasará por su cabeza el sonido que sea mejor para usted, ya sea de Albéniz, Falla, Camarón, la bocina del Vapor... (Texto: José María Morillo).

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Agustín Castro Merello, nacido en El Puerto de Santa María, ingresó en la orden religiosa de los Jesuitas en 1941. Gran parte de su vida religiosa y docente la realizaría en Las Palmas de Gran Canaria. Durante varias décadas fue colaborador de la edición dominical del rotativo grancanario ‘La Provincia’, publicando ensayos de diversa índole y comentarios de pastoral religiosa.

En 1981 obtuvo el Premio Nacional de Periodismo, convocado por el ayuntamiento onubense de Moguer, por un trabajo dedicado al Nobel y alumno de los jesuitas de El Puerto, Juan Ramón Jiménez. También, durante su etapa como Superior en la Residencia de los Jesuitas de Huelva, fue colaborador habitual del periódico onubense ‘Odiel’. Está en posesión de otros premios de poesía a nivel nacional. Fue autor de otras publicaciones: poesías, artículo y ensayos, así como de investigación.

Superior de la Orden Jesuita en Las Palmas de Gran Canarias, ciudad de la que fue Hijo Adoptivo y en la que falleció en 2003. Allí ejerció como profesor de Literatura Española donde, todavía, es recordado por quienes fueron sus alumnos, no solo por la calidad de sus enseñanzas, sino también por la amplia dimensión humana de nuestro protagonista.

Agustín Castro Merello con su primo, Rafael Alberti Merello.

ALBERTI, COLEGIAL Y MARINERO.
En 1994, editado por la Unión Eléctrica de Canarias, publicó el libro ‘Alberti, Colegial y Marinero. Historia y Poesía’. El volumen sería presentado por la viuda del poeta, María Asunción Mateo y el colaborador de GdP, Luis Suárez Ávila, en la Fundación que lleva el nombre del poeta de la Generación del 27. Ambos primos, Rafael Alberti Merello y Agustín Castro Merello estuvieron presentes en la misma.

La investigadora Mercedes García Pazos hizo en 1995 una recensión sobre la obra a la que nos referimos, de la que destacamos: «El hilo conductor de ‘Alberti, Colegial y Marinero (Historia y Poesía)’ que se centra fundamentalmente en los años escolares de Rafael Alberti, es el colegio de San Luis Gonzaga de El Puerto. Su autor, que también ha publicado otros trabajos relacionados con la imagen personal y literaria del poeta de ‘Marinero en Tierra’, aúna en una misma personal el ser portuense, primo de Alberti, sacerdote jesuita y alumno y profesor de ese centro escolar. A través de las páginas de este libro realiza una aproximación a la historia del colegio, apoyándose en interesantes aportaciones documentales, a la vez que realiza un acercamiento biográfico al poeta mediante el que refleja el cariño albertiano por el colegio de su infancia y desvela, a su juicio, algunos errores, poetizados ya en su madurez, y conservados en la memoria de Alberti. […] Añade algunas aportaciones fundamentalmente a la historia del colegio que Rafael Alberti conoció, vivió y recordó, así como una completa recopilación literaria albertiana a la que se suman análisis e impresiones muy personales de Castro Merello».

Koldo Chamorro fue sin duda uno de los más importantes fotógrafos españoles. Desde mediados de los noventa pasó grandes temporadas en El Puerto, donde desarrolló proyectos fotográficos e inquietudes creativas
(publicado en Diario de Cádiz el 13 de enero 2013)

Depredador de instantes, ya para siempre es tuya.
Fragmentos, Ángel González

Koldo Chamorro de Aranzadi. Era Diplomado en Marketing por CESEM y Economía empresarial por la Universidad de Navarra que comenzó a sacar fotografías de manera autodidacta en 1965. / Foto: José Antonio Tejero

