
Calle de Pan y Naranja. Es la calle o callejón de Espelete. También se llamó calle Nueva.
Mostramos imágenes de una selección de azulejos del siglo XVIII, cuando se encontraban en su emplazamiento original. (El reportaje gráfico es de Carlos Pumar Algaba).
En estos días se están reponiendo en sus emplazamientos, copias de los azulejos históricos con los nombres de las calles que datan del siglo XVIII, cuyos originales fueron retirados en 2005 para evitar su expolio y robo, como ocurrió con ocho de estas piezas entre mayo y junio de dicho año, que al final pudieron ser recuperadas por la Policía.

Calle de Palacio o Palacios. Nombre tomado del Palacio de Medinaceli. en el primer caso y también aludiendo al número de Casas de Cargadores a Indias existentes en dicha calle. Tuvo también las siguientes denominaciones: Calle del Arco, Calle de los Oficiales, José Navarrete y Reyes Católicos.

Calle del Pagador (Natera). Eduardo Palou Flores, clérigo insigne, Doctor de la Iglesia, con cuyo nombre rotularon la calle “Pagador Natera” (Pagador actual), donde estaba ubicada la casa familiar de estos otros Palous, que pasó a llamarse desde 1895 hasta 1979, “Doctor Palou”. También se llamó Fernando Riquelme y San Elifonso (San Ildefonso?).

Calle del Pozuelo. También fue rotulada como Yzco, Yeso, Bartolomé Rodríguez y en la actualidad lleva el nombre de un ilustre hijo de El Puerto: Federico Rubio y Galí. En la parte alta de la vía se encuentra el Palacio de los Marqueses de Villarreal y Purullena (o lo que queda de él, saqueado y restaurado en el siglo XX).

Calle del Ganado. Por donde entraba el ganado a la ciudad para ser llevado al mercado o al matadero existente en la trasera de la actual Casa de los Leones. Estuvo dividida en dos tramos: desde la Avda. de Sanlúcar a Larga: Sangarriana o Zangarriana (que significa bulla, jaleo), Marín de Cubas, Cruz del Ganado, Cruz de la Espartera Estaque, Esquivel y desde Larga a la Plaza de la Herrería, Caño de la Villa, Espartera, Diezmos, Tinte y Mostaza o Moztaza. Luego vendrían los inevitables denominaciones de políticos: Práxedes Mateos Sagasta y José Calvo Sotelo.
Las losetas originales fueron desmontadas por técnicos del Servicio Municipal de Restauración y Conservación en de Bienes Culturales hace cinco años de las esquinas de las casas históricas que las contenían, para evitar el robo sistemático que amenazaba con dejar el casco antiguo sin esta valiosa herencia que contenía nombres del nomenclator que se pierden en la memoria. Las réplicas han sido encargadas en el taller de la ceramista gaditana Teresa Posada, y finalizadas en el año 2008, en un trabajo que respeta los originales, con el mismo grosor y tipo de letras, esmaltado en color y cocido al horno a altas
temperaturas, con la salvedad de que estas piezas llevan unos agarres en el anverso, para dificultar una hipotética sustracción.

Calle Larga. Va de Suroeste a Noroeste, a lo largo del casco histórico. Es una de las calles principales de la Ciudad, acaso la primera. Por tramos, recibió diferentes denominaciones hasta llegar al de Larga: Alhóndiga, Portería de las Monjas, Mercaderes, Julián de Albaraa, .. siendo en la actualidad compartido con Virgen de los Milagros.

Calle de Luna. La Luna llena aparece con toda su fuerza lumínica y tamaño cuando sale sobre el río, contemplándose desde la Plaza de Juan Gavala. Se llamó también calle de Juan Canelas, Calle Génova, Calle Santa Lucía, Calle Olivera, Calle que va a la Carnecería, Juan de Luna, Picazo y por tramos también recibió diferentes nombres. A finales del S. XIX recibió el nombre de Cánovas del Castillo. En 1936, José Antonio Primo de Rivera, retornando a su actual de Luna.

Calle de Sol, que luce con todo su esplendor. Se llamó también Calle de la Vizarrona y Rinconada de la Vizarrona. General Ximénez de Sandoval.


Calle de Cielos o Cielo. Se llamó también Caballerizas del Rey, Federico Laviña, Molino de Romero, Rafael Guillén y, durante la dictadura se llamó General Mola.
Las piezas originales, las 25 desmontadas y otras 8 recuperadas por la Policía, se conservan en depósito en el Museo Municipal,aunque posiblemente algunas sean expuestas en sus salas, dado su valor histórico artístico.

Calle de la Nevería. ¿Existía un almacén de nieve o era una calle sombría?. Un original nombre de la calle fue Manga de Gabán,; otros Pelota, Alonso Carvajal, Panadería, Concepción, Castelar el político y orador y el definitivo de Pedro Muñoz Seca.
(Continuará)


Antonio nació el 2 de diciembre de 1916 en el Ejido de San Juan, cuarto de los cinco hijos de Gabriel González Franco, hermano del 


Corría el año 1942 y Fernando Terry del Cuvillo, apodado ‘el Levante’ por su temperamento y viveza, se propuso siendo alcalde durante su corto mandato (08-10-1941 a 03-04-1943) reinstaurar la Feria en El Puerto. En el Casino de Labradores le propuso a Gabriel González Franco, padre de Antonio, que enviara unas bestias al Coto de la Isleta, por Valdelagrana, que quería hacer una Feria de Primavera. Tenía empeño para hacerla competir con Sevilla y Jerez, y quiso situarla en medio de ambas. Y allá que Antonio y un primo se encajaron con las caballerías a la entrada del Coto. (En la imagen, Fernando C. de Terry y del Cuvillo).