Para escribir este texto tengo que hundir mi mano en la memoria y remontarme por andurriales autobiográficos, pues la figura de Koldo Chamorro (Vitoria 1949 - Pamplona 2009) así lo exige. No se puede escribir ni una letra en la historia de la fotografía española, y por extensión en la portuense, sin citar a este autor prolífico y genial, con el que compartí, además de su credo, la sombra de los árboles y un capote remendado a modo de jergón. Creador de una particular cosmovisión, Koldo Chamorro se manifestaba con determinación conceptual y estética en sus ensayos fotográficos, de los que destacan por su magnitud y extensión temporal: El Santo Cristo Ibérico, España Mágica o Los Sanfermines. Aunque hay que reconocer que su versatilidad traspasaba las fronteras de los géneros y encaraba con habilidad cualquier proyecto, en epopeyas como las citadas es donde mejor fraguaba su universo fotográfico.

Trabajador del reñidero de pollos de la calle Santa Clara. 1987. Imagen perteneciente a España Mágica expuesta en el Circulo de Bellas Artes, 1989. /Foto: Koldo Chamorro.

Recorriendo la península de cabo a rabo cientos de veces desde mediados de los setenta, Koldo consiguió con sus imágenes un elaborado y minucioso ejercicio de exhumación social y antropológico de un país que se despellejaba de una larga autarquía para entrar en una inocente democracia. Su mirada, desligada de cualquier discurso oficial, la fijó con razón en elementos de gran solvencia identitaria; los ritos religiosos y los de paganía, la vida de los pueblos y sus tradiciones seculares (Fuentelencina, Iturgoyen…), la tauromaquia, los mitos, los símbolos (la cruz cristiana), el folklore, los oficios y todo lo que oliera a pura acción etnográfica.

Albañil en la reforma de la casa Larga 70, hoy apartamentos turísticos. 1998. Imagen publicada en el libro de Photobolsillo (nº5). /Foto: Koldo Chamorro.

Pedagogo de profundos e intelectuales designios. Generoso defensor de la disciplina fotográfica desde atriles comunes (a veces vilmente incomprendido), Koldo Chamorro conformó y a su vez enseñó sin tapujos un predicamento compuesto por las más sorprendentes y variables materias; el lenguaje corporal, la semiótica, la literatura, la física cuántica, la filosofía oriental o la métrica musical, suponían una fuente ilustrada donde acudir en caso de necesidad creativa o de trazar a hilo de plomada sus teorías, talleres o reportajes. Por supuesto citaba con glosa poética a los fotógrafos que más le habían influenciado o que destacaban por la formalidad plástica de sus trabajos; el húngaro Brassaï, el mexicano Manuel Álvarez Bravo, los franceses Henri Cartier-Bresson, Guy Bourdin y Jeanloup Sieff, los norteamericanos Ralph Gibson e Irving Penn, el japonés Nobuyoshi Araki o los españoles Fernando Herráez, Javier Vallhonrat y Manel Esclusa entre otros muchos autores. Empero, cargaba enérgicamente contra aquellos que hacían fotos de pólvora y chispazo, que toman el camino de las engañifas provistos de raudales de efectismo y sin embargo desprovistos del andamiaje de la verdadera función creadora; la única que molesta a Dios y al diablo a partes iguales.

Fiesta de fin de año de 2000 en El Puerto. Publicada en España Ayer y Hoy. /Foto: Koldo Chamorro.

Desde 1997, año que lo conocí y comenzamos una intensa amistad, Koldo pasó largas temporadas en El Puerto instalado en mi casa donde organizamos y llevamos a cabo innumerables encargos y colaboraciones con medios como El País, Matador y Goldberg Magazine, Obras Sociales y ONGs, editoriales y empresas culturales como Mestizo o La Fábrica. Esta zona geográfica siempre le interesó por su diversidad y riqueza cultural; el flamenco de Jerez, la influencia metafísica del Coto de Doñana en la población Sanluqueña, los personajes singulares de la sierra, la calidad de la luz capitalina o las pesquerías ancestrales eran motivos principales de sus fotografías.

En una exposición realizada en el Círculo de Bellas Artes de Madrid en 1989, que organizó el influyente comisario Alejandro Castellote, colgó un retrato de un trabajador del reñidero de pollos ubicado en la calle Santa Clara, obra fechada en 1987. Una década después en su libro de la colección Photobolsillo, dedicado individualmente a fotógrafos españoles, africanos o latinoamericanos, publica otra de un albañil bajando una escalera en la reforma de lo que hoy son los apartamentos turísticos ‘Larga 70’. Asimismo de las cinco fotografías seleccionadas para el libro España Ayer y Hoy (Escenarios, Costumbres y Protagonistas de un Siglo) una de ellas la tomó en El Puerto en la fiesta de fin de año de 2000, donde la figura de la mujer tiene una especial relevancia.

Imagen realizada en la Plaza de Toros de El Puerto en 1997, perteneciente al proyecto "El Kapote" /Foto: Koldo Chamorro.

Lo contaba su paisano Clemente Bernad en Nuestro fotógrafo decisivo, un fantástico artículo escrito con motivo de su prematura muerte, donde entre otras rotundas verdades dice que las fotografías de Koldo “no se agotan en una primera lectura, ni en una segunda, ni en una tercera… son pequeños laberintos donde cualquier camino es posible, donde reina la ambigüedad y el juego, donde todo son preguntas sin respuesta”. Se marchó cogiéndonos con el paso cambiado, y particularmente a mi preparando la publicación de su libro “El Kapote”. (Texto: José Antonio Tejero Lanzarote).

El investigador Antonio Gutiérrez Ruiz ha editado en estos días, a través de la Asociación Cultural ‘Puertoguía’  el cuarto volumen de la serie ‘Mansiones y Linajes de El Puerto de Santa María’, con el título ‘Los Winthuyssen’, parte 1 dedicado en esta ocasión a las familias de origen hispano-flamenco de los Winthuysen, cuyo subtítulo es: “Tres generaciones de clérigos, comerciantes y militares”.

Partiendo de tres hermanos: Roberto, Mathías y Dionisio Winthuysen Van de Mortel que contraen matrimonio con tres damas portuenses, nace y crece una saga o clan familiar de este apellido, de cuyas tres primeras generaciones, miembro a miembro, ofreciendo cumplida información en las 260 páginas de que consta este IV volumen de la serie, pensada para difundir fragmentos de la historia local y datos biográficos de los personajes que la protagonizaron, algunos de los cuales alcanzaron  notables relieves, tanto profesional como humano, dignos de ser conocidos y recordados.

Se estudian diversos personajes y ramas que fueron cargadores a indias, frailes, predicadores y picarones, militares con vocación de héroes, contadores de temporalidades, tapados, inquisidores fiscales, aventureros, políticos, … los Winthuysen van de Mortel,  Winthuyssen Gallo, Winthuyssen Porro, Winthuysen La Haya, Hernández Winthuysen, Winthuysen Cañas, Winthuiysen Ticio, Winthuysen Pineda, Winthuysen Garracín y Winthuysen Conti.

Desde Gente del Puerto, su autor, Antonio Gutiérrez «les invito a su lectura, especialmente a los que gusten de conocer temas y personajes inéditos de nuestra historia local,  agradeciéndoles el interés dispensado y la buena acogida de los volúmenes precedentes».

FRAGMENTO.
«Directa e indirectamente decenas de vecinos de la ciudad portuense estaban relacionados con el tráfico mercantil. Esta última flota llevó hasta Veracruz (Mejico) mas de dos mil arrobas de vino de El Puerto, entre ellos 62 barriles embarcados por cuenta y riesgo del clérigo Crisanto Miguel Winthuysen Ticio, el cual fallecería meses después de zarpar la flota, ese año de 1776. Esta mercancía de carácter perecedero, no se llevaba para su venta en Jalapa (Méjico) Se realizaba en el mismo Veracruz, prácticamente en la bodega del barco, encargándose los consignatarios --generalmente personas de confianza del propietario de la mercancía-- de realizar esta operación y liquidar con los administradores. Algunos de estos consignatarios eran criollos o españoles establecidos desde hacía tiempo allí, y otros naturales y vecinos del sitio de origen de la mercadería como era el caso del portuense Antonio Vicuña Goenaga. Desde hacía una década estaba en Veracruz, volviendo con cada flota para de nuevo partir con la siguiente, actuando de consignatario de muchos de estos comerciantes y exportadores de El Puerto».