Al escritor y dramaturgo Pedro Muñoz Seca (El Puerto 1881 - Paracuellos del Jarama 1936) le impresionó tanto la muerte del torero José Gómez Ortega ‘Joselito’ o 'Gallito' en la Plaza de Toros de Talavera de la Reina, el 16 de mayo de 1920, que decidió hacerle una canción. Más tarde, el maestro Joaquín Taboada Steger le puso música a la letra y surgió 'Pobre Joselito', el único pasodoble que tiene el torero sevillano al que el toro Bailaor --y de la señora viuda de Ortega-- mandó al otro mundo a la edad de 25 años. (En la imagen, Pedro Muñoz Seca).
GALLITO CHICO NO SE DEDICA A JOSELITO.
EL DESCUBRIMIENTO.
El autor del libro De cuando Vargas Llosa noqueó a Gabo y otras 299 anécdotas literarias, Luis Fernández Zaurín, considera que "el género del anecdotario es habitual en la literatura anglosajona, pero raro en nuestra literatura" y por esa razón decidió recopilar en un libro anécdotas de autores clásicos y de escritores contemporáneos. El texto incluye las circunstancias que rodearon al poeta Rafael Alberti Merello (El Puerto 1902- ibídem 1999) cuando su nombre sonó como posible Premio Nobel Literatura.
Le concedieron otro premio que se recogía en la propia capital italiana, en la que le regalaban una treintena de botellas de vino y decidió no volar a Estocolmo, lo que terminó de enojar a la Academia Sueca. Ese es el motivo, según Lagunero, y no su militancia comunista como siempre se ha pensado, lo que le dejó sin Nobel de Literatura.







La cruz portada por la imagen del Nazareno es plana, policromada a ambos lados , única en el arte cofradiero, de autoría anómina, posiblemente del siglo XVII y de procedencia indiana igualmente desconocida, descartándose la filipina (no presenta los habituales ojos rasgados). Sobre base de madera cuadrangular tratada al pan de oro, con una abigarrada policromía que presenta en el plano anverso, presidida al centro por una Santa Faz, trece escenas distintas de la vida de Cristo. En el plano del reverso, presidido al centro por un escudo de la hermandad consistente en un corazón macizado, presenta a su vez, trece escenas diferentes de la vida de la Virgen María, desde su infancia hasta su ascensión a los cielos.
Procedente de San Agustín, al ser desamortizado dicho convento en 1868, fue colocada en la capilla de San Pedro, sobre el reducto de acceso de dicha sacristía a la capilla de la Patrona y casa del cura, hasta su situación definitiva en la capilla del Nazareno.






















(Para las hermanas Montse y Laura Fabra).



En 1875 también compartieron la casa dos vecinos. En el piso principal o alto vivía un viudo de edad madura, natural de Guatemala, llamado Felipe De la Riva y Yela y media docena de sus hijos, con edades comprendidas entre 8 y 16 años. En realidad era viudo por partida doble. De su primera esposa, Ángeles Ruiz, tenía dos hijos que habían quedado en Guatemala con la familia materna. Los seis hijos que le acompañaban era el fruto del segundo enlace con Victorina Nicolau, hija mayor de un prestigioso abogado local, Francisco Nicolau , que tenía su bufete en calle San Juan, en la misma casa en la que lo tiene actualmente Luis Suarez Ávila, un asiduo y magnífico colaborador de este blog. (En la imagen de la izquierda, óleo del patio de la casa de Luis Suárez Ávila, pintado por él mismo, en el actual número 17 de la calle San Juán).
Varios lustros después, en 1890, ocupaba la casa nada menos que el fundador de una de las pocas firmas vinateras supervivientes en el naufragio bodeguero local: Edmundo Grant Falcone. Londinense de nacimiento, había emigrado desde la capital del Reino Unido a esta pequeña pero floreciente ciudad del sur de Andalucía con solo 17 años, con el apoyo y protección de un pariente, (desconozco el grado) llamado Alejandro Grant, instalado en ésta, dedicado al comercio en pequeña escala que le buscó un empleo en el negocio de exportación de su compatriota Guillermo Oldhan, cuyas bodegas estaban en la actual calle Albareda. En la fecha que hemos citado era un anciano de 76 años y era su hijo Edmundo Grant López el continuador de los negocios familiares. Anteriormente había vivido con su familia en la misma calle, en la casa número 22, reedificada hace varias décadas por el doctor Fernández Prada, un lugar muy cercano a la empresa donde se inició en las tareas vinícolas. Es bastante probable que falleciera en esa casa, dos años después. (En la imagen de la izquierda, etiqueta de uno d elos productos de la Fábrica de Arguardientes y Licores de Edmundo Grant).

LA MEMORIA DE NUESTROS MAYORES