Los interesados en adquirir este nuevo volumen, que mantienen el mismo precio de toda la serie: 20 Euros, pueden solicitar su envío por correo, sin gastos adicionales o entrega domiciliaria (en El Puerto) mediante e-mail a sedtel@hotmail.com o llamando a los teléfonos 956056076 y 646908273.  También está a la venta en cinco papelerías locales en que se distribuyen habitualmente: Papelera Portuense, Librería Zorba, Librería Ferla, Papelería Bollullo , Papelería y Librería Vistahermosa, Acanto, Casiopea, El Águila y El Juncal.

Imaginación no les ha faltado a varios hosteleros de El Puerto de Santa María que han creado unas curiosas tapas para conmemorar la Navidad dentro de la ruta “Sabores y regalos” creada por la asociación Centro Comercial Abierto (CCA) y en la que participan 13 establecimientos de la Ciudad, además de bares de copas, también con cócteles especiales o pastelerías y tiendas gourmet con ofertas de productos y que hoy sábado tienen su última oportunidad de degustar.

En el bar La Herrería (antiguo La Draga) en la plaza del mismo nombre (ver nótula núm. 1.180 en GdP)  el cocinero Francisco Gómez Real ha creado una curiosa tapa bautizada con el nombre de “Papa No e”. La idea de este cocinero de 42 años y que está perfeccionando sus conocimientos de cocina con cursos a distancia en la taberna del Alabardero de Sevilla, ha sido representar en una tapa la cara de Papa Noel. Para ello ha utilizado un pimiento del piquillo para representar el gorro y luego la cara la representa con una original ensaladilla en la que las patatas se sustituyen por pequeños tacos de manzana que se mezclan con los ingredientes habituales de la ensaladilla como el atún, las zanahorias o los chícharos. La mayonesa lleva también un toque de leche y otro de ketchup para contrarrestar la acidez de la manzana. Las barbas del personaje se simulan con un aire de espárragos.

Papa no é, la curiosa "ensaladilla" navideña creada por el Bar La Herrería, con manzana y que intenta recrear la cara de un Papa Noel.

El cocinero, que está intentando agregar a su establecimiento algunas tapas innovadoras que va incorporando a las clásicas del bar, donde ha sustituido en la cocina a su madre Isabel Real Sánchez,  (ver nótula núm. 700 en GdP también ha creado para la ruta unos filetes de pollo que se empanan con almendras picadas a cuchillo y que, una vez fritos, se acompañan con una salsa de queso payoyo de Villaluenga. (Texto y fotos: Pepe Monforte).

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Jesús Torres nació en El Puerto de Santa María el 20 de diciembre de 1983, donde comenzó a actuar a los 13 años en un taller de teatro, representando ‘La Zapatera Prodigiosa’. A los 14 años entró en la compañía portuense de teatro grecolatino Balbo.
Estudió la carrera de Comunicación Audiovisual, en la Universidad de Sevilla, un año de estudios de Arte Dramático (en Sevilla), una maestría de Teatro y Artes Escénicas (en la Universidad Complutense de Madrid) y sigue estudiando un doctorado de Teatro. Realizó una tesis sobre «La técnica del actor en el Siglo de Oro».

Representando 'Las Coéforas', en 2005, en Baelo Claudia (Bolonia. Cádiz).

Comenzó su carrera teatral con la obra ‘Vacas Gordas’ de la compañía Imagina Teatro, en el papel de Michino. Con esta obra consiguió el reconocimiento como ‘mejor actor joven andaluz’ y fue seleccionado como finalista en los ‘Premios Andaluces con Futuro’. Entró en los escenarios de Madrid estrenando ‘Esperando al señor S’ en el Teatro Español de Madrid, en el personaje de Pedro. A partir de este momento, trabajó con directores tan reconocidos como José Luis Alonso de Santos y Carlos Ballesteros.

Durante la representación de 'El Aedo', monólogo sobre 'La Odisea'.

En 2009 fue docente de teatro en el Festival Juvenil Europeo de Teatro Grecolatino. En 2010 fundó su propia compañía, llamada ‘El Aedo Teatro’, con la que lleva a los escenarios monólogos que escribe y protagoniza, como ‘Yo, Lázaro’ (la historia de «El lazarillo de Tormes», ‘El Aedo’’ (monólogo sobre «La odisea») y otras muchas obras. El Aedo es una compañía de teatro especializada en el teatro clásico. Sus obras destacan por el matiz didáctico y la adaptación de los textos que llevan a escena.

Jesús Torres en 'La Vida es Sueño'.

LA VIDA ES SUEÑO: EL BULULÚ.
El pasado año 2012 protagonizó otra obra, ‘La vida es sueño’, con su compañía ‘El Aedo’, que fue nominada por el programa ‘Desencaja’ de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía a «mejor obra andaluza 2012».’ La vida es sueño: el bululú’ resucita la técnica del bululú, tan usada en los años de crisis teatral en el Siglo de Oro, en la que un solo actor, nuestro protagonista, el portuense Jesús Torres, se enfrente al reto de representar todos los personajes de la obra de Calderón. Durante más de una hora, Jesús Torres interpreta un monólogo en el que el espectador puede comprender todos y cada uno de los versos de ‘La Vida es sueño’. Torres afronta el reto de encarnar a los numerosos personajes que esta pieza teatral tiene. Lo mismo es Segismundo, que el rey Basilio, que varias mujeres.

Jesús Torres, a la izquierda, copresenta 'Desafío Ben 10', para los canales de TV Boing y Cartoon Network.

Ese mismo año consiguió el apoyo de Iberescena para coproducir ‘El tiempo está después’, en el papel de Segismundo, con la que se adentró en el teatro contemporáneo. En 2012 también protagonizó ‘Soñé que no soñabas’, con la compañía ‘Microteatro’. Para televisión ha grabado la serie histórica Un mar de libertad, y copresenta 'Desafío Ben 10', para los canales Boing y Cartoon Network.

EDGAR, ESCRITOR DE SOMBRAS.
Actualmente trabaja en el musical ‘Edgar, escritor de sombras’, del que es director y guionista, con la compañía ‘Telón Corto’, que ha visto la luz en Madrid a finales del pasado diciembre de 2012, proyecto iniciado en 2009 como tributo a los 200 años del nacimiento del escritor Edgar Allan Poe (1809-1849).

La acción se situa en 1909, cuando un matrimonio parisino viaja a América con un nuevo invento: el cinematógrafo. Se instalan en la Casa Usher, donde vivió y murió Edgar Allan Poe. Su enigmático casero, Mr. Willmot, esconde un gran secreto y una gran maldición que se conocerá tras la firma del contrato.

La dirección es de nuestro paisano Jesús Torres, que además firma el guión, la coreografía es de la también portuense Eva Rodríguez Cruz y la dirección musical es de Txema Cariñena. José F Ortuño firma la composición de este nuevo espectáculo, y David Ordinas ha compuesto el tema 'El Descenso' para el espectáculo. El vestuario es de Rosa Peralta y el maquillaje de Patricia Cazorla. La escenografía es de Alfonso Pizarro, y el musical cuenta con animación 3D de José Carreño. El sonido es de Enrico Bárbaro, iluminación de Jesús Díaz y fotografía de Jorge S. Matilla.

Jesús Torres, durante la dirección de 'Edgar, escritor de sombras'. /Foto: JS Matilla.

Alberto Comesaña, conocido por ser uno de los componentes de Amistades Peligrosas, es Mr Wilmot, Laura Toledo (La Vuelta Al Mundo de Willy Fog) Hanna, Enrique Arnaut es Vincent, Marta Malone (Cats, El Rey de Bodas) es Elisabeth, Chus Herranz (My Fair Lady, Follies) es Morella, Virginia Carmona (High School Musical, Los Miserables) es Berenice, Andrea de Pablos (Cenicienta, La Mayor Historia Jamás Contada) es Madeleine y Naim Thomas (El Rey De Bodas) hace de Edgar.

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